Irlanda cierra la puerta tras él y busca a ver a dónde se ha puesto Escocia a fumar.
Se ha ido a un balcón porque no le dejan irse.
Irlanda pregunta por él y ahí vaaaa.
Está con el teléfono al oído esperando a que le pasen con Bélgica.
—Hey... —le saluda, recargándose en el barandal, el mayor hace un gesto con la cabeza.
—¡Hey! ¿Cómo estás? —Bélgica le saluda al otro lado del teléfono.
—Belgium!
—Heeeey —se nota que sonríe.
—Estoy en el parlamento... esto es un desastre. ¿Ya has visto lo que ha pasado?
—Oui, lo vi en las noticias...
—Pues están organizando un plan para desviar la atención.
—Ohh... ¿Y cómo están todos? ¿Galia?
—Está aquí, lleva toda la mañana llorando. Le han dicho que tiene que volver a casa de Cymru
—Ohh... cielos, pobre.
—Va a llevarse con ella a mi madre.
—Uff... uff. Uff. ¿Y tu hermano va a irse a vivir ahí también?
—Yes, le han obligado.
—Cielos, eso va a ser un desastre. ¿Ya lo sabe mi hermano?
—No lo creo, nos lo han dicho a nosotros y me parece que le han quitado el teléfono a Cymru.
Bélgica suspira
—Quizás debería decirle... —luego porque te llaman Britania, darling—. Y tú?
—Llámale si quieres... yo... más bien, nosotros.
—¿Nosotros?
—L-La Boda.
Bélgica no responde a eso.
—Quieren usarla para desviar la atención y pretenden montar un CIRCO —sigue.
—¿Quieren usar nuestra boda? Ohh... y... ¿qué les has dicho?
—Que me niego.
Bélgica se espera unos segundos. Escocia respira al otro lado.
—¿Y qué han dicho ellos?
—Que no puedo negarme.
—¿Y qué quieres hacer? —Bélgica se muerde el labio.
—Pues van a ver como sí puedo.
—¿Eso que quiere decir, Alba? —Bélgica suspira.
—Pues que no pienso ir.
—Y no podemos negociar —Bélgica aprieta los ojos.
—¿Negociar?
—Es que me estás diciendo que vas a cancelar la boda, Alba...
—Te estoy diciendo que no voy a bailarles a ellos el agua.
—Pero te han dicho que no es negociable.
—Es que me da igual si no lo es.
—¿Y qué vamos a hacer?
—Pues no lo sé, esto, no.
—Pero ¿por que tienen que usar esto para cubrir lo otro? ¿Ya hablaste con alguien?
—Pues porque es el único evento programado, ya les he dicho que casen a Eire con Seychelles.
—¿Y... sería tan malo que fuera como dicen?
—What?
—Ese circo... ¿realmente suena horrible? Es pregunta.
—¿Eso importa? ¡Es una cuestión de principios!
—Entiendo... —susurra ella.
—W-What?
—No, que ya estoy viendo un poco por donde vamos.
—¿Por dónde?
—¿Hay alguien con quien yo pueda hablar? ¿Quieres que vaya para allá?
—No lo sé, ven si quieres, pero esto es... no voy a hacer esto así, estoy HARTO de ellos. No sé si seguiré aquí cuando llegues.
Bélgica suspira con eso.
—No, bueno, para ir y que no estes, no, pero... pero Alba ¿y qué? ¿Lo que organizamos ya... no sirve?
—Aparentemente no. Pues no creerás que me voy a quedar ni un segundo más de lo imprescindible aquí.
—Es que ¿Qué quiere decir eso de aparentemente no?
—Pues que van a querer hacer las cosas de un modo completamente diferente.
—Eso entiendo, ¿y tú no quieres que eso pase y te has negado del todo?
—Yes
—Y ellos te han dicho que no puedes negarte lo que significa que si no es como ellos dicen, que has dicho que no, entonces... ¿no hay boda?
—Supongo. Aunque ellos no van a aceptar eso tampoco, así que simplemente van a organizar una boda a la que no pienso ir.
—Una boda conmigo, mediática y que va a salir en todos los periódicos.
—Sinceramente, esperaba que tú no fueras tampoco.
—Ya... eso resuelve uno de los problemas, en realidad. Pero... ¿y nuestra boda?
—Pues... no lo sé.
—Pero, Alba... —Bélgica vacila un poco
—What?
