El timbre de la casa de Rosette sonó solo media hora después del anochecer, este al abrir la puerta, se quedó mirando a su visitante.
-llega tarde-
-no conozco bien la zona, le ruego me disculpe-
-pase, no tenemos mucho tiempo-Akane siguió a su nuevo maestro por la casa de este, al igual que la de Levignne, esta era y estaba amoblada al estilo europeo, pero aquí había una mayor dosis de lujo aun, la guio por la sala de estar, subieron por una magnifica escalera de roble, a los lados de esta noto que las paredes de madera estaban talladas con complicados diseños, luego siguieron por un largo pasillo tapizado y alfombrado, el vampiro abrió una puerta y se encontraron en una inmensa sala, era circular, de madera en paredes y piso, tenía ventanas en todo el circulo, no estaba amoblada, solo había una pequeña mesa, que no hacia juego, en ella, Akane vio la espada de Levignne, ambos se acercaron a ella.
-Muy bien, señorita Tendo, tengo tres o cuatro meses para entrenarla y enseñarle sobre La Sagrada Sociedad de los Tres símbolos. Un equipo de sus operarios puede trabajar ese lapso sin comunicarse con su base, luego, se da por perdido ese equipo y se envía otro, o a un Limpiador según ellos, asesino para nosotros. Tres meses, nada más, Julius Mc Pherson, mi padre y de Jenny, los habría acabado en un parpadeo, Jenny o yo, en cinco segundos, Johan murió a manos de ellos, pero más para protegerla a usted que por su propia culpa…, tengo ese tiempo para ponerla a mi nivel Tendo, y usare todas las artimañas y trucos que conozco, aunque sean crueles y dolorosos, porque ellos las usaran contra usted. Seré sucio y malvado, pero le aseguro que eso hará que cuando caiga en una de mis trampas, no lo vuelva a hacer. Deberá sentir sus instintos, pero a ignorarlos, a sentir el miedo, pero no verse obligada a huir, a ser herida, pero continuar luchando, y a ser implacable, a no tener piedad, porque ellos no la tendrán con usted, entendió? -Akane asintió, Rosette tomo la espada de Levignne y se la entregó a Akane, está la tomo, era fuerte, pero liviana, su filo cortaría hasta el pensamiento.
-porque me da esto? -
-es la espada que usara de ahora en más-
-no puedo... no la de él, además, creo que me sentiría más cómoda con algo oriental-
-lo pensé también, pero esta espada perteneció a Julius, cuando el murió, paso a su discípula, Amanda, cuando ella murió, a su discípulo Johan, la tradición de esta espada ordena que usted sea su nueva propietaria, es una cuestión de honor para con su maestro, comprende? -Akane solo pudo asentir, tenía un nudo en la garganta, así como una lágrima empezaba a correrle por la mejilla, Rosette lo noto
-Pocas derrotas en muchos años señorita Tendo, espero que pueda hacerle honores, ahora, EN GUARDIA¡-en menos de una fracción de segundo, Rosette desenvaino su espada y la ataco, Akane, con dificultad, pudo detenerlo, el vampiro sonrió.
-Vaya, veo que sabe lo elemental-
-Mi padre era un gran maestro, tal vez no conmigo, y tuve un novio que fue un gran luchador, no soy experta con la espada, pero me defiendo-
-ya vi eso-
-cuando? -
-la noche que la atacaron, cuando íbamos hacia allí, vi ese golpe que le dio a ese vampiro bastardo, de haber sido su rival un humano, lo hubiera lastimado, tal vez logremos el milagro-
-que milagro? -
-el que estés lista para la llegada del grupo o el asesino.. HIJA-al oír esa palabra, Akane se abalanzo contra el tratando de clavarle la espada, Rosette simplemente giro el cuerpo y una Akane muy fuera de equilibrio paso de largo... y aterrizo en el piso con un profundo tajo en una de sus piernas.
