"¿Por qué rayos se está tardando tanto esa niña?", expresó impaciente Fang para si mismo.

Bark y Bean se hallaban sentados frente al escritorio. Bark aun se encontraba enojado mientras Bean jugueteaba con una de las gemas del tesoro de Fang.

"A lo mejor está tramando un intrincado plan para escapar del asentamiento, con explosiones, dobles agentes y un perro policía... o quizá solo esté en el baño".

"No le di permiso de ir al baño. ¡Grandulón! Ya que te preocupas tanto por ella, ve a buscarla de inmediato".

El gran oso polar obedeció a regañadientes, se levantó de su silla y se fue aproximando a la salida. Pero un golpe proveniente de ella lo detuvo.

"¡Al fin llega!", exclamó Fang.

Antes de que Bark pudiera tomar el picaporte, la pesada puerta de metal salió volando por los aires. Bark fue capaz de detenerla y con ella bloqueó el primer golpe del intruso, luego el segundo, pero ya en el tercero la puerta empezó a deformarse y para el cuarto había sido destrozada por completo. El impacto hizo que el oso polar cayera de bruces.

"¡FANG, sucia alimaña!", gritó Knuckles encolerizado.

"¿¡Qué hace ese cabeza hueca despierto!?", preguntó aterrado Fang a Bean.

"Hmmm ¿Quizá porque se acerca la hora de la cena? Yo también me despierto de madrugada si tengo hambre", respondía el pajarraco sin prestarle mucha atención a su entorno, absorto con las gemas.

"¡CIERRA LA MALDITA BOCA Y ACABA CON EL!", exigía Fang mientras le arrebataba a Bean las gemas de la mano.

"Ok, ok, ya voy", decía Bean mientras se levantaba y materializaba del aire una bomba activa "¡Es Hora de la fiesta!".

"¡No! ¡Bombas aquí no!", rogó Fang.

"Sí que eres un jefesito muy aguafiestas. Tristemente esta cosa ya está-".

La explosión fue muy grande y segadora. Los vidrios de las ventanas se rompieron, el lienzo de varios cuadros quedó hecho jirones y mucha porcelana quedó destrozada. Un enorme boquete se había abierto a espaldas del escritorio de Fang, ahora hecho añicos, y del boquete colgaba precariamente Fang, cinco pisos por encima del suelo.

"¡Maldito pájaro demente! ¡Mi tesoro!", lamentaba Fang entre maldiciones.

Cuando la comadreja intentó volver a entrar al despacho, el pie de Knuckles pisó una de sus manos. Fang viró su vista hacia arriba y vio el rostro del equidna directamente, encontrándose con una mirada rebosante del más puro rencor.

"Ya sabia que eras una rata, pero incluso esto en lo que te has convertido es bajo para ti, miserable...".

"¡Alguien, quien sea, acaben con él!", rogó la comadreja.

"Por mucho que llores, nadie va a-".

La enorme mano de Bark tomó a Knuckles por un hombro y lo arrastró hasta el fondo de la habitación para proceder a propinarle varios golpes al rostro. El equidna reaccionó para parar unos cuantos y contraatacar con un par de golpes a estómago que hicieron retroceder al oso. Luego fue para darle una patada, al ser considerable la diferencia de altura, Knux primero corrió hacia la pared para saltar desde ella y alcanzar la cabeza de Bark. Pero este reaccionó lo bastante rápido como para detener la patada con la mano, agarrar a Knux de la pierna y estamparlo contra el suelo dos veces antes de que el equidna pudiera librarse y se estrellara contra una de las paredes. Bark fue de inmediato a envestir al equidna mientras este se reincorporaba y recuperaba el aliento. Cuando parecía que Knux estaba a merced de Bark, el equidna propinó un derechazo en la mandíbula del oso, aturdiéndolo, y continuó atacando con todas sus fuerzas hasta que pudo someter a Bark.

