Capítulo 11 – ¿Qué hacer con los pedazos?
Mientras el avión cruza el cielo nocturno, Lori no puede hacer nada más que pensar, su miedo y urgencia de huir eran tales, que nunca pensó en todo lo que dejó sin cuidado, se sentía culpable por solo haberse ocupado de sus asuntos sin pararse a pensar en lo que sería de sus hermanos, sabía a Leni tan capaz de encargarse, que simplemente escapó sin mirar atrás, ahora se daba cuenta de la tontería que cometió; el terror a que sus hermanos fueran separados y ella detenida, la mantuvo despierta todo el viaje.
Apenas bajando del avión, Lori llamó para preguntar por una habitación en un hotel, no se quedaría con ningún conocido y planeaba hablar con Demetrius para ver si se podía hacer el cambio de responsable de los menores ese mismo día y regresar a Providence, ella tenía la idea de que cada segundo que pasaba en Detroit le haría cada vez más difícil irse, tenía miedo de encontrarse con alguien que la reconociera, tenía tanto miedo. Lori caminó por el aeropuerto pegada a las paredes, como escondiéndose, se dio prisa en subir a un taxi y al llegar al hotel subió a su habitación de inmediato, apenas ahí fue que se tranquilizó un poco, pero las ideas obscuras sobre sus problemas no la abandonaron y no durmió casi nada.
La noche anterior fue la más dura que Lucy enfrentó desde el infarto de Albert, aunque la decisión ya estaba tomada, salir de esa casa le era muy duro, dejar a Leni le parecía una traición pues su hermana mayor fue quien más cuidó de ella y dejar a Lincoln era más difícil aún, lo amaba y su idea de vida sin él no era muy prometedora, le costó todo el llanto que tenía convencerse de que lo que hacía era lo mejor para todos, de otro modo, ella seguiría siendo una carga, un estorbo, alguien que era un cero a la izquierda y que no valía nada; todo esto y otras razones fue lo que quedó escrito en una carta que deslizó por debajo de la puerta de su hermana, también había una breve nota para él, para su amado hermano, no explicaba nada extra de lo que dijera en la misiva anterior, esta era mucho más corta pero más emotiva, en ella le declaraba de nuevo su amor eterno y le deseaba la mejor vida, le decía adiós con un beso y una pequeña calavera mal dibujada. En la madrugada, Lucy comenzó a prepararse para su escape, todo el dinero que tenía ahorrado de sus pequeños trabajos a medio tiempo, más algo que le había robado a Leni, lo que la hizo sentir aún peor, pues le estaba robando a su máxima benefactora y después de meter en una mochila algo de ropa, comida y algunas otras cosas de valor sentimental, la pelinegra salió del departamento poco antes del amanecer, y así, en ese día que despuntaba, mientras Lori, recién llegada de Providence, trataba de conciliar un intranquilo sueño en un hotel de negocios en Detroit, su hermana desaparecía por entre las calles de la ciudad.
A la mañana siguiente, lo primero que hizo Lori, fue llamar al inspector Demetrius para comunicarle su llegada
— me alegro de que haya podido llegar tan pronto... —le dijo el inspector en un bostezo, al parecer era muy temprano para él —... y espero que haya tenido un buen viaje, Loraine, ahora lo importante es arreglar el gran problema que tiene, pero no se preocupe, yo estaré con usted, nos veremos a la once en la oficina distrital de Servicios Infantiles, está en Wyoming y Castle, en Eastborn, justo junto al mercado de frutas, si me pregunta, el peor lugar que pudieron escoger; pregunte por la oficina de la señora Kimberly Waid y dígale que va de mi parte, ella sabe de su caso y me hará el favor de tratarlo y espero en dios que podamos arreglar todo sin que usted pise la cárcel, hasta luego —
Después de colgar, Lori se metió al baño desganadamente, pensaba en que el panorama no se veía muy prometedor y tenía miedo de todo lo que podría pasar, pero la sensación del agua corriendo por su cuerpo la fue sacando de su desánimo poco a poco, pese al tono del inspector, adivinaba una posibilidad de poder arreglar la cosas y pensó que, si tenía que enfrentarse a la ley, lo haría de la mejor manera posible, pelearía por mantener a sus hermanos juntos e irse con el menor daño, le escribiría una carta a Leni disculpándose y explicándole sus nuevas obligaciones como cabeza de familia, aunque seguro ya las tenía muy claras, esto le dolió un poco pero ya no había marcha atrás; Lori terminó de ducharse y salió reanimada, se vistió tarareando una tonadita y bajó a desayunar algo en el restaurante del hotel, escribió a sus compañeros de escuela agradeciendo todo lo que habían hecho para ayudarla y se preparó para la batalla.
