Nuestro querido escritor está disfrutando de un zumo de piña, mientras mira el hermoso atardecer de la playa. Efectivamente, se ha tomado unos días de vacaciones, en compañía de sus padres. Preocupados por su anterior estadía en el hospital, han decidido tomarse todos juntos un pequeño descanso. Juntos, los tres han reservado una elegante habitación en un lujoso hotel de una lejana playa, ajena a los problemas de la ciudad.

Luna: (Suspiro) Esto si que es vida. Sin preocupación alguna, y sin potros que te manden al hospital. (Vuelve a suspirar, aliviado) Que suerte que conseguí salir de ese hospital, con tan sólo una ligera conmoción...¡¿Pero que...?!

Luna fija su mirada a lo lejos, donde parece estar el mismísimo Sweet Soft, corriendo por la playa, para después desaparecer entre unas rocas. Nuestro escritor sacude, incrédulo, la cabeza, para ver absolutamente nada en el lugar.

Luna: Me...M-Me estaré cansando...Mejor que vaya a la habitación...a descansar.

El lobo blanco corre como alma que lleva el diablo hacia el hotel, donde están sus padres, ya esperándolo en la entrada.

Madre de Luna: Hola cariño. ¿Has disfrutado la playa?

Luna: ¿Eh?...Si, mucho.

Padre de Luna: ¿Que te ocurre?-pregunta el enorme lobo negro, poniendo una mirada de preocupación.

Luna: (Señalando a las rocas de antes) ¡A ver si me voy a estar volviendo loco! ¿Allí está uno de mis OCs, o no?

Ambos lobos miran hacia el lugar...

Madre: ¿Te encuentras bien, cariño?

Padre: Hijo...Ahí no hay nadie.

Nuestro escritor, aún un poco conmocionado, dirige su mirada hacia dentro del hotel, para poner, al siguiente instante, una mirada de auténtico terror. En la heladería que existe en una zona de la recepción del hotel, puede ver a Sweet comprando uno de los helados disponibles. El escritor corre hacia sus padres, dirigiendo las cabezas de sus progenitores hacia la heladería.

Luna: ¡Mirad! ¡Está allí! ¡OS JURO QUE ESTÁ ALLÍ!

Madre: Luna...¡Te digo que yo no veo a nadie!

Luna: ¡¿CÓMO?!-exclama el escritor, volviendo la cabeza de nuevo...Y es verdad. En la heladería no hay ningún potro. De hecho, apenas hay niños en la recepción del hotel.

(Una hora después) (En la habitación reservada para la familia de Luna)

Nuestro escritor está tumbado en su cama, con una bolsa de hielo en la cabeza.

Luna: ¡Que mal estoy! ¡Estoy chiflado perdido! ¡Como una endiablada cabra!-se lamenta el lobo blanco, mientras mira hacia el techo.

Padre: (Agarrando un bol lleno de fruta variada) ¡Comete un plátano, que tiene potasio!

Luna: ¡¿Que me importa a mi el potasio?! ¡Estoy viendo Sweets por todas partes!

Madre: Eso es que estás estresado por tu trabajo. ¡Hasta ser un escritor de prestigio viene con cargas negativas!

Padre: ¿Quieres dormirte un rato, hijo?

Luna: ¡NO! ¡Yo no cierro los ojos, que veo Sweets hasta dentro de mis párpados!-dice Luna exasperado, mientras agarra las patas de sus padres, suplicando que no lo dejen sólo.

Madre: De acuerdo, de acuerdo.-dice su madre, logrando tranquilizar un poco a su hijo-Menos mal que hemos llamado a un doctor.

Luna asiente. Con cuidado se levanta de la cama, para no agraviar su mareo. Mira un rato por la ventana, viendo la noche estrellada, las tranquilas aguas nocturnas del océano, el restaurante que hay en plena playa...Y en una de las mesas del restaurante...

Luna: (Grita a un volumen tan alto que parece estar gritando una niña) ¡OTRO MÁS! ¡AUXILIO, QUE NOS ESTÁN INVADIENDO! ¡LLAMAD A LA ARMADA! ¡SOCORRO!-grita el lobo a todo volumen, totalmente enloquecido y saliendo a toda pastilla de la habitación del hotel, gritando todavía como un descosido.

Madre: ¡Te están sentando fatal las vacaciones! ¡¿Quieres volver aquí y devolverle la cachiporra a ese guardia?!-le grita su madre, yendo en su busca y persiguiéndole.

Padre: (Suspira) Madre mía...Que familia me ha tocado...

(Después de unas cuantas horas de viaje)

La familia acaba de llegar a la casa del escritor, dispuestos a dejarle descansar unos cuantos días...

...

...o semanas.

Luna: ¿Habéis visto al empleado de la gasolinera?...¡Era Sweet!-dice Luna con una sonrisa enloquecida.

Padre: Que si...-responde su padre con tono de profundo hartazgo.

Luna: Y la del peaje TAMBIÉN era Sweet, ¡PERO CON PEINADO DE MOÑO! ¡JIA JIA JIA!-dice Luna, riéndose como un desquiciado.

Mirando a la familia, están Alex el Psikaboro y Powerrush, otros dos de los OCs de Luna.

Alex: Parece que, por fin, ha llegado a su límite.

Powerrush: Todos sabíamos que este día iba a llegar...

...

...Ahora es cuando les decimos que Mind, Sweet y Chaos habían decidido tomar vacaciones EN LA MISMA playa que ellos, ¿Verdad?-pregunta Powerrush, sosteniendo una postal, consistente en una foto de Mind abrazando a sus hijos, frente a la playa y sonriendo a la cámara.

Alex: Nah, dejemos que lo descubra él solo.

Ambos OCs se echan a reir, sabiendo la cara que pondrá Luna al enterarse de ese detalle.

FIN CAP 33

Moraleja: La familia es la familia, en las buenas y en las malas, así como en la cordura y la locura.