Capítulo 12 – De dolores y olvidos

La noche fue muy larga para Lori, ahora que se sabía despreciada por Leni y se creía culpable de la huida de Lucy, ya no le quedaban muchos ánimos para nada; regresó al hotel con el alma arrastrando, apenas cenó algo en el restaurante y subió a su habitación, una vez ahí se tiró a la cama y lloró hasta quedarse sin lágrimas, se sentía mal, un sentimiento de culpabilidad enorme la embargaba, si le pasaba algo a Lucy, ella sería la principal responsable, sabía que todo era por su imprudencia y entendía el desprecio que Leni le tenía, ella que fue su confidente, la más confiable de las hermanas Loud y quien jamás permitió que el odio anidara en su corazón, ahora se permitía dejar que ese negro sentimiento entrara en ese santuario de amor solo para que su nombre quedara tachado porque estaba segura de que su otrora alma gemela jamás volvería a quererla, Lori les hizo mucho daño. La luz del día la encontró sentada, echa un lío con sus sentimientos y las mantas, no quiso levantarse hasta pasado el mediodía, cuando la empleada le insistió para que la dejara arreglar la habitación, entonces se bañó a regañadientes y bajó a comer algo, tenía hambre, pero se sentía indigna aún de comer, así que solo tomó un café acompañado de pan tostado y mantequilla, y luego salió, caminando sin rumbo fijo por esa ciudad que durante algún tiempo consideró suya.

La tarde se le pasó deambulando como fantasma hasta que las primeras luces encendiéndose la hicieron darse cuenta de la hora, los pies la estaban matando y el hambre, que apenas se calmó un poco con el frugal almuerzo, de nuevo la atacaba, Lori decidió que comería en el primer lugar que encontrara y aprovecharía para descansar, así que comenzó a buscar con la mirada un restaurante o al menos un café, afortunadamente para ella, no tuvo que buscar demasiado, en esa misma cuadra por la que caminaba vio un pequeño local, una especie de cafetería, y entró sin pensarlo, se sentó en la primera mesa que vio libre y muy discretamente se quitó los zapatos, estirando piernas y pies tanto como pudo por debajo del mantel y mirando la pequeña carta que estaba ante ella, impresa en una especie de mantelito de papel, en cuanto levantó la cara para buscar quien la atendiera, ya estaba una chica a su lado, pero un grito la hizo saltar

— ¡¿LORI?! ¡¿LORI LOUD?! ¿DE VERDAD ERES TÚ?... — la rubia saltó espantada y sus ojos casi se salen de sus órbitas mientras la otra chica la abrazaba y le decía —... ¡NO PUEDO CREERLO! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO AQUÍ? —

— ¿G-Geraldine? — dijo Lori apenas mientras aquella la zarandeaba, para entonces la chica ya lloraba y la abrazaba apretadamente, la rubia tuvo que emplear lo que le quedaba de paciencia para tranquilizar a su amiga y ex compañera de oficina, esto era algo que había estado temiendo que pasara, que alguien la reconociera, aunque al menos fue una amiga muy cercana, una de las pocas personas en quien creía podía confiar

— tranquila, Geri, vamos, cálmate — repetía Lori mientras la otra suspiraba hondo y sorbía la nariz ruidosamente, cosa que asqueó un poco a la rubia, pero Geri siempre fue así, escandalosa y sin cuidado de ciertas cosas, aunque por eso era su amiga, no era hipócrita ni estirada, le recordaba mucho a Lana...

Un rato después ambas amigas platicaban mientras Lori devoraba con mucho apetito un club sándwich y una naranjada

—... y así pasó, Lori... —parloteaba la chica —... en cuanto te fuiste, Anderson se volvió un ogro y un pervertido de lo peor, yo creo que tú lo frenabas —

— la única vez que me dijo algo sucio lo paré en seco y le dije cuatro frescas, además, lo amenacé con llevarlo a la policía, es un cerdo... — decía la rubia entre bocado y bocado —... ¿entonces por eso ya no trabajas allá? —

— en parte, pero además me salí de la oficina porque mis hermanos y mi papá están queriendo hacer una cadena de cafeterías en la ciudad y no había quien se hiciera cargo de este, el trabajo es pesado, aunque el 75% de lo que se gana aquí es mío y no tengo un jefe que me grite o me persiga, estoy mil veces mejor ¿y tú que tal, Lori? ¿Cómo te va en... donde estés —

Lori decidió que era inútil seguir escondiéndose, si la policía y servicios escolares sabían dónde vivía, que más daba que su amiga lo supiera — vivo en Providence, Rhode Island, en la Costa Este, estoy en una universidad de la "Ivy League", estudiando una segunda carrera y trabajando... —

Ambas chicas platicaron por bastante tiempo y se pusieron al corriente, se dieron sus respectivos números telefónicos y prometieron mantenerse en contacto. La noche había caído ya para cuando Lori abandonaba el local y Geri comenzaba a llorar de nuevo mientras le decía adiós agitando la mano, la rubia caminó unos pasos hasta que una idea luminosa se le vino a la mente y la hizo detenerse, luego regresó sobre sus pasos, Geri la miró volver y le preguntó si pasaba algo

— tengo una idea, Ger, voy a estar un tiempo en la ciudad porque estoy arreglando un asunto ¿podrías darme empleo mientras tanto? ni siquiera necesitas pagarme, lo que necesito es estar activa y eso no voy a lograrlo estando en el hotel todo el día ¿Qué dices? —

— ¡pero claro, Lori! — dijo la chica y la abrazó de nuevo saltando feliz, Lori recordó con algo de tristeza que Leni también tenía estas explosiones de felicidad, al menos ya tenía que hacer mientras arreglaba su problema legal.

el trabajo en el lugar era algo pesado, pero solo a ciertas horas, generalmente en el horario del almuerzo y la comida de las oficinas circundantes, después todo eran clientes ocasionales y esperar a cerrar; Geri se negó a dejarla trabajar sin pagarle, además de que, desde el día en que Lori comenzó a trabajar ahí, la clientela creció, al parecer entre los oficinistas se corrió la voz de una linda mesera rubia en cierto café, aunque para ella fue muy molesto que la rondaran o que le dijeran piropos constantemente e incluso tuvo que golpear a un atrevido que le pasó la mano por el trasero, ella no era una mujer indefensa ni mucho menos y eso quedó muy claro esa tarde, desde entonces todos fueron respetuosos y educados con ella, pero no pudo evitar que siguieran diciéndole galanterías o que la invitaran a salir, a lo que siempre se negó.

En esos días Demetrius la contactó, su audiencia estaba fijada y tendría que preparar bien su discurso, él y la señora Kim ya habían notificado el hallazgo del acta de sesión y aunque recibieron un regaño, no fueron sancionados ni nada, así que solo faltaba esperar que Lori saliera bien librada de su "entrevista"; la mala noticia fue que le asignaron a una juez, de nombre Rose Davis, quien tenía fama de poco flexible, ya verían como enfrentarla. Lori pidió permiso a su amiga y jefa para faltar el día del juicio, aunque no le dijo para qué y ella tampoco preguntó, así la rubia pudo terminar de afinar los puntos de su discurso con Demetrius.

El día señalado Lori llegó tan temprano que técnicamente ella abrió las oficinas del juzgado familiar, estuvo en la sala todo el tiempo, escuchando los casos y viendo el actuar de los distintos jueces, Rose Davis entre ellos, estudiando las posturas y palabras de los que comparecían, tomando nota mental de que hacer y que no, así, cuando llegó su turno, estaba más que lista.

