Agnar aun seguía conmocionado por lo que le fue revelado, en el fondo admitía que no fue un buen padre para su hijo e hija, pero nunca los ignoraría de tal manera de que los odiara y mucho menos lastimarlos. Como Rey tenía la obligación de poder mantener a Hiccan como invitada hasta que se curara y después enviarla a sus tierras, pero como padre sus instintos pedían protegerlas de quienes le hicieron daños

—Dios esto es complicado— suspiro cansado mientras tomaba su lugar en el comedor donde su hija Anna estaba desayunando

—Papá—

—¿Si Anna?—

—La niña que esta en el castillo ¿se quedará con nosotros?—

—Si Anna, tuvo un accidente y tiene que recuperarse— explico

—Entonces ¿puedo jugar con ella?—

—Lo pensare, por ahora esta muy delicada para que puedan jugar— comento y continuaron su desayuno

—Perdón por la tardanza— dijo Iduna tomando su lugar— Kai—

—¿Si Majestad?— hablo su mayordomo

—Elías ¿vendrá a desayuno?—

—Temo que no Majestad, el Príncipe envía sus disculpas, pero desayunara en sus aposentos— explico Kai

—Esta bien Kai— hablo Agnarr— Pero avísale que después del desayuno y antes de sus lecciones iremos a hablar con él— pidió

—Por supuesto Majestad— luego Kai hizo reverencia y salió del comedor

—Ya termine— dijo Anna— ¿Puedo irme?—

—Claro Anna— dijo Iduna y Anna salió lo más rápido que pudo del comedor, ambos monarcas se quedaron en silenció hasta que Agnarr miro a su esposa.

—¿Qué estás pensando, Iduna? — le preguntó Agnarr al ver la mirada que hacía cuando tenía algo en la mente.

—Estoy pensando en Hiccan... creo que es a quién estábamos esperando, tal como dijo el Troll que aparecería—

—Yo también pensé lo mismo— afirmo Agnarr— Pero sinceramente no pensé que ella tuviera que pasar esas circunstancias— expreso preocupado— Tiene quince años por Dios y ella monta un Dragón para salvar su vida—

—Yo también estoy preocupada con ella— concordó Iduna— Nunca pensamos quien ayudaría a Elías llegara en estas circunstancias, pero ahora esta aquí, el destino decidió que ambos tuvieran la misma edad y si ella puede hacer que Elías controle sus poderes pues que así sea, no solo Elías tendría el control... ganaría un amigo, nos devolvería a la familia que se derrumbo en cuanto cerramos la puerta para proteger a Elías— explico casi rompiendo en llanto— Esta es nuestra única oportunidad, lo hemos esperado por siete años para que llegue... y esa niña... merece algo de amor de una familia—

—Puede que tengas razón, Iduna. Muy bien. Le daremos una oportunidad y veremos si es el del que habló el troll anciano —le dijo Agnarr a Iduna, quien suspiró feliz.

—Gracias Agnarr— le dijo la reina a su rey mientras lo abrazaba.

(...)

—Su alteza— Gerda toco la puerta— Eh traído su desayuno—

—Pasa— se escucho al otro lado de la puerta y Gerda entro

El Príncipe Elías se encontraba sentado frente a su gran ventana que daba a parte del pueblo y una gran vista de los jardines, observar el exterior era lo único que podía hacer en ese cuarto, Gerda dejo la bandeja en la mesa cercana y miro al Príncipe con una mirada de tristeza así que ella miro hacia la ventana notando que la Princesa Anna estaba en el jardín jugando.

—Sabe Alteza...— hablo Gerda— Sus Majestades y la princesa lo extrañaron en el desayuno—

—No me sentía bien Gerda— inconscientemente miro su manos enguantadas— Estoy en uno de esos días y no creo que pudiera controlarme un poco— admitió frustrado— Ya pedí disculpas por eso—

—Lo entiendo Alteza— Gerda asintió— El Rey me pidió que le avisa que terminando su desayuno y antes de sus deberes vendría a hablar con usted—

—¿Dijo de qué sería?— pregunto confundido

—No Alteza—

—Entiendo. Gracias por avisarme— Gerda hizo una reverencia y se retiro.

