Himno a la madre

Autor: Augusto C. Coello

Composición: Rafael Coello Ramos.

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En el nombre de Madre se encierra

la más alta expresión del amor

porque no puede haber en La Tierra

una imagen mas clara de Dios

Cuando abrimos los ojos inquietos

al primer resplandor de la vida

en su pálida Faz conmovida

nuestra dulce y primera visión.

Y al entrar al innoto camino

a su sombra Benéfica y Santa

cada espina que hirió nuestra planta

la convierten sus manos en flor.

Como un culto hoy Honduras consagra

a su sombra benéfica y santa

Madre que eres consuelo en el llanto

la esperanza, el amor y la paz.

Que tu excelsa virtud traspasando

el misterio de edades remotas

se dilata en las cálidas notas

que palpitan con esta canción…

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Según se cuenta, las primeras celebraciones del Día de la Madre se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendían honores a Rea, la madre de Zeus, Poseidón y Hades. Posteriormente los romanos llamaron a esta celebración Hilaria cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrendas. Con la llegada del cristianismo se transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús.

Al son de hoy, hay muchas fechas en donde se celebra a las madres, no obstante, cada país lo festeja a su modo y esta vez, se llevaría a cabo en la fecha más celebrada que era el segundo domingo de mayo.

Esta vez había algo más en una relación de madre e hija el cual a pesar de que se miraba normal, había muchas cosas las cuales solo pocos conocían.

Y así fue como se conocería la razón.

En el país de Centro América, Honduras, fue donde el dueño de la casa de ahí, llevó a cabo una reunión en donde las chicas eran festejadas por sus hijos, esto por el día de la madre.

Fue algo que no se esperaron en sí ya que Ninja lo guardó bastante bien junto con Franco y Akamaru y al final, todo fue maravilla.

En una de esas, Yuzu se encontraba charlando junto con la esposa del hondureño, Asuka, ambas tomando algo de jugo mientras los niños jugaban con Ángel.

- No pensé que realmente fuera a hacer eso por nosotras.

- Ni yo, pero al menos está bien que se haga algo así – la peli gris decía – me tardé en acostumbrarme ya que recuerdo que cuando era niña, el día de la madre lo celebrábamos hasta el tercer domingo de octubre.

- Es verdad, vivías en Argentina en ese entonces – la Mahou Shoujo asintió – por cierto, me imagino que tu infancia debió ser algo alocada con Ángel-san como madre ¿no?

- Podemos decir que sí, aunque, ¿te ha dicho Ramón que mamá y yo no estamos relacionadas por sangre?

- Espera… ¿no son madre e hija biológicas?

- No, pero da igual eso, ella es mi madre y es lo único que me importa – decía la chica tomando algo más de jugo, no obstante, la peli lavanda había quedado con la duda.

- Es cierto que no tengo que meterme en eso, pero, ¿me podrías decir cómo es que se conocieron tú y ella? – Yuzu pensó en arrepentirse de haber dicho eso, pero al final, Asuka solo sonrió.

- No te preocupes, después de todo, no es algo que suelo contar ya que al final, solo mis madres saben de eso, igual Ramón ya que se lo conté hace tiempo – la peli gris se quedó un momento en silencio antes de proseguir – verás Yuzu-san, hace tiempo, yo quedé huérfana, apenas era una niña.

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Flashback

Varios años atrás…

La ciudad japonesa en la que Asuka vivía estaba siendo atacada por guerreros bastante fuertes. La chica apenas poseía 5 años cuando esto pasó y fue algo que muy duro de ver.

Muchas personas fueron muriendo, aunque con el pasar del tiempo, esto solo siguió en aumento y no fue hasta que pasó algo muy horrible para la chica de cabello gris.

Un día, volvió a casa pensando en que estaría bien, sus padres estarían ahí esperándola.

No obstante, esto no fue así.

Al llegar a su hogar, lo encontró destrozado, con las paredes derribadas, así como el techo.

Con el miedo en sus venas, apenas siendo una niña, llamó desesperadamente a sus padres esperando que ellos estuvieran ahí, pero no hubo nada.

Puro silencio.

Y no fue nada bonito cuando en un momento, esta encontró a sus padres, pero no del modo en que hubiera deseado.

- ¡Papá! ¡Mamá! ¡Papá! ¡Mamá! – sus padres o mejor dicho, sus cuerpos, se encontraban con rasguños muy profundos, así mismo, habían sido dañados de forma que parecía que los torturaron hasta la muerte.

Los llantos de la niña se escuchaban mientras gritaba a sus padres para que se levantaran, cosa que no pasaría ya que estaban muertos.

- Vaya, vaya, miren quien tenemos aquí, una niña a la cual matar – los guerreros llegaron a donde estaba Asuka quien se asustó mirando como estos iban hacia ella.

