Reino Kólasi.

Desde que se decidió que Kana sería la sucesora de Ángel como la siguiente reina de los demonios, esta se había dedicado a ver cómo es que eran los procedimientos y demás cosas que necesitaría saber para cuándo asumiera el cargo.

- Comencemos con la reunión – la peli naranja estaba en una reunión con algunos de los altos mandos del reino – estoy preocupada ahora que noté que hay algunas bajas en negocios y en algunos productos de exportación.

Ángel estaba a un lado mirando todo y una sonrisa se había formado en su rostro notando como es que su nieta se estaba convirtiendo en una futura monarca hecha y derecha.

Podía ver cómo es que la oji morada estaba charlando algunas cosas con los altos mandos hasta que quedaron en una conclusión para acarrear las pérdidas de exportación ya que así podrían evitar problemas de dinero.

- Muy bien, con eso concluimos la reunión de hoy – los tipos se fueron no mucho después de eso dejando solas a ambas demonios.

- Lo has hecho bien, Kana-chan.

- Gracias, no pensé que lo haría – la mini Kanon fue tomada por la mujer y se dieron un fuerte abrazo con el cual sellaron el gran amor que se tenían ambos.

Luego de un tiempo en el que todo el mundo desapareció, se separaron y Ángel pudo notar que luego de unos segundos, la seriedad se apoderó del rostro de la peli naranja.

- ¿Qué pasa Kana-chan?

- Abuela, hay algo que te tengo que decir – susurró – he soñado con Astaroth.

- ¿Astaroth? – la espalda de Ángel se tensó ante eso y ni que decir que los pensamientos de ese nombre llegaron a su mente fueron duros.

La reina de los demonios recordó lo que había pasado hace milenios cuando ese demonio atacó el Kólasi y solo podía flashbacks llenos de sangre y muchos cuerpos tirados, triturados y mutilados, de muchas cosas.

- ¿Por qué sabes ese nombre?

- Lo soñé, logré ver al Gran Azathoth el cual con su aliento logré divisar ese nombre y además de eso, pude saber que sería algo muy malo ¿no?

- Claro que sí, ese demonio no tiene que salir nunca de su prisión – Ángel se le quedó mirando un momento a su nieta.

- Mami – Arkab decía sentada en los hombros de su madre como siempre hacía.

Para asegurarse de que todo estuviera bien, decidieron ir hacia la prisión en donde estaba el temible demonio. Su cárcel se hallaba en un calabozo oculto detrás del trono real en donde nada más llegar, fueron hacia allá.

- Esto es…

- La prisión de Astaroth – encerrado en lo que parecía ser una cápsula de ámbar, se hallaba el demonio el cual lucía muy esquelético, así mismo, sus cuernos afilados y sus ojos llenos de muerte podían verlo a uno a través de su alma.

- Demonio.

- Sí Arkab-chan, es un demonio muy peligroso – Ángel endureció la mirada – hace milenios, este demonio azotó el Kólasi diezmando a gran parte de la población y no solo eso, sino que además me hirió muy feo, de suerte, con mis Señores Oscuros pudimos sellarlo, pero costó la vida de mis queridos amigos, aunque sus almas volvieron a reencarnar en algunas personas.

- Como papá y la tía Yuzu ¿verdad?

- Así es, ellos tienen a Rassan y Nuxvar dentro de ellos, aunque todavía quedan que despierten Belserión y Úrsula, pero falta tiempo para que despierten y regresen a mi lado, con ellos a mi lado, apuesto que ganaremos de nuevo a Asteroth.

- ɹɐƃnן oɹǝśı̣ɯ ǝʇsǝ ǝp ɐpı̣ʌ ɐן ́ǝɹı̣nɹʇsǝp 'sɐɯɐ ǝnb oן opoʇ ́ǝɹı̣nɹʇsǝꓷ – habló el demonio maligno con una voz muy profunda.

- ¿Qué idioma fue ese?

- Es el idioma que hablábamos antes de que tuviéramos nuestra lengua materna, así que podemos decir que es un lenguaje antiguo y ya sin uso, pero yo lo entiendo, tal vez lo logres entender luego cariño – la demonio miró un momento a Asteroth el cual le dedicó una mirada de muerte a Ángel que no se inmutó.

- ǝʇɹǝnW – susurró Asteroth.

