Teseo estaba poniéndoselas dura a Asuka, Kotori y sus hijas, pero la peli gris de ojos azules era la que más estaba peleando contra la enorme fuerza física del ex Caballero.

- ¿Qué es lo que pasa? ¿Ya no tienes suficiente poder para poder ganarme? – exclamó Teseo mientras Asuka solo escupía a un lado.

- La edad me está pesando, pero eso no importa, tengo mucho que dar, aunque igual dejaré que alguien más tenga mi lugar – sonrió la esposa del hondureño señalándose con su karambit.

- ¿Un reemplazo? – el ex Tauro comenzó a reír – ¡no me hagas reír! ¿Acaso la que se volvió un saltamontes y sus hijas pelearán contra mí? No sabes que vengo con refuerzos ¿no?

- ¿Qué has dicho?

- ¡Asuka-chan! – de la nada, aparecieron 7 mujeres las cuales estaban con una versión de la Armadura de Tauro, pero de color blanco con detalles en azul.

- ¿Qué son?

- ¿Conoces a algún conjunto de estrellas en mi constelación guardiana? – Asuka miró a las 7 chicas que empezaron a pelear contra Kotori, Sayumi y Sayuri.

- Las Pléyades – susurró la peli gris, recordando que ese conjunto de estrellas estaban justo en la constelación de Tauro.

- Así es, ellas son las Pléyades, guerreras a mi servicio y mantendrán ocupadas a tus refuerzos – Teseo pensó que eso desmotivaría a Asuka, pero esta solo comenzó a reír para sorpresa del guerrero – ¿Qué es lo chistoso?

- Hm, puede que creas que solo ellas son las personas que tienen poderes, pero vaya que te has equivocado, hay más personas que poseen poderes aparte de nosotras.

- ¿Qué has dicho?

- Como por ejemplo, mi sucesora – en ese momento, Asuka tiró el karambit al cielo y ahí fue cuando alguien lo tomó apareciendo frente a la peli gris.

- Estoy lista para la batalla.

- ¿Y ella quién es? – esta era una chica la cual era parecida a su madre en muchos sentidos, no solo eso en apariencia, sino que en vestimenta mágica, a diferencia que su traje no era de sirviente, sino que de apariencia china, de color dorado y en las piernas tenía armamento de hierro.

- Mahou Shoujo Amazon, soy Ryo Maldonado Otori – exclamó la primogénita de Ninja con Asuka quien sonrió.

- ¿Otra chica que tiene magia? Que estúpido, ¡mueran! ¡Gran Cuerno! – el ataque insignia de los Tauro fue hacia Ryo quien saltó sobre él evitándolo por poco, pero esta notó como el ex toro dorado iba hacia ella rápidamente.

Fue una lucha de poder, a pesar de la fuerza de Teseo, este notó como era empujando de a poco por la peli gris.

Sus manos iban cediendo ante el poder de la hija de Asuka y Ninja quien lo estaba haciendo ir para atrás y en un momento, esta lo lanzó al aire y le acertó un fuerte golpe en la espalda, aunque para esto, Ryo tuvo que emplear mucho de su cosmos y magia.

Al caer, Teseo se levantó mirando con asombro como es que una chica lo había doblegado de ese modo.

- ¿Cómo es posible? ¡Yo fui un Caballero Dorado muy poderoso! No creo que alguien como tú me haya hecho retroceder así.

- Puede que eso pienses, pero te diré una cosa y es que yo he entrenado durante años con mis padres quienes son de las personas más fuertes que hay y ellos me han adoctrinado en las artes ninjas, así como mágicas, por lo que no soy alguien tan débil – sonrió Ryo quien se puso en pose de combate apuntándole el karambit de su madre.

- Si serás… – la batalla se reanudó y esta vez, las cosas serían más duras entre ellos dos.

Por otro lado, las Minami estaban peleando contra las Pléyades quienes al ser 7, les ganaban en número, pero en poder era otra cosa.

Kotori lideraba la batalla luchando contra la líder de las Pléyades, con quien estaba dándolo todo, no obstante, el hecho de que la peli gris tuviera el poder del Sol a su favor, le favorecía ya que así podría seguir batallando.

- Maldición, ¿Cómo es que no te cansas?

- Porque soy la Bisnieta del Sol, Kamen Rider Noir, y nadie me vencerá mientras el astro padre me dé la energía que me hace cada vez más fuerte.

- ¿Con que el Sol? No digas mentiras, una humana como tú no puede tener ese poder… mejor dicho, ni siquiera pareces humana.

- Hm, eso dices, pero estás viendo a alguien que te está ganando – Kotori dejó de hablar y siguió la batalla.

Con sus hijas, estas batallaban contra 3 hermanas cada una, no obstante, no la tenían muy fácil, pero estaban batallando muy duro y las tenían a raya.

- ¿Cómo es que están batallando así? No podemos ganarles a ese par de insectos.

- Seremos insectos, pero al menos tenemos más poder que ustedes – Sayumi exclamó riendo, su hermana hizo lo mismo.

- ¡Ni crean que nos ganarán!

