Gracias a Li por su ayuda en la realización de este capítulo y por la hermosa imagen que nos regaló.


Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer, la trama es completamente mi invención.

Capítulo 48

… Alice respiró hondo y tragó saliva antes de hablar.

— Yo… yo amo a Emmy. Para mí, siempre ha sido mi hija y jamás supe que su presencia era debido a dinero involucrado. Nunca.

La emoción en su voz era palpable. Las lágrimas rodaron por su rostro, y cuando habló de nuevo, su voz se quebró.

— Pero yo no voy a consecuentar lo que le hicieron a mi hermana —mi respiración se contuvo, incluso la mano de Edward se apretó a la mía, quizá en un intento por respirar. Miré fijamente a Alice, ella estaba siendo honesta aunque su corazón se hiciera pedazos—. Jasper Hale quiere a Emmy con el único beneficio de obtener la herencia de su abuelo, el señor William Hale, mi suegro lo confirmó, tenemos audios que lo demuestran

Mike Newton se levantó de su lugar y caminó con paso firme dejando un celular en la mesa central del estrado.

El juez asintió.

— ¡Estás loca! —Jasper interrumpió furioso contra Alice, el abogado Mayers lo sostuvo y lo hizo sentarse—. Todo lo que hice fue por ti, y me sales con esto.

Alice no levantó su cabeza.

El mazo del juez golpeó una vez más contra la madera.

— ¡Silencio en la sala! —ordenó—. Otra interrupción más y se suspende la audiencia —el juez hizo una señal para que pusieran los audios.

En momentos la sala se cubrió con una voz grave saliendo de los parlantes.

No puedes ser tan idiota, Jazz. Tenías malditamente todo preparado para que se haga la inseminación, he gastado todo el puto dinero que tenía ahorrado en tus malditos planes y me dices que no se podrá.

Reconocería esa voz donde sea que estuviera, era el padre de Jasper. Peter Hale.

Me dicen que Bella está embarazada, papá. No pueden hacerlo… a menos que ese bebé sea mío.

Suspiré hondo conteniendo las náuseas.

¿Qué tratas de decir?

Déjamelo a mí. Me queda la plata suficiente para obtener el papeleo necesario, alguna prueba que indique que la inseminación se realizó. Bella es bastante estúpida e infantil, si logro hacerla enojar más de la cuenta, ella perderá la noción del tiempo suspiró—. Sabes, no seré yo quien haga esa parte sino Alice, mi esposa todavía es más estúpida que mi cuñada y es más manipulable. Puedo fácilmente convencerla de todo lo que se me antoje…

¿Y para qué demonios quieres a Kaure contigo?

Necesito la ignorancia de esa atolondrada mujer, ella es partera ¿no? Pues será quien cuide de Bella. Kaure hará todo lo que yo quiera y ser analfabeta nos ayudará más si es posible.

Señor Hale… estoy aquí.

Era Kaure. Conocía su voz sumisa y susurrante. Mis ojos se llenaron de lágrimas al comprenderlo todo. Ella siempre me preguntaba cosas respecto a grabaciones, mas nunca mencionó que tenía con ella un celular.

Los dedos de Edward borraron mis lagrimas.

Qué mierda, Kaure, te he dicho que no aparezcas de la nada…

Los murmullos no se hicieron esperar en cuanto las grabaciones se detuvieron.

El juez se acomodó los anteojos y Alice habló:

— Si hubiera sabido la verdad desde el principio, nunca habría permitido que Jasper hiciera tanto daño

El juez asintió, observándola con atención.

— ¿Entiende que la menor debe estar con sus padres biológicos?

Alice asintió lentamente, sus lágrimas cayendo sobre su bonita blusa de seda.

— Sí… pero siempre la amaré.

Mi madre bajó la cabeza, sus manos apretadas en su regazo. Estaba sufriendo por Alice. Mas no comprendía si también le dolía su indiferencia hacia ella.

El juez guardó silencio por varios segundos antes de hablar.

— La evidencia es clara…

— Objeción su señoría —interrumpió el abogado Mayers, evidentemente desesperado—. La señora Swan sustrajo a una menor cuando aún no se demostraba su maternidad, así que no puede quedar impune.

La tensión en la sala era sumamente fuerte, mientras mi corazón seguía martillando.

— Objeción invalida, abogado Mayers.

El semblante del abogado Mayers enrojeció.

— La señora Swan también debe obtener culpabilidad —acusó—. Se burló de la justicia al secuestrar a una menor…

— Se ha demostrado que la menor Emmy Marie Cullen es hija biológica de Isabella Swan y Edward Cullen —exhaló Kate haciéndose notar—. También se ha demostrado que el señor Hale cometió fraude parental y actuó con motivaciones económicas.

Mi corazón retumbó con fuerza en mi pecho. Edward exhalaba visiblemente angustiado.

— Sin embargo… —insistió el abogado Mayers— la señora Swan actuó fuera del marco legal al llevarse a la menor sin autorización.

El aire en la sala se volvió denso. Mis manos empezaron a sudar y aunque los brazos de Edward me rodeaban, no era suficiente.

— ¡Orden en la sala! —espetó el juez con gesto severo—. Nunca hubo indicios de que la Señora Swan intentara dañar a la menor, su única intención ha sido protegerla

Las manos de Edward apretaron fuertemente mis antebrazos.

— Por lo tanto —continuó el juez—, concedo la custodia completa a Isabella Swan y Edward Cullen.

Sentí cómo mis piernas se volvían de gelatina. Edward cerró los ojos con alivio, pero yo aún sentía un nudo en el estómago.

El juez dirigió su mirada hacia Jasper.

— En cuanto al Sr. Jasper Hale, esta corte lo encuentra culpable de fraude y coacción, lo cual es punible bajo las leyes del estado de Texas. De acuerdo con el Código Penal de Texas, Título 7, Capítulo 32, fraude mediante engaño para obtener beneficios económicos es considerado un delito grave.

El juez golpeó su mazo.

— El Sr. Hale será sentenciado a cinco años de prisión y deberá pagar una multa por daños y perjuicios a la Sra. Swan y al Sr. Cullen. Además, se le prohíbe cualquier contacto con la menor en el futuro.

Jasper no mostró ninguna emoción. Solo me miró una última vez antes de que los oficiales se acercaran a él.

El juez miró en dirección a Alice, que estaba con la mirada baja y el rostro pálido.

— En cuanto a la Sra. Alice Hale, esta corte reconoce que no participó en el fraude de manera consciente. Queda absuelta de todo cargo.

El mazo golpeó la mesa.

— Se levanta la sesión.

Edward me abrazó con fuerza, susurrándome al oído.

— Es nuestro final feliz, Bella.

Pero cuando miré a Alice en su silla de ruedas, sola, rota y con Renée intentando tocarla y ella despreciándola, supe que no era un final feliz para todos.

Era el comienzo de algo nuevo… algo que aún tenía que resolverse.


Y así es como cerramos una etapa complicada de la historia, siento demasiado el haberme extendido. Si quedan dudas díganme que esta historia aún no termina y empezaremos una nueva aventura… ¿qué les pareció Alice? Al final ella fue quien proporcionó las pruebas, eso lo sabremos bien en los próximos capítulos. Espero de todo corazón les haya gustado el capítulo.

*Recuerden que se publicaron dos capítulos hoy, así que busca leer el capítulo anterior a este*

Gracias totales por leer