Mes y medio atrás. Frente a la playa en el sector sureste, Ciudad Olivine. Región de Johto. 6:33 P.M


-Se que te será bastante difícil el vivir con esta decisión, pero tu y yo sabemos que esto es lo mejor para todos.- Admitió asertivamente Silver, quien después terminó levantándose por completo de la arena, para posteriormente tender su mano en dirección a su compañero. -Mientras más rápido puedas aceptar que existen cosas que están fuera de tu control, mejor será para todos los que te rodean. Toma esto cómo mi último consejo.-

Al ver esto, Gold toma la mano del pelirrojo y luego se pone rápidamente de pie con ayuda de este. -Hmph… De acuerdo. No me interpondré en tu camino y te dejaré ir en paz tal cual lo pides.- Reconoció Gold con mucha más resignación de la que podía intentar ocultar en su rostro. -Pero solo con una simple condición.-

-Ok, ¿y esa es?-

-Quiero que participes y me enfrentes en la próxima liga pokémon.-

Silver, ni corto ni perezoso, vuelve a mirar brevemente de pies a cabeza a su homólogo al ahora albergar sentimientos de suspicacia y extrañeza dentro de su psique. Todo esto, mientras qué el astro rey iba terminando de ocultarse por el horizonte de aquel paradisiaco paisaje tan único de las cristalinas playas de Olivine, sumando aquí que el cielo y todas las nubes qué lo decoraban iban perdiendo por completo la poca brillantez qué le restaba al reemplazar paulatinamente sus colores con tonos cada vez más opacos y monótonos.

-¿H-Huuh…? ¿T-Tu quieres qué yo participe en la siguiente edición de la liga pokémon y qué también te enfrente?- Cuestiono Silver un par de segundos después, mirando ahora sin discreción directo a los ojos de Gold en un burdo intento para que esté último llegara a rectificar lo qué acababa de expresar. -¿Acaso estas demente o solo se te callo un tornillo cuando tu rubiecita psicotica te dejo inconsiente frente a la torre quemada? Por favor no bromees de esa manera, Gold. Yo no estoy para ese tipo de juegos absurdos cuando bien sabes qué yo no podría-...

-Esto no se trata de una broma ni nada qué se le parezca, Silver.- Reafirma rápidamente el de New Bark sin titubear y con intensidad, interrumpiendo de paso al pelirrojo al cortar sus palabras de raíz tras negar con su cabeza. -Escucha, independientemente de todas nuestras circunstancias o de lo que pueda o no suceder en un futuro no muy lejano, en verdad quisiera qué participes y que potencialmente nos enfrentemos en la liga pokémon.-

Otra corta pero repentina oleada de silencio entra en escena tras las palabras de Gold, misma que Silver utilizó para exhalar un poco de aire antes de también negar con su cabeza y enfocar después su mirada en el interminable y rítmico vaivén de las olas al chocar contra la playa. -Tu eres consciente de que yo, por el solo hecho de ser el hijo de Giovanni, es muy probable que aún esté en el radar del Equipo Rocket, ¿no es así? Creeme, Gold, me gustaría mucho aspirar a un sueño tan banal cómo el tuyo, pasándome la vida intentando superar el legado de las personas que más admiras junto con tus pokémon al recorrer Johto y Kanto, pero eso no es posible para alguien cómo yo. Por más triste que sea de aceptar, eso que me pides no es algo que puedo cumplir o aceptar. Yo no puedo ni tampoco deseo llamar la atención más de la cuenta en esté momento, y el participar en la liga pokémon solo provocaría que-...

-¿Pero y sí, hipotéticamente hablando, el Equipo Rocket ya no fuese un problema para ese momento del siguiente año?- Volvió Gold a insistir con intensidad al generar su pregunta, utilizando al mismo tiempo ambas manos para ayudarse a enfatizar sus palabras. -Al menos dime por favor qué llegarías a considerar mi propuesta en caso de ser así las cosas. O sea, yo no soy tonto y se qué obviamente te estoy pidiendo más de la cuenta despues de todo lo qué me has llegado a contar sobre tu experiencia con el Equipo Rocket. Pero, de todos modos, me gustaría qué a futuro-...

-No lo entiendo, Gold. ¿Por qué ahora tanta insistencia con esto de qué participe junto contigo en la liga pokémon del siguiente año?- Denuncia entonces Silver al cruzarse de brazos con rebeldía, llegando inclusive hasta interrumpir en seco las palabras del de New Bark al emplear un tono de voz mucho más fortuito y apático. -Literalmente, hace poco menos de dos minutos atrás, te dije qué existen cosas qué no puedes controlar y qué lo mejor para todos los qué te rodean es qué aceptes ciertas cosas tal y cual se presentan. Yo no puedo cumplir eso qué me pides solo porque insistas o incluso porque lo pidas de buena manera. Ser campeón de la liga pokémon o participar en un evento de ese calibre no es algo qué se me pase por la cabeza en este momento. Quizás antes, cuando aún vivía ignorante de que mi padre fundó una de las organizaciones criminales más peligrosas e importantes de todo el mundo, yo podría decirte que tuve un sueño parecido al de ser un afamado entrenador o líder de gimnasio tan fuerte y temido como él, pero eso ya quedó muy atrás en el pasado.-

Por enésima vez en lo que iba de esta cálida tarde de otoño, la conversación entre el talentoso dúo de entrenadores entró en una súbita pausa al arribar en punto muerto, inclusive hasta extenderse por alrededor diez o quince segundos sin ningún tipo de interrupciones por parte de los presentes. Sin embargo esto último, Gold no solo decidió ser el primero en reaccionar al dibujar una condescendiente sonrisa en su rostro, sino qué además esté luego da un par de pasos al frente en dirección a la acera contigua a la playa directamente a su derecha, dándole la espalda a Silver hasta colocarse a poco menos de medio metro de distancia de él.

-Ya veo… Con que esa es tu respuesta.- Indicó el de New Bark sin despeinarse o sorprenderse del todo, ajustando entonces su preciada gorra de la suerte sobre su cabeza mientras observaba cauteloso a las varias decenas de otras personas y pokémon localizados por todo alrededor, tanto en la vistosa playa cómo también en las calles aledañas qué ayudaban a conectar con el centro de la ciudad. -Quisiera decir qué esto me sorprende, pero sí dijera eso te estaría mintiendo descaradamente a la cara. Aunque sí considero qué es una verdadera lástima qué pienses y respondas de ese modo.-

Silver pestañeo por acto reflejo cómo réplica ante su compañero, arqueando una de sus cejas a la vez qué su ceño se fruncía de manera automática. -¿Qué rayos quisiste decirme con eso?-

-¿Acaso no lo hice demasiado obvio o es que necesitas que utilice un pizarrón para qué lo deletree?- Replica Gold con voz autoritaria y en plan sarcástico, muy al estilo de su prima Zuki al emular casi perfectamente su manera de expresarse. -A lo que me refiero con todo esto es que un entrenador tan hábil y con tus capacidades tan singulares para el combate sería un rival digno y de temer en un evento cómo la liga pokémon. Pero, aunque me cueste admitirlo, entiendo muy bien tu punto y no me queda más remedio que aceptar tu respuesta. Solo qué me duele mucho el dejarte partir así por así después de todo por lo qué hemos pasado desde qué nos conocimos de pura casualidad en las afueras de Cherrygrove.-

-Pues lo lamento mucho, Gold.- Contesta entonces Silver con simpleza y de manera mucho más comedida que antes, siendo él ahora quien da unos pasos al frente hasta posicionarse a la izquierda del de New Bark sobre la fina y blanca arena. -Yo sé que un adiós nunca es algo fácil de asimilar cuando sucede de esté modo. Pero, cómo te dije antes, esto es lo mejor para todos nosotros. Tu seguridad, la de tus compañeras, junto con la de Lucia y hasta la mía propia están aquí en juego. Por más que desee lo contrario, yo no podría-...