Lori salió un poco antes de que terminara el caso previo al suyo para hablar con Demetrius y Kim, quien de nuevo se rió de ella, pero Lori ya se había acostumbrado al actuar de esta mujer, por lo que solo la ignoró, luego salió el oficial de la corte para llamarlos y los tres entraron, de inmediato fueron hasta el estrado y la juez Davis los miró por un momento antes de comenzar

— muy bien... — dijo la juez, una mujer negra, delgada y algo mayor, tal vez unos 55 o 60 años, tenía el pelo canoso recogido en un "moño" hacia atrás y se le notaba molesta —... antes que nada, debo llamar la atención nuevamente a los agentes a cargo de este caso: inspector Edward Demetrius, señora Kimberly Waid, me extraña que hayan tratado esto con tanta negligencia, ustedes son de los mejores empleados estatales y no me esperaba esto, lo dejaré pasar por esta vez, sobre todo considerando que pudieron recuperar los documentos y convencieron a la acusada de presentarse, y aunque aquí pesa negativamente el asunto de la fuga de la menor, tendré que tratarlo aparte porque eso no es culpa de ustedes — la mujer les hizo la seña de que fueran a sus respectivos lugares, pero Kim levantó la mano —... ¿dígame, señora Waid? —

— Rose ¿es necesario que yo esté presente en la audiencia? — la desfachatez de esta mujer no parecía tener límites

— no, no lo creo... —dijo la juez —... pero sería preferible, en todo caso, si el señor Demetrius tiene toda la documentación del caso, usted puede irse —

— muchas gracias, "señoría" —

y con un gesto burlón, Kim dio la vuelta y salió del lugar, seguramente no era la primera vez que lo hacía, pero Demetrius solo suspiró y le dijo a Lori en voz baja — qué bueno que se fue, seguro nos habría delatado solo por divertirse —

El oficial de la sala hizo la presentación oficial que dio inicio a la audiencia y llamaron a Lori al estrado, ella se levantó un poco nerviosa pero fue al lugar

— muy bien, señorita Loraine Loud… — comenzó la juez Davis —… tengo aquí el registro de varias inspecciones de servicios infantiles en lo que usted no estuvo presente por cuestiones laborales y/o escolares, las cuales tengo que dejar pasar, pero después de estas, hay otras 5 que no tienen justificación, además de que la investigación de la oficina arrojaba un abandono de sus responsabilidades como tutora de dos menores, estaba preparada una orden de acogida para ambos, pero tuvo que ser retirada por el informe del Inspector Edward Demetrius, aquí presente, sobre un acta de cesión de derechos a su hermana inmediata, Lenore Loud, quien estuvo presente en todas y cada una de las inspecciones e incluso impresionó gratamente a los encargados de las distintas visitas... — Lori sabía que Leni era tan capaz como ella, por lo que esto no la sorprendió en lo absoluto, la juez seguía hablando —... por lo tanto, daré validez a las actas aportadas por la oficina a cargo, aunque sí he de tratar esto como un caso de probable abandono, así que ¿tiene algo que decir la acusada? —

Lori se levantó y puso su mano sobre la biblia, como requería la ley y juró que todo lo que diría era la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad, en todo caso, solo iba a omitir algunas cosas

— buenos días, su señoría, quisiera desarrollar aquí mi historia para que usted comprenda de alguna forma el porqué de mi ausencia y posterior cesión de derechos sobre mis hermanos... —

y Lori contó de la manera más clara y resumida posible, la historia de su vida desde que su familia la agrediera, su posterior huida y vida con sus hermanos menores en la ciudad, la gran presión que supuso esta responsabilidad y su obligación para sostener a quienes ahora dependían de ella, habló de lo que logró en la escuela pese a todo y su quiebre emocional, lo que desencadenó en una gran pelea con su hermana y su huida de ahí, luego su cesión de derechos y su partida a la Costa Este, ella pensaba que alejarse sería lo mejor porque las mayores estaban en un conflicto constante y eso las afectaba a ambas tanto en lo familiar como en lo laboral y académico y por supuesto que se reflejaba en los menores también, la prueba era que Leni llevó a los menores a terapia y ella misma lo necesitó, Lori tuvo que aceptar que posiblemente ella debería de asistir también, pero el estar al frente de su familia la tenía demasiado ocupada y no se dio cuenta de ello hasta que se fue, aquí se le terminó el discurso y terminó casi abruptamente, dando las gracias por ser escuchada y quedándose callada, esperando que la juez Davis dijera algo, lo cual tardó un poco

— entonces usted es parte de esa familia de la que se ha escuchado tanto... — dijo la juez —... parece que les hubiera caído una maldición: padres en la cárcel, aunque creo que la señora Loud ya ha salido; las mayores con problemas de delincuencia y una de ellas casi es asesinada, las menores con una historia tan negra que resulta difícil de creer ¿y todo empezó con la pelea donde usted y sus hermanos fueron agredidos? vaya, no esperaba que algo de ese caso llegara a mis manos... —

Lori solo asiente, sabe que debería de llorar y así tratar de impresionar a la mujer en el estrado, pero en realidad es algo que siente ya ha superado, por ahora solo le duele que Leni la odie y que Lucy se haya ido

—... señorita Loud, en su historia hay cosas que me molestan y mucho, entiendo que en cierto momento haya perdido la esperanza o la idea de poder llevar todo eso en su espalda y aunque no apruebo el que se haya ido, usted no abandonó a los menores que estaban a su cuidado, muy por el contrario, dejó a cargo a una mujer que posiblemente cumpla el rol mejor de lo que usted hubiera podido... — esto último no es muy del agrado de Lori, pero al menos suena a que la juez le tendrá clemencia —... pero si hubiera acudido a nosotros antes de tomar esta decisión, nada de esto habría pasado. De todas formas, no puedo dejar pasar la negligencia en el caso, aunque seré clemente, usted no pisará la cárcel, pero estará bajo vigilancia mientras se investiga la huida de su hermana menor, Lucille Loud y si se llega a comprobar su culpabilidad en la misma, será arrestada y turnada ante un juez por maltrato y negligencia, mientras tanto, se le condena a trabajo comunitario por seis meses además de la obligatoriedad de ir a terapia psicológica al mismo tiempo, y finalmente, tendrá que pagar una pensión para manutención de los menores hasta su mayoría de edad, que será fijada a razón del 20 por ciento de su salario neto... — Lori solo tragó saliva, esto sería pesado, pero al menos no iría a prisión —... ánimo señorita, afortunadamente para usted, esto no cuenta como antecedente penal, así no afectará su beca académica, sería una pena que la gente de la "Ivy League" se enterara de que su futura campeona de golf tiene problemas con la ley... —

la sonrisa de la juez le pareció tan hipócrita a la rubia, pero al parecer todo había pasado, la mujer en el estrado golpeó con el mazo y dijo — la sesión se termina, tendremos un receso de media hora —

Lori se levantó y salía ya del estrado cuando la juez la llamó —señorita Loud, disculpe... — la rubia bajó del estrado y la juez le hizo una seña de que la siguiera a su oficina, lo que aquella hizo sin chistar, salieron por una puerta lateral y caminaron por un pequeño pasillo desnudo desde donde se veía un pequeño jardín al costado del edificio de juzgados.

La oficina era mediana, cubierta de madera obscura y al fondo había títulos y diplomas enmarcados, todos rodeando la silla de la mujer mayor, quien tomó asiento e invito a la chica a hacer lo mismo frente a ella, la mujer de color abrió un pequeño refrigerador a su lado y sacó dos botellas de agua, tendiéndole una a Lori, quien la recibió con gusto

— te seré franca, Lori... — dijo de golpe la juez —... no creo que lo que hicieron Demetrius y Kim haya sido un error ni por mucho, pero creo que no se equivocaron al ayudarte y espero que no hayas traicionado su confianza, si todo lo que dijiste allá afuera es cierto, hubiera sido muy cruel de mi parte condenarte, además, según el historial que me entregaron, no eres una delincuente ni mucho menos: buena empleada, excelentes calificaciones y campeona estatal de golf en la universidad, además de que terminaste tu carrera en Providence y has comenzado una segunda también allá, sin mencionar tu nuevo campeonato de golf, me gustaría proponerte algo: tengo el día libre mañana y soy muy aficionada al golf, aunque pocas veces tengo oportunidad de jugarlo ¿me harías el favor de jugar conmigo? una campeona estatal me puede enseñar mucho y posiblemente revise tu caso para reducir tu tiempo en servicio comunitario ¿qué te parece? —

— puedo jugar con usted sin problemas, solo tengo que avisar a mi jefa que tampoco iré a trabajar mañana... — dijo Lori —... no se preocupe, solo es un trabajo que conseguí con una amiga mientras estaba en la ciudad, después de todo, tengo que regresar a Providence a trabajar y a la escuela... — la juez asintió y Lori siguió hablando —... pero no voy a aceptar esa revisión de mi caso, cumpliré con el tiempo fijado para servicio social e iré al psicólogo, creo que de verdad lo necesito... — y fue hasta entonces que verdaderas lagrimas corrieron por sus mejillas, la mujer de color le dijo que no se preocupara y la citó para el día siguiente en la mañana en un muy exclusivo club de golf.

