Capítulo 16 – Nublado y lloviznando
Rita estaba en la cocina preparando comida, aunque no era mejor que Lynn, también tenía sus recetas y era muy buena haciéndolo, pero esta vez realmente estaba esmerándose y esperaba que todas sus hijas libres pudieran asistir a casa porque tendrían una visita muy especial.
Todas las Louds que no estaban recluidas o lejos, iban mejorando su vida poco a poco y las noticias de que las mayores se irían a la universidad, además de que Leni se graduaría, tenían a Rita muy feliz, pero otra era la noticia que tenía a todos en vilo en esta familia: Lisa había mejorado mucho, tanto, que los especialistas de la clínica mental le dieron un permiso para salir y celebrar su cumpleaños en la casa Loud junto a su madre y hermanos (1); las chicas se volvieron locas y de inmediato se pusieron a organizar la fiesta, aunque sería una pequeña, ya que Lisa no tenía más amigos que Darcy, a quien invitaron y aceptó feliz, la morena tenía mucho tiempo sin ver a su primera y mejor amiga.
El día llegó, y mientras Rita terminaba la comida, las chicas estaban repartidas en diversas tareas o encargos: Lynn y Alack iban rumbo a la clínica para recoger a Lisa, Luna preparaba el comedor, Luan decoraba la casa y Leni venía en camino junto con Lincoln; las gemelas habían mandado una carta y tarjetas de felicitación desde el reformatorio e incluso Lana se las arregló para hacerle un pequeño regalo a su hermana en los talleres e incluso Lynn Sr pudo escribirle algo a su pequeña.
Lisa esperaba en una oficina impacientemente, era la primera vez que saldría en más de dos años, dos años que habían cambiado su vida diametralmente, también celebraría su cumpleaños y vería a todos sus hermanos juntos; estaba bañada y con el pelo cepillado y peinado en una sencilla cola de caballo, y aunque no tenía un vestido o ropa nueva, estaba muy animada. Después de un rato, comenzó a caminar por la oficina mientras la enfermera a cargo la vigilaba de reojo, la pequeña castaña se detuvo frente a un aparador y vio su imagen reflejarse, su duplicado le devolvió una pequeña sonrisa que se borró de inmediato cuando miró su cara cruzada por finas cicatrices, ella levantó una mano como queriendo tocarla, pero justo en ese momento un carraspeo de la enfermera la detuvo, tocar un vidrio o una puerta de cualquier tipo estaba prohibido, entonces bajó la vista y regreso a su asiento; Lisa ya estaba consciente de muchas cosas, tal vez demasiadas, y una de ellas era su rostro lleno de líneas blancas, algunas más anchas que otras, trazando un mapa de su locura y recuperación.
La chiquilla comenzaba a desesperarse cuando la puerta se abrió y una ráfaga roja y blanca cruzó el lugar mientras un grito hacía saltar a la enfermera, Lisa no tuvo tiempo de nada, cuando reaccionó, Lynn ya la tenía abrazada fuertemente mientras le cantaba "feliz cumpleaños" alto y desafinado, la enfermera de inmediato le hizo una seña de que se callara, Lynn no le habría hecho caso si no fuera porque en ese momento Sinner entró y le tocó el hombro, la castaña mayor levantó la vista y sonrió asintiendo, dejando de cantar, pero no soltó a su hermana mientras las felicitaciones seguían, Alack se acercó a la enfermera, y mostrando su placa, pidió los papeles que hubiera de firmar para la salida de Lisa, la enfermera se los tendió de mala gana y Sinner llamó a Lynn
— Linny, querida, tienes que firmar estos papeles para que podamos irnos —
la aludida liberó a su pequeña hermanita, quien pudo respirar bien de nuevo, y se acercó al escritorio, donde pidió una pluma para firmar, cosa que hizo mientras la enfermera daba instrucciones a las que no hizo caso, luego fue hasta donde estaba la pequeña y cargándola, salió de ahí, Alack se quedó ultimando detalles y después de despedirse, salió tras de su novia.
Cuando el hombre salió al estacionamiento, Lynn y Lisa ya estaban dentro en el asiento de atrás, y la chica mayor le gritaba
— ¡vamos, Alack! ¿Qué diablos hacías ahí dentro? ¡tenemos que irnos ya! — el hombre se sonrió, tomando de inmediato su lugar tras el volante, y comenzaron el retorno a Royal Woods.
El viaje fue animado, aunque algo silencioso, al principio, Lisa estaba consciente de que un auto los seguía a lo lejos, al parecer el gobierno no iba a perderla de vista y ella sabía muy bien el por qué, pero después de un rato, la pequeña castaña se perdió contemplando el paisaje, ya fuera urbano o rural; solo que los camiones que pasaban al lado del auto la asustaban tanto, que instintivamente se refugiaba en los brazos de su hermana, quien al principio se rió, pero el temblor del pequeño cuerpo le dejó muy en claro que era algo que tenía que vigilar y de inmediato hizo que Alack se detuviera, luego la castaña mayor salió del auto con su hermanita en brazos y caminó unos metros alejándose de la carretera al tiempo que le hablaba tranquilizándola; Lisa estaba consciente de que era el ruido de un motor, uno de miles de vehículos que transitaban por ese mismo camino a diario, pero después de dos años de silencio y calma, el mundo era un infierno de ruido que la acobardó totalmente. Lynn le habló suavemente, calmándola en todo momento y abrazándola de una manera que la pequeña se sintió totalmente protegida, Alack vio esto y pensó feliz que pese a todo, su novia sería una gran madre. Finalmente Lisa se tranquilizó y reiniciaron el camino, la menor todavía se estremecía cuando un gran camión pasaba a su lado, pero la vergüenza la hizo resistir y pronto dejó que el asombro de redescubrir lo cotidiano la invadiera, mientras Lynn la miraba, con una lagrimita en el rabillo del ojo.
La carretera salió de la ciudad y se adentró en el bosque, la gran masa verde en la que el camino ingresó hizo un efecto demoledor en la pequeña ex genio y la dejó sin palabras, todo era hermoso, gigante y fresco, su cara de asombro pronto dio paso a una expresión de éxtasis, la gran marea vegetal, que con el viento moviéndola, le parecía un enorme mar que se les echaba encima rugiendo, los brillos del sol por entre las ramas, el encontrar ocasionales manchones rojizos o pardos cuando un árbol distinto a los otros rompía la uniformidad, las miradas lejanas de algún animal salvaje, el vuelo de las aves por encima de la muralla vegetal... Lisa se dio cuenta de cuanto había extrañado el mundo exterior y también del poco interés que le generaba antes de su tragedia; inesperadamente, un sollozo le invadió el pecho y sus lágrimas rodaron libremente mientras permanecía hincada y con la cara apenas asomada por la ventanilla, ya no quería volver a la clínica mental, solo que tenía que manejar bien sus cartas, ella sabía que mientras existiera la duda sobre su recuperación, los especialistas del gobierno la mantendrían encerrada, o en el mejor de los casos, afuera, pero bajo vigilancia constante y ella estaba cansada de eso; Lisa siguió admirando el paisaje que pasaba ante sus ojos, en tanto que su cerebro comenzaba a idear el plan de emergencia para quitarse de encima a los espías del gobierno, tal vez para siempre; la pequeña genio estaba de regreso, aunque nadie podía saberlo.
La llegada de la cumpleañera a la casa Loud fue épica, todos los presentes corrieron a abrazarla entre gritos de bienvenida y felicitaciones por su cumpleaños, luego Rita la tomó en brazos y todos le cantaron el "feliz cumpleaños" hasta que llegaron al comedor de la casa, una vez ahí, la pusieron en un asiento de honor y todos se sentaron alrededor, todo eran sonrisas y lágrimas de felicidad, aunque había un aire de nostalgia que flotaba en el ambiente. Lisa estaba feliz mirando a casi toda su familia alrededor, cuando una pequeña sombra al fondo del lugar la inquietó, la miró detenidamente y al reconocerla, saltó de su silla y corrió para abrazar a su amiga Darcy, quien gritó y lloró con ella mientras le decía cuanto la había extrañado, este reencuentro fue tan tierno, que la mayoría soltó al menos un par de lágrimas, cuando no lloró abiertamente; finalmente las pequeñas se calmaron y fueron conducidas de nuevo a la mesa, donde las sentaron juntas.
