(RIGHT NOW: Black Clover, opening 9)

Let's Black That's is survive

(Se ve el cuerpo de Camilo desde la barbilla hasta la cintura, y como una oscuridad surge de fondo, cambiando la imagen del cuerpo de Camilo).

Una voz que me habla por dentro

(Se ve diferentes imágenes pasando rápidamente: a Claire y Ginebra discutiendo en el departamento que comparten).

Siempre me hace palpitar

(A Snow riendo con un brazo envuelto alrededor del cuello de Camilo, a Dan y Shun hablando, a Marucho en su computadora).

Chuwa Chu-Chuwa.

(Se ve al Rey Supremo, con su gran castillo detrás suyo. Se hace un acercamiento a sus ojos cerrados, que se abren, revelando un frío dorado).

¡Right!

(Se muestran a los enemigos y sus Bakugan en sus formas liberadas, empezando primero por Kazarina y Dukhan, con Lumagrow y Némesis).

¡Now!

(De igual forma, se ve a Sellon y Anubias en sus verdaderas apariencias, aunque esta vez, solo esta Quimera Horridian detrás de ambos)

Hazlo

(Se ve a Logos en su forma de dragón, que cambia y se moldea como figura de arcilla, optando una forma más humana, pero aún con cuerpo de serpiente).

¡Right!

(Se ve a un ejercito de Bakugan Caos)

¡Now!

(Se muestra el lado derecho del rostro de Caligula, donde se alcanza a ver una sonrisa demente y una mirada de loco en su ojo)

Hazlo

(Se ve al Caballero Esqueleto de cabeza)

¡Right!

(Se ve a Goodwin mirando hacía adelante, con su mano derecha cubriendo parte de su rostro y una sombra tapando el lado derecho de su cabeza, pero sin ocultar su rasgo y el ojo).

En esta guerra seguiré, aunque este mundo cayendo esta.

(Dan y Marduk ven al castillo del Rey Supremo delante suyo. Arriba de ellos dos, se ve el título del fic).

Puede ser duro como una pared.

(Se hace un acercamiento a Leonidas y Vladitor que miran en la misma dirección, antes de verse e intercambiar un corto asentimiento).

Pero no, no, no. No quiero perder.

(Se ve una imagen con cada "no": Isis y Sellon mirándose fijamente. Sabine, Felipe y Ginebra sentados en asientos, luciendo agotados y a los Vexos mirándose entre ellos y asintiendo).

No perderé, seguiré y lucharé si eso es lo que digo. Y si superas los limites de este destino, ¡te alcanzaré y venceré, oh!

(Mientras el "perder" se extendía, se mostraron diversas imágenes como cuadros de libros: Goodwin caminando y dándole la espalda a un hombre. Sellon de niña viendo como su casa ardía en llamas. Anubias corriendo mientras era perseguido por soldados Gundalianos. Caligula sentado en un trono).

Y si, lo harás.

(Merlín conversa con Abbot y H, y rápidamente se ve una imagen de los Peleadores comiendo para reponer energías)

Intentándolo una y otra vez solo así puedes superar tu fuerza.

(Blaze Lionel esquiva relámpagos y cuchillas de energía al volar por el aire y desviarlos con su espada, lanzando una estocada que Inhar Lumagrow esquivo. Ambos oponentes viéndose mientras se enfrentan).

No te detengas, ve a pesar de todo.

(Drago esquivaba rayos de energía rojiza mientras disparaba los suyos propios que Némesis desviaba. El original y su copia se acercaron, rugiendo y levantando cada uno un brazo para lanzar un golpe. La imagen cambia, mostrándose a Dan y Dukhan gritando, la pantalla dividida para que se muestre el lado izquierdo del rostro de Dan y el lado derecho del rostro de Dukhan).

Podrás perder tu interior.

(Icarus esquivaba rayos de energía oscura en el cielo y cuando uno iba a golpearlo, fue salvado por Brontes).

Sigue adelante.

(Freeza, Hydrun y Vulcan se ponen uno al lado del otro, lanzando sus ataques).

Habrá una solución.

(Helios se pone de pie, con un muro de llamas detrás suyo. Sus ojos brillan con fiereza mientras las partes rojas de su cuerpo cambian de color a morado).

Se que queda, poca esperanza pero lo haré yo.

(Blazar Leonidas grita mientras un manto de oscuridad lo envuelve y se ve a Camilo arrodillado en una completa oscuridad, llorando. El emblema Haos cambia a Darkus. La oscuridad del espacio se rompe, entrando Marduk, que estira su mano hacía Camilo).

¡Right! ¡Now!

(Se ve el símbolo de la Puerta y la Llave brillar, antes de que el brillo se apague)

Hazlo.

(Mientras la letra "o" se alarga, se ve la imagen de un reino antiguo, que pronto es reemplaza por el mismo reino, pero en ruinas, y se hace un acercamiento al Caballero de Esqueleto, que esta de rodillas y de espalda viendo la escena).

(Alguien sonríe malignamente)

¡Let's!

(Termina mostrando una imagen de Inferus Leonidas y Angelus Vladitor luchando).


Capítulo 62: El Color del Alma

FLASHBACK

-¿Qué te entrene?- Preguntó Dan, entre sorprendido y curioso por la petición.

Claire asintió. Ella había terminado un combate contra un oponente que había sido particularmente difícil, ya que ninguno de los ataques de Lionel había podido acertarle y estuvieron a punto de perder. Solo ganaron porque el sujeto se distrajo ante la victoria, haciendo que su Bakugan bajara la guardia y dándole la oportunidad a Lionel de golpearlo.

Ese combate había hecho darse cuenta a Claire de algo que estaba notando desde hace un tiempo: necesitaba hacerse más fuerte. Lionel era un Bakugan fuerte, pero ella era el problema. No tenía la experiencia y habilidad suficiente para sacarle todo el provecho a sus habilidades como debería.

-Eres el único Peleador Pyrus del equipo, sin mencionar que eres el más fuerte que ahí- señalo Claire. -Y Camilo siempre habla del buen maestro que fuiste para él cuando comenzó. No hay nadie mejor que tú para ayudarme a mejorar mis habilidades-.

Dan y Drago se miraron, un poco sorprendidos por la petición. Ya tenían experiencia en ser maestros, al haberle enseñado a Jake a tener batallas Bakugan de cero, y ayudar a que Camilo y Baron sacaran el potencial de peleadores que sabían que tenían ocultos, pero era la primera vez que alguien se lo podía directamente. Las otras veces, sucedió porque él se ofreció y ocurrió de forma natural entre conversaciones.

-No me molesta, ¿pero porque no se lo pides a Camilo? Estoy seguro que no tendría problemas- dijo Dan.

-Lo se, pero no será lo mismo. Leonidas tiene un estilo más brutal y grandes reservas de energía, mientras que Lionel prefiere la habilidad y el uso del fuego. Por eso creo que sería mejor entrenar con Drago, que es de su mismo atributo y tiene un estilo similar- explico la pelinegra.

Dan asintió. Aunque Drago y Leonidas parecen tener estilos de batallas similares, tienen diferencias marcadas que los distinguen: Leonidas es más brutal en sus ataques, confiando en sus grandes reservas de energía y su fuerza fisíca superior. Drago, aunque también tiene grandes reservas de energía que igualan a las de Leonidas y sus principales ataques son de energía como el Bakugan Haos, él confía más en la habilidad y en esperar el momento oportuno para atacar, leyendo a su oponente para ver una apertura y atacarla con todo en vez de confiar puramente en la fuerza bruta como lo hace Leonidas.

-Bueno, no veo porque no. ¿Tú que dices, Drago?-.

-Yo tampoco tengo problemas en ayudarlos. Además, me gusta tener a otro Bakugan Pyrus por aquí- dijo Drago, aceptando sin problemas.

Dan miro a Claire, quien sonrió y les dio las gracias por la ayuda, lo que hizo que su propia sonrisa aumentara.

-Aún no nos des las gracias, porque no seremos blandos con ustedes; pero no se preocupen. Cuando terminemos, serán tan fuertes que podrán con quien sea. Incluso podrían ganarnos un día-.