Al llegar al edificio de Servicios Infantiles, un penetrante olor le golpeó la nariz, era la basura del mercado de fruta siendo retirada, estuvo de acuerdo con Demetrius, el olor a podrido era apenas soportable y se preguntó cómo era posible que esa gente trabajara con esa peste invadiéndolo todo, entró al edificio para darse cuenta de que adentro era mucho menos perceptible, de inmediato se registró en la entrada y preguntó por la oficina de la persona amiga de del inspector, una vez recibidas las instrucciones, caminó despacio por el edificio, subió 4 pisos en el elevador y luego fue hasta la oficina que le indicaron, tocó para que una voz áspera le diera permiso de pasar, Lori abrió la puerta y entró, era una habitación gris donde no había más que archiveros y un escritorio, detrás del cual, una mujer delgada y de tez obscura la miró mientras acomodaba unos lentes sobre su nariz
— Loraine Loud, supongo... — dijo casi escupiendo su nombre para luego buscar un momento en su escritorio, luego tomó una carpeta y la abrió —... déjame veeeer... sí, aquí está, caray, chica, estas metida en un buen problema, tienes tantas faltas de inspección como un chico vago en la escuela ¿Qué va a ser de ti? creo que depende de cómo estén esos pobre niños, tal vez seis meses de cárcel y otros seis de trabajo comunitario te hagan pensar mejor antes de largarte con el primer hijo de perra que te agarre el trasero je je je... —
la voz rasposa se quebró en esa risilla burlona y casi al mismo tiempo, un acceso de tos seca la hizo doblarse, Lori iba a reclamarle, pero la escuchó casi escupir los pulmones y prefirió quedarse callada, la mujer fue recuperándose poco a poco, jadeando bajo y tomándose el pecho
— esto va a... va a matarme cualquier día de estos, si quieres un buen consejo, deja de fumar —
— no lo hago —
—y-y haces bien; ok, entonces, como te decía... — la mujer retomó su papel, perdido con la tos, y siguió con el regaño —... es terrible ver a todas las chicas tan desesperadas por sexo, desde pequeñas tienen una urgencia de... —
— ¡basta! yo no sé qué se esté pensando, pero yo no soy una de esas mujerzuelas... — Lori levantó la voz mientras se ponía de pie —... si me fui, fue precisamente para evitar cometer un error que... —
— ¡no diga nada más, Loraine!... — la fuerte voz de Demetrius, quien en ese momento entraba a la oficina, hizo que ambas mujeres callaran —... Kim, eres la peor persona en este edificio, lo juro... — la mujer detrás del escritorio sonreía maliciosamente; Demetrius se quitó el saco y caminó hasta llegar a la silla a un lado de Lori y se dejó caer mientras resoplaba —... está bien, empecemos esta reunión —
— muy bien... — dijo la mujer —... ya que estas aquí, comencemos; Loraine Loud, tienes varios reportes por ausencia repetida en las visitas, se giró un citatorio para que comparecieras el cual no solo no fue recibido sino que no se respondió y no compareciste a la cita, se envió otro a tu correo electrónico y un mensaje a tu celular, el cual tampoco obtuvo respuesta y de nuevo no compareciste, finalmente, tampoco supimos que fue de los citatorios que se entregaron en persona en tu domicilio, al parecer tampoco te los dieron, estábamos a punto de enviar a una trabajadora social para que recogiera a los niños —
— afortunadamente te encontré antes de eso... — dice Demetrius —... necesito saber que pasó, tal vez así podamos evitar que la orden de acogida se lleve a cabo —
— ¿orden de acogida? ¿quiere decir que se llevarían a mis hermanos? — Lori dijo asustada —... pero no están solos ni descuidados, estoy segura de que Leni se ha hecho cargo sin problemas, adem...—
— en efecto, según los reportes, la señorita Lenore se ha hecho cargo admirablemente, el problema es que ella no es la persona que tiene la tutoría sobre ellos, además de que jamás supimos dónde estabas, una carta con tu paradero o de sesión de derechos nos hubiera servido mucho, al menos para poder disimular tu ausencia —
— es justo lo que le dije, pero así son todas las chiquillas, en cuanto llega el primer vago que las enamora, abandonan todo —
— Kim, cállate... — Demetrius dice con fastidio —... tenemos que preparar una buena historia para el juez porque... —
— ¡¿JUEZ?! ¿POR QUÉ UN JUEZ? —
— Linda, no esperarás a solo venir a decir "aquí estoy" e irte tan tranquila ¿o sí? técnicamente tienes una orden de aprehensión en tu contra —
— ¡¿QUÉ?! ¿e-es verdad eso señor Demetrius?... — Lori apenas puede creerlo, está a punto de ser arrestada y sus hermanos separados por su culpa, ¡qué buena hermana mayor resultó si no fue capaz de dominarse y encargarse de sus deberes! ahora ya solo queda ver que puede rescatar —... ¿y esto tiene solución? —
— por lo pronto necesito saber por qué te fuiste y qué has estado haciendo, si podemos armar una historia lo suficientemente buena, posiblemente podamos rescatar algo —
Entonces Lori contará que se fue a Providence, donde continuó estudiando al mismo tiempo que trabajaba y también siguió con el golf, pero en cuanto a la razón... ella sabía que si confesaba lo que había pasado con Lincoln, de inmediato sería arrestada por el incesto y sostener relaciones con un menor, Lori no esperaba que le fuera tan bien como a su madre en prisión, además de que Lincoln y Lucy serían separados y metidos en el sistema, así que ella prefirió sacrificarse y decir que la presión de ser cabeza de familia fue demasiada y que después de una gran pelea con Leni, decidió hacerse a un lado, escapar sin mirar atrás, simplemente no pensó que esto fuera a suceder y se fue lo más lejos que pudo.
