Capítulo 15 – La calma que presagia un vendaval...
— ¡Luna, Llegó Sam!... — dice Luan mientras se hace a un lado para que la rubia entre —... Pasa Sam, ella baja en un momento... ¡LUNA! —
— ¡ahora bajo! — responde la rockera desde arriba y uno o dos minutos después ya baja corriendo por las escaleras con una mochila en la mano, luego entra a la sala, donde Luan y Sam están sentadas en la sala, platicando
— ¡hola Sammy!... — dice Luna llegando hasta su novia, dejando la mochila en el suelo y sentándose en las piernas de la rubia al tiempo que le da un sonoro beso —... ¿por qué no subiste? —
— porque ya no hubiéramos bajado, Luna, y te recuerdo que tenemos una entrevista para la universidad a la que no podemos faltar —
— y yo que me puse mi mejor lencería para ti — dice la pelicorta mientras se pasa las manos por los costados recorriendo una figura que ha mejorado mucho después de su época de adicta y alcohólica
— no empieces, "Moony", ese es un truco muy bajo, pero de todas formas hay que ir a esa entrevista, ya tendremos tiempo de que me muestres lo que llevas debajo —
Luan se mantuvo callada todo el rato y solo sonreía al ver que estas dos mujeres se llevaban tan bien y se querían tanto; luego Luna se puso de pie y tomo su mochila mientras Sam se levantaba, se despidieron de la ex comediante, y salieron de la casa para luego subir al viejo auto de Sam; les esperaba un viaje de cinco horas o más, luego llegar a un hotel y pasar la noche ahí, para después presentarse en la universidad al día siguiente a la entrevista, ya después verían si se quedaban un poco más o volvían de inmediato porque no levaban mucho dinero.
El viaje fue largo y pesado, aunque las chicas platicaron, cantaron e incluso hicieron una pausa en medio de la nada para besuquearse y meterse mano; al llegar a Chicago, ambas estaban cansadas y muy hambrientas, así que antes de registrarse en el hotel donde habían reservado, comieron una pizza por las que es famosa la ciudad de los vientos, luego llegaron al lugar que reservaron y durmieron como troncos. Despertaron ya anocheciendo, el viento fresco del lago entraba por la ventana aliviando un poco el calor clásico de esa ciudad, Sam no se sentía muy bien y Luna estaba algo desorientada, el sueño fue pesado, pero no parecía que alguna de ellas hubiera descansado
— ¡ugh!... — se quejó la rubia —... me duele la cabeza —
— yo tampoco estoy mejor, "Luv"... — dijo Luna —... este calor no es bueno para nada —
La castaña se sentó y buscó con la mirada un interruptor o un control que encendiera el ventilador del techo, finalmente vio uno al lado de la cama y lo encendió, la luz de leds que estaba al centro del ventilador parpadeó un poco antes de encenderse y las aspas comenzaron a girar, Luna se tiró de nuevo en la cama y abrió los brazos, recibiendo la suave brisa, solo que al parecer no era suficiente, así que se desnudó del todo y solo así sintió que se refrescaba
— eres una impúdica... — le dijo Sam, mirándola mientras sonreía —... pero me das envidia, tu solo te tumbas ahí para recibir el aire, pero yo no tengo nada para mi dolor de cabeza —
Luna rió en voz baja y luego dijo — tengo un remedio muy eficaz, pero no sé si la señorita esté de humor, como le duele la cabeza... —
Sam subió a la cama y gateó pesadamente hasta estar sobre Luna y luego de besarla largamente, se separó para decirle bajito al oído — no dije que no probaría tu remedio —
Dos horas después, las rockeras bajaron a la calle y buscaron algo para cenar, el calor veraniego se notaba en el ambiente, pero no era tan pesado como para no poder buscar algo caliente para comer, ambas se decidieron por unas hamburguesas en un local tipo fuente de sodas de los 50's, y una vez saciado su apetito, vagaron un poco sin alejarse demasiado del hotel.
La mañana siguiente las encontró abrazadas y sudorosas, no hicieron nada durante la noche, pero se sentían algo nerviosas y el estar juntas las tranquilizaba y ni el calor las separó; se dieron un baño y luego se vistieron para asistir a la universidad. Luna se sentía totalmente fuera de lugar con la ropa formal que Luan le había prestado, y aunque le quedaba bien, una blusa de color crema muy claro, falda y un blazer a juego, además de zapatos bajos de vestir, le parecían totalmente fuera de lugar en ella; Sam vestía un conjunto de saco y pantalón azul marino con una blusa gris y usaba zapatos de vestir negros, la rubia tampoco estaba muy cómoda, pero lo soportaba mejor que su pareja, quien constantemente se alisaba la falda o se jalaba el cuello de la blusa.
Esperaron en el pasillo de la oficina al menos una hora, y la rubia estaba desesperada porque Luna no se estaba quieta
— Luna... — le dijo en voz baja —... deja de moverte, pareces una niña de kínder —
— lo siento, Sammy, es que esta ropa es demasiado incómoda, ojalá hubiera podido comprar algo en lugar de usar la ropa de Luan —
— pero no te queda chica o demasiado grande ¿qué es lo que te molesta? —
—n-no lo sé, creo que solo son los nervios, pero no te preocupes, me controlaré ahí dentro —
Finalmente toco el turno de Sam y pasó a su entrevista, Luna se quedó en el pasillo mientras otros postulantes llegaban y tomaban asiento, Luna resopló al darse cuenta de que iban vestidos mucho menos formales, de haberlo sabido. La castaña procuraba no moverse, pero su incomodidad era manifiesta y sentía que todos le clavaban la mirada en cuanto lo hacía.
Luego de un rato, Sam salió sonriente y le dijo a su chica
— ¡estoy dentro! Por favor no me decepciones, te quiero conmigo en esta escuela —
Y le dio un besito rápido, Luna fue llamada casi de inmediato y entró sudando notoriamente, para su sorpresa, la oficina tenía muy poco de esto y era más un mini estudio de grabación, aunque había un escritorio al frente o más bien era una especie de mesa larga de madera, detrás de la cual había tres personas, una mujer y dos hombres, quienes de inmediato le dieron confianza porque ninguno iba en ropa formal, incuso uno de ellos vestía una playera y una especie de sandalias de madera y cuero.
