Aquí está el capítulo 46. El comienzo del capítulo es una continuación de los eventos del capítulo anterior. Mientras que el resto finalmente resuelve un evento que ha estado sucediendo desde el capítulo 18.

Koka y Hana les explicaron a sus viejos amigos Izumi y Daisuke todo los que sucedió desde el sábado. Como fue que mientras jugaban en el parque encontraron las dos esmeraldas caos que estaban enterradas en una caja de arena. Cuando fueron al restaurante en donde conocieron a los niños de Zootopia y sus familiares; y cuando Eggman los atacó buscando las esmeraldas, que fueron rescatados por los niños de Mobius con sus respectivos padres, y porque ellos, sus padres y sus tías honorarias tuvieron que guardar el secreto, ya que era para no ponerse en peligro a sí mismos, a sus familiares y amigos en el proceso.

Luego Nicole y Jerry contaron su parte de la historia de cómo fue cuando encontraron otras dos esmeraldas caos en el aeropuerto, justo cuando llegaron de Zootopia. También su punto de vista de cuando conocieron a sus nuevos amigos. También mencionaron que ellos, su madre, sus dos papás y su tío honorario también habían prometido guardar el secreto, aunque mencionaron que su abuelo y abuelas llegaron repentinamente y también descubrieron todo. Por ultimo mencionaron que unos compañeros de trabajo de uno de sus dos papás, vinieron para ayudar a detener a Eggman.

Speed, Flora, Alex, Locke II, Pachacamac II, Rutan y Silver contaron parte su historia sobre como ellos y sus padres terminaron en esta dimensión por culpa de Eggman y como tenían que hacer todos lo posible para detenerlo, no fueron muy explícitos sobre lo que podría pasar sino lo detenían, ya que no querían asustar a los demás niños ni a la pequeña Jewel. Solo mencionaron que era extremadamente necesario que no contaran nada de esto a nadie y que se mantuviera todo entre ellos. Era necesario para la seguridad de todos los civiles que vivían en la ciudad, incluidos sus propios familiares. Tenían que evitar que hubiera pánico.

Izumi y Daisuke quedaron sorprendidos por toda la información que recibieron, ahora entendían porque Koka y Hana no les habían dicho nada, y también porque la abuela y bisabuela de Koka no parecían comentar nada sobre esos sucesos que les habían contado sus amigos. Querían mantenerlos a salvo de esta situación que ocurría actualmente. Ahora, aunque Izumi y Daisuke ya no estaban decepcionados con sus amigos, ahora esa sensación cambio a preocupación, ya que sus respectivos padres trabajaban todo el día y temían que algo malo les sucediera durante el transcurso en que se encontraban fuera de la casa y separados de ellos.

Al ver sus expresiones, los niños de Mobius los tranquilizaron diciéndoles que sus padres habían enfrentado a Eggman muchas veces en el pasado y siempre lo habían vencido. Por lo que todos estarán a salvo. Aunque en esa parte trataron de no preocuparlos diciéndoles que a pesar de saber que la base de Eggman fue destruida, su paradero actual y el de sus robots es desconocido, por lo que no sabrían cuando irían a aparecer o si justo en ese momento estaban planeando otro ataque, pero lo mejor por el momento era mejor pensar en positivo y así los demás niños estarían tranquilos por ahora.

Izumi y Daisuke se sorprendieron al ver como los niños Mobians, incluso los que estaban más cerca a su edad actuaban de manera madura, ya que por alguna razón durante su explicación, si no fuera porque los vieron en unos comunicadores, pensarían que ellos eran adultos. Se preguntaban si a ellos también les gustaba pasar el tiempo libre, divertirse o hacer cosas por el estilo como ellos y sus otros amigos. Aunque tomando en cuenta de que tenían contacto con Koka y Hana, podrían suponer que a pesar de su seriedad, todavía estaban interesados en hacer cosas de sus respectivas edades cuando tenían tiempo.

Una vez que terminaron, las explicaciones, finalmente los niños de Zootopia y los de Mobius se presentaron con la gacela y el gato, y estos hicieron lo mismo con ellos. Tras esto, los invitaron a unirse a la conversación que todos estaban teniendo. Estos aceptaron. Izumi se sentó al lado de Hana, mientras que Daisuke se sentó al lado de Koka. Se la pasaron hablando sobre varios temas durante aproximadamente una hora. Afortunadamente ese día los 4 niños de Japón no tenían que hacer la tarea, ya que en los tres días anteriores adelantaron sus deberes y ahora tenían el resto de la semana libre para relajarse un poco.