El campo verde frente a ella la reconfortaba, era el único lugar donde todos sus problemas desaparecían y se sentía libre, pero estas ideas avergonzaban a Lori en este momento, estaba aquí para cumplir un capricho de la juez, un compromiso antes de regresar a su nuevo hogar, tal vez Leni tenía razón y debería olvidarse de todo y de todos…

Lori llevaba un juego que se podría calificar de malo, pero se sentía incómoda sin tener el equipo adecuado para jugar, el short de gabardina que vestía era muy rígido y le restaba movimiento, además de que los tenis no la dejaban plantarse adecuadamente y sentía sus tiros muy forzados, lo único bueno eran los palos de golf de Rose, como se esperaría de un juez, eran de primera, un set Jack Niclaus(1) de lujo, la rubia nunca había jugado con un equipo de primera como ese y se sentía mal de no poder dar lo mejor de sí misma

— vamos, señorita Loud... —dijo Rose en un tono burlón —... estamos empatadas en el octavo y usted ni siquiera lo está intentando, así no es divertido ¿quiere jugar por dinero? —

La voz de la mujer madura sonó desagradable cuando dijo esto último, Lori se sintió insultada, pero prefirió tomar las cosas con calma — aunque quisiera no podría, no tengo nada para jugar —

— entre nosotras no, me refiero a esos señores gordos de allá... — dijo la mujer de color, señalando a una pareja de hombres que caminaban despacio, un jovencito los seguía, cargando un par mochilas con palos —... son el juez Finney y el Fiscal de distrito Johnson, siempre están apostando aquí y me gustaría darles una lección, ¿qué dice? Yo respaldaré el dinero, usted no tiene que gastar un centavo —

— ¿tanta confianza me tiene? ¿Qué tal si perdemos? ¿si yo pierdo? —

— ¿a qué le tiene miedo, Loud?... —pregunto la mujer de color —… después de todo por lo que ha pasado, solo debería de apuntar hacia arriba, hacia adelante ¡vamos a quitarle unos cuantos miles a esos viejos amargados! ¡yo invito! — y se rió con una voz grave, pero llena de vida, Lori se sintió contagiada y dijo

— lo haré, no me gané esos campeonatos jugando en "Putt-Putt Fun Center"(2), pero quiero la mitad de lo que ganemos —

— jajajajaja… — rió de nuevo la juez y le dijo ya con mucha confianza —… si les ganamos por cuatro golpes o más, te lo daré todo —

— trato hecho... — dijo Lori con una sonrisa de suficiencia —... pero necesito el equipo adecuado —

Rose pareció no entender, así que Lori se paró frente a ella y estiró los brazos, señalándose a sí misma

— es cierto... toma... — le dijo tendiéndole la credencial de socio del club —... ve a la tienda y compra lo que necesites, cárgalo a mi cuenta, pero te lo descontaré de lo que ganemos —

— entonces no solo tendré que ganar, lo haré por 6 golpes o más — dijo Lori riendo mientras se echaba a andar hacia el carrito de golf que estaba en la vereda

— ¡caramba! ¡si haces eso te puedes quedar con mi juego de palos! — le gritó Rose y su risa se escuchó por todo el Green, llamando la atención de los hombres antes mencionados, quienes reconocieron a su colega y la saludaron desde lejos, ella respondió al saludo mientras les decía — ¡señores! ¡me gustaría hablar con ustedes! —

Para cuando Lori regresó era una persona muy distinta a la chica en fachas que se había ido media hora antes, llevaba el pelo recogido en una cola de caballo y se protegía del sol con una visera, vestía un conjunto compuesto de una playera polo y una falda corta tableada dos pulgadas arriba de medio muslo con una licra debajo y calcetas largas, todo en color verde agua en honor a Leni y unos spikes bicolores de piel, sin olvidar unos guantes que hacían juego con los zapatos, Rose la miró y silbó

— ¡fiuuu! ¡cielos! eso son al menos mil dólares, niña, tendrás que jugar tan bien como te vez —

por toda respuesta, Lori solo sonrió y guiñó un ojo, Rose se le acercó y le dijo al oído — los tenemos, logré que jugáramos a cien dólares por hoyo, esto hace un total de mil ochocientos dólares y sí les ganamos más de diez hoyos, lo redondearemos a dos mil totales —

la rubia solo asintió y se tronó los dedos.

las mujeres comenzaron con un poco de dificultades el juego, nunca habían jugado juntas y chocaban el ánimo de mandar de Rose con la costumbre de capitana de Lori, pero a partir del hoyo tres todo fue bien, conciliaron el asunto consultándose todo y la estrategia funcionó, por más que Finney y Johnson tuvieran un buen juego, no eran rivales para la bicampeona Loud, quien se dio el lujo de meter dos hoyos en uno y hacer "eagles"(3) a más no poder, los hombres se preguntaron de donde había sacado Rose Davis a esta maravilla, porque además de ser una excelente jugadora, era hermosa.

Al final del juego, Lori tenía un brillante menos ocho y los tres abogados apenas lo creían, el dueto femenino había ganado catorce hoyos por más de seis golpes y apenas perdido los dos primeros por un golpe, era claro que no había competencia por parte de sus contrarios, así que, al llegar al hoyo dieciocho, se sabían despojados de dos mil dólares, entonces Johnson se acercó a Lori y le dijo

— escucha, niña, te seré franco, no me gusta perder en el golf de esta manera y mucho menos ser derrotado por una mujer... — Lori se sentía insultada y ya lo miraba por encima del hombro mientras fingía medir la distancia hasta el Green —... te daré mil dólares si dices que hiciste trampa —

— hagamos una cosa, "señor"... — Lori resaltó la palabra "señor", dándole a entender el desprecio que sentía por él —... le apuesto todo el dinero del juego a un doble o nada, es más, le voy a dar ventaja, tiren ustedes primero y si hacen par, yo tendré que tirar un hoyo en uno, si fallo, no nos pagan, pero si lo hago, usted me dará cuatro grandes ¿Qué le parece? —

Rose apenas podía creer lo que esta chica acababa de decir, Johnson sonrió y le tendió la mano a la rubia

— ¡es un trato! —

Finney tiró primero, tuvo un excelente tiro hasta el Green e hizo un "Birdie"(4), Johnson fue después y pese al buen tiro de aproximación al Green, apenas completó el par del hoyo, pero era lo que necesitaban, Lori le hizo una seña a Rose y la juez tiró, un perfecto golpe la dejó en el Green e hizo un "Eagle", ahora era el turno de Lori, quien respiró profundo, se puso en cuclillas para colocar la bola y después miró hacia el Green, donde Rose y los otros dos miraban, algo sacó de concentración a la rubia, así que volteó y vio un grupo de gente que miraba sus preparativos, hablaban en voz baja entre ellos y notó que se cambiaban dinero de mano a mano, quien sabe desde cuando seguían el juego, Lori hizo una seña y preguntó

— ¿Quién lleva las apuestas?... — un hombre joven de bermudas y chaleco de punto levantó apenas la mano —... ¿sabes la apuesta final?... — el hombre se acercó y ella le dijo —... vamos a doble o nada, cuatro mil dólares a un hoyo en uno —

— ¡¿estás loca?! —

Lori se lo gritó a la gente — doble o nada, cuatro mil dólares en un hoyo en uno, yo pongo mil a mi favor ¿Quién apuesta? —

todos quedaron en silencio, era una locura apostar a favor de Lori, pero un señor dijo desde atrás — mil dólares a favor de la chica —

Lori reconoció la voz y se puso muy roja, era el señor Bogey, rector de Fairway, quien la miró con una sonrisa, el joven se acercó a él y recibió su dinero, de inmediato los demás comenzaron a hacer sus apuestas, cubrir esos mil dólares sería imposible para ella, entonces Lori esperó hasta que acabaran y después pidió silencio, todo mundo se calló y ella de nuevo pudo concentrarse, hizo cálculos y se dio cuenta de que sería fácil, todavía tenía la fuerza suficiente, no había viento contrario y solo necesitaba inclinar un poco al sureste.

