No se posee ningún personaje, ni se gana nada con esta historia
Capítulo 32: Pánico, Nubes Rebeldes y una Visita Flotante
La realización golpeó a Androide 18 con la fuerza de un rayo. Embarazada. La idea resonaba en su mente como una sentencia inesperada. El pánico comenzó a apoderarse de ella, un torrente de ansiedad que la impulsó a salir de la casa sin pensarlo dos veces.
Su primer instinto fue volar directamente a Capsule Corp. con sus propios poderes. La velocidad no sería un problema, pero la repentina preocupación por su estado la detuvo en seco. ¿Sería seguro para... para el bebé? La idea de poner en riesgo algo tan desconocido la paralizó.
Entonces recordó la Nube Voladora de Goku. Era rápida y, aparentemente, segura. Nunca la había usado, pero en su estado de agitación, parecía la mejor opción.
"¡Nube Voladora!", gritó 18, tratando de imitar el tono despreocupado y enérgico de Goku. Nada sucedió. Frunció el ceño, sintiéndose ridícula.
"¡Eeeey, Nube Voladora!", intentó de nuevo, agitando los brazos en el aire como había visto hacer a Goku. El silencio fue su única respuesta.
"¡Nube idiota, ven aquí!", gritó, perdiendo la paciencia. Seguía sin aparecer.
18 suspiró, frustrada. ¿Cómo hacía Goku para que esa cosa apareciera? Intentó imitar su voz una vez más, esforzándose por sonar más infantil y despreocupada. "¡Nube! ¡Ven a jugar!"
En ese momento, un vecino que pasaba por el camino se detuvo y la observó. 18, que ese día llevaba una falda por primera vez en mucho tiempo, estaba realizando una serie de movimientos extraños y gesticulaciones mientras intentaba imitar a Goku. Desde la distancia, parecía estar realizando una danza torpe y parecida a la de un mono. El vecino no pudo contener la carcajada y soltó una sonora carcajada que resonó por toda la montaña.
Las lágrimas brotaron de los ojos de 18. La vergüenza y la derrota la invadieron. Se sentía ridícula, desesperada y completamente fuera de su elemento. "¿Por qué nada me sale bien?", sollozó, con las mejillas rojas y las manos cubriéndose el rostro.
Justo cuando se sentía al borde del colapso, una pequeña nube amarilla comenzó a aparecer en el cielo, flotando perezosamente hacia ella. Parecía ligeramente grisácea y un poco desinflada.
"Gracias...", murmuró 18 a la nube mientras se subía con cuidado.
Apenas unos segundos después de elevarse, la nube pareció reaccionar a su estado. Comenzó a inflarse y esponjarse, creciendo de tamaño hasta que 18 se sintió como si estuviera sentada en un sillón mullido, rodeada de suaves paredes de nubes. La inflación fue tan considerable que la movió suavemente hasta quedar completamente acomodada en una especie de trono celestial.
El viaje hasta Capsule Corp. fue rápido pero extraño. Al llegar a la propiedad de Bulma, la nube descendió lentamente hasta detenerse a unos metros del suelo. 18 intentó bajarse, pero la nube se mantuvo firme, negándose a dejarla tocar tierra.
Frustrada y confundida, Androide 18 se encontró flotando en una nube gigante frente a la casa de Bulma, sin poder poner un pie en el suelo.
Los días y las semanas pasaron rápidamente después de las celebraciones. La rutina familiar se había consolidado, y 18 se sentía cada vez más integrada en la vida de Goku y sus hijos.
Una tarde, mientras estaba sola en la cocina después de que todos se fueran a dormir, 18 comenzó a sentirse extraña. Un ligero mareo la hizo detenerse en seco. Llevó una mano a su abdomen, sintiendo una punzada de incomodidad.
De repente, un pensamiento aterrador cruzó por su mente. Hizo un rápido cálculo mental, recordando las últimas semanas. Sus ojos se abrieron con horror. Era posible. Era muy posible.
Androide 18, la ex-androide de corazón frío, la guerrera implacable, la mujer que nunca había imaginado tener una vida familiar... podría estar embarazada. La idea la golpeó con la fuerza de un Super Saiyajin, dejándola petrificada en medio de la cocina, con una expresión de absoluto pánico en el rostro.
