La amenaza de los necrofriggians se desarrolló con bastante complejidad, pero gracias a la aparición de Fran con su espada, estos fueron derrotados por lo que ya todo estaba bien.

Al menos eso era lo que se pensaba.

Yuzu parecía que estaba sufriendo el efecto de la mordida de uno de estos ya que sin querer, congeló parte de su tina, cosa que la asustó, pero esta sin más fue hacia afuera de su cuarto para tomar algo de aire y saber que pasaba.

La peli lavanda sabía que algo ocurría con esa mordida, posiblemente algún virus o algo se le había metido para estar con esos síntomas.

- ¿Qué demonios pasa? ¿Por qué tengo poderes de frio o algo así?

- Supongo que algo pasó Blair-chan – la voz de Ángel se escuchó detrás de la gata mágica la cual se dio la vuelta.

- ¿Á-Ángel-san?

- La misma que ves – la cola de la peli blanca fue hacia la colombiana envolviendo su cintura y pegándola a ella, así sus brazos la abrazaron – me alegro verte de nuevo Blair-chan, ha pasado su tiempo.

- S-Sí, ha pasado tiempo – la cabeza de la chica fue escondida entre los pechos de la argentina – me alegro verte de nuevo, ya extrañaba verte.

- Lo mismo – ambas se dieron un pequeño beso en los labios – ya extrañaba hacer eso, pero dime, ¿Qué te tiene así mi gatita pasiva?

- Quitando un poco ese apodo, bueno, no quiero preocuparte, pero es que pasó algo.

- Me enteré de la invasión de los necrofriggians, los acabaron de suerte, pero dime una cosa, ¿de qué es esa herida? – preguntó la tucumana, Yuzu se quedó un poco en silencio, pero eso parecía que le dio la respuesta a la demonio – ¿te mordió uno de ellos?

- S-Sí, además de que me pareció extraño de que estaba bañándome y terminé congelándolo todo, no entiendo que me pasa, ¿a poco es producto de la mordida?

- Así es Blair-chan y lastimosamente avisaste muy tarde – la peli blanca decía con tono serio – no es algo que te vaya a matar, pero el virus de la mordida de los necrofriggians es uno que no puedo eliminar fácilmente.

- ¿Por qué no?

- El virus una vez entra, con mi cosmos lo hubiera eliminado, pero con el pasar de las horas, se adquiere a tu cuerpo, pegándose a tu torrente sanguíneo hasta que llega a tus demás órganos, no te matará ya que tu cosmos es muy alto para que te haga algo, pero en sí, lo que haré es hacerte con poderes de hielo, pero solo de manera temporal Blair-chan, además, en uno de estos días tal vez lo termines expulsando.

- ¿Expulsando?

- Cuando el usuario tiene un cosmos muy alto, el virus al final no puede quedarse por mucho tiempo en ese cuerpo y acabarás expulsándolo, solo sé paciente.

- Entiendo… ¿no tengo que temer entonces?

- Para nada, digamos que a lo mejor luego te lleves una sorpresa – Ángel no dijo más, pero Yuzu quedó con algo de dudas sobre eso, pero decidió no seguir preguntando, de por sí, todo ese asunto le parecía extraño.

Ambas mujeres decidieron ponerse al día sobre varias cosas, sus hijos, cosas que hicieron, así como sucesos que se llevaron a cabo por lo que al final parecía una buena charla.

Luego de ponerse al día, ambas fueron a dar una vuelta en estilo cita para poder pasar un tiempo como la pareja que era, incluso fueron a visitar a la Shogun.

La noche pasó y al día siguiente, Yuzu estaba en sus tareas normales como líder de su clan, así como Bugyō de Kitamachi, no obstante, los problemas no acabaron para la bogotana.

- ¡Achu! – la chica estornudó expulsando un aire helado el cual congeló el lápiz que tenía en la mano – tranquila Alejandra, recuerda lo que te dijo Ángel-san, solo tienes que aguantar hasta que el virus salga de tu cuerpo.

- ¿Pasa algo tía? – Sasha entró al cuarto en donde su tía/maestra estaba trabajando.

- No es nada Sasha, solo estaba trabajando, creo que necesito abrigarme un poco ya que el frio quiere llegar a Edo.

- Ahora que lo dices, escuché que vendrá un pequeño frente frio por lo que es buena idea.

- Sí, siento que será eso – la colombiana escondió el lápiz congelado, no quería alertar a su sobrina/aprendiz, ni mucho menos a más miembros del clan Tamaki-no-kami.

- Entiendo tía, cualquier cosa me avisas, estaré con Tokime-chan entrenando.