-mi primera lección, jamás, jamás ataque enojada, deberé enseñarle el estilo europeo de pelea, conoce bastante el oriental, si combina ambos, sorprenderá a su oponente, ambos estilos pueden suplir su falta de experiencia-Akane estaba sentada mirándose la herida, Rosette de repente trato de herirla, tuvo que girar sobre si misma para esquivar el ataque
-oiga, espere! -
-un operario o un limpiador la heriría para debilitarla, es lo que hicieron con Johan cuándo lo mataron, arriba Akane, usted sabe que esa herida sanara pronto, ellos también así que se lanzaran a terminarla, por usted, levantase, pelee, defiéndase, si no puede hacer eso, CORRA, hasta que la herida cicatrice, VAMOS-la ataco otra vez, Akane se salvó por poco, pero el vampiro la corto nuevamente en un brazo, sin embargo, gritando y maldiciendo, se levantó y empezó a trotar, manteniéndose en guardia, Rosette sonrió complacido.
-eso, no deje que la atrapen, no deje que la encierre, si no puede atacar, amague…-
Era cerca de las cinco de la mañana, cuando Rosette detuvo un ataque directo a los ojos de Akane, esta los había cerrado, al abrir uno, vio el filo de la espada a centímetros.
-bastante por hoy- El vampiro le observo como notando algo en ese momento- espere aquí, no puede irse en esas fachas-Rosette desapareció, mientras Akane tenía por primera vez tiempo para verse a sí misma… su ropa estaba toda rota, uno de sus pezones a la vista, insultando en voz baja, trato de cubrirse lo mejor que pudo, Rosette entro con un sobretodo, la vaina de la espada y unas correas.
-venga aquí, hay que ajustar esto-coloco las correas, las acomodo a la altura de Akane, sujeto la vaina en la espalda, y guardo en ella la espada.
-funciona con un giro, a la derecha o izquierda, eso suelta la espada, deje que siga la ley de gravedad-esta estaba de cabeza, Akane la giro un tanto, noto que vencía una resistencia, la espada simplemente caía a sus manos, volvió a colocarla y la trabo nuevamente.
-no hay peligro que se suelte? -
-solo cae en una posición, póngase el sobretodo-la espada ahora quedaba cubierta, Akane cerro el sobretodo para ocultar lo que sus desgarradas ropas mostraban.
-perfecto, esto es para usted-le entrego un sobre
-qué es esto? -
-Johan me declaro el albacea de sus bienes poco antes que ustedes empezaran a intimar… fuimos tontos al no tomar precauciones… y no pensar en entrenarla debidamente… más mi culpa por que Johan y usted estaban en sus cosas… la voluntad de Johan, para el caso que pasara lo que paso, era que usted recibiera sus bienes, es lo normal entre maestros y discípulos, y sinceramente… ustedes estaban en camino a algo mucho más allá de eso-
-yo no... no puedo recibir esto-
-lo hará, aunque tenga que obligarla, tómelo como otra penitencia por su muerte, recuerde que murió por protegerla, de haberse quedado peleando junto a usted, alguno de los operarios la habría matado, le costó la vida alejarlos de usted-otra vez la lágrima empezó a rodar por su mejilla.
-además, este todo cubierto, conozco gente que se ha deshecho de los cuerpos para que la policía no pregunte mucho, caso cerrado, sin sospechosos, ahora, váyase, o el sol la atrapara-
A*A*A*A
Bueno, que es tan importante para sacarme de la cama a las siete de la mañana? -el rostro somnoliento de Nabiki hacia juego con el de Akane, Kasumi le alcanzo un café a la primera y una taza con sangre a la segunda, Nabiki miraba las ensangrentadas y cortadas ropa de Akane
-oye, el tipo ese es sadomasoquista o algo parecido? -
-ja, lee esto por favor, no soy buenas con estas cosas-Akane le alcanzo el sobre, Nabiki tomo otro sorbo de café y empezó a leer, de repente escupió, enchastrando la mesa.
