Esta obra es una creación original y está protegida por derechos de autor. Los personajes y elementos del universo de Fairy Tail pertenecen al autor mangaka Hiro Mashima
Fairy Tail: Nueva Extalía
Capitulo 26: Huellas en la arena
Prologo del Arco del Distrito Desértico
Vagón del tren. Rumbo al Oeste del Gran Desierto de Ishgar.
El traqueteo del tren era el único sonido que rompía el silencio. La esfera del cetro de Carla emitía un leve brillo inestable mientras Aoi procesaba la información.
"El anuncio de la reina Shaddick está a punto de comenzar..." informó con cautela. "Pero, a simple vista, esto no parece buenas noticias para nosotros."
Happy, Carla y Touka intercambiaron miradas de preocupación. Touka frunció el ceño.
"¿A qué te refieres con eso?"
Aoi tardó un par de segundos en responder. Su voz sonó más grave, como si dudara en decirlo.
"Veo varios carteles de recompensas de 'Se Buscan'… Todos ustedes están en ellos."
Un escalofrío recorrió la espalda de Happy. Carla mantuvo su expresión indiferente, pero sus dedos se crisparon sobre su cetro. Touka chasqueó la lengua y apartó la mirada, como si la idea misma la irritara.
"¿Y como nos vemos?" preguntó Carla, con un tono medido.
Aoi analizó las imágenes un poco antes de responder. "Happy y tú aparecen en sus formas humanas… mientras que Touka en su forma de batalla."
El vagón quedó en completo silencio. "Las recompensas aún no han sido reveladas…"continuó Aoi, "pero si Shaddick está haciendo esto, significa que sus cabezas ahora tienen un precio."
La información cayó como un balde de agua fría. Hasta ahora habían estado huyendo, sí, pero esto… esto significaba que cualquiera podría delatarlos por dinero. No solo los Vestigios del reino Exceed, sino cazarrecompensas, mercenarios e incluso simples ciudadanos buscando una oportunidad de dinero fácil.
"Tsk…" Touka bufó, cruzando los brazos. "Justo lo que necesitábamos."
"¿Qué rayos piensa esa bruja?" murmuró Happy, sintiendo un nudo formarse en su estómago. "Nos derrotó… ¡Nos dejó casi muertos! ¡Ha puesto en peligro a los Exceeds! ¿Y ahora quiere que medio mundo nos persiga?"
"Es una jugada política…" Carla cerró los ojos un momento, respirando hondo. "Con esto, se asegura de que no haya lugar seguro para nosotros."
Touka miro fijamente los carteles y una duda cruzó por su mente. "¿Por qué no muestran nuestras formas Exceeds? Digo así es como nos vemos comúnmente."
Happy y Carla compartieron una mirada de intriga. "Es un buen punto, Touka. ¿Por qué Shaddick no utilizo esas imágenes?" Pregunto al aire.
La intriga envolvió el ambiente hasta que Aoi, después de pensarlo un poco, dio su interpretación. "Es posible que lo hicieran a propósito… porque si usaran sus formas Exceed, habría gente que los reconocería. No solo son conocidos en Fiore, sino también en el reino Exceed. Carla es la hija de la reina Shaggotte y, aunque no lo acepte, sigue siendo la princesa del reino. Y Happy…" Aoi hizo una breve pausa antes de continuar. "Es el héroe de los MFs ."
El título cayó con peso en el vagón. Happy sintió una presión en el pecho, pero no dijo nada.
Aoi continuó. "Si alguien viera sus formas Exceed en los carteles, habría quienes dudarían… incluso quienes podrían ayudarles. Pero en sus formas humanas, nadie los reconoce. Nadie los cuestionará. Nadie dudará en capturarlos."
Touka chasqueó la lengua. "Nos están ocultando de nuestra propia gente. En esas formas, somos completos desconocidos para ellos."
Happy apretó los puños. "Shaddick quiere que estemos solos…"
"Quiere que no tengamos escapatoria," murmuró Carla. "Para hacernos sentir la sensación de soledad y desesperación."
Justo cuando iba a decir algo más, la luz de la esfera se intensificó.
"Logré sintonizar la transmisión." La voz de Aoi sonó tensa. "Puedo proyectarla perfectamente."
El equipo Exceed se preparó. Lo que fuera que la reina Shaddick estuviera a punto de anunciar… sin duda, cambiaría su situación.
Mientras tanto.
Castillo Real, Capital del Reino
En el gran salón de conferencias del reestructurado castillo real, una tarima se alzaba en el centro, rodeada de luces de lácrimas y proyectores. Varias cámaras flotaban en el aire, registrando cada ángulo del evento para transmitirlo a todos los distritos del reino Exceed.
Los reporteros se apiñaban en la primera fila, ajustando sus dispositivos de grabación, mientras que, en el exterior del castillo, una multitud diversa de civiles—Exceeds, y otros residentes del reino—esperaba expectante. Algunos susurraban entre ellos, mientras que otros mantenían la vista fija en la tarima, anticipando el momento en que la reina Shaddick hiciera su aparición.
"¿Que clase de anuncio dirán ahora...?" Susurró uno de los civiles.
"¿Espero que no sea nada malo...?" Se preguntó otro."¿Podría significar que su majestad vaya a disminuir los impuestos? Eso me gustaría..." Murmuró un anciano.
"Tengo hambre..." Se quejó un pequeño Exceed.
"¿Tendrá que ver con el incidente del castillo real de hace unos días...?" Se cuestionó una chica. "¿Donde estará la reina Shaggotte?"
Esas y muchas más preguntas, son las que los ciudadanos se hacían.
Entonces, las puertas del gran salón se abrieron y los ministros del reino Exceed ingresaron con paso medido, tomando sus posiciones en la tarima, quedando alineados en el fondo, con expresiones sobrias.
Marice fue la siguiente en entrar. Aunque su rostro mantenía la compostura, su postura y la falta de su característica energía la delataban. Algo en sus ojos reflejaba un cansancio emocional difícil de ocultar y esos carteles le daban mala espina.
"¿Que es lo que planea Shaddick?" Se preguntó.
Y finalmente, con un paso elegante y seguro, la reina Shaddick apareció.
El salón entero pareció contener el aliento.
Ataviada con su vestido ceremonial, de tonos violetas con bordados dorados, cada uno de sus movimientos emanaba autoridad y perfección calculada. Su expresión era serena, pero sus ojos brillaban con esa intensidad que hipnotizaba a quienes la observaban. Caminó con gracia hasta el centro de la tarima, posicionándose frente a la hilera de micrófonos lacrima.
A sus costados, dos escuadrones de la Guardia Fantasma sostenían las banderas del reino Exceed, con posturas rígidas y disciplinadas, como si su sola presencia bastara para disuadir cualquier disrupción.
"Dan mal rollo..." Murmuraron algunos civiles.
Entonces, cuando Shaddick se acomodó en su lugar, el murmullo entre la multitud se extinguió de inmediato. Con una postura impecable y una mirada serena pero firme, alzó la voz con un tono tan envolvente como autoritario.
"Ciudadanos del glorioso reino de Nueva Extalía, desde la capital real y todos los distritos que lo conforman. Es un honor dirigirme a ustedes en este día, pues tengo tres anuncios de suma importancia para nuestro pueblo."
En ese momento, de los asientos de la sala de conferencias, alguien se levantó su mano antes de levantarse, era una chica lemur (M.F) de cola anillada se destacó, su cabello blanco brillando bajo la luz del sol. Con un aire decidido, se presentó con firmeza.
"Soy Alise, del periódico independiente 'Archivos del Reino'. Su Majestad, ¿puede confirmarnos si alguno de estos anuncios tiene relación con la reciente ausencia de la reina Shaggotte?" Su voz resonó, clara y penetrante, atrayendo la atención de los presentes.
La reina Shaddick, con una sonrisa calculada y una postura elegante, se giró hacia Alise, sus ojos dorados brillando con confianza. "Agradezco su pregunta, señorita Alise. Sí, es precisamente sobre la ausencia de mi contraparte la reina Shaggotte que quiero hablar en mi primer anuncio."
El salón se llenó de expectación, y los reporteros ajustaron sus dispositivos, listos para registrar cada palabra.
Mientras tanto
La esfera de Aoi proyectaba la imagen de la reina Shaddick en el salón de conferencias. En el estrecho espacio del vagón de carga, el equipo Exceed permanecía en silencio, cada uno sumido en sus pensamientos. La tensión en el aire era palpable; todos sabían que lo que la reina estaba a punto de anunciar afectaría directamente su destino.
Cuando Alise preguntó por la reina Shaggotte, el rostro de Carla se endureció. "Me imaginaba que esto iba a pasar," murmuró con frustración. Sus dedos se crisparon sobre su cetro. "Shaddick no perdería la oportunidad de mentirles a todos sobre el paradero de mi madre."
Aoi, atenta a la expresión de Carla, confirmó su sospecha. "Es probable que use una versión pública para engañar a los civiles y desviar la atención de la verdadera situación."
Touka apoyó una mano en su mejilla y suspiró. "Supongo que tiene sentido. Shaddick no revelaría que tu madre está pagando las consecuencias de nuestras acciones al intentar rescatar a Happy."
Happy bajó las orejas, sintiendo el peso de esas palabras. "No tenías por qué recordárnoslo, Touka…"
Ella se encogió de hombros. "Es la verdad, aunque no nos guste."
Carla apretó la mandíbula. "Sea cual sea la mentira que vaya a decir esa bruja de Shaddick, debemos escucharla. Necesitamos saber qué tanto distorsiona la verdad."
