Machi* (mirando alrededor) No me gusta esto, Feitan. Siento que estamos siendo observados.
Feitan* (con una expresión seria) Siempre hay ojos en la oscuridad. Pero no te preocupes por mí. Estoy acostumbrado.
Machi* (frunciendo el ceño) No se trata solo de ti. Desde que fingimos ser pareja, he estado pensando... (se detiene)
Feitan* (mirándola fijamente) ¿Pensando en qué?
Machi* (suspirando) En lo que realmente significa esto. No puedo evitar sentir que hay algo más entre nosotros... incluso si nunca lo admitimos.
Feitan* (cruzando los brazos) No soy bueno con esos sentimientos, Machi. Sabes que siempre he sido... reservado.
Machi* (con una sonrisa triste) Lo sé. Pero eso no significa que no te importe. Te preocupas por mí, y eso es suficiente para mí.
Feitan* (mirando al suelo) No quiero ponerme en una posición vulnerable. Cuando éramos niños, siempre peleábamos, pero al final siempre volvíamos a reconciliarnos... como si nada hubiera pasado.
Machi* (acercándose un poco) Pero ahora es diferente, ¿no? Esto no es solo un juego. Hay un enemigo acechando y... me importa lo que pase contigo.
Feitan* (sintiéndose incómodo) La última vez que realmente me importó alguien, las cosas no salieron bien.
Machi* (con determinación) Eso no significa que debas cerrarte. A veces, abrirse puede ser la mejor defensa.
(De repente, un ruido interrumpe su conversación y ambos se giran rápidamente.)
Feitan* (en modo alerta) ¡Cálmate! Es el cazador de la lista negra.
Machi* (sintiendo la adrenalina) ¿Estás listo para esto?
Feitan* (con una sonrisa desafiante) Siempre estoy listo para la pelea. Pero recuerda, si algo sale mal…
Machi* (interrumpiéndolo con confianza) ¡No va a salir mal! Estamos juntos en esto, Feitan.
Se lanzan a la batalla con una nueva determinación compartida
La noche era oscura, y el aire cargado de tensión mientras Feitan y Machi se posicionaban para enfrentar al cazador de la lista negra. Las sombras danzaban a su alrededor, y el silencio se rompía solo por el sonido de sus respiraciones entrecortadas.
De repente, el cazador apareció, una figura oscura con una sonrisa siniestra que iluminaba su rostro. Sus ojos brillaban con malicia mientras observaba a los dos jóvenes.
Cazador* (riendo) ¡Mira qué lindo par tenemos aquí! ¿Creían que podían escapar de mí tan fácilmente?
Feitan se puso en guardia, su mirada fría como el acero. Machi estaba a su lado, pero sentía un nudo en el estómago; sabía que esta batalla sería diferente.
Machi* (con determinación) No dejaré que nos intimides.
El cazador soltó una risa burlona antes de lanzarse hacia ellos con una velocidad sorprendente. Feitan reaccionó al instante, interponiéndose entre Machi y el ataque brutal del cazador.
Feitan* (gritando) ¡Machi, aléjate!
Con un movimiento ágil, Feitan desvió el golpe mortal del cazador con su espada, haciendo que la hoja chispeara bajo la luz tenue. El sonido del metal chocando resonó en la oscuridad, y Machi sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Cazador* (fumingando) Eres rápido, pero no lo suficiente para salvarla.
En ese momento, el cazador lanzó un ataque dirigido hacia Machi. Ella sintió cómo su corazón latía con fuerza mientras se preparaba para esquivar. Pero antes de que pudiera mover un músculo, Feitan se lanzó hacia ella, tomando el golpe en su lugar.
Machi* (gritando) ¡Feitan!
Con un grito ahogado, vio cómo él caía al suelo por el impacto del ataque. Pero en lugar de rendirse, Feitan se levantó rápidamente, sangre brotando de su lado. La determinación brillaba en sus ojos.
Feitan* (jadeando) No... no voy a dejar que te haga daño.
El cazador sonrió con desprecio, pensando que había ganado. Pero Feitan había despertado algo profundo dentro de él—la necesidad de proteger a Machi.
Con una velocidad renovada, Feitan canalizó toda su energía en un solo movimiento. Se lanzó hacia el cazador con una furia incontrolable, cada golpe más preciso y letal que el anterior. La batalla se tornó caótica; ambos luchadores intercambiaban golpes rápidos y mortales.
Machi observaba con admiración y temor mientras Feitan luchaba ferozmente. Cada vez que el cazador intentaba acercarse a ella, Feitan estaba ahí; defendía su vida como si fuera lo único que importara.
Finalmente, tras un intenso intercambio de golpes, Feitan encontró la oportunidad perfecta. Con un movimiento audaz y calculado, giró sobre sí mismo y lanzó un ataque devastador al corazón del cazador.
Cazador* (con sorpresa) ¡No puede ser!
El enemigo cayó al suelo con un golpe sordo mientras la vida se desvanecía de sus ojos. La tensión en el aire se disipó lentamente mientras Machi corría hacia Feitan.
Machi* (con lágrimas en los ojos) ¡Lo lograste! Estás… estás herido…
Feitan sonrió débilmente mientras se apoyaba contra un árbol cercano para mantenerse en pie.
Feitan* (con voz entrecortada) No es nada… sólo... sólo un rasguño...
Machi tomó su mano firmemente, sus corazones latiendo al unísono en ese momento frágil pero poderoso.
Machi* (con firmeza) No puedes dejarme así. Te necesito… más de lo que pensé.
Feitan la miró a los ojos y vio algo más allá de la amistad—una conexión profunda que había estado ocultando durante tanto tiempo.
Feitan* (susurrando) Yo también… yo también te necesito.
En ese instante, ambos supieron que habían cruzado una línea invisible entre ellos; no solo eran compañeros en la lucha sino algo mucho más significativo.
La noche podía haber sido oscura y peligrosa, pero juntos habían encontrado luz en medio del caos.
Pero las cosas no siempre son de colores rosas y Feitan lo sabía ,el y ella eran criminales y pertenecian a la banda criminal más peligrosa "el Genei Ryodan" y el debía terminar con esto ya que aunque no lo admitiese el se había enamorado de machi y eso podía ser peligroso alguien podía aprovecharse de sus sentimientos hacia ella , y el ya no aguantaba más el teatro de relación.
Así que se dirigieron a un callejón para que Machi lo sanará y ponerle fin al teatro que tanto le gustaba Pero le hacía mal
