(Hace 12 años) (Parque del barrio, en donde está la casa en la que Luna Nueva 1499 vivía en su infancia) (Luna Nueva 1499 POV)
Pues sí. Ahí estaba yo, jugando con uno de mis amigos del colegio de primaria (Erick, un león de 7 años) un simple partido de futbol entre niños inocentes. Lo malo empezó cuando la pelota de futbol fue chutada por mí con demasiada fuerza, yendo a parar a la copa de un árbol, bastante alto a decir verdad.
Luna de 6 años: ¡Jolines! ¡Y eso que en mi familia todos somos lobos con alas!
Erick: (Extrañado) Pero tu no las tienes.
Luna de 6 años: (Triste) Y no las tendré hasta dentro de un tiempo.
(N/A: Y decía la verdad. En mi familia, las alas no nos crecen de forma natural, sino que, a los 10 años, nuestra familia hace un ritual especial, con el que las alas nos nacen el día siguiente (después de pasar una noche un poco...ejem...dolorosa)).
Erick: (Viendo que estaba triste e intentando cambiar de tema) ¿Y como vamos ahora a coger la pelota?
Luna: (Pensando, a los 10 segundos parece tener una idea) ¡Espérame un momento!
Corrí hacia mi mochila, la cual había dejado al cuidado de mi madre, y extraje de ella una especie de palo de madera torcido en forma de L (un bumerán, pero en ese entonces yo no sabía ni siquiera pronunciarlo bien). Volví corriendo hacía mi amigo.
Erick: ¿Que se supone que es eso?
Luna: Ahora lo verás. Ahora mismo tiraré esa pelota al suelo, con mi "palo volador".
Tiré, en efecto, el bumerán hacia la copa del árbol. Pero, desgraciadamente, no solo no dio en el blanco, sino que hizo lo que hacen todos los bumeranes en esos casos: Volver a manos del lanzador...Solo que nosotros no sabíamos esto último.
Erick: ¡Cuidado! ¡El palo nos ataca!
Acto seguido, echamos a correr para no terminar con un buen chichón en la cabeza.
(1 hora después)
Estábamos en el gran salón de la casa de mis padres, sentados cada uno en un sillón distinto.
Luna de 6 años: Que suerte que hemos conseguido dar esquinazo al palo, ¿Eh?
Erick: Sí. Creía que ya nos alcanzaba.
Madre de Luna (Nature (pronunciado "Natur"), una loba blanca de grandes y hermosos ojos violetas, y unas potentes alas blancas con algunas plumas de color malva): Jejejeje, creo que os habéis merecido un buen vaso de limonada. (Dirigiéndose a Luna) Luego avisaré a tu padre para que vaya a recoger vuestra pelota.
Luna y Erick: ¡Vale!
Tras 5 minutos, mi madre volvió con sendas limonadas. Pero, después, tuvo la "genial idea" de abrir la ventana para airear el salón y que entrase un poco de aire fresco...Para que 3 segundos después, el bumerán que anteriormente había lanzado entrase por ella.
(12 años después; Mansión de Luna Nueva 1499, Biblioteca)
Luna: (Mirando un álbum con aire melancólico y nostálgico) A partir de ese instante, solo recuerdo dos cosas de ese día: 1) Ver muchísimas estrellas de colores. 2) Despertar, unas horas después, en el hospital con la cabeza vendada y mi amigo Erick todavía desmayado, a mi lado.
Luna cierra el álbum. Se levanta de su sillón, en el que estaba tumbado, y se dirige a su salón para tomar una taza de té. Una de las empleadas de la mansión, por pedido del propio Luna, se dispone a abrir la ventana. A los 3 segundos, se puede ver claramente a un Luna tendido en el suelo, completamente desmayado, y con la lengua fuera, a la vez que una sonrisa tonta adornando su hocico.
Empleada #1: Anda que escapárseles a unos niños el bumerán con el que estaban jugando...
Empleada #2: Y mira que darle a Lord Luna en toda la cabeza...El pobrecillo no se vuelve a levantar hasta mañana, como mínimo.
Empleada #3: No es que me importe mucho, pero igual deberíamos llamar a una ambulancia.
FIN CAP 18
Moraleja: "El pasado, no siempre pasado está".
Hola a todo el mundo. Deseo pedirle perdón a mis lectores por no actualizar en estos últimos días. Como excusa diré que estaba tremebundamente ocupado con diferentes asuntos. Mientras tanto, les deseo que hayan disfrutado el chapter de esta ocasión. ¡Se despide para verles en otro capítulo el gran Luna Nueva 1499!