A indicación de uno de los examinadores, Luna se sentó en una silla libre frente a ellos, y la mujer comenzó
— buenos días, vamos a ver, Luna Loud, tantos años, Royal Woods, Michigan... señorita Loud ¿Qué la hizo postular a nuestra universidad? —
— b-bueno... — Luna no estaba muy segura de qué decir, su principal objetivo era estar con Sam, pero sabía que no era una buena respuesta a su pregunta —... mi amiga me habló de ustedes y después de investigar me di cuenta de que era una buena opción para... mí?... —
La castaña siente que ha cometido un error y la entrevistadora se lo hace saber de inmediato
— entonces ¿su amiga es quien toma sus decisiones? ¿a usted no le gusta la música o viene siguiendo a su amiga? —
—¡no, n-no! Yo amo la música, es mi razón de vivir... so-solo que, estos últimos años fueron muy difíciles para mí y... pensé que tal vez tendría que despedirme de ese sueño, fue entonces que Sa... que mi amiga me habló de ustedes y como ella venía, p-pensé que yo también podría... —
Luna se siente cada vez menos capaz de lograrlo, de ninguna manera cuestiona su amor por la música, pero cree que las circunstancias no son las mejores para ello, posiblemente no pueda quedarse en esta escuela...
— no llores, chica... — luna se lleva una mano al rostro para darse cuenta de que una lágrima rueda por su mejilla, la mujer que la entrevista continúa hablando —... entiendo que hayas pasado por una situación difícil y eso a veces compromete los deseos que uno tiene en la vida, pero tampoco quiere decir que tengas que abandonar, ya estás aquí y aunque no has ganado, tampoco has perdido nada; en tu expediente veo que ganaste un concurso de composición y que tenías una banda, además, la grabación que mandaste es muy buena —
La castaña levanta el rostro para ver a las personas frente a ella y si bien no ve sonrisas, tampoco mira ceños fruncidos, la mujer siguió hablando
— toma, este cuestionario nos dirá más de ti —
Luna alcanzó las hojas que le tendían, no pensó que tendría que hacer un examen escrito, pero cuando lo miró más detenidamente se tranquilizó, todas las preguntas eran cuestiones musicales y sobre historia de la música, instrumentos y temas afines, de modo que de inmediato comenzó y lo tuvo listo en pocos minutos; luego de revisarlo para ver que no se hubiera equivocado en nada, se levantó y lo entregó, la mujer lo recibió y le indicó que se sentara de nuevo, uno de los hombres habló
— fuiste muy rápida, espero que hayas sido igual de certera en tus respuestas... — luego señaló detrás de ella —...ahora, en la cabina a tu espalda hay una gama de instrumentos, los hay de cuerda, percusiones y vientos, además de teclados y un sintetizador; veamos que puedes hacer con ellos — los tres examinadores se ponen de pie y ella hace lo mismo, luego la invitan a pasar a la cabina mientras ellos se sientan frente a una pequeña consola y se ponen unos audífonos; Luna entra al pequeño set y mira lo que hay: un teclado y un sintetizador, como le dijeran anteriormente; una guitarra acústica y una eléctrica, un bajo y un violín, también ve un saxofón, un clarinete, una trompeta y un trombón, finalmente mira una batería y un djembé; Luna piensa que podría hacer mucho con la mayoría, aunque reconoce que las percusiones no son su fuerte; una voz la saca de sus pensamientos, es la mujer, quien desde detrás del cristal de insonorización, le habla a través de un micrófono
— puedes tocar con una partitura que traigas preparada o improvisar algo, pero por favor no tardes mucho en decidirte, recuerda que hay más gente afuera —
Luna está un poco confundida, pero rápidamente se decide, entonces se quita el saco y se cuelga la guitarra eléctrica al hombro para después tocar las cuerdas, revisando la afinación, ajusta algunas de las clavijas y luego, para extrañeza de los examinadores, va hasta el teclado y por un momento se escuchan sonidos y algunas secuencias en el sintetizador, cuando la chica esta lista, levanta la vista y espera una señal, la que le da uno de los hombres detrás del cristal.
Entonces Luna comienza con unos arpegios especiales, que hacen que uno de los examinadores ponga mucha atención en las manos de Luna mientras escucha y de pronto sonríe con incredulidad ¿será posible? Suena la cascada de notas que abre "Roundabout"(1) de "Yes" y el pie de Luna pisa el pedal que hará que la secuencia de percusiones y teclado programadas suenen desde los monitores, los dedos de Luna vuelan de manera increíble, haciendo las partes del bajo parcialmente mientras también rasgan la guitarra, y cuando comienza a cantar, los tres examinadores se ponen de pie, esto es apenas creíble, la capacidad de esta chica es prodigiosa.
Luna hace todo con los ojos cerrados y se diría que está en trance, apenas los abre para cambiar una o dos secuencias en el teclado y continúa con la melodía sin perder una nota o un compás y ni siquiera su voz disminuye o se pausa. Llega la calma del "intermedio" en la canción, donde Luna puntea las cuerdas de la guitarra nuevamente mientras su clara voz murmura acariciante y hasta seductora; pero a poco, irrumpe la tercera parte, la cual es casi un milagro cuando Luna usa ambas manos en el teclado para dar entrada a un solo poderoso que después dejará para usar la guitarra como solo ella sabe hacerlo y luego alternará ambos instrumentos, brincando de uno a otro, para después usar una mano en las teclas y la otra en las cuerdas; la parte final de la letra es cantada con lágrimas corriendo de sus ojos y al borde de la excitación, esta es Luna Loud en toda su gloria, y después de que suenan los últimos arpegios de la guitarra, se hace un silencio que es roto de inmediato por los aplausos de los maestros.
Luna suda a mares y resopla su titánico esfuerzo, no sabe si esto la hará quedarse en la escuela, pero al menos demostró lo que puede hacer, la puerta de la cabina se abre y los tres maestros entras aplaudiendo y felicitándola, la castaña apenas puede entender lo que sucede, pero, al parecer, ha pasado la prueba.
Momentos después, una muy sonriente Luna Loud sale de la entrevista sin el blazer, el cual trae colgando de un hombro y con la blusa húmeda y fuera de la falda, todos en el pasillo de espera la miran, Sam está algo desconcertada y se pone de pie de inmediato
— ¿Qué pasó ahí dentro, Luna? Todo estuvo tranquilo hasta que se escucharon gritos y aplausos —
Luna sonríe aún más y mira su novia mientras le guiña un ojo, pero solo dice una sola palabra
— Roundabout —
Sam se sonríe ampliamente y se le cuelga del brazo mientras le planta un beso en la mejilla, luego se acerca para decirle bajito al oído — eres una tramposa —
— y de todas formas me hiciste falta, amor... — dice la castaña —... contigo hubiera sido perfecto — ambas ríen y salen del lugar.