Antes de que empezaran con algo más, Leni le llevó un regalo envuelto en un hermoso papel verde agua y con un moño plateado
— hermanita... — dijo Leni con la voz quebrada —... es tú cumpleaños y debes de lucir como una princesita, toma, este es un vestido que te hice para hoy —
Lisa no era de usar vestidos, pero jamás despreciaría algo que su hermana hiciera con tanto amor para ella, así que abrió el envoltorio para ver el vestido, y contrario a lo que pensaba, se encontró con una prenda sencilla, pero que le gustó mucho, todos aclamaron el regalo y de inmediato la hicieron subir para probárselo mientras los demás se quedaron abajo, esperando el resultado. Luna la llevó a la que fuera su antigua habitación y que ahora era de la rockera, y una vez ahí, entre todas le quitaron el sencillo traje deportivo que llevaba, para enfundarla en el vestido, el cual sobra decir, le quedaba de maravilla, Lisa se preguntaba cuándo y cómo es que Leni le había tomado las medidas, Luego la sentaron en una silla y la modista se encargó de peinarla, las demás dieron su aprobación y bajaron a esperar a que terminaran de arreglar a la festejada.
En cuanto se quedaron solas, Leni se concentró en hacer una especie de trenza francesa invertida y mientras, le comentaba cualquier cosa, a lo que la pequeña respondía con monosílabos, su mente ya trabajaba en su plan de escape; mientras miraba detenidamente el lugar, analizó lo que había ahora en la habitación, aunque de sus antiguos muebles ya no había ni rastro, todo lo demás parecía la habitación de siempre: el espacio donde su cama estuviera, ahora lo ocupaba la antigua cama de Leni y debajo de la ventana, una sencilla mesita estaba en el lugar donde antes estuviera su mueble de trabajo e instrumental científico; todo lo demás eran instrumentos musicales y dos maletas de tamaño regular junto a la puerta; aparte de eso, su hermana no poseía demasiado; la puerta del armario estaba abierta y Lisa vio que la ropa de Luna ocupaba ahora ese lugar, lo cual la tranquilizó, lo más seguro es que nadie le hubiera dado mucha importancia a un simple espacio para guardar cosas.
— muy bien, hermanita ¡terminamos! —
la siempre alegre voz de Leni la sorprendió, así que se recompuso y se levantó de la silla; las menores nunca tuvieron un espejo en la habitación, pero Luna había llevado el suyo, así que La rubia condujo a la menor frente a él y Lisa quedó maravillada cuando se miró, el vestido verde muy claro, casi celeste, le sentaba muy bien y marcaba ya sus nacientes curvas, mientras la falda, algo amplia y suelta, caía graciosamente hasta sus rodillas, las calcetas deportivas blancas y los sencillos tenis de loneta azul no hacían mucho juego, pero todo era cuestión de no ver hacia abajo; la pequeña miró su rostro enmarcado por la trenza de tipo francés que le rodeaba la cabeza hasta terminar en una coletita que caía hacia atrás como una pequeña fuente de cabello café; el único pero que la pequeña pudo encontrar fueron las cicatrices en su rostro, pero se dijo que, en cuanto recuperara algo de su instrumental, se daría a la tarea de modificar alguna de las tantas cremas cicatrizantes que había en el mercado y asunto arreglado, definitivamente la genio estaba de vuelta.
Un momento antes de bajar, Lisa pensó que tal vez sería difícil regresar a esa habitación después, así que, copiando uno de los movimientos favoritos de Lola, la pequeña castaña dijo en voz alta
— ¡qué bonito! ¡muchas gracias, Leni! —
mientras daba una vuelta frente al espejo, y fingiendo un tropezón, golpeó la pequeña mesa de Luna, tirando algunas baratijas que estaban ahí, varias de ellas rodaron por todas partes y las hermanas corrieron a levantarlas, Lisa se metió al armario, como si persiguiera algo
— por favor, Lisa, no te metas ahí, tu vestido puede ensuciarse — le decía una Leni angustiada mientras devolvía las chucherías que recogiera
— no te preocupes hermanita... — respondió la otra desde el fondo del armario —... ya salgo —
lo que Leni no ve, es que Lisa buscó una pequeña tablita "mal pegada" en el suelo, al encontrarla, la quitó y metió la mano en el hueco, y dentro halló un cordón polvoriento, lo jaló y escuchó un ruido sordo en la pared
— perfecto, sigue intacto, ahora solo tendré que esperar a la noche — pensó la pequeña con su sonrisa malévola patentada, luego colocó de nuevo la tablita en su lugar y salió del closet, Leni se acercó a ella de inmediato, le sacudió el polvo y la miró por todos lados
— ya está, limpiecita y hermosa, ven, vamos a la fiesta —
La fiesta no fue muy larga, todos comieron hasta llenarse, partieron el pastel y platicaron un buen rato, incluso hubo una videollamada sorpresa desde Hawaii, en la que Pop pop y Mirtle saludaron a todos y se lloró a mares; luego de esto, quienes tenían que irse se despidieron y poco a poco la casa Loud se quedó solo con las habitantes normales, además de Leni y Lincoln, quienes se quedarían a dormir, y por supuesto, Lisa, quien quería que Darcy se quedara a dormir, pero la madre no estuvo muy dispuesta dado el historial de la pequeña castaña, por lo que no se insistió, las pequeñas se despidieron entre lágrimas, Darcy juró que si pedían permiso para que la visitara lo haría sin dudar y Lisa prometió que si le daban permiso de salir de nuevo, ella la visitaría; Alack habló con la madre de Darcy para tranquilizarla y la mujer prometió que la próxima vez que la pequeña genio estuviera de visita, podrían hacer una pijamada y con esta promesa, las pequeñas se dijeron adiós.
Luego de que Darcy y su madre partieran, la familia Loud entró a su casa y Sinner aprovechó el momento para despedirse, Lynn quería que se quedara, pero tanto a él como a las demás les quedó claro que Rita no lo permitiría, así que la ex deportista tuvo que resignarse, Alack repitió su despedida, dio las buenas noches y salió con Lynn del brazo, al llegar al auto, ella lo soltó y el abrió el auto, pero Lynn no lo dejó subir, lo hizo girarse hasta estar frente a ella y la castaña se le pego al pecho mientras le decía
— creo que ambos sabemos por qué no te quedaste —
— querida... — Lynn se estremeció al escucharlo decir esto, pero se quedó callada —... sé que me hubieras saltado encima en cuanto estuviéramos en tu cama y tu familia me habría matado por ello —
— tienes razón, Sinny, cuando estás cerca de mí, me descontrolas, y solo de imaginarme que estamos juntos en una cama me mojo tanto, que tengo que montarte o cambiarme la ropa interior... —Lynn suspiró hondo y siguió —... adiós, querido, buenas noches y mastúrbate pensando en mí —
y antes de que Alack pudiera protestar, ella brincó, colgándose de su cuello y besándolo con mucha pasión, el policía quedó desarmado y prefirió corresponder, y después de este beso, el entró en su auto y se fue, Lynn se quedó en la acera agitando la mano por un rato y después regresó a casa.
la castaña entró y cerró la puerta tras de sí, al llegar a la sala, todos estaban sentados en silencio, algo no estaba bien y la ex deportista lo hizo notar
— muy bien, Louds ¿Qué pasa? —
una carcajada colectiva le respondió, y de inmediato sus hermanas comenzaron a burlarse de ella
— oh, Sinny-winny, bésame... sí, mi adorada Lynna-rina, dame un besito... — decían Luna y Luan riendo mientras fingían besarse, Leni reía contenta y fue a abrazarla, Lynn se volvió a ver a Lincoln esperando verlo carcajearse, pero aquel no quiso tentar a la suerte y la miraba aguantando la risa todo lo que podía, Lynn le guiñó un ojo y ambos soltaron una carcajada; entre todas las risas, una voz más fina resaltaba de las otras y a todos les extrañó escucharla, por lo que voltearon a ver de donde procedía y se sorprendieron al ver a Lisa riendo a más y mejor, su voz ya no era la grave y cínica que siempre escucharon antes, ahora tenía el tono normal de una pequeña de su edad, nadie quiso apenarla y siguieron haciendo chistes entre ellos.