Demetrius no estaba muy convencido de esta historia, pero a Kim parecía divertirla mucho pues su risa mezclada con una horrible tos eran la prueba, a Lori se le ocurrió que tal vez si contribuía de alguna manera a la manutención de sus hermanos, esto podría arreglarse, a fin de cuentas ella no estaba dedicada ni al crimen ni al vicio y mucho menos llevaba una vida disipada, era una buena estudiante que iba ya en su segunda carrera, tenía buenos ingresos y estaba becada en su universidad por los excelentes resultados en el golf, técnicamente era una ciudadana modelo y su único gran problema es que no soportó la presión de algo que la rebasaba, fue la víctima de un gran problema familiar y hasta argumentó el crimen que se cometió contra ella, seguramente necesitaría una terapia que no llevaba y sería mucho mejor que Leni, quien parecía llevar una vida más sana en todos los aspectos, se hiciera cargo, además, ya no sería por mucho tiempo, Lincoln cumpliría los dieciocho en un par de años y él mismo podría ayudar a Leni a sacar adelante a Lucy. Demetrius quedó admirado del discurso que la chica Loud armó en tan poco tiempo, le dijo que serviría y que tenían que escribir todo y darle más "cuerpo" a esta historia para hacerla creíble, Kim solo asintió mientras miraba los papeles del expediente, lo que confirmaba su acuerdo y se pusieron a trabajar.
Aun así, quedaban datos que "cojeaban", como el hecho de que no hubo forma de contactarla y solo hasta que el inspector habló a su amigo del FBI fue que lo logró, Lori dice que simplemente no quería ser encontrada, entonces cambió de teléfono y pidió que no dijeran nada tanto en el trabajo como en la escuela, donde sí estaban enterados de su paradero, ya que se hicieron documentos de transferencia y cartas de recomendación que fueron comprobadas, el inspector y Kim decidieron dejar pasar esas dudas y todo ese día ayudaron a rellenar los huecos de la historia que le contarían al juez.
Esa mañana todo parecía tan normal como de costumbre, Leni se levantó un poco en automático y se metió en el baño, y después de darse una ducha, regresó a su habitación a arreglarse para el trabajo, su mente estaba ocupada en el día que le esperaba, habría un inventario en la tienda, lo que sería algo pesado y posiblemente tendría que faltar a la escuela, un hondo suspiro de resignación salió de su pecho y la hizo sonreír, recordando la forma en que Lucy lo hacía antes, seguramente se escuchó igual, salió con prisa de su habitación mientras revisaba su bolso esperando no olvidar nada y se fue sin apenas tomar un poco de café, ya se haría un espacio para desayunar algo después. Lincoln escuchó a Leni correr y cerrar la puerta y esa fue su señal para levantarse, contaba con poco tiempo para bañarse y desayunar algo antes de que Lucy se levantara, de manera que todo lo hizo a la carrera, cuando llegó a la cocina buscando algo rápido para llevarse, encontró una taza de café a medio terminar y solo meneó la cabeza, Leni salió muy de prisa, pero él estaba en la misma situación, entonces se empinó la media taza de la bebida obscura y luego tomó una manzana y un paquete de galletas, no era el desayuno más nutritivo, pero serviría hasta el almuerzo; en su prisa por salir, ninguno de los dos notó las cartas dejadas por Lucy y ambas quedaron olvidadas en la entrada de las respectivas habitaciones.
En la escuela, Lincoln estuvo tranquilo, se dedicó a tomar clases, hablar con sus amigos y evitó salir del salón para no encontrarse con Lucy, su único contacto con el exterior fue cuando se asomó a la puerta para ver si una de las chicas le hacia el favor de comprarle alguna bebida en la máquina expendedora, pero solo eso. La hora de la salida llegó sin que el peliblanco se diera apenas cuenta, entonces tomó sus cosas y salió con toda la precaución, caminando despacio, casi siempre veía a lo lejos a su hermana al salir y entonces esperaba unos minutos para estar seguro de no cruzarse con ella, pero esta vez no la vio, pensó que ella habría salido antes y entonces se fue a casa tranquilamente. Al llegar, entró tratando de hacer el menor ruido posible, dejó sus cosas y fue a la cocina a buscar algo de comer, pero no había nada preparado, así que se dispuso a cocinar, al terminar pensó que Lucy también querría comer y la llamó, solo que no obtuvo respuesta, extrañado, fue a buscarla, en la casa no había nadie más que él, pensó que ella también estaría evitándolo, así que se alzó de hombros y se fue a comer.
A media tarde, ni Lucy ni Leni habían aparecido y Lincoln estaba preocupado, llamó a Lucy para preguntar dónde estaba o si tenía algún problema, solo que sus llamadas se toparon con un envío automático a buzón, entonces llamó a Leni, quien le contestó algo apurada, el trabajo era pesado y apenas tenía tiempo, Lincoln le preguntó por Lucy y la rubia le dijo que no tenía idea, el chico le contó de las llamadas sin contestación y por la hora no se le ocurría a donde pudo haber ido, no la vio en la escuela y no tenía idea de que hacer, Leni dijo que llamaría a la escuela por si todavía había alguien que le diera información, Lincoln tendría que buscarla con alguna amiga y por las calles cercanas, el peliblanco asintió y colgó, después salió a la calle a buscar a Lucy.
