No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 14: Un Día de Exploración Urbana
El día señalado para visitar las escuelas en la ciudad amaneció con un cielo despejado y un aire fresco. Gohan se levantó temprano, sintiendo una mezcla de emoción y nerviosismo ante la perspectiva de explorar un mundo completamente nuevo para él. Goten, ajeno a la trascendencia del día, correteaba por la casa con una energía inagotable.
Goku, aunque entusiasmado con la idea de que sus hijos recibieran una educación formal, decidió quedarse en la Montaña Paoz. "A mí nunca me hizo falta ir a la escuela para hacerme fuerte", comentó con una sonrisa despreocupada mientras desayunaba una montaña de comida. "Además, no entiendo mucho de esas cosas de estudiar. Prefiero dejárselo a los expertos."
Poco después, Bulma llegó en una de sus relucientes cápsulas. Trunks, vestido con un pequeño uniforme escolar, la seguía de cerca, bostezando ligeramente.
"¡Buenos días a todos!", exclamó Bulma con su habitual energía. "Lista para la gran aventura educativa."
Saludó a Gohan, Goten (a quien tomó en brazos y llenó de besos) y a 18, con la misma familiaridad que había mostrado en su visita anterior.
"Traje una cápsula para que puedan ir y venir de la ciudad", explicó Bulma, lanzando una pequeña cápsula que se transformó en un elegante vehículo flotante. "Sería un poco peligroso que Gohan volara siempre con Goten en brazos, especialmente con el tráfico aéreo de la ciudad."
Gohan observó el vehículo con asombro. Nunca había viajado en algo así. "Es... increíble, Bulma. Muchas gracias."
"No es nada, cariño", respondió Bulma con una sonrisa. "Lo importante es que los niños tengan la oportunidad de estudiar."
Goku se despidió de sus hijos con un abrazo y un consejo: "¡Diviértanse y aprendan mucho!"
Gohan, con Goten en brazos, subió al vehículo junto con 18, Bulma y Trunks. El viaje a la ciudad fue rápido y suave. Gohan observaba el paisaje urbano con los ojos muy abiertos, impresionado por la cantidad de edificios y gente.
Al llegar a la primera escuela, Bulma los guio a través de los pasillos y las aulas. Les presentó a la directora, una mujer amable que les explicó el plan de estudios y las actividades extracurriculares. Gohan escuchaba atentamente, haciendo preguntas sobre las diferentes materias y la duración de las clases.
Goten, por su parte, se mostraba más interesado en los juguetes que había en un rincón del aula de preescolar. Balbuceaba y señalaba los objetos con entusiasmo, intentando comunicarse a su manera. Trunks, aunque un poco más reservado, observaba a Goten con curiosidad y le ofrecía algunos de sus propios juguetes.
"¿Qué te parece, Gohan?", preguntó Bulma después de la primera visita. "¿Te gusta esta escuela?"
Gohan dudó por un momento. "Parece... interesante. Pero es muy diferente a lo que imaginaba."
"Claro que sí", respondió Bulma con paciencia. "Es un entorno nuevo para ti. Pero creo que te adaptarás rápidamente. Y para Goten, esta escuela parece tener un programa muy bueno para niños pequeños."
Visitaron otra escuela, un poco más grande y con instalaciones deportivas más amplias. Gohan hizo aún más preguntas, interesado en las clases de ciencias y matemáticas. Goten se divirtió explorando el patio de recreo, aunque siempre se mantenía cerca de Gohan o de 18.
Durante las visitas, Trunks se mantuvo cerca de Bulma, respondiendo a sus preguntas y mostrando un comportamiento educado. Hablaba poco, pero cuando lo hacía, sus comentarios eran inteligentes y observadores.
18 observaba todo en silencio, analizando el ambiente de las escuelas y las interacciones entre los niños y los profesores. Nunca había tenido la oportunidad de ir a la escuela, y le resultaba curioso observar este mundo desconocido para ella.
Después de visitar dos escuelas, Bulma los llevó a una heladería para celebrar. Goten y Trunks disfrutaron de sus helados con entusiasmo, manchándose la cara y riendo a carcajadas.
"Entonces, ¿qué les parece?", preguntó Bulma mientras saboreaba su helado. "¿Tienen alguna escuela favorita?"
Gohan suspiró. "Ambas parecían buenas. No estoy seguro de cuál sería la mejor opción para Goten... y para mí."
"No te preocupes, Gohan", dijo Bulma con una sonrisa tranquilizadora. "Podemos pensarlo con calma. Lo importante es que ambos tengan la oportunidad de estudiar y aprender."
Luego, Bulma se dirigió a Gohan con una expresión decidida. "Sabes, Gohan, creo que lo mejor será que te quedes con esta cápsula. Así podrás llevar a Goten a la escuela todos los días sin problemas. No te preocupes por el precio, es un regalo."
Gohan se sorprendió por el ofrecimiento. "Bulma, no puedo aceptar algo así. Es demasiado generoso."
"¡Tonterías!", replicó Bulma con su habitual firmeza. "Para eso están los amigos. Además, así me aseguro de que Goten llegue sano y salvo a la escuela. Y tú también podrás usarla para ir y venir de la ciudad."
Gohan sonrió, sintiéndose agradecido por la generosidad de su amiga. "Muchas gracias, Bulma. No sé cómo agradecerte."
"Con que cuides bien de Goten y te esfuerces en tus estudios, será suficiente", respondió Bulma con una sonrisa.
Después de despedirse de Bulma y Trunks, Gohan, Goten y 18 regresaron a la Montaña Paoz en la cápsula recién regalada. Gohan pilotaba con cuidado, disfrutando de la sensación de conducir un vehículo tan avanzado. Goten dormía plácidamente en el regazo de 18, agotado después de un día lleno de nuevas experiencias.
Mientras volaban de regreso a casa, Gohan miró a 18 con una sonrisa. "Gracias por acompañarnos hoy, 18. Tu opinión fue muy útil."
"No fue nada, Gohan", respondió 18 con un ligero encogimiento de hombros. En realidad, había disfrutado de la experiencia, observando a los niños y viendo a Gohan enfrentarse a un nuevo desafío.
Al llegar a la Montaña Paoz, Goku los esperaba en la puerta, ansioso por saber cómo había ido la visita. Gohan le contó todo con entusiasmo, describiendo las escuelas y sus impresiones.
"Suena muy bien", comentó Goku, orgulloso de su hijo. "Estoy seguro de que ambos aprenderán mucho."
Mientras la noche caía sobre la montaña, Androide 18 se quedó observando a Gohan jugar con Goten en el jardín. La vida en la Montaña Paoz seguía sorprendiéndola. A pesar de su naturaleza inicialmente solitaria, se encontraba cada vez más involucrada en la vida de esta peculiar familia. Y aunque el futuro seguía siendo incierto, una nueva aventura parecía estar a punto de comenzar para los jóvenes Saiyajin.