Las chicas improvisaron una pequeña comida de victoria y terminaron su celebración con un buen revolcón en el hotel, y una vez recuperadas, emprendieron el camino de vuelta a Royal Woods, tenían que preparar muchas cosas para que, llegando el otoño, comenzaran su vida en otra ciudad.
La situación era muy distinta en la visita que Lynn Jr. hizo al campus de lo que sería su universidad a partir del otoño; gracias a la carta de garantía del oficial Sinner y a una entrevista con el rector de la escuela, la revoltosa castaña logró ser aceptada, pero tenía que inscribirse y ver los cursos, y aunque todo eso podía hacerse en línea, ella prefirió hacerlos en persona y echarle un vistazo al lugar y no quedarse solo con las fotografías de internet. Alack pidió un día para acompañarla e hizo bien en hacerlo, ya que no hubo mejor apoyo que el oficial que firmaba la custodia y garantía de una ex criminal y señalada por la comisión atlética colegial estatal como elemento negativo y hasta peligroso; la presencia del policía era un voto de confianza y la universidad no tuvo reparos en permitir su ingreso, y visto su historial deportivo escolar, de inmediato le propusieron varios equipos para integrarse, aunque sabían que Lynn tendría que pasar al menos un semestre sin poder competir oficialmente en ningún deporte con un equipo oficial; esto no desanimó para nada a la castaña, quien una vez llenadas todas las formas, recorrió de cabo a rabo el campus, llevando de la mano a Alack, quien pacientemente escuchaba todo lo que su novia tenía que decir sobre las instalaciones.
Al llegar a unas canchas de baloncesto, vieron a unos chicos jugando y de inmediato Lynn dejó a Sinner y corrió hacia allá, Alack temía que pasara algo, pero los chicos fueron bastante amistosos con ella, él no alcanzó a escuchar lo que hablaron y solo vio que de inmediato comenzaron a jugar.
Lynn estaba algo oxidada y el inicio del juego fue fácil para los contrarios, moverse y correr de nuevo en la cancha parecía más difícil que antes, y la chica fallaba canastas realmente fáciles y algunos pases no llegaban, después, y poco a poco, el cuerpo de la castaña fue recuperando la memoria y ella comenzó a moverse más y más rápido, con buenos pases y tiros certeros a la canasta, finalmente Lynn se desató y liderados por ella, su equipo arrasó con los oponentes. Antes de irse, ellos le preguntaron si estudiaría ahí o solo estaba de visita, a lo que de inmediato respondió que ese sería su primer año como alumna, así que esperaba verlos de nuevo en la cancha, finalmente se despidieron y Lynn regresó al lado de Alack, quien estuvo todo el tiempo sentado en una banca a la orilla de la cancha
— ¡esto va a ser fabuloso!... — dijo la castaña sentándose a su lado, pero él solo suspiró, Lynn volteó a verlo —... ¿qué tienes, Sinn? —
Sinner se tomó algo de tiempo para responder, no quería decir algo que fuera mal interpretado — escucha Lynn, el verte jugar, tu sonrisa y tus ojos brillando mientras encestabas, no sé, me hace darme cuenta, de nuevo, de que eres joven y llena de vida, no sé... no sé cómo decir esto... yo... —
— ¿es en serio? ¿me ves jugar con esos niñitos y ya sientes que voy a abandonarte porque eres un "viejo"?... — Lynn se levantó mientras hacía las comillas con los dedos frente a la cara del policía —... ¡por dios Alack! te di mi primer beso, te di mi primera vez, ¡estoy muriéndome de impaciencia porque me pidas matrimonio y tú me sales con esta idiotez! —
Lynn se acercó hasta pegar su frente a la del hombre y le dijo despacio pero en voz lo suficientemente alta para que no se perdiera ninguna de sus palabras
— escúchame bien, Alack Sinner, te amo locamente, estoy perdidamente enamorada de ti, y aunque no me lo estás haciendo muy fácil, no tengo ninguna duda de lo que quiero y eso es una vida contigo ¿entendiste? no hay poder humano que pueda librarte de mí y jamás voy a dejarte —
y ahí mismo, para no dejar duda alguna, lo besó mientras lo abrazaba con fuerza, hasta que se escuchó un leve crujido y Alack se quejó, entonces Lynn lo soltó y se separó apenas de su boca para esbozar una sonrisa mientras le susurraba — y ahora, vamos a casa, necesito bañarme, además, tengo una forma todavía mejor de demostrarte mi amor —
Alack se rió mientras se ponía de pie y era arrastrado hacia el auto, luego subieron al mismo y partieron rumbo a Royal Woods; pero Lynn no resistiría las dos horas de camino, después de media hora empezó a molestar a Alack, primero quitándose los tenis y las calcetas, luego fue la playera que usaba con el pretexto de que estaba húmeda y olía mal, quedándose en un brasier deportivo, después hizo lo mismo con el pantalón deportivo y ya estaba en pantaletas. Sinner quería resistirse, pero sus ojos se iban de pronto para ver a su novia, quien levantaba la pierna derecha sobre el tablero, mostrando la entrepierna sudada y diciendo que necesitaba ventilarse; luego la bajó, pero ambos pies viajaron despacio hacia él y comenzaron a frotar su entrepierna, justo donde su miembro comenzaba a crecer, estimulado por ese contacto; Sinner iba a reprenderla cuando ella se quitó el brasier deportivo y sus tetas saltaron alegremente, libres de su opresor, entonces Alack no pudo más
— ¡Lynn, por dios! —
ella lo miraba con ojos hambrientos y Sinner no tuvo más opción, en cuanto vio el anuncio de un motel a la orilla de la carretera, se desvió hacia allá, Lynn ya estaba sobre de él besándolo y frotando su coñito mojado sobre el bulto del hombre, quien apenas pudo maniobrar para no estrellarse en la puerta del local, se estacionó frente a la oficina del administrador y le hizo una seña de que se tapara, ella le guiñó un ojo, divertida, y se estiró hacia el asiento trasero para alcanzar una sudadera, se la metió por la cabeza y se sentó muy derechita mientras él bajaba a pedir la habitación; Alack no tardó casi nada, regresó trotando, subió al auto y lo puso en marcha; al llegar a la habitación, Lynn se bajó corriendo, iba descalza y en panty, Alack apenas tuvo tiempo de agarrar la ropa de ella y la siguió a la habitación; al entrar, la regadera ya sonaba en el baño, solo que la puerta estaba abierta, Sinner sonrió mientras cerraba la puerta exterior y de inmediato se escuchó el grito de Lynn
— ¿no vienes amor? el agua está deliciosa y calientita... y yo también —
la risa del hombre sonó alegre y no pasó más de un minuto antes de que él estuviera en la ducha, acompañándola.
