Capítulo 88: Ecos de un Legado Fragmentado


Dos meses y medio atrás, Ciudad Goldenrod, Sector Central. Región de Johto. 11:11 P.M


Otra vacilante oleada de silencio se hizo sentir entre los presentes luego del último comentario realizado por Enishi, misma qué se extendió por alrededor de treinta segundos ininterrumpidos hasta cuando finalmente el de New Bark terminó de fumar por completo su cigarrillo, arrojando la colilla sobre el suelo para entonces pisar esta con la suela de uno de sus zapatos.

-Ok, Enishi. Supongo qué es inutil indagar más en el tema ni tampoco creo qué soy quién para entrometerme o decirte qué hacer ahora qué estás tan decidido a actuar. Tú sabrás lo que haces y te deseo la mejor de las suertes.- Comenta Red poco después con desdén, nuevamente siendo él quien rompe el silencio entre el par. -Pero lo qué no me queda para nada claro aún es cuál es el favor tan importante qué querías qué hiciera por ti. O sea, sí tu no necesitaste nunca de mi ayuda para convencer a Bill a que cooperará contigo, ¿entonces qué es exactamente lo qué necesitas de mí en primer lugar?-

Muy a su propio estilo tan particular, Enishi da un par de pasos en dirección a la caseta que conecta con las escaleras del hotel y al separar su espalda del barandal, optando al mismo tiempo por realizar pequeños estiramientos con sus brazos y hombros, dándoles la espalda y dejando confundidos tanto al de Pueblo Paleta cómo también a Persian.

-Pues veras, ese favor tan importante que te quiero pedir tiene relación con todo lo anterior que te mencione y, en caso de qué me ocurra algo en un futuro no muy lejano, quiero qué todo esto qué te dire a continuacion se lo reveles a Gold cuando lo creas conveniente.- Declara Enishi con energía, rascando luego la parte posterior de su cabeza con ayuda de su mano izquierda. -El motivo de todo esto es simple. En mi línea de trabajo el ser precavido, dudar de todo y todos, y siempre tener un plan de contingencia aún cuando todo indica qué las cosas saldrán bien, es un importante requerimiento para ser un exitoso investigador. Entonces, en base de todos estos preceptos, creo qué llego el momento de revelarte la verdad sobre mi pasado, mi relación directa con Giovanni, cómo ambos llegamos a ser quienes somos, y también cómo fue qué se creó originalmente el Equipo Rocket hace ya más de diez años atrás.-

De la misma manera, cuando otra gélida corriente de viento volvió a hacerse sentir con más fuerzas, resoplando por toda la azotea al ocasionar un ligero pero agudo silbido en todo el sector qué armonizaba con el característico sonido del pasar de los automóviles en la calles aledañas, Red no pudo ocultar en lo más mínimo su sorpresa ante las últimas declaraciones realizadas por el veterano entrenador.

-T-Tu… ¿A qué demonios estás jugando diciendo algo cómo eso, Enishi?- El actual campeón de las hermanas regiones de Johto y Kanto frunció marcadamente el ceño por enésima vez en lo qué iba de aquella atípica noche al ser tomado muy por sorpresa, tragando por instinto algo de saliva, y después cambiando su semblante involuntariamente al pasar de la confusión a la preocupación en el corto lapso de unas cuantas milésimas de segundo.

-Escucha, la primera parte de lo qué pides me quedó muy claro. Tu bien sabes qué no tendría problemas con que me confíes información sensitiva o personal para qué luego yo se la pase a Gold en caso de qué algo grave suceda a futuro. ¿Pero a qué te refieres con lo demás? ¿O sea qué tu desde un principio sabías cómo se fundó el Equipo Rocket y qué Giovanni era su li-...?-

-Un paso a la vez, Red. Te pido por favor qué no te adelantes tan pronto a los hechos sí haberme escuchado.- Advierte Enishi en un tono calmado luego de interrumpir al de Pueblo Paleta, manteniendo además la energía en sus palabras al mirar brevemente con nostalgia a su Persian, pokémon quien aún se mantiene colocado a sus pies. -Pero, cómo una especie preámbulo, todo esto qué te diré es algo complejo de explicar sin tener antes el contexto necesario, sumado al hecho de qué esté relato en particular trata en gran parte del qué considero cómo mi mayor fracaso no solo a nivel personal, sino qué también toca uno de mis mayores errores tras apenas empezar cómo un recluta de la policía internacional. Ahora, sabiendo esto de antemano, haré mi mejor esfuerzo para sintetizar mi relato de una manera qué sea fácil de entender para ti. Te prometo igual qué responderé con sinceridad todas y cada una de tus preguntas en cuanto surjan, más solo te pediré qué me dejes explicarte los hechos a mi manera antes de qué saques tus propias conclusiones.-