- Mami… papi… ¡no me dejen!

- Quam humilem euntes? (¿Cuan bajo pueden caer?) – una voz extraña se escuchó en el sitio y ahí fue donde apareció en ese entonces, una demonio de cabellera rubia y ojos azules, parándose justo frente a la niña.

- ¿Eh?

- ¿Y esta quien mierda es? – los guerreros que tanto había atacado a gente en esta ciudad eran autodenominados Angelicales.

- Esta mierda que ven delante de ustedes tienen nombre, así que espero que sea lo último que digan ya que no se saldrán con la suya.

- ¡Cállate mierda! – la rubia solo sonrió mirando cómo es que los sujetos iban hacia ella.

- Radii industriae, cadunt super haec vermina et eos necant… Ignis coelestis interitus! (Rayos de energía, caigan sobre estas alimañas y mátenlas… ¡Destrucción de Fuego Celestial!) – al decir eso, una cantidad de bolas de fuego comenzaron a caer sobre sus enemigos quienes a pesar de que se defendían como sea, pero al final terminaron calcinados y ya sin ellos, Asuka estaba a salvo.

La peli gris estaba calmando un poco su llanto, fue algo que no esperó ver, ni que decir cuando la criatura de cabello amarillo y ojos azules se puso frente a ella.

- ¿Te encuentras bien niña? – la demonio preguntó, Asuka se quedó un momento en silencio, estaba con algo de miedo al ver una persona que no era humana.

- Este… este…

- Lo entiendo, soy alguien que no ves como humana, pero en sí, te diré que te escondas, no creo que sea bueno para ti estar sola – Ángel iba a seguir, pero se detuvo al ver que los padres de la infanta estaban muertos – tsk, diablos.

- Mis papis… ¡mis papis! – a pesar de esto no era trabajo de la reina de los demonios, había algo en la chica que le había llamado la atención y no solo eso, sino que tampoco tendría el corazón para dejar sola a esa chica.

- Ven conmigo.

- ¿Eh?

- Vendrás conmigo, no dejaré que estos sujetos que están atacando te maten, seré una demonio que ha pasado por cosas, pero tampoco soy un monstruo.

La peli gris estaba asustada por eso, pero sin escuchar reclamos de la niña, fue llevada por Ángel hacia su casa.

Ni que decir que la infanta estaba confundida así como aterrada por el nuevo ambiente en el que estaba, de hecho, tampoco se esperó ver a otra mujer que no parecía humana.

- ¿Quién es ella, Darling? – de cabello rosa y orejas de zorro, Tamamo se había dado cuenta de que la niña estaba con ellas.

- Es alguien que salvé de los Angelicales que atacaron Japón, mataron a sus padres y bueno, la salvé, solo eso.

- Entiendo eso, pero, ¿nos la vamos a quedar? – cabe decir que tanto Ángel como Tamamo llevaban un tiempo juntas y viviendo como una pareja casada, por lo que era una responsabilidad alta.

- Bueno, la verdad es que puede ser, pero no sé si lo deseas.

- Es que es difícil de decir solo así – exclamó la peli rosa mirando a la niña, fue hacia ella – pequeña, ¿Cómo te llamas?

- Asuka… Otori.

- Asuka-chan, me llamo Tamamo, sé que es duro para ti, pero te prometo que te vamos a cuidar como se debe.

- ¿C-Cuidarán de mí?

- Sí, sé que es duro para ti, pero hay cosas que cambiarán para ti – Tamamo le decía con un tono materno, algo que la hizo calmarse un poco – Darling, ven también.

- Sí – la rubia se sentó a su lado – escucha, sé que no me verás como algo más que solo una cuidadora, pero al menos podrás quedarte hasta que seas lo suficientemente grande para cuidar de ti misma.

A pesar de las palabras de la reina del Kólasi, con el tiempo, esta se fue encariñando con la pequeña.

Asuka se fue adaptando rápidamente a su nuevo ambiente, no solo eso, sino que aprendió también el español, gracias a Ángel y en menos de un año, ella lo hablaba bastante fluido, aunque con el pasar del tiempo mejoró tanto que parecía una hablante nativa del español.

Las cosas solo mejoraron para la peli gris cuando Rosia y las demás chicas Kemono se fueron uniendo a la familia Tachibana por lo que solo mejoró todo.

Una de las hijas de Ángel, Wien, se hizo gran amiga de Asuka con quien se llevaron muy bien, pero al final pasaron cosas y la austriaca se terminó mudando a su país de origen.

No solo eso, sino que al poco tiempo de que Asuka se había quedado con Ángel, se agregó su apellido a su registro, Tachibana, por lo que ahora era Asuka Otori Tachibana y todo el mundo pensó que era su hija.