Elías comenzó a comer su desayuno, preguntándose de qué quería hablar con él ya que era muy raro que su padre estuviera con él que no fuera solo por deberes obligatorios como heredero o para cuando tuviera un ataque de ansiedad.

"A veces desearía poder pasar tiempo con su familia sin que mis poderes se interpusieran"pensó Elías justo cuando termino su desayuno, dejo los utensilios y en su lugar, a los pocos minutos una de las sirvientas vino a recoger y llevarse todo— Solo queda esperar—se dijo y volvió a su lugar en la ventana siguiendo observando a Anna hasta que un toque en su puerta lo sobresalto— Adelante— respondió y Agnar entro a la habitación— Padre— Elías se levanto y saludo haciendo una reverencia

—Els esto no es una visita formal— dijo Agnar con humor

—Lo siento—

—No importa— tomo asiento en el sillón cerca de la ventana— Hay algo que debo hablar contigo— hablo seriamente y Elías se sentó a su lado manteniendo distancia

—¿Sucede algo?— pregunto nervioso ante la mirada de su padre

—Está todo bien, hijo— respondió Agnar— Ocurrió algo anoche y son buenas noticias para ti—

—¿Qué quieres decir?— pregunto confundido.

—Bueno, creemos que hemos encontrado a 'El Extraño' del que nos advirtió el troll anciano hace siete años— afirmó Agnar sorprendiendo a Elías

—¿Por fin habéis encontrado a 'El Extraño'?— exclamo aun sin creerlo

—Bueno, en realidad ella nos encontró a nosotros—

—¿Ella?—

—Si. Es una chica de tu edad, llegó anoche y ocasiono un gran alboroto en el castillo— se carcajeo un poco pero su mirada cambió a una de preocupación— Pero ella no esta bien... esta herida y necesita tiempo para sanar, ella paso por mucho para llegar hasta aquí y no se ha podido hablar de tu situación—

—Entiendo— susurro Elías

—No te preocupes cuando este estable le hablare de ti, se que tu y ella tienen algo en común—

—¿Él también tiene poderes... como yo?—

—No lo se... pero sí tiene algo que lo hace diferente y a la gente de su tierra no le gustó eso— explico

—¿Qué es lo que la hace diferente?— pregunté.

—Averígualo cuando se conozcan el uno al otro— esto hizo a Elías sentirse incomodo— Se que será difícil para ti... yo creo que serás lo suficientemente valiente para hacerlo— declaro con una sonrisa

—¿Ella de verdad podrá ayudarme?— cuestiono mientras sujetaba sus guantes con fuerzas— ¿Y si también le hago daño?— dijo temeroso formando una ligera escarcha a su alrededor

—Elías... no puedes vivir con miedo— suspiro— Algo que aprendí de lo que me dijo la chica sobre su padre "¿Qué clase de padre ocultaría a su hija para mantenerla a salvo de lo que no puede controlar?"— repitió esas palabras— Y tiene algo de verdad, te aleje de Anna y el mundo para mantenerte a salvo de algo queyono puedo controlar— miro a su hijo fijamente— Yo te hizo esto— señalo a Elías de arriba a bajo

—Acabas de señalarme completo—

—SI, mi miedo de perderte se sembró en ti y eso te impide controlar tus poderes— tomo las manos de su hijo— No quiero que vuelvas a sentir de esa manera nunca. Ahora que ella esta aquí pueda darte la oportunidad de ser normal con tus poderes—

—¿De verdad lo crees?—

—No lo creo. Lo se— afirmo— Bueno tengo que volver al trabajo y tu a tus lecciones— señalo y fue hasta la puerta

—Padre— Elías lo detuvo— ¿Cómo se lla-llama ella?—

—Su nombre es Hiccan— respondió para luego irse

(...)

Hiccan no sabía en qué momento se había dormido, pero por lo oscuro que estaba la habitación supuso que ya era de noche. Aun esta consternada por lo que paso ese día, primero despertó en un lugar desconocido y sin Chimuelo, admite que estuvo a punto de entrar en pánico sino fuera por la niña que estaba en la habitación y luego entraron los padres de la niña.

Al parecer ellos eran Agnar e Iduna los reyes del Reino de Arendelle y que se estrello en el jardín de su castillo, lo que al parecer empeoro sus heridas anteriores, y que por alguna razón sabían quién era ella explicando lo sabían porque su collar y alguna de sus cosas tenía su nombre escrito.