Lori Loud se quitó la visera y la tiró al suelo detrás de ella, respiró profundo y se perfiló para tirar, levantó el bastón por sobre su hombro y dio un swing potente y limpio que ni siquiera rozó el pasto, se escuchó el ¡poc! del golpe y la pelota voló, la pequeña multitud la siguió en silencio, la bola cruzó el aire hasta empezar a declinar poco a poco, botó apenas en el Green y rodó perdiendo velocidad mientras daba una pequeña curva y se enfilaba hacia la bandera roja que marcaba el lugar del hoyo, la velocidad de la pelota disminuía conforme rodaba por el pasto verde hasta que golpeó la base de la bandera y con un pequeño salto hacia atrás, se metió al hoyo.

Los vítores de la gente se escucharon hasta el edificio del club, donde las señoras que estaban en la terraza voltearon mientras se preguntaban qué pasaba. Lori sonrió feliz mientras caminaba hacia el Green con la gente detrás de ella, aplaudiendo y comentando lo increíble del suceso, Rose casi bailaba de la felicidad y una gran sonrisa adornaba su rostro, Johnson estaba colérico y Finney apenas podía creer lo que acababa de presenciar, cuando la chica llegó a ellos, Johnson se acercó a ella y sacó su chequera

— no sé cómo diablos lo hiciste, pero lo hiciste... — escribió rápidamente y le extendió un cheque —... cuatro mil dólares... — luego se volvió a Rose y le dijo —... Davis, no sé de dónde sacaste a esta jovencita, pero lo averiguaré, y si es del circuito profesional o semi abierto, te cobraré ese dinero —

una voz masculina sonó detrás de Lori, haciendo que el grupo volteara — hola, Johnson, te presento a Loraine Loud, campeona estatal universitaria y finalista de la "Ivy League" — el hombre, que no era otro que el señor Bogey, se acercó al grupo y le dijo a Lori —... se cubrieron las apuestas y ganaste diez mil dólares más los mil de tu apuesta, Lori, felicidades —

la rubia apenas podía creerlo — p-pero ¿cómo? yo ni siquiera di el dinero que dije y... —

— no te preocupes, yo lo cubrí en cuanto hiciste la apuesta —

— señor Bogey, déjeme pagarle... —dijo Lori mientras contaba los billetes que recibiera —... mire, aquí están los mil dólares y... —

— no puedo recibirlos, es dinero de una apuesta y se vería muy mal que yo esté apostando, aunque podemos donarlos al fondo de becas de la universidad... —

Lori aceptó gustosa, por supuesto que Bogey no le dijo que él había ganado dinero por su cuenta cuando cubrieron su apuesta.

—así que una campeona universitaria, ahora lo entiendo, pero tú no eres una jugadora cualquiera, jovencita, tienes un talento que jamás vi en un campo de golf, hasta creo que podríamos llevarnos bastante bien, te propongo una cosa, vamos al club para quitarnos toda esta tierra y sudor, después te compraré un vestido e iremos a cenar, quiero conocer mejor a la mujer que me ganó cuatro grandes —

Rose se acercó por detrás y le dijo — supongo que la señora Johnson estará encantada de acompañarlos —

— esteee... ejem — carraspeó el fiscal, evidentemente la intención de la cena no era de tipo social, pero a pesar de todo, Lori declinó gentilmente

— le agradezco la invitación, pero lamento no poder aceptarla, tengo un compromiso muy importante que no puedo posponer y tengo que regresar a la universidad en cuanto me sea posible... — y luego, con una sonrisa que imitaba casi a la perfección las sonrisas maléficas de Lucy, le dijo — fue un placer jugar con ustedes —

— no te preocupes Lori... — dijo Rose —... estoy segura de que también lo fue para ellos, Finney, saca tu chequera —

el aludido no se lo hizo repetir y de inmediato hizo un cheque por dos mil dólares, que era la mitad que le correspondía de los cuatro mil del doble o nada, Rose recibió el cheque y de inmediato se lo dio a Lori — tu ganaste este juego y te los mereces, y lo mismo digo señores, fue un gusto jugar con ustedes, Loraine, ya es tarde, es hora de irnos —

ambas mujeres se subieron al carrito de golf y enfilaron rumbo al club.

en la noche, Lori estaba acostada en su cama de hotel sin apenas poder creer lo que había pasado, en un día pasó de estar casi obligada a jugar un partido de cortesía con una juez a ganarse dieciséis mil dólares, eso sin contar la ropa y el juego de palos que Rose le había obsequiado, solo el juego de palos costaba otros dos mil dólares por lo menos, eran de primera y estaba segura de que serían mil veces mejores que el juego de Spalding(5) genéricos que ella tenía en su casa, si con aquellos jugaba bien, estaba segura de que con estos sería invencible, en fin, la vida no era tan mala con ella... al menos ya no lo era tanto, pero Lori tenía que cerrar un asunto más antes de irse a Providence.

Leni ya estaba ahí cuando Lori llegó, la invitó al café donde trabajaba porque necesitaba hablar con ella, al principio Leni se negó, ella no tenía de que hablar con Lori y creía haber sido muy clara la última vez que se vieron, pero Lori insistió tanto que doblegó el débil corazón de su hermana y ahí estaban, sentadas una frente a la otra, en silencio, Leni apenas miraba a su hermana y Lori le buscaba los ojos en vano

— bien... —dijo la ex modista —... lograste hacerme venir ¿Qué quieres? —

— Leni, por favor, perdóname, necesito que entiendas porqué me fui, porque te dejé con toda esa carga y...—

— no, si yo lo entiendo perfectamente... —dijo la ex modista —... te fuiste porque eres una pervertida irresponsable y desobligada, te dejaste dominar por tus pasiones antinaturales y desviadas en lugar de ser fuerte y tratar tus problemas con un profesional, y después no pudiste con la culpa y te largaste dejándolo todo atrás porque siempre es mejor irse que enfrentar las cosas ¿o no? lo entiendo a la perfección... —

Lori solo escuchaba la fría voz que le hablaba desde el otro lado de la mesa, Leni se veía muy enfadada

—... posiblemente tú le hayas metido esa idea estúpida y asquerosa a Lucy y la pobrecita no aguantó la situación, por eso se fue, incluso ella dijo que era la culpable de que tú te hubieras ido ¿te das cuenta? ¡Lucy cree que ella te molestaba por pedir ayuda y que lo tuyo con Lincoln se rompió porque ella los molestaba! imagínate lo mal que se sentía esa pobre niña, desde que nos fuimos de Royal Woods ella se sentía como una huérfana, primero con Pop pop y después con nosotros, siempre pensó que nos estorbaba, que no se merecía nada de lo que le dábamos y ahora está allá afuera, vagando ¡tiene 15 años, Lori! ¡es una niña de 15 años sola en la calle! no sé cómo no se te cae la cara de vergüenza —

a estas alturas Lori ya lloraba, su hermana le estaba descubriendo todo el drama de su pequeña familia, todas las consecuencias que había dejado atrás sin fijarse en nada, ella sabía que quedarían algunos problemas, pero jamás se imaginó que serían tantos y tan graves

— Le-Leni, no puedo hacer nada para solucionar esto, por eso quiero ayudarte a buscar a Lucy, yo... —