Y ni que decir cuando la chica de cabello grisáceo decidió entrenar con su madre adoptiva y así fue como esta se hizo más fuerte a través de los entrenamientos de Ángel.

No solo eso, sino que en sus entrenamientos aprendió a detectar la energía de los demonios, así como su idioma el cual le costó un poco, pero Asuka era experta en ese idioma, tanto escribirlo, hablarlo y entenderlo.

Y con el tiempo, Asuka adquirió un espíritu mágico con el cual su potencial oculto fue despertado y se volvió una Mahou Shoujo, con el sobrenombre de Rapture.

- Felicidades Asuka-chan, has llegado muy lejos – Ángel le decía a la peli gris que ya contaba con 15 años.

- No sabría hasta donde estaría sin ti, madre.

- ¿Sabes? Siempre me pone nostálgica que me llames madre – le dijo esta sonriendo – Sentio beatum te accepisse (me siento feliz de haberte acogido).

- Et felix sentio apud te mansisse, mom (Y yo me siento feliz de haberme quedado contigo, mamá).

Y con el tiempo que pasó, llegó la que sería la futura pareja de su hija con la cual habían salvado de un suicidio.

Asuka y Ramón Maldonado, a quien conocerían como Ninja, iniciaron una relación sentimental y no solo eso, sino que posteriormente se casarían y ella se mudaría con su esposo a su país natal.

- Es triste para mí verte partir Asuka-chan – Ángel le decía con un fuerte abrazo – mi bebé ya va a partir del nido.

- No te preocupes madre, vendré siempre que pueda, además, ya sabes dónde viviré, así que eres más que bienvenida.

- Lo sé, aunque más te vale que sea la primera en enterarme cuando sea abuela.

- Dalo por hecho mamá.

Y así fue como cuando la Mahou Shoujo dio a luz, su madre fue la primera en cargar a los 5 hijos que tuvo, ni que decir de sus demás madres quienes también se emocionaron por eso. Ver aquella niña que acogieron ya toda una señorita hecha y derecha les hizo darse cuenta como el tiempo pasó.

Fin Flashback

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- Y pues digamos que eso es – Asuka acabó de contar eso, Yuzu solo estaba con la boca abierta por eso.

- Vaya, no sabía que realmente así fueron las cosas – la gata mágica sonrió un poco echando la mirada a Ángel que se había puesto a entrenar con Ryo – y mira que al día de hoy siguen unidas.

- Te diré que casi no tengo recuerdo de mis padres biológicos, aun así, lo que si tengo son los recuerdos de mi nueva vida con mamá y con todas mis demás madres, mis hermanas y todos mis familiares, así como con Ramón, las chicas y nuestras hijas – Asuka solo respiró un poco – y bueno, las cosas son bastante buenas.

- Es lindo ver que a pesar de que no sean parientes de sangre, ella es tu madre – Yuzu decía – es verdad que tus padres murieron de forma trágica, pero ganaste una madre amorosa como ella.

- Claro que sí, como he dicho, no me importa lo que digan, ella y las demás son mis madres y eso nada lo cambiará, es más, si tuviera que pasar por la misma situación mil veces, con tal de estar con mamá, pasaré lo mismo, no importa las veces que sean – la peli gris exclamó sonriendo para luego dirigirse a Yuzu – aunque hay una cosa que hay que dejar claro.

- ¿Qué cosa? – la Mahou Shoujo se le acercó al oído de la colombiana.

- No importa si tú, mamá y Ramón son amantes, yo soy la primera en su corazón y eso no cambiará.

- E-Espera, ¿tú sabes que…? – la gata mágica se sonrojó, su secreto fue descubierto, pero la peli gris solo se fue hacia donde estaba su madre.

- Felix Mater 'Dies, mom! (¡Feliz Día de la madre, mamá!)

- Asuka-chan – la peli blanca sonrió – gracias.

- Es lindo ver eso – Yuzu llamó a su madre la cual le respondió rápido, esta sonrió – hola mamá… hay muchas que quiero decirte.

Ese día acabó muy bien y solo quedaba felicitar a las mujeres que merecen ser llamadas madres.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Este especial lo tenía pensado desde hace tiempo ya que recuerdo que Ángel una vez hizo mención sobre cómo se conocieron Asuka y ella, pero decidí plasmarlo a mi manera hoy.

Tal y como dijo Yuzu, aunque ellas no serán unidas de sangre, para Asuka Ángel es su madre y eso no lo quitará nada.

Además, como vieron, al inicio incluí la letra del himno a la madre de aquí de Honduras, un toque mío jeje.

Y sería una pequeña celebración a las madres, y como digo, a aquellas que realmente merecen ser llamadas madres.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.