El grupo asintió y guardó silencio. Sus miradas se fijaron en la esfera de Aoi. Shaddick estaba a punto de hablar.
Paralelamente
Shaddick continuó, su tono cambiando a uno más serio. "Como todos saben, nuestro reino ha crecido con gran velocidad y prosperidad, pero aún somos jóvenes en comparación con otros reinos de este mundo," continuó con una leve sonrisa. "Es por eso que, pensando en el bienestar de Nueva Extalía y con el deseo de mejorar sus capacidades como líder, la reina Shaggotte ha decidido aceptar una valiosa oportunidad."
Los murmullos comenzaron a extenderse entre los presentes.
"Un reino extranjero, con una larga historia en gobernanza y diplomacia, le ha ofrecido la posibilidad de recibir una asesoría especial en políticas humanas. Con este aprendizaje, podrá enriquecer su conocimiento y fortalecer nuestro reino."
El silencio en la sala se rompió con nuevas voces de duda.
"Actualmente, la reina se encuentra en dicho reino, donde permanecerá por aproximadamente cuatro meses, aprendiendo y tratando de establecer alianzas beneficiosas con ellos. Antes de partir, me ha confiado la responsabilidad de ocupar su lugar en su ausencia, asegurándome de respetar sus ideales y continuar su labor. Pero no se preocupen, ella me avisará y estará al tanto de lo que suceda en el reino a través de mi y los ministros."
Desde afuera del palacio, los ciudadanos que seguían la transmisión en las pantallas reaccionaron con escepticismo.
"¿La reina se fue sin avisar?" Se cuestionaron algunos.
"Es raro... pero tiene sentido, después de todo, aún estamos creciendo como reino."
Aprovechando la ligera aceptación del público, Shaddick adoptó una expresión más comprensiva.
"Entiendo que esta noticia pueda haber sido inesperada para muchos," dijo, con su tono suave y persuasivo. "Sin embargo, la decisión fue tomada con poco tiempo de antelación. La oferta llegó en un momento crucial y la reina Shaggotte consideró que era una oportunidad que no podía dejar pasar."
En ese momento, la reportera Alise alzó la voz. "Reina Shaddick," dijo con firmeza. "Si esto es cierto... ¿por qué la reina Shaggotte no nos dio este anuncio en persona antes de su partida?"
Los murmullos crecieron de nuevo. La pregunta era razonable.
Shaddick no mostró ni un atisbo de incomodidad. Su respuesta llegó con la misma calma calculada:
"Por cuestiones de tiempo," explicó, entrelazando sus manos. "Debió partir con rapidez para no perder la oportunidad. Sin embargo, me dejó instrucciones claras y su total confianza para transmitir este mensaje."
El ambiente se volvió más relajado. Alise hizo una nota, mientras los murmullos de la multitud volvían a surgir, algunos expresando preocupación y otros curiosidad. "Bueno... supongo que eso tiene sentido."
"Si la reina misma le confió la tarea, no hay razón para dudar."
El sonido de aplausos comenzó a extenderse, primero en el salón y luego en la multitud fuera del palacio. No todos parecían convencidos, pero la mayoría aceptó la explicación.
Mientras los aplausos resonaban en la sala, Marice y los ministros intercambiaron miradas discretas. Aunque sus rostros permanecían impasibles, sus gestos los delataban: algunos desviaron la vista, otros tensaron los labios en una línea fina, y uno de ellos incluso dejó escapar un suspiro apenas audible. Todos sabían la verdad sobre el paradero de la reina Shaggotte, sabían que esa verdad hubiera causado bastantes conflictos en el reino de haberse sabido.
Mientras tanto
Desde la esfera de Aoi, en el vagón del tren, Carla apretó el cetro con fuerza. No podía creerlo todo lo que Shaddick había tenido el descaro de decir sobre el paradero de la reina Shaggotte.
"Qué descaro," murmuró con los ojos entrecerrados. "Miente con tanta naturalidad..."
Happy frunció el ceño. "Aye... Solo nosotros sabemos la verdad, pero los demás..."
"Ya está sembrando la duda," completó Touka, cruzándose de brazos. "Y la mayoría ya se lo tragó. Es decir, si no hubiéramos presenciado la desaparición de Shaggotte esa noche, fácilmente podríamos haber caído... Eso creo." Admitió Touka.
El equipo Exceed no apartó la vista de la transmisión. Aún quedaban más anuncios por escuchar.
Mientras tanto
La reina Shaddick mantuvo su expresión serena mientras la multitud aún murmuraba tras la explicación de la ausencia de Shaggotte. Aprovechó el momento, dejando que la idea se asentara en las mentes de los presentes antes de continuar.
"Ahora," su voz resonó con firmeza en la sala de conferencias, "quiero compartir con ustedes nuestro segundo anuncio de gran importancia para el futuro de nuestro reino."
Los murmullos cesaron de inmediato, todos atentos a sus palabras.
"Con el crecimiento gradual de Nueva Extalía, es nuestro deber garantizar un desarrollo sostenible que fortalezca tanto nuestra infraestructura como nuestras capacidades mágicas y tecnológicas. Es por ello que, tras cuidadosas deliberaciones, he tomado la decisión de establecer el Ministerio de Desarrollo e Investigación."
Una reacción general de aprobación recorrió la multitud. Los ministros asintieron, y algunos ciudadanos intercambiaron miradas, intrigados por la propuesta.
"Este nuevo ministerio," prosiguió Shaddick, "tendrá la tarea de impulsar innovaciones en múltiples sectores, incluyendo la energía mágica, la arquitectura, la seguridad, la educación y la salud. Se fomentarán investigaciones que nos permitirán optimizar el uso de la magia en nuestra vida cotidiana, además de mejorar nuestras defensas y prosperidad.
La respuesta del público fue positiva. Las palabras de Shaddick eran razonables; era natural que un reino en expansión necesitara un organismo dedicado a su progreso. Entre los asistentes, los ministros asintieron con aprobación, reconociendo la importancia de esta medida.
Los aplausos llenaron la sala y las calles. Para los ciudadanos, este anuncio representaba un paso hacia un mejor futuro. Y para la reina, significaba un paso más hacia la consolidación de su tanto
Paralelamente
El silencio reinó en el vagón mientras el nuevo anuncio de Shaddick aún resonaba en sus mentes. No había duda de que la creación de un ministerio así era una medida lógica para un reino en crecimiento.
"No voy a negar que suena bien…" murmuró Happy, cruzado de brazos.
"¡Happy!" Exclamó Carla indignada, cruzándose de brazos. "Sabes perfectamente que hablamos de la misma persona que nos quiere matar."
Happy trago pesadamente. "Es verdad lo que dices, pero Shaddick aún debe seguir haciendo su papel de reina. Quiero decir, a pesar de sus acciones, realmente un ministerio como ese podría ayudar mucho al reino."
"Esa bruja siempre ha sido una persona difícil de leer, pero no es tonta. Esto es una movida estratégica…" Touka se llevó una mano a la barbilla. "Si realmente lo usa para mejorar el reino, entonces no es algo malo, ¿o sí?"
Carla negó con la cabeza, sus ojos reflejaban cautela. "Es verdad lo que Happy dijo, pero no lo sé…" dijo con seriedad. "Claro, Shaddick pudo haber creado este ministerio con propósitos nobles, pero… suena demasiado bueno para ser verdad. Algo me dice que hay más detrás de esto."
Happy y Touka intercambiaron miradas. En cierto modo, Carla tenía un punto. A pesar de sus métodos cuestionables, Shaddick siempre había tomado su papel como reina con seriedad. Incluso Shaggotte lo había reconocido en el pasado.
Aoi, quien había estado analizando la situación, intervino.
"Creo que todos tienen razón en parte," dijo con un tono neutro. "La idea en sí no es mala. Si se usa bien, podría ayudar a Nueva Extalía a crecer. Pero también es posible que Shaddick lo utilice para algo más… algo que no ha dicho."
"Tendremos que esperar para ver qué resulta de todo esto." Añadió Carla. "Solamente espero que no sea algo malo."
El ambiente se tornó pesado. No podían saber con certeza cuáles eran las verdaderas intenciones de la reina, pero la duda estaba sembrada.
Mientras tanto
Shaddick sonrió para sus adentros, le gustaba la sensación de tener el poder bajo su control y a las masas tranquilas y contentas, de esa manera seria más fáciles de manejar.
Entonces, una de las reporteras levantó la mano y, con un tono profesional, formuló la pregunta que muchos en la sala se hacían:
"Su Majestad, respecto al nuevo Ministerio de Desarrollo e Investigación, ¿quién estará a cargo de liderarlo?"
Shaddick mantuvo su expresión serena y respondió con calma:
"Pronto se anunciará quién ocupará ese puesto. Por ahora, estamos en la fase inicial de estructuración y debemos completar el proceso legal correspondiente. Les pido paciencia, pues la selección del ministro es una decisión que tomaremos con sumo cuidado para garantizar el progreso del reino."
Su respuesta fue clara y medida, suficiente para calmar la curiosidad del público expectante.
Entonces, Shaddick dejó que el murmullo de la multitud se disipara antes de retomar la palabra. Esta vez, su tono se volvió más serio, y su sonrisa se desvaneció lentamente.
"Sin embargo," dijo, permitiendo una breve pausa para captar la atención de todos, "este siguiente anuncio no será tan grato como el anterior. Se trata de un asunto de seguridad pública que no puede ser ignorado."