-Tch… Eso lo sé, Silver. No tienes porque repetirlo tanto, así que ahórrate tus palabras- Reformula Gold de muy mala gana cómo respuesta, rascando nerviosamente su nuca con ayuda de su mano izquierda mientras qué esté activamente intentaba ahora evitar la mirada del pelirrojo. -Ya me quedó perfectamente claro cuál es tu posición para con todo esto. Más realmente me pone de muy mal humor que ahora, cuando finalmente encuentro a alguien a quien considero un rival perfecto y contra quien no deseo perder bajo ninguna circunstancia en ningún tipo de sentido, esté se encuentre hasta el cuello con otros planes, además de que por el bien de todos los qué nos importan estamos forzados a tomar caminos separados por situaciones qué están muy fuera de nuestro propio control.-

De manera extremadamente similar a la de Gold antes qué él, y sintiendo aquí cómo más sentimientos comenzaban a salir a flote en el interior de su alma, ahora fue el turno de Silver de actuar primero tras lo manifestado por el de New Bark cuando la conversación volvió a caer en otro punto muerto. En esté sentido, el pelirrojo se limitó en primera instancia en volver a recorrer visualmente a su homólogo con asombro y desasosiego, aclarando posteriormente su reseca garganta al carraspear con ligereza para así evitar llamar la atención de un par de bulliciosos transeúntes quienes caminaban alegremente muy cerca de la posición de ambos junto con una pareja de Corsolas.

-Vamos Gold, por mucho qué me asombre y halaga qué me veas cómo una especie de rival a vencer dentro de esa cabezota hueca qué tienes, tengo qué pedirte qué por favor no proyectes ese tipo de deseos en mi de esa manera ya qué, tarde o temprano, esto podría pasarte factura cuando veas con decepción qué la realidad muy raramente se va a ajustar exactamente a tus caprichos.- Testifica Silver con perceptible vergüenza en su voz, mismo quien terminó por exhalar después otra exagerada bocanada de aire. -Yo no soy Green Oak, ni tu tampoco eres Red Tajiri. Ellos dos están muy por encima de nuestro actual nivel cómo entrenadores, además de qué su legendario combate en la final de la anterior liga fue un suceso único e irrepetible. O sea, el solo hecho de qué dos rivales de toda la vida pudiesen llegar al mismo tiempo a sus respectivas cúspides para luego enfrentarse de una vez y por todas frente a los ojos de miles de personas de todas partes del mundo se puede definir a sí mismo cómo una especie de milagro.-

En el acto, Gold bajó su mirada inconscientemente en dirección a la cálida arena debajo de sus zapatillas con una mezcla entre derrota y pesadez, metiendo ambas manos dentro de los bolsillos laterales de sus jeans al momento de enfocar nuevamente su completa atención sobre el taciturno pelirrojo junto a su persona.

-Eso lo sé y me consta demasiado bien, Silver.- Reconoció tajantemente Gold como réplica, nuevamente de mala gana y en un tono más ácido y cargado de resignación y resentimiento. -Yo soy perfectamente consciente de qué tu y yo aun no estamos ni cerca del nivel de ellos dos o inclusive de Blue, cosa qué me tocó confirmar en primera fila tras mi breve enfrentamiento de exhibición contra Green hoy por la mañana. Pero es exactamente por esa razón por la cual veía en ti alguien contra quien-...

-Déjame detenerte justo allí por un segundo antes de qué continues, Gold. Como ya había mencionado antes, me halaga en cierta forma qué veas en mí a un rival, y creo ya saber mejor a lo quieres llegar y también del porqué de tu insistencia con qué participe en la liga pokémon.- Adujo ahora Silver al interrumpir por enésima vez al de oscura cabellera, poco antes de darle a esté último un par de amistosas palmadas en su espalda en señal de apoyo. -El tener un rival con objetivos similares contra quien medirse, competir y luchar es una excelente manera para mejorar a mediano y largo plazo en aquello qué deseas lograr, sumado a qué también sirve para encontrar la motivación necesaria para continuar cuando aquello qué deseas conseguir termina por ser demasiado abrumador hasta el punto de querer tirar la toalla. Pero, siendo completamente sincero contigo, tú no solo me estás dando muchísimo más crédito del qué merezco, sino qué además estas ignorando voluntariamente el pequeño gran detalle de que los dos tenemos objetivos fundamentalmente muy pero muy diferentes el uno del otro. Tu, por ejemplo, deseas ser a toda costa el próximo campeón de la liga pokémon, mientras qué yo solo quiero enfocarme en encontrar la forma más eficiente para desarticular y destruir al Equipo Rocket antes de que ellos causen más problemas para todos. Esa, por más qué no nos agrade la idea, es nuestra realidad, y ni hablar aquí de cómo también omitiste qué ya de por sí estás viajando con dos personas contra las cuales puedes medirte y competir cómo verdaderos rivales. Sí Kelly y Zuki te llegasen a escuchar hablando de esté modo, te puedo asegurar qué se sentirán muy pero muy ofendidas contigo.-

En cuestión de un par de tímidos e involuntarios parpadeos cómo respuesta ante Silver, el anteriormente rígido y frío semblante del rostro de Gold pasó velozmente de un extremo del espectro de las emociones al otro, una vez el cayó en cuenta de lo egoísta, irracional e infantil que había sido su comportamiento en estos últimos dos o tres minutos. Por otro lado, mientras que el Gold intentaba articular las palabras adecuadas para responder y continuar con la conversación, el sol no tardó en terminar por ocultarse del todo en el horizonte para así darle paso oficialmente al anochecer.

-Y-Yo-... Uhh, ok, ok. De nuevo tienes toda la maldita razón, Silver.- Reconoce un cabizbajo Gold con pesimismo y rebeldía, exhalando otra amarga bocanada de aire al experimentar en carne propia como la decepción y vergüenza por su anterior comportamiento iba carcomiendo su resquebrajada autoestima. -Siento mucho el ser tan idiota, insistente, inmaduro y egoista contigo. Sin siquiera notarlo, me dejé llevar estúpidamente y te acabé metiendo en mis delirios solo por querer emular en cierta medida la rivalidad qué tenían Red y Green cuando-...