- De acuerdo, te lo encargo – la mini Kanon hizo una reverencia y se fue de ahí dejando a Yuzu ahí quien solo suspiró de forma pesada – mierda, esto es más duro de lo que pensé… aunque, me pregunto si podré entrenar un poco este elemento de hielo.

Cuando acabó su papeleo, Yuzu decidió ir hacia el Santuario, posiblemente Ángel estaría por ahí, aunque pasando por la arena de combate en donde los aspirantes a Caballeros peleaban, la bogotana se toparía con su rival.

- Tiempo sin verte, gata – Yuzu sabía de antemano quien era.

- Katya, ¿Qué quieres?

- Nada de nada, solo pasaba por aquí para ver cómo es que estos peleaban para ver si llegan al título de Caballero o al menos a soldados rasos.

- Si se esfuerzan, entonces lo harán, así comencé yo y llegué lejos – Yuzu exclamó, aunque hubo un momento de silencio entre ambas féminas, no obstante, la peli lavanda tuvo una idea – oye Katya.

- ¿Qué pasa?

- ¿Qué tanto es tu manejo de las técnicas de hielo?

- A ver gata, ¿a qué viene la pregunta?

- Solo quiero saber un poco – la rusa se quedó en silencio un poco, pero decidió hablar.

- He controlado bastante el hielo, aunque no he llegado al punto de controlarlo a la perfección como el Caballero de Acuario y como Hyoga, pero en sí, tengo un buen control.

- Entiendo, supongo que entonces tú me podrías servir como alguien que puede comprender sobre eso.

- ¿De qué demonios hablas? ¿Las pulgas te están afectando?

- Mira eso – Yuzu se quedó en silencio y empezó a soltar aire de su boca, pero este resultó ser helado, Katya sintió eso.

- ¿Cómo es que tienes cosmos de hielo?

- Si te explicara la verdad no me creerías, pero al final, lo que importa es que tengo, no sé si lo podré controlar a tiempo, pero en sí, quisiera poder ver si lo puedo hacer – Katya se quedó pensando un poco en eso, pero solo suspiró.

- La verdad es que no me interesa eso, pero creo que puedo hacer algo, me lo agradecerás luego – la rubia se puso en pose de combate mientras su cosmos se elevaba, el ambiente alrededor de ella se tornaba algo helado, hasta Yuzu sentía escalofríos por eso.

- Aunque sea algo más fuerte que Katya, siempre me sorprende lo bajo que puede llegar su cosmos, no es como el de Ángel-san, pero creo que me puede servir – pensaba la chica mientras trataba de hacer lo mismo.

- Para congelar tu cosmos y hacer que sea más eficiente, tendrás que empezar a bajar la temperatura aún más, tu cuerpo no se acostumbra de golpe a eso, pero veremos cómo estás – sin más, varias lanzas de hielo se formaron y apuntaron directo a la peli lavanda – Lágrimas Enjoyadas.

- De acuerdo, atácame – Yuzu esquivó en parte los ataques de la rusa, aunque esta no estaba para atacar con sus poderes de Géminis, lo haría con sus nuevos poderes de hielo.

Si algo caracterizaba a Yuzu es que era de esas personas que no se rendía por más que esta la atacaba, no obstante, la Saintia de Corona Boreal seguía atacando con sus Lágrimas Enjoyadas, no obstante, algo pasó.

Los ojos de la peli lavanda cambiaron por un momento pasando a ser verdes y sin más, lanzó su aliento de hielo el cual congeló las Lágrimas Enjoyadas, algo extraño, pero sorprendente a la vez.

- ¿Qué demonios? – Katya estaba sin palabras viendo los ojos verdes de Yuzu, esta ni siquiera entendía tampoco.

- ¿Qué pasa Katya?

- Gata, ¿Qué demonios pasó con tus ojos? Además, lanzaste un aliento de hielo como si fueras… no sé, algo raro.

- No entiendo de que hablas, pero ahora que lo dices, siento como si mi cuerpo se sintiera algo frio – Yuzu decía, aunque en ese momento, la rusa aprovechó para lanzarle varias de sus técnicas.

La peli lavanda debía reaccionar y de nuevo, algo ocurrió con su cuerpo, no solo el cambio de color de ojos, sino que todo su cuerpo se volvió intangible, además de invisible, pero solo por unos segundos, aunque esto ayudó ya que las Lágrimas Enjoyadas de Katya pasaron por en medio de ella sin hacerle nada.

- ¿Y ahora que carajos hiciste? Te volviste como invisible.