El baño tardó un poco mientras ambos se enjabonaban y aprovechaban el momento para besarse y acariciarse, pero a Lynn no le gustaba el sexo de ducha, así que después de enjuagarse, lo agarró por el miembro y lo llevó a la cama, donde de inmediato lo derribó y se montó sobre de él
— tengo que romper un record hoy —
y sin pensarlo dos veces, se metió hasta el tope la dura herramienta que tenía debajo, Alack solo pujó, saboreando la delicia apretada que lo rodeaba y Lynn comenzó a cabalgarlo, primero fue despacio, solo levantando el culo y dejándolo caer de nuevo con un ritmo lento, pero esto no iba a durar demasiado porque ella estaba quemándose, de modo que la velocidad aumentó, al igual que la fuerza, y pronto se escucharon los gemidos de la chica mientras sentía como si ese trozo de carne le llegara hasta el ombligo; Alack respondía tan fuerte como podía a los sentones, empujando con la cadera hacia arriba y sujetándose firmemente de la cadera de Lynn, haciendo todavía más fuertes los golpes de verga.
De pronto, la castaña se detuvo y jaló sobre ella a su amante, quien de inmediato la siguió en el movimiento, y en cuanto estuvo en posición, comenzó de nuevo el mete y saca, pero ahora que él tenía el control, metió los brazos por debajo de las piernas de ella y las levantó, al tiempo que le abría más las piernas, entonces no tuvo piedad; Alack se cogía a Lynn alternando velocidad y fuerza sin darle oportunidad de acostumbrarse por lo que ella solo dejaba que le dieran caña y disfrutaba de todo, su idea de romper un record se fue al carajo y así estuvo, teniendo pequeños orgasmos uno detrás de otro mientras sus gemidos y suspiros llenaban la habitación.
Alack se prendió de una teta de Lynn y la chupaba como si hubiera regresado a ser un bebé mientras ella le susurraba cuanto lo amaba, entonces su boca comenzó a subir desde el pecho de la castaña hasta llegar a su boca y le dio un beso suave, lento y lleno de pasión, lo que contrastaba con la fuerza de sus embestidas a la raja inundada; Lynn solo esperaba una muestra de amor pequeñita para que su sistema liberara su orgasmo, y cuando Sinner se pegó a su oído para susurrarle un — Lynn... te amo... — el cerebro de la chica hizo corto circuito, soltando de golpe toda la endorfina acumulada, haciéndola correrse como una loca, y mientras gritaba, su cuerpo se contrajo alrededor del otro, apretando cada musculo con tanta fuerza, que la verga de Alack fue succionada del todo, entonces él no pudo aguantar más y se vino, disparo tras disparo de hirviente leche, llenando el útero de Lynn, quien ya temblaba entre sus brazos.
Dos horas después, el auto de Sinner salía del motel y retomaba el camino a Royal Woods, él se veía relajado y silbaba la canción que sonaba bajito desde el radio, Lynn iba a su lado, con una cara de felicidad tal, que pareciera que se había ganado un campeonato, ambos parecían ir metidos en sus propias ideas hasta que la castaña habló
— amor... ¿Qué pasaría si me embarazara en estos días? quiero decir, desde que hacemos el amor no usas protección y aunque yo tomo la pastilla, pues... quiero decir, no sé... ¿tú quieres tener hijos? —
Sinner no estaba muy convencido de lo que ella le decía, pero la idea de tener hijos era algo que jamás se le pasó por la cabeza de manera real, así que no estaba seguro de qué decir ¿hijos? alguna vez pensó que si encontraba a la mujer adecuada, solo que eso siempre le pareció muy lejano, casi irreal, aunque ahora que estaba Lynn...
— ¿me escuchaste, Alack?... ¡Alack Sinner, te estoy hablando! —
— perdón, querida, es que... —
— espera un momento... ¿querida? ¿DE VERDAD ME DIJISTE "QUERIDA"? ¡WOW, ALACK! ¡ME ENCANTA! ¡DÍMELO OTRA VEZ! ¡DÍMELO OTRA VEZ! —
Lynn saltaba como perrito amaestrado mientras gritaba, y Alack rió, uniéndose al escándalo de su novia, pero tenía que responder a su pregunta, así que la calmó
— ¡querida! ¡querida! por favor calma, estamos tratando un asunto importante —
Lynn se quedó quieta de inmediato y puso toda la atención de la que era capaz, de todas formas, le había dicho "querida" de nuevo y eso le era suficiente por el momento
— está bien... — dijo ella mirándolo fijamente —... soy toda oídos —
— querida, nunca me planteé seriamente el tener hijos, ya sabes que mi vida familiar no fue la mejor y pues, siempre lo dejé de lado, solía pensar que, después de un tiempo y si llegaba la mujer adecuada, tal vez podría formar una familia, y no sé, tal vez tener hijos, pero... —
— ¡¿PERO?! ¿PERO QUÉ? ¿ES QUE ACASO NO SOY ADECUADA? ¿QUÉ CARAJOS TE PASA? ¡MALDITO HIJO DE...! —
la castaña de abalanzó sobre Sinner tirando golpes y gritando, el hombre apenas pudo maniobrar para no perder el control y como pudo se orilló
— ¡LYNN! ¡LYNN! ¡CALMATE! ¡ME VAS HA HACER CHOCAR! —
Alack salió del auto mientras se tocaba la cara en busca de alguna herida y ella de inmediato lo siguió, insultándolo y dispuesta a golpearlo de nuevo; cuando él estuvo seguro de que no tenía nada, se giró rápidamente y abrazó a Lynn, quien se quedó sorprendida, pero de inmediato comenzó a forcejear, Sinner la apretó un poco más mientras le decía
— ¡Lynn, cálmate! ¡Lynn! —
ella se dio cuenta de que era inútil seguir moviéndose, la fuerza de Alack era igual a la de ella, tal vez hasta superior y no tenía caso intentar zafarse, entonces trató de ignorarlo volteando a un lado, sin mirarlo
— está bien... — dijo Alack enfadado —... ya vi que no puedo tener una plática seria contigo porque estás dispuesta a malinterpretar todo a la más mínima oportunidad, de todas formas, voy a terminar lo que estaba diciendo antes de que me golpearas —
Lynn solo hizo una mueca de fastidio y siguió sin mirarlo, Alack siguió