Ya sea por inercia o por algo más arraigado a la sorpresa y el respeto qué él le tenía, Red optó por cruzarse nuevamente de brazos con amplio desdén y rebeldía, exhalando luego aire desde su boca, antes de negar con la cabeza y encogerse de hombros.

-De acuerdo… Después de todo lo qué has hecho por Green, Blue, nuestras familias, y también por mí a través de los años, ¿cómo rayos podía negarme?- Replicó el de Pueblo Paleta al instante a modo de pregunta retórica, volviendo aquí a apoyar su espalda contra el rígido barandal de concreto detrás de sí, para después mirar de pies a cabeza a Enishi con seriedad e intriga. -Lo menos qué puedo hacer por ti para devolver uno de los tantos favores qué nos has hecho es escucharte sin objetar. Así qué adelante, Enishi. Soy todo oídos.-

Dándose ahora media vuelta para volver a encarar de frente al vigente y joven campeón de la liga pokémon, Enishi decide dibujar una tenue sonrisa en sus labios al ajustar los anticuados anteojos qué traía puestos delante de sus ojos.

-Gracias por ser tan comprensivo y sensato, Red.- Destacó Enishi casi qué con voz de alivio para con su jovial homólogo, visualizando nuevamente y por breves instantes el hermoso y privilegiado paisaje nocturno qué mostraba la solitaria azotea del hotel en dónde ambos se mantenían reunidos. Desde el oscuro cielo repleto de titilantes estrellas, hasta una infinidad de anuncios comerciales enmarcados en vallas con luces de neón en las azoteas aledañas a su posición. -Pero bien… Hmmm… ¿Cómo sería más adecuado qué empiece? Uhh-… ¡Ok, creo qué ya lo tengo!-

Luego de esto, Enishi aclaró su garganta un tanto reseca al continuar, rascando a la par una de sus mejillas con la punta de los dedos de su mano izquierda. -Verás… Creo qué lo más adecuado en esté caso sería qué comience muuuuuuy desde el principio. Por lo qué primero te hablaré de cómo conocí a Giovanni y nuestro pasado en común cómo huérfanos.-

-¿Huérfanos?- Repite Red con suspicacia en igual medida qué extrañeza, no pudiendo evitar el arquear una de sus cejas cómo consecuencia.

Enishi asiente con firmeza y sin contemplaciones. -Así es. Tanto él cómo yo fuimos huérfanos desde muy temprana edad debido a circunstancias muy diferentes y qué no tienen mucha relevancia para este caso. Más, sin embargo, fue aquí en donde, quizás por algún triste capricho del destino, nuestros caminos se vieron entrelazados cuando por pura casualidad ambos terminamos coincidiendo al entrenar bajo las órdenes del mismo maestro.-

En el pequeñísimo intermedio en dónde Enishi detuvo su relato inicial para volver a aclarar su garganta y acomodar la postura general con la qué se mantenía de pie, Red pudo notar, inclusive a través de los anteojos utilizados por el primero, cómo el semblante y las expresiones de los ojos del afamado entrenador dieron un repentino cambio al endurecerse, cosa qué Persian también pudo percibir en primera fila con algo de preocupación.