Ellos pidieron explicaciones sobre su situación, y al estar indefensa no le quedo de otra que hacerlo, les conto todo desde como era tratada en su pueblo, la situación en que estaban, la relación de su padre y cómo tuvo a Chimuelo, realmente no conto todo sobre cómo y porqué llegó a Arendelle.

Ellos lo entendieron y lo dejaron así, incluso el Rey prometió que la regresarían a Berk para su alivió, lo que paso después de eso fue muy rápido o tal vez estaba muy cansada para recordarlo. Vagamente recuerda que desayuno algo y un curandero la reviso de sus heridas, después de eso fue borro y ni recuerda en que momento se quedo dormida.

—Ya debe ser más de media noche— se dijo mientras se levantaba y se miro al espejo frente a ella, ahora estaba vestida con un camisón de manga larga que le llegaba arriba de las rodillas de color verde— Admito que es cómodo y practico para mi— dijo mientras veía el vendaje en su mano derecha y una en pierna izquierda que le impedía moverlos, agradeció internamente que fuera de esa manera. Luego con cuidado se sujetaba contra los muebles hasta llegar a la ventana"Chimuelo ¿Dónde estas?" pensó ella

"Hiccan"escucho una voz en su cabeza

"Gracias a los Dioses, ¿Chimuelo estas bien?" le pregunto a Chimuelo

"Estoy bien no te preocupes, la verdadera pregunta es ¿tu estas bien"

"Si, la mayor parte. Solo son mis heridas anteriores las que estas personas me ayudaron a tratar"Hiccan se toco la cabeza"Solo me golpee la cabeza en la cada, pero en lo demás estoy bien"luego miro a la ventana"¿En dónde estas?"

"Estos humanos no me hicieron daño ni nada y me llevaron a un lugar con animales extraños, es cálido y acogedor"

"¿Sabes en que camino te llevaron?" pregunto y esto confundió a Chimuelo"Voy a buscarte"

"Hiccan no creo que-"

"No te pedí permiso"recalco y con cuidado fue a la puerta de la habitación, se asomo para ver sino había nadie.

Hiccan salió y apoyándose de la pared del pasillo camino por un tiempo hasta topar contra pared y vio una pintura de lo que supuso era la familia Real, reconoció al Rey Agnar y la Reina Iduna, a Anna aunque en esa pintura se veía más joven y finalmente vio al niño de cabello rubio casi pálido que al parecer era un poco mayor que Anna.

Luego ella continuó con su camino, cada vez que avanzaba hacía mucho esfuerzo por o que comenzaba a cansarse y sentirse mal, pero poder ver a Chimuelo la motivaba aun más. Finalmente logro salir del castillo y escabullirse de los guardias que rodaban el patio.

—Creo que es aquí— murmuro viendo la estructura de madera y entro— Psst Chimuelo— susurro y observo como algunos animales del lugar se acercaron a verla, noto una lampara con llama baja y viendo el mecanismo hizo iluminar el lugar

"¿Hiccan?" la voz de Chimuelo atrajo la atención de Hiccan e inmediatamente cojeo, por el dolor ahora cojeaba, hasta llegar al final del lugar y se relajo al ver a Chimuelo recostado sobre paja "¿Qué haces aquí?"

—Hola. Me alegra verte a ti también— respondió ella con sarcasmo mientras se acercaba a él y se sentó a su lado

"Lo siento es que te deje con los humanos para que te atendieran" suspiro "te escapas y puedes empeorar"

—Lo agradezco de verdad, pero después de Berk, la Muerte Roja y los Marginados quería asegurarme de que tu estuvieras bien ya que fuiste ti quien hizo lo posible para salvarle— acarició la cabeza de Chimuelo— Eres la única familia que tengo ahora—

"Tu también lo eres para mi, pero te aseguro que estoy bien, tu eres quien debe recuperarse después de lo pasaste"

—Lo se y lo haré— respondió con una sonrisa y se levanto, pero luego hizo una mueca de dolor— Solo me quedare un momento—

"¿Estas bien?" pregunto preocupado, Hiccan no respondió en cambió la vio balancearse antes de que perdiera el equilibrio Chimuelo intento atraparla y evitar que cayera, pero no fue necesario ya que alguien la sostuvo en sus brazos.