—¿Y si vamos a hablar con ellos mañana?
Aprieta los ojos porque sabe que ella va a ceder por diplomacia aunque no sea lo que quiere.
—Alguien debe haber con quien podamos hablar para explicarles que... esto no es lo que quieres pero si queremos otra cosa.
—No lo sé.
—¡Es que ya incluso pagamos una parte! ¡No es justo que hagan esto! —Bélgica suspira.
—Tal vez pueda conseguir que nos lo devuelvan —propone Escocia y Bélgica frunce el ceño.
—Preferiría conseguir que pudiéramos casarnos —protesta, porque ya está viendo esto como algo súper conveniente.
—La verdad, pensaba robarme un coche en concepto de devolución.
—YA, es que... eso lo entiendo. Alba, pero más que lo del dinero de la boda... es en sí pues... ¡la boda!
—¿Y qué quieres hacer?
—¡Pelear por ella!
—¿Por ella?
—Sí, ¡por la boda! ¡Con quien haya que pelear!
—Pero se puede hacer en otro momento o...
—¿O... ? —le insta a seguir.
—¿No? ¿Si no es ahora no...?
Bélgica no responde inmediatamente así en un silencio un poco incómodo
—Ehm... —vacila Escocia.
—Tu hermano es un idiota —decide ella, frustrada.
—¿P-Por?
—¿Qué hace con Egypte engañando a su esposa en video? ¡No piensa en los demás y en las consecuencias que eso puede tener! —protesta más por frustración que por otra cosa.
—Por lo visto Galia fue quien organizó eso y lo del video fue sin su conocimiento.
—Ya, ya... como sea acaba de arruinarlo TODO.
—En realidad, es England quien ha decidido esto pero... eso no le quita lo imbécil al otro, sí.
Bélgica bufa y es que está intentando enfadarse y frustrarse con alguien que no seas tú. Igualmente tras unos segundos vas a oírla sorberse los mocos.
—B-Belgium... Venga, no pasa nada.
—¿Cómo no va a pasar? —responde con la voz bastante quebrada.
—L-Lo arreglamos... ¿qué... qué quieres hacer?
—No sé... —es que solloza en silencio un poquito.
—Venga, n-no llores, please.
—Es que me hacía mucha ilusión... —confiesa limpiándose los ojos y sorbiéndose los mocos—. ¿Puedes venir a casa hoy noche?
—Puedo venir ahora mismo.
—Oui. S'il vous plait...
—Vale —es que mira alrededor y se va a escapar, si hace falta, bajando por el balcón.
—¿Si puedes? Hace rato has dicho que no te dejaban irte...
—Hay cosas más importantes que esto, pero tengo que colgar.
—Je t'aime...
Se sonroja con eso.
—Y-Yo... también —y aun más se va a escapar después de eso.
—Con cuidado... —Bélgica se limpia un poco los ojos y cuelga.
Y ahí va a Escocia a largarse sin despedirse de nadie, muy a la francesa.
¡No! A la desesperada más bien.
Bueno, antes de eso... Irlanda mientras tanto mira el teléfono a ver si Sey ha contestado algo.
Nah.
Ugh... la llama.
Vaaale, vale.
Pues es queeeee
Ella contesta.
—Hey... —Irlanda sonríe un poquito al oírla
—¿Qué pasa? Estoy durmiendo.
—Ohh... I'm sorry es que... ¿has visto lo que ha pasado?
—¿De qué?
—Con Cymru, hay todo un problema grave con ella por un video que se ha filtrado.
—Ireland, literalmente me he acostado hace dos horas, ¿de qué me hablas?
—¡Oh! ¿Y no lo viste antes de acostarte? Hay todo un rollo, Sey, nos han puesto restricciones. ¿Q-Quieres que te cuente luego?
—Es que... sé que no entiendes el asunto del after party pero...
—¿E-Estás con alguien?
—What?
—Has dicho after party... bueno, es que... m-me han dicho que no podemos vernos y-y...
Ella bosteza.
—Llámame cuando despiertes si quieres... —responde porque el bostezo...
—Estás haciendo un drama por una tontería otra vez, ¿no es eso?
Irlanda frunce el ceño porque ¡no es una tontería!
—Están prohibiéndome verte, ¡OFICIALMENTE! Lo ha hecho England pero ¡es ahora de forma oficial!