Las calles son un laberinto cuando estas preocupado y así se sentía Lincoln en ese momento, todo le parecía una trampa mortal y todos era ladrones, secuestradores, violadores o asesinos potenciales, preguntó alrededor de su edificio, luego en algunos lugares a los que su hermana solía ir, pero al parecer, nadie la vio, el perímetro se fue extendiendo calle a calle, y de pronto ya todos eran extraños, se hacía tarde y Lincoln empezaba a temer por su propia seguridad, pero una pequeña luz de esperanza se encendió en su camino cuando reconoció a una chica en un negocio de reparación y venta de teléfonos (1), la había visto con Lucy alguna vez y pensó que serían amigas, entró al lugar y le preguntó por su hermana
— pues... — la chica parecía dudar un poco —... no la he visto desde ayer, vino en la tarde y estuvimos platicando un rato, se veía algo desanimada, pero como ella es bastante seria no le di mucha importancia, hoy no fue a la escuela y por como lucía ayer, creí que estaría enferma, yo no sé si deba decirte esto, me estuvo pidiendo ayuda para comprar un celular desechable, pero mi papá no me dejó vendérselo, la policía nos advirtió que no se los vendiéramos a menores, aunque compró un chip nuevo, dijo que el suyo estaba fallando —
— ¿me puedes dar el número? — Lincoln comenzaba a pensar lo peor
— lo siento, solo el comprador puede ver el número, era de esta compañía... — le dijo la chica dándole un folleto —... tal vez ellos te den el número si los llamas —
la pequeña luz de esperanza se apagó con esto, Lincoln dio las gracias apagadamente y se fue, caminó ya sin muchas ilusiones de encontrar a su hermanita, de pronto su celular sonó, él contestó para escuchar la voz de Leni
— Lincoln, en la escuela me dijeron que Lucy no asistió y ninguno de sus compañeros sabe nada, voy para la casa —
— te veo allá — contestó el peliblanco, y de inmediato apuró el paso para regresar.
Leni era un manojo de nervios que deambulaba por el departamento, cuando llegó, gritó llamando a Lucy pero solo encontró el silencio, fue a su habitación para encontrarla muy desordenada, lo que era raro en su hermana, los cajones abiertos, la cama deshecha y era claro que estuvo buscando varias cosas, revisó el closet para darse cuenta de que faltaban una manta, una sudadera y un rompe vientos, su mochila no estaba pero sí sus libros de la escuela, en los cajones la ropa estaba revuelta, así que para Leni no hubo dudas, Lucy se había escapado.
La rubia iba de un lado al otro esperando a Lincoln, ella no salió a buscarla porque no tenía caso, su hermano tenía horas allá afuera y al parecer no tuvo éxito, por lo que ella solo perdería tiempo, llamó a la policía, pero le dijeron que tenían que pasar 48 horas para que se recibiera el reporte, Leni insultó rudamente al policía antes de colgar y después solo esperó a que llegara Lincoln, quien no tardó mucho, en cuanto entró ella le dijo
— Lincoln, Lucy se fue, se escapó de casa, faltan algunas cosas de su habitación y creo que también se llevó algo de mi dinero ahorrado, ¿no falta nada en tu habitación? —
Lincoln corrió con el miedo reflejado en el rostro, jamás quiso esto ¿sería por lo que le dijo? ella lo amaba pero jamás podría existir algo entre ellos, era su hermana, su hermanita, él la quería mucho, pero... Lincoln entró a su cuarto y buscó con la vista; no, a primera vista... un momento, no estaba su fotografía con sus hermanas y en su closet faltaba una sudadera, tal vez lo que dijo Leni era cierto y Lucy había escapado, Lincoln salía de ahí cuando notó un papelito doblado a un lado, casi debajo de la puerta de entrada a su habitación, tenía su nombre... lo abrió para enfrentarse a la nota de despedida de ella
"Lincoln:
Me duele no poder decirte amor mío, aunque te amo tanto, irme será lo mas
difícil que haré en mi vida, pero creo que es lo mejor para todos, así no seré
un obstáculo para nadie, ni para ti ni para Lori, si es que algún día vuelve y
creo que lo hará, ella te ama casi tanto como yo y no creo que te olvide, así
como tú tampoco la olvidas, por eso es que me rechazaste.
Me iré tan lejos como pueda porque no quiero ser una carga para ustedes ni
para nadie, de todas formas, nadie me quiere realmente.
Te dejo mi corazón, mi felicidad y todo mi amor porque jamás voy a dejar de
amarte y espero que alguna vez recuerdes a tu hermanita con algo de cariño,
yo voy a pensar en ti cada día y cada noche, serás lo primero en lo que piense
al despertar y en lo último al dormir y así será hasta que deje de existir,
perdóname por huir así.
Te ama para toda la vida, tu Lucy."
las lágrimas corrían por el rostro del peliblanco y así lo encontró la mayor cuando fue a buscarlo
— ¿Qué pasa Linc...? ¡¿Lincoln?! —
— me-me dejó una no-ta... e-ella se fue por mi culpa... —
— déjame verla — y le arrebató la nota, la leyó horrorizada no solo por el contenido, sino porque también confirmaba la huida, levantó la vista y miró a Lincoln
— no me digas que tú y ella... —
— ¡no! ¡jamás le dije nada! ¡jamás la toqué!... — dijo Lincoln de inmediato —... yo no sabía nada hasta hace un par de días, e-ella me confesó todo y cuando la rechacé solo lloró y salió corriendo, como regresó en la tarde yo pensé que... jamás se me ocurrió que se escaparía y... —
Leni tiene la idea de que posiblemente ella también tenga una nota pendiente y va a su habitación, en cuanto abre la puerta, la encuentra, apenas oculta debajo de un tapetito frente a la entrada, la levanta y la abre con manos temblorosas
"Leni:
Amada hermana, me siento peor que una criminal al dejarte esta nota,
pero vivir aquí para ya es una tortura para mí, Lori se fue por mi culpa y
Lincoln es infeliz por lo mismo, te he quitado a tu mejor amiga y a él,
el amor, soy solo un estorbo del que pronto se verán libres, pero no te
preocupes, no voy a quitarme la vida, dejé esas ideas hace mucho, y aunque
al principio lo pensé, también entendí que no solucionaría nada y solo les
daría más pesar y dolor y eso es lo último que quiero.