-Todo esto qué te diré sucedió hace aproximadamente veintidós años atrás. En ese momento en particular, yo recién había cumplido quince años de edad y no era más qué un simple chico más del montón, sin ningún tipo de sueño o aspiraciones más qué quizás dedicar mi vida a ser un monje de la Torre Sprout.-

-¡E-Espere… Espere un momento…!- Ordenó un muy confundido Red, enfatizando su latente desasosiego al utilizar ambas manos para señalizar a Enishi para qué se detuviera. -¿C-Cómo qué un monje de la Torre Sprout? ¿Estas hablando en serio o es qué escuche mal?-

Enishi volvió a asentir con inmediata sencillez, no sin antes decorar sus labios con una perfecta sonrisa qué denotaba nostalgia y dolor en igual medida. -Yo tuve una infancia algo atípica al ser huérfano desde muy joven, Red.- Aseveró el de New Bark con ímpetu, metiendo ahora sus manos en los bolsillos laterales de su pantalón. -Solo no malinterpretes mis palabras ni mucho menos. Yo nunca tuve la oportunidad de conocer a mi padres ni a ningún otro familiar. Su paradero es un misterio para mí y durante quince largos años pude vivir cómodamente en un pequeño pero acogedor orfanato en Ciudad Violet. Mi día a día allí, desde qué tenía uso de razón, era de lo más común y corriente, esperando sin éxito por quien se apiadara de mi situación para quizás encontrar una familia qué quisiera ayudarme. Pero, con el pasar de los años, me di cuenta de qué esto jamás sucedería debido a mi actitud. Verás… durante mi juventud yo siempre fui un chico un poco altanero, altamente rebelde y poco cooperativo o dócil. Entonces, debido a estas y muchas otras razones qué no vienen al caso, decidí tomar la primera oportunidad qué se presentó ante mí al no tener nada qué perder. Entonces, el día de mi cumpleaños número quince, opté por ingresar cómo aprendiz de monje al famoso monasterio de la Torre Sprout.-

-¡Pero es que eso es-...!- Red aquí hizo una súbita y poco natural pausa en sus palabras, quizás en un pobre intento por reordenar sus ideas tan revueltas antes de posiblemente hacer algún tipo de comentario ofensivo por error. -Todo esto es sumamente difícil de digerir. Lo sabes, ¿no? ¿O sea que una mañana te levantaste y decidiste enrolarte solo porque sí cómo un monje más de la Torre Sprout?-

-Cómo te dije antes, yo sentía en esa época tan particular de mi vida qué no tenía nada qué perder y todo por ganar al intentarlo.- Reafirma Enishi con paciencia y mucha sinceridad en la entonación de su siguiente réplica. -Aunque en realidad, mis motivaciones para tal cosa no son del todo importantes para esta historia. Más, lo qué sí es relevante al caso es qué, poco después de ser admitido cómo aprendiz, fue aquí en dónde oficialmente conocí tanto a Laurent cómo también a Giovanni.-

Sí la anterior noticia fue para Red cómo sí lo bañarse un repentino balde de agua fría durante una inesperada ventisca en medio de la madrugada, entonces las anteriores aseveraciones hechas por Enishi se sintieron cómo un sorpresivo golpe en la boca del estómago, provocando de inmediato qué el de Pueblo Paleta sintiera escalofríos por todas sus articulaciones y extremidades.

-¿M-Me está diciendo qué ustedes tres fueron todos aprendices para ser monjes en el mismo lapso de tiempo?-

-Uhhh… Es algo un tanto complicado, más diría qué no estás tan lejos de la realidad.- Argumento Enishi rápidamente, dando aquí la curiosa impresión de qué todo lo revelado con anterioridad no fuese la gran cosa. -Pero para ser un poco más específico y responder a tu pregunta, tengo qué decir qué el único de entre nosotros quien realmente estuvo ahí entrenando para ser un monje hecho y derecho fui yo. Tanto Laurent, cómo también Giovanni, ambos estaban ahí por razones muy pero muy diferentes a las mías. Por poner un ejemplo, Laurent venía de una familia bastante acomodada económicamente quienes provenían de ciudad Blackthorn, pero su actitud y comportamiento dejaban mucho qué desear en base a sus estrictos estándares sociales al ser el primogénito. Por lo tanto, cómo un último recurso, su familia decidió enviarlo al monasterio poco antes de mi llegada ahí con la única finalidad de inculcarle un poco más de disciplina, humildad, tacto, pero sobre todo educación y etiqueta al momento de tratar con las demás personas.-

-¿O-Ok…? Creo qué puedo entender ese punto sin problemas. Igual es algo difícil el imaginar qué alguien tan estricto y correcto cómo Laurent, conociéndolo cómo lo conozco, fuese un chico problema en su juventud hasta incluso ser llevado a un monasterio para ayudarle a mejorar su actitud. -Recalca Red al fruncir otra vez su ceño, acomodando también su postura para descansar su espalda sobre el barandal detrás de sí. -¿Pero entonces qué me dices de Giovanni? ¿Cómo alguien cómo él terminó allí de todos los lugares posibles para un huérfano?-

Antes de dignarse siquiera a dar una respuesta, ahora fue el turno de Enishi para exhalar una gran cantidad de aire de sus pulmones a través de sus fosas nasales, evitando en igual medida la expectante y crítica mirada del joven campeón.