-Olvidalo, Gold. Aquí no pasa nada. Solo hagamos cómo sí nada de esto sucedió y ya está.- Aseveró el pelirrojo en un tono enérgico y jovial, pero no sin antes darle otro par de palmadas en la espalda a su compañero y amigo. -Ahora, ¿qué te parece sí te invito a tomarnos un par de malteadas de chocolate antes de cenar? Sí mi memoria no me falla, creo haber visto una cafetería en dónde las venden cerca del centro pokémon en dónde nos hospedamos cómo a tres o cuatro cuadras al norte de aquí.-

Prácticamente por inercia y sin poner ningún pero al carecer de argumentos o palabras, Gold asintió sin más, con vergüenza y una pizca de timidez, rascando nuevamente la parte posterior de su cabeza para entonces ponerse en marcha junto con el pelirrojo mientras qué le daba un último vistazo de reojo a los movidos alrededores de la playa. No obstante, una vez hecho esto tras otra corta serie de segundos, Silver se detuvo en seco en el instante siguiente cuando el dúo da unos pasos sobre la larga acera de cemento qué bordeaba el límite norte de la playa.

-Aunque, sabes Gold, con total honestidad, te dare la razon en una sola cosa y es que también creo qué es pena qué yo no participe en la liga pokémon.- Admitió entonces Silver al sorpresivamente guiñar uno de sus ojos, provocando en ese preciso momento qué Gold también se detuviese en seco a su derecha para mirarlo con tanto extrañeza como confusión. -¿Te imaginas cómo sería sí yo llegase a la final y de paso tuviese la oportunidad de patear tu trasero frente a miles de personas al ser yo el nuevo campeón? Heh… Eso seria interesante de ver, ¿no te parece?-

Sí bien Gold fue capaz en ese momento de mantener a duras penas su compostura al optar por permanecer en silencio, en especial después de todo lo ocurrido no solo a lo largo de esta conversación, sino qué también durante todo el trayecto de esté extenuante dia lleno de exagerados altibajos qué comenzaron con su fortuito enfrentamiento de exhibición en contra de Green, su rostro era un tema aparte. Esté, con tan solo un pequeño vistazo, demostraba a gritos todo lo contrario a lo qué Gold deseaba transmitir, inclusive al ocasionar en simultáneo qué su semblante llegase a cambiar por enésima vez ante los ojos de Silver, quien no pudo evitar sonreír frente a lo sucedido y antes de proseguir expresándose.

-Escucha, no sé lo qué nos depare el destino a ambos y hasta puede suceder qué de aquí a solo un par de meses más tu y yo seamos personas totalmente diferentes a quienes somos aquí y ahora. Pero, sí en algún momento del futuro el Equipo Rocket llegase a caer y no existiera tampoco ningún otro tipo de situación qué pueda comprometer la seguridad de nuestros seres queridos, entonces y sólo entonces puede qué exista la pequeñísima posibilidad de que yo vuelva y quiera qué tengamos un combate con todas las de la ley, ¿ok? Solo no tomes esto como una especie de promesa ni nada qué se parezca. Miralo más bien cómo una advertencia de que, cuando menos te lo esperes, quizás algún día venga a por ti para patear tu pretencioso trasero.-


Sector Noroeste. Torre de Radio, Ciudad Goldenrod. Región de Johto. 2:18 P.M


-Hmph… Y finalmente estoy aquí.- Expresa Gold para sí mismo, posicionándose rápidamente en medio del espacioso ascensor vacío qué acababa de abordar al momento en qué este cerró sus puertas a su espalda. -Ahora solo enfócate, sonríe en todo momento, no dejes qué tus estúpidos sentimientos interfieran y luego verás qué todo saldrá bien al final del día. Ser positivo y actuar con total naturalidad al ver a Crystal son la clave de todo. Una vez terminemos con todo este embrollo, ella les dirá a Kelly y Zuki sobre su intención de irse con Oak para aceptar su beca, y el resto será historia.-

Una vez culminado con su pequeño monólogo interno, mismo el cual no duró más que un par de segundos, Gold dirige su atención a su derecha en dirección a un vistoso panel digital compuesto de varios otros botones numerados qué ayudaban a señalar los pisos del edificio. -Ok… Aqui vamos.-

Habiendo presionado aquí el botón numerado con un tres dibujado encima, el ascensor con Gold en su interior no tardó en ponerse en marcha hacia su destino. Sin embargo, mientras qué esto llegaba a suceder, la mente del joven entrenador divago durante todo el corto trayecto al recordar aquí, en igual medida, tanto las crípticas visiones qué tuvo Morty para con su futuro, cómo también el hecho de qué en algún punto del dia de hoy su padre intentaría acabar de una vez y por todas con el Equipo Rocket con la ayuda de Lance del alto mando, el padre de Kelly, y varios otros miembros de la policía internacional.

-Todo saldrá bien… Todo tiene qué salir bien.- Volvió Gold a comentar reaciamente esta vez entre dientes, justo al momento en qué el ascensor se detuvo en el tercer piso, abriendo posteriormente sus puertas de par en par al señalizar el final de su viaje. -Ya pronto toda esta pesadilla terminará y las cosas seguirán su curso natural. Yo continuaré mi viaje para conseguir las medallas restantes de Johto y Kanto junto con Kelly y Zuki, Crystal se irá con Oak para seguir su sueño de ser profesora, y luego Silver podrá ser feliz junto con Lucia esten dónde esten para hacer lo qué les plazca una vez se confirme la caída del Equipo Rocket.-

Posteriormente, al salir y poner ambos pies fuera del ascensor, Gold exhala con pesadez en primera instancia, encontrándose ahora de frente con un largo, espacioso, y relativamente bien concurrido pasillo/corredor alfombrado, repleto de empleados y pokémon acompañantes, el cual poseía diversas puertas a ambos de sus lados con oficinas en su interior, todos estos señalizados aparentemente con lo qué parecían ser pequeños letreros hecho de madera en su parte superior, además de conectar con otra serie de pasillos mucho más adelante.

-Sino mal lo recuerdo, según la llamada previa de Oak poco antes de llegar hasta aquí, tengo qué reunirme con todos dentro del salón de conferencias once veintiuno en el tercer piso para discutir un par de puntos previos al inicio de la entrevista.- Vuelve Gold a comentar de manera mental, dando varios pasos a su derecha para no interponerse en el camino de un par de atareados sujetos bien vestidos y quienes se dispusieron a entrar de lleno al ahora vacio ascensor a su espalda. -Hmmm… Aunque, ahora qué estoy aquí, ¿me preguntó en dónde rayos estará ubicado ese dichoso salón? Esté lugar es muchísimo más grande de lo qué aparenta a simple vista desde el exterior.-

Gold rasco por inercia la parte posterior de su cabeza con frustración, emprendiendo luego así su búsqueda del lugar acordado para su reunión. Pasados un par de minutos más, y tras recorrer exhaustivamente casi por completo todo el ala oeste del tercer piso, Gold finalmente llega a su destino al ingresar en un pasillo contiguo y sin salida, adyacente también a un par de máquinas expendedoras de bebidas y golosinas, leyendo aquí un letrero encima de una puerta de metal qué decía: "Sala de Conferencias #1121".