Knuckles estaba por dar el último golpe cuando noto por el rabillo del ojo algo moverse. Volteó a ver a sus espaldas y halló a Fang tratando de huir arrastrándose por el suelo. El equidna soltó a Bark y fue de inmediato a atacar a Fang, pero detrás de él Bark, recuperando la compostura, se levantó para después aprisionar a Knuckles entre sus brazos.

"¡Eso es, grandulón! ¡Aplástalo!", vitoreaba Fang.

Bark empezó a hacer fuerza para apretar a Knuckles más y más. El equidna se estaba quedando sin aliento.

"¡Hey Knux, atrapa!", gritó Sticks desde el exterior por la puerta del despacho mientras le lanzaba al equidna un brazalete con una piedra de cuarzo rojiza como gema.

Knuckles fue capaz de atrapar el brazalete con la boca, el cuarzo en el centro de la prenda empezó a brillar y, súbitamente, un aura rojiza emanó de Knuckles como una explosión.

Bark soltó a Knuckles, presa un profundo, horrendo e inexplicable sentimiento de terror que le era imposible identificar de donde provenía. Era una sensación asfixiante y paralizante, no podía resistirse a ella ni mucho menos huir. Se quedó petrificado mientras veía con pánico al equidna.

"¡Qué está pasando!", gritó aterrada Ana, que acompañaba a Sticks y se encontraba de rodillas en el suelo, abrazándose con fuerza mientras el más absoluto terror la embargaba.

"¡No tienes idea de lo mucho que odio esto!", decía Sticks mientras, con las manos temblorosas, presa del mismo terror, intentaba colocarse un brazalete similar al de Knuckles pero de tonos anaranjados. Cuando logró hacerlo, el aura rojiza de Knuckles se alejó de ella, creando una especie de burbuja. Sticks luego abrazó a Ana para que el aura de terror también la dejase a ella. "¡Más te vale terminar esto rápido! ¡Odio tener que ponerme esta baratija", gritaba la Tejón señalando su brazalete.

"Ya estoy por terminar", respondió Knuckles mientras se acomodaba el brazalete de Meta-Cuarzo en la muñeca derecha y se acercaba con calma hacia Fang.

La comadreja se encontraba en posición fetal en el suelo, temblando y delirando, totalmente presa del terror. Knuckles puso un pie sobre él mientras preparaba su puño para golpear.

"Te daré como último consuelo un fin rápido", sentenció el equidna mientras alzaba su puño dispuesto a dar un golpe fulminante.

"¡Knuckles!", gritó Sticks. "¡El pájaro!".

Cuando el equidna volteó a ver a qué se refería Sticks, se encontró con que la ave desquiciada había invocado una bomba de la mitad del tamaño de la habitación.

"¡Bestia Roja muy MUY aterrador y muy MUY malo!", tartamudeaba el ave aterrado mientras se chupaba un pulgar. "¡Big-boom hacer que Bestia Roja desaparezca!", terminó de decir antes de lanzar la enorme bomba.


Entonces...

Si bien la lluvia no había parado, de a poco iba amainando, pasando de ser una tormenta inclemente a un simple lluvia copiosa. En todo el medio del patio se encontraba el gran agujero que conectaba con el tanque de agua, con un gran embudo improvisado con la tela de lona impermeable que redirigía toda el agua que caía sobre sí al agujero de forma eficiente. En el interior de la casa el suelo estaba atestado de ollas, envases, vasos y recipientes de todo tipo, todos llenos de agua, algunos de agua limpia, otros con agua ligeramente turbia por el lodo.

Mientras en la cocina se estaba calentando una pequeña olla con chocolate, en la sala de estar, recostado sobre uno de los sillones con una toalla al rededor de los hombros y otra sobre la cara, estaba Knuckles exhausto, pero satisfecho y en calma. Amy le concedió el honor de ser el primero en darse una ducha con el agua recolectada, a forma de celebración. El había declinado al principio, pero entonces la invitación se volvió una exigencia al expresar la eriza su desagrado de estar cerca de alguien que apestaba tan mal a sudor, lodo y perro mojado. Al final resultó ser una buena idea, ya que el equidna pudo lavar con el agua su cansancio y sus preocupaciones. Tuvo por un momento el lujo de olvidar que el mundo se caía a pedazos y llenar su espíritu de esperanza... Pero aquella sensación, aquel llamado, aún permanecía.

