EQUIPO CUERVO

Capítulo 18: Examen Chunnin, ¿quién eres tú?

Por Okashira Janet

—Por favor, no te muevas Naruto-kun.

—Uh… —El rubio intentó quedarse quieto, pero eso era casi como atentar contra su persona—. Es que me pica la nariz.

—Po-podría lastimarte. —Hinata tenía las mejillas rojas como tomates, sentado frente a ellos Sasuke los miraba con ojo crítico.

—¡Sano muy rápido así que no pasa nada, dattebayo! —Naruto canturreó feliz, Hinata tomó aire con un kunai en alto.

—E-es la primera vez que hago esto así que no tengo mucha confianza. —La niña volvió a suspirar y trató de concentrarse en cortar los largos e irregulares mechones rubios de su compañero.

—No importa si no queda muy bonito, ¡dattebayo! —Naruto cerró los ojos—. Es que el fleco ya no me deja ver.

—Aparte hace mucho calor. —Sasuke gruñó colocando las manos tras su espalda al tiempo que se inclinaba hacía atrás—. Yo sigo de él.

—Pe-pero… —Hinata miró a su compañero, dudosa—. Todavía no sabemos si va a quedar bien.

—No me importa si no queda bien. —Sasuke sacó un kunai y lo hizo girar en su dedo—. Lo haría yo mismo, pero no me alcanzo el cabello por atrás.

—Uh. —Realmente Hinata cada vez se sentía más y más presionada, pese a que ni Sasuke ni Naruto pareciera importarles mucho el resultado final, ¡pero a ella sí que le importaba!, Naruto tenía un hermoso cabello rubio, tan brillante como el oro, pero no era muy maleable, se quedaba erizado y en puntas para todos lados, si era posible Hinata quería que tuviera un buen aspecto final. Y Sasuke tenía un cabello oscuro como todos los Uchihas, pero también su pelo tendía a erizarse y tomar formas puntiagudas.

Con un suspiro decaído Hinata siguió cortando pacientemente el cabello de Naruto con el kunai, ahora que lo pensaba debió haberle puesto una toalla o algo porque todos los mechones rubios le estaban cayendo encima.

—Tengo comezón. —Naruto se rascó la nuca.

—Ya casi termino… —Hinata musitó despacio, Sasuke la miró de reojo, ciertamente su compañera siempre había sido reacia a contactos físicos, pero estaba seguro que últimamente le costaba bastante estar con Naruto cuando en el pasado no parecía tener mayor problema por su cercanía.

—¿Ya, ya, ya? —Inquieto Naruto tamborileó con los dedos sobre su rodilla.

—Li-listo. —Insegura Hinata colocó una mano junto a su boca, Naruto se puso de pie sacudiéndose todo el cabello que le había quedado pegado.

—¿Cómo me veo Sasuke? —Hinata había logrado (de alguna manera asombrosa) que su cabello tomara una forma más o menos decente y que su rostro se viera mucho mayor.

—No me preguntes idioteces. —Pero no es como si fuera a decírselo—. Ahora yo. —Sin más preámbulos se sentó donde momentos antes estaba Naruto, Hinata lo observó por largos segundos, como preguntándose como debía cortarlo para darle la forma adecuada.

—Pues yo sé que quede muy guay. —Naruto meneó la cabeza contento mientras Hinata empezaba a cortarle el cabello a Sasuke—. Siento la cabeza más ligera.

—Lo que es impresionante siendo que de por sí no tiene mucho contenido dentro. —Sasuke se burló al tiempo que cerraba los ojos, las manos de Hinata en su cabello lo estaban relajando más de la cuenta.

—Hinata-chan, hazle un agujero en la cabeza para que deje de ser tan molesto. —Naruto se cruzó de brazos, pero Hinata no lo estaba escuchando, ocupada como estaba en tratar de que el corte de cabello le quedara bien.

—Escuchen ustedes, trío de… —Jiraiya que en esos momentos llegaba al campamento con aires de grandeza se quedó quieto observando—. Oh, y yo pensé que se iban a dejar crecer el cabello tan largo como el mío.

—Ni en sueños. —Sasuke gruñó.

—Lo que sea. —El Sannin se encogió de hombros—. Naruto, ¿podrías decirle a Itachi que venga?

—¡Sí! —Naruto se largó corriendo y Jiraiya se ocupó en descargar las cosas que traía mientras Hinata cortaba lentamente y con cuidado los mechones de su compañero. Cuando la niña ya estaba por terminar Itachi y Naruto regresaron.

—¿Me llamó Jiraiya-sama?

—Sí. —Jiraiya se cruzó de brazos—. Quería hablar con los cuatro en realidad. —Los niños giraron a verlo curiosos. Sasuke se puso de pie quitándose el cabello de los hombros, Hinata le había dejado el cabello puntiagudo, con dos mechones cayendo por su frente, Jiraiya encontró que semejante aspecto atractivo era jugar sucio para con el resto de la población masculina, por fortuna Sasuke era demasiado pequeño aun.

—En lo que les explico, Hinata-chan, —Jiraiya hizo un gesto hacia Itachi—, ¿podrías cortarle el cabello a Itachi? —Hinata abrió grandes los ojos y observó a su capitán.

—Pe-pero Jiraiya-sama, Itachi-taichou siempre ha usado el cabello largo.

—Es bueno hacer cambios antes de volver triunfantes al sitio que te vio partir. —Jiraiya asintió varias veces con la cabeza—. Además estoy atorado en una parte de la trama, creo que esto funcionara. —Itachi suspiró. A esas alturas ya estaba un ochenta por ciento seguro de que Jiraiya lo estaba tomando como base para algún personaje de su muy decadente libro, la verdad no creía que pudiera ofrecerle nada como personaje, aunque fuera alguien muy secundario. Pero de cualquier forma si no se cortaba el cabello era porque no tenía tiempo para ir a una peluquería y no sabía hacerlo por sí mismo, no es que le tuviera un particular aprecio a su estilo de peinado o algo así.

—No se preocupe por el resultado Hinata-dono. —Itachi se sentó muy correctamente donde momentos antes había estado Sasuke, luego giró a ver a Jiraiya como diciéndole con la mirada que ya había hecho lo que quería así que le tocaba hablar.

—Córtaselo lo suficiente para que no pueda hacerse una coleta. —Jiraiya hizo aspavientos con las manos. Hinata observó al Sannin intranquila, pero Itachi se encogió de hombros.

—Solo haga lo que él dice Hinata-dono. —No muy convencida la niña sujetó el cabello de su capitán y pareció decidir que lo mejor era dejar de dudar, con los dientes apretados cortó la coleta por arriba de la liga que la sujetaba, Naruto y Sasuke soltaron un jadeo.

—Lo que quería decirles es bastante importante. —Jiraiya echó a hablar sin importarle el rostro compungido de los niños mientras observaban la coleta inerte, como alguna especie de perro muerto, Itachi puso en él toda su atención, luego de unos segundos sintió que Hinata cortaba lentamente su cabello dándole forma, sus dedos medían y cortaban con paciencia—. Como saben se suponía que sería su maestro por un año, ese tiempo aun no se cumple, pero tenemos que volver a la aldea.

—¿Volver? —Naruto se paso las manos tras la nuca y parpadeó.

—El examen Chunnin. —Jiraiya respiró hondo—. Se va a llevar a cabo en la aldea y es idea de los concejeros que Konoha dé una verdadera muestra de su poder.

—El Equipo Cuervo está actualmente en un nivel superior al Chunnin. —Itachi comentó con calma y los niños lo observaron con sorpresa, hasta ese momento ninguno de los tres tenía idea del nivel en el que se encontraban—. Si participan en un torneo así podrían lastimar al resto de los participantes.

—No te preocupes por eso. —Jiraiya chasqueó la lengua—. La arena enviará al equipo del jinchuriki y obviamente esos tres también han rebasado el nivel Chunnin hace mucho.

—¡¿Estará Gaara?! —Naruto chilló contento, Sasuke puso mala cara.

—Además, —Jiraiya siguió hablando sin prestarle atención a Naruto—, he escuchado que Kakashi tiene un equipo y es bastante prometedor.

—¿Kakashi-san? —Itachi parpadeó—. ¿Tomó un equipo? —La idea era del todo risible, Kakashi era un ANBU, quizás el mejor de la aldea quitando a Shisui, la única forma en la que tomaría un equipo sería si aquel grupo fuera del todo sobresaliente.

—Sí. —Jiraiya se río por lo bajo—. Creo que el Tercero lo ha obligado, pero escuché que su equipo fue capaz de quitarle los cascabeles, deben ser unos chicos excepcionales.

—¿De qué cascabeles hablan? —Naruto le susurró a Sasuke, confundido el Uchiha menor se encogió de hombros.

—El caso es, —Jiraiya suspiró—, que habrá muchos Chunnin y enfrentamientos memorables este año, Konoha quiere ser, sin lugar a dudas, quien muestre el mayor poderío frente a las demás aldeas, tu equipo tiene que participar, y ser promovido, naturalmente.

—Naturalmente. —Itachi repitió con la vista fija en la distancia. Su clan querría ver los adelantos del equipo Cuervo también, aquella era una vitrina para que el mundo pudiera ver a quienes se convertirían en los nuevos héroes del mundo ninja. Se encontraba tan distraído que apenas si notó que Hinata se sentaba casi en modo ceremonial frente a él y le recortaba con manos tímidas el flequillo.

—Entonces, ¿vamos a hacer un examen? —Naruto lucía confundido—. ¿Qué tipo de examen?

