Especial de Halloween de Luna Nueva 1499:
Luna y Sweet están en una de las tiendas de dulces del pueblo en el que viven. Ambos están escogiendo los dulces necesarios para esta noche tan especial del año.
Luna: ¿Podrías no sobrecargar el carro…otra vez?-dice Luna con fastidio, mirando el carro a rebosar de chocolatinas, donas y diferentes chucherías.
Sweet: ¿Y que quieres que haga yo? Necesitamos estar bien abastecidos para que no nos vuelva a pasar lo que nos paso POR TU CULPA el año pasado.
(El Halloween del año anterior)
Toda la piscina de la mansión del lobo alado está absolutamente llena de rollos de papel higiénico a más no poder, todo porque el lobo les tiró agua a unos potros con una manguera, irritado porque no le dejaban dormir.
(Ahora)
Luna: Ejem...¡Lo que sea! ¡No podemos llevar todos estos dulces! ¿Qué te crees? ¿Qué soy millonario?
Sweet: Si.
Luna se queda completamente de piedra ante el estoicismo del potro alicornio blanco. Justo cuando va a rebatirle, la tienda queda completamente a oscuras.
Luna: No me digas que…
El lobo y el bestiaj…digo, el potro van directamente hacia la puerta de la tienda de dulces, sólo para encontrarla completamente cerrada.
Luna: ¡Ah, genial!-exclama sarcásticamente el lobo-¡Otra vez encerrados! ¡Y todo porque TU no dejas de hablar y de meter dulces en el carro! ¡Si hubiesemos cogido unos pocos no nos hubiesemos quedado aquí encerrados!
Sweet no puede hacer más que poner una sonrisa inocente.
(unas pocas horas después)
Ambos han conseguido avisar por un interfono de que están encerrados en la tienda, y les han dicho unos bomberos que en un par de horas estarán allí para liberarles.
Por ahora no pueden hacer más que esperar.
Sweet: 2971 dulces en las estanterías…2972 dulces en las estanterías…
Luna: ¿Vas a seguir contándolos? ¡ME ESTÁS VOLVIENDO LOCO!
Sweet: ¿Más?...No creo.
Luna:…Sweet…
Sweet: Vale, vale…¿Y entonces que hacemos para pasar el rato?-empieza a pensar el potro, hasta que parece tener una idea-¡¿Me cuentas una historia de miedo?!-pregunta el potro emocionado.
Luna: Una…¿Historia de miedo?
Sweet asiente emocionado, repetidas veces.
Luna: Bueno, de algo hay que ser internado en el hospital…otra vez.-supone el lobo con aire resignado.
El lobo se prepara para contar su historia, usando su magia para encender una bola de luz debajo de su cara para añadir un fantasmagórico efecto.
Luna: "Esta historia sucedió hace muchos años, en un restaurante de por aquí cerca, en este mismo barrio. Nadie recuerda como se llamaba el cocinero protagonista de esta historia, pero si recuerdan que era un minotauro apenas entrado en la madurez. Por eso ahora le llaman "El Desafortunado". Trabajaba en un restaurante de hamburguesas. Un día que estaba cortando las lechugas para ese día…"
Sweet atiende a la historia con los ojos muy abiertos.
Luna: "Accidentalmente se cortó una de las manos junto con la lechuga. La sustituyó por una herramienta de cocina vieja y roñosa. Le dijeron que un cocinero con una sola mano no podía servir para trabajar en su restaurante, de forma que acabó sin trabajo ese mismo día. Pero nada más cruzar la calle al salir de su extrabajo, para acabar de rematar la mala suerte, un autobús le atropelló, dando fin a su vida".
A Sweet le tiemblan las alas, del miedo que le da la historia. Hay que admitir que Luna sabe como contar historias de miedo.
Luna: "Ahora, en tiempos contemporáneos…"¿Qué día decías que era hoy?-pregunta Luna, interrumpiendo por un momento su historia.
Sweet: S-S-Sábado.
Luna sonríe malignamente.
Luna: "Ahora, en tiempos contemporáneos, los sábados por la noche, su fantasma vuelve al establecimiento donde antes estaba el restaurante donde trabajaba como cocinero, para descargar una horrible venganza sobre todo aquel que atrape dentro de dicho establecimiento".