— ok, como dije, estaba esperando a la mujer adecuada ¿estamos? pues bien, eso parecía muy lejano para mí y solo me concentré en el trabajo, creo que por eso dejé pasar algunas oportunidades, pero entonces me llamaron para asistir en este caso donde una familia había tenido una gran pelea, yo de inicio ni siquiera quería aceptarlo, era mucho papeleo y tratar con unos padres soberbios y quejumbrosos, como de costumbre, solo que, al ver el desamparo en el que quedarían sus hijas algo dentro de mí despertó, sobre todo una de ellas, tan bonita y condenada a una vida así, decidí ayudarla a ella y a sus hermanas, y aunque no logré evitar que se metieran en problemas, creo que hice algo bueno, aunque no fue suficiente; cuando me di cuenta, ya estaba enamorado de una, pero sabía que no era correcto, la ley y el reglamento me lo prohibían, afortunadamente yo era correspondido y aquí estamos, tu entrarás a la universidad y yo estaré detrás de ti hasta que te gradúes y entonces nos casaremos —
Un largo silencio siguió a este discurso, luego un suspiro seguido de algunos sollozos ahogados que venían de Lynn, quien se conmovió hasta las lágrimas con el mismo
— A-Alack, amor... — Lynn luchaba inútilmente por dejar de llorar y suspiraba ruidosa —... perdóname, estoy loca y cualquier cosa me hace pensar que me dejarás... te quiero tanto que... que simplemente no sé qué haría si eso pasara... pe-perdón... —
y de nuevo el llanto se abrió camino en su garganta para, ahora sí, derramarse desde los ojos de la castaña hasta el pecho de Sinner, quien aflojó su abrazo y cobijó a esta chica loca que, estaba seguro, lo amaba tanto como él a ella.
La tarde daba paso a la noche en Royal Woods, y en una habitación de cierta casa, dos chicas discutían
—... es que no entiendes? ¡no quiero irme! ¡Te lo he dicho mil veces! — decía Maggie mientras manoteaba, harta de la insistencia de Luan; La castaña no dejaba de pedirle que entraran a la universidad y comenzaba a ser molesto, pero la castaña no se rendía
— Mags, amor, ya te lo dije, no tenemos que irnos, hay muchas universidades que están a unas pocas horas de aquí, técnicamente podríamos ir y venir diario, solo te digo que hagamos algunas visitas, eso no va a matar a nadie —
— Luan, me habías prometido que esperarías al menos un año conmigo... — Maggie se sentó en la silla frente al escritorio, dándole la espalda —
— sé que lo prometí, Mags, pero siento que ya he perdido demasiado tiempo de mi vida, mis vicios me comían, ahora tengo la necesidad de hacer todo lo que pueda, solo que no quiero hacerlo sola y... —
Abajo, la madre de Maggie sigue la discusión a retazos, no escucha todo lo que dicen las chicas, pero sabe que ella es la principal razón de la pelea y eso le disgusta, entiende que su hija este preocupada por su enfermedad, y aunque le ha explicado varias veces que no es nada que ella no pueda cuidar, Maggie no ha superado lo de su padre, tiene miedo de perderla y no atenderá a razones.
Llegó la noche y con ella, un descanso en la discusión, aunque los ánimos no se han calmado, por lo que en la cena hay un silencio incómodo, la señora sabe la causa y no quiere que esto continúe, así que intervendrá
— entonces, hijas ¿ya tienen algunas escuelas en mente para visitar? —
Ambas levantan la vista y miran fijamente a la mujer mayor, Maggie muy extrañada y Luan con una sonrisa
— tengo dos o tres en la mira, todas a dos horas o menos de aquí, pero... —
— me gustaría acompañarlas, una madre siempre estará más tranquila sabiendo que sus hijas están en una buena escuela —
— ¿de verdad? Eso sería... —
— ¡sería terrible!... — corta Maggie levantando la voz —... mamá, tu no estas para hacer esos esfuerzos, podría ser malo para tu salud y... —
— Margaret, sé que te preocupa mi estado, pero no estoy tan débil como parea no poder dar un paseo, además, yo estaría muy feliz si fueras a la universidad, si dejaras de pensar tanto en mi y comenzaras ha hacer tu vida, además, escuchaste el ultimo reporte del Doctor, estoy progresando muy bien y pronto no necesitaré de la mayoría de los medicamentos; hija, estoy bien, puedo estar sola sin problemas, por favor, vamos a visitar las universidades, hazlo por mi... —
Maggie se levantó de repente, su cara reflejaba contrariedad y su boca lo manifestó
— no entiendo, mamá ¿de verdad estas dispuesta a morir con tal de verme en una escuela? ¿tan poco valoras tu vida que vas a arriesgarla de esa manera? —
— Hija, no estoy arriesgando nada, además, no quiero que sacrifiques tu juventud o tu relación por mi culpa, lo que sientes es solo miedo y lo entiendo
, yo también extraño mucho a tu padre, pero no voy a dejarme morir de la pena y tú tampoco deberías; Luan tiene razón, no hay que dejar pasar la oportunidad y ahora tú tienes la mejor de todas; te propongo una cosa, iremos a las universidades cercanas, veremos los programas y si algo te gusta, no tengas miedo de decirlo, incluso podrías estudiar en un sistema semiescolarizado o virtual, lo importante es que no dejes pasar el tiempo, no quiero ese sacrificio sobre mi espalda —
Maggie se rindió ante este discurso y aceptó las visitas, aunque muy a regañadientes y así, el siguiente fin de semana quedó programado para hacer las primeras visitas.
Durante tres semanas visitaron escuelas, La madre de Maggie estaba feliz de poder viajar después de tanto tiempo de no poder hacerlo, Luan siempre manejaba y se le notaba la felicidad porque de nuevo hacía chistes y juegos de palabras; y aunque al principio Maggie estaba de mal humor todo el tiempo, después se relajó e incluso terminó participando en la alegría general, la pelinegra miraba a su madre disfrutar de las salidas, caminar a su mismo ritmo, hablando con ellas y haciéndoles recomendaciones sobre los sitios que visitaban e incluso interviniendo en las pláticas con los consejeros y guías.