—Un examen ninja. —Jiraiya anunció con retintín—. Así que tenemos que volver a la aldea.

—¿Si lo pasamos seremos Chunnin? —Sasuke sujetó su protector de frente y lo movió de arriba abajo.

—Es la idea. —Jiraiya pasó de decirles que en realidad cualquiera de ellos era perfectamente capaz de hacerle frente a un Chunnin.

—A-acabe Itachi-taichou. —La voz tímida de Hinata provocó que todos giraran a ver a Itachi, complacido Jiraiya silbó.

—Ese sí que es un buen trabajo señorita. —Itachi tenía el cabello corto, apenas de unos centímetros de largo y caía lacio y suave dándole un aire atractivo, Jiraiya podría pasar unas buenas tres páginas describiendo su nueva apariencia y la sensación de caballero andante que despedía. Adiós a su bloqueo escritor.

—Itachi-taichou parece otra persona. —Naruto abrió mucho la boca—. Creo que se ve más joven.

—Itachi-taichou siempre se ve bien. —Sasuke se cruzó de brazos y asintió varias veces con la cabeza.

—Gracias Hinata-dono. —Itachi puso una mano sobre el hombro de su joven subordinada mientras se ponía de pie. Hacía mucho que no se cortaba el cabello, sentía la cabeza más ligera.

—Ahora sí estamos listos. —Jiraiya sonrió, una de sus sonrisas, grande y confiada—. Es hora de volver a Konoha.

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—Bueno, voy a entregar mis reportes, informes y todo eso. —Apenas llegar a la aldea Jiraiya refunfuño—. El examen es dentro de dos semanas así que aprovechen el tiempo.

—¡Hai! —Los tres niños asintieron, Itachi solo inclinó ligeramente la cabeza, cuando el Sannin desapareció por la calle Itachi dio media vuelta y para los niños fue patente que su capitán estaba de vuelta.

—Vamos a llevar a Hinata-dono a su casa, mañana les enviare los formularios para el examen, es un examen que se tiene que presentar en equipos de tres así que no olviden entregármelos a tiempo.

—Hai. —Itachi siguió explicándoles mientras caminaban, pero para su consternación fueron detenidos varias veces por el camino, sobre todo por chicas que repentinamente se volvían locas al verlo.

—¡Itachi-sama se cortó el cabello!

—¡Itachi-sama es como un príncipe!

—¡Ha vuelto Itachi-sama! —Aunque ya desde niño Itachi solía obtener una atención especial de parte de las mujeres en esta ocasión no solo era desmedida si no que empezaba a incomodarlo seriamente.

—Itachi-taichou es muy popular. —Naruto acotó con simpleza cuando unas chicas los detuvieron tempestuosamente solo para chillar incoherencias que su capitán no parecía saber contestar apropiadamente.

—Creo que Itachi-taichou es más bien inútil para esto. —Sasuke frunció ligeramente el ceño e Itachi giró a verlo sorprendido, era la primera vez que Sasuke declaraba que era negado para algo—. Aunque no entiendo muy bien qué sucedió, antes solo lo veían de lejos y no se acercaban.

—E-es por el cabello. —Hinata golpeó nerviosamente sus dedos índices, uno contra el otro—. A-ahora parece más accesible.

—¡Es cierto dattebayo! —Naruto golpeó su puño contra la mano contraria y apenas los tres niños se enfrascaban en una conversación tonta acerca de conseguir una peluca cuando un hombre apareció frente a ellos.

—¡Yoh! —Tenía el cabello plateado echado arriba y la mitad de la cara cubierta con una máscara azul.

—Kakashi-san. —Itachi se detuvo en seco.

—Tiempo sin verte. —Su ojo visible pareció sonreír.

—Él es el hombre que vimos cuando nos convertimos en gennin. —Sasuke dio un parpadeo, su memoria era buena para esa clase de situaciones.

—Él es el ANBU plateado. —Hinata lo señaló aturdida, en sus ojos se había activado el Byakugan.

—Creo que a estos niños no se les puede engañar. —Pero Kakashi no parecía demasiado afectado porque descubrieran su identidad.

—Hinata-dono se especializa en el rastreo después de todo. —Itachi acotó con una voz sin matices, pero aun así Hinata se sonrojó por el halago desactivando su línea sanguínea.

—Debe ser más fácil cuando encaminas a tu subordinado a algún punto específico. —Kakashi sonó desdichado al decir aquello.

—Escuché que había tomado un equipo. —Itachi comentó con educación.

—El mejor de la Academia y el peor de la Academia. —Kakashi lució francamente deprimido—. Pero me han dado gato por liebre. —El jounnin llevó ambas manos a su cara—. Ese no es el peor de la Academia, ¡es un monstruo!

—¿Qué clase de monstruo? —Naruto preguntó, en sus ojos brillando cierta luz, Kakashi lo miró con disimulo, como si reaccionara y sintiera tristeza.

—Solo era una forma de hablar Naruto-kun. —Colocó una mano sobre su cabeza y desordenó su cabello—. Serán contrincantes en el examen Chunnin, pero aun así espero que se lleven bien.

—¿Habrá más novatos este año? —Itachi cuestionó con voz monocorde.

—El equipo de Kurenai. —Luego se frotó la barbilla—. Y creo que dos chicos de Gai hicieron equipo con un chico que se volvió gennin en un examen especial… —Kakashi se frotó la barbilla y luego pareció recordar—. Sí, Neji Hyuuga, dicen que es un genio. —Instantáneamente Hinata dio un bote y giró a ver a Kakashi con sus enormes ojos color perla.

—Creo que será un encuentro interesante. —Itachi en realidad parecía estar diciendo aquello por mera educación, pero Kakashi colocó una mano en su cadera.

—No desprecies a mis muchachos Itachi, podrías sorprenderte. —Aunque el reto (o lo que fuera) perdió fuerza cuando sacó un libro Icha-Icha de su bolsillo trasero y les hizo un gesto vago con la mano—. Nos vemos. —Sin más se alejó en sentido contrario así que Itachi les hizo una seña para que siguieran caminando hasta que finalmente llegaron a la mansión Hyuuga, apenas arribar Hinata les hizo una leve inclinación con la cabeza en la puerta y luego de verlos marchar entró dentro con una sola idea en mente.

—Hinata-sama, bienvenida.

—Bienvenida de vuelta Hinata-sama.

—¡Hinata-sama, ha vuelto! —Por primera vez en su vida recibió muestras de respeto y alegría por parte de las mujeres del clan. Intentó responder adecuadamente a cada una de ellas, incluso si eran de la rama secundaria, para su sorpresa las mujeres del Bouke parecían aturdidas cuando ella les regresaba el asentimiento de cabeza o el saludo, ¿sería que su timidez les había dado una idea equivocada en el pasado?, si lo analizaba lo cierto es que nadie en el clan hablaba con ella, pero también era cierto que su timidez le impedía iniciar una conversación por sí misma.

Si alguna vez alguien la saludaba ella no encontraba voz para regresar la gentileza y se hundía en su introversión. Quizás la rama secundaria había confundido su timidez con soberbia. De ser posible intentaría enmendar aquello.

—¡Hinata-neesan! —Salida de la nada Hanabi se estrelló contra ella abrazando su cintura.

—Hanabi-chan. —Hinata le acomodó el cabello detrás de las orejas y le besó la frente—. Que linda estas. —Hanabi sonrió con las mejillas sonrojadas.

—¡Tu también, tu cabello ha crecido mucho! —Hanabi frunció un poco el ceño—. Aunque esta descuidado.

—Sí. —Hinata miró alrededor sin prestarle demasiada atención—. Voy a hacer el examen para Chunnin dentro de dos semanas.

—¡Oh! —Hanabi abrió la boca en una "o" perfecta.

—Estos últimos meses los lobos me han enseñado el Junken y las técnicas del clan. —Hinata respiró hondo—. Pero hay algo… —Su confianza flaqueó, pero se forzó a si misma a sacudir la cabeza y alzar la barbilla—. Si… si es cierto que vendrá gente de to-todos los lugares…

—Estas tartamudeando. —Hanabi parpadeó pegando la barbilla a su pecho como un gatito—. No me digas, —sus ojos se abrieron grandes al comprender—, ¿le vas a pedir a Otto-san que te entrene?

—S-sí… —Aunque sentía las manos húmedas y un hueco en el estomago—. ¿Crees… crees que quiera?

—Yo creo que sí. —Hanabi la soltó y le enseñó las manos, tenía los dedos lastimados y un moretón muy feo en la muñeca—. Aunque te va a doler.

—N-no importa… —Si era el jefe del clan quien la entrenaba en dos semanas debía ser capaz de corregir los fallos en su técnica que los lobos no podían enseñarle. Naruto, Sasuke e Itachi crecían todos los días, ella era la única que parecía caminar en círculos. Su padre era estricto y algunas veces rozaba la crueldad en su entrenamiento, pero si tenía que pasar por eso para alcanzarlos…

—Hanabi-chan, ¿puedes llevarme con él? —Porque quería creer que también ella había crecido, que había superado sus miedos, aunque sea un poquito.

—¡Seguro!

Aunque sea un poquito.

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Itachi dejó que Naruto se quedara con Sasuke en la mansión Uchiha en lo que volvían habitable su departamento (de nuevo), mientras tanto tuvo que verse forzado a su vida de antes, esa que en el último año se le había olvidado.

—¿Jiraiya-sama sospechó de ti?

—No.

—¿Tu equipo aprovechó el tiempo?

—Sí.

—Esperamos ver su fuerza en el examen para Chunnin.