No quisiera que te preocuparas por mí, pero se que lo harás, tú eres
quien más me ha ayudado y demostrado su amor en todo este tiempo,
me cuidaste como nadie jamás y estoy muy agradecida, por eso me
siento tan mal por irme.
Esto no es una decisión tomada a la ligera, te juro que lo pensé mucho
antes de decidirme, también sé que la vida será dura y que me arriesgo
a no pasar de la primera noche, pero no tengo otra opción, solo he sido
una carga desde que la pelea nos separó, no he hecho nada más que
molestarlos a todos, primero a Pop pop y luego a ustedes, sé que Lori no
estuvo muy contenta cuando aparecí de la nada para pedirle que me ayudara
y tenía razón, yo no merecía su apoyo ni su preocupación, solo hice que
gastaran en mi un dinero que no les sobraba y no les di nada a cambio,
Lincoln estaba molesto de que lo fastidiara en la escuela todo el tiempo y
cuando él y Lori comenzaron lo suyo, yo solo los molesté con mis sospechas
y mis celos porque tengo que confesarte algo, amo a Lincoln, lo amaba
desde antes que Lori y se lo dije a la terapeuta en privado y sé que está
mal, pero esto es más fuerte que yo, y no quiero que tú y él tengan una
pelea por mi culpa, aunque igual no importa, mi amor es tan inútil que,
cuando decidí declararle mi amor, él me rechazó sin pensarlo, yo ya sabía
la respuesta y aun así me dolió el rechazo; tal vez diga que me ama como
su hermana, pero no le creo y tampoco me sirve.
Ya no quiero molestarlos más, ni a él ni a ti ni a nadie, por favor
recuérdenme con cariño, no sé si alguna vez lo merecí, pero quiero
pensar que sí.
P.D. - perdona por tomar dinero de tu ahorro, pensé que el mío no
sería suficiente para sobrevivir mientras encuentro un trabajo.
Te ama, tu hermanita, Lucy."
Leni llora a mares leyendo esta nota ¿por qué Lucy piensa de esta manera de sí misma? pero ahora lo importante es que escapó y hay que hacer la denuncia, ya vio que la policía no va a ayudarla pero queda alguien que seguro lo hará
— Lincoln, vamos a buscar al inspector Demetrius —
Ese mismo día, a media mañana, una rubia salió de un salón de belleza a unas calles de la central de autobuses, el pelo recortado apenas debajo de los hombros se esponjaba un poco por atrás y se movía al ritmo del andar de la chica, quien iba cabizbaja y se movía despacio, pegada a los edificios; vestía un pantalón cargo negro a la cadera y una playera azul suelta un tanto vieja con el logo de algún equipo deportivo al frente, calzaba tenis del mismo color de la playera y pese a su cara esquiva, llamó poderosamente la atención de los hombres a lo largo de la calle, nadie le hubiera supuesto los 15 años que tenía debido a la estatura y el cuerpo, pero Lucy Loud, quien al principio iba algo insegura, tomó rápidamente confianza, entonces así se sentían sus hermanas mayores al ir por la calle, ahora entendía esa suficiencia que emitían, porque Lori y Leni eran muy hermosas. La nueva rubia siguió caminando cerca de la pared, solo que ahora su andar era otro, más liviano, más rítmico, levantó la cabeza y su nariz apuntó hacia el frente, realzando su belleza; tuvo que soportar uno que otro piropo bastante subido de tono al pasar cerca de una base de taxis y apenas los miró por encima del hombro, pero lo hizo con tal gesto de desprecio, que más de uno reprimió la palabra y otros borraron su sonrisa, Lucy descubrió entonces ese poder que tienen las mujeres que se sienten por encima del común de los mortales, era algo que no le gustaba porque reconoció el haber estado del otro lado y sentirse humillada, pero le sería muy útil a futuro; con ese nuevo nivel de seguridad en su poder, llegó a la central de autobuses.
Fue hacia los casilleros por su mochila, la cual estaba guardada bajo llave y mientras arreglaba las cosas, pensaba que no valía la pena arriesgarse a viajar por la carretera haciendo auto-stop ni nada por el estilo, la realidad le decía que había demasiados enfermos y locos sueltos por ahí como para arriesgarse, así que tenía dos caminos, uno era viajar por el país lo más lejos posible, buscarse un rinconcito tranquilo, probar a buscar un trabajo y si lo lograba establecerse, asegurar algo a futuro, la escuela estaba fuera de discusión en ese momento, podían encontrarla si lo intentaba; el otro camino era cruzar la frontera y tratar de establecerse allá, tal vez sería más fácil encontrar un trabajo y quien sabe, la escuela tal vez podría ser una opción posible del otro lado del lago. Una vez tomada la decisión, dejó ahí las cosas que no necesitaría, la manta y uno o dos recipientes de plástico pequeños, luego cerró el casillero, limpió la llave con la falda de la playera y la tiró al pasar por un cesto de basura, siguió caminando por el pasillo hasta llegar a la nave central, donde consultó horarios y vio mapas, luego se dirigió a la taquilla correspondiente y con ese aplomo del que ahora era dueña, se paró frente a la encargada y le dijo con voz relajada, casi con desprecio
— un boleto para Paradise, Michigan, por favor —
la encargada apenas levantó los ojos y con una media sonrisa le dijo
— buenos días, el costo es de 70 dólares… — le dijo mientras miraba la pantalla a un lado —... ¿prefiere pasillo o ventanilla? —
Lucy se dio cuenta de que la mujer tampoco la veía como la chica de 15 años que era, esto la hizo sentirse más tranquila
— ventanilla, por favor —
— ¿trae una identificación? —
— ¿estará bien una licencia de conducir o identificación laboral? —
servirá cualquiera de las dos... — le dijo la mujer de la taquilla, recibiendo una credencial y mirando a la chica frente a ella, luego se la regresó —... recibo cien dólares, aquí está su cambio, señorita Loud, por favor vaya a la sala cinco, puede abordar con comida debidamente empaquetada, pero de todas formas se le dará un refrigerio y una bebida, su autobús sale en media hora y gracias por viajar con nosotros —
Lucy esbozó una sonrisa que se notaba falsa e inclinó la cabeza, agradeciendo, luego se dio la vuelta y se alejó hacia su futuro.