El domingo de la tercera semana, las tres mujeres fueron a la última universidad de la lista, era la más cercana y Luan no estaba muy interesada en ella porque no tenía mucho renombre en el programa de literatura; Maggie estaba aburrida de tanto visitar lugares en los cuales no vio nada que le llamara la atención, pero su madre seguía feliz y parecía que ella misma buscaba una carrera.
Esta pequeña escuela fue una grata sorpresa para las tres: Luan se encontró con un solido programa de literatura, además de que reconoció varios nombres en la plantilla de profesores; Maggie, inesperadamente se interesó en la carrera de sociología y estuvo preguntando mucho sobre las materias y las especializaciones; y finalmente, la madre de la pelinegra se encontró con una amiga de la secundaria, quien resultó ser una de las decanas de la carrera que tanto interesara a su hija. Las tres mujeres quedaron con una impresión muy positiva y al final del día todo parecía indicar que habían encontrado el sitio ideal.
Una vez en Royal Woods, las tres estaban en la cocina preparando una cena ligera, estaban bastante cansadas y solo querían sentarse a comer y talvez ver una película que las arrullara; mientras Maggie ponía la mesa, Luan y la señora daban los últimos toques a unos emparedados de queso y diversas carnes frías, pero, de pronto, la señora se quedó quieta por un momento, un mareo la atacó de improviso y estuvo apunto de caer, Luan se dio cuenta de inmediato y la sostuvo, justo en ese momento la pelinegra entraba a la cocina y al ver a su novia sosteniendo a su madre, quien estaba muy pálida y desorientada, soltó todo lo que tenía en las manos y corrió a auxiliarla mientras hablaba
— ¡lo sabía!... —decía en voz alta mientras llevaban a la mujer a la sala —... ¡esto iba a pasar tarde o temprano! ¡mi madre esta muy mal y nosotras la llevamos por todos lados! —
La mujer mayor quiso decir algo, pero la atacó un acceso de tos tan sonoro, que hizo que Maggie cambiara de decisión
— ¡nos vamos al hospital en este momento! —
Y muy a su pesar, la madre y la novia tuvieron que seguir las ordenes de una muy enfadada pelinegra.
Estuvieron poco tiempo esperando, ya que la reportaron como enferma grave en urgencias y después fueron pasadas a un consultorio, donde ya las esperaba un médico; en lo que a la mujer le tomaban los signos vitales, el medico pregunto lo que había pasado y Maggie dio pormenores de la enfermedad de la madre y sacó de nadie sabe dónde, un folder donde había algunos papeles médicos, Luan la interrumpió para explicar lo del mareo y casi caída y doctor pidió a la señora que explicara lo que había sentido; la madre de Maggie ya estaba lo suficientemente tranquila como para poder hablar y explicó su versión de lo sucedido, el médico tomó su carpeta e hizo algunos apuntes y después pidió permiso y salió. Al regresar, el médico siguió con las peguntas, Maggie quería responder a todo, pero el hombre le pidió de manera educada que prefería hablar con la paciente y la pelinegra tuvo que tragarse su enfado.
El medico preguntó a la mujer mayor su alimentación y actividades de los últimos días, luego le hace algunas pruebas de respiración y revisa su estómago; des pues de hacer más anotaciones y hacer una copmparativa con los papeles que Maggie le llevara, se sienta en una silla a un lado de la barra de instrumental y les dice
— pues no encuentro nada anormal, este el sofoco es normal a estar con tanto movimiento al que no está acostumbrada, pero no es malo, de hecho, le recomiendo hacer ejercicio y salir más a menudo, esa actividad será buena para ella, es más, debería apuntarse a un grupo de ejercicio como yoga o gimnasia en alberca, para que recupere la movilidad y pueda respirar mejor... —
— pero, doctor, la condición de mi madre es... — Maggie protesta, pero el medico continúa
—... la condición de su madre es muy buena, está en una etapa de recuperación muy positiva y lo más probable es que pronto pueda declararse medicamente sana, todo esto le hará bien y no debe de preocuparse, este tipo de mareos son normales después de mucho tiempo de inactividad o cambios más o menos bruscos en la misma, pero no son de cuidado, si tienen un especialista de cabecera, por favor consúltenlo, pero le dirá lo mismo que yo —
Una vez despejadas todas las dudas y dado de alta a la paciente, el trio de mujeres regresó a casa; Maggie seguía enfadada, pero era más el susto que otra cosa. Al llegar, las tres retomaron su cena y fueron a dormir. Por la noche, una silenciosa silueta se deslizó por el pasillo hasta llegar a la última puerta y entró a la habitación sin tocar; en la cama se veía una mujer dormida, respirando despacio, sin apenas hacer ruido y un haz de pelo café rojizo se desparramaba en su almohada, Maggie, quien era la silueta que hace poco entrara, la miró por un momento antes de acercarse y tratar de levantar el cobertor para meterse a su lado, no quería despertarla, pero Luan tenía el sueño ligero y solo abrió un ojo mientras le decía
— hola, gruñona ¿te sientes sola? Ven acá —
Y estiró un brazo para atrapar la pijama de la pelinegra y jalarla hacia la cama, Maggie soltó un chillido apagado y se dejó engullir por el cobertor; una vez acomodadas debajo de las cobijas y abrazada por su novia, Luan comenzaba a caer de nuevo en el sueño, cuando Maggie le habló
— perdón por todo, amor y gracias por estar aquí para nosotras... para mí, sé que he sido grosera y berrinchuda estos días, pero realmente disfruté salir contigo y mamá... s-si todavía puedo decir algo sobre la universidad, la que vimos hoy me gustó ¿podríamos considerarla? —
—... claro, la verdad es que la dejé al último porque no tenía muchas expectativas, pero al estar más cerca, posiblemente aceptarías venir, que bueno que te gustó... ahora, por favor vamos a dormir, no sé tú, pero yo estoy muerta... —
Luan clavó el rostro en el cuello de su novia y en unos minutos ya dormía de nuevo, Maggie se sonrió y cerró los ojos, se sentía tan bien estar acompañada, pronto ambas estuvieron dormidas y la noche trascurrió en paz.