—Lo sé.

No solo los concejeros esperaban el momento de ver si el Equipo Cuervo era una buena inversión o no, su propio clan parecía sediento de resultados y seguramente los Hyuuga también esperaban un buen desarrollo de los hechos.

De hecho toda la aldea estaba pendiente de ellos.

Y en esta ocasión Itachi no podía simplemente acallar el bullicio con su propia fuerza, no, en esta ocasión tenía que dejar todo en manos de sus subordinados, la cuerda pendía floja de los cuellos de tres niños que no tenían idea de nada.

Era como despertar de un sueño, como si el año con Jiraiya hubiera sido un plácido sueño que lo arrojaba de vuelta a sus pesadillas, a su realidad, a la oscuridad que intentaba abrazarlo a su pecho.

—¿Avanzaste con la niña Hyuuga?

—Sí. —Lo había hecho, no era una mentira del todo, su relación con Hinata había mejorado.

—¿Mataría por ti?

—Sí. —Y él mataría por ella, pero no iba a decirlo.

—¿Moriría por ti?

—Sí. —Pero aquello era darse demasiada importancia, Hinata moriría por cualquiera de ellos, era una niña amable.

—¿Y el Kyuuby?

—Es mío. —Y al decirlo intentó ser como su padre, tener la sangre fría para decirlo, para creerlo, para convencerlo.

—Entendido.

Su madre, por supuesto, había acaparado a Sasuke con besos, abrazos y arrumacos, su hermano se había dejado hacer, con los ojos entornados de un niño mimado. Luego había reparado en él.

—¡Itachi, te cortaste el cabello! —Extasiada le había colocado las manos sobre las orejas—. Te ves muy guapo.

—Lo corto Hinata, también el mío. —Sasuke comentó al aire mientras buscaba en el refrigerador por algún aperitivo.

—Oh. —Su madre soltó lentamente su agarre, a Itachi le pareció que sus ojos lo observaban con tristeza.

—¡El mío también, dattebayo! —Naruto interrumpió con su aire atontado de siempre.

—Ya veo. —Mikoto pareció recobrar el humor—. Quedaste muy guapo.

—Shisui va a supervisar el examen como líder ANBU. —Su padre interrumpió mirando por la ventana—. ¿Por qué no vas a buscarlo?, desde que ustedes se fueron no pasa muy seguido por aquí.

—Hai. —Itachi salió mientras adentro Sasuke y Naruto se hacían un bol de cereal entre risas. Un par de muchachas del clan lo saludaron alegremente al pasar y otras cuchichearon viéndolo a la distancia. Con paso sereno Itachi se dirigió a casa de su primo, pero casi al llegar Shisui salió luciendo alegre y desinhibido, como siempre.

—¡Tachi! —No pudo evitarlo, su primo corrió hacía él y lo abrazó levantándolo del suelo varios centímetros, un abrazo tan fuerte que si seguía le quebraría las costillas.

—Shi-sui… —Con los pulmones comprimidos por el agarre intentó razonar con él—. No puedo respirar. —Le pareció que las chicas que lo habían estado siguiendo chillaban extasiadas, de hecho le pareció que alguien tomaba fotografías.

—Un año sin saber de ti. —Shisui lloriqueó fingiéndose herido—. Ni una carta. —Finalmente lo bajó sorbiéndose los mocos, Itachi lo miró con recelo.

—¿No crees que estas exagerando?

—En lo absoluto. —Aunque la sonrisa que puso al momento siguiente daba una clara idea de sus lágrimas de cocodrilo—. Y dime, ¿qué tal te fue a ti y a tus cuervitos?

—Bien. —Itachi echó a andar, no podían hablar libremente con tantas chicas siguiendo sus pasos. Shisui echó una mirada a su casa, una larga mirada.

—¿No cerraste bien la puerta? —Itachi se detuvo, pero Shisui negó con una mano.

—Nadie se atrevería a entrar a mi casa. —Era cierto, en primera porque se trataba de Shisui Uchiha, el genio del clan, y en segunda porque seguramente era un muladar, a su primo no se le daba bien la limpieza.

Sin ponerse de acuerdo enfilaron a la Roca del Muerto, en algún punto entre el bosque y las traicioneras aguas perdieron a las chicas que los seguían y finalmente se sentaron sobre la piedra, en la quietud de la tarde que empezaba a abrirle paso a la noche.

—¿Jiraiya-sama no sospecha de ti? —Shisui suspiró.

—No. —Itachi observó la corriente removerse—. ¿Cómo están las cosas en el clan?

—Difíciles. —Shisui lanzó una piedra al río—. ¿Y los cuervitos?

—Creo que no podrás decirles así mucho tiempo más. —Itachi lo miró de reojo.

—Sí que han crecido, ¿cierto? —Shisui sonrió de medio lado—. Sasuke esta enorme, Naruto también. —Shisui echó la espalda hacía atrás—. ¿Hinata-chan también ha crecido?

—Sí. —Itachi no se dio cuenta que había hablado con sequedad hasta que Shisui le dio un codazo divertido.

—Cuando pones voz de espía-doble-agente es porque pasó algo.

—No pasó nada. —Irritado Itachi miró al frente, pero Shisui se echó a reír.

—No me digas, ¿se puso más bonita?, ¿está sacando tu instinto pedófilo a flote?

—Ella creció como crecen las mujeres. —Itachi habló con los dientes apretados, era mejor decirle a Shisui la verdad antes que dejar que se hiciera ideas.

—¡Oh! —Shisui soltó un silbido apreciativo—. Pobrecilla. —Y era inquietante que pudiera adivinar tan rápido lo que había pasado—. ¿Fuiste una madre competente?

—Fui un hermano mayor incompetente. —Itachi no iba a adornar los hechos, ni siquiera había alcanzado el nivel de padre en esa situación.

—Eso sí suena brutal. —Shisui se río, luego le pegó en el hombro con su hombro—. Hagamos un brindis por ser hombres. —Itachi veía aquel brindis un tanto ofensivo así que no contestó—. Quizás le lleve a Hinata-chan flores un día de estos. —Shisui le guiñó un ojo—. En nombre de mi incompetente primo menor. —Luego suspiró y miró al cielo, su voz tornó un tinte serio—. Tienes que enseñarle al mundo de lo que es capaz el Equipo Cuervo.

—Lo sé. —Los ojos de Itachi se entrecerraron.

—Pero no creas que será tan sencillo. —Shisui cerró los ojos—. La Arena tiene el mismo fin y el equipo de Kakashi es toda una revelación, ¡y no te olvides de ese genio Hyuuga de la rama secundaria!

—Hyuuga Neji. —Itachi lo recordaba siendo un niño con un aire rencoroso envolviéndolo.

—¡Sí, él! —Shisui sonrió—. Estoy seguro de que te dará problemas.

—¿Quién lo ha entrenado?, —Itachi giró a ver a su primo—, hace poco Kakashi-san ha dicho que se integro al equipo de Gai pero que era un caso especial.

—Tomó un examen especial así que no tuvo equipo de tres de gennin que yo sepa. —Shisui parpadeó y colocó las manos tras su nuca—. Para el examen Chunnin un miembro del equipo Gai decidió no participar, creo que no podía seguirle el ritmo a la bestia verde de Konoha. —Shisui le hizo un guiño divertido—. Así que Neji pasó a rellenar ese hueco, pero realmente no forma parte del equipo. (1)

—Gai debe estar muy ocupado tratando de hacerlo encajar en dos semanas. —Itachi casi sentía pena por el muchacho, con algo de suerte Gai apenas lo dejaría dormir unas cuantas horas al día.

—Parece un chico fuerte. —Shisui se encogió de hombros, luego su voz decayó—. Voy a estar siendo el jefe de seguridad así que no voy a poder echarle porras a nadie.

—No lo voy a hacer por ti. —Itachi aclaró.

—Aguafiestas.

—¿Qué hay del equipo Kakashi? —Itachi no los veía como una amenaza, pero el ninja copia, ciertamente, era un genio por sí mismo.

—Ah, el equipo 7. —Shisui se río—. ¿Recuerdas que la Academia tiene esa regla de poner en el mismo equipo al mejor y al peor de la clase?

—Sí. —Itachi se había graduado mucho antes de que se hicieran equipos propiamente, pero conocía la regla.

—Generalmente se pone a la chica más lista del curso en el equipo para que se haga una especie de compensación, el mejor chico de la Academia, la mejor chica y el peor estudiante. —Itachi asintió con la cabeza, conocía aquello—. Pues bien, —Shisui sonrío—, resulta que el mejor estudiante de este año de la Academia es una chica: Haruno Sakura.

—No me suena. —Itachi frunció el ceño.

—No tiene un clan, es una pequeña revelación que salió de la nada. —Shisui alzó un dedito explicativo—. ¿Y a qué no sabes quién es el peor estudiante de este año? —Shisui hizo silencio un momento, pero se notaba que Itachi estaba en blanco—. ¡Shikamaru Nara!

—¿El hijo de Nara-san?

—Sí, el hijo de un experto en inteligencia. —Shisui se reía abiertamente para ese momento—. Bueno, pues parece que el chico era un bólido, apenas y logró pasar el examen para graduarse. Ahora viene lo divertido, después de Haruno Sakura la mejor chica de la Academia es Ino Yamanaka.

—La niña de las flores. —Itachi aun la recordaba, una chica rubia con aire inteligente.

—Las técnicas de los Yamanaka siempre se han combinado bien con las de los Nara así que por primera vez en la historia tenemos un equipo conformado por dos chicas y un chico. —Shisui suspiró—. El sueño de todo hombre.