-¡Bingo! Y logre llegar exactamente un minuto antes de la hora acordada.- Comenta el de New Bark para sí mismo con alivio, verificando aquí de reojo la hora en el Pokegear colocado sobre su muñeca izquierda, pero deteniéndose en seco sin siquiera hacer el intento de ingresar al experimentar en carne propia una agravante serie de escalofríos atacar tanto su espalda baja cómo también la mayoría de sus articulaciones. -Ahora solo tengo qué-...

A continuación, a mitad de sus propias palabras, el intrusivo y vivido recuerdo de todas las revelaciones hechas por Crystal la noche anterior sumergieron vorazmente la psique de Gold en una oscura espiral de sentimientos revueltos en desesperación, provocando en simultáneo qué los latidos de su corazón llegasen a acelerar con brusquedad en un dos por tres. Cómo respuesta, Gold cerró momentáneamente sus ojos y luego exhalo otra pequeña cantidad de aire para de ese modo intentar mantener todos y cada uno de sus sentimientos a raya dentro de su ser.

-Todo estará bien, Gold. Todo, pase lo qué pase una vez atraviese esa puerta, estará y resultará de la mejor manera posible.- Manifestó el de oscura cabellera dentro de su mente con algo de desesperación, intentando así recomponer su valor perdido al repetir dicha frase cómo sí fuese una especie de plegaria religiosa. -Aquí y ahora comienza un nuevo capítulo para mi. Esté es mi punto de autoridad y no dejaré qué nada ni nadie, ni siquiera mis propios sentimientos por Crystal, se interpongan más en mi toma de decisiones. Ya tuve suficiente de qué ella controle mi destino cuando siempre termino sosteniendo el peso del mundo dentro de mi consciencia.-

Seguidamente, Gold trago algo de saliva y luego tomó con su mano derecha la perilla de la puerta frente a él, girándola y abriendo esta de un solo tirón. -Uhhh… B-Buenas tardes a todos y lamento la pequeña demora.- Se excusa tímidamente el de New Bark de manera preventiva, entrando de lleno al salón de conferencias al forzar una sonrisa, pero no sin notar primero cómo en el interior yacían sus tres compañeras de viaje, Dj Mary, el profesor Oak, y, por último, un paliducho y delgado sujeto de anteojos y de cabello castaño y ondulado, mismo quien Gold rápidamente reconoció cómo el famoso creador del sistema de depósito y transferencia Pokémon, Bill Jones. Todos ellos, sin excepción, permanecían sentados alrededor de una larga mesa rectangular hecha de madera en medio del salón, lugar qué a su vez poseía una alargada ventana panorámica a la derecha con vista a la calle, mientras qué en los extremos norte y sur estaban colocados sobre las paredes dos enormes pizarrones de color blanco.

-Ahhh… ¡Bienvenido, Gold!- Saludo amenamente Oak en voz alta tras el repentino ingreso del joven entrenador, acción qué a su vez provocó qué todos los demás presentes, incluyendo a Crystal, comenzarán a saludar al recién llegado de diferentes maneras, ya al asentir al reconocer su presencia o haciéndolo de forma más directa con ayuda de sus propias palabras. -Y descuida, llegaste justo a tiempo para qué demos inicio. Ahora, ¿te parecería tomar asiento junto a tu prima para qué podamos empezar con esta pequeña reunión? Prometo ser bastante breve y conciso ya qué estamos contra el tiempo.-

El de New Bark asintió en respuesta tan pronto como el reconocido investigador señaló con una de sus manos el puesto vacío junto a Zuki, desplazándose rápidamente por la izquierda del espacioso salón para entonces sentarse a la derecha de la chica kimono.

-Dejame adivinar, ¿te entretuviste otra vez entrenando y perdiste la noción del tiempo?- Indaga Zuki en voz baja, inmediatamente al momento cuando su primo se colocó junto a ella. -Porque me sorprende que tu no fueses el primero en llegar hasta aquí, teniendo en cuenta qué desde la mañana ya estabas por los alrededores.-

-Creeme, Zuki. No tienes ni la menor idea.- Indicó ahora Gold también en voz baja, quitándose rápidamente de su cabeza su gorra de la suerte junto con sus goggles especiales, además de sonreír al intercambiar miradas con Kelly, misma quien yacía sentada a la izquierda de la chica kimono. -Lo qué me terminó retrasando es una historia larga y curiosa. Pero, en resumen, acabé conociendo por pura casualidad a-...

-Bien, ahora qué finalmente están aquí reunidos todos los participantes para la entrevista qué Mary y yo conduciremos en poco menos de media hora, considero qué lo más adecuado sería decirles sin rodeos qué está, por diversos motivos, la tendremos que realizar por partes o segmentos.- Manifestó Oak al alzar nuevamente su voz, levantándose de su asiento y entonces posicionándose frente a uno de los pizarrones más cercanos a su silla. -En otras palabras, tomando también muy en cuenta el tamaño limitado de nuestra cabina de grabaciones, llegamos a la conclusión de dividir la entrevista en cinco pequeños bloques de alrededor de media hora de duración cada uno. Pero por lo demás no se tienen qué preocupar. Las preguntas qué les haremos serán en su gran mayoría de rutina al tener qué ver con su participación en el torneo de la Battle Frontier, así cómo también sobre sus experiencias al viajar y recorrer Johto y Kant-...

-Espere un momento, profesor… ¿Acaso dijo cinco bloques?- Interrumpe Kelly con extrañeza y ahínco al cruzarse de brazos. -O sea, en sí me parece una excelente idea la de dividir nuestra entrevista por segmentos, ¿pero no se supone qué deberían de ser solo cuatro sí es qué lo piensan dividir por partes iguales entre Gold, Crystal, Zuki y yo?-

-Y ese, mi estimada Kelly, es uno de los principales motivos por el cual convocamos esta reunión tan de imprevisto.- Explica ahora oportunamente Mary al intervenir en la conversación. -Nuestro plan inicial siempre fue ese, el de hacer una entrevista sencilla dividida en cuatro bloques un poco más extensos con el fin de qué los cuatro tuvieran el tiempo suficiente para responder a nuestras preguntas. Pero las cosas cambiaron de último momento cuando Samuel y yo recibimos una oferta qué no podíamos rechazar por parte de una persona cercana a nosotros, y quien deseaba ser también entrevistado en nuestro programa junto con ustedes.