- Mira como tiemblo, mira como tiemblo, mejor cállate. Hace tiempo me causaste problemas, pero esta vez no será así, te volveré a sellar por 100 mil años más.

- ¡souɐƃɹ́o snʇ ́ǝɹǝɯoɔ ǝɯ ʎ ́ǝɹɐzoɹʇsǝp ǝꓕ¡

- Pff, ya cállate.

- Realmente la presencia de Asteroth es muy fuerte, de solo sentir su cosmos ya se me hace alguien muy peligroso – Kana susurró.

- Es muy poderoso, dentro de esa cápsula tiene sus poderes limitados, pero su sello está por romperse y eso solo puede volver a ponerse con la ayuda de los 4 Duques y de mis Señores Oscuros, pero la mayoría de ellos no ha despertado.

- Malo – Arkab dijo.

- Sí cariño, es un demonio muy malo que no dejaremos que salga de aquí, es mejor que nos vayamos – el trio salió de ahí dejando solo a Asteroth que seguiría sellado.

Ángel se iba a concentrar en pensar en cómo reunir a sus demás camaradas que todavía no habían despertado exceptuando, como había dicho, Rassan y Nuxvar.

Lo que la reina actual no sabía es que alguien intentaría hacer algo con respecto a ese demonio y es que todavía no se había dado cuenta de su presencia en su reino.

- Así que hay un demonio que puede causar destrozos y desesperanzas. Eso me gusta – la presencia era de cabello celeste que cubría casi todo su cuerpo con una túnica por lo que la identidad de esta persona no se podría saber.

Esta se dirigió hacia la zona en la que se hallaba la prisión de Astaroth la cual seguía sellada, pero la presencia pudo ingresar hasta llegar cara a cara con el demonio que seguía con lo suyo.

- Tú me ayudarás a destruir todo lo que deseo, ¿Qué me darás a cambio de liberarte? – preguntó la peli celeste mirando al demonio el cual se quedó en silencio.

- ɹɐƃɐd ́ǝɹɐɥ soן 'opunɯ ǝʇsǝ uǝ sopoʇ ɐ ́ǝɹɐʇɐW.

- No entiendo mi mierda lo que dices – la bruja empleó un hechizo con el cual podía entender al demonio – a ver, ¿Qué me habías dicho?

- Mataré a todo el mundo.

- Hm, pues parece que no vamos muy lejos, yo también tengo un deseo similar, pero creo que te puedo ayudar a liberarte.

- Demonio – para sorpresa de la bruja peli celeste, una de las mini Amazon, Nunki, estaba ahí mirando al demonio encerrado.

- Parece que tenemos una infiltrada – al lado de la pequeña, estaba Kana quien elevó su cosmos haciendo crecer sus cuernos y apareciendo un par de colas extra.

- Tú…

- Puede que escondieras tu cosmos muy bien, pero no tan bien para mí. Dime ¿Qué demonios haces con Astaroth? – la peli celeste chasqueó los dientes.

- Vaya, pues parece que me atraparon – la bruja miró a las dos demonios – pues digamos que quiero liberarlo para causar el pánico en todo el Universo, ¿algún problema?

- Eres idiota, Astaroth fue un demonio muy peligroso que necesitó de mucho esfuerzo para ser encerrado ahí por lo que si lo liberas, causará un daño masivo de proporciones bíblicas.

- ¿Y que si lo hago? Vamos a ver qué pasa cuando lo haga y… – antes de que siguiera, una lanza de oscuridad dio en el pecho de la bruja la cual no esperó eso.

Kana no perdió tiempo y lanzó más ataques de oscuridad hacia la encapuchada por lo que fue una brutalidad hasta que momentos después, solo quedó la capucha de la peli celeste.

- ¿Muerta?

- Sí Nunki-chan, la acabé por fin – la peli naranja se fue de ahí junto con la mini Amazon, no sin antes verificar que la presencia se había ido.

Antes de marcharse, dio una última mirada a Astaroth y salió del sitio. La mini Amazon iba en sus hombros, pero la mini Kanon pensó en su abuela y en donde se habría ido.

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Ángel partió volando junto con Arkab. La reina de los demonios iba pensando en los Señores Oscuros y en que solo dos habían despertado.

