No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Dragon Ball Z: Un Nuevo Comienzo
El brillo intenso envolvió a Cell, que se había hinchado hasta un tamaño grotesco. Su risa maníaca resonaba, cargada de una amenaza inminente. "¡Ahora sí que se acabó! ¡Todo este planeta explotará conmigo!"
Goku apretó los dientes. No había tiempo para pensar en estrategias complicadas. Su mirada se cruzó con la de Gohan, quien lo observaba con los ojos llenos de terror y desesperación. "¡Gohan! ¡Lo siento, hijo!"
En un instante, utilizando su Teletransportación Instantánea, Goku desapareció junto con Cell.
El aire en el pequeño planeta de Kaio-sama vibró con una energía aterradora. Goku y Cell aparecieron en un destello. Antes de que el Kaio-sama pudiera siquiera gritar una advertencia, la energía de Cell comenzó a liberarse de forma descontrolada.
"¡Jajajaja! ¡Adiós, insecto!" bramó Cell.
Pero algo inesperado sucedió. Al sentir la inmensa presión de la energía de Cell, el cabello de Goku se erizó aún más, tomando un brillo dorado más intenso y erizado. Rayos de energía danzaban a su alrededor. ¡Había alcanzado el Super Saiyajin Fase 2!
Con una determinación feroz en sus ojos, Goku agarró a Cell por un brazo, quien lo miró con sorpresa. "¡No voy a dejar que destruyas nada más!" gritó Goku con una sonrisa tensa. Con una explosión de poder, salió disparado del planeta de Kaio-sama a una velocidad vertiginosa, arrastrando a Cell consigo.
El Kaio-sama, Bubbles y Gregory observaron con incredulidad cómo ambos guerreros desaparecían en la negrura del espacio. El planeta permaneció intacto, aunque temblando ligeramente por la onda expansiva inicial.
En el espacio profundo, lejos del planeta de Kaio-sama, la energía de Cell finalmente alcanzó su punto máximo. Una explosión cegadora iluminó la oscuridad. Goku sintió un dolor agudo recorrer todo su cuerpo. La explosión lo había alcanzado de lleno.
Sin embargo, para sorpresa de ambos, Goku no se desintegró. Estaba gravemente herido, su ropa hecha jirones y su cuerpo lleno de quemaduras, pero aún respiraba. Quizás la energía del Super Saiyajin Fase 2 lo había protegido en el último momento, o tal vez simplemente había tenido una suerte increíble. Cell, por su parte, había sido completamente aniquilado.
Goku flotó en el vacío por un momento, tosiendo y sintiendo cada músculo de su cuerpo protestar. "¡Uf! Eso estuvo cerca", se dijo con una sonrisa forzada, intentando mantener su habitual optimismo. "Pero al menos Cell se fue. ¡Bien hecho, Goku!"
Con esfuerzo, reunió la poca energía que le quedaba y comenzó a buscar un camino de regreso a la Tierra. Sabía que sus amigos estarían preocupados.
Pasaron varios días. En la Tierra, la tristeza y la confusión reinaban entre los Guerreros Z. Habían sentido la explosión en el planeta de Kaio-sama y asumieron lo peor. Gohan estaba especialmente afectado, sintiendo la culpa de no haber podido derrotar a Cell por sí mismo.
De repente, sintieron un ki familiar acercándose al planeta. Era débil y errático, pero inconfundible.
"¡Es... es el ki de papá!" exclamó Gohan, con los ojos llenos de sorpresa y esperanza.
Una figura maltrecha descendió del cielo, aterrizando suavemente en el campo donde se habían llevado a cabo los juegos de Cell. Era Goku, visiblemente herido pero sonriendo como siempre.
"¡Hola a todos! Siento la tardanza", dijo con su habitual tono despreocupado.
La alegría y el alivio inundaron a sus amigos y familiares. Gohan corrió a abrazarlo, con lágrimas en los ojos. "¡Papá! ¡Estás vivo!"
"¡Claro que sí! Fue un pequeño contratiempo, pero ya estoy aquí", respondió Goku, rascándose la cabeza con una sonrisa.
Los días siguientes estuvieron llenos de reuniones y explicaciones. Goku contó su versión de los hechos, omitiendo los detalles más escalofriantes y enfatizando su "suerte" al sobrevivir a la explosión. Todos estaban felices de tenerlo de vuelta, aunque preocupados por sus heridas.
La vida poco a poco volvió a la normalidad. Goku se recuperó rápidamente gracias a su naturaleza Saiyajin. Pasaba tiempo entrenando con Gohan, quien había experimentado un crecimiento increíble en poder.
Los meses transcurrieron pacíficamente. Vegeta continuó su entrenamiento solitario, siempre buscando superar a Goku. Piccolo seguía siendo un protector silencioso, observando desde la distancia.
Chi-Chi estaba radiante. Su embarazo avanzaba sin problemas y pronto la familia Son crecería. Goku estaba emocionado ante la llegada de su segundo hijo, aunque a veces se preguntaba cómo sería tener otro pequeño Saiyajin correteando por la casa.
Un día, mientras entrenaba en el bosque, Goku sintió una punzada de preocupación. Había pasado mucho tiempo desde la batalla contra Cell. Aunque la Tierra estaba en paz, una sensación persistente le decía que nuevos desafíos podrían estar a la vuelta de la esquina. Pero por ahora, disfrutaría de la tranquilidad y esperaría con alegría el nacimiento de su nuevo hijo. El nombre ya estaba decidido: Goten.
(Fin del Capítulo 1)