(...)

Elías no podía dormir, no era nuevo casi no dormía desde que fue separado de Anna y tampoco es que tuviera buenos sueños porque la mayoría de las veces el recuerdo de ese día lo atormentaba.

—Necesito salir— se dijo al levantarse de su cama y colocarse una bata, luego fue al otro lado de la habitación y donde estaba un candelabro de pared para bajaron activando un mecanismo que abrió la pared— Mi propia ruta de escape— luego entro quedando en un pasillo y la pared volvió a su lugar.

Cuando tuvo su propia habitación descubrió el pasadizo por accidente, no sabía si sus padres conocían ese detalle del lugar, pero prefirió no decirle a sus padre. El pasadizo fue la única ruta de escape que tenía Elías para salir de habitación puede no pueda ver a Anna, pero la soledad lo volvía loco de vez en cuando y al tener esto lograba salir de su cuarto sin que sus padres o si quiera los guardias lo supieran. El solo quería Libertad.

Camino por el oscuro pasillo, Elías no necesitaba luz ya que se aprendió el camino de memoria, cuando llegó al final activo otro mecanismo que daba al final del pasillo del castillo, lo que no esperaba era ver a alguien ahí a esas horas. Se escondió entre los mueble esperando que no lo notara, para su alivio no lo hizo, fue cuando puso atención a esa persona.

Lo primero que noto fue que era una chica de su edad. Claramente no era una de las sirvientas ya que no usaba el uniforme y ya paso su hora de trabajo, pero no tampoco era alguien conocido para él, por diversión se aprendió el nombre y la apariencia de cada empleado del castillo y a ella no la conocía. Ella estaba observando el retrato familiar, el ultimo que tuvieron juntos, luego ella continuó con su camino y noto que su caminar era extraño.

—¿A dónde va?— susurro y la siguió en silencio, cada vez el caminar de ella era más lento y eso no la detuvo.

Salieron del castillo y se escondía cuando un guardia pasaba, fue cuando llegaron a los establos y entro

—¿Qué piensa hacer?— se pregunto y se acerco a la puerta

—Psst Chimuelo— escucho su voz mientras encendía una lampara, brevemente escucho un ruido extraño y ella se acerco a uno de los lugares donde se guardan los caballo. Al no verla decidió entrar y en silenció se acerco— Hola. Me alegra verte a ti también— la escucho hablar con un tono sarcástico y se mantuvo a la distancia para poder verla.

Lo que vio lo sobresalto un poco, vio una criatura tan negra como la noche con ojo verde toxico, no sabía lo que era y aun si fuera peligroso no estaba haciendo nada ni siquiera a la chica que se sentó al lado de la criatura como si nada

—Lo agradezco de verdad, pero después de Berk, la Muerte Roja y los Marginados quería asegurarme de que tu estuvieras bien ya que fuiste ti quien hizo lo posible para salvarle— hablo ella mientras acariciaba la cabeza de esa criatura— Eres la única familia que tengo ahora—

Ante ese comentario Elías no pudo sentir un poco de pena por ella y de cierta forma la entendía, aunque su familia estuviera viva no es que pudieran convivir como una. Dejo ese pensamiento de lado y continuó observándola, por un momento la criatura hizo unos suaves gruñidos.

—Lo se y lo haré— respondió la chica con una sonrisa y se levanto, pero luego hizo una mueca de dolor— Solo me quedare un momento— murmuro y fue cuando su rostro se volvió pálido, la vio balancearse antes de que perdiera el equilibrio, Elías por reflejo se acerco y a atrapo antes de que callera

—Oye calma— le dijo a la criatura que le gruño en respuesta— Solo quiero ayudarla— al parecer al decir eso dejo de gruñirle aunque no dejo de mirarlo fijamente, lo ignoro y se enfoco en la chica en sus brazo. Ahora que la veía más de cerca no iba a negar que era hermosa, pero noto algunos moretones, cortes y la venda en su cabeza— Esta ardiendo en fiebre— dijo preocupado hasta que la criatura le dio un empujón— ¿Qué te pasa?— le pregunto y la criatura movía la cabeza en dirección a la puerta— ¿Qué? ¿Quieres que me vaya?— la criatura negó y miro a la chica para después a la puerta— ¿Qué me la lleve?— esta vez asintió— Bien...— respondió sorprendido por la petición de esa criatura, luego pensaría de que lo entendiera.