El ambiente en la plaza cambió. La tensión comenzó a instalarse entre los asistentes, quienes intercambiaban miradas de incertidumbre.
"Como bien saben," continuó la reina de la noche, "hace un par de noches han ocurrido un par de incidentes graves, como la fuga e Infiltracion del calabozo real, donde los responsables en su intento de escapar de la Guardia Fantasma, provocaron bastante daño a su paso. Ahora hemos logrado identificar a los responsables, y es nuestra obligación tomar medidas para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos."
Con un movimiento de su mano, una serie de imágenes más grande apareció en el aire, proyectadas por un sistema de lacrima. Eran carteles de búsqueda con los rostros del equipo Exceed: Happy, Carla y Touka. Las imágenes eran claras, y debajo de cada una se especificaban sus nombres y las recompensas ofrecidas por cualquier información sobre su paradero.
"Estos individuos," declaró Shaddick con firmeza, "han desafiado la paz de nuestro reino y han causado disturbios que no podemos tolerar. A partir de este momento, ofrecemos una recompensa a quien proporcione información confiable que nos ayude a localizarlos."
El murmullo entre la multitud se volvió más intenso. Algunos ciudadanos observaban los carteles con sorpresa, otros con evidente enojo. Había quienes dudaban, pero también quienes parecían dispuestos a aceptar lo que la reina decía.
Mientras tanto
En el vagón del tren, el equipo Exceed observaba la proyección de Aoi en completo silencio. La verdad que ya conocían ahora se hacía pública, y su situación acababa de volverse aún más peligrosa.
"Esto no me gusta para nada." Expresó Happy con suma preocupación.
El equipo Exceed compartió una mirada de intriga antes de volver a enfocarse en la proyección del siguiente anuncio.
En la capital real
El bullicio de la multitud era bastante abrumador, así que Shaddick alzó su cetro para indicarles que se calmarán, lo que logro con suma facilidad.
Ahora con la multitud calmada, Shaddick sonrió y con un gesto, alzó una mano y las pantallas de lacrima a su alrededor se enfocaron en mostrar un cartel a la vez. Está vez , la imagen del cartel era de un joven humano de cabello azul, con rastros de magia de viento rojo a su alrededor, apareció en el centro de la sala.
"El primer individuo es conocido como Happy, alias Freyr," anunció con voz firme." Aunque no estamos completamente seguro de que ese su verdadero nombre, ya que sospechamos que ha asumido ese nombre reconocido, para pasar desapercibido y causar confusión entre algunos civiles."
Los civiles, en especial los MFs estaban sumamente intrigados. Sabían que ese nombre de Happy, era sumamente importante en su cultura como el nombre del héroe que los salvo hace tiempo. Pero su apariencia física y su actitud no coincidían para nada, al pequeño Exceed azul que relataban sus relatos de hace varios años.
"¡Como se atreve a tener el descaro de utilizar ese nombre!" Pensaron indignados algunos civiles.
Shaddick vio como la multitud parecía perpleja, pero prosiguió. "Lo que si sabemos es que este un criminal sumamente peligroso de origen desconocido que ha utilizado habilidades mágicas de viento para causar disturbios y desafiar la autoridad del reino. No se dejen engañar por su apariencia o por la similitud de su nombre con aquel héroe conocido entre ustedes, pues a diferencia de aquel Happy, este individuo ha demostrado ser un enemigo altamente peligroso." Añadió Shaddick con una gran voz. "¡Por lo que he decidido darle una recompensa de ¥600.000 Jewels! ¡Ya sea vivo o muerto!"
Dentro del vagón del tren, Happy sintió un escalofrío recorrerle la espalda al ver su rostro humano proyectado frente a todos. Su primera reacción fue una mezcla desconcierto, impotencia e culpa, pero pronto su mente saltó a una preocupación mayor.
"Fairy Tail..." pensó con el corazón acelerado. Si esos carteles llegaban a manos de sus amigos en Magnolia, ellos se enterarían de su situación y, conociéndolos, no dudarían en intervenir. La sola idea de que se involucraran en el conflicto le generó una ansiedad que no podía ignorar, ya que podría ponerlos en peligro a ellos a los propios civiles del reino si la reina se enteraba.
"Shaddick..." murmuró, apretando los puños.
Sabía que esa mujer era la responsable, pero se dio cuenta que era bastante débil a comparación de ella. Tenía una clara idea de cómo poder avanzar para eventualmente enfrentarse contra la ella... Pero para eso necesitaba a sus compañeras, aunque su situación con ambas estaban seriamente fracturadas.
"Tengo que arreglar nuestra situación, antes de que sea demasiado tarde."
Shaddick levanto una vez más su cetro, y la imagen de Touka, en su forma de batalla manipulando agua, aparece proyectada en el aire. La multitud observa con atención mientras la reina comienza a hablar.
"El segundo individuo que buscamos es esta Exceed extranjera," hablo Shaddick, señalando la imagen. "Su nombre es Touka, y ha sido identificada como una engatusadora de hombres que busca obtener lo que desea mediante manipulaciones. Es responsable de la planificación e infiltración del calabozo real, donde liberaron a un peligroso preso, así como de la destrucción de propiedad pública y privada y rebelión contra la autoridad real. Por lo que su recompensa es de alrededor de 450.000 ¥ Jewels. Al igual que el criminal anterior, también se le busca viva o muerta." Exclamó la reina.
La multitud murmuro, y se sentía un aire de tristeza al ver a alguien tan linda como Touka involucrada en el mundo criminal. Algunas personas intercambian miradas de compasión, mientras que otras muestran incredulidad ante las acusaciones.
Mientras tanto en el vagón del tren, Touka siente un nudo en el estómago al escuchar las palabras de Shaddick. Con una gota de sudor corriendo por su frente, se sincera: "Jamás imaginé que acabaría siendo una prófuga de la justicia..." Luego, se rasco la cabeza, mirando hacia el suelo. "Pero... es un poco extraño que digan que soy una engatusadora de hombres."
Carla, con una mirada de indiferencia, se vuelve hacia Touka. "Probablemente lo dice porque cada vez que intentas acercarte a Happy, se ve como si estuvieras tratando de acercarte a él. No me sorprendería que quien tomó esa foto pensara lo mismo."
Touka se sonroja, dándose cuenta de que, efectivamente, sus intentos de estar cerca de Happy pueden haber llevado a esa impresión. "¡Sabes que no era mi intención!" protesta, pero su tono suena más defensivo que convincente.
Mientras tanto, en la plaza, Shaddick observa la reacción del público con satisfacción. Sabe que está sembrando dudas y desacuerdo entre el equipo Exceed.
"Así que ya ven, esta Exceed también es peligrosa. Se les recomienda no acercarse a ella."
Shaddick esbozo una sonrisa de emoción, ya que todo estaba saliendo perfectamente según su plan. "Ahora pasamos con última integrante de ese equipo de criminales." Ella alzo su cetro y la imagen de Touka desapareció de la proyección, y en su lugar apareció la siguiente acusada.
Esta vez, la multitud observó con una mezcla de sorpresa y… ¿temor?
La proyección mágica se desplazó una vez más, revelando la imagen de una joven humana de largos cabellos blancos. Su expresión era feroz, con los ojos blanqueados y una sombra oscura cubriendo parte de su rostro, dándole una apariencia amenazante. Era una imagen poco favorecedora, capturada en lo que parecía ser un instante de furia.
Shaddick hizo una leve pausa, como si permitiera que el público asimilara lo que veía. Luego, con su tono sereno pero firme, continuó.
"La última integrante de este grupo responde al nombre de Carla." Su mirada recorrió a los presentes, notando la ligera confusión de algunos. "Si bien comparte nombre con nuestra estimada princesa real, es imperativo aclarar que no son la misma persona. Esta Carla es, de hecho, una humana de origen desconocido, lo que ya plantea interrogantes sobre su verdadera identidad."
Algunas voces murmuraron entre la multitud, intrigadas por aquella afirmación.
"Su comportamiento ha sido, cuando menos, inquietante. Ha demostrado una notable habilidad para persuadir y manipular situaciones a su favor, razón por la cual se le considera especialmente peligrosa. Entre los delitos que se le imputan están: infiltración en el calabozo real, complicidad en la liberación de criminales, agresión a un funcionario del reino, así como el hurto de una reliquia de gran importancia para la Corona."
Las pantallas de lacrima proyectaron entonces imágenes del caos que había dejado su escape. Muros derrumbados, la guardia civil destrozados en el suelo, y rastros de batalla marcaban su paso.
Shaddick ladeó la cabeza con una leve expresión de desaprobación. "Aunque la posesión de dicho cetro pueda ser cuestionada, lo cierto es que su apropiación ocurrió sin el debido proceso ni la autorización correspondiente. Como tal, este objeto debe ser devuelto a la Corona para su debida custodia."
Su tono se endureció levemente antes de concluir: "Insto a todos los ciudadanos a permanecer vigilantes. Esta mujer no solo posee una gran destreza mágica, sino que también es sumamente astuta. No permitan que sus palabras o su aparente fragilidad los engañen. Por lo que hemos puesto una recompensa de alrededor de 450.000¥ Jewels por ella. ¡Al igual que sus compañeros, se la busca viva o muerta!"
El público murmuraba, indeciso. Algunos observaban la imagen con cierto escepticismo, mientras que otros comenzaban a verla con recelo.