El equidna se reincorporó en el sillón y posó su vista en la dirección desde donde "eso" le llamaba. Dio la casualidad de que en esa dirección se encontraba aquella Orquídea Añil, aun con roció del reciente riego que había recibido.

Knuckles empezó a rebuscar en su memoria sus recuerdos de Sally. No eran muchos, no había pasado tanto tiempo con ella como Amy o los demás, pero los poco que tenia eran agradables e inofensivos, más en sintonía con lo que afirmaba Amy. Ningún indicio que le diera explicación al porqué, cuando la oyó mencionar por última vez estando junto a Sonic, este último pusiera un rostro que jamás le había visto en los años que tenia conociéndole...

"¡Ya está listo el chocolate!", la repentina aparición de Amy, vistiendo una franela sin mangas, shorts y con una toalla amarrada sobre su cabeza, hizo que Knuckles se sobresaltara. "¿Qué? ¿De verdad es tan fácil asustar a Knuckles, el gran guerrero Equidna?".

"No me asustaste, solo me sorprendiste. Son dos cosas distintas".

"Claaaaaaroooo", la eriza soltaba una pequeña risita mientras Knuckles apartaba la mirada para ocultar su pena.

Amy colocó la taza de Knux sobre la mesa de centro, una gran taza con un malvavisco y una galleta flotando en ella. Knuckles agarró la taza y se tomó su tiempo para deleitarse con el olor y la calidez. Dio un sorbo y un enorme sentimiento de bienestar se extendió por todo su cuerpo. Intentó controlarse, pero a los poco segundos ya había acabado con todo.

"Si quieres más, aún queda".

"Está bien, no quiero... Bueno, quizá más tarde".

Amy dio una pequeña risa antes de proceder a beber de su propia taza.

"Parece que el tanque se llena a buen ritmo", observó Knux.

"¡Oh Si! Estoy impresionada. Creo que si la lluvia sigue así por unas cuantas horas, el tanque estará completamente lleno".

"Esperemos que así sea. Aunque dudo que el agua sea muy potable".

"¡No te preocupes por eso! Le pedí a Tails que instalara el sistema de filtrado, y como es costumbre suya, se pasó un poco de técnico y prácticamente inventó un sistema de purificación complejísimo. Por muy turbia que esté el agua, siempre saldrá prístina y totalmente potable del grifo. Creo que incluso puede volver el agua salada en dulce y... hasta purificar la orina, aunque prefiero no pensar mucho en eso".

"De maravilla ¿Y cuanto tiempo de agua tendríamos?".

"Hmmm, no lo sé. Ya que se rellenaba automáticamente con el manantial... Para nosotros tres, si somos lo bastante ahorradores... ¿Seis meses, quizá?".

"Debemos hacer que sea por lo menos un año, no sabemos cuando volverá a llover... o si volverá a llover siquiera".

"¿Qué se te ocurre?".

"Debemos mantener la rutina de ahorro. No tomar tanta agua".

"Okidoki".

"Comer comida seca lo máximo posible"

"Vaaale"

"Restringir los baños a uno por semana"

"¿¡Qué!? ¡Primero muerta! ¡Por lo menos una vez cada dos días!"

"Cada 4 días"

"¡Cada 2 días y medio!"

"Eso no tiene sentido. Tres días. Tómalo o déjalo".

"Ya, lo que sea", Amy, enfurruñada, centró su atención en su taza de chocolate. Tras unos segundo observó a la orquídea. "¿No dirás nada de mis flores?".

"No".

"Ok", Amy dio una pequeña sonrisa y continuó tomando su chocolate.