Pasa a videollamada y él la acepta, desde luego. Ahí está en la cama, todo medioaoscurss
—¡Ahora resulta que no nos podemos ver!
—¿Me estás viendo?
—Más o menos.
—Pues ya esta. Tema zanjado. Hasta mañana.
Irlanda parpadea.
—No puedo decir que eres mi novia, no te van a sentar conmigo en la boda, no te van a dejar quedarte conmigo en casa, y no podemos salir oficialmente porque no puedo favorecer a ninguna nación...
—¿Y donde está la desventaja? —ella sonríe un poco malignilla.
—Ya bloody sabía que ibas a bloody decir esto —Irlanda frunce el ceño.
Sonríe un poco
—¡Sí qué hay desventajas! ¡Un montón! O sea England escucho eso y directamente me dijo que deberíamos terminar.
—¿Me has llamado para terminar?
—What the hell? NO! Te he llamado para contarte y para... ¡para decirte que esto es horrible e indignante!
—Vale, llámame en unas... cinco horas —le cuelga.
Irlanda se le queda mirando a la pantalla un poco facepalm porque ella es horrible. Frunce más el ceño porque... ¡porque! O sea es la bloody tarde, que hago... ¡Ugh! Debería irla a ver. Mira a Escocia que sigue hablando y se guarda el teléfono cruzándose de brazos.
Por lo menos sabes que no tiene a nadie ahí, te ha puesto la cámara.
Sí, bueno... ¡pero igual! Él quería hablar con alguien... Ugh. Bueno, mira a Escocia y bufa un poco.
Escocia que se va a ir, directo.
—What? ¿A dónde vas?
—Pues a... casa.
—¿Qué te ha dicho?
—Esta... llorando. Tengo que irme.
Irlanda le mira por unos segundos, de malitas con Seychelles y con todo el mundo.
—A ver, me pongo aquí y te ayudo a bajar, no está tan alto —decide acercándosele.
Escocia levanta las cejas y le sonríe un poco.
Pues eres su hermano favorito... Irlanda sonríe un poco también porque, venga...
—Dile a Belgium que no llore, seguro... seguro lo arreglan de alguna forma —se sostiene bien con las piernas de los barandales y le ofrece una mano.
—¿Quieres venir y decírselo tú? —Se la toma sujetándose a él para descolgarse.
—Pues... quizás sí querría, la verdad, estoy hasta la madre de todos.
—Pues vamos.
—Bueno, te bajo primero y luego me ayudas desde abajo a mí —Irlanda sonríe un poquito.
Asiente y ahí va. La verdad, lo hacen bastante bien... lo han hecho trescientas veces, eso de descolgarse.
Irlanda sonríe un poco más cuando está abajo.
—Anda, hay que correr que como nos vean nos van a devolver.
Asiente y sale corriendo a donde han aparcado. Irlanda corre tras él, sonriendo más.
Lo siento, Gales, sé que tú tenías esperanzas.
Gales va a suspirar una vez más porque... el día está siendo de mierda, la verdad y aun así no va a ser tan cabrón de chivarse.
Nah, en realidad se siente un poco culpable con ellos. No va a admitirlo jamás, pero...
Eso. Retuércete en tu sufrimiento.
Ugh, vale, va a chivarse solo por esto.
Chivato.
Vale, no va a chivarse de nada pero... Ugh ya le hubieran invitado o dejado la petaca al menos.
Vamos... de vuelta al comedor del parlamento.
De hecho, a todos juntos en la sala que les van a decir que es hora de comer.
Vale, Gales vuelve después de NO encontrar a sus hermanos, con el ceño fruncido, seguido de uno de los elementos del parlamento, que entran a preguntar a ver si alguien ha visto a Escocia e Irlanda.
Gales niega con la cabeza.
Los otros también, así que un par de los que han entrado se van a ver si los encuentran y avisan de que ya va a ser la hora de comer.
Gales suspira, asumiendo que se han escapado y Galia se levanta carraspeando y pidiendo que ella quiere comer con Germania.
Britania levanta las cejas y se gira a mirarla. Galia le mira a ella.
—¿Quieres que comamos con Germania?
—Non, yo voy a comer con él.
—¿Por? —Britania frunce un poco el ceño.
—Necesito hablar con él.
—¿De?
—Pues... de cosas. De Ö-Österreich.