-ciento dieciséis millones de dólares? -ahora fue Akane quien apretó los dientes para no escupir -te dejo ciento dieciséis millones de dólares? -
-me… dejo sus bienes-
-pero... pero, la casa, los muebles, acciones, platería, bonos, obras de arte, un negocio de antigüedades en Nueva York, una caja de seguridad con joyas, total de los valores traspasado a la Señorita Akane Tendo, 115.947.274 dólares con 33 centavos... Akane, ERES MULTIMILLONARIA-Nabiki saltaba por la cocina como niña en navidad, pero la vampiro bajo la vista, una gota de sangre le corría desde la comisura de los labios, y una lágrima desde uno de sus ojos, de repente se puso a llorar, Kasumi se acercó a ella y le abrazo-
-ya, ya mi vida, llora… llora-Akane libero su llanto, abrazando a su hermana mayor mientras Nabiki tragaba duro, había olvidado por unos segundos por qué Akane había heredado eso, se arrodillo junto a su hermanita y también la abrazo.
-perdóname, lo siento, no quise...-
A*A*A*A
Algunas semanas después, en la sala de Rosette, se escuchaba ahora solamente el sonido de combate a espada, Akane aprendía rápidamente, conocía desde antes lo suficiente y como había previsto Rosette, adaptando lo que ya sabía progresaba rápidamente, pero aun la vampira se veía obligada a mantenerse a la defensiva, Rosette trataba de encerrarla, Akane de escapar.
-muévase, muévase, es menos fuerte, pero es más ágil que yo-
-lo intento… lo intento-
-ellos son tan rápidos como nosotros, tan fuertes como usted o yo, pero sanan más lentamente, más rápido que un humano promedio, pero no tanto como un vampiro-y como queriendo demostrar algo, golpeo la espada de Akane y le traspaso el vientre de lado a lado, Akane cayo sentada, gritando por el dolor, pero rápidamente se puso de pie, atacando a violentamente a Rosette, este reía mientras se veía forzado a retroceder.
-bien, bien, no los deje respirar, ataque, es la mejor defensa- de repente el vampiro contraataco y Akane, sin darse cuenta, sin pensarlo… salto, salto mucho más alto que un humano normal tratando de pasar sobre el vampiro, Rosette sorprendido por un instante sonrió la dejo caer a su espalda, y ataco hiriendo nuevamente antes que posara los pies.
-el salto, Tendo, debe ser pensado, si es defensivo, debe caer suficientemente lejos de su agresor, si es ofensivo, antes de posar sus pies debe atacar. Si no es ni uno ni otro, le sucederá esto, descanso-Akane, tirada en el piso, asintió, le llevaría varios minutos recuperarse de las heridas que ese desgraciado le había infligido. Pero como él le dijo, una vez que caía en una trampa, no le volvía a suceder… lástima que no se lo explicaba de otra manera. De repente, algo cayo a su lado, con esfuerzo y gimiendo se dio vuelta, era un collar, tenía una cruz cristiana, una estrella de David y una media luna musulmana, Akane tomo la cadena, pero al tocar los símbolos, sintió que le quemaban los dedos, Rosette, ahora serio como de costumbre, la miraba.
-Eso, es el collar que utilizan los operarios y asesinos, incluso lo pueden usar como un arma contra nosotros-
-son símbolos occidentales-
-así es, nuestra maldición es occidental, conocí algunos vampiros chinos e indues… pero no conocía ningún japones, usted es la primera-
-vaya honor…-
-de que serviría que le pidiera disculpa? -
-a veces la intención ayuda-Rosette le acerco un vaso con sangre, Akane, no lo agradeció, pero comprendió que por sus heridas perdía esta y el hambre la acosaba, tomo lentamente como siempre, le devolvió el vaso.