La velada se hubiera alargado hasta la madrugada, pero Lisa tenía un horario que debía cumplir, Rita ya había roto la dieta de su hija, y no quería que le negaran un nuevo permiso por esto, así le hizo una indicación a su hija, quien supo de inmediato de lo que se trataba, entonces la pequeña se despidió de todos y se encaminó a la escalera, pero a la mitad se detuvo y preguntó
— pero, mamá ¿dónde voy a dormir? —
las Louds comenzaron a discutir sobre quien tendría el honor hasta que Rita los hizo callar
— por supuesto que dormirás conmigo, hijita, después de todo, soy tu madre —
la matriarca miró a sus hijos de tal manera que nadie se atrevió a replicar y la mujer se sonrió satisfecha, luego llegó a donde la pequeña la esperaba y la acompañó hasta la habitación que antes fuera de sus hijas mayores y que ahora ella ocupaba. Ya en la habitación, Lisa se quitó el vestido y los zapatos, pero no tenía pijama así que iba a acostarse vistiendo solo su ropa interior, pero Rita le dijo
— no trajiste pijama ¿verdad? —
— n-no mamá, la olvidé —
—no te preocupes, hijita, te daré algo para dormir — y sin tardar, la mujer rubia busco en los cajones de su armario y después sacó una pijama de dos piezas: una blusa blanca suelta y un pantalón rayado en negro y blanco, y se la dio
— ¿la recuerdas? era de Lucy, la úl-última que le compré antes de... de que todo pasara... (snif...) l-lo siento Lisa, voy al baño — y salió apresuradamente, la pequeña solo asintió y después se puso la ropa que su madre le diera, claro que se acordaba, Lucy... ¿dónde estaba y por qué no fue a su fiesta? ¿acaso ella y Lori seguían enojadas con los demás?(2) pero Leni y Lincoln... Lisa se metió a la cama pensando en esto, pero poco después, un sueño agradable ya empezaba a invadirla, y fue entonces que una voz la llamó desde el cajón de las escaleras
— ¡Lisa, Lisa! ¡teléfono, es para ti! —
la pequeña estaba totalmente extrañada, pero se levantó y bajó a la sala, sus hermanos tenían una expresión extraña, Luan le tendió el aparato y cuando lo puso en su oreja, una vocecita fina y temblorosa comenzó a cantarle
— fe-feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños querida Lisa, feliz cumpleaños a ti... — Lisa comenzó a sollozar, mientras del otro lado, la vocecita, también quebrada por el llanto, le decía —... te amo, her-herma-nita, felicidades... —
— L-Lily... (snif...) Lily... pe-pequeña Lilian... (snif...) gra-gracias... yo también te amo y te ex-extraño muchísimo... (snif...) ¿por qué no viniste? —
— per-perdón, Lisa... yo no... yo no puedo ver a Rita, estoy enojada con... ella y Lynn tuvieron la culpa de todo... ¡los odio!... —
Lisa se da cuenta de la furia contenida en la voz de su hermanita y prefiere no ir más allá
— es una pena, pep-pero yo... yo no voy a decirte nada, solo... solo quiero que estés bien ¡quiero verte! ¡te e-extraño mu-mucho! hermanitaaaa... —
Lisa llora mientras los brazos amorosos de Leni la envuelven y sus demás hermanas están alrededor de ella consolándola, Lincoln esta aparte, sin atreverse a participar y sintiéndose triste
— ¡Lisa te quiero mucho! ¡te extraño! ¡te visitaré cuando pueda! ¡le diré a mamá Shirley que me lleve a verte! ¡Lisa, Lisaaaa! — lloraba y gritaba la pequeña rubia desde el otro lado
— Lily... Lilian, per-perdóname, (snif...) f-fui la peor hermana mayor, t-tenía (snif...) tenía que cuidarte y te de-dejé abandonada, lo sien... (snif...) siento mu-mucho... te amo Lily, te amo ¡perdonameeeee! —
Lisa comenzó a hiperventilar y tuvieron que quitarle el teléfono, el cual tomó Luan para hablar con su hermana menor y tratar de calmarla, Rita bajó en ese momento e iba a regañar a sus hijas mayores, pero al ver que Lisa estaba en problemas todo se olvidó, la mujer corrió escaleras arriba y bajó con un inhalador de bolsillo, Lisa lo agarró con desesperación y después de darse dos dosis, comenzó a calmarse y a respirar con dificultad, todos estaban espantados y en tal silencio, que la vocecita de Lily se escuchaba clara por el teléfono mientras lloraba preguntando qué había pasado, Luan de inmediato le respondió que Lisa se había puesto un poco mala, pero que ya estaba bien, la pequeña castaña pidió el auricular para despedirse
— no llores, he-hermanita... es-estoy bien, t-te man-mandaré pastel con alguna de las chicas, no te preocupes, por favor... sabes que te quiero ¿verdad? cuando vuelva a salir de visita, iré a verte, bu-buenas noches, te amo... —
y colgó, Rita la cargó y se la llevó de nuevo a la cama mientras la pequeña lloraba, dejando a sus hermanos mayores silenciosos y apenados; del otro lado de la línea, Shirley tardó un buen rato en poder calmar a Lily, quien también sollozaba y se durmió todavía con las lágrimas corriendo por sus mejillas.
Pronto todos se fueron a dormir, Leni durmió con Luna, Luan y Lynn en una habitación donde hicieron una mini pijamada, Lincoln estuvo con ellas un rato, pero después se fue a dormir a la que fuera la habitación de las gemelas, la cual estaba vacía, ya que nadie la ocupaba, ahora solo las dos camas de las gemelas estaban ahí, el peliblanco suspiró hondo pensando en las pequeñas recluidas en el reformatorio, luego se cambió y se acostó, quedándose dormido casi de inmediato.
La madrugada era obscura, una llovizna fina y continua enfriaba el ambiente, en una camioneta algo maltratada, estacionada a dos puertas de la casa Loud, dos hombres tomaban café caliente mientras miraban cada uno sus respectivos monitores
— ¡uuuaaaaaaaah!... creo que es hora de reportar... — dijo uno de ellos después de bostezar largamente mientras se estiraba —... agente 9376 reportando, 3:30 a.m. no hay movimientos sospechosos en la casa —
una voz hueca le respondió en sus audífonos —... roger, agente 9376, continúen la vigilancia —
— ¡maldición!... — dijo el otro agente —... sabía que esta vigilancia era una pérdida de tiempo, todavía no entiendo por qué el bono es tan alto por hacerla —
— eres demasiado joven, Carter, todavía no entrabas al servicio cuando esta niña se volvió objetivo de la agencia, llevamos trabajando 8 años trabajando con ella y sus investigaciones son de nivel 3 en prioridad de seguridad nacional, solo los máximos jefes saben bien a bien lo que hay en el cerebro de esa pequeña —
— ni me importa saberlo, Tom, pero el bono me vendrá muy bien, espera un momento... — dijo el agente joven —... necesito ir a desaguar —
y mientras aquel bajaba de la camioneta y se acercaba al seto de la casa frente a ellos para orinar, el agente 9376 escuchó un pitido intermitente y miró su monitor, algo se movía por esa casa y dejaba un rastro de calor detectable, de inmediato mandó la orden al satélite para que enfocara correctamente a lo que se movía e hizo un acercamiento , pero la forma era confusa, la puerta de la camioneta se abrió y el otro agente entró quejándose
— maldita lluvia, es muy fina, pero... —
— ¡rápido, Carter, siéntate! algo se mueve en esa casa y el satélite no me da una lectura clara, es muy extraño, calibra de nuevo la señal mientras hago un barrido extra —
ambos agentes comenzaron a maniobrar el sofisticado equipo hasta que obtuvieron una señal clara y precisa de ¡un perro!