-Aunque, ¿por qué este deseo de mejorar tan repentino?- Preguntó Drago, un poco extrañado. -¿Fue por el combate de antes?-.

-En parte, pero ya llevaba tiempo pensándolo- dijo Claire. -Durante la Guerra Imperial, no pude ser de mucha ayuda. De hecho, fui más una carga al dejarme capturar. Yo... no deseo que eso vuelva a pasar-.

Dan y Drago pudieron sentir el peso en las palabras de Claire, y como aquel suceso la afecto.

-Eso no fue tu culpa. No tienes que atormentarte por eso- dijo Drago.

-Drago tiene razón. No puedes culparte de las cosas que hace un loco- apoyo Dan a su amigo.

-Lo se, pero no puedo evitar pensar que si hubiera sido un poco más fuerte, mejor, hubiera podido evitar esa precaria situación- dijo Claire terca. -Se que es estúpido y no cambiará lo que paso. Por eso quiero hacerme más fuerte, por si el próximo Apocolyps se le ocurre venir por mi, pueda no solo defenderme, sino derrotarlo-.

A Dan le gustaría que no hubiera otro Apocolyps, pero entiende lo que dice. Además, con la suerte y el tipo de villanos que han tenido que enfrentar un año tras otro, uno nunca sabe cuando el siguiente maniático tocará la puerta.

-Además...- Claire desvío la mirada antes de pronunciar las siguientes palabras. -Quiero estar al mismo nivel que Camilo-.

-¿Ah?- Dan no entendió eso último. -¿Te refieres a ser tan hábil como él?-.

-Si, pero es más que eso...- Claire ordeno sus pensamientos para expresar eso que sentía en palabras. -Hasta ahora, he dependido de Camilo para todo. Se que a él no le importa, pero yo... quiero ser más fuerte, no solo para mí, sino también por él- su voz ganaban determinación con cada palabra que decía. -Se que él no me ve como menos o débil, pero quiero probarme a mi misma, y a él, que no soy una damisela en apuros, que soy alguien en el que pueda confiar. Quiero ser alguien lo suficientemente fuerte como para caminar a su lado-.

Ella era una Celestial, si, ¿pero que ha logrado? Nada. En comparación, Camilo salvo la Tierra antes, ayudo a salvar una dimensión diferente, salvo a Neathia y Gundalia, y con Dan, derrotaron al mayor tirano que el universo ha visto.

¿Cómo podría ella ser digna de estar al lado de él con esos logros? ¿Cómo podría demostrarle que era fuerte si hasta ahora, ha dependido siempre de él? Simplemente no podía. Ahora mismo era débil y lo sabía. Si quería caminar al mismo nivel que él, estar a su lado, entonces debía hacerse más fuerte, debía ganarse ese derecho. Y primero empezaría entrenando sus habilidades.

Dan quedo en silencio luego de escuchar las palabras de Claire y sentir la determinación de la chica. A lo largo de su carrera como peleador, había escuchado diferentes razones por las que uno quería ser fuerte: fama, orgullo, necesidad, ser el mejor. Él mismo había compartido alguna de esas razones en diferentes puntos de su carrera... pero creía que esta era la primera vez que escuchaba que alguien quería mejorar por otra persona. ¿Ser más fuertes para derrotar a los malos y salvar el universo? Ya había escuchado eso antes, esa era la razón por la que él y los Peleadores siempre se hacían más fuerte, pero esta era la primera vez que escuchaba que alguien quería ser más fuerte solo por otra persona, pero sin olvidarse de si mismo.

Era inspirador, a decir verdad. Nunca pensó que Claire fuera una mujer débil, pero ahora estaba viendo cuanta determinación podía tener.

Tras unos segundos de silencio, Claire tosió falsamente mientras sus mejillas se sonrojaban levemente. -Te pido que no se lo digas a nadie, por favor. Ya fue bastante vergonzoso decírtelo-.

-Esto no saldrá de nosotros, descuida- dijo Drago.

-Bueno, ya me habías convencido con lo de querer se más fuerte- Dan le dio una amplia sonrisa mientras ponía los brazos en forma de jarra. -Pues bien, ¡a entrenar entonces! No tengo ningún combate programado hoy, así que podemos empezar ahora mismo. Puedes llamarme "Maestro Kuso"-.

-Gracias, Dan... pero no te llamaré así-.


Una gota de sudor bajo desde la frente de Claire por su mejilla hasta el suelo de la plataforma en la que estaba de pie. Se paso la lengua por sus labios secos ante la opresión invisible de su enemigo.

¿Qué había hecho Kazarina con Lumagrow? Cuando luchaban en Neathia, Lumagrow había tenido la apariencia de un perro o lobo gigante, y luego evoluciono por los experimentos de la rubia Gundaliana, convirtiéndose en un hibrido de lobo/zorro. Al parecer, esa combinación, aparte de hacerlo más fuerte, le dio más habilidades de las que pensó. Por qué sin duda no espero que se transformara en una especie de hombre lobo/zorro.

-Solo con verlo, se que su poder aumento- pensó con preocupación.

-¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua el gato?- Preguntó Kazarina burlonamente ante lo tenso que se pusieron sus enemigos. -El poder de fusión que acabo de usar transforma a Lumagrow y aumenta sus capacidades más allá del limite. Siéntete honrada al ser la primera persona con la que lo pruebo-.

-Están muertos- declaro Lumagrow, levantando su brazo derecho y abriendo su mano, mostrando abiertamente sus garras que brillaron.

-Y déjame enseñarte que no miento. Poder activado: Martillo Lucis-.

-¡Poder activado: Escudo Fénix!-.

Claire fue más rápida. Apenas vio que Kazarina alzaba el brazo, activo su poder defensivo. No sabía de lo que era capaz Lumagrow en ese estado y le preocupaba saberlo.

Una capa de luz cubre a Lumagrow, mucho más delgada de lo normal, pero no por eso Lionel cree es más débil.

Así se comprueba como, en menos de un parpadeo y antes que lo notara, Lumagrow ya estaba delante de él.

-¡Su velocidad también aumento!-

Lumagrow rompe la barrera de un golpe y Lionel se protege con su espada, siendo mandado a volar hasta una de las estatuas de Preyas que quedaban, destruyéndola al chocar.

Algo que Dan le había dicho durante su entrenamiento se repitió en su mente: -Una parte de cualquier batalla consiste en recopilar información. Evaluar las fortalezas y debilidades de tu rival. Comprender las habilidades y los poderes del Bakugan es crucial. Los poderes son el núcleo y la fuerza de cada Bakugan sin excepción. Su mayor fortaleza y mayor debilidad debilidad-.

Lo que sea que hizo esa carta al transformar a Lumagrow, sin duda mejoro todas sus habilidades física y transformo su cuerpo en uno más humano para darle mejor aptitud para el combate cuerpo a cuerpo. Entonces, debía esperar que sus otros poderes también mejoraron. Tenía que ver cual era la debilidad de esa transformación.

-¡Doble poder activado: Impacto de Dragón + Enjin!-.

El cuerpo de Lionel se rodea por completo de sus llamas, al igual que su espada, aunque el fuego en la hoja del arma es más naranja que rojo. Destrozando la estatua en la que estaba, se lanza hacía Lumagrow, quien desaparece al esquivar el ataque y aparece inmediatamente detrás del Bakugan más alto, quien no puede detener la repentina patada en la cara, que lo impacta con tal intensidad que su cuerpo sale volando por los aires, cayendo al río debajo de la arena y liberando una gran cantidad de vapor cuando el fuego que lo cubre toca el agua debajo de ellos.

Pasan unos segundos, hasta que el vapor se dispersa por un torrente de fuego que sale desde abajo hacía Lumagrow, quien desafiando la razón, corta el torrente de fuego en dos con su mano, haciendo que se disperse por completo. Claire apenas tiene tiempo de parpadear cuando Lumagrow está sobre Lionel, atacando violentamente al Bakugan Pyrus con sus garras en un intento de herirlo mortalmente, quitándole la espada y tirándola al suelo de paso. Ni siquiera el hecho de que Lionel aún estaba cubierto de sus llamas y que deberían quemar a Lumagrow parece afectarlo. Lionel lucha por esquivar la ráfaga de golpes que lo asaltan, los cuales logran rozarlo en múltiples lugares, haciéndole sangrar.