-esto hará que sane más rápido, recuerde, en un combate, podría ser la diferencia-Akane asintió, eso significaba que debía atacar a alguien si estaba herida. -Todos los integrantes de La Sociedad son cristianos, musulmanes o judíos, hay también orientales, pero convertidos. Los conocía como una orden semi-religiosa que mantenía el orden entre humanos y vampiros… controlando a los vampiros verdaderamente dañinos, asi como a algunos humando muy belicosos con nosotros… en la sección de combate hay tres escalafones, Aprendiz, Operario y Limpiador, solo los mejores aprendices ascienden a Operarios, y solo los mejores Operarios ascienden a Limpiadores. Akane escuchaba mientras curaba, era la primera vez que Rosette, o en su caso Levignne, le hablaban seriamente de ellos- Cada Operario tiene como alumnos a diez Aprendices, asi como cada Limpiador tiene a su cargo a diez Operarios. Pero solo hay diez Limpiadores por vez… es la tradición, y se respeta. La sección de letras, como ellos la llaman, está formada por los Pecadores, gente sin el don de combate, pero si el de alguna ciencia, pueden ser matemáticos, ingenieros, abogados, científicos, etc. Sobre ellos están los cinco Cancilleres, que llevan las secciones de la orden, Economía, Salud, Combate, Leyes y Tradiciones, sobre los Cancilleres está el Penador, como una especie de encargado general de ellos, y al fin, el Gran Maestre, quien dirige toda la organización. Akane asintió, Rosette, tomando su sangre como si fuera un trago, continuo.
-El Penador es elegido entre los Cancilleres, y al ascender uno de ellos, un Pecador es ascendido a Canciller. EL Gran Maestre puede ser elegido entre los Limpiadores y Los Cancilleres, pero no puede ser un Penador, es la tradición. Incluso vampiros han trabajado en la Orden… asi que lo que le sucedió a Johan no es un buen augurio. Un Operario suele ser mayor de edad, pero estos chicos no llegaban a diecisiete siquiera, y nunca un aprendiz fanático, que odiara a los vampiros, ascendería a Operario… Algo está pasando Tendo… y no me gusta.
"-desde cuando los operarios acechan a vampiros pacíficos? -Tenemos una orden blanca inmundicia- " Akane recordó la charla previa al combate de Johan con esos chicos, lo sorprendido que estaba el al saber lo de la orden blanca "-significa que no vienen por nadie en especial, atraparan y mataran a todo vampiro que deseen-"
-Entonces, esos chicos, no eran como antes? Como los conocía usted? -
El vampiro le miro seriamente como era su costumbre.
-He combatido hace muchos, muchos años con ellos en una época oscura de mi vida… y luego cuando me calme y el tiempo paso, ellos mismo dejaron de buscarme al darse cuenta de ello. Me los he cruzado hace algunas décadas, pero a pesar de reconocernos mutuamente, podríamos decir que pasamos juntos evitando mirarnos… estos últimos, los asesinos de Johan… no solamente que le atacaran a él sin razón, tampoco buscaban a alguien en especial, como debería hacer un grupo de operarios, si no que venían a matarnos a Johan y a mi… nuestros paraderos no es ningún secreto para la Sociedad… y es obvio que usted fue una sorpresa para ellos… Además, hasta hace poco, hubiera sido con espadas, nunca con armas de fuego… parece ser que la Orden perdió su antiguo honor…-
En diez minutos Akane se puso de pie y estuvo lista, y el ruido de aceros chocando invadió nuevamente el lugar.
A*A*A*A
-Deberás comprar más ropa, ese tío te está agujereando todo- Nabiki tiraba a la basura otra tanda de ropas de Akane, esta suspiro como siempre, inconscientemente
-lo sé, pero… no quiero-
-y que problemas tienes? ahora te sobra...-Nabiki se calló, la punta de la espada de Akane le pinchaba la garganta, Kasumi bajo con dos dedos lentamente el arma de su hermana
-niñas, niñas, no jueguen en casa-Akane sonrió (la primera sincera desde la muerte de Levignne) mientras Nabiki se pasaba la mano por la garganta.
-oye, Akane, te molesta si me mudo aquí también? -Akane se quedó mirando a Nabiki, incluso Kasumi dejo de peinarse mirando al espejo y dio media vuelta rápidamente, Akane puso cara enojada
-y por qué ahora? -
-porque no me queda más dinero, me van a echar del hotel-
-y el dinero de las acciones? - Pregunto la mayor, Nabiki tenía una gruesa gota de sudor en la frente.