— lo único que buscas es un perdón que aplaque tu consciencia, seguro te sientes mal por todo lo que hiciste, pero quiero que te quede claro una cosa, no voy a perdonarte nada y de nuevo te lo digo, si algo le pasa a Lucy tú serás la directa responsable y voy a meterte a la cárcel cueste lo que cueste —

— por... por favor, Leni — dice Lori y estira las manos intentando tomar las de su hermana, pero esta las retira

— no me toques, al menos tuviste la mínima decencia de no buscar a Lincoln, no sabes lo afectado que está de que Lucy se haya ido, con la confesión que le dejó en la nota terminó por destruirlo, afortunadamente la psicóloga ha ayudado mucho, solo espero que no tenga secuelas graves o tendrán que medicarlo y también quiero que sepas que todo el dinero que llegue será para tratar a Linky y lo que me sobre se lo enviaré a mamá para que ayude a las gemelas y a papá, yo no quería aceptarlo, pero el señor Demetrius me dijo que era mejor recibirlo para que no se lo robaran en la administración o aun peor, que te lo devolvieran, la verdad es que no necesito ese dinero, con lo que gano me basta y me sobra para todas nuestras necesidades —

Lori apenas entendía esa frialdad que rayaba en vileza para con ella

— Leni, yo siempre te quise, siempre estuve a tu lado ¿por qué ahora me odias tanto? —

— ¿todavía lo preguntas? eras mi hermana más cercana, mi ejemplo y mi ancla en la vida, jamás tuve a nadie más que a ti cuando todos me trataban mal o se burlaban de mí, siempre estuve para ti cuando tenías problemas, siempre estuvimos juntas en todo, pero decidiste tirar todo por la borda por un capricho incestuoso, por saciar tu lujuria enferma —

Lori se levantó como impulsada por un resorte y encaró a su hermana — ¡eso no era un capricho! ¡Lincoln nunca fue un capricho! ¡lo amo y nunca voy a dejar de amarlo! me fui porque entendí que esa relación era imposible y la única forma de resolverlo era irme, si me quedaba en casa o siquiera cerca de él no iba a poder aguantar mucho tiempo sin verlo, sin buscarlo, así es de grande mi amor por Lincoln, su vida y su mente corrían peligro si me quedaba... — Lori vuelve a sentarse —... acepto que debí hablar contigo o al menos decirte esto antes, pero si no entiendes lo que hice, no puedo hacer más —

—claro que lo entiendo, pero eso no te hace menos culpable, eres la mayor y tenías una obligación para con ellos y fallaste, ahora ya es tarde para remediarlo —

Leni se puso de pie, su cara seria reflejaba el hartazgo de la situación y Lori supo que el encuentro había terminado — creo que no tienes nada más que decir y yo tampoco, adiós Lori, espero que puedas rehacer tu vida, vete y por favor, olvídanos —

Leni salió del café y mientras caminaba comenzó a sollozar, ya no sentía odio por su hermana, ahora solo era una especie de amargura y lástima lo que le hacían doler el corazón, detuvo un taxi y lloró todo el camino a casa.

Lori se quedó llorando desconsolada en el café mientras, a lo lejos, Geri se preguntaba por qué esa entrevista fue tan borrascosa entre ellas, nunca escuchó de su amiga más que palabras de alabanza y amor hacia su hermana y ahora, después de esa pelea, apenas entendía que una se fuera con gesto enojado y la otra se quedara llorando.

Al día siguiente, luego de hacer su maleta y dejar el hotel, Lori fue al banco, ella y Leni tenían una cuenta en la que ahorraban algunos dólares al mes para emergencias, Lori pidió hablar con un ejecutivo de cuenta e hizo dos movimientos: el primero, depositar diez mil dólares y el segundo, pidió que se le excluyera del control de la misma, quedando como responsable únicamente Leni. La golfista salió del edificio, aliviada, no era algo que hubiera querido hacer así, pero al menos estaba más tranquila, después pasó a despedirse de Geraldine, ambas lloraron y prometieron mantenerse en contacto, la chica insistió en acompañar a su amiga hasta el aeropuerto, donde volvieron a despedirse y Lori abordó el avión para regresar a su hogar en la Costa Este.

Los Loud de Detroit habían comenzado a visitar a su madre y hermanas los fines de semana, y Rita agradecía poder verlos, siempre los recibía alegre y se quedaba triste al verlos partir, pero la promesa de su visita al fin de semana siguiente parecía consolarla. Los chicos faltaron a ver a su madre un fin de semana, no hubo avisos ni llamadas ni nada y Rita pensó que posiblemente había estado muy ocupados y no quiso molestarlos, pero cuando faltaron un segundo fin de semana consecutivo sin decir nada, la mujer se preocupó lo suficiente como para que no le importara molestar a sus hijos, entonces llamó a su casa, pero no hubo respuesta, lo intentó varias veces sin éxito hasta que, finalmente, angustiada por ese silencio, rompió su auto prohibición y marcó al celular de Leni, tampoco obtuvo respuestas hasta uno o dos días después, cuando una voz algo alterada le respondió

— ¿hola?... oh, hola mamá, p-perdón que no te respondiera antes, he-he estado algo ocupada y no... —

— Leni, han pasado dos semanas y ni siquiera una llamada, estaba muy preocupada y... —

— lo siento mamá... —cortó la hija de modo abrupto —... tengo que colgar, pero este sábado prometo que estaremos allá, yo tengo que... a-adiós —

— ¡espera un mo...! —

Rita hubo de aguantar la grosería que su hija le hizo y esperar dos días hasta que, el sábado a medio día, el auto de Leni se estacionó frente a la casa.

la señora Loud se extrañó de sobremanera cuando solo vio a dos de sus hijos bajar del auto, pero jamás le pasó por la cabeza lo que le dirían momentos después

— ¡¿QUÉ?! ¿CÓMO ES POSIBLE? ¡OH POR DIOS! ¡MI NIÑA! ¡MI POBRE NIÑA! —

las demás tampoco daban crédito a lo que habían escuchado, Leni les dijo que tanto la policía de Detroit como servicios infantiles la buscaban, pero todavía no le reportaban nada, Lucy tenía apenas unos días perdida y no había que perder la esperanza

— ¿pero por qué? ¿cómo? —

— desde que salió de aquí después de la pelea, Lucy sintió que estorbaba, que nadie la quería...n-nosotros... yo hice lo posible por protegerla, pero la pelea con Lori... ella creía que fue por su culpa... —

contaba Leni entre sollozos, Luna y Luan apenas entendían y sus caras demacradas y pálidas lo hacían muy notorio, pero Lynn no se quedó callada, su hermana más querida se había perdido y ella no se quedaría de brazos cruzados

— hablaré con Alack, estoy segura de que conoce a alguien que pueda hacer más que los inútiles policías normales —

y como lo dijo, lo hizo; así, mientras los otros Louds solo acertaban a desear con profunda fe que Lucy apareciera, Lynn llamó a su prometido

— ¿sí? ¿Alack? necesito que me ayudes, mi hermanita Alack, mi her... hermanita... — y fue hasta entonces que la dureza de Lynn se rompió, la ex deportista le contó todo mientras lloraba y le pidió ayuda, él tenía que conocer a alguien que le ayudara a llevar la búsqueda más allá de lo que la policía de la ciudad o servicios infantiles podían, el hombre le dijo que le diera una hora y colgaron, Lynn se quedó junto al teléfono y lloró a solas hasta que Lincoln fue por ella y la llevó a la cocina, Luan y Luna ya estaban ahí y recibieron a su hermana menor, la sentaron junto a ellas y la consolaron

— apenas puedo creer que Leni sea tan descuidada... — dijo Luan

— ¿Qué dijiste?... — le dijo Lincoln molesto —... ¡no tienes ni idea de todo lo que Leni ha hecho por nosotros, trabaja todos los días y va a la universidad, jamás la he escuchado quejarse o estar enojada, no importa que tan mal le haya ido o que tan pesado haya estado su día, siempre está dispuesta a ayudar y siempre tiene una sonrisa en la boca ¡lo que pasó no tiene nada que ver con Leni! yo... —

Lincoln no terminó la frase y salió de ahí, era evidente que estaba enojado, por lo que sus hermanas evitaron seguirlo.