Acto seguido, las miradas de Gold, Zuki, Kelly y hasta de Crystal se colocaron automáticamente sobre Bill, al caer todos ellos en cuenta de la situación y también de a quién se refería Mary con su comentario. Por su parte, el afamado y joven investigador se mantuvo tranquilo al mantener una sonrisa serena y cálida.

-Lamento mucho los inconvenientes qué les causé a todos por intervenir y entrometerme de esta manera en sus planes para el día de hoy.- Antepuso Bill en un tono recatado y hasta rozando lo solemne, agachando luego momentáneamente su cabeza desde su posición en señal de respeto ante todos los presentes en la sala. -En circunstancias diferentes, yo hubiese optado por dar la primicia de qué haré futuras mejoras a mi sistema de depósito y transferencia Pokémon de otra manera. Pero esta entrevista, debido principalmente a la participación de ustedes cuatro, es una oportunidad única y qué no podía desaprovechar para dar a conocer esta información. De igual forma tengo qué agradecer infinitamente a Samuel y a Gregory por su ayuda tan invaluable a lo largo de toda esta semana. De no ser por ellos, es probable qué me hubiese estancado aún más al planificar e implementar todas las mejores qué tenía en mente. Inclusive no descarto la posibilidad de qué, de no ser por su ayuda, yo tampoco pudiese dar esté anuncio sino hasta dentro de un par de meses más cómo a mediados de febrero o marzo del siguiente año.-

-Ohh, ya veo… Entonces eso explica un poco el porqué de tanto secretismo para con esta qué se suponía era una reunión de "rutina".- Comentó Zuki en voz baja para con su primo, utilizando al mismo tiempo su mano izquierda con discreción para ocultar el movimiento de sus labios al hablar. -Esté tipo de información tan sensible no es algo qué se pueda divulgar así por así. En especial en su línea de trabajo al ser ellos investigadores tan reconocidos a nivel mundial.-

-Vamos, Bill. No tienes porqué preocuparte ni tampoco deberías de ser tan modesto con tus habilidades cuando Gregory y yo no hicimos más qué darte uno qué otro consejo en cuestiones de optimización.- Expresó ahora Oak, dibujando al instante una sonrisa alegre dirigida a su joven homólogo. -Además, el ayudarnos entre colegas son simples gajes de nuestro oficio. De seguro tu hubieses hecho igual por Gregory y también por mi en caso de requerir ayuda con alguna de nuestras investigaciones.-

Bill se limitó a asentir lentamente en respuesta. -En eso tiene toda la razón, profesor. Yo no dudaría ni por un minuto en ayudarles en caso de ser necesario. Pero de todas formas deseaba expresar mi gratitud por toda su ayuda.-

-Bueno, para no desviarnos mucho más del tema en cuestión.- Continuó vociferando Oak, aclarando discretamente su garganta al luego posicionar ambas de sus manos detrás de su espalda. -Y para así finalizar con esta reunión, el orden qué decidimos para las entrevistas sería el siguiente: Crystal iría de primera, dando paso posteriormente a Gold. Seguidamente de él sería el turno de Kelly, continuando con Zuki, para entonces finalizar con Bill junto a Gregory cómo un invitado especial. Esté último se reuniría con nosotros más tarde cuando acabe de atender una muy importante llamada de uno de sus asistentes de laboratorio. Pero independientemente de esto, me gustaría qué el resto de ustedes estuviesen listos y esperen afuera de la cabina de grabaciones en el cuarto piso al menos cinco minutos antes de qué termine la entrevista anterior a la qué les corresponda. Recuerden que cada una tendrá una duración aproximada de treinta minutos más o menos.-

-¿Algún otro comentario, objeción o pregunta adicional?- Agregó comedidamente Mary un par de segundos después, mientras tanto ella observaba con cautela a los demás presentes. -Hablen ahora o callen para siempre.-

-Pues todo me parece estar bastante bien planificado y en orden.- Reconoció un sonriente Gold en respuesta a Mary, provocando nuevamente qué todas las miradas de los presentes se posaran sobre su persona. -No tengo objeciones ni tampoco nada más qué agregar. Así cómo dijeron me parece todo perfecto.-

Aquí, Kelly y Zuki asintieron automáticamente en apoyo a las palabras de Gold, a la vez en qué Crystal solo observaba de reojo y con curiosidad, por pocas milésimas de segundo, a su aparentemente animado compañero de viaje.

-De acuerdo, entonces, sí ninguno tiene algo más qué agregar, doy formalmente por concluida esta reunión.- Expresó Oak. -Solo les pediré qué por favor permanezcan en las inmediaciones de la torre ya qué, cómo saben, nuestro programa empieza exactamente a las tres en punto de la tarde. Mi recomendación es qué, o todos se queden aquí dentro de esté salón en espera de su turno para subir, o bien los que deseen pueden ir en busca ahora mismo de algún refrigerio más pesado en la cafetería del primer piso sí lo creen conveniente. Todos, a excepción de Crystal, claro está. Ella, junto con Mary y conmigo subiremos ya a la cabina de grabaciones para ir preparando todo. Pero para los demás la decisión está en ustedes sobre lo qué deseen hacer en esté corto entretiempo. Sientanse cómo en su casa.-

Una vez acabada la corta y breve exposición realizada por el veterano investigador de Pueblo Paleta, Mary fue la primera en levantarse de su asiento en la mesa al excusarse con cortesía y sonreír ante todos los demás, seguida por Crystal un poco después.

-Supongo qué los volveré a ver a todos un poco más tarde.- Comentó la prospecto a profesora al forzar una sonrisa algo reacia, intercambiando primero miradas con Bill para posteriormente enfocarse en observar atentamente a sus tres compañeros de viaje posicionados al otro extremo de la mesa.

Zuki, en esté mismo sentido, fue la próxima en reaccionar al asentir alegremente frente a Crystal. Todo esto, mientras qué no solo Oak se ponía en marcha al abrir la puerta de metal qué conectaba con el pasillo contiguo en espera de qué Mary y Crystal lo siguieran, sino que antes Kelly limitó su interacción con su compañera al sonreír gentilmente y guiñar uno de sus ojos en clara señal de apoyo.

Por lo demás, Crystal se da media vuelta, dando un par de pasos en dirección a la puerta de salida. No obstante, antes de poder salir de lleno junto con Oak y Mary, la de coletas se tiene en seco al notar y escuchar la voz de Gold dirigirse a ella.

-Oye, Crystal. Buena suerte allá arriba.- Exclamó Gold de manera enérgica y al mirar sonriente a la chica directamente a sus ojos al momento en qué ella se gira para verlo. -Espero qué todo salga bien y, cómo siempre, acorde a tus planes.-

Desdicha, arrepentimiento y un profundo y punzante dolor en su corazón qué ni con todo el tiempo del mundo a su disposición esta podría llegar a describir o sanar enteramente. Aquí Crystal, por acto reflejo, se obliga con toda su fuerza de voluntad a sonreír amablemente en respuesta a Gold para no levantar sospechas en los demás, mirándole en cuestión de una fracción de segundo a sus ojos y notando con dolor, sorpresa y temor como ellos no llegaban a reflejar nada más qué cada uno de sus propios errores, todos observándola de vuelta al mismo tiempo preguntando porque a gritos.