En el vagón del tren
Carla apretó los dientes, su pelaje erizándose por la indignación. "¡¿Pero qué es esta imagen?!", exclamó, señalando la proyección de su rostro distorsionado por la furia. "¡No parezco una criminal, parezco una demonio enloquecida!"
Desde la esfera del cetro, Aoi trató de contenerse… pero al final no pudo evitar soltar una carcajada. "¡Pffft! Perdón, pero… ¡jajajaja! ¡Parece sacado de un cuento de terror!"
La risa de Aoi fue tan fuerte que la imagen de la transmisión se distorsionó y se perdió momentáneamente. Carla, molesta, agitó la esfera.
"¡No es momento para reírte! ¡Vuelve a poner la transmisión!"
Aoi, aún con lágrimas en los ojos de tanto reír, se disculpó y restauró la imagen.
Carla suspiró con frustración. "Decir que soy manipuladora… Qué descaro." Murmuró, cruzándose de brazos.
Touka, aún asimilando la situación, inclinó la cabeza. "Bueno… técnicamente, siempre tienes buenos argumentos y te sales con la tuya cuando discutes con cualquiera. Tal vez por eso lo interpretaron así."
Carla le lanzó una mirada fulminante. "¿Insinúas que soy algo manipuladora?"
Touka levantó las manos fingiendo inocencia. "¡No, no... Bueno de hecho un poco! Solo digo que… eres muy convincente cuando engañas a alguien cuando que te pide de favor que le digas la verdad sobre la desaparición de cierto Exceed azul. Verdad, Carla?"
Carla suspiró y miró la proyección con el ceño fruncido.
"Mira lo siento por eso, pero las circunstancias son diferentes ahora. Shaddick está torciendo los hechos para volver a la gente en nuestra contra. Lo peor es que muchos se lo creerán."
Touka bajo la cabeza. "Supongo que es la verdad..."
Por otro lado Happy, en silencio, desvió la mirada. Sabía que Carla tenía razón… pero también sabía que, por mucho que la verdad estuviera de su lado, probar su inocencia sería casi imposible, al menos de momento.
De vuelta en el castillo.
La sala estaba en un silencio absoluto, el aire cargado de tensión tras la revelación de las recompensas de los tres criminales más buscados. Los murmullos se apagaron cuando Shaddick, con un aire de autoridad aún más imponente, levantó una mano, señalando a la audiencia para que prestara atención.
Con una expresión que denotaba seriedad y control absoluto, Shaddick comenzó a hablar.
"Ahora, hemos llegado al punto culminante de esta reunión. Después de mostrar a los tres criminales más peligrosos en el reino, es mi deber revelar un último cartel... uno que cambiará por completo la percepción de esta situación."
Los ojos de todos se centraron en la reina, y la proyección cambió nuevamente. Esta vez, sin imagen alguna, solo un fondo oscuro, con la atmósfera densa y cargada de misterio.
"Este individuo," Shaddick continuó, su tono bajo y solemne, "Debido a que no conocemos su nombre, lo hemos apodado Whisper, un alias debido a que nuestro únicos encuentros con él donde ha logrado escapar de la autoridad, se escuchaba un leve susurró en los alrededor antes de que ese individuo desaparezca. Puede que no tengamos mucha información sobre él, pero lo que sabemos es suficiente para que sea considerado la mayor amenaza que ha enfrentado este reino."
El público contuvo la respiración. El equipo Exceed, que se encontraba al tanto de las recompensas reveladas, ya empezaba a imaginar que no estaban tan cerca del tope como pensaban. Sin embargo, la próxima revelación los dejó atónitos.
"Este individuo es responsable de crímenes que superan lo imaginable. Alta Traición, homicidio, manipulación a gran escala..." Explicó la reina.
El silencio que siguió a esas palabras fue absoluto. La sala se llenó de murmullos ahogados, y los presentes intercambiaron miradas desconcertadas, apenas creyendo lo que acababan de oír.
Shaddick dejó que la tensión creciera, saboreando el impacto de sus palabras. Luego, con un leve gesto, añadió la cifra:
"A diferencia de los demás, este individuo ha cruzado todas las líneas, y no solo se le busca con vida, sino que se le busca... muerto. Por lo que hemos decidido otorgar a este tal Whisper tiene una recompensa de... ¡15 millones de Jewels! La mayor recompensa jamás vista en todo el reino de Nueva Extalía hasta ahora."
Un escalofrío recorrió la sala. Algunos presentes palidecieron al escuchar la cifra, otros intercambiaron miradas nerviosas. Un murmullo creció entre los nobles y oficiales, como si, por primera vez, se dieran cuenta de que existía un monstruo del que ni siquiera habían oído hablar.
La reina dejó que la sala se llenara de murmullos mientras los presentes, y especialmente el equipo Exceed, procesaban la magnitud de la revelación. Nadie podía evitar sentir una profunda inquietud. Si Whisper realmente era tan peligroso como se describía, era una figura completamente fuera de su alcance.
Paralelamente
"¡¿15 millones de Jewels?!
El efecto fue inmediato. Los miembros del equipo Exceed, al escuchar esa cifra, se quedaron completamente paralizados. Sus recompensas, que aún eran altas y ponían a todos en alerta, palidecían en comparación con esa suma astronómica. La diferencia entre las recompensas de ellos y Whisper era abismal.
"¿Que demonios es ese tipo?" Exclamó sorprendió Happy mientras una gota de sudor frío, pasaba por su frente. "Pensé que nosotros eramos los más buscados de todo el reino."
Touka, también sentía un escalofrío recorrer su espalda. "Su recompensa es casi 30 veces más que la nuestra... ¿Qué tan peligroso es realmente para que Shaddick lo busque solo muerto?"
Por otro lado Carla, aunque también estaba sorprendida, se puso a pensarlo detenidamente, frunció el ceño. Algo no encajaba. Mientras los demás reaccionaban con sorpresa, su mente empezó a conectar los puntos.
"Una recompensa así… no es normal. No es alguien que simplemente haya causado problemas en el reino."
Su mirada se dirigió al cartel vacío en la proyección. Nadie sabía su rostro. Nadie sabía quién era realmente. Solo lo llamaban Whisper.
"¿Y si todo esto no es lo que parece?"
Su cola se agitó con inquietud. La forma en que Shaddick hablaba de él… Era diferente. Con ellos, los llamaba criminales, pero con Whisper…
"No lo quiere capturar. Lo quiere muerto. ¿Pero por qué?"
El pensamiento la golpeó como un relámpago. Su respiración se detuvo un segundo.
"Espera... ¿Y si tal vez eso significa… que este sujeto podría no ser un enemigo del reino? Es posible que sea un enemigo de Shaddick." Pensó ella.
Carla miro de nuevo la proyección y luego su mirada se enfocó en sus compañeros. Debería hablar con ellos después de la proyección.
De vuelta en el castillo real.
Shaddick dejó que el silencio reinara en la sala por unos segundos más, permitiendo que el impacto de la última revelación se asentara en la mente de todos. Entonces, con la misma autoridad inquebrantable, habló una vez más.
"Mientras yo esté a cargo, este reino no se verá amenazado por criminales que buscan sembrar el caos y la discordia. He jurado proteger este reino, y lo haré, sin importar los obstáculos que se interpongan en mi camino."
Su mirada recorrió la sala, deteniéndose especialmente en los líderes de cada distrito y en los representantes del gremio Exceed. Su voz se elevó con firmeza.
"En el nombre de la Reina Shaggotte y en el mío, les aseguro que moveré cielo y tierra para erradicar esta amenaza. No solo por la seguridad del reino, sino por el bienestar de cada Exceed y M.F. que llama a esta tierra su hogar."
Los murmullos en la sala aumentaron. Algunos asintieron en aprobación, otros parecían inquietos. Pero nadie se atrevía a cuestionar sus palabras.
"Durante demasiado tiempo hemos sido vistos con desprecio, subestimados por aquellos que creen que nuestra existencia es insignificante. Pero eso cambia hoy. No permitiremos que ningún enemigo, interno o externo, atente contra nuestro futuro."
Extendió una mano, como si abarcara a toda la nación.
"Les pido unidad. No como súbditos, sino como iguales. Si queremos que nuestro reino prospere, debemos mantenernos firmes juntos. Confíen en mí, y juntos, construiremos un futuro donde nadie nos menosprecie jamás."
Los murmullos se convirtieron en vítores y aplausos. Shaddick esperó con paciencia, con una leve sonrisa de satisfacción en su rostro.
Shaddick dejó que los aplausos se apagaran lentamente antes de alzar la voz una última vez, con una calma gélida que hizo estremecer a más de uno.
"Y ahora… unas palabras para aquellos que seguramente están viendo esta transmisión."
El equipo Exceed, desde el vagón del tren que avanzaba lentamente por la frontera del el desierto, sintió un escalofrío. Vieron a través de la esfera del cetro, como Shaddick sin importar que estaba a miles de kilómetros de ellos, parecía que los estaba mirando fijamente, como si ellos mismos estuvieran en su presencia.
Entonces la reina de la noche habló con una expresión seria "Pueden correr. Pueden esconderse. Pueden intentar resistir."
Su tono no era de amenaza abierta, sino de certeza absoluta. Como si ya supiera el final de esta historia. "Pero tarde o temprano… caerán."
El aire se volvió denso, opresivo.
"Y lo más irónico de todo es que, cuando llegue ese momento… quizás ni siquiera sea por mi mano."
El equipo Exceed sintió que algo dentro de ellos se agitaba.
"Sé quiénes son. Sé lo que han hecho. Pero, más importante aún… sé en qué estado se encuentran."