Una hora después, tal y como lo había prometido, llegó Alack con una solución, una vez hechas las presentaciones y ya sentados en la sala, el hombre explicó

— en cuanto Lynn me explicó el problema me puse en contacto con algunos amigos y creo que encontré al hombre indicado, trabaja en el buró estatal de investigaciones y ellos tienen acceso a mucho más recursos que la policía de Detroit, el FBI no puede entrar aquí porque no es un secuestro ni nada parecido, pero logré que mi amigo colara el caso como de interés estatal, así se tendrá mejor acceso a cámaras de vigilancia tanto particulares como del gobierno y revisar bitácoras y demás cosas, espero que esto sea de utilidad —

todos le agradecen el favor que les hace, pero él solo se excusa diciendo que a Lynn no puede negarle nada. Lincoln ha seguido todo esto con algo de interés, apenas puede creer que alguien esté tan enamorado de su hermana inmediata como para hacer todo esto. Alack se levanta y se despide, todavía tiene algo de trabajo y además, quiere colaborar en el caso de Lucy, todos lo acompañan a la puerta haciendo preguntas o agradeciendo de nuevo por la ayuda, salvo el peliblanco, quien se queda atrás y luego va a la cocina, Luan lo mira de reojo y luego regresa a agradecer al novio de su hermana; cuando Alack se va, Luan se dirige a la cocina, pero se extraña de no encontrar a su hermano, se asoma por la ventana y lo mira sentado en las escaleras de atrás, ella tiene un "sexto sentido" para darse cuenta de cuando algo lo tiene preocupado y esto es extra a lo de Lucy, entonces sale y lo enfrenta

— hola Link, perdona por lo de hace un momento, todo esto nos ha afectado mucho y pues, es difícil, y-yo... mira, sé que no debí decir eso de Leni, ella más que nadie ha tenido que hacerle frente a una vida difícil y apenas puedo creer que lo logre, yo me habría rendido a la primera semana... en realidad ni siquiera lo hubiera intentado, soy tan inútil... pero te veo muy triste, esto es algo además de Lucy ¿verdad? —

— n-no, no es nada, es que ella... Lucy se fue por mi culpa, yo... ¡yo no quiero hablar de esto! —

y estaba por levantarse, pero Luan lo sujetó de los hombros

— mira Lincoln, sé que es muy difícil para ti, pero es algo que tienes que sacar para poder aliviar ese dolor, al menos en parte, primero Lori y después Lucy ¿a quien más tenemos que perder? yo tampoco quiero perder a nadie más —

— Lu-Lucy... ella se fue por mi culpa... me-me dijo que estaba... estaba enamorada de mí... — la sorpresa de Luan es enorme mientras él sigue entre sollozos —... dijo que siempre fui el único que estuvo con ella y la cuidó, e-ella creía que nadie la quería, que nunca les importó y que seguro era porque no era nuestra hermana... dijo que Lynn y Lola lo decían porque tenía el pelo negro y que Lori también lo había dicho, ella... ella estaba tan triste, me dijo que después de... me dijo que me amaba y cuando la rechacé algo se rompió en ella... yo comencé a evitarla p-porque no sabía cómo tratar esto, su-supongo que pensó que la despreciaba o que la odiaba y por eso se fue... —

Lincoln se refugia en el pecho de su hermana y llora las más amargas lágrimas, Luan sigue sin creer lo que él le dijo, ¿es posible? Lincoln es todo lo que Lucy dijera y más, todas lo saben, pero de ahí a enamorarse, aunque la indefensión y el desamparo hacen cosas inesperadas y absurdas

— Lincoln, no llores, por favor, yo no creo que tu tengas la culpa, hiciste lo que tenías que hacer, lo que Lucy quería era una locura y tú actuaste correctamente, entiendo que ella se haya puesto triste por eso, pero por favor no te culpes, yo solo espero que nuestra hermana aparezca lo más pronto posible —

El buró estatal de investigación solicitó la colaboración de los estados vecinos mediante un boletín de búsqueda, se revisaron de nuevo los videos de las cámaras de tránsito y vigilancia de la ciudad y se pidió el acceso a las bitácoras de las centrales de autobuses tren y aeropuertos de la zona, de pronto, un nombre saltó, una Lori Loud había comprado un pasaje para Paradise, Michigan, población al norte del estado, agentes del buró fueron hasta allá para hablar con la mujer que vendió el pasaje, pero para su extrañeza, al mostrar el retrato de Lucy, ella no la reconoció y aunque mencionó cierto parecido, la otra mujer era mayor de edad, como lo demostraba la identificación, y era rubia, se revisaron los videos de la estación y no se vio a Lucy por ningún lado, pero la rubia mencionada por la empleada sí aparecía, entraba a la estación y de ahí a los casilleros, pero no se pudo decir a cual, ya que el ángulo de la cámara no dejaba ver esa zona, luego salía de ahí con una mochila y caminaba hasta el área de taquillas, compraba su boleto, se iba a la sala de espera y media hora después abordaba el autobús.

Cuando llamaron a Leni para que viera el video, de inmediato supo que algo andaba mal, ella sabía que Lori estuvo en Detroit, pero se habían encontrado con Demetrius esa noche, era imposible que... un momento ¿esa rubia del video era Lori? la estatura y el pelo parecían coincidir, aunque ella no era muy buena calculando eso y menos en un video, pero la cara, el gesto, Leni vivió toda su vida con Lori y pudo notar las diferencias, Lucy se parecía mucho a Lori solo que más joven, sus ojos también eran azules pero más obscuros y la nariz era pequeña y algo roma, además, Lucy tenía una expresión distinta, con un aire de tristeza que Lori jamás tuvo; Leni se lo dijo al agente, Lucy pudo hacerse pasar por Lori sin problemas dado el gran parecido que tenían entre ellas, sí su hermana menor se pintó y cortó el pelo como la mayor, seguro que la empleada no notaría diferencia alguna y para probarlo, le mostraron una foto de Lori, a quien identificó positivamente y sin duda alguna. Entonces se hicieron nuevos retratos piloto con Lucy como rubia y se distribuyeron por todo el estado y la zona de los lagos, y una vez confirmado el destino de su viaje por el registro de venta de boletos, los agentes se encaminaron hacia el norte del estado.

Lucy estaba viviendo tranquilamente en la región y aunque estaba siempre triste, ella se sentía tranquila y a salvo. Buscó y consiguió rápidamente un trabajo en uno de los paradores de turistas y a veces también iba a una pequeña factoría donde se procesaba pescado, ganaba lo necesario para vivir y comenzaba a conocer el lugar, había logrado pasar una o dos veces la frontera hasta Canadá en un pequeño barco pesquero, para estar el fin de semana del otro lado, pero su rutina no cambiaba, se la pasaba a la orilla del lago y se daba la libertad de llorar un poco.

Paradise era pequeño y Lucy pronto tuvo identificados a todos, el alcalde, los policías, vocales, la cámara de comercio, etc. Ella siempre pasaba a la oficina del sheriff a saludar, pretextando que tuvo un hermano policía que había muerto e ir a la oficina le traía recuerdos, los tres oficiales le permitieron estar ahí un rato y después se hizo regular el verla por ahí, todo hasta un día en que se recibió el reporte por parte del buró de una chica de 15 años que probablemente se refugiara en esa zona del estado, Lucy se puso pálida e hizo lo posible por enterarse, apenas pudo ver su retrato en la pantalla de la computadora y se dio cuenta de que le quedaba poco tiempo. entonces arregló sus cosas, se despidió de sus empleadores en el parador y esa misma noche, el barco de la factoría de pescado llevaba un polizón hacia la frontera, llegando al otro lado, Lucy bajó rápidamente, agradeció con un beso al marinero que le dio la oportunidad de escapar y se perdió en la niebla para no regresar.