-se me acabo- Kasumi sonrió mientras chocaba las manos con gusto
-me debes cien yenes- Le dijo a Akane, este meneo la cabeza.
-nunca debí apostar por ti-
-apostar, que apostaron? - Pregunto la media con cara de duda
-que a ti se te acababa el dinero antes que nosotras-Akane contesto, pero aún tenía el rostro serio -con una condición, dormirás en mi cama-
-porque en tu cama? - Nabiki puso cara de… susto.
-por que aun tienes cierta repulsa hacia mi-
-eso no es cierto, está bien pudo ser al principio, pero ni tu ni tu novio me lo dijeron de la mejor manera posible, además...-
-y si no tienes problemas, porque no quieres?Akane había aprendido de Rosette a encerrar a un oponente, y Nabiki se veía atrapada entre la espada de Akane y la pared.
-ya Akane, ya, ella que duerma en mi cuarto, yo me mudo al tuyo, tu no lo usas de noche, y si quiero dormir una siesta, tú tienes el sueño muy pesado, no me molestarías-Kasumi ponía su patentada sonrisa conciliadora, pero Akane se recostó en su silla con los brazos cruzados.
-no se escapará tan fácil, ella se encargará de las compras, y de lavar la ropa, que te ayude, tu cocina, todas limpiamos, problemas de dinero ya no tenemos, pero que se gane su estadía-
-eres vengativa hermanita-
-aprendí de ti, trato hecho? -
-trato hecho… pero lavar?, mis uñas se van a romper, y mi cabello...-
-Akane? - Llamo la mayor
-si Kasumi? -
-tu espada? -
-a la orden-con un ruido cortando el aire, Akane volvió a apoyar contra el cuello de Nabiki el filo.
-ok, ok, está bien, lavo y hago las compras, satisfechas? -
A*A*A*A
TRES MESES DESPUÉS
-lista? -
-lista-Akane se paró frente a Rosette, parecía una chica normal, casi indolente, la misma actitud de Rosette, pero sin su seriedad.
Era, según este, el último examen. Akane lo esperaba en la que se había convertido en su pose favorita, de pie, en una actitud totalmente casual. Nada en su vista o gestos denotaba tensión alguna, solamente sus manos, tomadas por detrás de la espalda, le daban al vampiro un indicio de preparación… y eso porque ya le conocía. En sus cientos de combates de entrenamiento, noto como ella, a medida que aprendía y mejoraba, creaba su propia forma de combate. Una mezcla del estilo rápido, directo y mortal al primer golpe que caracterizaba a los guerreros japoneses, al que había agregado los giros, amagues y engaños del duelo de espada español. Y esa pose… Rosette pensaba que cualquiera que la desafiara, se encontraría en serios problemas, pensando que atacaba a una novata distraída, cuando en realidad, podría compararla a una planta Rocio de Sol. Hermosa a distancia, letal cuando te acercas. Te aproximarías a ella con despreocupación para matarla de un golpe… cuando, como él ya había comprobado, esas manos por detrás harían aparecer su espada súbitamente, sin dar tiempo a intentar resguardo alguno.
Por otro lado, perseguirla o encerrarla, seria dificultoso. Era un ser ágil y rápido, incluso entre los vampiros, que podría, si lo deseaba, mantener una buena distancia con casi cualquier oponente, distancia cuyo largo, ella casi siempre seria quien decidiera. Solamente en espacios muy cerrados podría tener problemas, pero eso no siempre sería posible. El desenvaino su espada, pero no ataco. Había aprendido bien que con ella había que ser cuidadoso, y empezó a rodearla. Ella no vario un ápice su postura, incluso dándole peligrosamente la espalda… una muestra de soberbia prematura que Rosette iba a castigar cuando, en una fracción de segundo, ella fue la que desenvaino y se lanzó a un ataque que a él le costó mucho trabajo contener y luego lo hizo retroceder deteniendo dificultosamente sus embates… "fantástico, logro que me confiara, que buena va a ser".