-¡Lionel!- Gritó Claire.

-¡Eso es, Lumagrow! ¡Acaba con él!- Ordena Kazarina con gran satisfacción al ver el poder de su Bakugan y como apalea al Pyrus.

Pero Claire no iba a dejar que su compañero sufriera más. -¡Poder activado: Aguante de Cenizas!-.

El cuerpo de Lionel comienza a emitir vapor por su cuenta por cada golpe que recibe de Lumagrow. En este punto, solo puede cubrirse con los brazos para evitar recibir un golpe en cualquier punto vital, ni siquiera puede buscar su espada porque después de que su lanzallamas fallo, Lumagrow la tiro y no ha sido capaz de recogerla.

Lionel abre los ojos de par en par al sentirse acorralado contra una de las paredes de la arena. Sin embargo, en ese instante, el dragón suelta una risita disimulada al sentir como los golpes de Lumagrow cargaron su poder. El siguiente ataque de Lumagrow llega con aún más fuerza, con la intención de un golpe mortal; sin embargo, Lionel lo esquiva desplazándose en el último instante, dejando el brazo del Bakugan Haos contra la pared. Lionel aprovecha eso para liberar toda la energía de los golpes recibidos alrededor de su puño derecho, que lanza hacía Lumagrow.

Sin embargo, una vez más, el compañero de Kazarina demuestra lo poderoso que es en esta forma, ya que de alguna manera desplazo su cuerpo hacia arriba, usando solo la fuerza de su brazo derecho implantado, lo que hace que el golpe falle por completo. En cuanto Lionel se da cuenta de lo sucedido, Lumagrow le da un golpe en la cara al dragón, haciéndolo volar hacía arriba, impactando debajo de la esquina inferior derecha de la arena, rompiendo esa parte de la arena mientras su cuerpo aún se eleva hasta que saca sus alas y las extiende, deteniendo a la fuerza el impulso.

Lumagrow saca su brazo de la pared y de un salto aterriza elegantemente el borde destrozado de la arena, mirando hacía a su enemigo que flota en el cielo. A pesar de la posición, era obvio quien tenía la ventaja, ya que la armadura de Lionel esta bastante dañada y con rasguños en varias partes, además de que la zona del casco que cubre su cabeza esta resquebrajada, cayendo un fragmento al suelo.

Lumagrow suelta una pequeña risa. -No esta mal. Estas durando más de lo que pensé, ¡pero es hora de terminar esto! ¡Kazarina!-.

-Lo se- dijo la científica. Aunque le gustaba ver cuanto sufría el Bakugan de Claire, no estaban aquí para jugar, sino para ganar. -¡Poder activado: Descarga Zeus!-.

Las manos de Lumagrow generan electricidad que dispara como rayos contra Lionel, que vuela por el aire para esquivarlas, pero cada rayo es más rápido que el anterior, al punto de que uno golpeo una de sus alas, haciendo que comience a caer.

-¡Claire!- Gritó Lionel por apoyo, recibiendo más rayos mientras caía.

La chica no necesitaba que se lo dijeran dos veces. -¡Doble poder activado: Escudo Fénix + Carga Dragón!-.

El escudo de energía vuelve a surgir, protegiendo a Lionel de los rayos mientras todo su cuerpo brilla de un intenso rojo carmesí. Al ver que su ataque no funciona, Lumagrow se lanza hacía Lionel, volviendo a destruir el escudo de un golpe, pero antes de golpearlo, escucha que algo corta el aire. Sus instintos actúan y patea a su enemigo para saltar en el aire, esquivando la espada de Lionel que estuvo a punto de cortarlo y en dos, y que aterriza sin problema en la mano de Lionel.

-Así que puedes llamar a tu espada...- murmura Lumagrow, entrecerrando los ojos.

-¡Un truco que aprendí recientemente!- Respondió Lionel, alzando la espada con ambas manos por encima de su cabeza, cuya hoja aún estaba cubierta de llamas naranjas.

Al estar en el aire, Lumagrow no puede moverse como quiere, pero logra atrapar la hoja de la espada entre sus garras cuando Lionel lanza un corte vertical a su abdomen. La fuerza de Lionel hace que choquen de pie en la arena mientras el Bakugan Haos comienza a resentir las llamas que dañan sus manos.

Pero aún así, sonríe al sentir la intensión asesina de su oponente. -Parece que finalmente estas peleando en serio. Ya quieres matarme, ¿no?-.

-Me quedo claro que monstruos como tú y tu compañera no se detendrán hasta que sean detenidos definitivamente. Aunque apreció toda vida, si para proteger a la señorita Claire y asegurar que la paz que finalmente obtuvo se mantenga debo acabar con tu vida, ¡no dudaré en hacerlo!- Espetó Lionel con una determinación que aviva sus llamas.

-¡Poder activado: Pararrayos!- Gritó Kazarina.

La gran melena que era el cabello de Lumagrow brilla, absorbiendo la energía y las llamas de Lionel y su espada. El Bakugan Pyrus abre enormemente sus ojos al ver eso y se aleja, desplegando sus alas y tomando el vuelo para esquivar el rayo de energía amarillo que Lumagrow libero desde su boca y arraso con todo a su paso.

Lumagrow ve a su oponente en el cielo, donde respira de manera cansada y entrecortada, mientras que él se mantiene ileso y con mucha energía.

-Así que peleas por tu compañero, ¿eh?- Murmura Lumagrow. -Hace mucho, esa idea me abría parecido absurda, pero ahora...-.

FLASHBACK.

Lumagrow, en su forma original, se posa en la ladera de un árbol que sobresale de la tierra oscura y rocosa que era todo el mundo de Gundalia. De repente, una gran sombra se proyecta sobre él, seguida de una voz singular.

-¿Qué es esto?- Dice la figura. -Eres bastante pequeño, ¿no?-.

El Bakugan Haos alza sus penetrantes ojos rojos para observar a un Glotronoid Pyrus.

Las dos criaturas se miran fijamente brevemente antes de que Lumagrow rompiera el silencio.

-Lo siento, pero debo comerte. Nada personal-.

Sin dudarlo un instante, el sabueso salta del árbol y arranca de un mordisco un gran trozo del lado derecho del rostro del Bakugan, antes de aterrizar en el suelo detrás de él, con una masa sangrienta de la carne del Glotronoid en la boca. Devora esa masa mientras el cuerpo del Bakugan cae muerto al suelo.

-Bueno bueno, así que los rumores eran ciertos...-.

Lumagrow baja la mirada, viendo a dos figuras muy diminutas estar de pie en la ladera de otro árbol cerca de él. Eran Gundalianos, lo sabía porque no era la primera vez que veía a esos seres.

El que hablo antes, un macho, lo miraba con satisfacción y curiosidad. -Había escuchado de un Bakugan que era demasiado fuerte a pesar de no tener compañero, y que cualquiera que intenta unirse a él termina muerto o con alguna extremidad perdida-.

-Así es. ¿Y quién eres tú, pequeño?- Preguntó Lumagrow después de tragar su comida, con sangre todavía goteando de su boca.

-¿Cómo te atreves a hablarle en ese tono al recién nombrado Emperador de Gundalia, irrespetuoso?- Reclamo molesto un Bakugan en su forma esfera con voz carrasposa, y por sus colores, era un Darkus.

-No tengo nada que decir ante un Bakugan que se hace la mascota de un ser inferior-.

-Con gusto te mostraré quien es un ser inferior antes de acabar con tu existencia-.

Pero el Gundaliano levanta una mano para callar a su Bakugan, quien obedece de inmediato.

-Mi nombre es Barodius, y como dijo Dharak, soy el nuevo Emperador de Gundalia. Perdonaré tu descortesía porque mi nombramiento es reciente y es normal que aún no se sepa en todas partes del mundo- dijo el Gundaliano de nombre Barodius con falsa cortesía.