Cuando los agentes del buró llegaron por Lucy a Paradise, nadie pudo dar pistas de ella, en el paradero solo supieron que se había despedido unos días antes y en la factoría ni siquiera eso, los policías del lugar contaron lo del hermano muerto y hasta entonces calcularon que ella iba a su oficina esperando ver algo que la pusiera en alerta. Todo mundo supuso que habría cruzado la frontera y se lo dijeron a los agentes estatales, estos ya no podían hacer nada más y enviaron un boletín esperando que el gobierno del país vecino ayudara.

Lucy sabía que la buscarían en los puertos y poblaciones a lo largo del lago, pero tenía un plan "b" y no se estableció en ninguna ciudad, caminó casi un día por caminos secundarios hasta llegar al lugar que la aplicación marcaba en su mapa, la reservación india cercana al lago, ella llegó al poblado simulando estar perdida y estuvo el resto del día en la tienda del lugar, le sorprendía la pobreza y el abandono del sitio, pero los blancos siempre fueron así, el racismo y la codicia los impulsaron a hacer estos campos de concentración disfrazados de "reservas", al llegar la noche, le preguntó a la mujer del tendero si conocía un lugar donde quedarse y solo recibió una mueca de burla, el tendero le dijo que no existían hoteles ahí, pero que podía ir preguntando de puerta en puerta, y posiblemente algún hombre soltero le ofrecería su cama, Lucy entendió que no era bien recibida y pensó en pedir permiso para pasar la noche en la escuela o el salón comunal e irse en cuanto amaneciera, pero al salir de la tienda se encontró con una anciana, ella cargaba una caja de cartón que se notaba apenas podía sostener, Lucy de inmediato la ayudó, quitándole la caja de las manos y entró detrás de ella a la tienda

— ¡Madre Cuervo!... —dijo la mujer del tendero —... pensé que traería todo hasta mañana, ya estamos por cerrar y... espere un momento —

la mujer fue a la trastienda y regresó con su marido, quien le dijo a la mujer — ¡Madre Cuervo! llegó justo a tiempo, pensé que tendría que irme sin sus pastillas y sus infusiones, lo cual sería una lástima, en las farmacias naturistas son bastante apreciadas, déjeme revisar... — y el hombre abrió la caja, estuvo moviendo las cosas y dijo —... son menos que la última vez, serán 50 dólares menos —

— cada vez es más difícil para mí buscar las hierbas y frutas que necesito para hacerlos, pero que se le va a hacer, supongo que es el precio de hacerse viejo — dijo la mujer, Lucy la miró con admiración, la anciana no hablaba con tristeza o con resignación, hasta diría que un dejo alegre y burlón se escuchaba en su voz cascada, el hombre pagó el dinero acordado y guardó la caja, se despidió de la mujer y se dispuso a cerrar, pero antes de eso, miró a Lucy de reojo y dijo — perdone, Madre Cuervo, esta joven está buscando donde pasar la noche ¿usted podría hacerle ese favor? —

la anciana miró a la chica de arriba abajo y le dijo — sígueme —

Lucy salió tras de ella y caminaron un poco hasta una camioneta destartalada — sube, niña... — le dijo la señora —... espero que puedas ayudarme porque ya no veo muy bien — y para su sorpresa, la mujer arrancó y condujo por el camino sin encender las luces, Lucy le dijo — se-señora ¿no va a encender las luces? —

una carcajada seca sonó dentro de la camioneta y la mujer le dijo — creo que no tengo Luces desde hace dos o tres años, nunca conduzco después de las 5 de la tarde, pero hoy fue necesario, así que pon atención en el camino o nos mataremos — Lucy solo se agarró más fuerte y abrió los ojos, dándole indicaciones a la señora; aunque había curvas y era de tierra, el camino no era muy difícil y no tuvieron problemas para llegar a una cabaña algo ruinosa en medio de un claro, detrás había un pequeño sembrado de lo que parecía maíz y más allá se extendía el bosque, que sonaba con una especie de silbido por el viento que pasaba entre los árboles, la chica Loud se estremeció al encontrarse ante esa masa negra frente a ella, era tan hermoso.

La mujer mayor resultó ser genial, de inmediato le dio un lugar para dormir y le ofreció comida, aunque también la puso a cocinar y a lavar los trastes después de que cenaran, platicaron un poco antes de que la anciana le dijera que estaba muy cansada, luego se despidió y le dijo que si se quedaba despierta, no gastara demasiado combustible, Lucy apenas notó que estaban alumbradas por un quinqué, tan ocupada estaba con lo que la dueña de la casa le pidió y luego hablando con ella; Lucy estuvo sentada un momento, se dio cuenta de que sin electricidad no había televisión ni internet, no traía libros ni otra cosa en que entretenerse por lo que pensó que se aburriría mucho hasta dormirse, entonces se puso de pie y recorrió la casa, era solo una estancia amplia con pocos muebles y una sola habitación, donde dormía su anfitriona, había una chimenea que parecía no haberse encendido en bastante tiempo y al fondo, la cocina, donde todavía crepitaba el fuego, Lucy decidió poner algo más de leña y después salió al pórtico, el aire frío corría a su alrededor y ella vio a las nubes moverse, ocultando la luna y las estrellas por ratos, el lugar le pareció bellísimo y decidió que su viaje había terminado, quería quedarse ahí.

Al día siguiente la anciana se encargó de despertar a Lucy mientras le decía

—vamos niña, levántate, hay que ganarse el desayuno... — Lucy se estiró perezosamente mientras se levantaba, la mujer le dio un hacha y señaló afuera —... en el cobertizo hay troncos, ve a partir leña y tráela, mientras más, mejor —

Lucy se puso unos jeans y sus tenis, una sudadera y salió para buscar el cobertizo, el cual estaba a un lado de la casa y era bastante pequeño, se veía un pequeño montón de troncos desordenados saliendo de la puerta y hacia allá fue. La próxima hora fue de gran esfuerzo por parte de la ahora rubia, por más que quisiera, manejar el hacha era difícil y aunque logró partir una buena cantidad de troncos, sus manos pagaron el precio llenándose de ampollas, cuando creyó que se desmayaría por el cansancio, la mujer salió a la puerta

— ¡muchacha! ¡ven a desayunar y trae algo de leña! —

Lucy se llenó los brazos de madera y se dirigió a la casa, al entrar, el olor de la comida la hizo salivar y casi suelta la leña para correr a la mesa, pero se contuvo lo suficiente para llevar los troncos cortados a su lugar y después lavarse la cara y las manos, cuando se sentó a comer, la anciana le puso delante un plato de una rara mezcla de avena con maíz y bayas silvestres y le dijo

— muchas gracias, hija —

Lucy se dio cuenta de la necesidad que tenía esta mujer y pensó que su agradecimiento era verdadero, por primera vez en mucho tiempo sintió que lo que hiciera realmente era apreciado, una gran alegría la invadió mientras comía y las lágrimas corrían por su rostro.