De regreso en Carrier Man Trading Co., Ltd todos seguían en su trabajo regular. Por el momento lo único que se escuchaba era el tecleado de las computadoras de todos los empleados del área de contabilidad. Con excepción del Director Ton que se encontraba con su ábaco haciendo sus propios cálculos. Era un día normal por así decirlo en el trabajo. Sin contar por los pasantes que venían de otra dimensión, hecho que solo sabían Retsuko, Fenneko, Haida y Ookami, no había nada fuera de común en la oficina. Aunque la panda roja hacia una que otra mirada al lobo gris de vez en cuando. Esperaba que ese día las cosas se arreglaran entre ambos.

Cuando finalmente se hizo medio día y era la hora de almorzar, espero a que el lobo gris y el perro labrados salieran de la oficina. La panda roja le pidió a su esposo y a sus dos amigos que por ese día, quería ir sola a almorzar, y les explicó la razón de porqué. Los tres la entendieron y Retsuko se marchó sola al comedor. Mientras se dirigía allí, esperaba que todo saliera bien. Ya no quería sentirse culpable por la forma como trató a Legoshi por su miedo a él, era el momento de enfrentar ese miedo y disculparse. Estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta de que ya había llegado al comedor. Así que se asomó momentáneamente. Pudo ver que Legoshi y Jack ya estaban allí, con Jack sentado mirando hacia la entrada y Legoshi estando de espaldas. La panda roja se puso nerviosa, pero era ahora o nunca, no sabría si tendría otra oportunidad y no quería desperdiciar esta.

Dio un suspiro y finalmente entró al comedor para salir de esto de una vez por todas. Cuando el perro labrador vio a la panda roja sabía lo que tenía que hacer.

"Retsuko, aquí, siéntate con nosotros" dijo Jack llamando la atención de su compañera de trabajo.

Legoshi levantó las orejas y le susurró a su novio "Jack, no creo que sea buena idea pedirle que venga. No recuerdas que ella me tiene miedo".

"No te preocupes, todo estará bien. Confía en mi" el labrador dándole una pequeña sonrisa al lobo gris.

"Si tú lo dices" dijo no muy convencido.

La panda roja se acercó a la mesa y se sentó. "Muchas gracias Jack".

Jack intentó por unos minutos hacer que la conversación entre los tres funcionara, pero siempre que hablaba de algo. Solo uno de sus dos acompañantes se unía a la conversación, mientras el otro se quedaba callado con una mirada incomoda y distrayéndose cada uno con su teléfono celular. El labrador se dio cuenta de que estos dos no iban a dar el primer paso si él estaba presente, así que se levantó de la silla.

"Ya regreso en un momento, tengo que hacer una llamada" dijo el perro labrador, para luego marcharse.

Una vez que la panda roja y el lobo gris se quedaron solos. Ambos ahora tenían que decir algo para no hacer el momento más incómodo. Ambos guardaron sus celulares en sus respectivos bolsillos y se miraron el uno al otro. Siempre que uno trataba de decir algo, se detenían y no decían nada. Con una situación como esta, sentían que la hora almuerzo se estaba volviendo cada vez más lenta. Incluso cuando veía el reloj en la pared veían que todavía faltaba bastante tiempo para que comenzara la segunda jornada del día de trabajo.

Pero como Retsuko quería que todos eso acabara esperaba que todavía el final de la hora almuerzo no llegara tan rápido. Sin que ella lo supiera Legoshi desde hace también quería arreglar esto con Retsuko, quería demostrarle que a pesar de su apariencia, ella no debía temerle, que él era una buena persona y nunca le haría daño a ningún inocente. Que él nunca le haría daño, incluso si ella estuviera en algún peligro, él estaría dispuesto a protegerla, como ya había hecho con otras persona.

Finalmente ambos volvieron a intercambiar una mirada y salió una frase de ambos al mismo tiempo.

"Quería hablar de algo contigo y ya no puede esperar más".

