El mundo estaba sumergido en oscuridad, pocos rayos de luz iluminaban la vida. ¿Vida? Había dejado de tenerla hace mucho, simplemente estaba en un lugar lejos de sí mismo.
Quien era el, simplemente una mancha en la historia que día a día se elimina, no recordaba porque, cuando fue la última vez que vivió. Siquiera había vuelto a vivir.
Estaba en las profundas pesadillas de su mente, su muerte no es que fuese lo importante, pero su sacrificio si lo fue.
¿Este era el deber de un líder? No estaba preparado para ello, era un niño cuando fue nombrado líder, fue por su poder, tal vez fue por lo que su imágen representaba.
Recuerda ese día en su pensamientos borrosos, el día después en que su pueblo fue destruido por un hombre más poderoso que ellos, recuerda que representó esperanza tal vez, todo fue por sus ideales.
Traer la paz mundial, tal vez fue eso, tal vez por su voluntad inquebrantable por su deseo de nunca rendirse, cuando usó esa capa sentía que su deber fue dar su ser, su alma, su vida por todos.
Incluso si ello significó la muerte.
Era solo un niño ingenuo, tal vez ese manto fue muy grande para él, tenía 16 quién pensaría en él como un líder, fue un no simplemente.
Aún así el peso fue puesto sin la abuela para dirigir, nadie más se atrevió a hacerlo. ¿Fue el único que tuvo los pantalones bien puestos frente la amenaza?
Cuando la guerra estalló no estuvo preparado para ver caer a cada uno de sus aliados, sus tropas, sus amigos, cada uno cayó frente a una amenaza más grande que él, y fue solo el comienzo.
Tenía poder, pero, qué fue del poder cuándo no era suficiente, qué fue de eso cuando era superado por algo más grande, por un poder inimaginable.
Eso fue, lo recuerda ahora, su muerte fue ante ella, trascendió su poder por mucho. Ella poseía un poder que lo puso a cuerdas. Justo en ese momento, en el que habían logrado la victoria, algo atravesó su abdomen.
Su vida terminó tan pronto comenzó, lo único que miraba eran las miradas incrédulas de sus compañeros de equipo, no sabía que sería de su país, no sabía si con su muerte la paz seguiría en pie. El futuro es una patada en el trasero.
Vio a Sakura llorar mientras grietas se esparcían por su cuerpo, miró a Kakashi no querer mostrar su tristeza, mientras su cuerpo se hacía ceniza de adentro hacia afuera. Finalmente miro a Sasuke, el bueno era indiferente, pero sabía que le importaba.
Tal vez su muerte representaría algo, hasta el más poderoso puede morir en un segundo, la vida no era infinita, se arrepentía de no haber escapado en el momento que le nombraron líder, era algo más grande que la muerte.
Dentro de su cuerpo sentía la llama apagarse, pero sabía que nunca lo dejaría solo, volvería cuando lo necesitase, estaba seguro.
Dió una sonrisa al mundo, si esto era la muerte, pues le sonreía después de todo él era Naruto Uzumaki, esto no haría que lo entristecerá, su cuerpo lo traicionó, lágrimas fueron soltadas él no quería morir aún no.
Su cuerpo fue hecho cenizas y se esparció por el mundo.
"..."
Realmente fue una muerte lamentable, se sentó en un tronco gigante, demasiado lamentable, miro el mundo alrededor, desolado por una batalla insaciable, dejando la tierra llena de cicatrices, el tronco en el que se sentó fue lo último que recordó, como el momento en que su vida se perdió.
Miro la oscuridad que guardaba el cielo, esto era el lugar sagrado, o simplemente fue el infierno, no lo sabía, se aferró a sus piernas.
Esto significaba no recordar si volvió a vivir o no, solo eso deseaba, volver, volver una vez más, volver a sentir lo que era vivir, sentir el aire en su rostro, sonreír a la vida.
Era egoísta, tal vez no merecía vivir, estaba siendo egoísta con el mundo, pero era tan miserable pedir una oportunidad de volver.
Fue tan lamentable suplicar por un momento más, sabía que no lo merecía alguien como él, alguien que ni siquiera se consideraría un héroe, alguien que ni siquiera era un líder.
Era egoísta, levantó su vista y suplico - Por favor - su súplica fue enviada al mundo.
-SERVANT-
"Bien todo está listo"
Una voz resonó en su mundo.
"El tiempo es el correcto". Si realizó la invocación en éste momento, mientras estaba en un punto máximo, obtendrá a Saber. Incluso si no tuviera un catalizador, ¡Lo lograría!
"Que el hierro y el acero sean su esencia". El círculo de invocación empezó a brillar bajo ella.
"Que el alma y el archiduque de los contratos sean la base, que el fulgor del amarillo sean al que rindo homenaje'.
¿Qué era lo que estaba sintiendo?
"Levántate ante la adversidad puesta en el camino".
Una nueva voz iluminó sus pensamientos, qué era esto.
"Que se cierren las cuatro puertas cardinales, que gire el caminó bifurcado desde la corona que conduce al reino".
La soledad implantada en su mente fue casi humillante mientras su conciencia y realidad volvían en sí. Finalmente escuchó a alguien, pero, ¿Quien era está nueva voz? No la reconoció. No, no fue eso, esto era un milagro, pero, ¿Ella? Su voz sonaba como una niña. Esto era como si la mano de la esperanza le volviera a sonreír, era un sentimiento embriagador, su alma, su ser, su todo empezaba a agitarse como una llama en la oscuridad.