— ¡carajo! tanto para nada, creo que tienes razón Carter, esto es una pérdida de tiempo ¿todavía hay café caliente? —
dentro de la casa, un raro juguete con ruedas ha quedado a medio pasillo: sobre de un auto está armado una especie de perro improvisado con toallas y una bolsa de agua; esperando dentro del baño, estaba Lisa en ropa interior y totalmente empapada, temblaba por el frío, pero sonreía, su truco tuvo éxito, de lo contrario, los agentes encargados de vigilarla ya hubieran hecho algo, escuchó la puerta trasera del vehículo del gobierno abrirse y después de un rato de nuevo se cerró, pero nadie estaba dando vueltas por el patio ni nada parecido, lo que le indicaba que su truco había funcionado, la pequeña se quitó la ropa mojada y se envolvió en una toalla para secarse y luego se enfundó en la pijama de nuevo, en seguida salió del baño y se fue gateando hacia el otro lado del pasillo, al que fuera el cuarto de Lincoln; en la camioneta la alarma de movimiento sonó de nuevo, pero Carter le dio un vistazo y vio la forma alargada del perro de antes, Tom estaba frente a la cafetera preparando más y le preguntó
— ¿ahora qué pasa? —
— nada, el perro de nuevo —
los agentes se quedaron tranquilos y Lisa llegó a la ex habitación de su hermano.
La pequeña la puerta con mucho cuidado para que no hiciera ruido y entró apenas por la rendija que hizo, para cerrar con la misma precaución que al abrir, luego se arrastró debajo de la cama donde, pegada a la pared, estaba levantada una pequeña compuerta, apenas dos tablas del suelo de madera; Lisa metió la mano y sacó una bolsita de tela, salió de debajo de la cama y se limpió las manos en la pijama antes de proceder
— está bien, tengo 20 segundos antes de que ese satélite detecte el calor de la micro carga, así que hay que ser rápidos — pensó la pequeña genio antes de sacar de la bolsa un pequeño dispositivo y una cajita de metal, abrió la segunda y sacó de ahí un prisma de cristal que brilló apagadamente por la escasa Luz que entraba por la ventana redonda, luego, metió el pequeño cristal en una clavija lateral del dispositivo el cual dejó en el suelo (3), puso sus meñiques sobre el aparato y su cara frente a la superficie negra, y dos segundos después, se encendió una pantallita que escaneó el rostro y los ojos de Lisa, pero algo falló porque marcó un error, la pantalla se puso roja y comenzó a parpadear
— ¡carajo!... — pensó la pequeña —... ¡las cicatrices! —
entonces tuvo que poner sus dedos meñiques en la pantalla otra vez hasta que de nuevo se puso en verde; el tiempo se acababa, Lisa puso otra vez la cara frente al dispositivo, en la pantalla apareció la palabra "listo" y el dispositivo comenzó a zumbar muy bajito mientras descargaba su contenido.
La barra de descarga iba llenándose poco a poco pero el tiempo apremiaba, Lisa se subió como pudo al pequeño escritorio y desde ahí pudo ver la camioneta de vigilancia del gobierno. 9... 8... 7... 6... 5... 4... 3... 2... 1... la alarma en los audífonos de los agentes volvió a sonar y Tom revisó su monitor de mala gana, pero esta vez solo era un punto de calor muy intenso
— un momento, algo está mal aquí ¡Carter! ¡re calibración! ¡de prisa! —
el otro agente no se hizo repetir la orden y de inmediato tuvo la calibración correcta y la lectura
— es tecnología, pero no hay registros de... —
— mierda ¡manda la señal y sígueme! —
ambos agentes salieron de la furgoneta y caminaron lo más rápido posible hacia la casa Loud, mientras se ponían pasamontañas y preparaban un par de armas de asalto cortas; dentro, la recarga alcanzó el cien y Lisa extrajo el prisma, puso su índice izquierdo en la pantalla y esta parpadeó por un segundo antes de apagarse; la pequeña regresó el dispositivo, ahora inservible, a la bolsa y la arrojó debajo de la cama, ya no importaba si la encontraban, luego corrió al baño, recogiendo el perro falso de camino y desarmándolo una vez dentro, puso la bolsa de agua en el lavabo, las toallas sobre la caja de agua del inodoro y tiró el carrito a la tina, el prisma de cristal quedó temporalmente a salvo en el botiquín, dentro de una caja de curitas; después, la pequeña salió de ahí casi de puntitas, al parecer nadie se había dado cuenta de nada, el silencio le permitió escuchar a los agentes caminando alrededor de la casa y esperó hasta que escuchó que abrían la puerta de la cocina, contó hasta tres y comenzó a gritar con todas sus fuerzas
— ¡LADRONES! ¡LADRONES SE ESTAN METIENDO A LA CASA! ¡AUXILIO! ¡LADRONES! —
todos los Loud salieron corriendo de las habitaciones donde dormían, armados con lo que encontraron a mano, y mientras Leni se quedaba con su hermanita, lista para defenderla con un bastón "geriátrico" (4); los demás, capitaneados por Lynn, armada con un viejo bat, y Lincoln, quien llevaba una llave de tuercas algo oxidada, bajaron en tropel y se encontraron con dos personas vestidas de negro y encapuchadas, ambos con armas cortas, todos se quedaron quietos y en silencio hasta que Rita llegó y se encaró con los hombres
— Agentes de inteligencia, supongo... — ambos asintieron sin bajar las armas, la mujer mayor continuó — y también supongo que, si están aquí, es porque "vieron" algo en mi casa — la mujer hizo las comillas con los dedos mientras su tono de enfado era más notorio, uno de ellos se bajó la máscara y reveló al agente Tom
— nuestros sistemas detectaron una señal inusual y tenemos la orden de entrar a... —
— sus jefes y yo teníamos un acuerdo escrito sobre este tipo de cosas, y podría llamar a mi abogado en este momento para obligarlos a salir de aquí, lo que a su agencia le costaría mucho dinero, pero, ya que han despertado a todos mis hijos y están dentro de mi casa, pueden ir al sitio al que iban, pero si hacen algo contra mis hijos o contra mí, vamos a tener un gran problema ¿entendido? —
— s-sí, señora, u-una disculpa —
— ¡HMPH...! — rezongó Rita; todos sus hijos se hicieron a un lado, y ambos agentes pasaron delante de ellos, procurando no mirar para nada a las chicas que estaban ahí, vistiendo pijamas algo reveladores, incluso Lincoln se paró delante de Lynn, quien, como de costumbre, solo usaba una playera vieja como camisón, pero el largo ya no le cubría lo suficiente y mostraba sus piernas desnudas e incluso parte de su ropa interior.
Tom y Carter cruzaron la cocina y el comedor para llegar a las escaleras, el mayor dio la señal y subieron en silencio, seguidos por la mirada de los Louds, solo que, apenas llegaron arriba cuando un par de voces gritaron espantadas, la familia subió en tropel levantando sus improvisadas armas, pero el cuadro que encontraron fue tan cómico, que algunos no pudieron evitar reírse: el agente Carter estaba en el suelo, boca abajo y Leni estaba montada en su espalda mientras le tenía la cabeza pegada al suelo con el bastón
— no-te-mue-vas... — le decía la rubia en voz baja, aunque se escuchaba un coraje feroz en su acento —... quien se mete con un Loud, se mete con todos —
el agente Tom apuntaba sin saber muy bien que hacer y le decía a Leni
— señorita, por favor, libere a mi compañero, esto es un malentendido —
Rita se acercó a su hija y le dijo — Leni, hija, suéltalo —
— pero, mamá, ellos... —
— no te preocupes, Leni... — dijo Lincoln —... los señores se irán de inmediato —
la rubia no estaba muy convencida, pero liberó al agente, quien de inmediato se puso de pie y recuperó su arma, luego se unió al otro y ambos señalaron la puerta del fondo
— una habitación de invitados — dijo la matriarca Loud, Tom y Carter se dirigieron hacia allá de inmediato y abrieron la puerta, todo estaba obscuro, por lo que buscaron la luz y al encenderla, no vieron nada más que una habitación vacía y polvosa, caminaron por ella moviéndose con dificultad de tan pequeña que era, recorrieron los muebles y levantaron la cama para ver dos tablas levantadas del suelo algo viejo y maltratado, y al fondo, pegada a la pared, una bolsita de tela gris, Carter la levantó y sacó un videojuego barato, parecía de los que hacían los chinos en los 90's, lo revisó pero los botones no funcionaban y había un leve olor a plástico quemado, seguro cuando se descompuso lo metieron ahí y se olvidaron de él; mientras Tom bajaba de nuevo la cama, Carter lo devolvió a la bolsa y lo dejó sobre la mesita
— lo sentimos mucho, señora Loud, al parecer nuestros detectores cometieron una falla, incluso detectamos un perro que estaba por aquí —
— hace años que no tenemos perro — dijo Rita, molesta
— tal vez fue un mapache, hay algunos bastante grandes y a veces se cuelan en el ático — terció Luan con una gran sonrisa en el rostro.