Tan pronto cómo la prospecto a futura profesora se pone nuevamente en marcha, saliendo finalmente del salón para seguir a Oak y Mary en su camino a la cabina de grabaciones, Kelly y Zuki no pueden evitar intercambiar efímeras miradas la una con la otra al poner luego su completa atención sobre Gold.

-Y bien, señorito Tsubasa.- Manifestó Kelly con ahínco y en un tono qué mezclaba perfectamente su seriedad junto con sus ánimos de reclamo, girando aquí su silla a la vez para qué esta pudiera encarar directamente en la dirección de Gold. -¿Podría explicar ante el jurado el por qué se demoró tanto en llegar hasta aquí?-

Gold rasco con lentitud y por reflejo su nuca, colocando nuevamente su gorra de la suerte y goggles especiales sobre su cabeza. -Esa… uhhh, esa es larga y compleja historia.- Se limitó Gold a contestar con vergüenza ante la rubia, poco antes de exhalar una exagerada cantidad de aire por su nariz. -Igualmente se qué cualquier cosa qué les diga lo van a tomar cómo sí fuese una excusa barata, pero en verdad durante mi entrenamiento a solas las cosas no salieron cómo me esperaba y acabe conociendo y ayudando a un joven entrenador en aprietos.-

Por segunda vez consecutiva desde la llegada de Gold, Kelly y Zuki intercambian miradas llenas de extrañeza, desasosiego y curiosidad. -¿H-Huuh? ¿Cómo que conociste y ayudaste a un joven entrenador en aprietos?- Cuestiona ahora la menor de las chicas kimono al alzar inconscientemente una de sus cejas. -¿A qué te refieres exactamente con eso?-

-Cómo dije, esa es una historia algo larga y compleja de explicar.- Volvió Gold repetir con calma y al mantener su tono de voz. -Pero estaría dispuesto a hablarles un poco de ello mientras me acompañan y bajamos a la cafetería, ¿qué me dicen?-

-Hmph… Pues esa no suena cómo una mala idea.- Indica Kelly con más ánimos, entre tanto ella miraba de reojo la hora en su Pokegear. -Apenas y sí son las dos y cuarenta de la tarde. Aún tenemos bastante tiempo para ir, merendar o tomar algo ligero, y regresar antes de qué sea nuestro turno para la entrevista.-

Gold volvió a sonreír al escuchar la respuesta positiva por parte de Kelly. Pero, antes de qué Zuki pudiera intervenir u opinar algo al respecto, el joven investigador pokémon conocido cómo Bill se levanta de su asiento y procede a mirar directamente a los ojos de Gold, posteriormente enfocando su atención sobre Zuki y Kelly. -Lamento entrometerme en su conversación de esta manera ahora qué casi llegan a un concenso, ¿pero serían ustedes tan amables de permitirme hablar con Gold a solas?-

Tanto Kelly cómo Zuki se mostraron completamente dubitativas al ser tomadas por sorpresa ante la petición realizada por Bill, y ni hablar de cómo el semblante de Gold paso visiblemente de un extremo del espectro de las emociones al otro en poco menos de lo qué dura un parpadeo. El de New Bark, mirando aquí de reojo a sus compañeras de viaje, utiliza entonces su dedo índice de su mano izquierda al apuntarse a sí mismo antes de replicar.

-¿Tu deseas hablar conmigo a solas?- Repitió Gold con perceptible extrañeza, dando involuntariamente un temeroso enfoque a la enunciación de cada una de sus palabras con el fin de encontrarle sentido a lo dicho por el conocido investigador. -Pues, o sea, no tengo inconvenientes con qué quieras qué hablemos a solas. ¿Pero al menos me podrías decir el motivo?-

-No tienes de qué preocuparte, Gold. Lo qué deseo discutir contigo no es nada malo.- Formuló Bill de manera firme y sin perder la calma y solemnidad qué caracteriza su voz. -Pero me temo qué eso qué quiero hablar contigo no puedo decírtelo aquí en esté lugar. Ahora, sí te interesa escuchar lo qué tengo qué decirte, entonces veámonos en la azotea de esté edificio en unos diez minutos, ¿te parece?-

Gold vuelve a rascar con extrañeza la parte posterior de su cabeza, intercambiando primero miradas con Kelly y Zuki. Sin embargo, antes de qué el de New Bark pudiese dar una respuesta en concreto a la petición, Bill se da media vuelta, excusándose amablemente frente al trío para posteriormente salir del salón de conferencias.

-Eso fue… extraño. Realmente extraño e inesperado por decir lo menos.- Comentó una más qué confusa Zuki tras la repentina salida de Bill. -¿A qué rayos se debió todo eso?-

-Ni idea.- Agregó rápidamente la rubia, posicionando luego una mirada repleta de interrogantes sobre su compañero. -Pero la pregunta ahora es qué es lo qué vas a hacer, Gold. ¿Irás a la azotea a hablar con él o no?-

-Hmmm… Esa es una muy buena pregunta.- Reconoce el de New Bark a regañadientes, mismo quien se cruzó momentáneamente de brazos. -Aunque creo qué aquí no tengo muchas opciones disponibles, ¿o si?-

-Claramente, sea lo qué sea qué Bill desee hablar contigo, era bastante obvio qué él no deseaba qué ni Zuki o yo escucháramos.- Señaló Kelly. -Y lo más curioso de todo es qué él en ningún momento intentó ocultarlo. Es más, diría qué incluso lo hizo muy a propósito para así atraer aún más tu atención y curiosidad.-

-Ese parece ser el caso. Pero no creo qué pierda nada al ir y hablar con él.- Argumenta entonces Gold sin titubeos, levantándose de su asiento y después realizando un par de estiramientos con sus brazos y hombros. -Igual ustedes adelantense y vayan directo a la cafetería, ¿ok? Les prometo no demorar demasiado. Ya luego les contare sobre el por que me demore al llegar aquí y también sobre lo qué quería discutir Bill conmigo.-


Sector Noroeste. Azotea de la Torre de Radio, Ciudad Goldenrod. Región de Johto. 2:51 P.M


Habiendo ingresado finalmente a la espaciosa azotea del edificio sin pena ni gloria, posterior a una corta travesía qué culminó al subir una serie de escaleras qué conectan directamente la caseta a su espalda, y de dónde él había salido escasos segundos antes, con el séptimo y último piso de la torre, Gold puede divisar automáticamente aquí no solo cómo Bill yacía colocado a pocos metros de distancia de su posición actual a su izquierda, sino que además el de New Bark puede ver también en vivo y a todo color la tan conocida, vistosa y bien iluminada antena de transmisiones la cual estaba construida y posicionada en medio del lugar al contar con una serie de coloridas y parpadeantes luces a lo largo y ancho de su base.