En el exterior, el murmullo de la lluvia seguía sonando. Desde el arriba se oían las gotas impactar contra las tejas del techo. El brillo del sol de la tarde traslucía ligeramente de entre las nubes.

"Entonces...", Knuckles empezó a hablar sin ver a Amy, solo a la orquídea. "De Acorn...", dijo al final.

"Si... fue un regalo, de mi último cumpleaños".

"Y significa mucho..."

"Muchísimo".

"Hmmm... Oye ¿Y esa cosa rara que haces con ella? Cuando te pones tal que así", Knuckles procedió a realizar la peor imitación de Amy intentando hacer telequinesis. La eriza rosa no pudo evitar reírse.

"¡Por Gaia! ¡No me digas que en verdad me veo así!".

"Definitivamente lo haces. ¿Qué intentas hacer? ¿Comunicarte con ella por telepatía o algo?".

"No, cabeza hueca." Amy introdujo la mano por el cuello de su franela y sacó a relucir un collar.

La prenda era sencilla en apariencia, una cadena de un metal muy brillante y con ligeros tonos rosáceos con un colgante que tenia a su vez la forma de un corazón y un ramo de rosas. Cada pequeña rosa tenia una piedrecita brillante, y la rosa más grande al centro una piedra de cuarzo.

"¿Eso es...? ¿Cómo se llamaba? Mentecato... Mantecado..."

"META-CUARZO, cabezadura. No puedo creer que se te haya olvidado de algo tan simple ¿Dónde está el Meta-Cuarzo que Nicole te dio, por cierto?".

"No me servía de nada, así que lo tiré".

"¿¡Qué!?".

"Ya soy bastante fuerte sin eso. Además, siempre que me ponía el brazalete, los Flikies y los Chaos huían de mi, como si me tuvieran miedo. Era muy deprimente, así que me deshice de él".

"¡Solo tu eres capaz de una solución tan bruta! A Sonic también le pasaba algo extraño cuando se ponía el suyo. Recuerdo a Rotor hablar algo de eso, lo llamaba... "Zona de no-sé-que"... Pero en fin, Sonic sabia controlarlo. Pudiste haberle preguntado como lo hacia en lugar de tirarlo".

"Bueno, ya lo pasado, pasado. No se puede a hacer nada más".

"¡Me sacas de quicio!", Amy cruzo los brazos y empezó a hacer pucheros. "Tu, Sonic y Tails son tan afortunados. Pudieron controlar los suyos a la primera. Mientras tanto yo llevo meses practicando y aun no puedo hacer la estúpida burbuja de practica".

"¿De verdad? Pero si es lo más fácil del mundo. Debes de ser malísima".

"¡Cierra la boca!"

"¿Y para que necesitas ese Meta-lo-que-sea? Eres casi tan fuerte como yo y además tienes tu martillo estúpidamente grande".

"No lo quiero para pelear".

"¿Entonces?".

"Quiero...", Amy se quedó en silencio un momento, un ligero aire melancólico se poso en su mirada. "Quiero proteger...".

"¿Qué cosa?".

"Lo que sea, no importa. Solo...", la eriza dio un rápido vistazo a la orquídea. "Me gustaría poder proteger lo que más quiero, para no perder nada más...".

Knuckles se quedó observando a la eriza con detenimiento, luego se centró en la flor.

"Ok", el equidna se levantó del sillón y se aproximo a la flor, tomándola con cuidado y llevándola hasta la mesa de centro de la sala. "Quieres hacer la burbuja alrededor de la flor ¿No? Inténtalo ahora, déjame ver".

La eriza se acomodó en su asiento, se inclinó para acercarse más a la flor, puso sus manos a su alrededor a una distancia considerable y empezó a concentrarse. En verdad parecía como si intentara levantar la flor con la mente o hablar con ella por telepatía. El meta-cuarzo de su collar brillaba débil e intermitentemente, como un foco mal conectado. Al rededor de la flor una especie de energía rosáceas se arremolinaba, como intentando formar algo, pero fracasando en cada intento. Hasta que por un instante, una burbuja de paredes delgadas apareció, para de inmediato desparecer por completo, a lo que Amy desistió de seguir intentando, exhausta.