El viaje fue terriblemente largo, siete horas totales, las primeras cuatro casi todo el tiempo sobre la costa del lago Hurón, pero al llegar a Makinaw, el autobús subió en un ferry para cruzar el lago, no fueron más de 20 minutos pero ella los agradeció enormemente, pudo bajar y estirar las piernas, comer algo y se distrajo viendo la unión del lago Hurón con el lago Michigan.
Le esperaban otras tres horas de camino, esta vez atravesando algunos bosques y llanuras, lo que fue terriblemente monótono, Lucy se durmió sin darse cuenta y la despertó la parada brusca del camión entrando a una minúscula estación, era de noche y una fina lluvia hacía sentir el fresco, ella se puso una sudadera naranja y bajó, finalmente estaba en Paradise. Se hospedó en uno de los tantos paradores turísticos que había cerca, cenó mientras miraba la televisión en el comedor y luego de nuevo a la habitación, una vez ahí sacó los pocos recuerdos que llevaba de su familia y lloró de nuevo, se sentía sola y estaba tan lejos de todo lo que conocía, pero el lugar era tranquilo y creía poder quedarse ahí, al menos por un tiempo.
En el edificio de cuidados infantiles las cosas parecían ir bien, Lori y Demetrius habían armado una historia más o menos completa sobre la huida, y aunque esta no dejaba muy bien parada a Lori, confiaban en que el juez no sería muy duro con ella, ahora solo faltaba que Leni accediera a ser la tutora de sus hermanos menores y todo estaría solucionado, La rubia se negó abiertamente a hablar con su hermana y le pidió al inspector que por favor se encargara de ello, Lori no tenía el valor suficiente para enfrentarse a ninguno de ellos y solo esperaba que la fecha de su audiencia no tardara demasiado, así podría regresar lo antes posible a la costa este.
Leni se estacionó frente al edificio sin importarle si estaba permitido o no y Lincoln fue tras ella y alcanzó a ver un parquímetro, corrió a echar algunas monedas y luego fue en pos de su hermana; había ya poco personal en el lugar y un guardia la miró con algo de sorpresa cuando Leni le preguntó
— disculpe, ¿dónde puedo encontrar al inspector Demetrius? n-no conozco el nombre, pero creo que no será difícil de encontrar, es alto, algo gordo y... —
— sí, lo conozco, que yo sepa, no sé si tiene una oficina aquí, pero lo vi hace una o dos horas ¡hey, Mike!... — volteó y llamó a otro guardia — ¿has visto a Demetrius? —
— sí... — contesto el otro — está en una sala en el quinto piso, debe ser la única ocupada a esta hora —
— ¡gracias! —dijo Leni e intentó pasar, pero el guardia la detuvo
—lo siento señorita, necesita una identificación y... —
antes de que el hombre terminara la frase, Leni le dio su licencia de conducir y ya se registraba en el libro, el guardia solo acertó a darle un gafete, en ese momento llegó Lincoln y ella dijo — viene conmigo — así que le dieron un gafete a él también y ambos caminaron hasta el levador y subieron al quinto piso.