Elías tembló un poco al tener contacto con otra persona temiendo que su poder se activaría y la lastimara, con algo de esfuerzo la tomo en brazos y la cargo, salió del establo con dirección al castillo, al entrar no esperaba ver a uno de los guardias.

—Pr-Príncipe Elías— balbuceo el guardia

—Shh— Elías lo cayo y con su cabeza señalo a la chica— Erik dime ¿Dónde esta su habitación?—

—E-es por aquí— Erik comenzó a guiarlo a la habitación que al parecer era en el área de invitados— Llegamos— abrió la puerta dejándolo entrar

—Llama al medico— ordeno Elías mientras acostaba a la chica

—Si alteza— luego él se fue

—Ahh... Ch-Chimuelo— murmuro la chica

—Tranquila vas a estar bien— le respondió Elías

—¿Quién eres?—

—Eso no importa— le toco la frente y recordó que tenía su guantes aun así sintió la fiebre— Hay que bajar la fiebre— se dijo y se quito el guante, por unos segundo miro su mano con miedo, pero era la única forma de ayudarla así que la coloco la en la frente de ella. Por un breve momento ella se relajo incluso su aspecto mejoro— Creo que estarás bien hasta que llegue el medico— se levanto y quito su mano, cuando estaba por ponerse el guante ella lo tomo de la mano

—Por favor... quédate... no quiero estar sola— suplico ella y ante eso Elías se volvió a sentar

—No me iré... lo prometo— afirmo Elías, se mantuvieron así por unos minutos más hasta que el medico entro

—Su alteza— hablo el medico haciendo reverencia

—Por favor atiéndala— pidió Elías y el medico comenzó a revisarla, cambiar los vendajes de su mano y cabeza, durante eso Elías no soltó su mano

—Le aplique un ungüento que aliviara el dolor y la hará dormir toda la noche— explico el medico— La fiebre bajo así que estará bien—

—¿Qué le paso?—

—Bueno alteza... no sabría decirle con certeza. Llego al castillo así, la mayoría de sus lesiones son antiguos y no han podido curarse apropiadamente—

—Mi padre dijo sobre que alguien llego al castillo anoche y que estaba mal, pero no imagine cuanto— comento Elías viendo fijamente a la chica

—Al parecer la princesa a pasado por mucho para llegar aquí— hablo el guardia

—¿Princesa?— pregunto Elías confundido

—Ah si ella es la Princesa Hiccan Hallfrid Haddock III, la siguiente heredara de Berk, una isla muy al norte de aquí—

—Ella llegó montado un Dragón alteza— continuó Erik— Se estrellaron en los jardines del lado oeste del castillo—

—Entiendo— murmuro y miro que aun sujetaba su mano, luego con mucho cuidado la soltó y la coloco en la cama— No le comenten a mi padre que salí de mi habitación y tampoco que ella salió del castillo—

—Pero alteza— hablo Erik nervioso

—Yo asumiré la responsabilidad si el capitán Aren o mi padre no les creen— interrumpió ante su reacción— No se preocupen solo— tomo su guante— No le cuenten que estuve afuera— luego él salió para después ir a su cuarto— Increíble— exclamo al entrar a su habitación

Elías estaba sorprendido por todo lo que le contaron, por un lado la criatura que esta en los establos era un Dragón como los de los libros que solo consideraban como leyendas o mitos. Luego que la chicas que conoció se llamaba Hiccan y que era una princesa del norte. Ahora que lo pensaba las palabras de Gran Pabbie tenías sentido:"Un día alguien vendrá con un don tanardienteque no teme montar una criatura de fuego".Sinceramente ahora tenía curiosidad de saber como controlaba a un Dragón.

Pero eso sería para después. Miro su mano, la mano que sujeto la de ella, él estaba sorprendido de que no perdiera el control u ocasionara una nevada, pero admitiría que disfruto ese contacto que no tenía hace tantos años.

—Puede que aun tenga esperanza para mi— dijo una sonrisa aun mirando su mano, luego volvió a la cama y se durmió.

Por primera vez en años sintió la calidez en él.