"Eso fue deprimente", bromeo Knuckles.

"No entiendo qué estoy haciendo mal..."

"La lince decía que además de voluntad necesitabas tener algo en mente. ¿En qué piensas cuando intentas crear la burbuja?".

"Pues... en una burbuja ¿No?".

"Allí está tu error. Cuando intenté hacer la burbuja por primera vez, no pensé en simplemente crear una burbuja, sino en hacer la burbuja más fuerte que pudiera. No puedo hablar por Sonic y Tail, pero imagino que hicieron algo similar".

"Ahora que lo recuerdo...", Amy empezó a rebuscar en sus recuerdo. "Tu burbuja resultó ser tan pesada que se estrelló contra el suelo y lo rompió, Tail hizo una burbuja que era más ligera que el aire, y por un momento creímos que Sonic no había sido capaz de crear una, pero es que era invisible por estar hecha de aire".

"Exacto. Cada uno de nosotros tuvo en mente algo distinto y utilizó métodos diferente, pero aun así obtuvimos el mismo resultado... más o menos, tu me entiendes. Si te concentras únicamente en crear una burbuja, en el momento en que la creas, tu mente asumirá que ya has cumplido tu cometido y desistirá, por eso solo dura un instante".

"Entonces ¿En qué debería pensar si no es en una burbuja?".

"Tú ya me lo dijiste: Proteger. Así que crea una burbuja capaz de proteger lo que más amas".

Amy se mantuvo pensativa, cambiando su vista entre Knuckles, la flor y Knuckles otra vez. Parecía no estar tan segura, pero no tenia nada que perder, así qué hizo el intentó. Se volvió a inclinar hacia la flor y la rodeó con sus manos, pero esta vez cerró los ojos y se concentró en algo distinto.

El meta-cuarzo en el centró del colgante empezó a brillar de forma tenue pero ininterrumpida. El brillo fue tomando fuerza hasta que las demás piedras a su alrededor también empezaron a brillar. La energía rosácea fluía orbitando la flor, como olas movidas por la marea, volviendose más y más tangible... hasta desaparecer completamente. Knuckles se veía decepcionado. Estaba por tocar el hombro de Amy para que abriese los ojos hasta que notó algo formarse alrededor de la flor.

Eran como minúsculos capullos de flor que aparecían levitando por encima de la orquídea para luego abrirse como rosas floreciendo y derretirse formando una capa de energía rosada. De esa forma fueron abriéndose otro capullos que iban apareciendo, los cientos de capullos orbitando la flor. Así se fue formando por completo la burbuja, de paredes más gruesas y solidas.

Knuckles esbozó una gran sonrisa, pero se mantuvo en silencio. Esperó un segundo, dos, tres, cuatro, cinco...

"¿Ya se hizo la burbuja? Siento que pasó algo, pero...", murmuró la eriza, como temiendo que si hablaba muy alto, su esfuerzo se esfumaría.

"Abre los ojos y míralo por ti misma", respondió Knux.

Amy abrió lentamente y con cuidado el ojo derecho, cuando pudo ver con relativa claridad la burbuja abrió ambos ojos de par en par. Estuvo a punto de gritar, pero se contuvo y quedó totalmente paralizada. Esperó un segundo, dos, tres...

"Ya lleva como un minuto formada. Es un hecho, lo lograste", concluyó Knuckles.

"¡LO LOGRÉ!", gritó eufórica la eriza rosada antes de tomar la burbuja con sus manos y jugar con ella como una pelota. "¡En serio lo logre! ¡Lo...!", en ese momento la burbuja reventó como lo hacen las burbujas ordinarias, Amy fue lo bastante rápida como para atrapar la flor en el aire antes de que se estrellara en el suelo.