Llegaba el fin del verano y los Louds estaban reunidos en Royal Woods, Luan estaba en la sala con Maggie, ambas algo cansadas ya que estuvieron visitando universidades las semanas anteriores, y al parecer el agotamiento les pasaba una factura que no esperaban; Luna y Sam estaban también ahí, pronto ambas se irían a Chicago, aunque al contrario de Sam, quien podría ver a su familia seguido, Luna quería pasar todo el tiempo posible con sus hermanos, ya que se veían poco y posiblemente tardarían en reunirse de nuevo; Lynn estaba en el comedor con Alack, Lincoln y Leni estaban con ellos, y aunque la charla era animada, el chico no participaba demasiado, últimamente su estado de ánimo no era el mejor; todos esperaban a que Rita regresara de la visita a Lynn Sr y las gemelas, las cuales eran entrevistas que tenía que hacer en solitario.
Finalmente, la matriarca del clan llegó y de inmediato todos fueron a recibirla, traía algunas compras, de las cuales se encargaron Lincoln y Alack, quien intentaba hacer bonos con su futura suegra, aunque no hacía falta, Rita aprobaba la relación que el hombre tenía con su hija y solo esperaba a que ambos respetaran su palabra de esperar a que ella se recibiera de la universidad para casarse. Una vez dentro, Rita fue a la cocina para buscar algo de comer y se sorprendió gratamente al ver que sus hijas habían preparado lo suficiente para una buena cena, así que salió hasta la entrada del comedor y preguntó
— ¿ya cenaron? —
— no, mamá... — le informó Leni —... estábamos esperando a que llegaras —
— pues entonces, todos a la mesa —
Entonces se hizo una migración de quienes no estaban en el comedor y pronto todas las sillas estuvieron llenas, al ver esto, Rita recordó el tiempo en el que eran una familia unida y alegre, lo que la hizo suspirar, pensar en Lori, Lisa, en Lana y Lola, en Lucy y Lynn Sr.… los recuerdos le dolían, Luan se acercó a ella mientras repartía platos y la consoló
— no estés triste, mamá, algún día volveremos a estar juntos —
—eso espero hijita... — respondió la mujer con un dejo de aflicción —... eso espero —
Se trajeron las ollas y charolas con los diversos platillos y cada quien se sirvió lo que quiso o lo que pudo, ya que algunos guisos fueron preferidos a otros, la mesa estaba animada por la plática, y salvo Lincoln, todos se notaban alegres; ya casi al final de la cena, Leni se levantó de su asiento y golpeando su plato con una cuchara llamó la atención de todos
— por favor... Familia, amigos... — todos hicieron silencio, extrañados por la situación, la rubia sonrió y siguió con su discurso —... esperé hasta hoy que pudieron estar casi todos mis hermanos reunidos para hacer un anuncio... ¡voy a graduarme! —
Todas las Loud soltaron un chillido y de inmediato se acercaron a su hermana para abrazarla y la felicitaron, Rita solo enjugó unas lágrimas mientras sonreía, le avergonzaba recordar que hubo un tiempo en el que estuvo preocupada por pensar quien tendría que encargarse de cuidar a su hija "tonta" en caso de que les sucediera algo a ella y a su marido, ahora era la primera que se graduaba de todos sus hermanos... aunque tal vez Lori ya se había graduado y le dolía en el alma no haber estado ahí para ella...
— Mamá ¿por qué lloras? —
Leni se acercó a su madre, extrañada por la reacción, pero Rita fue rápida y se levantó para estrecharla en un cálido abrazo mientras le respondía
— porque te amo y estoy orgullosa de ti, solo me gustaría que tu padre y tus otras hermanas estuvieran aquí... (snif...) y-yo... yo no sé qué... —
La señora no pudo seguir hablando porque se le quebró la voz y un sollozo escapo de su garganta, de inmediato todas fueron a consolarla y solo Alack, quien sabía que ciertas cosas aun no le correspondían, y Lincoln se quedaron al margen, a Sinner le pareció raro que Lincoln no reaccionara como sus hermanas, pero prefirió dejarlo así, ya luego hablaría con Lynn; la cena fue olvidada y todos se trasladaron a la sala para que Leni les diera todos los detalles, cuando sería la ceremonia y cuando la fiesta, preguntaron cómo vestirse e incluso ya planeaban el viaje y preguntaban si en el pequeño departamento de la ciudad cabrían todos; Lincoln tampoco se vio tan entusiasmado con los preparativos y es que nadie lo sabía, pero el chico comenzaba a entrar en una terrible depresión.
La cadena de sucesos que Lincoln tuvo que enfrentar lo fue deteriorando poco a poco, su ánimo y su alegría fueron sufriendo duros golpes a partir de la pelea en casa, el siempre intentó estar bien y alegre, pero todo lo lastimaba sin que pudiera hacer nada para remediarlo, los problemas de sus hermanas fueron terribles y todo fue conformándose en una espiral descendente que lo arrastraba sin remedio; enterarse de la casi muerte de Luna supuso un golpe del que no se repondría, luego fue la huida de su amada Lori y finalmente, la pérdida de Lucy, él se sentía el directo responsable de los últimos, lo que terminó quebrándolo; la terapia ayudaba, solo que no era suficiente, su tristeza comenzó a ser parte de su personalidad, pero nadie notó nada, la mayoría creía que el chico se volvía más serio al crecer y le alababan la fuerza de carácter sin saber que la desolación se lo comía por dentro.
La escuela era su ancla para seguir luchando, pero poco a poco se instaló en él una apatía que lo hacía creer que nada tenía sentido ni valía la pena, sus calificaciones fueron bajando poco a poco mientras su indiferencia se volvía más notoria, afortunadamente no recayó en el alcohol, aunque solo fue porque le juró a Leni que no volvería y lo último que necesitaba en casa era a su hermana sobre de él. Las drogas tampoco eran una salida, la mayoría eran cartas y también implicaban volverse un zombie estúpido, el peliblanco decidió que tampoco quería eso y las dejó de lado. Justo en ese momento se dio cuenta de que, desde que Lori se fuera, el ya no estaba trabajando, abandonó el trabajo de caddie y no hacía nada más que la escuela, se sintió avergonzado por estar siendo mantenido por su hermana; si le quedaba algo de vida y de dignidad, al menos seguiría contribuyendo al presupuesto de lo que quedaba de su pequeña familia, entonces, una tarde después de la escuela, salió a buscar un trabajo, y al mismo tiempo, aunque obligado por un trabajo escolar, retomó uno de sus primeros amores, el dibujo.