Britania frunce un poco el ceño porque todo con Galia parece raro últimamente
—Te lo contaré luego.
Britania arruga la boca porque... es que ¡todo es raro!
—Hum... vale.
—En realidad no es buena idea que la vean salir del parlamento con otro hombre —comenta uno de los empleados de por ahí.
—Pero...
La verdad, de repente con esto, Inglaterra toma a Francia del cuello de la camiseta y le mete un BESO.
Francia tomado por sorpresa.
A Inglaterra le da miedo que diga también que se quiere ir a comer con otro.
No quiereeee.
P-p-pues si no quiere un beso ¡vale! Le empuja. ¡Él tampoco quería!
Olvídalo, tonto, lo que no quiere es irse con otro. Francia le besa del todo, abrazándole del cuello.
¡Mierda! No... no habíamos valorado que eso podía pasar.
Pues ahí están los dos perdidos. Gales hace la madre de los ojos en blanco con los dos imbéciles. Odiándoles BASTANTE.
Mientras el tipo del parlamento carraspea un poco y le ofrece a Galia que venga Germania aquí.
Britania mira a Francia e Inglaterra de reojo y frunce el ceño porque ahora quien está haciendo un espectáculo.
¡Francia! ¡Es culpa suya!
—Si vamos a comer aquí, el comedor del parlamento es lo bastante grande, Galia, podrían comer al otro lado del comedor si quieres hablar con Germania... —es Gales el que lo propone.
Britania le fulmina por esta idea.
—Ah, oui, eso está bien —Galia sonríe y le hace un cariñito a Francia en el pelo porque siente que está contento.
Francia lo que está es perdido en un beso que ni siquiera sabía que le iban a dar y contento. También, no podemos decir que no.
¿Ves? Pues Galia siente que le gusta, o sea, tal vez no contento pero... bueno, eso.
No, no, sí que tienes toda la razón, Galia. Contento está.
Inglaterra no sabe cómo separarse ahora (lo cual no es un problema porque luego los besos de menos de una hora no son besos).
Gales le sonríe un poco también bastante en mejores términos con esto que si madre que ahora mismo sigue refunfuñando sobre el tema.
Francia no se separa por lo pronto, para las pocas veces que esto pasa, ni que fuera idiota.
El chico del parlamento le asegura a Galia entonces que ahora irán a por Germania para que venga para aquí.
—Claro, Germania... —sigue Britania súper celosa. Galia la mira de reojo soltando el pelo de Francia.
Britania refunfuña.
—Brit, no pasa nada, de verdad.
—Es que crees que no le conozco, pero él... y yo... tenemos exactamente la misma idea.
—¿Cuál?
—Pues... ¡pues! —Britania entrecierra los ojos.
—Quoi?
—Germania lleva años queriendo ESTO... no creas que no lo sé.
—¿Comer conmigo?
—No, ¡Galia! —el bufido.
Ella suspira y Britania aprieta los ojos con el suspiro.
—No sé qué me está pasando
—Nada, solo necesito hablar con él de esto porque tú te lo vas a tomar mal.
—Vale, vale. Está bien... no me hagas caso.
—¿Estarás bien?
—Yes, yes...
Galia asiente entonces dejando que vayan a por Germania.
Así qué pasa un rato, la verdad... bastante corto mientras van al comedor, cuando aparece Germania que estaba ya bastante cerca.
Germania tan obedientemente, más aun cuando alguien le dice que lo que ocurre es que Galia quiere verle...
Pues ahí va ella a saludarle. Gales manda a su madre por Francia e Inglaterra.
Maldito resentido.
Un poquito nada más.
Germania le... sonríe un poquito, poniéndole las manos en la cintura y yendo a besarla directamente y ella le devuelve el beso
Vale, karma para Gales.
Nada que no hayas visto mil veces. Eh, y no llora.
De hecho, la verdad, aprieta los ojos y agacha la cabeza.
Galia se separa al cabo de un poco.
¡¿Y nadie les va a decir nada?! O sea, si él tiene prohibido ver a Lux, ¿Galia si puede besuquearse con el que SÍ ERA SU AMANTE a mitad de cualquier sitio?
¿De qué? No están en mitad de cualquier sitio, están en el parlamento
Pues es la mitad del parlamento.
Pero aquí no hay prensa.
Ojos en blanco.
Venga, no seas amarguetas.