—No creo que a Kakashi-san le haya hecho mucha gracia… —Itachi comentó dudoso.

—Ninguna. —Shisui sonrío—. Intentó regresarlos a la Academia con el ejercicio de los cascabeles, pero resultó que el niño Nara era un jodido genio, creó un plan para atraparlo y quitarle los cascabeles, parece que era el último en la Academia porque encontraba problemático hacer la tarea. Kakashi-san dijo que lo habían timado. —Shisui se río, luego guiñó un ojo—. Y el equipo de Kurenai está compuesto por tres hombres, se hizo una riña monumental porque las otras aldeas consideraban que tener tres hombres le daba una ventaja inmerecida al equipo, claro que a la Mizukage no le hizo mucha gracia que consideraran a las chicas una desventaja. Al final Kurenai logró calmar a todos, esa mujer sí que es sorprendente.

—Aun no empiezan los exámenes y ya tenemos problemas. —Itachi suspiró.

—Ni que lo digas. —Shisui se encogió de hombros.

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Faltaba menos de una semana para el examen Chunnin y Sasuke solo había hecho prácticamente dos cosas: entrenar y comer (y esto último solo porque su madre se lo rogaba).

Naruto ya había regresado a su departamento y dado que solía entrenar con Jiraiya Sasuke entrenaba por su cuenta o con Itachi. Aquel día en específico había sido duro, Sasuke sentía que todos los músculos de su cuerpo gemían en agonía. Por fortuna Hinata le había dado un ungüento que lo hacía sentir mejor, pero eso no quitaba que se sintiera como si lo hubieran apaleado.

—Au… —Sentado en el corredor externo de su casa extendió un brazo herido y untó el ungüento por encima, era de noche y la tenue luz de las lámparas externas apenas lo iluminaba.

—Sasuke. —No pudo evitar girar la mirada con sorpresa al escuchar la voz de su padre.

—Otto-san.

—Itachi dice que ayudaste a capturar a un renegado de los siete espadachines de la Niebla.

—En realidad solo neutralizamos a su compañero. —Sasuke se encontró a sí mismo respondiendo con fluidez, sin sonrojos ni deseos de ser halagado.

—Itachi ha dicho que ese chico estaba por un nivel muy superior.

—Tuvo mala suerte. —Sasuke siguió colocándose el ungüento, su padre se sentó a su lado, con los brazos cruzados—. Mis ojos y los de Hinata trabajan bien juntos.

—Ah. —Le pareció que su padre fruncía un poco el ceño, como si pensara en algo, luego giró a verlo de reojo—. Espero que le demuestres al mundo de lo que es capaz el clan Uchiha.

—No habrá problema con eso. —Sasuke empezó a vendarse la muñeca, con movimientos seguros.

—¿Eres capaz de controlar el chidori?

—Sí. —Sasuke siguió vendando su brazo hasta el codo.

—Tú y yo no hablamos demasiado Sasuke. —Su padre miró al frente—. Pero espero muchas cosas de ti. —Los dedos de Sasuke tuvieron un titubeo, sí, esperaba mucho de él, pero esperaba mucho más de Itachi—. El clan te necesita.

—Entiendo. —Sasuke empezó a vendar su otra mano, finalmente decidió decir lo que se estaba preguntando desde que había regresado a la aldea—. ¿Por qué hay ninjas vigilando el clan?

—Ellos creen que fuimos los culpables del ataque del Kyuuby hace doce años. —Fugaku arqueó una ceja, arrogante. Sasuke recordaba que una vez había peleado con Hinata por eso.

—¿Qué tiene que ver lo que ocurrió hace doce años?

—Creen que queremos rebelarnos, que buscamos un golpe de estado. —Los ojos de su padre se oscurecieron.

—¿Y lo queremos? —Sasuke siguió vendando su brazo, su padre giró a verlo, entrecerró los ojos.

—Te debes al clan Sasuke. —Aquella no era la voz que un padre usaría con su hijo.

—Solo pregunté si lo queremos. —Sasuke terminó de vendarse, le regresó la mirada. No era idiota, por supuesto que no era idiota, sabía leer la oscuridad en los ojos de Itachi, sabía leer el ambiente incomodo que reinaba en su casa.

—Depende.

—¿De qué?

—De lo que demuestres en estos exámenes. —Su padre se puso de pie—. Tu equipo no fue creado para jugar. —Los ojos de Sasuke se velaron, cuando caminaba sobre las aguas de la Roca del Muerto, cuando corría por el Camino de la Serpiente, cuando obedecía sin chistar en Raíz… ninguna de esas veces había sentido que estaba jugando.

—Entiendo. —Se dio cuenta que su voz había tomado el matiz que usaba Itachi para responderle, probablemente su padre se dio cuenta también, giró a verlo y había algo ahí, algo que no había estado antes.

—Solo demuestra lo que tienes que demostrar. —Su padre dio media vuelta y se fue. Sasuke lo vio alejarse, solo hasta entonces se dio cuenta de que sus ojos se empañaban de lágrimas. Acababa de darse cuenta de que nunca lograría que Fugaku Uchiha se sintiera orgulloso de él, nunca lo lograría y empezaba a dudar de querer lograrlo.

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Naruto respiró hondo, muy hondo antes de salir de su casa aquel día, llevaba su traje naranja y el protector gennin amarrado a la frente, también sus herramientas ninjas.

¡Aquel día era el examen para Chunnin!

Naruto no recordaba haber presentado un examen antes, es decir, quizás había presentado alguno en la Academia, pero había sido demasiado pequeño en ese entonces y ya no recordaba casi nada de ese tiempo. E Itachi le había puesto algunos exámenes, pero pasara o no lo hiciera no es que su vida cambiara gran cosa. Si pasaba el examen para Chunnin iba a poder usar esos chalecos verdes tan guays, ¡quería uno de esos!

—¡Sasuke-teme, Hinata-chan! —Agitando la mano llegó al sitio donde había quedado de verse con su equipo, Itachi les había dicho que a partir de ese momento solo podía aconsejarlos cuando no estuvieran en el examen y que no podía intervenir aunque como capitán del equipo lo dejarían estar presente en la mayoría de las pruebas.

Se sentía un poco raro tomar decisiones sin pedirle autorización o ayuda a Itachi.

—Como siempre llegas tarde. —Sasuke gruñó.

—¡Un minuto tarde! —Naruto sentenció—. Un minuto no es nada.

—De todas maneras nos citamos más temprano porque sabía que llegarías tarde. —Sasuke rodó los ojos—. Vamos.

—¿Estas emocionada Hinata-chan? —Naruto giró hacía su compañera botando arriba abajo como una especie de saltamontes.

—No sé… no sé si emocionada precisamente… —Hinata, ahora que caía, no se veía entusiasmada, sus hombros estaban ligeramente deprimidos.

—¿Sucede algo? —Naruto alzó ambas cejas con gravedad.

—Sucede que tenemos que pasar este examen demostrándole a todos que somos los mejores. —Sasuke dio grandes trancos—. Eso sucede.

—Pero somos los mejores. —Naruto se pasó ambas manos tras la nuca refunfuñando. Pese a todo Sasuke y Hinata sonrieron ante su afirmación, Naruto sí que sabía quitarle las dudas a cualquiera.

—Debemos ir al salón 5. —Hinata anunció cuando entraron al edificio que les habían indicado, había unos matones en la entrada asustando a los chicos para que no hicieran el examen, pero cuando los vieron se quedaron callados, Naruto, Sasuke y Hinata pasaron en medio de ellos y siguieron su camino sin que nadie dijera nada.

A Sasuke esa atención desmedida no le agradaba mucho, pero admitía que era de utilidad en situaciones como esa, cuando la leyenda de su fuerza les daba paso libre contra problemas de poca monta.

—Es por allá. —Naruto señaló una puerta que tenía el número cinco en ella y los tres entraron, dentro había muchas personas, algunas con los emblemas de la arena, de la nube, de la niebla…

—¡Gaara! —Naruto chilló y corrió a donde el pelirrojo se encontraba con los brazos cruzados, vestía pantalones y camiseta de color vino y había crecido casi tanto como él.

—Naruto. —Gaara giró a verlo con aquella mirada un tanto ausente que había tenido desde pequeño.

—Gaara-kun. —Hinata también se acercó, un poco más relajada de encontrar a alguien conocido, Sasuke se quedó unos pasos atrás, chasqueando la lengua y luciendo fastidiado de semejante encuentro.

—Buenos días. —Gaara inclinó ligeramente la cabeza, detrás de él aparecieron dos personas, una chica rubia con una vestimenta un poco atrevida y un muchacho con la cara pintada—. Ellos son mis hermanos. —Gaara se enderezó—. Temari y Kankuro.

—¡Gracias por cuidar a nuestro hermano menor! —Temari y Kankuro exclamaron al mismo tiempo causando que Hinata se encogiera y Naruto sonriera confiado.

—¡Tú eres la chica que iba a verlo al hospital!

—Sí… —Temari parecía ser una joven decidida, sus ojos verdes se iluminaron cuando le regresó la mirada—. Pero en aquel tiempo cada que estaba cerca de Gaara tenía miedo de que terminara matándome.

—Muy graciosa. —Gaara pronunció cruzándose de brazos, su rostro tan estoico como siempre.

—Nuestros miedos eran completamente reales. —Kankuro se llevó ambas manos al cuello haciendo la pantomima de ser ahorcado—. Ni siquiera te hubiéramos conmovido un poco.