Shaddick entrecerró los ojos. "No son un equipo. Son un grupo de individuos caminando sobre una cuerda floja. Se mienten, se guardan secretos, se culpan mutuamente. La desconfianza ya está sembrada entre ustedes, y no hará falta que yo los derrote…"
Se inclinó levemente hacia adelante, como si sus palabras fueran un susurro que atravesara la distancia entre ellos.
"Porque ustedes mismos se encargarán de destruirse. Al menos uno de ustedes lo hará y saben perfectamente quién es..."
La sala guardó un inquietante silencio. Happy sentía un ardor en su estomago debido a la ansiedad que sentía poco a poco. Su cola se erizo y sus apretó sus puños lleno de frustración.
"Un día. Quizás no hoy. Quizás no mañana. Pero cuando llegue el momento crucial, dudarán… Y en esa duda, en ese instante de debilidad… uno de ustedes, ese alguien hundirá sus garra en la espalda del otro..."
Happy apretó los dientes, su cuerpo temblaba de enojo, pero no por lo que decía Shaddick, sino por si mismo, él era el completo responsable de todo lo que había pasado tanto con el reino como con sus amigas.
"...O sería mejor decir, que ya lo hicieron. Verdad ¿Happy, o mejor dicho Freyr?" Pregunto la reina Shaddick viendo fijamente la lácrima de proyección de tal manera que del otro lado, en el vagón real, Happy sentía la mirada penetrante de la reina.
Shaddick sin apartar la mirada, prosiguió "Se que tú equipo de criminales han estado viendo este mensaje. Así que piénsalo... ¿Qué se siente lastimar a las personas que más quiere? ¿Que sentiste al tener tus manos manchadas de sangre de la princesa Carla? ¿Sentiste su sangre calida? ¿Escuchaste sus lamentos o sus disculpas? ¿O acaso eres incapaz de sentir compasión por quien fue tu amiga? En este momento estarás con tu grupo, así que le pregunto a las chicas... ¿Como pueden dormir sabiendo que uno de ustedes los puede matar sin vacilar...?"
La esfera del cetro de Carla emitió un leve zumbido de estática antes de apagarse por completo. La transmisión se había interrumpido abruptamente cuando Happy, incapaz de soportarlo más, tumbó el cetro al suelo y salió volando por la ventana del vagón sin decir una sola palabra.
Aoi apareció en la esfera, pixelada y vibrando con un tono de molestia.
"¡Oye, Happy! ¿Qué fue eso? ¿Por qué me tiraste así como si fuera un juguete? ¡Un poco de respeto, por favor!" protestó, con su imagen parpadeando como si tratara de recomponerse.
Sin embargo, su queja quedó en el aire cuando notó el ambiente. Carla y Touka permanecían en silencio, mirando el cetro en el suelo con expresiones sombrías. La pequeña figura pixelada parpadeó un par de veces y, tras un instante, su brillo disminuyó. Aunque normalmente no tenía filtros para expresarse, comprendió que este no era el momento.
Carla cerró los ojos por un instante y suspiró, sintiendo el peso de todo lo que acababan de escuchar.
"Happy…" murmuró, con una mezcla de preocupación y culpa.
Touka, con los brazos cruzados, también estaba afectada. "Debe estar destrozado después de escuchar eso... No lo culpo."
Ambas sintieron el eco de las palabras de Shaddick, cada una clavándose como un recordatorio de la fractura en su equipo. ¿Realmente podían decir que estaban unidos? La certeza con la que la reina había hablado, la forma en que había señalado cada grieta en su relación… era imposible ignorarlo.
Porque, en el fondo, ¿no era cierto?
Si no confiaban entre ellos, si no hablaban como antes, si el rencor y los secretos seguían pesando sobre ellos... ¿cuánto tiempo más podrían seguir juntos antes de que las palabras de Shaddick se hicieran realidad?
Aoi, con empatía, intentó suavizar la tensión. "Deberían ir con él para ayudarlo. ¿No creen?"
Pero en lugar de moverse, un incómodo silencio se formó entre Carla y Touka.
Sabían que Happy necesitaba ayuda, pero… ellas también estaban atrapadas en su propio conflicto. Carla había mentido por omisión sobre la desaparición de Happy. Touka había intentado exponerla frente a todo el gremio. Ambas se sentían traicionadas por la otra.
Aunque ignorar su propia tensión solo haría que todo empeorara. En este momento la prioridad era Happy, su compañero que está pasando por muchas dificultades en estos últimos días.
Aoi, dándose cuenta de la incomodidad, insistió con un tono más serio. "Escuchen… sé que ustedes dos también tienen cosas sin resolver. Pero uno de los suyos necesita ayuda ahora." Explicó Aoi refiriéndose a Happy. "Por ahora dejen sus diferencias y vayan a ayudarlo. Él los necesita."
Touka y Carla intercambiaron una mirada de preocupación, suspiraron y ambas asintieron al mismo tiempo. "Vamos por él, Carla" Insinuó Touka, mientras se dirigía a la ventana del vagón.
"Adelante Touka." Respondió Carla.
Las ventanas del vagón se deslizaron con un suave chirrido cuando Carla y Touka salieron al exterior del tren en movimiento. El viento del desierto soplaba con fuerza, agitando sus pelajes y sus ropas mientras ellas subían paso con cautela hasta la parte superior del vagón.
Allí, sentado en el borde con la mirada perdida en el horizonte, estaba Happy. Sus semblante cabizbajo, sus orejas estaban caídas y su cola apenas se movía con el viento. A simple vista, parecía inmóvil, como si su mente estuviera atrapada en un lugar lejano, demasiado abrumado por sus propios pensamientos para notar su presencia.
Carla y Touka intercambiaron una mirada. No había necesidad de palabras entre ellas; ambas sabían que lo mejor ahora no era hablar, sino simplemente estar ahí para él.
Con pasos silenciosos, se acercaron y se sentaron a su lado. Carla a su derecha, Touka a su izquierda. Ninguna dijo nada, pero tampoco hacía falta.
El cielo estrellado de la noche se extendía sobre ellos, bañando el paisaje desértico con tonos azules y fríos que contrastaban con la sensación de vacío que se respiraba en el ambiente.
Happy no reaccionó de inmediato, pero con el pasar de los segundos, sus orejas se movieron ligeramente, dándose cuenta de la presencia de sus compañeras. No apartó la mirada del horizonte, pero tampoco hizo ningún esfuerzo por alejarse.
Y así, los tres se quedaron allí, en silencio, dejando que el viento y el traqueteo del tren llenaran el espacio entre ellos.
El viento seguía soplando con intensidad, pero el silencio entre ellos era aún más pesado.
Finalmente, sin apartar la vista del horizonte, Happy rompió el mutismo con una voz apagada, como si le costara sacar las palabras. "¿Cómo fue que llegamos a esto…?"
Carla y Touka lo miraron con atención, pero él no giró la cabeza. Sus garras se aferraban al borde del vagón con fuerza. "¿A qué te refieres?"
Sin mirarlas, Happy hablo con un tono de voz llena de culpa. "Antes... mi amistad con ustedes era lo más valioso que tenía. Era feliz, la pasábamos genial en el gremio con nuestros amigos... Pero apenas entramos a este maldito reino, todo se fue al demonio…"
El tono de Happy temblaba entre la frustración y el dolor. "Perdí todo lo que más quería. Nuestra confianza… su confianza en mí. Puse en peligro a los demás Exceeds. Freyr casi asesina a Carla usando mi propio cuerpo… Y lo peor de todo, yo fui el que puso a Shaddick en el poder absoluto. Si no fuera por mi nada de esto hubiera pasado. Si no hubiera aceptado está misión, todos estaríamos tranquilos y a salvo."
Su voz se quebró en la última frase, pero apretó los dientes y continuó. "Ahora… después de todo esto, tengo miedo."
Sus orejas se agacharon aún más, su cola permanecía inmóvil. "Tengo miedo de que, por mi culpa, alguien más muera. Yo debía protegerlos… pero lo único que he hecho es arruinarlos."
El silencio regresó, pero esta vez fue Carla quien lo rompió. "No es tu culpa. Nada es tu culpa..."
Happy parpadeó, aunque aún no la miraba.
Carla apretó sus patas sobre su regazo, con el rostro sombrío. "Si hay alguien culpable aquí… soy yo."
Touka levantó la vista hacia Carla con sorpresa, pero esta continuó, mirando de reojo a la Exceed blanca.
"Soy la culpable de todo esto... Adrien, Shaddick, mi madre Shaggotte... Todo fue por mi culpa, Happy. Desde que llegamos aquí hemos caminado por un sendero que Shaddick nos puso. Lo hubiéramos visto si yo los hubiera escuchado a ustedes en ese momento..."
Touka miro con preocupación a su amiga. "Carla..."
La Exceed blanca continuo con su confesion. "Si hubiera confiado en ustedes en lugar de en Adrien y todas sus manipulaciones… si no hubiera cometido ese error, nada de esto habría pasado."
El peso de sus palabras cayó como una losa en el ambiente. "Ahora entiendo que hice mal en ocultarte la verdad sobre la desaparición de Happy…"
La mencionada parpadeó con sorpresa y tristeza, mientras Carla apartaba la mirada con un dejo de vergüenza. "No te lo dije porque tenía miedo. Miedo de que me culparan. Miedo de que… me señalaran como la responsable de su desaparición. Y lo fui. No porque haya sido mi intención, pero fui la razón por la que se fue."