Sí lo es, porque él no puede hacer NADA.
Bueno, Galia le sonríe a Germania.
—Hallo. ¿Cómo estás? —Germania la mira y le acaricia la mejilla.
—Bien ¿y tú?
—Preocupado con todo esto.
Ella asiente.
—Estuve leyendo el periódico y vi las fotos... es tu cuarto, Galia. Le llame a Preussen
—¿Hablaste con Prusse? Österreich estaba súper enfadado esta mañana.
—¿Qué ha dicho Österreich? —Germania asiente .
—Nada, pero ha mirado a Liechtenstein... daba mucho miedo.
—Ugh... conozco esa mirada. Quizás debería hablarle a Liechtenstein.
—O a Österreich... A lo mejor tú logras calmarle.
—¿Tú crees? ¿Y tú? ¿Estás enfadada por esto?
—Non...
—¿Estas bien? —Germania mira a Gales ahí atrás, que se ha sentado en una mesa a esperar a los demás.
—Más o menos. Vamos a ir a ese lado, me han dicho que puedo comer contigo, pero tenemos que estar todos en esta sala.
—Oh, ¿no podemos irnos?
—Non.
Germania hace una mueca
—Bueno, vamos lejos, que el muchacho este no esté espiando. ¿Te ha dicho algo? ¿Aun no quieres que le rompa la cara?
—Que Brit y yo vamos a tener que ir a casa con él.
—WAS?! No vas a ir... nein, ¡no vas a ir! —Germania frunce el ceño.
—No quiero causar más problemas, Germania.
—Me NIEGO a que te regreses con él.
—Voy a ir con Brit.
—Has ido con Britania un millón de veces ahí, no me vale. Nein, ¡me niego!
—Germania...
—Se te va a enrollar encima otra vez y va a hacerte todo ese drama y tú no te puedes negar a nada.
—No lo hará. Ni siquiera lo ha intentado.
Germania refunfuña y Galia le mira cabizbaja con eso.
—E-Esperaba que... —se tapa la cara con las manos, Germania le mira.
—Ja?
Es que se pone a llorar otra vez.
—Oh, venga Galia... —la toma de las manos.
No deja que le destape la cara y Germania suspira.
Pero abrazala, ¡hombre!
Sí, sí que la abraza,Ugh. Roma, quédate en tu caja.
¡Pues es que te quedas ahí pasmado!
Le llamó a ÉL, ¿no? No a ti. Shu.
Ojos en blanco.
—Venga Galia, ¿qué esperabas que pasara? —sigue Germania acercándose a ella y abrazándola, aunque no tanto como ella quisiera.
—P-Pues que... es que yo... es que le echo de menos.
—Ugh...
—Es un buen hombre... y yo soy una tonta.
—Es... un muchacho que tampoco supo valorar lo que tenía contigo.
—Sí que supo, esto fue mi culpa
—Pues por algo es que... no pudiste irte del todo —Germania aprieta los ojos.
—Pero era bueno y yo... soy una tonta y podría haber tenido algo especial y... lo que yo quería.
—No te enfades por lo que te voy a decir, pero podrías haberlo tenido conmigo antes, y tampoco lo has tenido... No porque seas tonta, sino porque había cosas que lo impedían. Creo que este caso es semejante
Galia le mira por entre los dedos y va a llorar más.
—Nein, es que... no me parece que sea por tonta en lo absoluto. Quizás es que eres demasiado buena y sabes que lo pasaríamos todos bastante mal sin ti.
—Voy a estropearlo también contigo y acabarás odiándome, ¿verdad?
—Nein.
Aun así, lloriquea y el sajón le hace pat pat en la espalda con suavidad.
—Cuando las cosas encajan...
Le mira y Germania suspira un poco tristemente.
—No sé si algún día seremos "normales" y podamos tener una vida... como quisiéramos. Creo que... estamos muy metidos en esta forma asquerosa de vida que tenemos. SI es culpa de alguien... es culpa de todos nosotros. Y-Yo... yo no te dejé ir.
—P-Pero yo... yo debí... —Ella le mira un poco desconsolada.
Germania se le acerca y le da un beso en los labios, suavecito.
—Nein, no debiste. Nadie está obligado a lo imposible.
—Yo quería hacerlo bien, no era imposible.
—Ya lo sé... quizás deberías tú de odiarme a mí, porque yo no pude dejarte ir.