-¿Y eso a mi que? No me importa quien de ustedes, seres diminutos, manda- Lumagrow escupió un poco de sangre de su presa.

-Creo que te interesará cuando escuches la propuesta que tengo que hacerte- dijo el otro Gundaliano, que cuando Lumagrow se fijo en él, o más bien, ella, se dio cuenta que era una hembra.

-Déjame adivinar: quieren que me una a uno de ustedes a cambio de poder, fama y esas cosas, ¿no? Olvídenlo. Ya he escuchado esas mismas cosas de varios que se han acercado con la misma intensión, y si han escuchado de mi, entonces saben como terminaron- respondió Lumagrow de manera tajante y hasta irrespetuosa.

-Tú...- gruño Dharak ante el tono con el que este Bakugan salvaje se dirigía ante su compañero y amo. ¿Cómo se atrevía este perro rabioso a hablarle de esa forma al único ser digno en este planeta de su poder?

-Cálmate, Dharak- ordeno Barodius con firmeza, haciendo que su Bakugan retrocediera.

La hembra dio un paso adelante. -Entiendo tu punto, y estoy seguro que todos los tontos que vinieron eran seres débiles y patéticos que al no tener fuerza por si mismos, buscaron a otro ser para sentirse bien consigo mismos. De seguro fue asqueroso para ti estar con esa gente y dudo que tuvieran un mejor sabor-.

Lumagrow levanto una ceja y miró curiosa a la hembra, quien sonrió al ver que tenía su atención.

-Mi nombre es Kazarina, y pronto seré nombrada como la nueva científica en jefe de Gundalia. Pero no pueden nombrarme hasta que tenga un compañero Bakugan y demuestre que soy lo suficientemente fuerte para el puesto. Y yo solo voy a formar equipo con un Bakugan que este a la altura de mi intelecto y habilidades-.

-¿Y por qué crees que aceptaría? De hecho, ¿qué te hace pensar que TÚ eres digna de mi fuerza?- Cuestiono Lumagrow, mirando fijamente a Kazarina. Vio de reojo que el tal Barodius se cruzo de brazos y dejo que la hembra se hiciera cargo.

A pesar de la cercanía en la que estaba, lo suficiente para devorarla de un bocado, la hembra no se mostró intimidada. De hecho, el porte que tenía era orgulloso y confiado, de alguien que sabía que tenía el control de la situación y que no se dejaba asustar. Tenía que reconocerle la valentía.

-Tengo confianza en mis habilidades. Además, ¿no te has cansado de vivir en lo salvaje, tener que cazar para comer y enfrentar a oponentes pequeños?- Cuestiono Kazarina.

-Puede que me guste esta vida- respondió Lumagrow.

-Puede que si, pero reconozco a una bestia cuando la veo, y no me refiero a tu apariencia. Puedo ver en tus ojos una luz que quiere surgir, un guerrero que puede brillar más que nadie en el campo de batalla- entonces, ella sonrió. -El emperador y yo tenemos grandes planes, ¿no te gustaría ser parte de ellos? ¿No quieres enfrentarte a grandes oponentes y ver cuan fuerte puedes ser? ¿Aplastarlos y mostrarles a todos tu poder?-.

Lumagrow admitía que era una oferta tentadora. La verdad, estaba cansado de la monotonía de cazar y enfrentar a Bakugan débiles que terminaban sucumbiendo a su poder y velocidad. Ninguno era su igual en estas tierras y ya había pensado en irse a otra parte del mundo, pero, ¿debía aceptar la oferta? ¿Esas luchas valdrían la pena perder su libertad a cambio de ser el compañero de un ser al que podía aplastar con su pata?

-¿Y que pasa si no estoy satisfecho con lo que me ofreces?- Pregunto con un gruñido que daba un indicio de lo que haría si no le terminaba de gustar.

Pero en vez de asustarse y entrar en pánico, Kazarina sonrió, casi como si esperara esa respuesta. -Entonces eres libre de acabar conmigo y huir si quieres. Con tu fuerza y velocidad, debería ser fácil escapar- dijo con calma, como si hablara del clima. -Pero si aceptas, tendrás todo lo que te prometo, y hasta más. Aunque claro, tendrás que esperar un poco antes de eso, ya que deben haber algunas preparaciones antes del gran acto- le extendió la mano. -¿Qué dices? ¿Tenemos un trato?-.

Lumagrow considero los pros y contras en su mente. Si huía, sabía que el sujeto que los observaba ahora lo mandaría a cazar, pero estaba seguro que su fuerza y velocidad lo harían imposible de alcanzar. Además, la perspectiva de un cambio en su vida sonaba muy interesante. El hecho de que la mujer no retrocediera ante sus sutiles pero claras amenazas le enseño que ella era diferente al resto de Gundalianos que se acercaron.

-Si no cumples con tus promesas, te mataré-.

La sonrisa de Kazarina se ensancho. -Entonces tenemos un trato-.

FIN FLASHBACK.

Y ahora, años después, era más poderoso de lo que imagino. La Gundaliana con la que había hecho un pacto solo por curiosidad se había convertido en alguien con la que podía confiar y llamar ama sin dudas o vergüenza. Ni siquiera recuerda en que momento comenzó a llamarla Ama Kazarina, simplemente sucedió de forma natural.

-¡Poder activado: Trampa de Rayos!-.

Y en esta vida que eligió, ¡piensa seguir hacía adelante!

Las colas de Lumagrow se agitan, generando luz alrededor que disparan rayos de luz hacía su enemigo.

Pero Claire reacciono rápido. -¡Poder activado: Giro Zanzara!-.

A diferencia de antes, Lionel creo pequeños anillos de fuego que chocaron con los rayos de luz de Lumagrow, todos impactando y neutralizándose entre si con pequeñas explosiones al colisionar.

Claire no perdería el impulso. -¡Doble poder activado: Ballesta de Fuego de Dragón + Pluma Bomba!-.

Lionel toma su espada, que adopta su forma de ballesta y empieza a disparar a Lumagrow, que esquiva y desvía todos los disparos.

-¡Poder activado: Voltio Salvaje!- Todo el cuerpo de Lumagrow emite electricidad y desaparece antes que las flechas de fuego lo toquen.

Lumagrow aparece delante de Lionel y golpea su ballesta para que saliera volando de sus manos. Pero esta vez, Lionel sonríe mientras las plumas de sus alas vuelan hacía Lumagrow, que vuelve a desaparecer y aparecer a sus espaldas, lanzando una patada que golpea a Lionel y lo manda a estrellarse contra la arena; pero Lumagrow no salió limpio. Las plumas lo golpearon inicialmente, aunque esquivo casi todas gracias a su gran velocidad, y al dar una patada, otras pocas lo golpearon. Aunque explotaron, el daño que le hicieron fue mínimo, apenas dejando rasguños en las zonas donde impactaron.

-¡Lionel!- Grita Claire, viendo a su compañero en el suelo, notando con temor las grietas en toda su armadura. -No...-.

¿Había sido mala idea enfrentar a Kazarina? Creía que podía derrotarla, que con la evolución de Lionel y su entrenamiento, podía derrotar a la enemiga más acérrima de Fabia, pero había subestimado las habilidades de Kazarina, y además esa nueva forma que adopto Lumagrow era algo totalmente inesperado, y estaba pagando el precio de su arrogancia e imprudencia: Lionel estaba con varias heridas y no parecía que iba a resistir mucho más.

Lumagrow aterrizo suavemente a cierta distancia de Lionel. -Parece que ya no puedes más. Fue divertido, pero es hora de terminar-.

Lionel gruño mientras colocaba las manos sobre la plataforma y luchaba por levantarse, con pequeñas partes de su armadura cayendo al suelo.

-Acaso... todas las decisiones que tome... ¿no sirvieron para nada?- Se preguntó Claire.