Estaban tan sorprendidos de lo que dijo el otro, fue lo mismo que quería decir y que estuvieron bastante sincronizados al momento de hacerlo.

"Comienza tu" dijo el lobo gris permitiendo que la panda roja fuera la primera en hablar.

"Legoshi. Sé que tenemos muy poco tiempo en conocerte. Pero desde este fin de semana he pasado por muchas cosas que nunca creí que viviría en toda mi vida que me han afectado de cierta manera en estos días, y sé que no debo juzgar a las personas por su aspecto físico, pero al verte, hubo algo en ti que me intimidó. No sé de qué trataba, pero tampoco era mi intención ofender ni nada por el estilo" dijo bajando la cabeza con vergüenza y con las mejillas un poco sonrojadas.

"No te preocupes. No es la primera vez que alguien se intimida conmigo. En la dimensión de la cual vengo era algo común y más en la época cuando estaba en la escuela preparatoria. Ya que al ser lobo, la mayoría de las personas tanto que conozco como que no conozco pensaban que yo los devoraría. Como recuerdas de dónde vengo los casos los casos de depredación son comunes, y bueno, digamos que he hecho cosas de las que no estoy orgulloso, pero lo hice para proteger y defender a mis seres queridos. La razón por la que trataba de evitarte no era porque te odiara, sino porque no quería hacerte sentir incomoda con mi presencia".

"Eso fue amable de tu parte, pero no excusa lo que hice. No merecías lo que hice".

"Retsuko, está bien. Te perdono. Como te dije, ya estoy acostumbrado a este tipo de situación. Sería mejor que dejemos el pasado atrás y enfocarnos en el presente".

"¿En serio? ¿No están molesto?".

"Para nada".

"Bien, entonces, comencemos como si fuera nuestro primer encuentro".

"Me parece bien. Mucho gusto en conocerte. Mi nombre es Legoshi, soy uno de los nuevos pasantes en el mismo área de trabajo que tu".

"Mucho gusto. Mi nombre es Retsuko. Llevo trabajando aquí aproximadamente más de 10 años y espero que podamos llevarnos bien".

Tras esa pequeña presentación se la pasaron el resto del almuerzo, juntos. Incluso se contaron varias cosas. Como por ejemplo, Legoshi le menciono que aparte de ser lobo de su genética era de dragón de komodo por parte de su abuelo materno Gosha. Retsuko por su parte contó sobre su tiempo como parte del grupo de idols OTM, el cual fue poco, pero se divirtió bastante sobre eso. Aunque no contaron ciertas cosas trágicas que pasaron relacionadas con esas cosas, por lo menos no por el momento. Esperarían a entrar un poco más en confianza.

Mientras que conversaban, Jack que estuvo oculto detrás de la pared al lado de la entrada del comedor, escuchó todo y luego se marchó de regreso a la oficina. Al llegar allí, sus amigos lo vieron con un rostro en el que se reflejaba felicidad. Ellos sabían a que se debía, ya que Jack le había contado lo que Retsuko le dijo antes de comenzar la jornada laboral, y él estaba feliz es porque su plan funcionó.

"Y entonces, ¿Cómo fueron las cosas?" preguntó Collot.

"Fue bastante bien, aunque con un inició un poco lento" respondió Jack.

"¿Porque lo dices?" preguntó Miguno.

"Bueno, al inicio eran un poco difícil que se hablaran el uno al otro cuando estaba con ellos. Siempre que yo hacía un comentario, solo uno respondía y el otro se quedaba callado" respondió Jack a la segunda pregunta.

"Oh, ¿Y cómo lograste que entablaran una conversación?" preguntó Durham.

"Bueno, los dejé solos, y no les quedó de otra que hablar. Antes de venir, noté que se estaban llevando bien" dijo Jack.

"No me extraña que esos dos solo hablarían si hacías eso" dijo Louis con su típica mirada seria.

"Miren, allí vienen" dijo Voss quien se encontraba sobre la cabeza de Collot señalando a Legoshi y Retsuko.

Ambos venían caminando juntos, que a simple vista y para los que no los conocieran, pensarían que eran amigos de toda la vida, ya que esa era la apariencia que daban.

Bueno hasta aquí el capítulo, espero que les haya gustado.