Los ojos de Touka se desviaron un poco más, con unas pequeñas lágrimas que amenazaban con salirse.
"Comprendo..." Touka miro a Carla con tristeza, se tomó un brazo, mientras desvíaba la mirada como si quisiera decirles una palabras que luchan por salir. "Supongo que yo también te debo una disculpa, por tratar de exponerte frente a los demás." Ella suspiro ligeramente. "En ese momento sospechaba que no eras sincera, y pensé que con algo de presión podrías admitir la verdad. Aunque ahora que lo veo, fue algo desconsiderado de mi parte." Admitió ella.
Carla asintió y su mirada volvió a posarse en Happy. "Al igual que con Touka, hubiera deseado confiar en ti... Estaba equivocada al pensar que Adrien era alguien de fiarse, sobretodo después de ese negociar ese trato."
Ella fijo su mirada en el horizonte nuevamente, pensando con cuidado lo que iba a decir. "Tampoco recuerdo lo que Adrien intentó hacerme, es decir, durante el ritual, para mí no pasó nada, o eso es lo que quiero pensar… pero confío en tu juicio. No dudo que Adrien haya intentado algo. Después de todo lo que me demostró en nuestro combate, vi su verdadero rostro… Vi lo que realmente es. Vi lo que me hizo perder... La confianza que tenía en ustedes..."
Las lágrimas comenzaron a nublarle la vista. "Pero nada de eso justifica lo que te dije ese día…"
Happy no la interrumpió. No dijo nada. Simplemente la escuchaba, aunque no la mirara directamente.
"No importa lo enojada que estuviera. Ni cual era el motivo. Ni cuánto enojaba estaba… me equivoqué... Lo que te dije… esas palabras… fueron crueles."
Carla llevó una mano a su pecho, sintiendo que le faltaba el aire. "Me arrepiento de cada una de ellas… Me arrepiento de haber dicho que jamás desearía haberte conocido."
Happy bajó la cabeza, su expresión imposible de leer. "Porque no es cierto."
Las lágrimas finalmente escaparon, rodando por sus mejillas sin que intentara detenerlas.
"Sí, al principio eras molesto, idiota e impulsivo... De hecho lo sigues siendo... Pero…si no fuera por tí, mi estancia en Fairy Tail no hubiera sido la misma sin tus tonterías."
Su voz temblaba. Pero no se detuvo. "Gracias, Happy… Por haber sido mi amigo todo este tiempo."
Silencio. Un silencio abrumador.
El viento siguió rugiendo a su alrededor, pero ya no importaba.
Carla bajó la mirada, sintiendo que su corazón estaba expuesto, vulnerable.
"Entenderé si… si ya no quieres que seamos siendo amigos. Sé que nuestra amistad está lastimada, pero…"
No pudo terminar la frase. Porque en ese momento, Happy se giró abruptamente hacia ella y la envolvió en un abrazo.
Carla se quedó en shock. Sintió el temblor en el cuerpo de Happy, la forma en que sus garras se aferraban a su espalda como si tuviera miedo de soltarla.
Entonces lo escuchó. Un sollozo ahogado contra su hombro. Happy estaba llorando.
"No… no tienes nada que pedirme perdón..." murmuró entre jadeos. "Soy yo… el que debería…"
Su voz se quebró en un sollozo. "Yo fui quien te lastimó."
Carla sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
"Fui yo quien te golpeó… quien te intentó matar… y… lo peor es que fue porque no fui lo suficientemente fuerte para detenerlo." Él murmuró entre lágrimas mientras su agarre en ella se aflojó.
"Freyr usó mis propios sentimientos contra ti… pero yo… yo también lo sentí…"
Cerró los ojos con fuerza, dejando que las lágrimas cayeran. "Por un segundo… por un maldito segundo… te odié, Carla. Por esas palabras que me dijiste, senti remordimiento contra tí."
Carla se quedó sin aire. Happy no levantó la mirada.
"Solo eso... Solo ese pequeño momento de debilidad, fue todo lo que Freyr necesitó para tomar el control… Fue mi culpa. No tuve la fuerza para detenerlo."
Sus palabras eran puro dolor.
"Perdí todo… La amistad que teníamos… La confianza… Fui capturado, torturado y lo acepté porque pensé que lo merecía, ya que te había hecho un daño indescriptible."
Susurró, con la voz ahogada en desesperación. "Por primera vez… tuve miedo de mí mismo. Miedo de que lastimar a las personas más importantes para mí... Mis amigos..."
Se separó de Carla lentamente, pero no la miró a los ojos. En cambio, bajó la cabeza y, con un nudo en la garganta, hizo algo que nunca antes había hecho.
Se arrodilló. Y con un dolor desesperado en la voz, murmuró. "Lo sé… lo sé… es inútil. Pero aún así… por favor…"
Cerró los ojos con fuerza. "Lo siento, Carla… Soy un Exceed inútil y bueno para nada que tú mismo lo has dicho."
Su pecho subía y bajaba con respiraciones inestables. "Sé que nunca podré compensarlo… sé que nunca habrá manera de reparar lo que hice… pero no quiero perderlo todo."
Su cuerpo tembló. "No quiero perder nuestra amistad… no quiero perderme a mí mismo."
La miró con los ojos enrojecidos por las lágrimas. "No quiero perderte a ti... No quiero perder a Touka... No quiero perder a nadie más."
El vagón quedó en un silencio absoluto.
El tren siguió su camino, mientras dos Exceeds rotos intentaban recoger los pedazos de lo que alguna vez fueron.
Mientras tanto Touka se había quedado en su lugar, con las manos temblorosas sobre su regazo. Sus ojos, húmedos y brillantes, seguían la escena que se desarrollaba frente a ella como si fuera un sueño demasiado pesado para ser real.
Happy, su querido Happy, estaba de rodillas.
Carla, aquella que siempre se mostró orgullosa y indiferente, estaba llorando.
La carga emocional en el aire era sofocante, tanto que sentía que si abría la boca para decir algo, su voz se quebraría antes de que pudiera pronunciar una sola palabra.
El nudo en su garganta se apretó más cuando vio a Happy aferrarse a Carla, escondiendo su rostro en su hombro, rogando, pidiendo perdón como si su vida dependiera de ello.
Touka apretó los labios y desvió la mirada por un instante. Su pecho dolía. No era solo la tristeza del momento, era algo más, algo que la hacía sentir como una intrusa en un momento que no le pertenecía.
Ella quería acercarse.
Quería abrazar a Happy, decirle que todo estaría bien, que no tenía que arrodillarse, que no tenía que destrozarse a sí mismo de esa manera. Pero sus pies no se movían.
Su cola se agitó con inquietud. Se obligó a respirar hondo, tratando de convencerse de que lo importante no era lo que sentía en ese momento, sino que Happy y Carla estaban encontrando una forma de enmendarse.
Pero no pudo evitar sentir una punzada en su corazón, al ver a Carla abrazando a Happy de esa manera, al ver cómo él se entregaba al dolor que había estado escondiendo.
Era difícil para ella no sentirse algo extraña en todo eso, pero sabía que lo que estaban haciendo era importante. Necesitaban sanar. Necesitaban perdonarse. Y eso… era lo que les daría una oportunidad de reconstruir lo que habían perdido.
Carla sintió el peso del sufrimiento en el aire, como un yugo invisible que apretaba el pecho de Happy. Lo observaba a través de sus lágrimas, su cuerpo tembloroso, su rostro marcado por la desesperación. Ella no sabía cuánto había cargado él, cuánto había sufrido en silencio por su culpa, por sus palabras, por sus acciones. No lo sabía, hasta ese momento.
El momento estaba cargado de tantas emociones no resueltas, de tanto dolor que parecía imposible encontrar un respiro entre ellos.
"Happy…" dijo Carla con voz quebrada, su tono suavizado por una comprensión que aún la sorprendía a ella misma.
Sin previo aviso, tomó el rostro de Happy con ambas manos, con una firmeza que él no pudo rechazar, obligándolo a mirarla a los ojos.
Los ojos de Carla brillaban con una mezcla de arrepentimiento y compasión. Había tanto en esos ojos que era difícil de entender, pero ahora veía claramente lo que no había visto antes: la culpa que pesaba sobre él, la carga que él había llevado solo.
"No pensaba que era tanto…" su voz tembló un poco, mientras sus dedos acariciaban suavemente la piel de su rostro. "Pensé que… que en ese momento me odiabas por lo que te dije, pero realmente fue Freyr... Con todo esto... esto no es solo culpa de ninguno de los dos, ¿verdad? Fueron tantas cosas, Happy, tantas cosas que nos dañaron… los errores, las malas decisiones, los malentendidos. Todo eso…"
Happy apenas podía mirarla, las lágrimas caían de sus ojos, pero había algo más, algo que se reflejaba en su mirada: desesperación.
Carla, con una nueva determinación, siguió hablando, aunque su voz era más suave, más compasiva que nunca.
"Ambos… los dos tenemos la culpa de no haber confiado el uno en el otro. Pero… tal vez ni siquiera eso, tal vez otros factores mermaron nuestra confianza, como esos idiotas de Adrien y Shaddick, ellos nos hicieron daño, nos distanciaron."
Finalmente, Carla se acercó más, rompiendo el espacio entre ellos, y, con ternura, llevó las manos de Happy hacia su pecho.
"Quiero que volvamos a ser amigos, Happy… sé que será difícil. Pero creo que nuestra amistad ha pasado por tantas cosas… que podemos superarlo. Solo… necesitamos darnos esa oportunidad.