- No entiendo que me pasa, en serio.

- Bueno gata, ¿a ti te picó algo o por qué has tenido poderes de hielo de la nada?

- Si te lo contara no me creerías, solo dejemos que obtuve poderes de hielo, pero aun soy muy principiante para poder manejarlos a la perfección.

- Mejor trato de no meterme en ese asunto, pero el hecho es que no solo obtuviste aliento de hielo, sino que algo así como intangibilidad, pero parece que solo te dura segundos, a ver, inténtalo de nuevo – la Saintia volvió a lanzarle sus Lágrimas Enjoyadas, Yuzu se concentró un momento y de nuevo por unos segundos, su cuerpo se volvió intangible, pero duró menos tiempo y uno de los ataques de la rusa le dio en el cuerpo.

- Mierda… eso dolió.

- Parece que solo te dura unos segundos y luego de usarlo mucho ya te dura menos.

- Realmente creo que la mordida de ese demonio del frio me dio poderes, creo que a esto se refería Ángel-san cuando dijo que me llevaría una sorpresa – pensaba Yuzu, aunque lo que no sabía es que desde lejos, la reina de los demonios estaba viendo eso.

- Parece que el virus de los necrofriggians no la afectó, es más, le dio habilidades de hielo, lastimosamente serán muy débiles por más que los entrene, su cuerpo no está capacitado para tenerlos jeje.

Los días pasaron ya la herida de Yuzu se fue curando rápido, aunque ella notaba que sus poderes de frio no aumentaban de capacidad por más que los entrenaba, su aliento de hielo poseía el mismo grado de temperatura, así mismo, su poder de intangibilidad solo lo podía usar una vez cada ciertas horas, lo peor es que solo duraba 10 segundos.

Y así fue como llegó esa noche en donde el virus del cuerpo de Yuzu mutó.

La noche fue dura para la colombiana, esta se levantó de su cama en su apartamento y se fue lejos de ahí, se sentía mal y pensaba que algo podría pasar con lo que llevaba dentro.

- Blair-chan, ¿ocurre algo? – Ángel apareció a su lado.

- ¿Cómo es que…?

- Te llevo vigilando estos días, todavía no he saludado a Fran ni a Ramón por ver cómo estás, cada uno está en lo suyo por lo que antes de que nos reunamos, tengo que ver cómo está mi gata pasiva.

- M-Mi… cuerpo se siente raro, es como si… algo quisiera salir – la chica estaba con una especie de arcadas, pero no podía vomitar ni nada.

- Creo que el virus será expulsado de tu cuerpo, creo que tendré que traer a los otros dos – Ángel chasqueó sus dedos y en menos de lo que canta un gallo, Ninja y Franco aparecieron.

- ¿Qué demonios? ¿Qué hago aquí?

- ¿Ángel? ¡¿Cuándo volviste?!

- Hola a ambos, antes de que nos demos abrazos y lloremos, hay que ver qué le pasa a Blair-chan – ambos chicos se fijaron en la bogotana quien seguía con sus arcadas hasta que finalmente vomitó un líquido verde el cual no era como un vomito normal, este era muy viscoso.

- ¿Qué demonios pasó?

- ¿Y eso qué es?

- Es el virus que poseía Blair-chan en su cuerpo, durante todo este tiempo estuvo dentro de ella, pero ya no pudo soportar más y al final salió, solo espero que no salga lo que creo.

- ¿Cómo qué? – los autores notaron algo extraño, del vomito que echó Yuzu comenzaron a emerger burbujas que flotaban.

- ¿Y eso qué es? – las burbujas formaron un grupo de 12 hasta que segundos después fueron tomando forma hasta dar con pequeñas Yuzu con alitas de color azul y ojos verdes.

- ¿Mini Yuzu?

- A ver, ¿alguien me explica qué está pasando? Primero aparecemos de la nada, luego Yuzu vomita algo raro y de ahí salen mini Yuzu voladoras – Franco decía.

- Lo explicaré rápido, Blair-chan fue mordida por un necrofriggian y eso hizo que se infectara de un virus el cual le da poderes de frio, pero no son tan fuertes, además de que ese es el modo de reproducción de esos demonios, pero en el caso de Blair-chan, mediante el vómito ella dio a luz a esas pequeñas copias de ella ya que ese vomito copió el ADN de Blair-chan creando a las bebés iguales a su madre.

- Muy raro todo esto la verdad.

- Mis bebés – susurró la peli lavanda mirando como el grupo de 12 pequeñas iban hacia ella volando alrededor de ella, Yuzu tomó a una de ellas.