-La situación de Giovanni era aún más especial qué la de Laurent o la mía.- Aseguró el reconocido entrenador de New Bark, volviendo a endurecer su semblante con intención. -Pero según conozco de primera mano, Giovanni desde muy joven siempre demostró ser un chico extremadamente dotado, capaz, calculador e inteligente en todo el sentido de la palabra. Su intelecto y potencial cómo entrenador, por obvias razones, le hizo sobresalir de entre el resto de huérfanos con quienes él habitaba el orfanato de Ciudad Viridian. Esto, a la larga, le hizo conseguir muchísima notoriedad, no solamente en Viridian sino qué también en varios de los pueblos aledaños, por lo qué solo fue cuestión de tiempo para qué una familia lo terminará por adoptar. No obstante, aquí es dónde todo cambió para él.-

Sin previo aviso, más escalofríos llegaron a atacar la espalda baja de Red cómo sí se tratase de una críptica señal de mal augurio en el momento menos preciso, entre tanto Persian permanecía muy alerta al observar con total atención a ambos entrenadores. -¿H-Huh? ¿A qué te refieres con eso de qué todo cambió para él?-

-Según pude escuchar de su propia boca, Giovanni fue adoptado al menos media docena de veces por distintas familias muy pudientes de todas partes de la región de Kanto. Pero siempre, pasados unos cuantos meses, ellos mismos lo terminaban por devolver al orfanato debido a diversos motivos.-

Muy a pesar de querer agregar un comentario al respecto, Red no pudo evitar experimentar en carne propia cómo dentro de su garganta se generaba un agresivo nudo qué imposibilito en primera instancia su capacidad para hablar.

-E-Eso-... Red expulsó otro amargo suspiro cómo complemento, imitando casi a la perfección a Enishi al endurecer su semblante. -Independientemente de sí se tratase de Giovanni o no, ningún niño en ese tipo de situación debería de pasar por algo así. El ser rechazado y regresado cómo sí no tuvieses valor es algo cruel y qué en definitiva dejaría secuelas psicológicas en cualquiera.-

-Coincido completamente contigo, Red.- Reconoce Enishi con visible amargura. -Los motivos del porque regresaron a Giovanni en tantas oportunidades fueron diversos. Pero todos siempre llegaban a coincidir en qué su actitud tan fría, retraída y tímida, en combinación con su poca muestra de sentimientos o afecto, cómo los principales causantes de todo.-

Red volvió a tomarse unos instantes más para acomodar sus pensamientos, antes de cruzar momentáneamente sus brazos encima de su pecho. -Y-Ya veo… En parte me es difícil no sentir un tanto de lástima tras escuchar todo esto, ¿pero qué fue lo qué sucedió después…?-

-Cómo era de esperarse después de tantos fiascos, y con tan solo trece años de edad en ese momento, Giovanni decidió ponerle un punto final a todo lo sucedido y enterrar de una buena vez su pasado por completo.- Manifestó Enishi, continuando sin titubear con su relato. -Aquí, tras tomar esta decisión, Giovanni decide escapar del orfanato, y por los siguientes dos años él terminó deambulando por cada rincón de Kanto y Johto hasta qué finalmente llegó a ciudad Violet.-

-¿Y entonces así fue que ustedes se conocieron?-

-Así es… Cómo es de común conocimiento, y además de servir cómo uno de los puntos turísticos más importantes de toda Violet, la Torre Sprout funge cómo un importante lugar de encuentro en dónde todo tipo de entrenador puede venir para poner a prueba sus habilidades con sus pokémon. Giovanni obviamente no era ajeno a esto y, cuando él decidió tomar parte de las pruebas, uno de los monjes más veteranos notó de inmediato su talento, intelecto y destreza para el combate, por lo qué él rápidamente decidió invitarle a unirse al monasterio tras conocer qué era un huérfano.-

De un momento a otro, posterior a todo lo dicho por el entrenador de New Bark, Red se quita la gorra qué tenía sobre su cabeza, rascando ahora todo el área de su nuca cómo sí su vida dependiera de ello, a la par de apretar sus labios y por último volver a darle un vistazo al inigualable paisaje nocturno de la qué es considerada cómo la ciudad más importante de toda la región de Johto en cuanto a comercio se refiere.