Finalmente los agentes se disculparon de nuevo y se retiraron mientras daban un informe por el intercomunicador que llevaban, Rita los despidió fríamente y después arreó a sus hijos para que se acostaran de nuevo, un momento ¿y Lisa? ¿y Leni? todos subieron apresurados y al entrar a la habitación de la madre, las encontraron a ambas, ya dormidas mientras se abrazaban, Leni envolviendo a la pequeña con sus brazos, nadie pudo evitar un — ¡aaaaww! — en voz baja, e incluso algunas corrieron por sus celulares para tomar una foto y atesorar esa imagen por el mayor tiempo posible.
La mañana llegó tarde para la familia Loud, afortunadamente era domingo y no había demasiado de que preocuparse. El mediodía los encontró sentados en el comedor, la mayoría frente a una taza de café, aunque el aroma de los huevos con tocino que se preparaban en la cocina, ya se colaba en las narices de todos y hacía babear a algunos, Lisa comía su cereal con leche mientras pensaba que hacer con cierto cristal que estaba a buen resguardo ya en su pequeña mochila, no podía llevárselo y dejarlo en esta casa suponía un peligro porque seguramente estaría vigilada todo el tiempo y no dudaba de que el gobierno regresaría a buscar después, había que ocuparse de ello cuanto antes.
Después del desayuno, la familia se juntó en la sala, hacia algo de frio por la llovizna que caía desde la noche anterior, así que todos se pertrecharon de cobijas y almohadas, y se prepararon para ver una o dos películas, no había forma de que fuera un maratón porque Lisa tenía que regresar a la clínica, además de que Leni y Lincoln también retornaban a Detroit. Llegó la tarde, y con ella, el momento más triste porque había que despedirse, Lisa se encerró en el ático y lloraba diciendo que no quería regresar a la clínica y todos sus hermanos afuera le rogaban para que bajara haciendo promesas sobre las visitas, pero contrario a lo que todos creían, Lisa ni siquiera estaba llorando, en realidad solo gimoteaba y gritaba mientras estaba ocupada con unas pinzas y un alambre delgado y brillante, pero su habilidad con las manos nunca fue la mejor y en momentos como este envidiaba profundamente a Lana, afortunadamente ya no tenía las pequeñas manos de antes, y yendo despacio, lograba darle la forma correcta al alambre, parte de una vieja corona de Lola, alrededor del prisma de cristal, la idea era hacer una joya con él y dárselo a alguna de sus hermanas, aunque todavía no sabía a cuál.
Finalmente el adorno quedó completo, y satisfecha con su trabajo, la pequeña se levantó y dio por terminado el show, se talló los ojos hasta que le ardieron un poco, asegurando que estuvieran rojos y algo hinchados, se revolvió el pelo y una vez listo el engaño, abrió la trampa del ático y bajó, su familia la recibió en un abrazo colectivo que la dejó sin aire momentáneamente, pero que recibió feliz, después de dos años, esto era de lo más reconfortante para ella; de todas formas Rita la regañó por el berrinche, recordándole que si pasaba algo como lo de la noche anterior, tal vez no la dejarían salir de nuevo en mucho tiempo, aunque la reprimenda fue tan suave, que nadie creyó que la mujer estuviera enojada. Finalmente, Lisa se despidió de todos con lágrimas, esta vez muy reales, en tanto que les sacaba promesas de visitas a cada hermano; antes de salir, se acercó a Luna y le dijo
— hermanita, por favor, llévale pastel a Lily, se lo prometí... y por favor dale esto, Darcy me lo regaló ayer, y aunque es muy importante para mí, no creo que en la clínica me dejen tenerlo, dile que lo cuide mucho —
y le entregó el colgante que había fabricado en el ático, Luna lo recibió y juró que lo entregaría sin daño alguno, Lisa la abrazó y le dio un beso, agradeciéndole, luego subió al auto del Alack, quien junto con Lynn y Rita, la de llevarían de regreso a Detroit, Lisa iba tranquila, la información había sido transferida con éxito y no había lugar más seguro que con una chiquilla que lo guardaría como el recuerdo más querido, la pequeña genio no estaba segura de haber ganado la partida contra el gobierno, pero en este momento les llevaba una gran ventaja, ahora solo quedaba regresar a la clínica y recuperar lo poco que le faltaba, el futuro no importaba demasiado. Detrás del auto de Alack, también partió el auto con Leni y Lincoln, quienes tenían que llegar a Detroit ara un asunto importante, la graduación.
Esa misma tarde, Luna le llevaría el colgante y pastel a su hermanita, quien lloró mucho mientras recibía los regalos, el pastel le gustó mucho y juró que guardaría el colgante como su tesoro más valioso; Luna se quedó a platicar un momento con Lily y esta le contó algo que la sorprendió, la pequeña iría a visitar a Lori en sus vacaciones, Luna quiso saberlo todo, pero la pequeña rubia se lo dijo a condición de que quedara como un secreto, que era lo que la mayor le había pedido, Luna juró que no le diría a nadie y solo así le contaron de las llamadas y las conversaciones entre ambas, y la promesa que ahora se hacía realidad; la rockera salió de la casa pensando en que poco a poco comenzaban a tenderse de nuevo los puentes entre ellas, tal vez algún día ella también podría hablar con Lori para entender todo lo que había pasado.
Apenas dos semanas después del cumpleaños de Lisa, las Loud de Royal Woods se trasladaban a Detroit para una nueva e importante celebración, la graduación de la universidad por parte de Leni; todos iban muy emocionados, pues era la primera vez que un Loud alcanzaba tal honor y tenía que festejarse en grande, incluso Pop pop y Mirtle viajaron desde Hawaii para tan magno suceso y todos se reencontraron en el pequeño departamento que la graduada y su hermano menor compartían en la ciudad.
Llegaron a media mañana y luego de abrazos, lágrimas y saludos, inmediatamente las mujeres se pusieron manos a la obra para ponerse hermosas, Leni no estaba porque se fue a un salón de belleza para que la arreglaran, y mientras esto sucedía, Lincoln y su abuelo, junto con Alack, bajaron a la entrada del edificio, era algo incómodo estar en el pasillo de los departamentos y Sinner quería fumar, así que, mientras el novio de Lynn se alejaba un poco, los peliblancos se quedaron charlando
— pensé que tal vez no alcanzaría a ver esto... — decía Albert con tono melancólico —... después de todo lo que ha pasado —
— no digas eso, Pop pop... — se apresuró a responder Lincoln — yo sé que podrás vernos terminar la universidad a todos —
— ¡pero por supuesto! ¿pensaste que tu abuelo se hundiría tan solo por un infarto de nada? ¡JAJAJAJAJA! ¡eso no iba a pasar! —
ambos hombres rieron mientras en su alma los dos suplicaban que eso no sucediera hasta dentro de mucho tiempo.
las Louds terminaron de arreglarse, todas usaban vestidos largos discretos y pese a sus peinados sencillos, su belleza natural, realzada con un poco de maquillaje, las hacía lucir hermosas; todas estaban algo impacientes y Rita se preguntaba en voz alta donde estaba la protagonista principal de esta fiesta, Lynn ya había tomado por asalto la cocina y tenía la boca llena con un sándwich mientras un mantel le servía de babero, para no manchar su vestido, Luna y Luan platicaban con Mirtle para distraerse, pero tenían las mismas ansias impacientes de su madre. Cuando menos lo esperaban, sonó la cerradura del apartamento y entró una diosa griega, así de radiante y magnifica lucía Leni, todas corrieron a abrazarla mientras la alababan y felicitaban, ella había querido evitar por todos los medio posibles el llorar para no arruinar su maquillaje, pero le fue imposible, y menos cuando detrás de ella entró Albert, a quien su nieta no vio al llegar al edificio.