Ya arriba, el piso parecía desierto y caminaron despacio por los pasillos donde una luz mortecina los iluminaba apenas, iban asomándose a cada lugar porque no sabían que sala buscaban, ya que abajo, los guardias no tenían ni la más mínima idea, dieron varias vueltas por el lugar y finalmente vieron luz en una sala, se acercaron y Leni distinguió de inmediato la voz grave y fuerte del hombre, entonces se apresuró a tocar y de adentro respondieron
— ¡carajo!... —se escuchó en voz baja, luego alguien se aclaró la garganta y dijo —... ¿Quién es? ¡estoy muy ocupado con un caso!... — como nadie contestara, la voz resopló y dijo en tono fastidiado —... está bien, pase —
la puerta se abrió dando paso a una algo tímida Leni, quien iba a saludar, cuando se dio cuenta de quien estaba sentada frente al hombre, Leni de inmediato retrocedió y cerrando la puerta, gritó — ¡Lincoln, no entres! —
— por dios ¿Lincoln aquí? que no entre ¡no lo dejes entrar! — dijo Lori apenas en un susurro, en tanto se ponía de pie y todos los papeles donde tenía apuntada la historia para el juez escapaban de sus manos, regándose por el piso. Por un momento, lo único que se escuchó fue el ruido lejano del mercado de fruta entrando por la ventana, y dentro, Leni miraba a su hermana como si fuera una aparición, un fantasma que volvía de un horrible pasado para atormentarla y Demetrius las miraba alternativamente sin saber qué hacer, la voz de Lincoln fuera de la sala los volvió a la realidad
— ¿Leni que pasa? ¿estás bien? ¡Leni! —
Lori de inmediato le hizo una seña de que no lo dejara entrar, Leni la miró casi con odio y le respondió al chico
— s-sí, no te preocupes, creo que será mejor que yo hable con el inspector, p-por favor baja a ver que no se lleven el auto, no sé si lo dejé en un lugar prohibido —
— no creo... — dijo el peliblanco —... le eché unas monedas al parquímetro y... —
— ¡Lincoln, por favor espérame abajo! —
el tono de la ex modista era tan tajante, que el chico solo tronó la boca y dijo un — está bien — de mala gana y se fue, todavía dejaron pasar unos minutos y Leni incluso se asomó al pasillo para comprobar que no estuviera por ahí, cuando la ex modista cerró la puerta, se volvió despacio, Lori ya temblaba y Demetrius estaba totalmente perdido en esa situación
— ¿qué diablos estás haciendo aquí?... — la voz de Leni era baja y arrastraba las palabras con un odio apenas contenido —... habías dejado muy claro que te ibas y que nunca volveríamos a verte —
— Le-Leni, por favor, déjame explicarte... —
— no me interesa nada de lo que tengas que decir, tú ya estás fuera de mi vida, yo he venido a hablar con el señor Demetrius por un asunto importante —
— señorita Leni... intervino Demetrius con algo de dudas —... su hermana está aquí con un asunto que compete a ambas, como usted sabe, ella tiene muchas faltas en las inspecciones por parte del departamento y tendrá que presentarse ante un juez para dar un testimonio que justifique las mismas, si usted tuviera la amabilidad de... —
— no voy a ayudarla en nada, yo no tengo ningún problema en hacerme cargo de mis herm... — Leni recuerda a que ha venido y grita —¡Lucy! ¡Lucy se escapó de casa y yo estoy perdiendo el tiempo peleando con esta perra! inspector, necesito toda la ayuda posible, en la policía me dijeron que tienen que pasar 48 horas para que hagan algo pero tengo sus notas de despedida, una para mi hermano y otra para mí, ¿Qué puedo hacer? ¿puede ayudarme? —
la noticia golpea como una bofetada a Lori, quien se queda en silencio, congelada, ella que solo ha pensado en su propio bienestar, su egoísmo es lo que provocó todo esto, el inspector toma el teléfono de inmediato y llama al departamento de policía para activar una alerta ámbar, le pide a Leni una foto de su hermana, la que le será compartida al celular y sale gritándoles que no se vayan. Esta es la situación que Lori temía más, encontrarse con Leni y quedarse sola con ella, pero la ex modista dista mucho de ser la agresiva persona que ella temía, Leni solo se sienta en el lado opuesto de la oficina y la mira, la mayor de los Loud siente que esos ojos la perforan, esa cara sin emociones la lastima
— Leni, perdóname... — dice Lori —... sa-sabes que me fui para no seguir destruyéndonos, sobre todo a él, yo... (snif...) yo he sufrido tanto sin us-ustedes... (snif...) —
— ¡por favor! ¿a quién crees que engañas con esas lágrimas falsas? eres una zorra hipócrita, vives sola, con un buen sueldo más la beca de la universidad y los premios del torneo de golf, vives rodeada de niños millonarios que te pueden dar la vida que desees ¿y me hablas de sufrimiento? existe el internet ¿sabes? solo había que buscar lo suficiente para encontrarte, eres tan soberbia como Lola y no ibas a bajar tu perfil así como así ¿una universidad de la Ivy League? ¿otro campeonato de golf? No has dejado de ser tú, simplemente nos abandonaste sin importarte absolutamente nada y yo tuve que hacerme cargo de los problemas que tú dejaste atrás, ayudar a Lincoln y a Lucy, llevarlos al psicólogo para que se deshicieran de toda tu mierda, yo misma estoy yendo a terapia, pe-pero aun así fracasé... — Leni va alzando la voz poco a poco —... he estado en casa con mamá, ayudé un poco en la recuperación de Lisa, sentí que Lincoln y Lucy ya estaban mejor, pero ahora ella se ha ido... está enamorada de Lincoln también ¿y cómo enfrento eso? ¡dime! ¡¿CÓMO CARAJO LO MANEJO? ¡¿QUÉ MIERDA HAGO?! ¡TÚ SOLO TE LAVASTE LAS MANOS DE TODO LO QUE HICISTE Y DEJASTE A TU FAMILIA HECHA UN DESASTRE! ¡¿CÓMO TE PERDONO ESO?!... —
Lori no sabe qué hacer o que decir, la realidad se ríe en su cara de esa falsa salida suya y la enfrenta al hecho de que ella misma hizo lo que no quería que pasara, pero Leni no le da reposo
—... imagínate si Lincoln te viera, se volvería loco, pero yo no estoy dispuesta a que termines con nuestra pequeña familia, no después de lo que vi en Royal Woods, Lisa es una muñeca de trapo hasta que ve llegar a mamá, a mí no me reconocía y yo estaba tan triste, luego me di cuenta de lo egoísta que era ¿qué importaba lo que yo sintiera? ¡nuestra Lisa está encerrada en un manicomio! vive drogada todo el tiempo y tiene unas cicatrices horribles en la cara, Rita dice que se las hizo los primeros días y que tuvieron que tenerla dormida y amarrada, pero su carita quedó marcada para siempre, yo... yo no soportaría ver a Lincoln igual... ¡no podría!... —
Leni se derrumba en la silla y llora sobre sus rodillas, Lori se siente la peor basura del planeta y pasará un rato donde solo se escuchará el llanto de Leni y a Lori suspirando.