¿Se había escuchado su súplica? Se le otorgaría una oportunidad más
"Tu alma"
Mi alma.
Que es de mi alma.
"Tu alma servirá bajo mí, y mi destino será impuesto al filo de tu espada. Sométete a la llamada del grial. Responde a mi llamada si obedeces mi voluntad y razón".
Levantó su vista al cielo. Una mano temblorosa se elevó. "Yo ..." su mente dejó atrás su oscuridad y un pensamiento claro se elevó. "¿Quien eres?"
"En este momento se establecerá mi juramento... Seré el bien del mundo. Derrotare los males de este mundo".
Lo recordó, no fue innecesaria su muerte, su muerte fue la que le dió la libertad a aquellas personas aprisionadas, fue la que les dió la libertad, él había luchado contra el mal del mundo. Lo destruí, lo terminé, al precio de mi vida.
Pero ahora...
"Desde lo inalcanzable del infinito, atendido por mis esperanzas de honor, regresa a tu gloria a luchar por la victoria...
... Sal del círculo de invocación
Delante de ella todo explotó en humo, algo había caído desde el cielo, solo un grito ahogado ante la sorpresa.
Sus sentidos se activaron y rápidamente dos bastones aparecieron en sus manos, no se había acostumbrado a este nuevo entorno, camino hacia delante y sus piernas lo traicionaron, años de desuso fueron el producto de su caída sobre ella.
Cayó sobre quién se podía decir era su nuevo anfitrión, su vista estaba desenfocada y un poco de aturdimiento abordaba su cabeza, ya no sentía sus armas, seguramente las soltó.
Su vista se aclaró poco a poco solo para darse cuenta de que ahora se encontraba encima de lo que llamaba una belleza juvenil.
Sus ojos aquamarina lo miraban y un sonrojó estaba sobre sus pálidas mejillas, cabello de ébano como la misma noche, este estaba atado en dos coletas, estaba tratando de formular palabras pero simplemente no lo logró, él también deseaba decir algo pero mentiría si dijese que no se encontraba igual de perdido que ella.
Su mente volvió a ser un desastre por la brusquedad de su llegada, le dolía el cuerpo, pero en realidad su pregunta era, ¿Dónde demonios estoy?
Sin decir nada se levantó, supuso que era incómodo estar así. Oh bueno eso pensó, el rubor de la chica solo se extendió cuando se levantó.
"Hm, gracias". La chica dijo su agradecimiento un poco dócil mientras se levantaba, la vio sacudir su falda
Bueno, esto era un desastre, volvió a fallar, claramente él no era un Saber, ni siquiera parecía uno.
Su atuendo hecho jirones y esas armas o bastones, parecía todo menos un Saber, tal vez un asesino, pero incluso ella sabía que se podía equivocar, deseaba estarlo, esperaba al menos fuese un Rider o tal vez Lancer.
Incluso con su apariencia andrajosa, sus ojos ciertamente eran evaluadores, como los de un antiguo guerrero, en este momento se sentía evaluada, solo vio que suspiro insatisfecho, como si no le agradará en ella para cumplir sus estándares.
'Ley del silencio supongo, bueno, eso ya lo veremos'.
Se aclaró la garganta. "¿Quién se supone qué eres? ¿Eres tú mi Servant?"
"¿...?"
Silencio fue su única respuesta, incluso ahora su mirada había cambiado de muchas maneras, desde la arrogancia, al enojo, tristeza, soledad, alegría.
Quien se suponía que era el, que tipo de héroe era.
El se enderezó y algo la inquietaba, y a pesar de todo lo que su mirada decía, camino para estar frente a ella, parecía que nunca lo movería.
"¡¿Ahora?! Dirás algo, que eres. ¿Eres tu un saber?"
Tal vez como respuesta a su demanda él sonrió algo nervioso.
"Eh.." tosió un poco, parecía que no hubiera hablado en años. "Bueno.. en verdad no entiendo lo que quieres decir. ¿Tu sirviente?" Rascó su cuello tímidamente con una mano.
¡¿Él realmente no entendía nada de esto?!
Bueno por la forma que se movía, su expresión, había esperado un poco de obediencia y lealtad, pero no que en verdad no entendiera nada.
Ella lo miró con un poco de abstinencia.
"En verdad no entiendes nada de lo que dije".
"Sobre, ¿Saber? No, en realidad qué es eso. ¿Se come?" Lo último lo dijo con emoción, un suspiro de exasperación salió de su garganta.
A quién había invocado, en serio, ¿un Servant que ni siquiera sabía si clase? Ciertamente no esperaba más.
Por más preparado que estuviera Rin Thosaka, no esperaba lo que vendría después.
Un leve rugido sonó, haciendo sonrojar al rubio, junto sus dedos y la miro un poco tímido.
"Bueno digamos, de casualidad tendrás un poco de ramen..?
Para su suerte Rin logró decir algo.
"¿... Qué?"
Jeje.
Rin tiene al sirviente más inesperado.
Bueno decidí dejar el capítulo hasta aquí, y que el lío se armó en el siguiente, todavía debo repasar algunas cosas, anotar otras, y armas más la historia pero para un comienzo.
Voy bien?
Eso espero, espero haber satisfecho las expectativas.
Y espero les haya gustado, con ésto dejo aquí este capítulo y me despido con.
¿Que clase será Naruto, seguramente no es la que piensan, o bueno en realidad debe ser muy obvio?
Voten y critiquen, porque como dije antes, es lo que mantiene vivo al escritor.
Me despido y nos vemos en el siguiente capítulo.
-chau chau~
