Disclaimer: Dragon Ball no me pertenece, sus personajes e historia son obra del gran Akira Toriyama.

Sé que esta historia puede resultarles extraña, en ocasiones pienso que no será del todo fiel a los eventos ocurridos canónicamente en la serie, aunque intento mantenerlo fiel a la línea temporal.
Como bien saben, este es el futuro alternativo de Trunks en el cual no se menciona qué pasó con Milk o yo no lo recuerdo, al menos.
Pensé originalmente esta historia como un Dark romance con mucha toxicidad y a pesar de que quizá ahora haya cambiado mi idea del final, me mantengo en la temática de relación tóxica con un protagonista como lo es Black/Zamasu cuidando que sea fiel así mismo lo más que pueda y explorando sus emociones de manera profunda, emociones que me imagino como odio, tristeza, dolor, rencor aunado a una baja autoestima e inseguridad. Quiero explorar la dualidad de este personaje en Zamasu y Black.
Espero que pueda plasmarlo de manera fluida y natural.
Siempre son bienvenidos sus reviews, ya que me ayudan mucho a mejorar y a darme ánimos.
Es todo, disfruten el capítulo.


Milk

El ambiente se sentía tan tenso que quería salir corriendo de ahí, miró hacia la mesa cubierta de platillos deliciosos y diferentes, ya que su esposo había dado algunos toques especiales a algunos de ellos.
No podía decir nada, ni probar bocado, incluso moverse era peligroso. Sentía como si con cualquier movimiento en falso y todo se derrumbaría, no sabía exactamente qué, pero, era como si entre ellos dos hubiera algo, algo fuerte y denso, pero a al vez tan frágil que en cualquier momento se pudiera romper y, en el fondo sabía que no podría soportar ese dolor de nuevo, el dolor de perderlo otra vez.

Su mente le susurraba miles de ideas, interminables y catastróficos escenarios en los cuales no salía bien. Si antes no había salido bien, ¿por qué esta vez lo haría? No obstante también estaba esa voz que le decía que no, que no podía salir mal, no podía permitirse volver a la misma soledad, el no estar tan entusiasmada se sentía como una traición a él, a sus más anhelados sueños, a sí misma, a todo lo que era y creía porque ella era la esposa de Goku, la mujer que lo amaba y lo había esperado tanto tiempo, tantas veces, no podía permitirse ni una sola duda, ni un solo pensamiento negativo hacia él.
- ¿No vas a comer?-esa simple pregunta la sacó de sus pensamientos

-Sí, solo estaba... pensando- respondió sin poder evitar dirigir la mirada más nerviosa posible, se sentía cual ladrón descubierto con toda la evidencia en su contra. Rápidamente tomó un bollo y se lo metió a la boca extrañada por el sabor que jamás había probado en su vida. Jamás hubiera pensado que podía combinar mango y jengibre.

-Sé que tienes preguntas y estoy dispuesto a responderlas, puedes hacerlas cuando gustes.- esta invitación la sorprendió pues aunque sabía que necesitaba esa información no sabía cómo tocar el tema.

-Así es...- respondió tímidamente mientras ingería un bollo al vapor. -Me gustaría saber en primer lugar cómo es que volviste a revivir si ya no se podía hacerlo con las esferas del dragón.- La seguridad de sus palabras contrastó de sobremanera con su anterior actitud temerosa.

-Ese es un asunto por demás simple, verás... siempre he sido bendecido por los dioses quienes me han ofrecido no solo su ayuda, sino su amistad. Sin ellos no estuviera aquí, gracias a la piedad y empatía que le proporcionan tan devotamente a los mortales.- decía un Goku a simple vista tan vanidoso y arrogante que su esposa no pudo ocultar su sorpresa a través de sus ojos.

Ella jamás entendió las habilidades de su esposo e hijo de hablar sobre el ki o las energías de los demás, como ella lo definía. No obstante, en este hombre que tenía delante de ella se podía percibir algo, una energía perturbadora y dominante que no necesitaba de habilidades especiales para ser reconocida.

-Es por eso- continuó- que he vuelto a la vida para arreglar este mundo tan devastado por las luchas que han tenido lugar en nombre de los intereses humanos, intereses que solo conciernen a los dioses.- Inmediatamente lo supo, hablaba de las esferas del dragón y de cómo la ambición de la patrulla roja había desatado los desafortunados eventos que habían traído la desgracia no solo a su familia, sino a todo el mundo.

-¿Qué más deseas saber?- ella lo miró atónita y sin razón aparente todo su cuerpo se tensó al observar esa mirada fría y una sonrisa cargada de prepotencia y confianza tan diferente de aquella sonrisa sencilla y ese brillo en los ojos del Goku que había fallecido hacía tanto tiempo.

