No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 13: Nuevas Rutinas y Propuestas

La tercera semana de la inesperada residencia de Androide 18 en la Montaña Paoz comenzó con una tranquilidad casi hogareña. La androide se despertaba con el canto de los pájaros, preparaba el desayuno sin que nadie se lo pidiera y luego salía a pasear con Goten por los alrededores de la montaña. El pequeño Saiyajin se había convertido en su sombra, siguiéndola con sus pequeños pasos y riendo ante cada flor o insecto que encontraban en su camino.

Los habitantes de las pocas casas dispersas por la montaña ya se habían acostumbrado a ver a la mujer de cabello rubio paseando con el hijo menor de Goku. Al principio la observaban con curiosidad y cierta cautela, pero la actitud tranquila y protectora de 18 hacia el niño pronto disipó cualquier duda. Incluso algunos se habían atrevido a saludarla, recibiendo a cambio una respuesta cortés y un ligero asentimiento.

En los momentos de tranquilidad, mientras Goten dormía la siesta o Goku y Gohan entrenaban, 18 se encontraba pensando cada vez más en la idea del restaurante que Goku le había propuesto. No era algo que hubiera imaginado para sí misma, pero la idea de crear algo propio, de utilizar sus habilidades de una manera diferente, comenzaba a resultarle atractiva. Quizás, después de todo, no estaba destinada únicamente a la destrucción.

Una mañana soleada, mientras 18 estaba en el jardín jugando con Goten, sintió un ki familiar acercándose a gran velocidad. Levantó la vista y vio una cápsula aterrizando cerca de la casa. De ella salió Bulma, con su habitual energía y una sonrisa brillante, seguida por Trunks. El niño había crecido un poco desde la última vez que lo había visto en el cumpleaños de Goten, aunque seguía siendo un año mayor que el pequeño Saiyajin.

"¡Hola a todos!", exclamó Bulma con su voz alegre. "¡Cuánto tiempo! ¿Cómo está mi Saiyajin favorito y su adorable hermanito?"

Goku y Gohan salieron de la casa para saludarla. "¡Bulma! ¡Qué sorpresa! ¿Qué te trae por aquí?", preguntó Goku con su habitual entusiasmo.

"Vine a ver cómo estaban todos y a traerles algunas cosas", respondió Bulma, señalando una bolsa que llevaba. Luego, se agachó para saludar a Goten. "¡Hola, campeón! ¡Mira cuánto has crecido!"

Goten sonrió y extendió sus bracitos hacia Bulma, quien lo tomó en sus brazos y lo abrazó con cariño. Trunks se acercó tímidamente y observó a Goten con curiosidad.

Bulma notó la presencia de 18, quien se había mantenido un poco apartada. "¡Ah, hola, 18! Qué bueno verte de nuevo." Su tono era casual y amigable, como si su presencia fuera lo más natural del mundo.

"Hola, Bulma", respondió 18 con un leve asentimiento.

Pasaron un rato charlando y poniéndose al día. Bulma les contó sobre sus últimos inventos y sobre Vegeta, quien, según dijo, estaba entrenando más duro que nunca. Luego, se puso seria y miró a Gohan.

"Gohan, he estado pensando", comenzó Bulma. "Trunks ya está yendo a una escuela en la ciudad, y creo que sería una excelente idea que Goten comenzara a estudiar también. Podrían ir juntos, así Goten tendría un amigo de su edad con quien aprender."

Gohan pareció sorprendido por la sugerencia. "Estudiar... ¿en la ciudad? Pero... ¿no está bien aquí?"

"Claro que está bien aquí, Gohan", respondió Bulma con paciencia. "Pero creo que sería beneficioso para Goten tener una educación más formal, aprender diferentes cosas y socializar con otros niños. Y tener a Trunks como compañero de estudios sería genial para ambos."

Goku pareció entusiasmado con la idea. "¡Estudiar! ¡Eso suena interesante! Siempre he pensado que Gohan es muy inteligente, y Goten seguro que también lo será."

Gohan parecía más dubitativo. "No sé, Bulma. Nunca he ido a la escuela. Siempre he estudiado en casa, con mamá y papá." Su tono reflejaba cierta inseguridad.

"Lo sé, Gohan", dijo Bulma con suavidad. "Pero las cosas cambian. Chi-Chi era una gran madre y se preocupaba mucho por tu educación, y estoy segura de que querría lo mejor para Goten también. Además, tú podrías acompañarlo al principio, ayudarlo a adaptarse. Incluso podrías tomar algunas clases tú también, si quisieras. Nunca es tarde para aprender cosas nuevas."

18 había estado escuchando la conversación en silencio, observando las reacciones de cada uno. Le pareció una buena idea. Goten era un niño inteligente y curioso, y la oportunidad de estudiar con otros niños y recibir una educación formal seguramente sería beneficiosa para él.

"Creo que sería bueno para Goten", comentó 18, sorprendiendo a los demás con su opinión. "Tener amigos de su edad y aprender cosas nuevas."

Gohan la miró con sorpresa. "Tú también lo crees, 18?"

18 asintió. "Sí. Además, tú también podrías beneficiarte de ir a la ciudad, Gohan. Podrías conocer gente nueva y explorar tus intereses."

Gohan pareció considerar sus palabras. Nunca había pensado realmente en ir a la escuela, pero la idea de que Goten tuviera la oportunidad de estudiar con Trunks y de que él mismo pudiera aprender cosas nuevas comenzaba a resultarle atractiva.

"Bueno...", dijo Gohan, rascándose la cabeza. "Podríamos pensarlo."

"¡Eso es todo lo que pido!", exclamó Bulma con una sonrisa. "Podemos ir a visitar algunas escuelas y ver qué les parece. Trunks estará encantado de tener a Goten como compañero."

Trunks, que había estado jugando con Goten cerca de ellos, asintió con entusiasmo. "¡Sí! ¡Podemos jugar juntos en el recreo!"

Goten, aunque demasiado pequeño para entender completamente la conversación, rió alegremente al ver la emoción de Trunks.

Pasaron el resto de la mañana hablando sobre la posibilidad de que Gohan y Goten fueran a la escuela en la ciudad. Bulma les explicó cómo sería el horario, las materias que podrían estudiar y las ventajas de tener una educación formal. Goku parecía cada vez más entusiasmado con la idea, imaginando a sus hijos convirtiéndose en grandes estudiosos además de guerreros poderosos.

18 escuchaba atentamente, ofreciendo su opinión en ocasiones puntuales. Le sorprendía la naturalidad con la que Bulma la incluía en la conversación, como si su presencia en la familia Son fuera algo completamente normal.

Cuando llegó la hora del almuerzo, 18 se encargó de preparar una comida abundante para todos. Mientras comían, la conversación continuó girando en torno a la escuela. Gohan parecía cada vez más convencido de que era una buena idea, aunque todavía tenía algunas dudas.

"Podríamos ir a la ciudad la semana que viene y visitar algunas escuelas", sugirió Bulma. "Así podrán ver cómo es y decidir si les gusta."

Goku y Gohan asintieron, de acuerdo con la propuesta.

Mientras Bulma se despedía y se marchaba con Trunks, 18 se quedó observando cómo se alejaban en la cápsula. La idea de que la vida en la Montaña Paoz estaba a punto de cambiar era palpable. Y aunque una parte de ella todavía pensaba en marcharse algún día, la posibilidad de que Gohan y Goten comenzaran una nueva etapa en sus vidas la hacía sentir extrañamente involucrada. Quizás, después de todo, su destino estaba más ligado al de esta peculiar familia de lo que jamás hubiera imaginado.