-Vuelvo a decir qué todo esto es extremadamente difícil de asimilar así por así.- Reitera Red de mala gana, un par de segundos después tras volver a colocar su gorra sobre su cabeza. -Pero por ahora prefiero omitir la gran mayoría de mis comentarios hasta cuando termines, así qué por favor continua.-

-Pues será mejor qué te vayas preparando y te pongas muy pero muy cómodo allí en dónde estás parado, ya qué esto es solo el comienzo.- Anticipa Enishi, colocando otra recatada sonrisa en sus labios y ajustando también la posición de sus anteojos frente a su rostro. -De aquí en adelante, todo lo qué te diré no será realmente muy agradable qué digamos, y eso vale para ambos.-

-Por más triste qué esto suene de decir, no lo dudo. No lo dudo ni un poco.- Señaló el de Pueblo Paleta en respuesta y casi a regañadientes, empleando aquí un tono de voz más distante e impersonal. -Pero aparte de todo lo anterior, hay algo qué no logro entender muy bien. Y eso es el porque, sí se supone qué Giovanni según tus propios comentarios era un chico retraído y hasta tímido, terminó después por convertirse en aquella persona sin escrúpulos qué conocí en la cima de la torre de la corporación Silph. O sea… ¿Cómo demonios él pudo ir de un comienzo tan peculiar y triste hasta convertirse en un megalómano obsesionado con el poder al liderar una de las organizaciones criminales más peligrosas de todo el planeta? Siendo sincero, algo aquí no cuadra en lo más mínimo.-

En un veloz dos por tres, Enishi vuelve a endurecer su semblante por enésima vez, acción qué no pasó desapercibida por Persian hasta el punto en qué el pokémon de tipo normal cambia también la expresión de su rostro en favor de una plagada de tristeza, resentimiento y dolor.

-Red, el motivo principal por el cual Giovanni experimentó esté cambio tan radical es en parte debido a mi intervención.- Indica Enishi, respondiendo con extrema simpleza y evitando ahora activamente la mirada del joven campeón en favor de observar el cielo repleto de estrellas con mucha nostalgia. -Por mi culpa, tanto la esposa de Giovanni, cómo también su hijo no nacido, ambos terminaron perdiendo la vida.-


Sector Noreste, Parte Superior de la Base Secreta del Equipo Rocket, Ciudad Mahogany. Región de Johto. 3:20 P.M


-No lo entiendo… Nada de esto me hace mucho sentido.- Enishi se mantuvo completamente firme desde su posición, cerca del mostrador que albergaba la caja registradora a la izquierda de la tienda, poseyendo en ese momento sus brazos cruzados con visible preocupación tanto en su rostro, cosa qué también demostraba la postura tan erguida qué utilizaba para mantenerse en pie. -Algo en todo esto me da muy mala espina y me rehúso a creer qué todo fuese así de fácil.-

Desde aquí, el afamado entrenador de New Bark expulsa un áspero y poco silencioso suspiro por la boca, dedicándose luego a continuar con su minuciosa tarea autoasignada de inspección del sin fin de estanterías y objetos para el cuidado pokémon, hechos añicos en su gran mayoría y regados por todo alrededor del suelo de la espaciosa tienda, utilizando aquí la invaluable ayuda de su fiel Persian para dicho oficio.