- Sayumi-chan, ¿lo harás? – la menor de las gemelas dijo a lo que esta asintió.

- ¿Qué dice? – Sayumi se quedó en silencio y su energía se fue elevando hasta que adquirió su nueva forma.

- ¡ROBORIDER! – con la nueva transformación, las cosas cambiaron mucho ya que varias de las hermanas guerreras quisieron golpearla, pero no fue tan bien para ellas.

El poder de la transformación de Roborider era superior ya que no importaba cuanto la golpearan, Sayumi no parecía sentir nada. Incluso sus rivales acaban con sus puños algo lastimados y sangrando.

- ¿Cómo es posible?

- Su resistencia da miedo.

- Yo soy la Duquesa de la tristeza, Roborider, aquella que es tan resistente que nadie de ustedes me logrará lastimar… ¡Arma de Rayo Mortal! – la mayor de las gemelas creó con su poder una pistola la cual apuntó a sus 3 rivales.

- ¡No se dejen intimidar!

- ¡No nos hará nada!

- Sayonara – la pistola disparó un potente rayo de energía el cual atravesó el pecho de las 3 Pléyades con las que estaba peleando, algo que sorprendió a los demás.

- ¡¿Cómo pudieron?!

- Y ahora… – Sayuri miró a las otras 3 y tronó sus dedos – siguen ustedes.

- ¡No lo haremos!

La batalla se reanudó, aunque Sayumi quiso intervenir, su hermana le pidió que la dejara sola ya que ella también quería vencer a sus enemigas.

- Atáquenla por los lados – dos de las Pléyades fueron hacia los costados de esta, pero Sayuri ya estaba listo.

- Revulken – del cinturón de la chica, sacó una espada de luz la cual fue rápida al momento de atacar.

Una de las guerreras recibió un golpe en el estómago, su parte fue atravesada por la espada cuyo calor era igual al del Sol por lo que fue una quemadura que le causó la muerte.

La cosa no acabó allí ya que la chica usó de nuevo su Revulken para matar a otra de las Pléyades cortándole la cabeza y con la última, atravesó su corazón.

- ¡Misión cumplida!

- Aunque solo queda mamá y Ryo-nee.

- No te preocupes, ellas son fuertes.

De vuelta con el encuentro entre Kotori y Maya, la líder de las Pléyades, la Rider estaba llevando la ventaja y no solo eso, sino que estaba a nada de vencer a su rival.

- No puede ser… ¿Cómo es que eres fuerte?

- Ya te lo dije, el Sol me da energía, incluso si lo taparas no serviría de nada ya que tengo almacenado ese poder dentro de mí.

- Serás…

- Es hora de acabar con todo – Kotori sacó una espada de luz al igual que hizo Sayuri, su Revulken.

A pesar de que Maya quiso atacar, la velocidad de Kotori fue superior a la de ella y así fue como terminó matándola atravesando su corazón con su espada de luz, ganando esa batalla.

- ¡Bien hecho Kotori-chan!

- Kotori.

- Lo hizo de maravilla.

- Esas debiluchas… sabía que era mala idea – susurró Teseo el cual seguía en su lucha contra Ryo.

- ¿Qué pasa? ¿No lucharás contra mí más?

- Cierra la boca, a ver si aguantes esto – el ex Tauro golpeó el suelo haciendo temblar todo y se creó una bola de energía muy enorme.

- ¿Qué haces?

- ¡Nova Titánica! – al hacer eso, una enorme explosión estalló y todo se cegó, ni que decir que Asuka y las Minami tuvieron que aferrarse al suelo para no salir volando.

Al finalizar el ataque, Teseo estaba confiado de que había ganado y eso se fue confirmando cuando miró como Ryo estaba en el suelo, con el cuerpo lleno de heridas y la sangre brotaba de ahí.

Sin embargo, antes de que el ex Caballero dijera algo, de su boca no salieron palabras, sino sangre.

- ¿Q-Que… demonios? – al verse el pecho, notó que tenía clavada la espada que la Mahou Shoujo tenía.

- F-Funcionó – susurró Ryo poniéndose de pie con algo de dificultad – pensé que al lanzarme ese ataque… tenía una oportunidad para atacar y eso fue lo que hice… resistí lo que pude de ese ataque tuyo, pero al final… parece que gané.

- No puedo creerlo… Ryo – Asuka se sorprendió de cómo su hija pudo vencer al guerrero que le causó tantos problemas.

- Maldita seas… tú… – finalmente, la herida del corazón fue demasiada para Teseo el cual cayó de rodillas y terminó en el suelo, muerto.

- Fuiste un gran oponente – Ryo caminó hacia él retirando su arma de su corazón, pero esta cayó sentada por el cansancio, siendo ayudada por su madre.

- Lo has hecho bien hija.

- Ryo – sus demás hermanos se alegraron por ella, esta solo sonrió un poco.

- Me pregunto… ¿Cómo estará papá?

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Con el esposo de la Mahou Shoujo, este seguía batallando contra Jason y Arthur con quienes le estaban dando una pelea muy fuerte, lo tenían contra las cuerdas.