-Sí, sabes que todo mi mundo era nuestra pequeña familia, tú y nuestro Gohan que valientemente murió combatiendo a esos androides. ¡Quiero saber dónde está! ¡Quiero que él también vuelva a mi lado!- finalmente rompió en llanto, un llanto reprimido de años de sentirse sola, vacía, de sentirse inútil en un mundo donde ya nadie la necesitaba.
Ocultó su rostro detrás de sus delgadas manos impidiendo así ver la perversa expresión de Black quien la contemplaba con diversión, los humanos eran tan simples, tan primitivos que basaban su existencia y su motivación en otros humanos que a la mínima oportunidad le fallarían sin dudarlo. Justo como Son Goku que era bien sabido que sin titubear pasaba largas temporadas lejos de su esposa para seguir alimentando su ego insaciable de poder, siempre desafiando a los dioses.

Instintivamente, buscó consuelo en los fuertes brazos de su esposo quien correspondió al gesto de manera indiferente, tensando su cuerpo al contacto con ella, rodeándola fríamente como si le fuera a quemar.

Claro que este gesto no fue imperceptible para ella, que solo pudo aferrarse a la figura inerte de su esposo con más fuerza llorando aun más rompiéndose a pedazos.


Black

Después de esa demostración de emociones que él consideraba banales y algo patéticas se recordó a sí mismo la razón de estar ahí.

Jamás había tenido a alguien que le fuera tan devoto, alguien que no fuera él mismo, pero de otra línea temporal como Zamasu, el cuál era un simple peón en sus planes para lograr su cometido. Probablemente era un caso parecido con la esposa de Goku, sin embargo había algo en ella que era distinto, no debido a su naturaleza humana, era algo más, quizá como un experimento.

En otra línea temporal la había asesinado para romper los lazos de Son Goku y borrar su insignificante existencia. Pero en esta realidad él desconocía por completo la existencia de ella y de su hijo de ellos, aunque, por lo que ella mencionó, solo un hijo había sido concebido y había corrido el mismo destino que su salvaje padre.

-Él vendrá después- volvió a decirle mientras daba palmadas en su espalda con falsa empatía. -Solo que solo puede revivir uno a la vez. Por eso lo hice yo para restaurar este mundo.- Milk le dedicó una mirada cargada de esperanza. -Yo puedo ayudarte.- él la miró sorprendido, pues no esperaba este entusiasmo de su parte.

Él imaginó que tendría que persuadirla de ser un elemento más a su favor en la tarea de limpiar ese mundo de la maldad de los humanos, no que ella se ofrecería como voluntaria.
Le sonrió imaginando todo lo que podría hacer con esta humana, ella era tan frágil e insegura y amaba tanto a Son Goku que fácilmente haría cualquier cosa por mantenerlo a su lado.
Era tan extrañamente satisfactorio tener a un humano a su lado, tener a alguien tan sumiso y leal.

Poco a poco su llanto fue disminuyendo hasta solo dejar como rastros pequeños destellos en sus ojos negros.
-Es tarde, tal vez deberíamos irnos a la cama.- dijo apartándose de él y dirigiéndose a la mesa que lucía casi intacta repleta de comida.

Black no dijo nada, solo se levantó y como acostumbraba cuando era aprendiz comenzó a levantar los platos y se dirigió a la cocina.

Una vez terminadas las labores de limpieza, él se quedó inmóvil sin saber qué hacer. La idea de usar la cama de Son Goku lo incomodaba demasiado, pero, por otra parte, debía actuar lo más naturalmente posible si quería llevar a cabo sus planes de manera perfecta. La vio entrando en la habitación que el matrimonio compartía y la siguió.

Una vez dentro la encontró cepillando su largo cabello del cual sobresalían unos destellos plateados, tenía ya puesta la ropa de cama, detalle que no fue ignorado por él, sin embargo no le importó, solo se limitó a quitarse sus ropas y recostarse en la cama.
Ella terminó su labor y se dirigió a su lado del lecho en el que yacía Black sintiendo su cuerpo tensarse cuando ella se recostó, pero no dijo nada al respecto. Ella tampoco tenía muchas ganas de tener contacto con él, era raro estar juntos después de tantos años.

-Buenas noches, Goku.- dijo ella antes de girar su cuerpo en dirección contraria a él.

-Buenas noches...- dijo él en un susurro apenas audible.

Así comenzó su primera noche juntos, ambos durmiendo con el enemigo.


Gracias a todo por leer esta historia, en esta Zamasu será más como en el manga y Black como en el anime.

Al principio tenía muchas dudas para escribir este capítulo pero todo fluyó, espero que en los próximos capítulos así sea.

Gracias por leer.