—Quizás. —Gaara lo aceptó, como si cualquier cosa, luego posó su mirada en Hinata y Naruto—. Gracias por escribirme.

—De nada. —Hinata titubeó—. Gracias por escribirme también.

—¿Sasuke sigue odiándome? —El pelirrojo cuestionó con desapego.

—Odio, odio, así como odio… —Naruto titubeó, pero antes de que pudiera agregar algo más Sasuke gruñó y se alejó de ahí. Había pasado hace mucho tiempo, pero Sasuke seguía recordando que Hinata y él mismo habían estado en peligro por su culpa, y sí, que había podido despertar el sharingan debido a él, pero tampoco era para agradecerle.

—¡Oye!, —alguien gritó cerca de él y giró en esa dirección de reojo—, ¿eres Sasuke Uchiha, verdad? —Había un chico frente a él, pero su vestimenta y fisionomía eran tan particulares que daba vergüenza ajena, vestía un spandex verde que le restaba puntos a cualquier idea de masculinidad que pudiera crearse sobre él.

—Sí. —Sasuke se detuvo.

—¡Lo sabía! —Los ojos del chico ardieron, como si fuera víctima de la combustión espontánea—. ¡Ten un duelo conmigo!

—No. —Sasuke siguió caminando.

—¡Lo siento, es porque olvidé presentarme!, —el chico corrió tras él—, ¡soy Rock Lee! —Tenía una sonrisa blanca y brillante, como anuncio de pasta de dientes.

—La respuesta sigue siendo no. —Mucha gente los estaba viendo de reojo, era agotador.

—¿Por qué no?

—¿Te parece que estamos en un sitio donde podríamos tener un combate? —Sasuke lo observó con los ojos entrecerrados, era increíble, pero podría ser que aquel chico fuera más idiota que Naruto.

—Uh… creo que no… —De cualquier manera no pareció desilusionarse y le siguió el paso—. Soy del equipo de Guy-sensei, ¿ustedes son el Equipo Cuervo, cierto?

—Sí.

—Todo mundo habla de ustedes. —Lee se pasó las manos tras la espalda—. Soy el mejor en taijutsu, quería ver si era capaz de vencerte con él.

—La mejor en taijutsu de nuestro equipo es Hinata. —Sasuke lo miró de reojo.

—Oh… —Lee pareció decaer—. Pero ella tiene el Byakugan, ¿cierto?

—No es como si puedas elegir a tus oponentes en una batalla real. —Sasuke comentó con desapego, aunque era consciente de lo que un Junken bien puesto podía lograr en el cuerpo de alguien.

—En mi equipo antes teníamos a Sarai-kun, pero decidió no seguir el camino de un ninja. —Lee lucía decaído—. Así que para el examen nos añadieron a Neji-kun.

—¿Neji Hyuuga? —Esta vez Sasuke si prestó atención.

—Él es un genio, por más que lo he intentado no he logrado ganarle ni una sola vez… quizás sin las pesas… pero creo que él tampoco pelea en serio cuando se enfrenta conmigo.

—¿Pesas? —Sasuke arqueó una ceja, pero en eso Lee pareció derretirse y señaló al frente.

—¡Mira, ahí está Sakura-san! —Adelante se encontraba una niña de cabello rosa hasta la cintura, tenía los brazos cruzados al frente y lucía molesta, a su lado había una chica rubia que parecía igual de fastidiada y en el piso en medio de ellas se encontraba un chico con pinta de ser el más desafortunado del mundo.

—¿Quiénes son esos? —Sasuke frunció ligeramente el ceño, recordaba vagamente a las dos niñas, pero no sabía de dónde.

—Es el equipo 7, el equipo de Kakashi-sensei, ¡nuestros eternos rivales!

—¿Nuestros? —Sasuke arqueó una ceja.

—Sakura-san es tan hermosa. —Lee se sujetó el pecho del lado del corazón, Sasuke la verdad nunca había visto a alguien ser tan ridículo, de hecho era la primera vez que veía a alguien decir algo por el estilo de una chica.

—¿Es tu novia o algo? —Aunque era muy bonita para él.

—No. —Lee lloró, así, como un niño—. ¡Pero sé que lograré ganar su corazón algún día!

—Seguro. —Sasuke apostaba diez a uno a que ese día nunca llegaría.

—¡Escuchen!, —una bola de humo apareció al frente y ante ellos apareció un hombre grande, fornido y con un pañuelo azul atado en la cabeza—. Soy Ibiki Morino y seré su examinador en la primera parte del examen. —Sasuke lo recordaba de cuando había estudiado la inteligencia de la aldea, de hecho se trataba del jefe de sección de interrogaciones.

Les ordenaron sentarse para contestar un examen que consistía en nueve preguntas, una décima pregunta se entregaría al final, si uno de los miembros del equipo de tres reprobaba también lo harían los demás y si alguien era sorprendido copiando sería descalificado junto a sus compañeros.

Por supuesto, el examen era jodidamente difícil, con todo y lo que Itachi los hacía estudiar Sasuke solo pudo contestar seis de diez así que no le quedó de otra más que usar el sharingan y encontrar al infiltrado, porque sí, era obvio que aquel examen iba de copiarse, estaba completamente seguro que nadie más que él y Hinata podrían contestar de manera más o menos decente aquello.

Y hablando de gente que no podría contestar… Sasuke estuvo a punto de rodar los ojos cuando descubrió a Naruto unos asientos por delante, parecía angustiado. Obviamente obtener información en una situación así no era su fuerte; pero el examen también abarcaba el ayudar a los compañeros, de no ser así no existiría esa regla que decía que si uno reprobaba los demás también lo harían.

Con un suspiro de exasperación Sasuke volvió a activar su sharingan y puso toda su concentración en alcanzar a Naruto, pero era en vano, para entrar a su mente tenía que ver sus ojos, aquello era un problema. Intentando mantener un perfil bajo buscó a Hinata, su compañera se encontraba unos asientos por delante de Naruto y parecía pensar lo mismo que él, ¿cómo lograrían pasarle las respuestas?

—¡Necesito ir al baño dattebayo! —De repente Naruto se puso de pie alzado la mano, todo el salón giró a verlo sorprendido.

—Estas en un examen, no puedes ir al baño.

—¡Pero me haré encima!

—Pues hazlo. —El examinador lo miró con frialdad y Naruto se sentó refunfuñando, apenas Sasuke iba a rodar los ojos por semejante intento flojo cuando sintió algo darle tironcitos en el pantalón, parpadeando giró la vista abajo y se encontró con un sapito pequeñito de color marrón que se confundía con el piso y las bancas.

Parecía que Naruto no era tan idiota después de todo.

Sasuke colocó todas las respuestas con una letra diminuta en su borrador (algo le decía que arrancarle un pedazo de papel a su examen para escribirlas le haría ver bastante sospechoso), luego dejó caer al borrador al suelo como si nada, el sapito apretó el borrador contra su estómago y se alejó sin ruidos. Momentos después Naruto escribía en su examen con una velocidad sorprendente, si hasta era evidente que había conseguido las respuestas. Sasuke tuvo que aguantar una sonrisa.

Luego de un tiempo razonable el examinador volvió a hablar y dijo que si no lograban contestar la décima pregunta serían gennin por siempre o algo así, Sasuke la verdad es que no le puso mucha atención, solo era cuestión de repetir lo que habían hecho y no habría manera de que no pudieran contestar. Naruto también parecía seguro, tanto que se puso a dibujar monitos en el margen del examen, sería idiota.

Para su sorpresa muchos chicos decidieron dejar el examen, se levantaban llorando o con rostros de frustración, cuando ya en el salón quedaban considerablemente pocos en comparación a los que había en el inicio Ibiki les dijo que todos los que quedaban estaban aprobados, la décima pregunta no existía si no que se trataba de su fuerza de voluntad y seguridad.

—Esa regla era idiota desde el principio. —El chico con pinta de ser desdichado que había visto antes se colocó el examen sobre la cara y lo sopló—. No se puede obligar a un ninja a ser gennin por siempre a no ser que no cumpla los requisitos del siguiente nivel, se atentaría contra sus derechos. —Aquello era bastante lógico, pero Sasuke no lo había pensado.

—¿Por qué siempre tienes que pensar en todo, ah? —Un chico con una campera que le cubría la cabeza bufó fastidiado—. Eres un bólido Shikamaru.

—Cállate Kiba.

—¿Ósea que ya pasamos? —Naruto subió las bancas hasta estar cerca de ellos.

—Solo la primera prueba. —Con aire desganado Shikamaru se dejó caer sobre la paleta de su escritorio—. Intentaran matarnos en las que siguen.

—Oh. —Naruto dio un parpadeo.

—Pues nos mataran si sigues con esa actitud. —Una chica rubia le dio un coscorrón haciendo un mohín con la boca.

—¡Y tú no te metas en mi mente! —Una niña de cabello rosa gruñó con ambas manos en la cintura.

—¡Necesitaba las respuestas frentona!

—¿Y no te podías meter en la mente de los que estaban ahí para que les copiaras?

—¡Se hubieran dado cuenta!

—¡Voy a matarte cerda!

—Ya van de nuevo. —Kiba dio un paso atrás, Naruto en cambio observó a la chica de cabello rosa e inconscientemente su boca se abrió un poco, luego dio un parpadeo y sonrió ampliamente.

—¡Eres muy bonita! —Hinata que iba subiendo los escalones para reunirse con ellos paró de súbito al escuchar aquello e inconscientemente se llevó una mano al pecho.