Momentos después, las mujeres Loud se la llevaron a su habitación y la consolaron, vistieron y maquillaron de nuevo, dejándola tan hermosa como cuando llegara, y una vez listos todos, se fueron rumbo a la universidad.
La ceremonia no comenzaba aún, así que, apenas entraron al auditorio de la universidad, la tropa Loud buscó asientos lo más adelante posible, nadie además de Alack se dio cuenta del revuelo que causó la entrada de este grupo de hermosas mujeres, con Leni y su madre a la cabeza, seguidas de Luna y Luan y cerrando el grupo Lynn, quien caminaba despacio, tomada del brazo de su novio; Lincoln venía detrás, un poco alejado porque caminaba al ritmo de sus abuelos, hombres y mujeres voltearon a verlos, al principio se hizo un silencio que de inmediato se rompió en una ola de murmullos.
Un joven de buena apariencia y vestido con un traje de impecable blanco, caminaba por el pasillo en dirección a la familia y se detuvo al llegar a ellos
— señorita Lenore, espero no pecar de atrevido si le digo que se ve usted hermosa; el equipo de golf me pidió que les comunicara que, en memoria de nuestra capitana, la gran Loraine Loud, les reservamos una fila de asientos adelante, si tuvieran la amabilidad de seguirme —
y sin esperar respuesta, se puso al frente del grupo, y siguiéndolo, llegaron hasta los lugares reservados para ellos, era una tercera fila, pegada al pasillo principal, por donde entrarían los graduados a recibir sus diplomas, y que estaba justo detrás de los invitados de honor; el chico se apresuró a quitar la cinta que impedía el paso y todos los Louds se acomodaron, el chico pidió permiso para que los asientos restantes se ocuparan y Rita no vio inconvenientes, así que del otro lado se sentó otra familia, quedando Alack como la "frontera" entre ambos grupos.
Leni se fue de improviso, y después de un momento, regresó enfundada en una toga blanca, con estola dorada y con el birrete en la mano, todos se apresuraron a tomarle fotos, ella posó apenas para una o dos y después se sentó junto a su madre; de pronto se apagaron las luces, quedando iluminado únicamente el escenario del auditorio, entonces comenzó la ceremonia.
Subió el maestro de ceremonias a un podio instalado a la derecha del escenario y mientras daba la bienvenida a festejados, familias e invitados espaciales, los lugares de honor fueron ocupados por el rector y decanos de las diferentes especialidades de la universidad, el maestro de ceremonias invitó al rector a decir unas palabras y este se levantó de su asiento, y micrófono en mano, comenzó su discurso
— queridos alumnos, apreciables familias y respetables invitados, nos reunimos aquí como cada año para ver como una nueva generación de jóvenes hombres y mujeres reciben su diploma, un diploma que los capacita para la vida y no hace sentir orgullosos de haberlos formado en esta escuela, la cual... —
el discurso, como la mayoría de los discursos en estas circunstancias, comenzó a no ser atendido por la mayoría del auditorio, algunos platicaban en voz baja y otros miraban sus celulares lo más discretamente posible, Rita y Leni hablaban sobre cualquier cosa hasta que algo les llamó la atención, no solo a ellas, sino a todos los Louds en general, el rector hablaba de los reconocimientos y logros de la universidad en ese año y mencionó a alguien que los hizo saltar en sus asientos
—... y muy especialmente, quisiera mencionar el gran logro que nuestro equipo de golf alcanzó después de muchos años, el campeonato estatal absoluto, ya que se logró la cuádruple corona, campeonato por equipos femenil, campeonato por equipos femenil y campeonatos individuales femenil y varonil, todo de la mano de nuestros entrenadores, pero esto no se habría logrado de ninguna manera si no fuera por una persona que lamentablemente ya no está con nosotros, pero que sigue triunfando en una institución hermana de la nuestra, me refiero a Loraine Loud, graduada, estudiante y reciente campeona de la Ivy League por la universidad Brown en Providence, Rhode Island, donde logró la misma hazaña que aquí, clasificándose para los nacionales y... — el equipo de golf brincó, aplaudiendo y gritando el nombre de Lori mientras Rita y familia se levantaron volteando para todos lados, esperando ver a la hermana mayor, pero pronto entendieron que solo era una mención y se sentaron de inmediato, apenados por su reacción. El rector no estaba muy contento con esta interrupción, pero esperó a que los chicos se callaran y continuó —... gracias chicos, este también es su logro; como decía, el día de hoy su familia se encuentra con nosotros ya que su hermana, Lenore Loud, también una brillante alumna de esta institución, se graduará en esta generación... —
El resto del discurso pasó ya sin ser atendido en lo absoluto por los Loud, quienes quedaron cabizbajos, Albert notó que alguien suspiraba profundamente a su lado y miró de reojo como Lincoln se enjugaba una lágrima; el viejo se hizo la nota mental de llamar a su nieta mayor para felicitarla, aunque no sabía si Lori tendría el mismo número que antes, le preguntaría a sus otros nietos después.
Finalmente el discurso del rector terminó y se procedió a la entrega de diplomas y reconocimientos a los alumnos, primero se hizo la entrega de reconocimientos a los atletas destacados de la universidad y por el escenario desfilaron algunos equipos deportivos, incluidos el de golf, quienes fueron muy ovacionados; después de esto se hizo entrega de reconocimientos a profesores y finalmente, comenzaron a subir los graduados. Cuando llegó el turno de Leni, Rita se levantó con ella y después de acomodarle el birrete para que no se despeinara, le dio un abrazo y un beso y la dejó caminar por el pasillo hacia el estrado, todos la miraban pasar y muchos se preguntaban donde estuvo escondido ese ángel rubio que se abría paso hasta llegar al escenario; al pasar frente a los maestros para recibir su diploma, fue felicitada por varios de ellos, pues sabían de su historia y la gran responsabilidad que había tomado; Leni se paró antes de bajar del estrado y se volvió a mostrar el diploma a su familia, quienes aplaudieron emocionados, incluso Lynn se levantó silbando a todo pulmón mientras algunos maestros y padres de familia la miraban mal, cosa que no pudo importarle menos, Alack prefirió no darse por enterado y aplaudió junto con su futura familia política. Apenas bajando, la familia Loud ya estaba ahí para felicitar a su flamante graduada, y entre abrazos y besos, fueron caminando hasta llegar a sus lugares y esperar a que la ceremonia se terminara.
Al terminar la ceremonia, Leni les dijo que había un banquete para los graduados de su carrera patrocinado por una marca de ropa interesada en varios de los egresados, así que subieron a los autos y enfilaron rumbo al sitio, el cual era un restaurante bastante lujoso en la zona comercial de la ciudad. Al llegar, buscaron la mesa reservada para ellos y tomaron asiento, Lynn ya buscaba a los meseros, pero también tuvo que aguantar una ceremonia antes de comer, lo que le valió un chiste de Luan. La ceremonia fue sencilla y pronto los meseros ya iban y venían por entre las mesas, sirviendo; Leni se apartó un momento para platicar y felicitarse con sus compañeras, Albert la miraba y le dijo a su hija
— ¿estás feliz? yo espero que todo empiece a mejorar de ahora en adelante —
— todo va mejorando papá, muy despacio, pero todo avanza —
— espero que sí porque ya has sufrido demasiado, Rita —
— todavía tengo un gran pecado que expiar y tal vez lo sufra toda la vida, papá —
— ¿Lucy? —
Rita asintió en silencio mientras se enjugaba una lágrima y Albert prefirió no torturar más a su hija con algo tan doloroso. La comida se terminó a media tarde y los adultos se retiraron al departamento mientras los demás fueron llevados por Leni al baile de graduación, Alack no estaba muy seguro de querer asistir, pero Lynn no lo dejó escapar.