El chico encontró trabajo en una tienda cercana a su casa y el tiempo restante lo ocupaba dibujando y vendiendo esos dibujos en internet, increíblemente esto fue mejor que cualquier terapia porque su mente estaba ocupada todo el tiempo y no había lugar para el aburrimiento, la tristeza o la melancolía, el peliblanco se volvió un maniático del trabajo, y aunque sus calificaciones sufrieron mucho, al menos las mantuvo en un nivel aceptable como para no reprobar. Lincoln comenzó a ganar buen dinero para alguien de su edad, aunque le avergonzaba aceptar trabajos de porno dibujado, era lo que más dinero le daba y se tragó esa vergüenza además de cuidar mucho de que Leni no viera su trabajo, así, todo su sueldo de la tienda lo entregaba a Leni a pesar de las protestas de ella y lo que ganaba dibujando era puesto casi todo en una cuenta bancaria, donde poco a poco se juntaba para... ni él sabía para qué, pero nunca está de más algo de dinero ahorrado.
Todo Parecía ir mejor para la familia Loud, la graduación de Leni estaba a la vuelta de la esquina y pronto todas las mayores estarían entrando a la universidad, incluso Lincoln parecía más feliz, hasta que buscando imágenes para hacer una comisión, encontró una fotografía que lo devolvió al estado anterior; en un reporte deportivo de cierta cadena, se daban las noticias de los standings finales de los torneos universitarios de golf, los cuales terminaban sus playoffs, y se mencionaba el increíble ascenso de la Universidad de Providence, desde el sótano de su grupo, su difícil entrada a la división mayor, hasta el flamante primer clasificado y su aguerrida pelea contra Yale y Harvard hasta ser los campeones indiscutibles; todo esto no hubiera tenido la mayor importancia para el peliblanco si no fuera por el siguiente párrafo:
"... la lucha fue difícil, pero nada de esto sería posible si la capitana,
Loraine Loud, también campeona estatal de Michigan el año pasado,
no hubiera militado en sus filas; se tenían noticias de esta chica fenómeno
del deporte del hoyo en uno y los palos, pero después de su campeonato
en Michigan desapareció por un tiempo y se pensó que este diamante
en bruto se perdería, pero muestra sorpresa fue mayúscula al encontrarla
en la costa este, capitaneando a un equipo que tenía más de una década
sin mostrar nada que enorgulleciera a sus estudiantes. Ahora esto es
una realidad, la universidad de Providence tiene un campeonato ganado
con esfuerzo y... "
Lincoln ya no leyó más, solo miraba la fotografía de una Lori sonriente con el trofeo en las manos mientras sus compañeros de equipo vitoreaban; entonces se olvidó de lo que hacía y se concentró en buscar cualquier sitio donde pudiera encontrar fotos o videos de Lori jugando, dando breves entrevistas o simplemente dejando que las cámaras capturaran su hermosura, pero se dio cuenta de que algo atormentaba esos hermosos ojos azules, la vio algo delgada, un poco pálida y con un pequeño gesto que le trasmitía tristeza ¿quizá hasta dolor? Lincoln supo de inmediato para que quería el dinero que ahorraba hacía algunos meses, iría a buscar a su amada.
La ciudad se pintaba de amarillo y rojo muy temprano ese año, pero esto no importaba para dos personas que paseaban por el campus universitario, la mayor, una hermosa rubia de cabello recogido en un par de trenzas que le caían a la espalda, vestía los colores de su universidad en un conjunto discreto de pantalón y blusa de manga larga y cuello de tortuga, además de una chamarra recta y un gorro con las letras de su alma mater; y la otra, una niña rubia también, usaba un vestido azul cielo con mallas y botas de ante forradas con piel de borrego por dentro, completaban el conjunto una chamarra tipo universitario de la misma escuela a la que pertenecía su hermana mayor y un gorro "beanie" a juego con el de la mayor, ambas caminaban con paso lento mientras la mujer, Loraine Loud instruía a la menor, Lilian Loud, sobre los edificios que iban viendo
—... y aquella es la biblioteca, es muy vieja y tiene más de cinco mil libros en ella, a veces me recuerda la que sale en la película de Hardy Popper, aunque no creo que haya libros de magia —
— tu escuela es muy bonita, Lori, pensé que iba a aburrirme, pero me gustó mucho, y además de todo, eres como una especie de heroína por aquí, veo que todos te saludan cuando te miran —
— son las ventajas de ser la campeona absoluta, ahora solo espero que me vaya bien en los nacionales —
— estoy segura de que vas a ganar ¡nadie puede contra mi hermana mayor! —
ambas rieron y Lori propuso ir a la cafetería por un chocolate caliente, cosa que fue aceptada de inmediato por la pequeña.
Lily se portó tan bien como pudo tanto en casa como en la escuela para poder viajar en vacaciones, ella hubiera querido ir a ver a Leni y a Lincoln y después visitar a Lori, pero ni el tiempo ni el dinero alcanzaban para tanto y Shirley decidió que primero iría a ver a Lori, finalmente, a Leni y a Lincoln los veía seguido, ya que pudo ir uno o dos fines de semana a Detroit además de que los había visto también en Royal Woods, mientras que Providence estaba a una más que respetable distancia; entonces hubo llamadas telefónicas y se buscó un momento ideal para que la pequeña viajara, y una vez decidida la fecha, Lily fue puesta en un avión a cuidado y resguardo de la tripulación, y viajó hasta donde su hermana mayor ya la esperaba "desesperada". En cuanto la niña salió de la sala de llegadas, acompañada por una policía, Lori corrió a su encuentro y la abrazó al tiempo que lloraba, tanto la pequeña rubia como la policía se quedaron sin saber que hacer; Lori tardó un poco en calmarse, pero finalmente pudo levantarse para mostrarle una identificación a la oficial y después se fue de la mano con su hermanita. Pero mientras el par de rubias disfrutaban de su bebida caliente en la cafetería del campus, alguien más estaba haciendo una maleta para también dirigirse a la costa este, ese alguien era Lincoln Loud.
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Notas:
1 – "Roundabout", ocho minutos y medio de orgasmo sónico; personalmente, creo que es la mejor canción de "Yes", aunque no le hago ninguna justicia en el relato y tampoco creo que nadie sea capaz de tocarla como yo la describo, al menos no en una sola sesión.
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Pido una enorme disculpa a los lectores por el gran periodo de tiempo que estuve en pausa, dificultades familiares y laborales me impedían seguir escribiendo este fanfic (aunque no me impidieron seguir publicando otras cosas), el cual necesita inspiración y algo de sentimiento para seguir adelante, pero ya estoy de vuelta y espero actualizar cada mes.
Muchas gracias por la espera y por favor comenten, ya saben que sus comentarios me nutren
COMENTEN, POR PIEDAAAAAD!