Al fin, pudo lanzar un contrataque, y logro equilibrar el duelo. Estuvieron combatiendo por horas, hasta que ya cerca de la mañana, el hizo el gesto de practica terminada, Akane lo miro casi con orgullo. Si bien ella volvía a terminar con parte de un pecho al aire, la ropa de su maestro, como la suya, mostraba varios tajos y manchas de sangre de heridas ya cerradas.
-aprobada? -
-casi-
-cree que pueda con ellos? -
-Tendo, combina muy bien sus estilos de pelea, para serle sincero, yo aprendí bastante de su estilo oriental, alguien que no lo haya experimentado, como yo, tendrá serios problemas con usted-
-gracias-
-PERO CUANDO TE MATEN, HARÉ DE TUS HERMANAS MIS HIJAS-
-DESGRACIADO HIJO DE P...-Akane ataco desbocada, Rosette esquivo la estocada, pero sintió un cuchillo clavarse en su vientre, acto seguido Akane le clavo su espada por la espalda, Rosette sorprendido, la miro.
-tu? -
-sí, yo, pensó que atacaría enojada? -
-perfecto… esta vez sí me engañaste-Akane retiro dolorosamente el cuchillo y lo apoyo en la garganta de él…
-te agradezco… esta segunda oportunidad… que nunca te pedí… sabes, tú… me convertiste en un monstruo…-
Rosette noto la saña, el enojo, y la frialdad en su pronunciación, sus ojos no decían nada… era como ver a una serpiente acechando a una cría de rata para su almuerzo… nunca pensó ver a Tendo de esa manera…
-y que harás? -
-podría matarte-Rosette dejo caer su espada, le miro a los ojos vacíos que portaba ella en estos momentos…
-Oh, pequeña, aun no tienes nuestro instinto asesino- cerro su puño y de su muñeca emergió sorpresivamente un cuchillo, con el que velozmente le hizo un profundo tajo que paso por el hombro, el busto y el vientre, era una herida horrible, tan grave que hizo caer a Akane gritando, incluso, ella lo sentía mucho, mucho más dolorosa de lo que debía ser. Rosette, tropezando, se quitó la espada y la arrojo a su lado con desdén.
-Nunca… nunca blofees o dudes en matar a tu enemigo, esta sí, es mi última lección… ah, el cuchillo, estaba salpicado en ajo, tardara horas en cicatrizar… Cuídate del sol, aquí entra por las ventanas, por lo demás, esta lista… vete y no me molestes más-tambaleándose, el vampiro desapareció por la puerta, mientras Akane quedo tirada en el piso
Por horas, mientras sus heridas cerraban lentamente, al menos para un vampiro, Akane se arrastró por el piso buscando las sombras, insultando en voz alta iba de lado a lado, cubriéndose del sol, estaba bastante sana cuando los rayos solares al fin la arrinconaron. Pero para su alivio, el astro rey se empezó a ocultar cuando la luz estaba ya a centímetros. Poniéndose de pie, sintió lo cansada, débil y hambrienta que estaba. Miro el piso, era un enchastre de sangre… su sangre, que había dejado cuando se movía como un gusano por el suelo. Con la llegada de la noche, ya completamente curada, se guardó su espada, se puso su sobretodo y en silencio salió de la casa. No quería ver a Rosette, mucho menos pedirle sangre, pero al adentrarse en las calles, rodeada de gente, sintió por primera vez el verdadero deseo de atacar, estaba hambrienta y sedienta como nunca lo recordara. "saldrías entre las góndolas de productos?"-le había dicho Levignne alguna vez
-vamos, tú puedes, son veinte minutos a casa, tú puedes- trato de alentarse, rebusco en sus bolsillos, pero ni una moneda… no solía necesitar dinero para estas caminatas… no podía recurrir a más que caminar. Diez minutos más tarde, cuando llego a una esquina vio a dos niñas andando en bicicleta, sintió sus colmillos crecer, la sed se hizo acuciante…miro a los costados, ni una otra alma a la vista
-solo una, será rápido, solo un poco-Inspiro de repente, estaba perdiendo el control?, se lanzó a correr, siete u ocho minutos más, tan solo eso…, casi… casi llegaba a la entrada de su casa, cuando lo sintió, el dolor; agudo e insoportable, grito golpeando la puerta desesperadamente.