- Si Astaroth se libera, ocuparé el poder de los 4, pero por el momento, tengo que concentrarme en los dos que han despertado – con la mini Amazon, volaron hasta el reino de las brujas.

Llegando, aterrizó en la azotea del castillo y sin más, entró al despacho de la reina Yuzu quien estaba terminando unos informes y junto a ella estaba la otra persona que buscaba.

- La zona de Fangaia está sufriendo de varios incidentes violentos, pero de suerte Kiva-kun se está encargando de ellos.

- Me pregunto por qué esa zona siempre tiene incidentes – en ese momento, tanto Ninja como Yuzu se dieron cuenta de la presencia de la demonio.

- Ángel-san.

- Ángel.

- Hola mis amores de primavera, justo los estaba buscando a los dos.

- Papi.

- Hola Arkab.

- ¿Qué pasa? – la gata mágica preguntó.

- Invocación Oscura – ambos autores se quedaron en silencio sintiendo como un humo oscuro salía de ellos hasta que finalmente, sus cabellos cambiaron de color.

Con el hondureño su cabello pasó a un tono de morado muy oscuro y por el lado de la colombiana, su cabello se volvió completamente negro.

- Mis amados Señores Oscuros, respondan ante su majestad.

- Rassan, la Espada del Horror, aquí presente.

- Nuxvar, la Sirena del Mal, presente ante usted.

- Muy bien mis amados amigos – Ángel fue a darles un fuerte abrazo a ambos – tenía tiempo de no verlos y aunque sé que ahora no están con sus cuerpos reales, al menos sus almas están a salvo.

- Mi Señora, no tiene que hablar así, dijimos que estaríamos a su servicio y así lo estamos.

- Y lo han cumplido. De hecho, he venido por ustedes ya que necesito parte de sus poderes ya que parece que despertará Astaroth.

- ¿Astaroth?

- No puede ser, se supone que debe estar sellado por mil años más – Nuxvar exclamó.

- Pues no, parece que el sello se está debilitando más rápido de lo que creí, así que hay que estar preparados por si algo pasa con ese demonio – la peli blanca miró un momento al cielo – lo más probable es que tengamos que pelear contra ese maldito demonio y derrotarlo de una vez por todas.

- Pero será difícil, se supone que Astaroth tiene una resistencia muy grande, ni siquiera un dios Olímpico podría hacerlo – Rassan decía – es más, creo que ni el Olímpico Zeus podría hacerlo.

- Mi sobrino puede ser fuerte, pero apuesto que tendré que usar a una amiga para poder ganar terreno – la mirada de la reina de los demonios fue a la espada que llevaba su hija.

- La legendaria Muramasa.

- Sí, mi espada legendaria que podía ser más fuerte que todas las espadas, aquella que me acompañó en muchas aventuras y bueno, es una larga historia, solo digamos que ahora es de mi pequeña celosa ¿verdad Arkab-chan? – la mini Kanon solo movió su cola – y creo que con ella, podremos hacer algo en caso de que la prisión de ese tipejo se vaya deteriorando.

- Una pregunta, ¿Qué pasa con los otros dos? – Rassan dijo.

- Es verdad, ¿No ha tenido noticias de Belserion o Úrsula?

- No han despertado todavía, pero tengan paciencia, cuando llegue el momento, responderán a mi voluntad y vendrán en mi ayuda, así que paciencia. Todo a su tiempo ¿entendieron?

- Lo que usted ordene – los dos se arrodillaron ante ella y volvieron a su letargo en donde esperarían a las órdenes de su reina.

Por otro lado, la misma hechicera que supuestamente habría eliminado Kana miraba la escena de Ángel desde una zona alejada y la sonrisa en su rostro era grande.

- Creo que tendré que esperar para llevar a cabo mi plan, pero tengo que ir pensando en más detalles – la encapuchada desapareció de ahí.

Por el momento las cosas con Astaroth estaban en paz, pero como decía Ángel, había que estar atento por si ese demonio hiciera de las suyas, así mismo, la extraña hechicera.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Con el regreso de Autormanía, se vienen cositas y es que iniciamos con una posible batalla de grandes proporciones en el Kólasi, pero creo que las cosas están calmadas por ahora.

Esa hechicera realmente es un peligro para todos, si de por sí casi inicia una guerra entre el reino de los dragones y el Vrăjitoare, quien no dice que no pueda hacer eso.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.