La jovencita Loud se quedó a vivir con la mujer, aunque no se dijeron nada, parecían tener un acuerdo comprendido sin palabras, Lucy se encargaba de las tareas "pesadas" de la casa como ir por leña o reparar algunas cosas menores y junto con la mujer hacían las labores domésticas, también la acompañaba al bosque para recoger la mayoría de los ingredientes que la mujer usaba para hacer sus productos y hasta aprendió a conducir la vieja camioneta. Se volvió común verla llevando y trayendo a Madre Cuervo al pueblo, encargándose de las compras y ayudándola en casi todo, nadie veía mal esto salvo un grupo de personas que eran muy reservados con la gente de fuera de la reservación y no es que les faltara razón, a fin de cuentas, Lucy llegó un día de la nada y se quedó, nadie sabía quién era o de dónde venía y su pelo amarillo y ojos azules la hacían muy sospechosa. Se comenzaron a escuchar rumores de que era una delincuente y posiblemente hasta una asesina que escapó del otro lado del lago, Madre Cuervo y Lucy no sabían de estas habladurías hasta que un día de entrega, un hombre las interceptó en la entrada de la tienda

— Madre Cuervo... — dijo el hombre —... el consejo de la tribu te invita a presentarte en la reunión de esta semana —

— suponía que esto pasaría tarde o temprano... — dijo la mujer —... está bien, diles que estaré ahí —

el hombre asintió en silencio y se retiró

— hija... — dijo ella mirando a Lucy —... la gente empieza a preguntarse quién eres, así que terminemos nuestros asuntos y vamos a casa, tenemos mucho de qué hablar —

Una vez en su casa, la mujer se sentó a la mesa y mientras Lucy preparaba té, ella comenzó

— te recibí en mi casa sin preguntar ni tu nombre, pensé que solo te quedarías una noche, pero tus ojos me dijeron que necesitabas refugio, tienes una carga muy pesada en tu espalda aunque apenas lo creo porque eres una niña, tendrás que contarme todo o si no, no podré ayudarte —

Lucy sirvió dos tazas y dejó el resto de la infusión cerca para servir de nuevo si fuera necesario, luego se sentó frente a Madre Cuervo y le contó su historia: su nombre su edad, los problemas con su familia, la pelea, la huida, el ir de casa en casa, su amor imposible y de nuevo escaparse para venir a dar aquí, la señora no la interrumpió mas que para pedir algo de té y cuando la joven terminó de hablar, se quedó en silencio un momento, luego suspiró y le dijo

— Lucille, eres tan fuerte que me asombras, tu espíritu es como el del río de la montaña, se abre camino sin importar las dificultades... — la mujer terminó su té de un solo trago y siguió —... solo que necesito un buen pretexto para que puedas quedarte, pero no te preocupes, si tú realmente quieres quedarte, lo harás, por lo pronto, déjame lavar tu pelo con la sabia del árbol negro, ese color que tienes no es tuyo y seguro que te verás mucho más hermosa con tu color natural, pon agua a hervir y tráeme aquella lata verde del tercer estante —

Lucy hizo lo que la mujer le dijo y en poco tiempo estuvo preparado el extracto, la mujer lavó el pelo de Lucy con él y luego le enredó un trapo de algodón en la cabeza

— déjalo hasta que se enfríe y veremos si necesitas otra lavada —

mientras esto sucedía, Lucy y Madre Cuervo estuvieron discutiendo sobre lo que dirían en la reunión del consejo tribal, si era conveniente contarlo todo o si solo habría de contar su huida, Lucy pensaba en decir que era descendiente de algún indígena esperando que esto ablandara al consejo, pero la anciana no estaba muy segura de esto porque le pedirían pruebas y no creía poder aportarlas, la jovencita le dijo que ella era la única que tenía el pelo negro en su familia y se decía que solo su bisabuela materna lo tenía, tal vez, si hubiera alguna forma de investigar más sobre ella, Madre Cuervo desechó la idea y Lucy se quedó pensando.

Cuando la mujer le quitó el trapo de la cabeza, el pelo negro azulado de Lucy había vuelto, al parecer el extracto era muy efectivo, entonces la mujer la miró por un momento y se sonrió

— ya sé que vamos a hacer, mis hijos se fueron hace mucho a la ciudad y jamás volvieron, pero me escriben de vez en cuando, John, el mayor, vive muy al sur, en California, está casado con una mujer blanca y tienen tres hijos, entre ellos una hija un poco más grande que tú, puedo decir que eres mi nieta, tengo sus cartas y algunas fotos para probarlo —

Madre Cuervo fue por las cosas y se las mostró, las fotos eran de cuando los nietos eran apenas unos bebés, lo que favorecía a Lucy, así que quedaron de acuerdo en esa historia.

Lucy y Madre Cuervo aparecieron en la reunión del consejo en la fecha citada, ambas vestidas con ropas tradicionales, lo cual extrañó a los presentes y molestó al consejo ¿por qué había vestido así a una extraña? ambas se sentaron en primera fila y esperaron. En la reunión se trataron los problemas de siempre, la falta de recursos, el duro trato que les daba el gobierno, problemas entre personas y otros asuntos administrativos en general, al terminar todo esto, el consejo llamó a Madre Cuervo

— Madre Cuervo, algunos hermanos están preocupados por la presencia de esta joven en nuestro pueblo, no sabemos quién es y los rumores no son buenos entre nosotros, además, nos parece un insulto a nuestra tradición que vista nuestras ropas cuando es extranjera —

— esta chica no es una extranjera, es mi nieta, hija de John, mi hijo mayor, se escapó de casa y llegó aquí pensando que se habría equivocado de lugar, por eso no preguntó nada, ella pensaba descansar aquí e irse al día siguiente, cuando escuchó mi nombre en la tienda supo que estaba en el lugar adecuado, pero yo no la dejé hablar hasta que llegamos a casa, la he recogido y vive conmigo ahora, su padre está al tanto de que ella está aquí y no hay ningún problema —

— ¿tienes alguna prueba de esto que nos dices? —

Madre Cuervo mostró sus cartas y las fotografías, lo que pareció convencer al consejo, entonces Lucy fue presentada formalmente al consejo y se le aceptó como miembro de la tribu, se hizo una presentación improvisada ante los asistentes que eran casi todos los pobladores y la reunión terminó.

Lucy pudo entonces vivir sin presiones de ningún tipo, trabajaba junto con Madre Cuervo, llevaba y traía cosas al pueblo e incluso logró que repararan las luces de la camioneta, así que también comenzó a trabajar con el tendero a llevar y traer cosas de la ciudad o del puerto cuando era urgente y se dio cuenta de lo aislada que estaba la reservación, nadie iba para allá y solo algunos salían de ella, en las poblaciones de los alrededores no los dejaban integrarse y el racismo era muy notorio, solo se les permitía hacer un festival y un desfile en verano, cuando el gobierno canadiense presumía de su democracia y su integración de todas las culturas, pero el resto del año simplemente no existían, apenas había una primaria y una secundaria, las cuales estaban casi desiertas pues los chicos estaban ocupados trabajando el campo junto con sus familias, no había médicos o clínicas y todo había de tratarse fuera, apenas contaban con Luz eléctrica en el pueblo y no había teléfono ni mucho menos internet, aunque recientemente se puso una torre de telefonía cercana, lo que les dio acceso a los teléfonos celulares, aunque estos eran caros para ellos y poca gente podía pagarse uno.

La chica Loud también se dio cuenta de que ella estaba mucho más aislada porque la casa donde vivía estaba a un poco más de media hora del pueblo y llevar un cable de luz hasta allá era imposible, no tenían otras instalaciones de ningún tipo y apenas cuando ella llegó fue que cosas como el papel higiénico o el shampoo llegaron ahí, aunque este último duró poco, la verdad no le hacía mucha falta con los extractos que Madre Cuervo preparaba, Lucy se dio cuenta de que, si estando en la reservación era difícil que alguien la buscara, en la cabaña en medio del bosque, el mundo la olvidaría definitivamente.

.

.

.

.

Notas:

1 – Uno de los mejores jugadores de golf estadounidense, junto con Arnold Palmer y Gary Player, eran llamados los "Tres Grandes".

2 – Cadena de franquicias de minigolf en Estados Unidos.

3 – Eagle o Águila, término de golf, significa hacer un hoyo en dos golpes menos de los que está fijado como mínimo (par), por ejemplo si el "par" de un hoyo es de 4 golpes, un "Eagle o Águila" sería meter la bola en solo dos golpes.

4 – Birdie, término de golf que significa hacer un hoyo un golpe por debajo del "par" del hoyo en cuestión.

5 –Spalding, marca de artículos deportivos.

NOTA EXTRA: Lo que menciono sobre la forma en la que tratan a los indígenas en Estados Unidos y Canadá es real, contado de viva voz por familiares que viven allá y fueron testigos de estas cosas, además de uno o dos documentales que he visto y noticias.

.

.

.

Nuevo capítulo de esta historia, espero que todavía me sigan leyendo, y por favor comenten, ya saben que sus comentarios me nutren.

¡COMENTEN, POR PIEDAAAAAD!