- Así es Blair-chan, son tus pequeñas, nacieron de forma rara, pero igual son tus pequeñas – la colombiana asintió, aunque ellas hayan nacido de una manera poco ortodoxa, la chica rápidamente se encariñó con las bebés.

- No me importa como nacieron… al final de todo se parecen a mí y de alguna manera son mis hijas, las cuidaré como he cuidado a mis hijos.

- Lamento decírtelo Blair-chan, pero ellas no podrán quedarse contigo.

- ¿Por qué no?

- Los bebés necrofriggians viven en el espacio exterior durante buena parte de su vida en donde hay mucho frio y pueden alimentarse de plasma solar, por lo que ellas deberán irse justo ahora.

- P-Pero apenas nacieron…

- Los necrofriggians normalmente van a la Nebulosa del Boomerang, el sitio más frio del Universo, sé que para los humanos es algo súper lejano, pero el vuelo de ellos les permitirá llegar en unos 10 años, además de posiblemente vivan unos 30 años allá y regresen en unos 10 años más.

- ¿Dentro de 50 años?

- Tal vez Yuzu no esté viva para eso, a lo más tendría 90 años.

- No se preocupen por eso chicos… entiendo eso – la colombiana fue con sus gatitas voladoras y tomó a todas abrazándolas – mis pequeñas, puede que no pasemos tiempo juntas como una madre debe hacerlo con sus hijas, pero solo les diré una cosa, no importa el tiempo que tarden en venir, siempre serán mis hijas por más que pasen los años, por eso… les pido que se cuiden mucho.

- Mami – dijeron estas, eso le sacó unas lágrimas a su madre, pero esta dejó que ellas volaran.

- Vayan mis pequeñas… mami las estará esperando – las gatitas se despidieron de su madre y sin más, comenzaron a volar velozmente hacia el cielo, no obstante, Ángel creó una especie de hilo el cual fue atado a las pequeñas gatitas y el otro extremo fue a dar a la cabeza de Yuzu.

- Con esto, sabrás sobre ellas.

- ¿Qué es eso?

- El Hilo de la Unión, con esto podrás saber sobre tus pequeñas y como van hacia su destino, aunque pasando la Nube de Oort, el hilo no tendrá efecto por lo que ahí dependerá de cómo le van a ellas.

- Entiendo… al menos podré verlas partir del Sistema Solar.

- Y antes de que todo se ponga triste, vengan – Ángel atrajo a los tres autores con ella – me alegra que estén bien chicos. Estamos juntos de nuevo.

- Sí, estamos juntos – un abrazo grupal daba a indicar que las cosas entre los autores volverían a la normalidad, y el cielo estrellado era testigo de eso.

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La noche siguiente…

- ¿Yuzu? ¿Pasa algo? – Saga se levantó notando a su mujer la cual estaba mirando el firmamento, parecía concentrada en eso, además de una pequeña sonrisa mientras cerraba sus ojos.

- Mis pequeñas, sigan juntas, mami la estará esperando, no importa el tiempo que pase, aquí las esperaré – Yuzu decía mentalmente hacia las mini Yuzu espaciales, incluso con su aliento de hielo creó la silueta de sus recientes hijas.

Y así era, las gatitas seguían volando y rápidamente habían llegado al cinturón de Kuiper y así seguirían su camino hacia la Nebulosa de Boomerang, pero siempre recordando que volverían con su madre cuando vivieran su tiempo allá.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Pasaron muchas cosas, además de que el virus salió del cuerpo de Yuzu, no sin antes dejarle dos poderes como lo son el Aliento de Hielo y la Intangibilidad, pero esta última solo le dura unos segundos.

Y vaya… las mini Yuzu espaciales nacieron, de la misma forma en que nacen los hijos de Frio en Ben 10 Fuerza Alienígena. Es curioso ver como nacieron como Yuzu, pero con alitas de necrofriggians.

Tal como dijo Ángel, viven en el espacio comiendo plasma y vendrán cuando ya vivan un buen tiempo allá. La Nebulosa del Boomerang es la región más fría del Universo con -272° C de temperatura, un grado encima del Cero Absoluto.

Tal vez Yuzu siga viva para ese entonces, pero las pequeñas volverán algún día, aunque quien sabe, a lo mejor pueden poblar algún planeta y así la raza de los gatos mágicos se amplia, sería bueno la verdad.

Pero bueno, por el momento solo queda esperar a que las hijas de Yuzu regresen algún día a ver a su mami quien las espera con los brazos abiertos, todo con tal de que vuelvan sanas y salvas.

Sin más, este ninja se despide.

Bye