-Parece que hasta aquí llegaste- Kazarina se deleito al ver la angustia en el rostro de la pelinegra. -Espero que hayas disfrutado de tu vida feliz hasta ahora, porque eso terminó. Cuando acabe aquí, terminaré con el plan de mi padre para tener tu poder y así poder derrotar a ese idiota de Goodwin y a ese mocoso de Navas. El imperio que crearé será uno donde el sol nunca caerá-.

-Estas loca... gruño Claire. -¿Tanto control tiene tu padre sobre ti que ya ni piensas por ti mismo?-.

Los ojos de Kazarina se entrecerraron peligrosamente, fulminándola con la mirada. -No sabes lo que dices-.

-Creo que si. Ahora se quien era mi padre y se bien lo que hubiera pasado si hubiera obtenido mi poder. Estas tan perdida, tan atrapada en la sombra de tu padre que ya no sabes ni lo que quieres. ¿Realmente luchas por un imperio o por algo más?-.

-¡Silencio! ¡¿Qué sabes tú de mi?! ¡Mis razones son solo mías! Yo soy la que esta a punto de vencerte y obtener el poder supremo- luego de gritar, la miro con burla. -Yo soy la hija del emperador del universo. Gobernar es mi legitimo lugar. ¿Y tú? Puede que seas descendiente de los Celestiales, pero es claro que no eres una. Solo eres una chica mediocre que aparta la vista del conflicto y que necesita que otros la salven porque es demasiado débil para salvarse a si misma-.

Era cierto. Era débil. Por qué se dio cuenta de su debilidad es que quiso hacerse más fuerte. Por eso le pidió a Dan que la entrenara. Por eso lucho fervientemente para usar sus poderes. Por qué no quería que fuera un obstáculo, un peso muerto para sus amigos. Por qué.

-Por qué quiero caminar a su lado-.

-¡Termina con esto, Lumagrow!- Le grito Kazarina a su Bakugan. -¡Poder activado: Lanza de Arcadia!-.

Las colas de Lumagrow se juntan y generan una luz, pero en vez de lanzarlo como un rayo de luz para perforar a su enemigo, la energía pasa a través del cuerpo de Lumagrow hasta su mano derecha, que se cubre de la energía amarilla y crea la forma de una lanza de luz en esa mano.

-Muy bien- acepto el Bakugan.

Lionel vio a Lumagrow prepararse para dar un último golpe. La tensión lo invadía de pies a cabeza, pero, extrañamente, Lionel descubrió que no sentía miedo junto con esa tensión. Al menos, no miedo por él.

-Yo...- los pensamientos de Lionel fueron a parar a su señora, su compañera, su amiga, y en todos los momentos que compartieron desde su reencuentro y llegada y establecimiento en la tierra. -No quiero que se acabe así-.

Al ver lo que se acercaba, Claire recordó un consejo que le dio Shun hace unos meses: -Hay un truco que aprendí de mi abuelo. Un método para eliminar detalles superfluos del mundo. Para afinar al máximo la concentración. Me costó dominarlo, pero si lo logras, si puedes vaciar tu mente, eso te permitirá ver cosas que de otro modo no verías-.

Al ver lo que se acercaba, Claire recordó un consejo que le dio Shun hace unos meses después de una batalla que tuvieron, donde ella perdió: -Hay un truco que aprendí de mi abuelo. Un método para eliminar detalles superfluos del mundo. Para afinar al máximo la concentración. Me costó dominarlo, pero si lo logras, si puedes vaciar tu mente, eso te permitirá ver cosas que de otro modo no verías-.

Tenía que hacer eso, despejar su mente. No ver nada que no fuera Lionel y Lumagrow. No debía dejar que la desesperación y el miedo la invadan, no en este momento.

Mientras Lionel se ponía de pie a duras penas, ella exhalo. Con el aliento, apartó todo lo que no necesitaba. Tensión. Emoción. La plataforma bajo sus pies. La dimensión en la que estaban. El ataque que buscaba matar a su compañero. Lumagrow. Kazarina.

Todo lo que quedó en el mundo fue Claire y Lionel.

Una de las lecciones de Drago resonó en su mente.

-Ya sea que te enfrentes a amigos o enemigos, estés ganando o perdiendo, lo que uses en el fragor de la batalla eres tú mismo y tu compañero Bakugan. El cuerpo y alma de ambos deben ser uno. Cuando tu existencia resuena perfectamente con Lionel, liberas cualquier límite imaginario que pueden cambiar todo-.

Las palabras de Snow flotaron en su mente.

-No me puedo quedar de brazos cruzados si hay gente que necesita ayuda, haré todo lo posible para ayudarlos. Me convertiré en su héroe-.

Fabia

-Tu eres tan valiosa como la persona que amas, y no debes olvidarte de ti misma por tus inseguridades y errores. Eres Claire, y solo por ser una persona, ya te hace alguien importante-.

Ginebra.

-No esta mal odias, es un sentimiento, algo que viene del corazón, ¿no? Lo que he aprendido últimamente me ha enseñado a que sentir no esta mal-.

Camilo.

-¡OK! ¡Haré lo posible para ayudarte, Claire!-.

-Oh- susurró una parte distante de su mente. -Si muero aquí... dejaré atrás a todos mis seres queridos. Les haré daño. Será cobardía-.

Antes, como huerfana y luego prisionera y sujeto de experimentos de Apocolyps, la muerte no era algo tan aterrador. De hecho, era algo que había deseado para escapar del terror y sufrimiento al que era sometida en ese entonces.

Pero ahora...

-No puedo morir-.

Tenía tantas cosas por las que vivir ahora. Ir al restaurante de Runo, derrotar a Dan y Drago, salir de compras con Julie. Seguir pidiendo consejos a Fabia. Hacer que Ginebra admita que ella es mejor. Salvar a Camilo. Salvar al mundo. Y después de salvar al mundo, cumplir su promesa con Camilo para salir a conocer la Tierra.

Polvo de energía azul comenzaban a surgir y flotar alrededor de Claire mientras sus ojos rojos emitían un brillo azul que opacaba el rojo en ellos.

-Lionel... ¿confías en mi?-.

-Por supuesto que si- respondió Lionel sin dudar.

Kazarina abrió los ojos en alarma al ver como un brillo azul comenzaba a surgir alrededor de Claire y aumentaba, elevando su cabello y sacudiéndolo como si fuera viento. Ella sabía lo que significaba eso.

-¡MÁTALO YA!- Le ordeno a Lumagrow. Tenían que terminar esto, ¡ahora!

Una amplia sonrisa iluminó el rostro de Claire. -Voy a usar mi poder para que fluya hacía ti. Es la única manera que veo para ganar-.

-¿Cómo cuando me hizo evolucionar?- Preguntó Lionel.

-Esas veces no tuve el control de mis poderes, pero esta vez lo haré a voluntad. No se lo que pasará si lo hago- explico. Claire no entendía bien por qué se sentía tan tranquilo, pero su cuerpo se sentía ligero. -Podría hacerte daño-.

-Nunca podrías hacerme daño, Claire. Jure protegerte, pero hace tiempo sobrepase ese juramento. Ahora quiero pelear no por ti, sino a tu lado, como tu compañero- declaro Lionel. -Así que has lo que tengas que hacer. Y prometo no dejar que mi debilidad te vuelva a hacer daño-.

Claire podía verlo. Un camino por delante. Incontables giros y vueltas. Impredecible. Lleno de emociones y experiencias en constante cambio.

Era como si el camino estuviera iluminado por la luz cegadora que los conectaba, pero esa luz proyectaba una sombra que ella conocía. La sombra de la espalda de Camilo, esa espalda que había perseguido para un día caminar a su lado.

Ella sentía que ese día aún estaba lejos de llegar, pero había dado pequeños pasos para acercarse. La distancia aún era grande, pero con cada paso, por pequeño que sea, esa distancia era más corta que antes.

Y era hora de dar un gran paso hacía adelante.

Claire emitió un pulso de energía que se expandió por toda la zona, y que interrumpió la carrera de Lumagrow, haciéndolo resbalar hacía atrás antes de detenerse.