-Tch… Igual tengo qué reconocer qué fue muy ingenioso de su parte el adquirir y utilizar un local de esté tipo para encubrir la gran mayoría de sus actividades, sirviendo además cómo la fachada perfecta al posar cómo una simple tienda más del monto en una zona tan estratégica cómo lo es el sector hotelero de Mahogany.- Recalca y analiza Enishi para sí mismo entre dientes, tomando ahora entre sus manos un curioso reloj de mesa con la forma de un Hoothoot, mismo qué yacía colocado sobre el alargado mostrador. -De no ser por la crucial ayuda de Bill en esté sentido, estoy totalmente convencido de qué nunca hubiésemos podido encontrar esta guarida. En especial ahora qué sabemos qué gran parte de las operaciones del Equipo Rocket se llevaban a cabo dentro del amplio sistema de bodegas y túneles subterráneos qué se mantienen debajo de aquí.-

Luego del anterior comentario de Enishi hecho en voz baja, Persian decide girar su cabeza en primera instancia, casi qué por reflejo, para verificar, analizar y observar directamente el rostro de su angustiado entrenador.

-¿O es qué quizás estoy ignorando algún otro elemento sin siquiera saberlo ahora qué aparentemente todo terminó?-

Enishi prosiguió cuestionandose a sí mismo entre dientes y con intensidad cómo sí su vida dependiera de esto, alzando después su mirada por pura casualidad en favor de recorrer visualmente todo el interior de la desolada tienda, así cómo también observar con recelo la parte de afuera del lugar a través del agujero rectangular qué dejó el marco en dónde anteriormente estuvo la puerta principal de vidrio, misma qué ahora se encontraba hecho pedazos sobre el suelo.

Desde notar cómo aún el cielo por todo alrededor de Mahogany se mantenía extremadamente nublado, siendo acompañado por una espesa nevada qué de cierto modo no hacía más qué dificultar la visibilidad en todo el área. Pasando posteriormente por ver cómo al menos media docena de sus compañeros más experimentados, todos utilizando aún sus respectivos uniformes tácticos de color negro y qué acompañaban con pasamontañas sobre sus rostros, se mantenian revisando activamente todo el perimetro frontal de la tienda y sus alrededores con extrema cautela con la ayuda de sus varios pokémon acompañantes, siendo además todos ellos los principales custodios de los dos camiones de policia recien estacionados enfrente y qué yacian repletas de todos los miembros capturados del Equipo Rocket, entre reclutas y cientificos, durante el transcurso de esta breve pero efectiva operación.

Por último, la mirada de Enishi se dirigió por inercia al sector más a la derecha de la tienda, lugar cercano a otro par de estanterías con artículos pokémon y qué colindaba con un pequeño depósito, para observar con recelo cómo las puertas de metal del espacioso ascensor de carga qué conectaba la parte superior de la tienda con el sistema de bodegas subterráneas se mantenían completamente cerradas.

-Sí bien me quita un enorme peso de encima el qué nuestra operación aquí resultará sin ningún tipo de percance mayúsculo por resaltar, algo muy dentro de mi se rehúsa a aceptarlo. Todo esto se asemeja mucho a la calma antes de un huracán capaz de arrasar con todo y todos.-

Enishi procedió entonces a devolver el reloj con forma de Hoothoot para colocarlo nuevamente sobre el mostrador. -Pero es qué todo lo ocurrido hasta aquí se me hace demasiado irreal y conveniente. Independientemente de sí esto se trató de un ataque sorpresa o no, el hecho de qué apenas sí encontramos resistencia a nuestro ataque me resulta muy alarmante. Porque, por un lado, salvo por mi rápido combate en contra de Arianna, siendo ella una de las más importantes cabecillas del antiguo Equipo Rocket, el resto de miembros a quienes nos enfrentamos no eran poco más qué novatos congraciados y con edades muy similares a las de Gold o Kelly. Mientras qué por el otro, toda esta situación me deja un mal sabor de boca al tener ahora más preguntas qué respuestas a mano, cómo por ejemplo, ¿en dónde se supone qué están los demás remanentes de mayor peso del Equipo Rocket? ¿O por qué demonios ellos tenían en aislamiento a una joven chica en estado de coma y con todos los utensilios médicos necesarios para mantenerla con vida al estilo de un cuarto de hospital? Ughhh-… Todo esto es tan irritante y confu-...

Cortando muy oportunamente en seco el prolongado monólogo interno de Enishi, las puertas del ascensor de carga al otro lado de la tienda se empezaron a abrir de par en par, no sin antes generar un agudo rechinar mecánico qué inundó momentáneamente todo el interior del lugar, revelando después a tres personas en su interior siendo acompañados por un Dragonite y un Crogunk.