Las chicas estuvieron felices, bailando a más y mejor y conociendo gente, había que ver a Lincoln totalmente apenado y con la cara muy roja cuando las amigas de su hermana le decían lo guapo que era y casi lo arrastraban a la pista de baile mientras sus hermanas reían y le tiraban besitos o le gritaban
— ¡vamos tigre! —
Cuando llegó el momento de nombrar a la reina del baile, todas querían que Leni fuera la elegida, aunque a pesar de que sin dudas era la más bella de todas, no era la más popular; finalmente no ganó, pero a la rubia no le importó en lo más mínimo, durante el banquete los patrocinadores habían hablado con ella y tenía una entrevista de trabajo para la próxima semana, eso era lo que realmente le importaba y si lo conseguía, podría dejar la tienda y dedicarse a algo que de verdad le gustaba, tendría más dinero, podría pensar en comprar una casa, darle mejores cosas a su hermanito y hacer que se dedicara solo a estudiar; durante un momento, una sombra pasó por su mente ¿estarían en mejor situación si Lori se hubiera quedado? ¡por supuesto que no! ella abusó de Lincoln he hizo que Lucy se fuera ¡MALDITA PERRA!... Leni se recompuso y ahuyentó esa idea pensando que no la necesitaban, ella y Linky podrían salir adelante sin problemas y acompañados de la familia que habían recuperado.
Uno o dos días después de la graduación de Leni, Lincoln estaba en su habitación contando y recontando billetes, luego tomaba una libreta y hacía cuentas mientras miraba su celular, el plan era simple, pero necesitaba toda la planeación del mundo, el peliblanco compraría un boleto de avión e iría a Providence a buscar a Lori. Pese a todo, el chico seguía enamorado y quiere saber qué pasa con ella, por lo que cree que la mejor forma de resolver todo es hablando de frente con su hermana; solo que Lincoln todavía es un adolescente algo tonto e inocente que cree que pueden enfrentar al mundo sin consecuencias, así que, después de comprobar que tenía lo suficiente para un boleto de avión de ida y vuelta abierto, el chico hizo la reservación para el fin de semana, y después de pagar en línea, hizo una maleta ligera y se dedicó a pensar en todo lo que le diría a Lori para convencerla de volver con él o de que lo dejara quedarse con ella; Leni nunca se enteró de este plan, porque estaba muy claro que jamás le hubiera permitido, pero Leni estaba muy ocupada con su entrevista de trabajo y el peliblanco procuró no dejar que nada se notara.
El viernes en la noche, Leni llegó feliz, la entrevista fue todo un éxito y estaría en su nuevo trabajo a partir del lunes, la rubia fue recibida por Lincoln quien la felicitó y se sentó con ella a escuchar todo lo sucedido mientras cenaban. Leni estaba radiante, su nuevo trabajo como consultora del director del área de diseño de modas era un sueño para ella, y aunque no era exactamente lo que esperaba, estaba muy cerca de serlo
— Linky, no tienes idea de lo que es estar ahí, caminamos por todo el departamento e incluso me llevaron a conocer la planta de aquí de Detroit, aunque la mayoría de la producción se hace en México y Malasia, bueno, lo importante es que tengo que comprar ropa adecuada para la oficina, pero hoy no hubo tiempo, así que tendré que hacerlo mañana, y necesito varias cosas más... ¡Lincoln estoy tan feliz! —
el chico trato de participar en esa alegría, pero estaba más preocupado por respetar los horarios que se había impuesto que por Leni y su trabajo, ya que mañana por la mañana tenía que llegar hasta el aeropuerto el cual estaba bastante retirado de su departamento. Leni terminó de cenar, levantó los platos y lo dejó en el fregadero
— ¿puedes lavarlos por mí, Linky? estoy muy cansada y necesito dormir —
— claro Leni, no te preocupes —
la rubia pasó a su lado y le dio un beso en la mejilla, luego le dio las buenas noches en voz baja y caminó despacio rumbo al baño, donde a poco se escuchó el agua de la regadera caer, Lincoln lavo los pocos trastes y después el mismo se fue a su habitación, a revisar todo por enésima vez.
A primera hora de la mañana Lincoln ya estaba despierto, había preparado un desayuno ligero compuesto de sándwiches, jugo de fruta y café, se comió el suyo con algo de prisa y dejó también el de Leni en la mesa, debajo de una servilleta y con una nota breve explicando que saldría de viaje por el fin de semana; una vez terminado todo, el chico tomó su mochila y se disponía a salir cuando una voz lo congeló
— entonces es cierto, te vas a buscarla ¿verdad?... — desde el fondo del pasillo, Leni lo miraba, Lincoln estaba asustado
— Le-Leni... tú... tú... ¿c-cómo supiste? —
— desde antes de mi graduación supe que estabas preparando algo, pero no sabía qué, luego vi que trabajabas mucho, pero no gastaste ni un centavo, después vi la mochila nueva; creo que no te diste cuenta de que todavía tengo la supervisión de tu cuenta y me llegan reportes de todos tus movimientos, cuando me llegó la notificación de la compra del boleto de avión yo... — Lincoln pudo ver en su rostro serio un gesto de desagrado, de repugnancia, pero también de una gran tristeza, ella se acercó —... Lincoln ¿de verdad crees que haces lo correcto? Lori se fue porque no quería lidiar con nosotros, en cuanto estuvo satisfecha de su deseo retorcido se fue ¡no le importamos!... ¿acaso vas a dejarme sola tú también? Lori se fue... Lucy no volvió... y-y ahora tú también te vas... —
Lincoln se sintió la peor persona del planeta, pero tenía que hacerlo, necesitaba hablar con ella y no sabía de qué otra forma lo haría
— Leni, sé que no lo entiendes, pero necesito... —
— sí, ya sé que yo nunca entiendo las cosas, ella siempre me lo decía... todos siempre lo dijeron... — la rubia dijo esto con desprecio —... está bien, ve a verla y comprueba que ella note quiere, que solo te utilizó para su asqueroso placer enfermo, en cuanto te vea te dirá que no puedes estar con ella y te despreciará, entonces vas a volver, lastimado y roto, pero aquí estará la buena Leni para consolarte y ayudarte porque eso es lo que soy, un refugio, un paño de lágrimas, un hombro en el cual se puede llorar siempre ¿verdad? soy Lenore Loud, la tonta, la que todo lo perdona y jamás va a estar enojada, eso soy para todos ¿o no? nunca viste si necesitaba algo o si lo que dijiste o pensaste me lastimaría, yo no tengo derecho a eso, yo solo tengo que ayudar y disculpar todo lo que ustedes hagan... ahora lárgate, ya te veré regresar arrastrándote — luego dio la vuelta y regresó a su habitación.
Lincoln no podía creer lo que su hermana le había dicho, corrió a la puerta de la habitación mientras la llamaba
— ¡Leni! ¡Leni! por favor ¡tienes que entenderme! ¡LENI! —
— ¡LARGATE! ¡LARGATEEE! —
y a esto siguió el llanto, el chico no se atrevió a llamarla de nuevo y salió del departamento tan asombrado, que se movió en automático hasta llegar a la parada del camión, algo desconocido le bloqueó todo lo que no fuera ponerse en camino al aeropuerto e hizo todo el viaje hasta el aeropuerto como un zombie.
La mente del peliblanco solo le daba vueltas a lo que Leni le reclamó, comenzó a tener un molesto dolor de cabeza y se dio una escapada para comprar un par de aspirinas en una farmacia del aeropuerto, luego sonó la llamada para abordar y Lincoln se puso en marcha junto con otras personas, tomaría un vuelo que era una conexión que pasaba por Detroit y lo llevaría a Philadelphia, New Haven y finalmente llegarían a Providence en un largo vuelo de 4 horas (5).
El vuelo fue lo suficientemente largo como para que el chico durmiera un par de horas y el resto del tiempo pensara en todo lo que no se cuidó de ocultar por creer que su hermana estaba muy ocupada con lo de su trabajo como para hacerle caso y esto lo hizo sentir peor, de verdad subestimaba a Leni, simplemente daba por sentado que ella no era lo suficientemente lista y que su corazón sería tan grande para perdonar que el solo dejara una notita plana y estúpida para engañarla; ahora vería a Lori, pero si Leni tenía razón, el regresaría llorando, solo que ya no estaba seguro de si encontraría un hogar al regresar.
Al llegar a Providence, la mente de Lincoln se despejó un poco, el clima era ventoso y algo nublado, pero no pensó que fuera a llover, entonces se dio cuenta de que había planeado como llegar hasta ahí, pero no tenía idea de cómo encontrar a Lori, lo pensó por un momento y decidió ir directamente a la universidad, así que salió del aeropuerto, buscó un taxi y partió a lo desconocido.