-¿Qué fue eso?- Pensó el Bakugan Haos desconcertado, antes de apartar eso y reanudar su ataque.

-Y yo quiero seguir estando a tu lado, Lionel, no como alguien a quien debas proteger, sino como tu compañera, tu amiga y hermana- dijo Claire. Su cabello cambio de negro a rojo y sus ojos de rojo a un azul claro. -¡Caminaremos hacia el futuro!-.

Lumagrow cargo todo el poder que pudo reunir de la Lanza de Arcadia en su mano y se dirigió hacía Lionel más rápido de lo que el ojo de un Bakugan podía seguir.

Era irónico que aquí, estando a punto de perder y morir, Claire se diera cuenta de lo increíble que era estar vivo. Tal vez la muerte daba la perspectiva necesaria sobre la vida, sobre las cosas que uno quiere, sobre lo maravillosos que es vivirla, sobre todo si pasabas ese tiempo con tus seres más queridos. Olvidar los detalles. Solo sentir.

Solo vivir.

La garra envuelta en energía como una daga o punta de lanza se dirigió hacía ellos, casi a cámara lenta. Lumagrow y Kazarina perseguían lo que consideraban inevitable. Un destino ineludible.

La sonrisa de Claire era de ingenuidad infantil, de alegrías sencillas, de valentía temeraria y de optimismo directo.

En este momento, en este lugar, ella se sentía más viva que nunca.

-Nosotros vamos a vivir-.

Una ola de luz azul se alejó de ellos y sus alrededores se desvanecieron.

Caligula, que había estado observando la batalla en secreto todo este tiempo, se emociono al ver la luz. -¡Parece que viene algo bueno!-.


Cuando la luz se desvaneció, Claire abrió los ojos a una vasta extensión de oscuridad. Bajo ella se extendía un planeta pintado en hermosos tonos de azul, verde y marrón. Sobre él, el cielo estaba salpicado de incontables estrellas. Una extensión repleta de ellas. Diez billones de puntitos de luz.

Se vio a si misma, notando que de nuevo estaba con su cabello negro y ojos rojos.

Flotando con ella en ese cielo estrellado, Lionel observo su entorno. No estaban solos. Flotando justo encima de ellos estaban dos seres acorazados, uno más grande que otro, y los dos ya eran más grande que el propio Lionel.

-Eso...- Claire mantuvo la atención fija en el gran ser mecánico. -¿Son Mechtogan?-.

-Si. Más exactamente, son de ustedes-.

La voz que hablo fue femenina, pero no fue de Claire. Ella y Lionel se voltearon, viendo flotar con ellos a una mujer de cabello negro atado en una cola de caballo alta, ojos y cabello negros y rasgos muy parecidos a los de Claire, pero con ciertas diferencias y más definidos al ser alguien casi una década mayor que Claire.

Era alguien que Claire había visto. Más o menos. La había visto en aquel sueño que tuvo luego de que quedo noqueada en la invasión del Interespacio, antes de despertar en la sala de mando y que llegara Merlín.

-Tú...- Claire dejo las palabras en el aire.

La mujer pelinegra le dio una sonrisa maternal. -Me alegra ver cuanto has crecido, Padme. No. Ahora eres Claire. Me gusta el nombre- la mujer alzo la mirada a los dos Mechtogan. -Un Mechtogan representa todo el poder de un Bakugan que ha alcanzado su límite gracias a los lazos con su entrenador, mientras que la versión Titán representa todo el poder que tienen los dos juntos, el potencial infinito que puede alcanzar un Bakugan y su compañero. Lo que significa, que los Mechtogan nunca podrán ser creados por un solo Bakugan. Siempre serán necesarios dos-.

-¿Y que es este lugar?- Preguntó Lionel, refiriéndose el espacio en donde estaban.

-Este espacio es la manifestación de los poderes Celestiales de Claire dentro de su mente. Desde el planeta debajo nuestro hasta todas las estrellas, todo representa el poder que guardas en tu interior- respondió la pelinegra mayor, mirando a Claire. -Este espacio, y el Mechtogan, es lo que debes aceptar para usar tus poderes a pleno control-.

-Todo mi poder...- Claire no pudo evitar admirar el espacio en el que estaban.

-¿Lo odias?- Preguntó la mujer. -De tu poder. Hasta ahora, te ha traído dolor y desgracias. ¿Odias haber nacido con ese poder?-.

Claire se miro las manos, y luego al Mechtogan. -Si me lo hubieras preguntado hace unos días, hace unas horas, te hubiera respondido que si... pero ahora es diferente- respondió. -Este poder me siga sin agradar, pero es mío. Es mi responsabilidad cargar con este poder y usarlo como corresponde y evitar que otros lo tomen para propósitos viles. Y aunque me ha traído desgracias, también es cierto que de no tener este poder, jamás hubiera conocido a Camilo y los demás. No sería quien soy ahora-.

La sonrisa de Claire reflejaba la de la mujer mayor que escuchaba sus palabras atentamente.

-Este es quien soy yo. Padme. Claire. Celestial. Soy todo eso y aceptaré esa carga, ya que es gracias a este poder que conocí a todos mis seres queridos-.

-Y no estará sola en esa carga, Claire- dijo Lionel, su voz retumbando en todo el espacio. -Sin importar lo que venga, los desafíos y enemigos que surjan, te ayudaré a soportar esa carga y a todos tus enemigos los incineraré, por tú... no- se corrigió al final. -Por nuestro sueño de paz-.

-No se me ocurre a nadie mejor para llevar esa carga- dijo la mujer mayor, sonriendo de manera orgullosa. -Tu poder puede salvarlo. Eres la llama que aviva la luz de la esperanza, lo que calienta el corazón de otros. Eso es lo que eres. Así que solo me queda por hacerte una pregunta: ¿qué harán?-.

Lionel y Claire se miraron. La respuesta era obvia para los dos.

-Vamos a derrotar a nuestros oponentes-.

-Salvaremos a Camilo y Leonidas-.

-¡Y seguiremos hacía adelante, al futuro!- Gritaron al unísono.

Una luz azul comenzó a surgir desde el pecho de Lionel, una tan intensa que casi cegaba. Detrás de ellos, los ojos del Mechtogan y su contraparte Titán brillaron en señal de activación. La unión entre el Bakugan y su compañero los despertaron.

-¡Así se habla!- Grito la mujer con un ánimo infantil. -Entonces ya no tengo de que preocuparme- la luz se hizo más intensa, acercándose más hacía ella. -Ve y toma el futuro que quieres. Te estaré apoyando y siempre estaré a tu lado, aunque no lo veas-.

Las luces de las estrellas brillaron en sintonía con la luz que emitía Lionel, iluminando todo el espacio alrededor.

-Ve... y no dudes, mi querida hija-.


La energía zafiro se arremolinaba en una enorme columna desde el cielo, incluso más allá de esta dimensión de bolsillo, deteniendo a Lumagrow en seco. Dentro de ese poder manifestado, Lionel se irguió con orgullo y valor. Detrás de él, Claire abrió los ojos mientras su cabello rojo y sus ojos brillaban mientras una porción de la luz zafiro fluía hacía ella.

Lo que se formó en el aire, flotando frente a su mano extendida, fue un objeto redondo plateado con líneas azules horizontales. Tenía la forma de una pulsera que se coloco automáticamente en la mano izquierda de Claire, ajustándose a su muñeca y reemplazando la pulsera de donde manifestaba sus cartas. En el centro de la pulsera había un cristal azul con forma de barra.

El resto de la energía fue absorbida por Lionel, donde se formo un cristal en su pecho como el que tenía Drago, pero este cristal era azul y tenía la forma del cristal de barra en la pulsera de Claire. Se expandió desde ese punto singular, envolviendo su cuerpo con ese resplandor por unos instantes. Al desvanecerse no evoluciono, pero su cuerpo cambio de color. En las partes que habían sido rojas y naranjas, ahora eran azules como el mar y celestes como el cielo. Los daños en su armadura habían sido reparados, como si nunca hubieran existido.

Lionel levanto su mano izquierda, emitiendo una llama que en vez de roja, era azul. -Creo que me gusta más este color-.