-KASUMI, KASUMI-la puerta se abrió, Nabiki la miro horrorizada en el piso.
-oh, que te pasa? -
-ayúdame... por favor-
-Kasumi, Akane está enferma-la recostó en una silla, la mayor llego
-Akane, que te pasa? -
-dame sangre, por favor-
-Nabiki abrió la heladera y tomo la jarra, iba a servirla en un vaso cuando Akane se la arrebato de las manos y bebió directamente de ella rápidamente, Nabiki hizo su gesto de asco, Akane termino el contenido.
-mas, por favor, mas-Kasumi saco el sachet escondido y se lo dio a su hermana, esta lo mordió y rápidamente lo sorbia, la bolsa se vaciaba rápidamente, Kasumi se preocupaba.
-tanto te hirió? -el sachet se vació y Akane se sentó, pero Kasumi noto que se seguía tomando el vientre, como si le doliera.
-necesitas más-
-no, yo...-
-Johan me dijo que esto podía pasar, estas a punto de perder el control-
-pero que hacemos? no queda otro envase-Nabiki se asustaba, Kasumi se acercó a esta y le desnudo el cuello
-Hey que haces? -
-mejor ahora que fuera de control-
-y por qué no le das tu cuello? -
-tú sabes qué hacer?, Johan me explico cómo proceder, tú sabes cómo detenerla? -Akane la miraba con una mezcla de súplica, horror… y deseo.
-Kasumi, no… no puedo hacerlo, no a ustedes-
-hazlo antes que pierdas el control, podrías matar a alguien… tal vez a nosotras… HAZLO-Akane se acercó lentamente a Nabiki, esta trataba desesperada de mirarla de costado, sintió los colmillos clavarse
-oh, duele, duele, despacio-pero al sentir la saliva de Akane el dolor desapareció, así como cualquier sensación, su cuello estaba como dormido, solo escuchaba sonidos húmedos… de Akane alimentándose… alimentándose de ella, mientras Kasumi, sosteniendo a Akane, miraba su reloj, contando el tiempo... Minuto, minuto diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta
-Akane detente- La menor no lo hacía, continuaba prendida al cuello de Nabiki.
-Kasumi no se detiene! -
-Akane, por favor, detente-lo dijo suavemente al oído, la vampira obedeció, Kasumi tomo un trapo de cocina y limpio el cuello de Nabiki, luego tomo otro y lo apoyo en los agujeros de la yugular y llevo la mano de Nabiki allí.
-sostenlo, en un minuto no sangraras más-pero Akane aún seguía tomándose el vientre, Kasumi desnudo su brazo
-hazlo-
-oye, porque yo el cuello y tú el brazo? - Nabiki observo a Akane que a su vez miraba a su hermana, y como lentamente mordió el brazo de su hermana mayor, antes del minuto se detuvo, ella misma tomo un poco de papel de cocina, limpio la herida de sus babas, y con otro poco detuvo la hemorragia, luego, con el estómago hinchado se sentó en el sofá, Kasumi y Nabiki hicieron lo mismo también. Al fin la menor hablo.
-ese desgraciado, lo voy a matar si me cruzo con el de nuevo-
-tanto te hirió? -
-casi me mato-Nabiki empezó a sonreír, mientras aún se apretaba el cuello con su trapo
-que es tan gracioso? - Akane si no estaba para risas, la menor se señaló y luego a Kasumi
-estamos las dos igual que tu-
-a que te refieres? -
-estamos pálidas, en vez de broncearnos parece que nos blanqueamos-
-ja... ja... ja... que graciosa-