Aunque el campus está algo vacío, encontrar quien pudiera ayudarle no fue muy difícil porque ella seguía siendo la heroína del momento; le preguntó a varios chicos, quienes le aconsejaron que se acercara a las oficinas de la escuela y así lo hizo, en dichas oficinas se encontró con algo de reservas, pero al identificarse no tuvo el mayor problema y le dieron la dirección de su hermana, enviándole saludos.
Lori vivía fuera del campus y la dirección estaba bastante alejada a pie, de todas formas, el taxi desde el aeropuerto fue tan caro, que el chico prefirió caminar. Lincoln trataba de distraerse admirando el lugar, las casas clásicas de la costa este, los árboles, lo que fuera servía para no pensar en el encuentro, no estaba seguro de que decir o hacer, pero ya había llegado hasta ahí, sería tonto y hasta cobarde rendirse.
El cielo comenzó a tronar y pronto la lluvia cayó a cántaros, el viento frío soplaba haciendo remolinos que mojaban todo y Lincoln tuvo que correr mientras buscaba donde guarecerse, pero entrar al portal de una casa hubiera sido inapropiado y no había algún comercio o mínimo una parada de camión en donde meterse, así que el peliblanco se empapó sin más refugio que la sudadera que vestía. Para cuando el chico llegó a casa de Lori, Lincoln ya había renunciado a correr, de todas formas estaba calado hasta los huesos y solo esperaba poder cambiarse de ropa lo más pronto posible.
Estar frente a esa puerta fue uno de los momentos más difíciles por los que Lincoln había pasado, tenía tantas dudas y miedo, aunque también el deseo y la felicidad de verla... el chico tocó el timbre sin obtener respuesta, insistió una o dos veces, pero sin respuesta, no había nadie en esa casa así que tendría que esperar en el porche de la pequeña casa. Lincoln está mojado y tiene frío, la tormenta no cesa y el viento hace que la temperatura baje mucho; el chico piensa que tiene que cambiarse o le dará un resfriado, pero aunque trae ropa, no puede cambiarse en la calle, al menos no todo, entonces se quita la playera y la sudadera mojadas y se pone otras secas, el peliblanco piensa que este frío no es muy diferente del de Detroit y que podrá aguantarlo; después de unas horas, finalmente el gran aguacero se calmó, siendo sustituido por una muy ligera llovizna, pero el viento siguió soplando, Lincoln tuvo que agacharse en una esquina del porche para intentar conservar el calor, y pensaba que lo había logrado hasta que un ligero temblor y un estornudo le anunciaron que el resfrío era una realidad.
Caía la noche cuando Lori llega con Lily, estuvieron esperando en un café hasta que la lluvia amainó y les permitió salir, pero aun así el camino fue incómodo por las corrientes de aire. Las chicas entraron al porche de la casa, Lori sacó sus llaves y abrió la puerta, pero antes de entrar, algo las asustó de muerte, en un rincón del porche, hay un bulto obscuro que parece rugir amenazador, Lily gritó y entró corriendo mientras Lori le servía de escudo, pensando que sería un perro que se refugiaba de la lluvia, pero no estaba tan segura, así que en cuanto la pequeña estuvo dentro ella misma lo hizo y cerró la puerta; una vez pasado el susto, Lily subió a ponerse su pijama mientras Lori encendió la luz externa y pensó que, pese a todo, el pobre animal tendría mucho frío y hambre, así que buscó algunas sobras que pudiera darle, las puso en un plato desechable que le habría sobrado de algún pedido de comida y fue a la puerta buscando al animalito; al asomarse, el plato cayó al suelo con un ruido sordo, la puerta se abrió de par en par y la rubia salió corriendo, no era un animal era una persona, pero no era cualquier persona, el mechón blanco que asoma de la capucha de la sudadera le hace creer que esto no puede ser real y el corazón se le cayó a los pies cuando, al levantarle la cara, apareció el rostro de Lincoln, azuloso de frío
— ¿L-Lin-Lincoln? — preguntó Lori con el miedo y la ilusión luchando en su interior —... Lincoln ¿Qué haces aquí? ¿cómo...? — la rubia corta sus preguntas al darse cuenta de que el no parece reaccionar, entonces le pone una mano en la frente como hiciera muchas veces cuando eran menores, el chico tiene fiebre, Lily había bajado al escuchar la puerta, solo que al verla abierta y escuchar a su hermana mayor hablando, se asomó, y al ver ese cuadro de susto, salió corriendo
— ¡Lincoln! ¡Lincoln! Lori ¿Qué le pasa a Linky? —
el chico salto de pronto e intentó ponerse de pie, pero el mareo terrible causado por la fiebre lo hizo tropezar mientras balbuceaba
— no está... te-tengo que irme... no sé qué... Lori... — para finalmente caer en los brazos de su amada hermana, levantó el rostro para verla y susurrarle — hola mi amor... —
y desmayarse, Lily estaba algo extrañada al escuchar esto último, pero no preguntó y ayudó a la mayor a levantar y meter a Lincoln a la casa, luego lo subieron a la habitación, y mientras la chiquilla llamaba a un médico, Lori se encargó de quitarle a Lincoln la ropa mojada; la sudadera y la playera estaban algo húmedos, pero los zapatos, calcetines , el pantalón y los calzoncillos chorreaban agua, Lori descartó todo y la ropa quedó en un rincón.
Lori se encontró de nuevo ante el cuerpo desnudo de Lincoln y todo su ser fue recorrido por un recuerdo que la mareó por un momento, pero se recompuso de inmediato, no había lugar para esto ahora, lo cubrió con un cobertor mientras buscaba en su mochila algo con que vestirlo, pero aun esa ropa estaba mojada, así que lo hizo todo a un lado y buscó entre su propia ropa, un pants viejo y un suéter serían suficientes, Lori hizo a un lado la manta y comenzó a vestirlo, en ese momento Lily entraba diciendo que el doctor se tardaría pero que... la voz de la chiquilla se extinguió al ver a su hermano desnudo mientras Lori le quitaba o ponía algo, la mayor corrió de sitio a gritos mientras terminaba de vestir al enfermo, quien no se enteró de nada.
Una vez vestido y acostado apropiadamente, Lily pudo entrar a la habitación, Lori ya tenía puesta su pijama estaba metiéndose al lado de su hermano para calentarlo, Lily se enojó por sentirse excluida, pero la mayor le dijo que hiciera lo mismo, entonces la pequeña corrió a cambiarse y se metió a la cama del otro lado, Lori se abrazó muy estrechamente a Lincoln mientras suspiraba sintiendo el lento latir del corazón dentro de ese pecho, lo había extrañado tanto, y así estarán hasta que llegue el médico.
Después de revisarlo, el doctor le dijo a Loir que había hecho bien, Lincoln tiene una gripa algo fuerte pero nada de cuidado, y después de una inyección, el medico se marcha. La lluvia ha cesado, aunque el viento sigue corriendo afuera y hace mucho frío, las chicas no encuentran otra cosa mejor que hacer que cenar algo y meterse de nuevo a la cama, donde su hermano duerme pesadamente pero ya aliviado de la fiebre.
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Notas:
1- No tengo idea de cuando es el cumpleaños de ninguno de los Louds y aunque circulan por ahí algunas tablas de fechas, nadie pudo proporcionarme una completa, así que yo pongo el cumpleaños de Lisa a finales de verano o principios del otoño.
2- Recordemos que Lisa no sabe que ha sido de Lori ni de Lucy, nadie quiso decirle para no alterarla.
3- Aunque ya existen los discos duros basados en cristales e incluso algunos ya son prismas de cuarzo y cosas así, hasta donde yo sé, todavía no es algo comercial, yo hice que Lisa fabricara uno muy superior en su laboratorio y lo use ahora como una unidad de almacenamiento.
4- Uno de esos bastones que tienen cuatro patitas o apoyos para el suelo.
5- Datos de vuelo tomados de internet; Lincoln no tenía el dinero suficiente para un vuelo directo a Providence, así que compró uno con escalas que tarda más, pero es más barato.
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Aquí está el nuevo capítulo de este largo y sinuoso fanfic, ahora tardé menos en entregarlo porque ya había mucho escrito y solo hubo de detallarlo, espero que lo sigan leyendo.
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