Con la barrera formada por esa energía desbordante desaparecida, Claire y Lionel quedaron expuestos de nuevo a Kazarina y Lumagrow.

-¿Qué hicieron? ¿Qué demonios es esto? ¿De verdad crees que un cambio de color cambiará algo?- Gruño Lumagrow.

-Ese color...- Kazarina asociaría más el azul con los Bakugan Aquos, pero recuerda bien que cuando Lionel apareció en la guerra, era de color azul a pesar de ser un Bakugan Pyrus. -¿Qué fue esa luz? ¿Qué les paso?-.

-Se podría decir que despertamos- respondió Claire con una sonrisa. Su cabello dejo de brillar, aunque se mantuvo su color rojizo, al igual que sus ojos mantuvieron su azul aunque ya no brillaban. -Aunque no me gusta que sean ustedes las primeras personas en ver quien soy por completo, creo que no podría haberlo logrado sin ustedes, así que gracias-.

¿Realmente esta chica le estaba dando las gracias? ¿Se estaba burlando de ella o había perdido la cordura? Eso no importaba para Kazarina. Estaban tan cerca de la victoria. ¿Qué importa un cambio de color? La victoria seguía estando dentro de sus probabilidades.

-No importa que obtuvieras un nuevo color, nada ha cambiado desde hace unos minutos- espeto Lumagrow.

Lionel levanto su mano, y con una orden silenciosa, su espada volvió a él. Cuando aterrizo en sus manos, la espada fue cubierta de un fuego azul, cambiando también los colores naranjas de la espada y la empuñadura a unos azules.

-No estoy de acuerdo. Creo que muchas cosas han cambiado. Veamos hasta qué punto- dijo Lionel.

Lumagrow adoptó su postura de combate y alzó sus garras.

El Bakugan Haos se desvaneció y Lionel alzó instintivamente su espada. La garra derecha de Lumagrow se trabó contra su espada y Lionel sintió como si su propia fuerza se hubiera multiplicado. Donde antes había necesitado ambas manos para bloquear los golpes de Lumagrow con una de sus garras, ahora lo mantenía a raya con un solo brazo.

Claire fue quien paso a la ofensiva primero. -Poder activado: Giro Zanzara-.

Lionel empujo a Lumagrow con fuerza suficiente para alejarlo un poco, lo suficiente para girar, creando un vórtice de fuego azul. Los instintos de Lumagrow se activaron ante el calor de esas llamas y se obligo a retirarse. Lionel se detuvo de girar, dejando que el mundo se desvaneciera tanto como pudo.

Al haber visto ese fuego azul, los ojos de Kazarina se abrieron en comprensión. -Ya lo recuerdo. En la guerra y antes de que evolucionara, Lionel podía generar llamas azules, y es la razón de porque el color de su cuerpo era azul y no rojo como el resto de Bakugan Pyrus-.

-¿Y eso que? Un cambio de color y unas llamas un poco más caliente no cambia nada. Igual voy a vencerlo- dijo Lumagrow.

-Es cierto, vamos a... ¡cuidado, Lumagrow!-.

Ante la interrupción y grito de Kazarina, el zorro bípedo vio como Lionel ya estaba justo delante de él, con su espada alzada para cortarlo.

-¿Cuando llegó aquí?- Se pregunto, bloqueando la pesada espada agarrándola con sus garras.

Lumagrow lucho por contener al dragón mientras este aplica más fuerza en sus brazos. Los pies de Lumagrow empiezan a resbalar por el suelo, mostrando que Lionel lo domina.

-¡Kazarina!- Llamo el Bakugan Haos por ayuda.

-¡Lo se! ¡Poder activado: Destello Shan!-.

Todo el cuerpo de Lumagrow genera un intenso brillo desde su cabello, tan intenso que obliga a Claire y Lionel cerrar los ojos. Pero a pesar de eso, el Bakugan Pyrus no desiste en la presión de su espada.

Viendo que esa luz no fue suficiente, Kazarina decide cambiar de táctica. -Doble poder activado: Voltio Salvaje + Descarga Zeus-.

Lumagrow patea a Lionel para impulsarse y saltar al aire, donde todo su cuerpo emite electricidad que se concentra en sus nueve colas, antes de lanzar los rayos al cielo y que caigan como relámpagos.

-Poder activado: Escudo Fénix- Claire activo su poder defensivo.

El escudo de energía se materializo como una esfera que cubrió a Lionel. Los nueve relámpagos cayeron y golpearon a donde estaba Lionel, levantando una cortina de humo que cubrió a su enemigo.

Cuando el humo se despejo, se revelo a Lionel ileso, aunque su escudo mostraba varias grietas antes de desvanecerse.

-¿Cómo es posible? Ese escudo no soportaba mis golpes, ¿entonces como pudo soportar ahora un doble poder?- Cuestiono Lumagrow con incredulidad.

-Debió ser ella- Kazarina fulmino con su mirada a Claire. -Ella le dio poder a su Bakugan, igual a cuando lo hizo evolucionar cuando enfrento a Ionia-.

-¿Es que no tienes honor, basura? ¿Debes depender de poderes externos para ganar?- Recrimino Lumagrow a su oponente.

-No quiero escuchar sobre honor de ti, Lumagrow, cuando te dejaste usar como rata de laboratorio para hacerte más fuerte- replicó Lionel. -¿Y no escuchaste a mi compañera? Yo no me hice más fuerte, simplemente "desperté"-.

-¡¿Y que mierda significa eso?!-.

-Esto- respondió Claire, levantando su brazo izquierdo. En su nueva pulsera, una carta se materializo delante de la gema azul. -Doble poder activado: Carga Dragón + Impacto de Dragón-.

Lionel clava su espada en el suelo y su cuerpo brilla del color rojo de su atributo, excepto en sus brazos que se rodean por llamas azules, y en menos de un parpadeo, esta delante de Lumagrow. El Bakugan Haos abre los ojos ampliamente de sorpresa y no es capaz de bloquear el derechazo que recibe en la mejilla izquierda, luego otro golpe en la mejilla derecha, antes que Lionel le diera un abrazo de oso y sacara sus alas emplumadas, que también cambiaron de color y ahora celestes, y alzara el vuelo, llevándose consigo a Lumagrow.

Los ojos del zorro se abren de par en par al sentirse en el aire. Lumagrow trata de sacar su brazo derecho, pero el dragón se lo impide al hacer más fuerte su abrazo, ocasionando que los huesos de la espalda del Bakugan Haos crujan y sumado al fuego de los brazos que lo quema, provoca un aullido de dolor del zorro. Al estar a suficiente altura, el dragón levanta al zorro por encima de su cabeza y lo lanza hacia la arena, lanzando una llamarada de fuego azul con él, lo que provoca una explosión al impactar contra el suelo.

Tras el ataque, se formó un cráter, con Lumagrow en el centro. El cuerpo del zorro sufre espasmos mientras vomita algo de sangre.

-Esto no... no puede ser...- las pupilas de Kazarina tiemblan ante lo que sus ojos ven. Hace diez minutos ella tenía la ventaja total, pero ahora, las cosas dieron un giro de 360 grados. ¿Cómo paso esto? Miró a Claire. -¿Este es el poder de un Celestial?-.

-No se a que te refieres, esto es solo Lionel desatándose por completo- respondió Claire con un tono condescendiente, lo que irrito aún más a Kazarina.

-¡Lumagrow, más te vale levantarte! ¡No aceptaré la derrota en un lugar como este!-.

Respondiendo a la voluntad de su peleadora, el Bakugan Haos se puso de pie como pudo, mirando con intensión asesina a Lionel que seguía en el aire y lo veía desde abajo, como si fuera superior.

-Te voy arrancar las alas...-.

-Hagámoslo realidad. ¡Doble poder activado: Martillo Lucis + Voltio Salvaje!-.

Todo el cuerpo de Lumagrow brilla con intensidad de su energía de atributo mientras la electricidad baila por su cuerpo. Un segundo después, desaparece.

