No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 15: Preparando el Camino al Aprendizaje
Los días siguientes a la visita de Bulma estuvieron llenos de conversaciones sobre la escuela. Gohan, con la ayuda de Bulma, investigó las opciones y visitó nuevamente las dos escuelas que más le habían interesado. Después de sopesar los pros y los contras de cada una, finalmente se decidió por una institución que ofrecía un buen equilibrio entre estudios académicos y actividades extracurriculares, y que además contaba con un programa de preescolar que parecía ideal para Goten.
Se estableció que Trunks ya estaba inscrito en esa escuela, lo que facilitaría la adaptación de Goten y le daría a Gohan la tranquilidad de saber que su hermano pequeño tendría un amigo desde el primer día. Sin embargo, debido a las listas de espera y a la necesidad de completar algunos trámites, los tres niños no podrían comenzar las clases hasta dentro de varios meses, justo al inicio del nuevo ciclo escolar.
Para Androide 18, esta noticia significó un cambio en su perspectiva. Aunque todavía no se consideraba una residente permanente de la Montaña Paoz, la idea de que Gohan y Goten pronto tendrían una rutina escolar la hizo comenzar a pensar en cómo cambiaría su propio día a día. Hasta ahora, sus días habían estado marcados por las comidas, los paseos con Goten y las conversaciones ocasionales con Goku y Gohan. Cuando los niños estuvieran en la escuela durante varias horas al día, tendría mucho más tiempo libre.
Una mañana, mientras desayunaban, 18 mencionó sus pensamientos a Goku. "Cuando Gohan y Goten empiecen la escuela...", comenzó, tomando un sorbo de su café. "¿Qué piensas hacer con tu tiempo?"
Goku se encogió de hombros con una sonrisa despreocupada. "Seguramente entrenaré más. Siempre hay alguien más fuerte por ahí, ¿sabes?"
"¿Y tú, Gohan?", preguntó 18.
"Supongo que me dedicaré más a mis estudios", respondió Gohan, con un brillo de entusiasmo en los ojos. "Siempre he querido aprender más sobre ciencias y matemáticas."
18 asintió. "Eso suena bien. ¿Y Goten?"
"Seguro que hará muchos amigos y aprenderá muchas cosas divertidas", dijo Goku con orgullo. "Chi-Chi estaría muy feliz de verlo ir a la escuela." Lo mencionó con una sonrisa nostálgica, recordando el gran valor que su esposa siempre le había dado a la educación.
Más tarde ese día, mientras paseaban por el bosque, 18 habló con Gohan sobre sus expectativas con respecto a la escuela.
"¿Estás nervioso?", preguntó 18.
Gohan dudó por un momento. "Un poco, supongo. Nunca he estado en un lugar así antes. Pero también estoy emocionado. Quiero aprender muchas cosas y conocer gente nueva."
"Es normal sentirse así", respondió 18. "Es un cambio grande. Pero creo que te irá bien. Eres inteligente y tienes muchas ganas de aprender."
"Gracias, 18", dijo Gohan con una sonrisa. "Tu opinión significa mucho para mí."
Unos días después, Bulma volvió a visitar la Montaña Paoz, cargada de catálogos de escuelas, listas de útiles escolares y un sinfín de consejos para Gohan. Pasaron la tarde discutiendo los detalles prácticos de la inscripción, los horarios y la forma en que Gohan llevaría a Goten a la ciudad todos los días en la cápsula que les había regalado.
"Estoy segura de que les encantará la escuela", dijo Bulma con entusiasmo. "Trunks está muy emocionado de tener a Goten como compañero. ¡Ya está planeando mostrarle todos sus juguetes!"
18 escuchaba la conversación con atención, ofreciendo su ayuda en lo que fuera necesario. Se dio cuenta de que, aunque no era la madre de Goten, sentía una cierta responsabilidad por su bienestar y quería que tuviera la mejor experiencia posible.
Mientras Bulma y Gohan discutían sobre los uniformes y los libros de texto, 18 comenzó a pensar seriamente en la idea del restaurante. Con Gohan y Goten en la escuela durante la mayor parte del día, tendría mucho tiempo libre. Podría aprovechar ese tiempo para investigar locales en la ciudad, planificar el menú y empezar a organizar todo.
Más tarde, esa misma noche, mientras ayudaba a Gohan a preparar la cena, 18 mencionó sus planes. "¿Sabes, Gohan?", comenzó. "He estado pensando en lo que dijo Goku sobre el restaurante."
Gohan la miró con curiosidad mientras cortaba unas verduras. "¿En serio? ¿Estás pensando en abrir uno?"
"Sí", respondió 18 con una determinación sorprendente. "Creo que podría ser algo interesante para hacer mientras ustedes están en la escuela. Tendría tiempo para dedicarme a ello y podría ganar algo de dinero."
Gohan sonrió ampliamente. "¡Eso sería genial, 18! Tu comida es deliciosa. Seguro que a mucha gente le encantaría."
"Tendría que buscar un buen lugar y conseguir los permisos necesarios", continuó 18, pensando en los detalles prácticos. "Pero creo que podría hacerlo."
"¡Te ayudaré en lo que necesites!", ofreció Gohan con entusiasmo. "Podemos buscar locales juntos en la ciudad cuando vayamos a la escuela."
18 asintió, sintiendo una oleada de optimismo. La idea de tener un proyecto propio, algo que le diera un propósito más allá de cuidar de Goten y cocinar para Goku y Gohan, comenzaba a tomar forma en su mente.
En los meses siguientes, mientras esperaban el inicio del ciclo escolar, la vida en la Montaña Paoz continuó con su ritmo habitual, pero con la emoción añadida de la próxima aventura educativa. Gohan estudiaba con más dedicación, preparándose para sus propias clases, y 18 comenzó a investigar seriamente la posibilidad de abrir su restaurante, pasando tiempo leyendo libros de cocina y buscando locales en la ciudad durante sus paseos con Goten.
Aunque la partida de Chi-Chi seguía siendo recordada con cariño y nostalgia, la familia Son miraba hacia el futuro con optimismo y entusiasmo. Una nueva etapa estaba a punto de comenzar, llena de oportunidades y desafíos, y Androide 18, sin darse cuenta, se había convertido en una parte fundamental de ese futuro.