la situación parece calmarse poco a poco hasta que ambas están en silencio, Lori desespera porque Demetrius regrese, pero pareciera haberse olvidado de ellas, Lori se asoma a la ventana donde el mercado ya ha cerrado y solo las luces de seguridad iluminan el patio de descarga, el olor de la basura se vuelve un poco más fuerte a esa hora, pero a la mujer no le importa, ella se siente tan culpable que si su hermana la arrojara desde ese quinto piso al vertedero de fruta podrida, solo sentiría que está en el lugar que merece, de pronto, la voz de Leni la sorprende
— Luna y Luan ya salieron del hospital ¿sabes? ellas ya están mucho mejor, pero Luna quiere irse, odia el pueblo y no la culpo, de Luan no estoy muy segura lo que quiere hacer, aunque también habla de irse y Lynn se ha conseguido una pareja, es un hombre mayor que la ayudará a entrar a la universidad y ya habla de casarse, mamá parece no estar muy de acuerdo y yo no supe que hacer ni que decir, Lola y Lana están mejorando en la cárcel con la ayuda de una psiquiatra y... — Leni duda un poco, pero continúa —... Lily no quiere hablar con nadie, a mamá le dijo que la odia y se lo ha dicho muchas veces, la desprecia a tal grado, que hizo que la arrestaran por acoso y ahora tiene una orden de alejamiento contra ella, vive con la tía Shirley y solo a ella le dice "mamá"... en que buena familia nos convertimos ¿verdad? —
la risa sarcástica que suelta después de esto hace que Lori se sienta peor aún, en ese momento se escuchan los pasos apresurados de Demetrius, que entra a la sala
— la alerta ya ha entrado y la policía está avisada, la mala noticia es que ya no logré que la policía fronteriza la aceptara y será hasta mañana, pero está bien, tenemos las cámaras y se revisarán todos los videos a partir de ayer; ahora, con respecto a lo otro, esto es lo que vamos a hacer... — el hombre les tiende un papel a cada una —... señorita Lenore, por favor llene esta forma, señorita Loraine, llene esta otra y cuando terminen, fírmenlas —
— ¿pero que son estas...? — pregunta Lori
— es la forma de cesión de derechos de custodia de los chicos, la otra es la de aceptación de esa cesión, le pondré una fecha atrasada de más o menos un mes o dos, para que no se note demasiado, y diré que se traspapeló entre las carpetas de Kim, así tendremos un argumento a favor y podremos evitar la orden de acogida, aunque no sé si la cárcel, al menos por ahora es lo mejor que se puede hacer —
Leni mira apenas con desprecio a su hermana, pero se encara con Demetrius para preguntar
— ¿y es todo lo que se puede hacer por mi hermanita? ¡necesito encontrarla! —
Lori se acerca a ella e intenta abrazarla para que se calme, pero aquella la empuja como si fuera una apestada
— ¡NO ME TOQUES!... no-me-to-ques... debería tomar esa forma y destrozarla para que te pudras en la cárcel, pero prefiero que te largues y nos dejes en paz para siempre, en cuanto arregles tu problema lárgate a Providence y consíguete un marido rico, olvídanos y nosotros haremos lo mismo, y si te vuelvo a ver o a saber de ti, no voy a callarme... —
Lori palidece, pero se queda callada y solo asiente, Demetrius las mira con sospechas, solo que decide no preguntar nada, luego le toma las manos a Leni y le dice
— no se preocupe, estaré al pendiente de todo y en cuanto sepa algo les avisaré, la policía ya ha empezado a revisar los videos de estaciones de autobuses y trenes, llevar el registro de venta de boletos es difícil porque los comprados en la taquilla no requieren identificación para adultos y por la foto, su hermana podría pasar perfectamente por una adulta joven, la única forma de saberlo es que el camión fuera a Canadá, pero de todas formas se están revisando esos registros, como ya le dije, en cuanto sepa algo les avisaré —
— un momento, el papel que acabo de firmar me hace la tutora legal de mis hermanos ¿no es así? —
— así es, señorita —
—entonces quiero que se me den esos informes solo a mí, esta "señorita" no tiene por qué enterarse de nada — dijo Leni señalando apenas con la mirada a Lori, quien estaba atónita ¿de verdad la estaba haciendo a un lado?
— pep-pero Leni ¡también es mi hermana! ¡quiero saber qué pasa con ella! —
— al parecer antes no te importó lo suficiente ¿sabes que tuvimos que llevarla al hospital el día siguiente de... —Leni hace una pausa brusca y después continúa —... se cayó en el baño y se abrió la cabeza, aunque ya está bien, pero tú no mereces saber nada, tu escuela y tu golf deben de bastarte para llevar una vida sin nosotros... — luego se volvió a Demetrius y le dijo fría —... entonces, ni una palabra de la búsqueda a esta mujer, gracias —
y sin más, salió de la oficina, Lori se quedó ahí y comenzó a llorar, de nuevo era la rechazada de su familia, pero ahora tenían toda la razón.
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Notas:
1 - No tengo ni la más remota idea de si esos negocios existen en Estados Unidos, supongo que sí.
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El nuevo capítulo de esta historia, ya está aquí, espero que les siga gustando y todavía la lean, y por favor comenten, ya saben que sus comentarios me nutren
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