Lionel da media vuelta y se cruza de brazos, bloqueando por instinto el golpe de Lumagrow, que a pesar de protegerse, tiene tanta fuerza que lo manda a estrellarse con los restos de una de las estatuas de Preyas, destruyendo los canales de agua de paso.

El zorro ruge con ferocidad, reapareciendo delante de Lionel y lanzando un golpe en el estomago que fractura esa zona de la armadura, pero gracias a su resistencia mejorada, no es perforada, aunque Lionel jadea de dolor por el golpe.

-¡Atrás tuyo!- Grito Kazarina, a tiempo para que Lumagrow esquivara la espada que voló hasta la mano de Lionel.

-¡Poder activado: Enjin!- La hoja de la espada se cubre de un fuego azul.

Con ambos Bakugan rugiendo, chocan garras y espada con un poder y ferocidad que sacude toda la dimensión. Aunque la fuerza de Lionel era superior, Lumagrow conecta más golpes gracias a su velocidad, lo que pone al Bakugan Pyrus a la defensiva.

-¡Claire, si seguimos así, volveremos al comienzo!- Gruño Lionel, bloqueando una patada de Lumagrow, antes que este se moviera a gran velocidad detrás suyo y lo pateara, estrellándolo contra otros canales de agua que se derrumbaron.

-Entonces es hora de probar algo nuevo, Lionel- dijo Claire. -¡Poder de fusión activado: Supernova!-.

Alejándose y moviéndose al centro de la arena, Lionel dio un poderoso grito mientras estrellaba su puño izquierdo envuelto de fuego contra el suelo, formando grietas no solo en la arena, sino también debajo de ella, generando lava y géiseres de fuego que comenzaron a evaporar toda el agua del lugar y hacerlo temblar.

-¿Ahora que?- Se preguntó Kazarina.

Al compas de los temblores, pilares de fuego azul comenzaron a salir del suelo en docenas, hasta que cubrieron todo la dimensión visible, desvaneciendo todo el lugar a su alrededor, para verse reemplazado por lo que parecía ser una dimensión diferente.

Ya no estaban en la arena Aquos, sino que la dimensión en la que estaban ahora estaba hecha completamente de un fuego azul que volaba y cubría todo a la vista alrededor de las peleadoras y sus Bakugan, que solo podían ver con sorpresa como el campo de batalla cambio. Lo único que no era de fuego era el suelo, que estaba cubierto de un océano de ceniza blanca fungiendo como tierra firme, con unas grietas de donde se podía ver un calor rojo que contrastaba con el azul de las llamas del lugar.

-¿A donde nos transportaste?- Preguntó Lumagrow, mirando su entorno.

-Este lugar... es mi alma- respondió Lionel. -Esto... terminará ahora-.

Lionel no estaba dispuesto a dejar que la batalla durara más. Aunque sus heridas sanaron, el agotamiento de toda la batalla aún lo siente, y si se extiende más, terminara por estar en desventaja. Debía terminar esto con el siguiente ataque.

-Hay que terminar esto con el siguiente movimiento, Claire-.

-Me leíste la mente- dijo la pelirroja.

-¿Quieres terminar esto con el siguiente golpe? ¡Bien por mi!- Gritó Lumagrow. -¡Ama Kazarina, es todo o nada!-.

-¡Lo entiendo!- Gritó Kazarina. -¡Debemos obtener a esa chica y su poder a cualquier costo! ¡Poder de fusión activado: Desgarrón!-.

Rugiendo, canalizo todo el poder que tenía en su interior, cada gramo de fuerza que le quedaba en su ser, y lo concentró en la punta de sus garras.

Estos ataques que se lanzarían serían los últimos.

-¡Doble poder de fusión activado: Pyrus Incandescente + Kuzuryujin!-.

Las llamas en la dimensión a la que habían sido transportados se agitaron con violencia y se dirigieron hacía el cuerpo de Lionel.

-¡Observen como Lionel absorbe el fuego de este lugar y lo canaliza para el siguiente ataque!- Explico Claire. -Esto es por Fabia y por lo que le hicieron a Camilo y Leonidas-.

-¡No digas estupideces!- Gritó Kazarina, incapaz de ocultar más el pánico ante la situación. -¡Acabalo, Lumagrow!-.

El zorro libero toda la energía que canalizo como grandes extensiones de barras de energía amarilla con forma de herida de garras, cinco barras en cada mano, todas generadas desde la punta de sus garras. Con un grito de furia, Lumagrow las lanza contra su enemigo.

Pero el combate ya había sido decidido cuando fueron transportados a esta dimensión.

Con un grito, Lionel blande su espada y de su cuerpo, salen las cabezas azules llameantes de diez dragones que se lanzan contra su enemigo para acabarlo, para extinguirlo entre sus llamas y no dejar ni cenizas. Los dragones de fuego chocan con las barras con forma de garra, generando un breve impacto, donde la mitad de las cabezas son destruidas, pero el resto consigue sobrepasar al ataque y dirigirse hacía su enemigo.

Lumagrow abre los ojos al ver las cinco cabezas de dragón ir hacía él, antes de volver a repetir su ataque, pero esta vez con menor potencia al no poder cargarlo como antes, saltando para huir del alcance de los dragones de fuego que lo cazan como la presa que es.

-¡LUMAGROW!-.

El grito de Kazarina vino porque a pesar de sus esfuerzos y haber destruido otras dos cabezas, las tres restantes lo atraparon, dos de ellas mordiendo los dos lados de su cuerpo, y la tercera su cabeza. El zorro dio un fuerte grito de dolor ante las llamas, pero aún entre el fuego, vio algo que lo hizo sentir temor.

Lionel desciende con sus alas extendidas y blande su espada hacía abajo para dar un golpe diagonal, cortando a Lumagrow desde el hombro derecho, partiéndolo en dos.

-Ah...- en esos breves segundos que separan la vida y la muerte, la mente de Lumagrow observo a su enemigo en cámara lenta. -Así que esto es...-.

En su mente, los recuerdos de la vida que vivió pasaron. Su época cazando y viviendo solitario, cuando conoció a Kazarina y decidió formar equipo. Cuando lucho al lado de ella en múltiples batallas contra los Neathianos, resaltando su victoria ante Aranaut y eliminando a su primer compañero, siendo desde ese momento que comenzó su rivalidad con el Bakugan que se volvería el compañero de la princesa de Neathia.

Tal vez no había sido la vida más honrosa, pero había sido su vida. Aunque fue a costa de otros, vivió una vida feliz para él y es una de la que no se arrepiente de haber llevado.

En sus últimos momentos, solo tiene un último pensamiento hacía la persona que le dio esta oportunidad de vivir cosas que nunca antes habría imaginado, la persona que se acerco sin miedo a él aquel día hace tantos años, quien cumplió su promesa de aquel día y se gano su lealtad eterna.

-Gracias, Kazarina-.

Un segundo después, toda la dimensión estallo en llamas, mientras los dragones que sujetaban el cuerpo de Lumagrow en sus fauces explotaron.


N/A: Y hasta aquí el capítulo. ¿Quieren saber que sigue después de la lucha? ¡Pues tendrán que esperar!

Qué gran capítulo hice esta vez. Me inspire en la escena de otro fic para hacer la escena de desarrollo de Claire y Lionel, pero se ajusto bien. Y si, pronto veremos al Mechtogan de Claire y Lionel, no se preocupen. Simplemente no hubo oportunidad en este capítulo.

Este capítulo sirvió también para desarrollar un poco a Lumagrow, explicando como conoció a Kazarina y formo equipo con ella. También explique como y porque ella le pidió a Dan que la entrenara, y aquí estuvo mucha influencia.

Creo que este capítulo tuvo el mayor desarrollo de Claire en la historia. Por eso es mucho más largo de lo normal. ¿Es o no es waifu?

Y el brazalete que tiene, aparte de reemplazar el brazalete con el que se activan las cartas poder, tiene más funciones que se verán en la continuación de este libro, pero no en este porque ya es mucho.

Sin nada más que decir me despido. Visiten y comenten el resto de mis historias por favor. CHAO.