La cercanía de Carla, la sinceridad de sus palabras, penetraron el corazón de Happy con una intensidad que él no podía soportar. El dolor que había guardado tanto tiempo comenzó a hacerse más fuerte, como si el nudo que había en su pecho, que lo había oprimido desde aquel día, finalmente se fuera a romper.
En un movimiento abrupto, Carla permitió que el rostro de Happy cayera sobre su pecho. "Libera tu sufrimiento, Happy.."
Happy ya no podía contener más su dolor. Se dio permiso para quebrarse por completo, sin miedo, sin reservas. Y, cuando lo hizo, un grito desgarrador brotó de lo más profundo de su ser.
"¡GRRRRAAAAAHHHHHH!"
Era un grito de dolor, de tristeza, de angustia acumulada, de todas las veces que se había sentido impotente, abandonado, o simplemente incapaz de detener lo que había hecho.
El grito resonó en el aire, pero no se detuvo ahí. Se dejó llevar, su cuerpo temblando mientras las lágrimas caían sin control. Era una liberación que necesitaba, que había temido tanto.
Carla lo sostuvo, su pecho temblando con la intensidad del llanto de Happy, pero no lo soltó. Le permitió desahogarse completamente.
Y, aunque su corazón estaba roto por todo lo que había pasado, Carla sabía que este momento era necesario. Sabía que el dolor, por muy profundo que fuera, tenía que salir, para que pudieran empezar de nuevo. Para que pudieran sanar.
Happy respiró hondo, sintiendo cómo su pecho subía y bajaba de manera más pausada. Las lágrimas aún caían de sus ojos, pero ya no eran las mismas que antes. Ahora eran más silenciosas, como el eco de una tormenta que poco a poco comenzaba a calmarse.
Se separó lentamente de Carla, apartando su rostro de su pecho con suavidad. Sus orejas temblaron un poco cuando levantó la mirada hacia ella, inseguro, vulnerable.
"Carla…" murmuró, con voz ronca por el llanto. "¿Tú crees que… podamos volver a ser amigos?"
La pregunta quedó suspendida en el aire, como si fuera demasiado frágil para ser pronunciada. No quería escuchar un "no". No quería perderla por completo.
Carla lo observó con seriedad. No respondió de inmediato, porque sabía que la respuesta no era simple. Finalmente, suspiró, secando con delicadeza las lágrimas que aún quedaban en su propio rostro.
"Va a ser complicado, Happy," dijo con honestidad. "Las heridas no sanan de la noche a la mañana. Nos va a tomar tiempo… Y no va a ser fácil."
Happy bajó un poco la mirada, pero no dijo nada.
Carla continuó, con una determinación tranquila en su voz. "Pero creo que podemos intentarlo. Podemos intentar reconstruir nuestra amistad y nuestra confianza. Solo que…"
Se detuvo por un instante, buscando las palabras adecuadas.
"Nuestra amistad no será la misma de antes."
Happy levantó la cabeza, con una mezcla de tristeza y aceptación en sus ojos.
"Puede fortalecerse," prosiguió Carla, con un deje de esperanza en su tono. "O… puede romperse por completo."
Happy asintió lentamente. Sabía que no había garantías. Sabía que nada volvería a ser igual. Pero si existía la posibilidad de reparar lo que habían perdido, aunque fuera con cicatrices, estaba dispuesto a intentarlo.
"Está bien…" susurró. "Lo aceptaré."
En ese momento, Happy, con los ojos aún enrojecidos, avanzó con cautela y envolvió a Carla en un abrazo. Ella se sorprendió por un instante, pero pronto cerró los ojos y correspondió el abrazo, permitiéndose sentirse un poco más ligera, un poco más en paz. Al fin sentía que había llegado a un punto en su reparada amistad estaba recomponiendose.
Entonces, mientras abrazaba a Happy, su mirada se desvió hacia el costado, encontrándose con los ojos vidriosos de Touka.
"Bien hecho, chicos..." La Exceed lila se había mantenido en su lugar, abrazándose a sí misma, con los puños apretados contra su pecho. Su cola no dejaba de moverse con inquietud. "Me alegran que hayan vuelto a ser amigos."
Carla la observó con comprensión. Sabía que Touka había sido parte de todo esto. Que, sin ella, quizás no hubieran llegado a este punto.
Así que, con una leve sonrisa, extendió una mano en su dirección.
"Touka… ven."
Los ojos de Touka se abrieron un poco más.
"¿E-Eh?" balbuceó, sorprendida. "Espera, yo...–"
"También eres parte de esto," le dijo Carla, con suavidad. "Si no fuera por ti… no habríamos llegado hasta aquí. Eres una gran compañera Touka... Me da gusto llamarte mi amiga..." Expresó con sinceridad.
"Carla..." Touka sintió que su corazón se encogía. Sus labios temblaron un poco mientras su mente debatía si debía hacerlo o no. Pero cuando vio a Happy y Carla abrazados, cuando vio el espacio que habían dejado para ella… supo que no quería quedarse afuera.
Así que, con pasos inseguros, se acercó. Y, con lágrimas en los ojos, se unió al abrazo.
Happy y Carla la recibieron sin dudarlo, y, por primera vez en lo que parecía una eternidad, los tres se encontraron envueltos en un abrazo cálido, sincero… lleno de lágrimas, pero también de un nuevo inicio.
No sabían qué les deparaba el futuro. No sabían si realmente podrían volver a ser los mismos de antes.
Pero, en ese momento, solo importaba que estaban juntos. Junto como amigos y como un equipo.
[...]
[...]
[...]
El tren seguía su curso a través de la vasta noche, su movimiento rítmico acompañando el silencio que se había formado entre ellos. Tumbados boca arriba sobre el techo del vagón, Happy, Carla y Touka contemplaban el inmenso cielo estrellado, dejando que el aire fresco los envolviera.
Habían llorado, se habían desahogado, habían enfrentado el peso de su propio dolor… y ahora, finalmente, tenían un momento de calma.
Happy suspiró, cerrando los ojos por un instante antes de hablar. "No permitiré que Freyr te lastime, Carla… ni a ti ni a nadie más."
Carla giró ligeramente la cabeza para verlo, notando la seriedad en su expresión.
"Ahora debemos concentrarnos en lo que viene," continuó él. "Tenemos que derrotar a los Vestigios, es nuestra única opción para sobrevivir a la marca de muerte."
"Sí…" murmuró Carla, con la vista aún fija en las estrellas. "Debemos planificarlo bien, pero ahora nuestro objetivo es llegar a Verbena."
Touka entrelazó sus dedos sobre su pecho, pensativa. "El distrito desértico será un reto… si el Vestigio ahí es tan fuerte como Shaddick… No quiero imaginar que es lo que pasará con nosotros."
Happy tragó saliva. "La última vez… fuimos derrotados. Pero esta vez será diferente. Ahora estamos juntos. Y juntos… podemos hacerlo."
"Aunque esa vez estuvimos juntos, y aún así nos derrotó." Recordó con cierta incomodidad Touka. "Creo que Happy tiene razón, las circunstancias ahora son diferentes, pero creo que podemos lograrlo."
La determinación en su voz era clara. No importaba cuánto miedo sintieran, no podían quedarse estancados. Tenían que seguir adelante.
Un breve silencio se instaló entre ellos, solo interrumpido por el constante traqueteo del tren.
Pero entonces, Carla se incorporó de golpe, su expresión cambiando por completo. "¡Aoi…!"
Happy y Touka la miraron, sorprendidos por su repentina exclamación. " ¿Aoi? ¿Que pasa con ella?"
"¡Nos olvidamos de ella al subír aquí! ¡La dejamos sola por… ¿cuánto tiempo ha pasado?!" Carla llevó una mano a su pecho sintiendo un ligero estremecimiento de culpa.
Happy se enderezó de inmediato. "¡Oh, rayos…! ¡Ni siquiera había notado que ella no estaba aquí!"
Touka también se sentó, llevándose una mano a la boca. "Pobrecita… ¿Habrá estado todo este tiempo sin saber qué pasaba?
Carla frunció el ceño y, sin perder un segundo más, les señaló para que regresaran de nuevo al vagón.
Los tres Exceeds se acomodaron dentro del vagón, el silencio entre ellos era más pesado de lo que esperaban. Aoi, en su esfera , los observaba de lejos, su mirada un tanto irritada por haber sido olvidada durante tanto tiempo. Pero cuando vio a los tres amigos, parecía haber algo diferente en sus actitudes, algo menos tenso. "Parece que consiguieron reconciliarse. Bien hecho." Ella les felicito con tono de alegría.
Finalmente, Happy fue el primero en responder. "Bueno, Aoi… sé que no nos ha dado tiempo de hablar mucho, pero… ahora estamos de vuelta, y tenemos algo importante que contarte de lo que pasó ahí arriba."
Aoi frunció el ceño, pero sus ojos brillaron con algo que parecía un suspiro de alivio. Entonces, Touka se sentó y se cruzó de piernas mientras empezaba a relatar toda lo importante de su conversación ahí arriba del tren.
Después de que Touka le relatará absolutamente toda la reconciliación del equipo, Aoi estaba absolutamente relajada y contenta por sus compañeros.
"En fin, todo finalizó con un pequeño momento en donde nos quedamos contemplando las estrellas." Hablo Touka mientras su expresión pasaba a una de nerviosismo. "Entonces, en ese momento fue cuando nos acordamos de que te habíamos dejado aquí abajo sola."