—¡¿Quién es muy bonita?! —Sin embargo las chicas rugieron al mismo tiempo—. ¡¿Ella o yo?!

—Di que las dos, di que las dos. —Kiba le susurró mientras le metía un pellizco, por alguna razón Naruto sintió que su vida empezaba a ponerse en peligro.

—La-las dos dattebayo.

—¡¿Pero quién es más bonita?! —Un aura oscura estaba envolviendo a las dos chicas y la verdad daban mucho miedo.

—Uh… —Naruto empezó a temblar—. Bueno… —La chica de cabello rosa tronó los huesos de sus nudillos y la chica rubia arqueó las cejas—. Me gusta el cabello de ambas, y me gustan los ojos de ambas y cre-creo… —Oh, por favor, mal momento para darse cuenta de que fuera de Hinata nunca había hablado con chicas antes y estas dos no se parecían nada a su compañera—. Creo que tú… —Señaló a la de cabello rosa—. Tienes… pareces muy mona… —Cuando no estaba amenazándolo con el puño—. Y tú… —esta vez giró hacía la rubia—. Creo que eres… ¿sexy? —No sabía si una chica le pegaría por decirle sexy, Jiraiya le había dicho que a veces funcionaba y a veces te daban una cachetada en la cara, por si las dudas cerró los ojos y se encogió.

—Oh… —Para su sorpresa la rubia tuvo un leve sonrojo—. Gracias.

—Bueno, —la de cabello rosa se echó el cabello hacía atrás, parecía hacerse la dura a propósito—, mona está bien, supongo.

—Soy Ino Yamanaka. —La rubia le guiñó un ojo.

—Y yo Sakura Haruno. —La de cabello rosa puso ambas manos en su cintura.

—¿Tú eres Naruto Uzumaki, verdad? —Ino sonrío, tenía una bonita sonrisa—. Del Equipo Cuervo.

—Sí. —Naruto, que no sabía que era tan famoso, sacó pecho—. Junto con Sasuke-teme y Hinata-chan. —Sasuke chasqueó la lengua, las dos niñas giraron a verlo, le dieron una escaneada de arriba abajo y luego giraron a verse y arquearon las cejas.

—No está mal. —Sasuke frunció el ceño, ¿cómo qué no estaba mal?, ellas quizás eran bonitas… quizás muy bonitas, pero eran unas pesadas.

—¡Aquí Hinata-chan! —Naruto alzó una mano, Hinata avanzó lentamente hacía ellos, con los ojos abajo.

—¿Hyuuga, no? —Shikamaru ladeó la cabeza—. Como Neji Hyuuga. —El niño señaló a la izquierda, pegado a la pared se encontraba Neji Hyuuga, pero parecía indiferente a todo lo que se encontraba a su alrededor.

—¿Ella es igual de arrogante que él? —Kiba preguntó por lo bajo, Naruto se echó a reír.

—Hinata-chan no es nada arrogante. —Hinata por fin alcanzó a estar con ellos y alzó tímidamente los ojos, para el desconcierto de Naruto y Sasuke todos soltaron una exclamación.

—Nunca había visto los ojos del Byakugan tan cerca.

—¿No tienes pupilas?

—Creo que sí tiene, mira, tienes que verlos bien.

—Parece como si estuvieras ciega. —Hinata volvió a bajar la mirada sin decir nada, Sasuke recordó vagamente que cuando se habían visto por primera vez él también había creído que había algo malo con sus ojos; seguramente todos aquellos chicos solo tenían curiosidad y no querían hacerla sentir mal.

—Hinata-chan tiene la mejor visión de todas dattebayo. —Como siempre Naruto aligeró el ambiente asintiendo con la cabeza.

—Hablar tan casualmente de un camarada de nuestra misma aldea podría incomodarlo, sobre todo si desconoce nuestras maneras y personalidades. —Naruto dio un bote cuando escuchó hablar a un chico con lentes oscuros que hasta ese momento no había notado.

—Oh, y ese es Shino. —Kiba señaló hacía él—. Y habla así de raro todo el tiempo.

—¿Dónde está Chouji? —Shikamaru se rascó una oreja.

—En el baño. —Shino habló monocorde—. Esta situación de estrés le dio algunos problemas a su estómago.

—Lo cual no habría pasado si no hubiera estado ayer calmando sus nervios en la barbacoa. —Ino gruñó, pero lucía preocupada.

—¡Yoh! —Antes de que alguien pudiera agregar algo más una mujer apareció teatralmente enfrente de ellos, era voluptuosa, sexy y a Sasuke le recordó bastante a la mujer que había estado en la portada de la revista de Jiraiya que habían leído a escondidas.

—¡Soy Anko Mitarashi, la examinadora de la segunda parte del examen!

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Shisui Uchiha colocó todos los exámenes de la primera parte del examen en un montón y separó tres.

—Estos son los exámenes que quería mostrarles. —El concejo del examen Chunnin estaba ahí, luciendo estoico, como siempre.

—Como saben los problemas de la primera prueba son con la finalidad de que los examinados demuestren su capacidad para obtener información, de las interrogantes seis de ellas están en un nivel que solo podría responder un Chunnin y tres más están en un rango de jounnin.

—Somos conscientes.

—Sin embargo, —Shisui adelantó un examen—, uno de los examinados, Sasuke Uchiha, logró contestar las seis preguntas del examen que correspondían al nivel Chunnin. —Colocó el examen boca abajo y extendió otro—. Hinata Hyuuga logró contestar ocho, las seis de nivel Chunnin y dos de nivel jounnin. —Finalmente levantó la última hoja—. Y Sakura Haruno logró un examen perfecto con nueve preguntas correctas. —En el salón hubo murmullos, atrás Ibiki Morino dio un paso adelante.

—Como examinador de la primera prueba yo propongo, dada su inteligencia y capacidad de conseguir información que Haruno Sakura, Uchiha Sasuke y Hyuuga Hinata sean promovidos a nivel Chunnin.

—Lo tendremos en cuenta. —Tanto Shisui como Ibiki hicieron una inclinación y se retiraron, ya afuera Shisui volvió a colocarse la máscara ANBU y soltó una risa muy impropia de su puesto.

—Que chiquillos tan sorprendentes los de éste año.

—Sí. —Ibiki fijó la mirada al frente—. Lo son. —Pero ya Shisui había desaparecido en una voluta de humo.

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La segunda prueba del examen era dentro del Bosque de la Muerte, Sasuke, Hinata y Naruto intercambiaron una mirada al saberlo. Bueno, aquello sería pan comido.

—¡Anko-san, Anko-san!, ¿podemos entrevistar a los examinados?, es para la Academia. —Un montón de niños de alrededor de seis o siete años corrieron alrededor de la examinadora quien les dio una hora y los mandó a buen paseo. Enseguida los niños se dispersaron por todos lados con micrófonos y cámaras.

—¡¿Puedo hacerte una entrevista?! —Un chico con un casco y cabello castaño puntiagudo se acercó hasta Naruto corriendo.

—¿A mí? —Naruto parpadeó, había mucha gente más a la que podían hacerle una entrevista, pero parecía que el chico no lo había notado.

—Sí, a ti. —El niño le adelantó una mano—. Soy Konohamaru.

—Uh… yo soy Naruto… —Inseguro le tendió una mano y el niño se la apretó.

—¡Naruto-Niichan! —Luego le hizo una seña a su camarógrafo, un chico regordete al que los mocos le colgaban de la nariz.

—¡Aquí estoy!, —el niño narró con bríos—, Konohamaru nieto del Sandaime haciéndole una entrevista a Naruto-nichan el genial miembro del Equipo Cuervo.

—Uh… —Naruto se pasó una mano tras la nuca—. Hola…

—¡Naruto-nichan! —El niño empuñó las manos entusiasmado—. ¡¿Cómo ha sido el examen hasta ahora?!

—Bueno… —Naruto echó una mirada alrededor, pero Sasuke tenía cara de que no iba a decir una sola palabra para las cámaras y Hinata se había escondido tras el Uchiha, dejando en claro que prefería desmayarse o algo antes que acceder a una entrevista—. ¡He conocido gente dattebayo!

—Como el Equipo Cuervo siempre tiene un entrenamiento extremo no pueden conocer gente. —Konohamaru explicó a la audiencia—. ¡Naruto Nii-chan es tan genial que para él el examen es solo un medio de conocer gente!

—¡Ah! —Naruto negó con las manos—. No, no quise decir eso.

—Naruto-Niichan, —los ojos del niño estaban brillando, brillando de verdad—, ¿tienes miedo de la segunda parte del examen?

—No en realidad. —Naruto se rascó la mejilla.

—¡Naruto-Niichan no le teme al espeluznante Bosque de la muerte! —Konohamaru chilló—. ¡Para él es como ir de paseo por en medio de la aldea!

—Yo no dije eso… —Aturdido Naruto buscó por la mirada de Sasuke, pero parecía que su compañero se estaba divirtiendo con su agonía.

—Naruto-niichan. —Konohamaru puso voz confidencial—. Nuestras fuentes de información nos comunican que has hecho contacto con ninjas de otras aldeas.

—¡Ah, sí, Gaara! —Naruto miró alrededor, pero no veía al pelirrojo por ningún lado.

—¿Entonces el Equipo Cuervo cree en la sana convivencia y la paz entre aldeas?

—Por supuesto dattebayo. —Naruto sonrió aun buscando a Gaara.

—¡Naruto-niichan ha declarado que piensa traer paz al mundo ninja!, ¡una convivencia global entre aldeas! —Konohamaru incluso bufaba de emoción.

