No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 28: La Inevitable Conversación y una Marca Reveladora

Un mes entero había transcurrido desde la extraña noche en la habitación de Goku. Para Androide 18, cada día era un recordatorio constante de los incidentes nocturnos. Aunque había logrado mantener la compostura y seguir con su rutina, la creciente lista de encuentros somnolientos con el despreocupado Saiyajin la tenía cada vez más perpleja e incómoda.

Finalmente, decidió que era hora de hablar con Goku. No podía seguir ignorando lo que estaba sucediendo, por extraño que fuera. Encontró el momento oportuno una tarde, mientras estaban solos en la cocina después de que Gohan y Goten se fueran a la cama.

"Goku", comenzó 18, con un tono de voz más serio de lo habitual.

Goku, que estaba a punto de llevarse un enorme trozo de carne a la boca, se detuvo y la miró con curiosidad. "¿Sí, 18?"

18 respiró hondo, sintiendo un ligero rubor en sus mejillas. "Necesito hablar contigo sobre algo que ha estado pasando... mientras dormimos."

Goku parpadeó, confundido. "¿Mientras dormimos? ¿Qué pasa?"

18 dudó por un momento, sin saber por dónde empezar. "Recuerdas cuando desapareciste y te encontré cerca del huevo de dinosaurio?"

"¡Claro!", respondió Goku con entusiasmo. "¡Estaba a punto de eclosionar!"

"Sí, bueno...", continuó 18, tratando de mantener la calma. "Mientras dormíamos esa noche... tú... me abrazaste. Muy fuerte. Me tiraste al suelo."

Goku entrecerró los ojos, esforzándose por recordar. "Hmm... ¿de verdad? No lo recuerdo."

"Sí", afirmó 18. "Y luego, unas semanas después... en la sala común. Cuando tomé prestado tu gi porque mi ropa estaba secándose..."

Goku asintió, recordando vagamente la escena. "Ah, sí. Tu estabas durmiendo en el suelo."

"Tú también", añadió 18. "Y... estábamos en el mismo gi. Y tenías tus manos en mi... trasero."

La confusión en el rostro de Goku se hizo aún mayor. "¡¿En mi trasero?! ¡Pero si es mío!"

18 suspiró. "No, Goku. Tus manos estaban en mi trasero. Y me apretaste."

Goku se rascó la cabeza, visiblemente desconcertado. "De verdad que no recuerdo nada de eso, 18. Lo siento."

"Y luego...", continuó 18, sintiendo que el calor en sus mejillas aumentaba. "La otra noche... me desperté y estaba en tu habitación. En tu cama."

Los ojos de Goku se abrieron con sorpresa. "¿En mi cama? ¿Cómo llegaste ahí?"

"Yo... caminé dormida", explicó 18, sintiéndose ridícula al decirlo en voz alta. "Y... tú... mordiste mi... pecho."

El rostro de Goku se puso completamente en blanco. "¡¿Yo qué hice?!"

"Mordiste mi pezón", repitió 18, sintiendo que la vergüenza la invadía.

Goku se levantó de la silla de golpe, con los ojos muy abiertos y una expresión de puro terror. "¡¿De verdad hice eso?! ¡18, lo siento muchísimo! ¡No tenía ni idea!"

"Lo sé que no eras consciente", dijo 18, tratando de calmarlo. "Pero... está pasando. Y necesito que sepas."

Goku se llevó las manos a la cabeza, visiblemente perturbado. "No puedo creer que haya hecho algo así... mientras dormía. ¡Qué vergüenza!"

18 suspiró. Sabía que Goku no lo había hecho con mala intención, pero la situación seguía siendo incómoda y extraña. Decidió dar un paso más, a pesar de su propia incomodidad. Se levantó ligeramente la camiseta, revelando una de las tenues marcas rojizas en su pecho.

"Mira", dijo 18, señalando la pequeña marca. "Esta es una de las marcas de tus dientes."

Goku se acercó lentamente, observando la marca con incredulidad. Sus ojos se abrieron aún más, y una risa nerviosa y aguda escapó de sus labios.

"Je... je... parece que sí...", balbuceó Goku, con el rostro ligeramente sonrojado. "Lo siento mucho, 18. Parece que tengo un problema... cuando duermo."