"¡Vaya, que mal! Supongo que un minuto y medio es tu limite por ahora", opinó el equidna. "Bueno, supongo que no está mal teniendo en cuenta que hasta hace poco no podia-"

El equidna fue interrumpido por un repentino abrazo de Amy.

"¡Muchas. muchas, MUCHAS GRACIAS, Knuckles!".

"H-hey, tu lo hiciste todo, yo no..."

"¡Igual gracias, de todo corazón!".

"Vale vale, de nada. Ahora ya suéltame, que me estas asfixiando",

"¡Oh, perdón, perdón!".

Ambos volvieron a sus respectivos asientos, Knuckles intentando mantener su fachada de tipo malo y Amy super contenta, con las piernas inquietas. La eriza volvió a intentar a crear otra burbuja pero en el aire. Lo hizo sin cerrar los ojos y ésta se formó sobre la palma de su mano. Amy empezó a juguetear con ella y a hacer malabares hasta que reventó.

"Si sigues practicando podrás crear armas como las que yo y Sonic teníamos, más grandes y más fuertes... como otro martillo, supongo".

"No sé, me gustan estas burbujas. ¡Son tan bonitas!".

"Bueno, puedes hacer lo que quieras. Es tu poder a fin de cuentas".

"Oye ¿Y tu creaste algo?".

"Lo intenté, si".

"¿Y qué era? Había visto el de Sonic y Tails, pero nunca pude ver el tuyo"

"¿No decía Acorn que eso tiene que ser secreto?"

"¿Qué más da? Si ya te deshiciste de tu Meta-Cuarzo".

"Uno nunca sabe..."

"¿Puedes decirme al menos en que pensabas cuando lo invocabas?"

Knuckles se mantuvo en silencio mientras reflexionaba. Observó uno de sus puños y concluyó:

"Lo mismo de siempre"


Maverick Lore:

[...] Muchos estudiosos del Reino [de Acorn] han volcado sus esfuerzos en tratar de descifrar el enigma que es la Energía Caos. Más poderosa y errática que cualquier otro tipo de energía, se ha descubierto que ésta se encuentra ampliamente extendida en todo el mundo. Es, de hecho, parte esencial de la vida en el planeta, casi se podría decir que es su combustible. Pese a sus características anómalas, la energía Caos, como toda energía, obedece a la Primera ley de la Termodinámica, «No se crea ni se destruye, sino que se transforma»; fluyendo y transmutando con el tiempo, la energía Caos dota de vitalidad a todos los seres vivos por igual. [...] Pero hay ciertos individuos que, de forma natural, parecieran acumular cantidades considerables de dicha energía, como si ésta tuviese voluntad propia y los eligiese para resguardarla... metafóricamente hablando, por su puesto. Estos individuos son diversos y variopintos, desde organismos complejos, sensibles y capaces de razonar, hasta microorganismos unicelulares. Este hecho vuelve sumamente complicado el determinar qué hace que dicha acumulación se lleve a cabo, aunque sin duda una de las razones es innegablemente la proximidad a fuentes conocidas de grandes cantidades de energía caos (dígase, Las Esmeraldas del Caos o la Mítica Esmeralda Maestra). Sea cual sea la razón de la acumulación, es un hecho que aquellos individuos que la poseen, son dotados de unas capacidades que superan a la media o ya directamente están ausentes en el individuo promedio, siendo una de ellas aquel fenómeno, tristemente no muy ampliamente estudiado, que se manifiesta cuando un individuo con dichas características entra en contacto con una piedra de Meta-Cuarzo: La (tentativamente) llamada Zona de Influencia. [...]"

Extracto del Trabajo Especial de Grado de Rotor The Walrus Titulado: "Sobre las Zonas de Influencia (ZOI) y su manifestación espontanea en seres vivos sobrecargados de Energía Caos".

P.D.: Si se preguntan que es esto, va ha ser la forma de dar lore e información complementaria sin necesidad de que un personaje se tenga que detener a dar una Charla Ted sobre sus poderes como en Hunter x Hunter o Jojos