—Eres muy divertido dattebayo. —Naruto le dio un suave golpecito en el casco—. Voy a saludar a Gaara. —Luego dio media vuelta y se fue, Konohamaru dejó escapar todo el aire de sus pulmones y levantó ambos puños.

—¡Naruto-niichan, eres mi héroe!

—Creo que ese idiota ha conseguido otro fan. —Sasuke arqueó una ceja con humor.

—¿O-otro? —Hinata miró al niño irse corriendo a conseguir otra entrevista.

—Tú también eres su fan. —Sasuke tronó los huesos de su cuello.

—N-no…

—Y creo que de alguna manera logró gustarle a esas chicas. —Sasuke aguantó un bostezo, eso de perder una hora con entrevistas era aburrido.

—Uh… —Hinata titubeó, luego alzó tímidamente la mirada—. Ino-san y Sakura-san… ambas eran muy bonitas.

—Sí, lo eran. —Sasuke miró alrededor, fuera del equipo de la Arena no veía que alguien más de aquel grupo pudiera darles problemas.

—Y-y… ambas parecen muy seguras.

—Sí. —Sasuke miró de reojo a Neji, se había olvidado de él, quizás también sería problemático, no estaba seguro.

—Su ropa también era linda…

—¿Su ropa?, —Sasuke giró a verla como si le hubieran crecido setas en la cabeza—, ¿a quién le importa la ropa? —Hinata se apocó.

—Solo me lo pareció… —Sasuke la miró con el ceño fruncido, adelante el resto de los niños entrevistaban a los concursantes, algunos tímidos y otros más arrogantes. Hinata y él no volvieron a hablar, estuvieron ahí, en silencio, hasta que volvió Naruto y les explicaron las reglas de la segunda etapa del examen.

Cada equipo tendría un pergamino "cielo" o "tierra", el examen consistía en obtener los dos derrotando a otro equipo y luego reunirse en la torre en el centro del Bosque de la Muerte, todo en menos de siete días.

Como si necesitaran siete días.

—Bien. —Apenas ser dejados en el sitio que se les había asignado Sasuke tronó los huesos de su cuello—. Hagamos esto rápido.

—De acuerdo. —Hinata y Naruto asintieron.

—Nos tocó el pergamino del Cielo. —Sasuke le dio vueltas al rollo en un dedo para después pasárselo a Hinata quien lo guardó en su mochila—. Necesitamos el de la Tierra.

—¡Byakugan! —Hinata hizo los sellos propios de su clan y forzó su mirada—. Hay un equipo a la izquierda, pero… —La niña titubeó un momento—. Tiene el del Cielo también.

—¿Qué tendrá Gaara? —Naruto se dio golpecitos contra la barbilla.

—No vamos a pelear en las preliminares con Gaara. —Sasuke sentenció viendo a su compañero de mala manera. Su padre le había dicho que quería un combate impresionante en las finales y solo el equipo de Gaara podría darle algo como eso.

—Podríamos caminar más al centro y seguir buscando el otro pergamino. —Hinata dio un parpadeo.

—Sí, hagamos eso dattebayo. —Naruto echó a andar y rodando los ojos Sasuke lo siguió. Habían avanzado cerca de diez minutos cuando apareció un cuervo sobre ellos, dio varias vueltas circulares y siguió su camino.

—¿Ese era un cuervo de Itachi-taichou? —Naruto alzó una mano haciéndose visor.

—Parecía… —Sasuke titubeó—. Pero se supone que no puede intervenir en el examen. A lo mejor era de Shisui-niichan.

—¿Shisui-niichan también invoca cuervos? —Naruto arqueó ambas cejas impresionado.

—Sí. —Sasuke bajó la mano, entre sus dedos apareció un kunai—. Se supone que es el jefe ANBU ahora.

—¡Que guay! —Naruto saltó esquivando un shuriken.

—¿Está a cargo de los exámenes?, —Hinata activó el Byakugan—, nos tienen rodeados.

—Sí, es el supervisor o algo así. —Sasuke activó el sharingan—. ¿Tienen el pergamino de la Tierra?

—Lo tienen. —Hinata respiró hondo—. Hay uno enfrente de Sasuke-kun a dos metros, otro enfrente de Naruto-kun a cuatro metros y otro enfrente de mí.

—¿Por qué no podemos verlos? —Naruto creó un clon quien se lanzó al ataque con el puño por delante y un grito de euforia.

—Creo que uno de ellos está usando genjutsu o algo así. —Hinata adelantó una mano en la posición Junken.

—Lo tengo. —Con voz calma Sasuke avanzó dos pasos, frente a él un chico cayó al suelo respirando agitadamente, al instante los otros dos se hicieron visibles, una chica que lucía angustiada y un chico que acababa de ser golpeado por el clon de Naruto.

—¿Qué le estás haciendo? —El Naruto real se pasó ambas manos tras la nuca observando de reojo a Sasuke—. Itachi-taichou dijo que si presionabas mucho el genjutsu le ibas a hacer puré la mente a alguien débil.

—No lo estoy presionando. —Sasuke gruñó, aunque no parecía muy creíble cuando el chico frente a él lloraba con ambas manos en su cabeza.

—¿Podrías entregarme el pergamino, por favor? —Hinata extendió una mano hacía la chica frente a ella quien negó con la cabeza.

—Si no nos los das te lo vamos a quitar, dattebayo. —Naruto ladeó la cabeza, el chico que Sasuke estaba atacando con genjutsu empezó a gritar.

—Da-dáselos… —El niño que había sido golpeado por el clon de Naruto musitó impotente.

—Uh… —La niña extendió el pergamino con manos temblorosas, Hinata lo sujetó.

—Gracias. —Luego lo metió en su mochila. Sasuke desactivó su técnica y los miró con una ceja arqueada.

—¿Son de la aldea de las Nubes, cierto? —Sasuke habló con voz monocorde—. ¿No han escuchado del Equipo Cuervo?

—S-sí… —La niña susurró.

—¡Somos nosotros, dattebayo! —Naruto se señaló a sí mismo sonriendo con energía.

—Pe-pero… —La niña lució horrorizada—. ¡Se supone que el equipo Cuervo tiene a un monstruo en él! —La chica los observó uno a uno, como haciendo patente que ninguno de ellos parecía un monstruo para ella, Naruto retrocedió un paso, por un leve momento su cabeza bajó, como si estuviera avergonzado, pero Sasuke dio media vuelta y la miró por encima del hombro al tiempo que echaba a andar.

—Los tres somos monstruos. —Hinata asintió con la cabeza y corrió tras Sasuke, Naruto les dijo adiós con la mano y también los siguió, el equipo que dejaban a sus espaldas no parecía que fuera a atacarlos.

—Dejemos de perder el tiempo y vayamos de una vez a la torre. —Sasuke miró alrededor—. Y traten de evitar las confrontaciones.

—Ya tenemos los dos pergaminos. —Naruto saltó para evitar un charco—. ¿Por qué habríamos de pelear?

—Solo olvídalo. —Sasuke echó a correr—. Hinata dinos por dónde.

—¡Hai! —La niña activó el Byakugan y en poco tiempo habían esquivado criaturas, equipos, problemas, y se acercaban a la torre.

—¡Veo a Gaara-kun! —Hinata se detuvo—. Tienen los dos pergaminos también.

—¡Genial, podemos llegar todos juntos!

—Me opongo. —Sasuke gruñó, pero Hinata y Naruto no lo escucharon y corrieron en su dirección haciendo alboroto, a Sasuke no le quedó más que ir tras ellos a regañadientes.

—¿Ya tienen los dos pergaminos también? —Temari llevó una mano a su espalda, como si fuera a liberar el enorme abanico que ocultaba—. ¿O vamos a pelear?

—Los tenemos. —Naruto levantó un pulgar—. ¡Vamos juntos hasta la torre, dattebayo!

—Ya veo, una alianza. —Kankuro puso una mano bajo la barbilla, pero Sasuke chasqueó la lengua.

—Ese idiota no es tan inteligente como para planear una alianza, solo quiere ir con ustedes. —Naruto puso una sonrisota, como demostrando así su grado de idiotez.

—Obtuvimos el pergamino que nos faltaba de un equipo de su aldea. —Gaara comentó mientras todos volvían a echar a andar—. Pero no peleamos, ellos solo nos lo dieron cuando se los pedí.

—¿No peleamos?, —Kankuro le susurró a Temari—, daba tanto miedo que hasta yo quería hacerme en los pantalones.

—¡Nosotros tampoco peleamos, dattebayo! —Naruto caminó con ánimos—. Bueno, quizás Sasuke… un poco…

—Ahí está la torre. —Hinata señaló al frente, luego giró a la derecha—. Y por allá hay un equipo que nos está viendo.

—¿Una emboscada? —Gaara adelantó una mano, granos de arena empezaron a resbalar entre sus dedos.

—¡No es una emboscada!, —Kiba apareció entre los matorrales con pinta de tener muy malas pulgas, un perrito blanco se encontraba sobre su cabeza y Hinata lo vio con los ojos bien abiertos, ¡era tan bonito!—, nosotros también tenemos ya los dos pergaminos.

—Solo seguíamos nuestro camino a la torre. —Shino apareció detrás, acomodándose los lentes, un poco más atrás apareció un niño gordo que devoraba sin parar un envase de papitas.

—¡Pues vamos todos! —Naruto levantó dos dedos en el universal signo de la paz.

—Para ser una prueba del examen Chunnin esto está resultando muy amigable. —Kankuro se estremeció—. Parece una trampa.