-Vaya, con qué finalmente decidiste venir después de todo.- Vocifera Bill con aparente emoción tras la llegada del de New Bark. -Seré sincero contigo, yo tenía mis dudas sobre sí llegarias a aceptar o no esta propuesta debido a la manera tan críptica en cómo lo hice. Pero veo qué-...

-¿Te parece sí vamos directo al grano?- Expresó repentinamente Gold al interrumpir las palabras del conocido investigador, entre tanto él se terminaba de desplazar hasta colocarse a poco menos de medio metro de distancia de este. -No quiero ser o sonar grosero ni nada por el estilo, pero se me hace muy extraño el qué desees hablar a solas conmigo de esta manera cuando apenas sí hoy fue nuestra primera interacción.-

Bill asintió sin más, manteniendo una recatada sonrisa en todo momento. -De acuerdo, entonces vayamos directo al grano.- Concede el joven investigador en el acto. -Para empezar, existen dos motivos por los cuales era de suma importancia qué hablara a solas contigo lo antes posible.-

Gold parpadeo por reflejo frente a las palabras de Bill, notando al mismo tiempo cómo el cielo por todo alrededor de Goldenrod aún permanecía con aquella coloración grisácea tan característica de la temporada. -Ok… ¿Y estos motivos serían…?-

-El primero, tiene qué ver con tu padre.- Mencionó Bill sin ningún tipo de rodeos y con firmeza. -O, mejor dicho, tiene qué ver con el agente Enishi Tsubasa de la policía internacional.-

De un momento a otro, la atareada psique de Gold registró una alarmante cantidad de interrogantes y escenarios haciéndose violento paso dentro de sí mismo, contraponiendose aquí con su rostro al desear mantener sus expresiones faciales al minino para así evitar delatar la verdad.

-Uhh… Y-Yo-… ¿Agente Enishi Tsubasa? Creo que aquí debe de haber una especie de malentendido o algo que se le parezca.- Replicó Gold con nerviosismo y entre balbuceos, aclarando luego su garganta. -Eso no tiene el menor de los sent-...

-Vamos, Gold. Tu mismo fuiste el qué sugirió qué fuéramos directamente al grano, así que eso es exactamente lo qué hago aquí.- Denuncia Bill en un tono algo más frío y asertivo. -Pero te sugiero qué te relajes, ¿ok? Sí yo conozco la profesión real de tu padre es porque él y yo trabajamos juntos por un único bien en común. En otras palabras, Laurent, Enishi y yo somos compañeros.-

-¿Compañeros?- Repitió Gold con suspicacia y desasosiego, mirando de reojo por todo alrededor de la azotea para asegurarse de que nadie más estuviese en el lugar. -Pero es que eso no tiene sentido. ¿Compañeros desde cuando? Sí se supone que el-...

-Desde hace aproximadamente dos meses y medio atrás.- Informa rápidamente Bill, colocando a la vez otra sonrisa en sus labios. -Pero sí quieres qué sea aún más exacto, entonces nuestra relación de trabajo comenzó el mismo día cuando tus compañeras de viaje y tú pisaron por primera vez esta ciudad. Aunque creo que eso no viene mucho al caso ahora. Bueno, es más, olvida eso último que dije. Lo que quiero que sepas aquí y ahora es que yo estoy "MUY" al corriente de lo que está por ocurrir hoy y de su importancia en general para con toda la región. Aunque, para agregar a lo anterior, yo también estoy más o menos al tanto de las confesiones que te quería hacer tu padre antes de marcharse para intentar ponerle punto final al Equipo Rocket. Pero hago constar aquí que yo estoy actuando por mi propia cuenta con todo esto. Enishi no tiene nada que ver con qué quiera hablar contigo, ¿de acuerdo?-

Más escenario y preguntas se fueron acoplando velozmente a los pensamientos revueltos de Gold, más este procedió a introducir ambas de sus manos parcialmente dentro de los bolsillos laterales de sus jeans. -Ya veo… Entonces este fue el motivo real por el cual querías que habláramos en privado con esa insistencia.- Aseveró Gold al exhalar un sonoro suspiro que provocó que su aliento se hiciera visible ante lo gélido del clima. -De acuerdo, digamos entonces que te creo por ahora en lo que dices y que sabes lo que va a suceder con el Equipo Rocket. ¿Pero lo que no entiendo es qué deseas ganar con todo esto al hacérmelo saber de esta forma? Por qué tu-...

-Esto nunca se trató sobre ganar o perder algo, Gold.- Aseguró Bill en respuesta, negando ligeramente con su cabeza. -Sencillamente hago esto porque asumí qué, al tu saber toda la verdad, querías estar al tanto de lo que va a ocurrir en poco menos de diez minutos más con respecto a tu padre y también con el padre de una de tus compañeras de viaje. O sea, tanto Enishi como Laurent están por arriesgar sus vidas por el bien mayor de Johto y Kanto.-

Gold volvió a titubear visiblemente al no saber qué responder o cómo reaccionar frente a lo anteriormente dicho por Bill, sintiéndose al instante cómo un impotente e insignificante pez lejos del agua. Ahora, en esté mismo sentido, Gold cambió voluntariamente su anonadado semblante por enésima vez mientras qué miraba directamente a los ojos de Bill al exhalar otra atípica bocanada de aire.

-¿O sea qué la invasión a la base de operaciones del Equipo Rocket va a suceder justo cuando comience el programa de radio semanal de Mary y Oak a las tres de la tarde?-

-Curioso, ¿no te parece?- Reconoce Bill nuevamente en un tono firme y asertivo. -Pero en fin, ese fue uno de los motivos por los cuales te pedí qué habláramos en privado de esa manera tan poco convencional.-

En automática respuesta, Gold agacha momentáneamente su cabeza, inclinando de igual forma su cuerpo frente al risueño investigador en señal de agradecimiento. -Gracias por tomarte la molestia de hacer algo así por mí. Y pues… Con gusto acepto qué me informes del estado de esa operación cuando sepas alguna noticia.- Comentó finalmente Gold en un tono algo más tranquilo, encogiéndose de hombros y rascando al mismo tiempo una de sus mejillas con vergüenza. -Igualmente lamento muchisimo el haberme comportado cómo un idiota hace unos momentos. Mi intención nunca fue la de dudar de ti o de tu buena voluntad, y no es por excusarme, pero esta semana ha sido… bueno… algo complicada para mi, por ponerlo de una manera más amable. Literalmente, desde qué regrese a Goldenrod el pasado lunes, diversas cosas no han parado de suceder a mi alrededor una tras otra tras otra en rapida sucesion.-

-Descuida, Gold. En cierta forma yo no soy ajeno a eso qué sientes.- Comentó Bill de manera empática al emplear un tono de voz más gentil, mismo quien se dio media vuelta para enfocar su mirada en dirección a los muchos edificios y rascacielos qué decoraban el paisaje de Goldenrod. -Aunque no lo parezca, en mi línea de trabajo pueden llegar a suceder cosas muy similares en dónde, un momento todo parece estar en perfecto orden. Pero al otro todo se está desmoronando en miles de pequeños pedazos.-

Otra amarga y hasta letárgica bocanada de aire fue expulsada por Gold instantes después en respuesta. -De acuerdo… Entonces, dejando un poco atrás todo esté primer asunto, ¿cuál es el otro tema del qué querías conversar en privado? Porque, sino mal lo recuerdo, creo qué al principio de nuestra conversación mencionaste qué fueron dos los motivos qué te impulsaron a esto.-

-Ahhh… Sí, eso. Pues veras… Ehhhh… Quizás sería mejor sí conversamos de ese tema en otro momento más oportuno para ti.- Reformula el tan afamado investigador con recelo, segundos antes de volver a fijar su mirada sobre el hijo de Enishi. -Cómo tu bien dijiste antes, esta semana ya ha sido complicada para ti y lo qué menos desearía en esté momento es-...