Aoi ladeo con desaprobación. "Eso es algo cruel." Expresó con un falso tono de tristeza. "Yo que les dije que uno de los suyos necesita ayuda, y me dejan de lado, en uno de los momento más tristes del equipo. ¡Eso no se hace chicas!" Expresó mientras fingía su tristeza y trataba de contener su rosa.
Mientras tanto Carla sonrió de lado, algo avergonzado. "Tienes razón, lo siento. La verdad es que nos distraimos ahí arriba." Dijo ella antes de cambia su expresión a una más seria. "Pero cambiando de tema, con el equipo reconciliado, creo ya estamos listos para seguir adelante. Y necesitamos ser más fuertes para lo que nos espera."
Aoi alzó una ceja, intrigada. "¿Más fuertes? ¿De qué estás hablando?"
Carla asintió, mirando a Happy. "Tenemos que seguir avanzando, y nuestra promesa es ser más fuertes, más unidos. Pero tal vez necesitemos algo que nos ayude a lograrlo."
Aoi se acercó un poco, su mirada se suavizó al escuchar las palabras de Carla. "¿Y qué es eso?"
Happy respiró hondo. "Hemos estado pensando en algo. Algo que puede ayudarnos a estar más fuertes. Tenemos que permanecer juntos, no solo por nosotros, sino por todo lo que hemos perdido. Debemos prepararnos en ser más fuertes, además de algo permita enfrentarnos a todo lo que se nos viene."
Aoi suspiró desde la esfera del cetro, mirando a su alrededor, como si pensara durante un momento. Finalmente, sus ojos se iluminaron con un destello de conocimiento. "¿Y si les digo que hay algo que puede ayudarles con eso? Algo que les podría interesar."
Carla levantó la vista, curiosa. "¿De qué hablas, Aoi?"
Aoi se acomodó sobre la esfera, mirando a los tres Exceeds con seriedad. "Desde que los Exceeds llegaron a Earthland, su poder mágico se desarrollo de tal manera, en que algunos Exceeds han logrado desarrollar algunas tecnicas, que antes eran inviables por la situación en Edolas y su poco poder magico."
La Exceed pixelada continuó explicando ante la atenta mirada de sus compañeros. "Estas técnicas que sólo pueden ser usadas cuando hay un fuerte lazo entre los Exceeds, tanto si son buenos lazos basados como el amor, la amistad y la confianza, como también malos lazos que nacen del odio, el resentimiento y la rivalidad. Estas técnicas se llaman Tándem Exceed y de hecho son bastantes similares a las Unísono Raid (Magia al Unísono) que los magos humanos usan."
De inmediato, Happy y Carla empezaron a recordar las muchas veces en que sus compañeros del gremio han usado las Unison Raid en batalla, siendo la que más recuerdan, eran la técnica conjunta de Gray y Juvia.
Sin embargo, Touka parecía no comprender de qué estaba hablando. "¿Tándem Exceed? ¿Unison Raid? Chicos, ¿Ustedes entienden algo de lo que Aoi está hablando?" Pregunto ella con una evidente confusión.
Happy miro a ella y le dijo que más tarde se lo explicaría.
Mientras tanto Aoi continuaba su explicacion. "Con los Tándem Exceed, podrían hacer ataques más poderosos si la fuerza de sus lazos entre ustedes son lo suficientemente fuertes. Es su carta ganadora."
El aire dentro del vagón se volvió denso. Las palabras de Aoi resonaron en la mente de todos, abriendo un abanico de posibilidades. Tándem Exceed… una magia que dependía completamente de la confianza mutua y de los sentimientos compartidos.
"Un momento." La voz de Carla corto el silencio. "Si sabías sobre el Tándem Exceed, por qué jamás nos lo dijiste durante nuestra confrontación contra Shaddick. Hubiera sido bastante útil."
"Fácil. No se los sugerí por qué su relación no era la mejor, a diferencia de ahora. En ese momento, entre tú y Happy había desconfianza que ninguno de ustedes parecía notar. Sus lazos eran prácticamente inexistentes. Por eso no les dije sobre eso." Explicó Aoi con seriedad. "No hubiera funcionado en ese momento."
Happy bajo la mirada, pero negó con la cabeza. "No podemos seguir culpandonos por algo que pasó. Ahora deberíamos enfocarnos en la información que Aoi nos ha dado. El Tándem Exceed suena como algo que dejamos tener en cuenta."
"Tienes razon. Seguir culpandonos no servirá de nada. Enfoquémonos en el presente, en lo que nos dijo Aoi." Carla, lentamente, asintió. "Es… es posible que podamos usarlas esas técnicas para derrotar a los Vestigios."
Happy se quedó en silencio un momento, procesando todo. "Entonces, si logramos fortalecer nuestro lazo, podríamos ser más poderosos de lo que pensábamos."
Aoi sonrió, aliviada de ver que por fin entendían. "Eso es. Pero hay algo que deben saber… La magia no es solo de los buenos sentimientos. Recuerdan lo que les dije, también funciona con los malos, los resentimientos, el odio. Eso puede ser más peligroso si no se tiene cuidado, pero la fuerza es la fuerza, ¿no?"
Touka, que había estado escuchando en silencio, asintió con seriedad. "¿Y qué pasa si la fuerza de nuestros lazos no es lo suficientemente fuerte para hacer esas técnicas?"
Aoi dejó escapar un suspiro. "Entonces tendrán que encontrar otra forma de sobrevivir. El destino siempre tiene un giro inesperado, ya sea en la magia, en la batalla o en la vida."
Happy miró al frente, pensativo, mientras el viento comenzaba a azotar el vagón. La voz de Aoi resonaba en su mente. El destino es incierto. Todos, en ese momento, se dieron cuenta de que no podían predecir lo que sucedería. Solo sabían que tenían que seguir avanzando, por ellos, por el reino, por todos aquellos que aún dependían de ellos.
"Entonces, ¿seguiremos juntos?", preguntó Happy, mirando a sus compañeras, el viento acariciando su rostro. "¿Podemos hacerlo? ¿Ser lo suficientemente fuertes?"
Carla le sonrió con algo de tristeza en los ojos, pero con determinación. "Lo haremos. No será fácil, pero lo haremos."
Touka, mirando a ambos, asintió. "Estamos juntos en esto."
Aoi, desde su esfera, los observó en silencio. Aunque no estaba físicamente junto a ellos, sabía que todo dependía de esa unidad. "Entonces, espero ver cómo manejan esa magia. Será interesante."
Justo en ese momento, un aire pesado se coló por la ventana, trayendo consigo la imagen del desierto. La brisa cálida les acarició la piel mientras el tren avanzaba con más rapidez. Al frente, el horizonte estaba vacío, un mar interminable de arena que los rodeaba por completo.
Gran Desierto de Ishgar.
3 de Marzo del x795. Faltan 96 días.
Habían pasaron dos días desde el anuncio de Shaddick. Era de madrugada, a pocas horas de que él sol, salga por el horizonte cuando el equipo Exceed, a la distancia, veían como el vasto desierto seguía extendiéndose frente a ellos. Carla, como siempre, estaba volando con Touka, cargada en su espalda, mientras Happy volaba a su lado. El viento del desierto chocaba contra ellos mientras se acercaban a su destino.
Al fin, después de tantas horas de viaje, lo vieron. A lo lejos, una enorme ciudad se alzaba en el horizonte, casi fantasmal bajo la luz tenue de la luna. Era una ciudad enorme, llena de edificaciones que sobresalían por encima de las dunas de arena. Habían encontrado lo que tanto habían buscado: Verbena, el distrito desértico del reino Exceed.
La ciudad se erguía como un gigante dormido en medio del desierto, esperando ser conquistado por aquellos dispuestos a enfrentarse a su destino.
"Verbena…" murmuró Happy, con una mezcla de agotamiento y determinación en la voz. "Este es nuestro próximo paso. Ya casi estamos allí."
Pero, al igual que ellos, la ciudad de Verbena estaba esperando a su llegada, como de pequeño roedor dirigiéndose directamente a las fauces de una serpiente de cascabel.
Fin del Capítulo 26
Fin del Prologo del Distrito Desértico
Buenas noches, mis queridos lectores. Han pasado bastante tiempo desde que actualice está historia, pero voy a ser franco, se me ha complicado escribir debido a varios sucesos de mi vida personal que me han afectado a la hora de escribir. No sé preocupen, estaría escribiendo los capítulos que siguen de manera paulatina.
Con respecto a la historia, al fin hemos llegado al final del prologo, que solamente era para este arco, y para conocer un poco más del pasado de Happy. Dejo en claro, que en los otros arcos argumentales, no van a tener un prologo similar, simplemente donde termine un arco, haya un capítulo de transición y iríamos al nuevo arco.
Bueno, estamos a las puertas del distrito desértico y he pensado en agregar algo más al formato de esta historia, para parecerse más al formato del manga, y es que quisiera agregarles imágenes de portadas, pero como no se dibujar, y no quiero usar Inteligencia artificial para las imágenes, prefiero hacer una portada escrita en los siguientes capítulos. También agregaré una pequeña sorpresa que he querido hacer desde el principio, pero lo verán en el siguiente capítulo.
Si les gusto el capítulo, házmelo saber con una reseña o un mensaje privado, si quieres estar al pendiente de cada actualización de esta historia, solamente pon ese corazón de favoritos. Os estaré esperando.
InsideBlu se despide, hasta la próxima.
¡Good Bye!
Próximo Capítulo 27: La Ciudad del Oasis