—Se supone que muy pocos equipos pueden superar este Bosque, pero aquí ya vamos tres que han completado la misión en poco tiempo. —Sasuke entrecerró los ojos—. Es sospechoso.

—Es porque somos los mejores. —Ufano Kiba sacó pecho.

—¡Así es dattebayo! —Naruto secundó, Sasuke los miró de reojo, si hasta era una suerte ser de mente tan simple.

—¡Hagamos carreritas hasta la torre!

—¿Qué?

—¿Es en serio?

—¿De verdad este es un examen para Chunnin? —De alguna manera los tres equipos acabaron corrieron hacia la torre, Kiba y Naruto liderando.

—¡Llegue primero!

—¡No, yo llegué primero!

—Eso es irrelevante. —Shino habló, voz monocorde que provocó que todos giraran a verlo—. Debemos reunirnos con nuestro equipo y abrir ambos pergaminos para terminar la misión.

—Siempre tan serio. —Refunfuñando Kiba siguió a su compañero y Chouji prácticamente se arrastró tras ellos luciendo cansado. Sasuke les hizo una seña a Hinata y a Naruto y los tres caminaron a un salón.

—Creo que se abren al mismo tiempo. —Hinata le pasó un pergamino a Naruto y ella se quedó el otro.

—A la cuenta de tres. —Sasuke se paró al frente con los brazos cruzados—. Uno, dos, tres. —Para su sorpresa al abrir los pergaminos se encontraron un sello de invocación, hubo un pequeño estallido de humo y ante ellos apareció Itachi.

—¡Itachi-taichou! —Los tres niños abrieron grandes los ojos.

—Felicidades por aprobar la segunda etapa del examen. —La voz de su capitán fue seria, como siempre, pero sus ojos tenían cierta expresión dulce—. Estoy aquí para explicarles el significado de sus pergaminos. —Itachi señaló un cuadro detrás de ellos donde se encontraban los kanji de cielo y tierra—. El cielo significa la mente, eso fue representado por su elección de completar la misión evitando los problemas, sin perder tiempo en otras confrontaciones o enfrentándose a los peligros propios del área en la que estaban. —Sasuke sonrió ligeramente arrogante ante esto último—. La tierra significa el cuerpo. Quiere decir que su cuerpo tiene la suficiente fuerza, resistencia y capacidad para llevar a cabo la misión sin contratiempos. Una vez que se reúnen mente y cuerpo el camino que debe seguir el ninja es más sencillo.

—¿Qué sigue ahora Itachi-taichou? —Naruto preguntó inquieto.

—Todos los años el formato del examen cambia así que éste año los primeros quince que completen la misión primero pasan a la siguiente ronda. De todos los equipos que lleguen después se les pondrá una nueva prueba de resistencia y solo uno de ellos pasara a las finales para completar el grupo de dieciséis.

—¿Por qué dieciséis? —Naruto dio un parpadeo.

—Es solo una cuestión de números. —Itachi lo vio con amabilidad—. El formato de las finales son enfrentamientos uno a uno con eliminación directa, es decir, primero serán dieciséis, luego ocho, luego cuatro y finalmente dos.

—Los tres tenemos que llegar hasta semifinales. —Sasuke fulminó con la mirada a sus compañeros, como recalcándoles que fallar no era una opción. Itachi tuvo el impulso de suspirar, pero en lugar de eso los llamó a los tres con los dedos.

—Las finales serán dentro de un mes así que vamos a usar ese tiempo para entrenar, ¿están de acuerdo?

—¡Hai!

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Shisui, de pie frente al concejo del examen Chunnin, permanecía con la espalda recta y las manos relajadas tras la espalda.

—¿Estás diciendo que hubo un triple empate entre tres equipos? —Una de las mujeres lucía desconcertada.

—Así es. —Shisui habló con voz firme—. Diferentes miembros de los tres equipos entraron al mismo tiempo a la torre.

—¿Y los tres equipos llegaron en tan poco tiempo?

—Esto nunca se había visto antes.

—Lo hicieron demasiado rápido.

—Equipo Cuervo de Konoha, integrantes: Hyuuga Hinata, Uzumaki Naruto y Uchiha Sasuke. —Shisui extendió una hoja de papel en la que figuraba la foto de todos los miembros y su información base de equipo—. Equipo de Suna, integrantes: Gaara, Kankuro y Temari Sabaku No, hijos del Kazekage. —Hubo una serie de murmullos, Shisui extendió la hoja que contenía su información de equipo—. Y equipo ocho de Konoha, integrantes: Kiba Inuzuka, Shino Aburame y Akimichi Chouji. —Finalmente extendió la última hoja—. Debido a su desempeño, trabajo en equipo y habilidad para completar la misión en un tiempo record yo, líder ANBU y supervisor general de los exámenes, los propongo para nivel Chunnin.

—Quizás él no esté listo aún. —Anko, parada al lado de Shisui, golpeteó con un dedo sobre la imagen de Chouji—. No parece tener mucha ambición y requiere de un líder que le guie. —La examinadora pasó el dedo hasta la foto de Kiba—. Y él tiene buenas técnicas, pero habrá que ver su desempeño en la fase final.

—Entendemos. —Los concejeros extendieron una mano—. Gracias por los informes. —Shisui y Anko hicieron una breve inclinación y salieron del salón dejando a los de adentro discutiendo.

—El Equipo Cuervo será ascendido, y los chicos de la Arena también. —Anko puso una mano sobre su cadera—. Y quizás Shino Aburame.

—No tenía que ser tan dura con esos dos. —Shisui se ajustó la máscara ANBU.

—El gordito y el perro deben saber que la vida no es tan sencilla. —Anko sacó pecho y le lanzó una mirada de reojo—. AN-BU-san. —Deletreó cada silaba con voz cantarina y Shisui retrocedió un paso.

—Sabe Anko-san, estamos en activo justo ahora.

—A ninguno de los dos nos detuvo antes. —La joven arqueó una sugerente ceja.

—Es que antes éramos jóvenes e inexpertos. —Shisui ladeó la cabeza—. Y con poca moral al parecer.

—Me habían llegado rumores de que te habías vuelto aburrido. —Anko sonrió con aire divertido—. Pero no lo hubiera creído.

—Algún día tenía que madurar.

—¿Es una chica?, —Anko se adelantó hacia él—, siempre es una chica.

—No es así.

—Mentiroso. —La mujer le puso un dedo sobre el pecho.

—¿Qué tal si es un chico? —Shisui sonrió entre dientes.

—Es una chica. —Anko le pasó ambas manos por los hombros—. Pero está bien, voy a guardarme tu secretito, cuando tus fans se enteren ten cuidado porque van a querer matarla.

—Lo tendré en cuenta. —Y para gran desencanto de la mujer el líder ANBU desapareció en una voluta de humo. ¿Shisui Uchiha cambiando por un hombre?, si claro, no había escuchado un chiste tan gracioso desde hace mucho.

Era una chica.

Estaba segura.

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Notas de Okashira Janet: Como les había comentado mi vida va cuesta arriba estos meses, en Agosto voy a estar en una cárcel todo el mes (no es broma, voy a tener libre un par de horas al día) así que no sé qué tan factible sea actualizar, por eso me apure lo más que pude por sacar éste capítulo.

Aclaraciones

1 Si lo recuerdan cuando el equipo Cuervo se volvió gennin Neji tomó un examen especial para volverse gennin también, él pasó a formar parte del equipo Gai hace relativamente poco y solo para completar números.

2 Naruto no es tan ruidoso en esta ocasión porque realmente no tiene nada que demostrar, él ya es reconocido por formar parte del Equipo Cuervo y además algo de Itachi se le ha pegado y ya no es tan impulsivo. Por esta razón al no exclamar que no le importa ser gennin por siempre muchos ninjas abandonan la primer prueba (si recuerdan se suponía que en la primer prueba Naruto logró acabar con la incertidumbre de muchos participantes), gracias a eso me deshice más rápido de la competencia (risas).

3 Siempre me pareció extraño que en los exámenes para Chunnin solo promovieran a Shikamaru y tiempo después todos los novatos (exceptuando a Naruto y Sasuke) fueran promovidos, como si en unos exámenes solo pasara uno y en los siguientes un montón. Creo que para ser un Chunnin no necesariamente tienes que tener liderazgo y mente despierta como Shikamaru (si no un montón sería gennin por siempre). Por eso aquí, dependiendo de los resultados de la prueba el examinador y Shisui van proponiendo a los que creen deben pasar al siguiente nivel.

4 Bueno, tenía que tener un encuentro con Konohamaru (tan mono).

5 No, no hay aldea del sonido ni Orochimaru a la vista. Ya sabrán por qué.

Los lectores preguntan.

1 ¿Haku volverá a aparecer? Sí, es la idea, pero creo que nos tardaremos bastante para verlo de nuevo.

2 ¿Por qué Sasuke dijo que mejor que Hinata no llegara? Eso es porque Hinata entrena en el agua desnuda, evidentemente a Sasuke le pareció que no era buena idea que los demás la vieran así.

3 ¿Y los exámenes Chunnin?, ¿y los otros novatos? ¡ya están aquí!, un poco antes de lo que esperaba y un poco más rápido de lo que pretendía, pero más adelante iré explicando porque se comportan de esa manera y todo lo que vimos en el capítulo de hoy.

4 ¿Aparecerá Akatsuki? Sí, lo hará, de hecho ya no falta tanto para que aparezca.

A todos muchas gracias por leer, si gustan pueden seguirme por Facebook, me encuentran como Janet Gaspar.

23 de Julio del 2017 Domingo.