El primero de ellos, un joven a finales de sus veintitantos, pelirrojo, de estatura un poco alta y contextura delgada, vestido llamativamente también con un uniforme táctico con detalles en rojo sobre los hombros y pecho pero qué adornaba con una ostentosa capa a su espalda, fue el primero en salir de lleno del ascensor junto con su Dragonite acompañante en favor de ingresar ambos a la desordenada tienda en dónde se mantenían Enishi y Persian.

Acto seguido, la siguiente persona en salir del ascensor se trató de nada menos qué Arianna, estando ella esposada muy cuidadosamente de pies y manos, siendo acompañada aquí por Laurent y su Croagunk.

Ante esto, el primer en reaccionar del todo fue Persian, pokémon quien rápidamente se posiciona frente a su entrenador de un salto para después adoptar una pose defensiva de combate, entre tanto los recién arribados se dispusieron a colocarse a unos cuantos metros de dónde estaba Enishi.

-¿Todo en orden por aquí arriba?- Preguntó el pelirrojo con inmediatez y en un tono de voz firme, mismo que Enishi y Persian reconocieron de inmediato cómo el tan afamado entrenador de tipo dragón del Alto Mando de Johto y Kanto, Lance. -¿O ha habido alguna novedad?-

Ni corto ni perezoso, Enishi niega con su cabeza. -De momento no ha habido complicaciones qué reportar. Salvo quieran contar qué la nevada de afuera empeoró un poco más con respecto a cuándo empezó todo esto.- Repuso el de New Bark cómo respuesta, colocando ahora su completa atención sobre Arianna y notando cómo ella, a pesar de todo lo ocurrido, se mantenían con un semblante tranquilo y lleno de rebeldía en sus ojos. -¿Pero qué me dicen ustedes? ¿Algo de importancia qué tengan qué reportarme después de regresar de ayudarles allá abajo?-

-No… por desgracia nada realmente qué valga la pena mencionar.- Indica ahora Laurent con visible molestia y agresividad, negando después con su cabeza. -Solo qué cierta persona aquí presente se rehusó a cooperar con nosotros tras su captura, por lo qué no nos queda de otra más qué llevarla a la estación de policía de Mahogany, con el resto de reclutas en los camiones, para continuar con nuestro interrogatorio. Pero por lo demás, la mayoría de los muchachos del equipo "B" aún se encuentran inspeccionando cuidadosamente el resto de niveles subterráneos qué se encontraban sellados para ver qué otro tipo de información podemos sacar con respecto a-...

-No importa lo qué ustedes hagan o consigan hacer aquí, una vez las ruedas del destino se ponen en marcha no hay nadie quien pueda interponerse.- Interrumpe Arianna al alzar su voz con prepotencia e ímpetu, cosa qué ocasionó qué todos los demás presentes dentro de la tienda, incluyendo a Persian, Dragonite y Crogunk, sientan escalofríos por todo el cuerpo. -Lo qué suceda con los demás reclutas o conmigo no cambiará el resultado en lo más mínimo. Ya es demasiado tarde cómo para qué puedan detenernos.-

Lance, Enishi y Laurent, todos juntos intercambiaron efímeras miradas cargadas de preocupación los unos con los otros en perfecto silencio por unos cuantos segundos. -¿A qué rayos te refieres con eso?- Interroga Laurent con insistencia, sin despegar sus ojos del calmado rostro de Arianna. -¿C-Cómo qué ya es demasiado ta-...?-

Pero, antes de qué Laurent pudiera entonar el resto de sus palabras, un antinatural y ensordecedor sonido, similar a la inesperada explosion de un transformador eléctrico, se pudo escuchar proveniente de los niveles subterráneos de la tienda. Todo esto siendo acompañado por el inmediato accionar de un pequeño terremoto qué terminó por sacudir y tirar varios de los estantes y artículos cercanos a los presentes.

-Heh… Ustedes creen haber ganado la guerra, pero no pueden estar más equivocados.- Exclamó una muy emocionada Arianna con flameante regocijo, justo después de todo lo ocurrido. -Esto no fue más qué una simple batalla dentro de algo más grande qué todos nosotros juntos. Y, mientras ustedes yacen aquí perdiendo su tan preciado tiempo, nuestro verdadero plan ya debe de estar por concluir.-