Sweet sigue temblando, pero de pronto parece darse cuenta de algo.
Sweet: Bueno, ¿Y cual decías que era el establecimiento en que trabajaba ese tal Desafortunado?
Luna: No tengo ni idea, pero…(Sonriendo de forma traviesa)…dicen que lo demolieron, y que ahora es…una tienda de dulces.
A Sweet se le encogen las pupilas de horror.
Sweet: Pero ¡Hoy es sábado por la noche! ¡Y esta es sólo una de las tres tiendas de dulces que hay en el barrio! ¿Qué podemos hacer si viene?
Luna decide continuar un poco con la broma hacia el pequeño e inocente potrillo, riéndose por dentro.
Luna: Hay tres señales que pueden delatar cuando "El Desafortunado" se acerca. Aunque algunos le llaman simplemente "El Grito" porque un grito de horror es todo lo que les da tiempo a soltar antes de que…¡Les atrape!-dice Luna, exclamando al final de su oración, y sobresaltando a Sweet.
Sweet: ¿Qué señ-ñales s-son?-tartamudea el potro blanco.
Luna: La primera: Las luces parpadearán entre Encendido y Apagado, de forma terrorífica. La segunda: El teléfono sonará y no habrá absolutamente nadie al otro lado de la linea.
Viendo que Luna no continua, Sweet le insta a continuar con un "¿Cuál es la tercera señal?".
Luna: La tercera señal es la peor de todas. El Desafortunado se baja directamente del fantasma del autobus que le atropelló, delante de la puerta del establecimiento, llama a la puerta con su mano-espátula, para luego entrar como Pedro por su casa…Y atrapar a todo aquel que se encuentre dentro.
A Sweet le salen lágrimas de los ojos por el miedo. Luna ve que es el momento de terminar con la broma.
Luna: (Con una sonrisa amable) No te preocupes Sweet. Todo era una broma. No hay ningún fantasma ni nada parecido. Me pediste que te contase una historia de miedo, y eso he hecho…¿Crees que lo he hecho bien?
Sweet: (Levantándose y enjugándose las lágrimas)…¿Bromeas? ¡LO HAS HECHO INCREÍBLE!
(Una hora después)
Sweet y Luna están jugando tranquilamente a las cartas mientras esperan que vengan a sarcarlos de esa tienda. Parece que ya llevan mucho tiempo jugando, porque Sweet tiene una cara de inmensa concentración, mientras hace levitar sus cartas con su magia.
Sweet: ¡JA! ¡Escalera de Color Real!-dice arrojando sus cartas frente a Luna.
Luna se queda atónito.
Luna: ¡¿DISCULPA?! ¡Eso es imposible! ¡Sólo hay una probabilidad de sacar esa carta entre seis millones ciento cincuenta mil!
Sweet, de inmediato, detiene su "victori-baile" (o al menos, así lo llama él) para acercarse a Luna.
Sweet: ¿En serio tienes tan mala suerte? Porque, para ser sincero, eso ya me parece pasarse.
Luna parece que va a soltar una "grosería-no-apta-para-potrillos", pero justo cuando abre el hocico, las luces parpadeantes de una zona de la tienda les sobresaltan.
Sweet: (Con aire admirador) ¿Cómo estás haciendo eso, Luna?
Luna: ¿Hacer qué?
Sweet: Lo de hacer parpadear las luces sin tocar el interruptor…y sin usar tu magia. Es un truco muy bueno.-explica el potro, para luego reirse y recitar con tono burlón-"Las luces parpadearán, entre Encendido y Apagado, de forma terrorífica"…¡Muy bueno, Luna!
Luna: Yo…no estoy haciendo nada.-dice extrañado el lobo, para luego recomponerse y darle una jovial risa al potro-¡No digas tonterías, Sweet! ¡Será la mala instalación eléctrica de la tienda!
Ambos se ríen animadamente, sólo para escuchar, al cabo de unos instantes, el sonido del teléfono celular que Luna siempre lleva consigo.