-Descuida, Bill. Por eso no tienes qué preocuparte tanto. Solo dime con honestidad lo qué sea que tengas qué decirme y ya está.- Interrumpe el de New Bark al alzar ligeramente el tono de su voz. -Además, sí ya te tomaste toda esta molestia de ofrecerte para informar acerca del estatus de Laurent y mi padre, entonces lo menos que podría hacer por ti seria escuchar sin peros todo lo que tengas que decir.-

A la par que una gélida corriente de viento hacía acto de presencia al soplar gentilmente por toda la azotea, Bill se encoge momentáneamente de hombros, exhalando en silencio por su nariz al asentir. -De acuerdo, Gold. Tu ganas.- Manifiesta entonces Bill, poco después, volviendo a expresarse con firmeza. -El segundo motivo por el que te traje hasta aquí para hablar a solas se debe a que deseo ofrecerte trabajo. En otras palabras, quiero que tu te conviertas en mi asistente para que ayudes con mis investigaciones a futuro.-

Tan pronto cómo Bill culminó de expresarse, Gold no pudo evitar observar con extrañeza de pies a cabeza al joven investigador parado a pocos centímetros de sí mismo. -E-Espera un segundo… ¿Cómo que quieres que yo sea tu asistente?- Cuestiona un visiblemente anonadado Gold. -¿Acaso esto se trata de una especie de broma o algo por el estilo?-

No obstante, Bill negó lentamente con su cabeza en réplica. -Esto no se trata de una broma ni nada que se le parezca, Gold. Yo realmente deseo que tu, sí así lo deseas, a futuro me ayudes con mis investigaciones.-

-P-Pero es que no lo entiendo. ¿Por qué yo en específico? O sea, mi fuerte son específicamente las batallas pokémon. La investigación y en general todo lo que tenga que ver con el campo de la ciencia no son realmente algo que-...

-¿Sabías que Gregory, Samuel, Crystal y hasta tu padre me han hablado maravillas de ti y de tus capacidades?- Preguntó Bill de forma retórica, interrumpiendo repentinamente a Gold en sus palabras. -Todos ellos, sin excepción, me han comentado no solo que eres un muy buen entrenador pokemon, sino que también me hablaron de que eres una persona con convicción y entrega para con todo lo que deseas lograr. Pero, para responder mejor a tu pregunta, tú en específico tienes el perfil perfecto de la persona que necesito para que sea mi ayudante. Yo en sí no busco a alguien típico con una especialidad o afinidad por la ciencia, muy por el contrario. Lo que realmente necesito ahora mismo es a alguien a mi lado que me brinde una perspectiva fresca, única, innovadora y completamente diferente y apartada de lo cotidiano. Y el hecho de que me estancara tanto al momento de implementar mis mejores al sistema de transferencia y depósito pokémon no hicieron más que mostrarme de la peor manera posible de que ahora más que nunca es cuando necesito de la ayuda de un asistente con todas esas caracteristicas que mencione.-

Gold volvió a mostrarse dubitativo de manera muy similar a hace escasos momentos atrás, manteniéndose aquí en completo silencio al carecer de argumentos o palabras para continuar con la conversación. -Escucha, Gold. Yo entiendo y sé que quizás todo esto sea un poco difícil de asimilar así por así, en especial cuando es conocido por todos que tu objetivo actual es el de ser el campeón de la liga pokémon del próximo año. Pero por ahora no necesito una respuesta en concreto. Tomate tu tiempo, analiza todo esto y luego me dices lo que piensas, ¿de acuerdo? Esta propuesta no tiene fecha límite ni nada por ese estilo. Tú solo enfoca tus energías en ser campeón, continuar tu viaje y, luego de eso, me puedes decir con toda confianza tu decisión.-

El de New Bark rasco una de sus mejillas por acto reflejo, sonriendo y mirando con fervor a los ojos de Bill al hacerlo. -De acuerdo. Gracias por la oferta y prometo pensarlo más adecuadamente cuando-...

Pero, en ese preciso instante, una de las pokebolas guardadas en uno de los bolsillos laterales de Gold se terminó por abrir repentinamente, provocando de inmediato que Pichu saliese de su pokebola al materializarse sobre la azotea. Dicho pokémon, justo al salir y posicionarse a la derecha de Gold, observó a su entrenador con una expresión llena de preocupación, además de que también comienza a mirar de un lado al otro cómo sí estuviera nervioso y en espera de que algo llegase a suceder.

-¿P-Pichu?- Manifestó Gold con sorpresa ante la súbita aparición de su pokemon, notando al mismo tiempo cómo las mejillas de esté comenzaban a desprender pequeñas chispas eléctricas. -¿Qué te sucede amiguito? ¿Que tienes?-

Más aún, a pesar de su pregunta, Pichu no tuvo el tiempo suficiente para responder, toda vez que, muy para la sorpresa de todos los presentes, un anti natural y estruendoso sonido se pudo escuchar a lo lejos de la torre y que provenía de algún lugar en el sector sur de Goldenrod.

Gold, de inmediato, fue el primero en reaccionar a aquel sonido, desplazándose rápidamente hasta colocarse cerca del borde sur de la azotea y frente al barandal de seguridad hecho de cemento que rodeaba todo el lugar. -¿Pero qué mierda fue eso?- Cuestiona ahora el de New Bark con sorpresa y nerviosismo, observando ahora junto con Bill y su Pichu cómo a lo lejos de su posición se podía más o menos ver una especie de edificio envuelto en humo y llamas. -¿N-No me digas que eso que escuchamos se trató de una especie de explosion?-

Seguidamente a esto, y sin tener ningún tipo de tiempo para reaccionar o hacer algún otro comentario al respecto, un repentino de apagón de energía eléctrica se suscitó, mismo que se vio reflejado al momento en que todas y cada una de las luces parpadeantes alrededor de la antena de transmisiones se apagaron todas a la vez.

-Tengo un muy mal presentimiento de todo esto.- Comentó Gold entre dientes, mirando de reojo a Bill y a Pichu con preocupación. -Algo definitivamente está sucediendo aquí.-