- Creo que esto ha llegado a su fin, ya hay que matarlo – el Caballero de la espada legendaria exclamó.

- Así es, ha resistido mucho, pero solo es un humano que ha llegado hasta aquí, aun así, eres digno de ser llamado un gran guerrero – el ex Aries exclamó.

- Son fuertes… demonios, hasta aquí he llegado… me superan en fuerza, con razón son legendarios – el chico sabía que no tenía chance y todo parecía perdido, no obstante, una voz habló dentro de él.

- ¿Por qué no me dejas salir de una vez?

- Tú eres…

- Rassan, ¿acaso me has olvidado? Si me dejas libre, podré darte un poder abismal y a lo mejor superas a esas basuras con armaduras – la esencia del Señor Oscuro en su interior le decía. Aunque Ninja se lo pensó un poco, sabía que ocupaba más poder ya que ni el Impulso Absoluto estaba sirviendo contra estos.

- No dudaré esta vez, dame tu poder, toma mi cuerpo, lo que te convenga primero, necesito vencer a esos sujetos – la voz de la entidad oscura comenzó a reír.

- ¡Hecho!

- ¡Muere! – Arthur iba a asistir un golpe con su espada, pero el brazo del ninja se iluminó de oscuridad y la puso como escudo para evitar que su arma le diera – ¿Qué?

- Jaja… jajaja… ¡Jajajajajaja! Idiota… esa simple arma no me dañará – el hondureño se levantó y su cabello pasó a ser negro brillante y al ver a los dos ex Dorados, estos se dieron cuenta de que no era la misma persona con la que habían estado peleando.

- ¿Qué diablos eres?

- Soy aquella oscuridad que habita en este usuario, ¡mi nombre es Rassan! – gritó este expulsando su cosmos, los dos ex Caballeros se quedaron callados por eso – vaya, ahora me doy cuenta de que este tipo, Ramón Maldonado, es del signo Aries y usa una espada de los Capricornio, así que aumentaré sus poderes un poco.

- Ya me cansé de esto, ¡morirás! – Jason se lanzó al ataque elevando su cosmos al límite – ¡Extinción Estelar!

- Pff, patrañas – Rassan con su cosmos destruyó la técnica de Aries, cosa que lo dejó callado.

- ¡Yo le daré el golpe de gracias! ¡Excalibur! – la espada de Arthur fue hacia Rassan, pero este concentró su energía en su brazo y decidió atacar como el ex Capricornio.

- Si tu espada es poderosa por ser un arma legendaria, entonces yo lo seré más, ¡Dark Excalibur! – dos ráfagas de aire cortante chocaron, pero para sorpresa del inglés, este notó como su técnica más poderosa era superada.

- No puede ser… ¡¿Cómo es posible?! – la ráfaga fue tan rápida hacia Arthur quien no reaccionó a tiempo y esta, terminó cortando a la mitad al ex Caballero.

- Ja, patético – Rassan miró a Jason quien solo frunció el ceño – ahora sigues tú.

- Ni creas que me ganarás solo por eso, ¡Muro de Cristal! – el ex Aries colocó su pared protectora, pero el Señor Oscuro solo sonrió y elevó de nuevo su energía en su brazo derecho.

- Veremos si esa pared de mierda soporta mi poder, ¡muere! – Rassan chocó su espada contra la pared de cristal y parecía impenetrable, no obstante, Jason se empezó a dar cuenta que estaba perdiendo terreno y así fue como en un momento, el Señor Oscuro destruyó el Muro de Cristal y no solo eso, sino que con su espada atravesó el pecho del ex Aries.

Esto fue una sorpresa para el antiguo Caballero ya que no pensé que su barrera indestructible fuera destrozada por este guerrero.

- N-No puede ser… ¿Cómo es que… me has ganando? – finalmente, Jason acabó cayendo muerto al haber sido herido de esa manera.

- Uf, hace tiempo que no peleaba así, pero creo que por eso es que tu cuerpo se ha adaptado a ser un demonio – el Señor Oscuro decidió retirarse a descansar un poco, liberando a Ninja y tomó de nuevo el control de su cuerpo.

- Rassan… pudiste vencerlos – el hondureño sonrió un poco ya que se encontraba cansado por el uso excesivo de su cosmos.

No obstante, el cielo se había puesto más oscuros y había explosiones, dando a entender que tanto Ángel como Luzbel seguían en su batalla.

Y esto solo empeoraba cada vez más.

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Continuará…

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Y hasta aquí el capítulo de hoy.

Fueron duras batallas de este tipo. Vaya que mis hijas son fuertes, pero mi Ryo será una gran sucesora de parte de Asuka, tenemos una Mahou Shoujo poderosa.

Por el lado mío… gracias Rassan, aunque mi cuerpo quedó hecho mierda luego de esa batalla, en serio.

Y bueno, para el siguiente capítulo, reanudaremos el enfrentamiento de Yuzu con Agrat, pero esta vez, habrá cosas fuertes.

Sin más, este ninja se despide.

Bye.