Sweet: ¿Crees que serán los bomberos?
Luna: Jejejeje, que los Dioses te oigan…(Contestando al teléfono) ¿Diga?...¿Diga?...Que extraño, no contesta nadie.
Sweet: ¿Enserio, Luna? Eso ya es pasarse de gracioso.-dice el potrillo arqueando una ceja y sonriendo levemente.
Luna: ¿Hmm? ¿Qué quieres decir?
Sweet: "El teléfono sonará y no habrá absolutamente nadie al otro lado de la línea". A mi me parece que te estás pasando, sinceramente, tres pueblos con tu broma.
Luna: No es una broma…No había…-intenta excusarse el lobo, pero no encuentra las palabras.
Ambos siguen hablando durante un pequeño rato, tan sólo para callarse de golpe cuando el sonido de un autobús les corta toda la conversación.
Sweet: No sabía que los autobuses funcionaran a estas horas.-dice inocentemente el potro, ladeando la cabeza.
Luna: No lo hacen.-dice el lobo, ya empezando a darse cuenta de lo que pasa, y notando como le corre un escalofrío por la espalda.
Sweet: Pues se está bajando alguien.
Luna se fija más de cerca, y ve claramente unos ojos rojos brillantes, unos cuernos afilados de minotauro…
…
…Y una herramienta de cocina (una batidora antigua de mano, con manivela y todo), que asoma por la manga de la sudadera, donde debería estar la mano izquierda.
Por supuesto, el grito de Luna se puede oir a dos calles de distancia.
Luna: E-E-El…El Desdichado…E-El Desalmado…-intenta pronunciar Luna, pero de puros nervios y miedo, no puede siquiera pronunciarlo bien.
Sweet:…El Desafortunado…-dice el potro, apenas creyéndolo, para después empezar a caerle unas lágrimas como balones de football de grandes por sus mejillas.
Luna: ¿Ahora lo entiendes? ¡Estamos perdidos!
Sweet: No…Si no es eso…Es que…Me has enternecido mucho.
Luna: (Frenándose en seco)…¿Cómo dices?
Sweet: Me enternece mucho que te hayas disfrazado del fantasma de un cocinero, te hayas puesto al otro lado de la acera, y ahora quieras asustarme, sólo para que no me aburra en este Halloween, sólo porque esté atrapado en una tienda de dulces contigo…(Sigue llorando) D-Debes de apreciarme mucho.
A medida que la figura misteriosa se sigue acercando a la puerta cerrada de la tienda, Luna, entre asustado y extrañado (una extraña combinación), le dice al potro:
Luna: Hay dos cosas que fallan en tu teoría: La primera es que nuestra relación se basa más en "Amistad-Odio por las cosas que me haces a diario". Y la Segunda: Si se supone que soy yo disfrazado (aparte de que estamos encerrados, por lo cual no habría podido salir a ninguna parte)…¡¿Por qué estoy hablando contigo, a tu lado, en este mismo momento?!
Sweet mira por un momento al lobo alado, sopesando lo que ha dicho. Luego vuelve a mirar a la extraña figura con forma de minotauro-fantasma, que ya está dando ligeros toques a la puerta de la tienda, como si estuviese llamando a la puerta…
…El grito de Sweet es aún mayor que el de Luna. De hecho, se podría jurar por parte de los cámaras que se puede escuchar a un par de continentes de distancia.
(2 horas después)
Bombero: ¿Qué cree que les habrá pasado, Capitán?
Bombero Capitán: Pues vera, el testigo nos ha dicho que cuando vino a solicitar trabajo (incluso trajo su propia batidora de mano), y cuando llamó a la entrada de la tienda, el potro soltó un grito que aturdiría a cualquiera que tuviera enfrente. De hecho, eso es lo que hizo con el lobo. Ambos están desmayados y puestos a reanimar.
FIN CAP 51 "ESPECIAL DE HALLOWEEN"
Espero que hayan disfrutado con el especial de Halloween de este año. Me inspiré en varias series y comics para poder llegar a escribirlo.
¡Les verá en el siguiente capítulo Luna Nueva 1499!
(Se cierra el telón entre aplausos ensordecedores).
