Nota: sus comentarios me ayudan a seguir adelante y me inyectan ese ánimo que necesito para escribir. Gracias.


Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer, la trama es completamente mi invención.

Capítulo 5

― Me estás mareando con solo verte caminar de un lado a otro.

Ignoré a Lauren. Sabía lo que decía, pero mi mente no podía prestarle atención; estaba aterrada por encontrarme con Edward, probablemente desilusionada porque cortó la llamada, era una revolución de emociones dentro de mí que sentía que me ahogaba en mi propia desesperación.

Tomé una larga bocanada de aire y resoplé, expulsando todo el aire por la boca. Mi estómago no se sintió mejor porque dolía, al menos sentí una ligereza en mis hombros.

Me asomé por la ventana y vi tan solo lo grisáceo del día lluvioso y frío.

― No debiste decirle que estaba aquí. Quizá no quiere verme.

― ¿Quién te entiende? Llegas aquí pidiendo ayuda, suplicándome que hable con mi padre y que necesitarás una prueba de paternidad de mi primo. Y cuando le digo que estás aquí, que si quiere venir a hablar contigo, te conviertes en una cobarde.

Me giré hacia Lauren. De nuevo traía en sus brazos a Emmy, intentando dormirla mientras la arrullaba.

― Tengo miedo ―confesé en un hilo de voz, a la vez que frotaba mis antebrazos, dándome algo de calor―. Si Edward rechaza a mi niña será un golpe fuerte para mí, otra sacudida a mi corazón. Pero si resulta ser de ellos, me volveré loca. Estoy completamente aterrada.

― No lo creo. Emmy es idéntica al feo, solo que en versión hermosa.

Caminé hacia la encimera y comprobé que no tenía ninguna llamada. El silencio en mi celular me hizo poner alerta, habían cesado las llamadas y mensajes desde hace horas, y el silencio de mi hermana me empezaba a preocupar.

Empecé a divagar que ellos acudieron a la policía y me buscaban, que quizás mi foto sería publicada en los noticieros y redes sociales. Imaginé que habían lanzado una alerta por la desaparición de Emmy.

Sentí mi corazón oprimirse dentro de mi pecho.

― Bella, ¿la niña está registrada con tu apellido? ¿Como madre soltera?

Negué lentamente la cabeza, sabiendo que debía ser honesta.

― No. Legalmente ellos son sus padres.

Los ojos de Lauren se abrieron de manera desmesurada. Torpemente se incorporó con Emmy en sus brazos.

― ¿¡Qué dices!? Tienes contigo a una niña que no es tuya, Bella. ¿Te has vuelto loca?

Mis ojos se llenaron de lágrimas, podía sentir el picor en ellos.

― Ellos me engañaron ―argumente con los dientes apretados―. Me hicieron creer que solamente presté mi vientre para cargar a su hijo, ¡pero no fue así! ―sacudí la cabeza con desesperación― yo no lo siento así.

― Bella, en un juicio no sirve una corazonada ni ninguna maldita intuición. Nada de eso es válido. Sustrajiste a una niña que legalmente no es tuya y es un delito.

Pasé las manos por mi cabeza, resbalando mis dedos por las hebras de cabello castaño. Quería que entendiera mi desesperación.

― ¡Lo sé! Y entiéndeme, si no huía con Emmy, ellos la hubieran arrancado de mí, iban a irse lejos y mi madre no me quería decir a dónde. No podía permitirlo, no sin luchar por ella.

Lauren exhaló. Por su mirada apenada comprendí que ella estaba intentando ponerse en mi lugar.

― Está bien, te creo, Bella. Vamos a calmarnos. Estás muy exaltada y necesitamos hablar desde el principio, ¿de acuerdo? Necesito que me cuentes todo con calma y sin omitir detalles importantes.

El corto asentimiento que di fue interrumpido por el timbre.

Asustada miré a Lauren y sujeté con fuerza una de sus manos. Mi corazón empezaba a palpitar sin control dentro de mi pecho. Tenía miedo.

― Tranquila… ―su mano apretó la mía―. Debe ser Edward, es mi vecino.

Ella caminó hacia la puerta con Emmy en brazos.

¿Desde cuándo eran vecinos?

No hubo tiempo para formular ningún tipo de cuestionamientos en mi cabeza cuando me encontré directamente con ese par de ojos verdes; en ese momento, mis piernas se debilitaron y mi corazón continuo localmente desbocado y sin control. Era él. El hombre que más había amado en mi vida.

― Hola ―fue lo más rápido que mis nervios me permitieron expresar. Tampoco era como si fuese echarme a sus brazos, aunque quisiera.

Su dura mirada me indicó que no le daba mucho gusto tenerme frente a él. Era comprensible, lo había abandonado sin explicaciones.

― Mamii ―chilló Emmy.

Mi niña alargó sus brazos en busca de mi refugió. La sostuve conmigo sin pensar mientras ella escondía su carita en mi cuello y sus brazos se aferraban a mis hombros.

Vi cómo Edward siguió nuestros movimientos con la duda impresa en sus gestos. Lauren hizo un carraspeo para cortar la tensión del incómodo encuentro.

― Primo, tenemos mucho qué hablar ―dijo nerviosa―. Me dio gusto que llegarás… solo.


Hola, aquí ya Bella reveló que la niña está registrada a nombre de Alice y Jasper. En su desesperación huyó para buscar ayuda y poder resolver si Emmy es de ellos o no. No desesperen que iremos rápido, cuéntenme qué les pareció, ¿siguen teniendo dudas?

Si quieren conocer a bebé Emmy vayan al grupo de Facebook *

Gracias totales por leer