—No entiendo por qué él ha podido tan fácil...
—¿El muchacho? ¿Que ha hecho tan fácil? —Germania la mira a los ojos.
—Sobreponerse.
—¿Y está realmente sobrepuesto? —Germania frunce un poco el ceño, pensando.
Asiente porque así lo siente ella.
—¿Cuántos años estuviste con él? Porque yo... es que no pude sobreponerme nunca, Galia.
Ella suspira
—No sé cómo se puede sobreponer a algo así, lo siento. No digo que no te quiera...
Es que quiere llorar otra vez
—Nein, Nein... espera. Vamos a analizar esto.
—Quoi? Non!
—Es que es perfectamente lógico que le eches de menos...
—Pero él no lo hace, ni siquiera se arrepiente un poquito.
Eso no es verdad! *protesta Gales^
—Eso no puede ser cierto —Germania frunce el ceño hacia Gales.
Eso es lo que siente ella, Roma te advirtió de esto. Ugh. Galia solloza
—Es que... qué tiene en la cabeza ese muchacho. ¡Y en el corazón!
—No seas duro con él, esto es culpa mía.
—¡Que él no tenga corazón no es culpa tuya! ¿Cómo va a ser esto culpa tuya?
—Yo debí... pensar esto antes que se estropeara todo.
—¿Y hacer qué? Dejarme.
—Pues yo... Germania...
—Si vas a culpar a alguien, entonces quizás deberías culparme a mi. Tú me dijiste cuando te fuiste que debía dejarte ir y olvidarme de ti.
—O-Oui, pero...
—Was?
—No lo sé, debí ser más fuerte y... —llora otra vez.
—Yo debí ser más fuerte y... dejarte. Y distraer a Rom para ayudarle —Germania protesta—. Pero es que no... No podía... ni quería. Galia, ¿de verdad estabas TAN bien y todo era tan perfecto y es ahora tan terrible?
—¿Querías que... me fuera? —es que la tragedia.
—Was? Nein! Quería que VOLVIERAS. ¡Cada minuto!
Lloooora, porque has dichoooo y Germania la abraza contra sí.
—Yo no quiero que te vayas nunca, ya no llores que me vas a hacer llorar a m — medio "protesta" con voz grave.
Ella carraspea un poco.
—N-No puedo volver a hacerte esto... —susurra Germania.
—¿El qué?
—Yo sí hice lo que tú no le quisiste hacer al muchacho, lo que hace Rom con nosotros.
Ella baja la mirada con eso y mira a Gales de reojo.
—No fui el único. Rom TAMBIÉN lo hizo, seguramente mejor que yo y más intensamente —Germania suspira y la mira.
—Rome... Rome es diferente, tú eres la piedra imperturbable, él solo es más explosivo, pero más disperso. Tú eres la gota que cae una y otra y otra y otra vez.
—¿Y no es eso... aún peor? —le mira un poco angustiado—. L-Lo siento.
—En algunas cosas sí.
—¿Me perdonas por... hacerte esto?
Galia asiente y suspira.
—Quizás... deberías hablar con él ahora que estés en su casa.
—¿Con Cymru?
—Ja —suspira—. Quizás deberían volver.
—No vamos a volver, eso le rompería el corazón a Brit y él está empezando esto con Luxemburg que es un chico encantador.
—Entonces es cierto —Germania hace una mueca.
—¿El qué?
—Tu y Britania van a... estar juntas.
—Ella me lo ha pedido. No sé cómo vaya a salir, ya sabes cómo es ella. No dudo de sus buenas intenciones pero no sé si yo realmente le gusto de ese modo.
Germania gira un poco la cara, cerrando los ojos.
—Ya debería Rome dejar que me quedara contigo y no tener tantos problemas... —suspira Galia y Germania suspira también
—¿Qué dice Prusse? —Ella sonríe un poco derrotada y le acaricia la cara.
—Que Österreich está muy enfadado —Germania le pone la mano encima de la suya sobre su mejilla y la mira a los ojos.
—Oui...
—T-Te va a ir bien con Britania, creo que mejor que con nadie más —La mira más intensamente a los ojos.
—¿Tú crees?
—Creo que tiene ella todo lo que puede gustarte y está... en casa, no tendrás problemas como con el muchacho.
—¿Tú estarás bien? Estaremos todos en casa.
—¿Qué implica todo esto? Ya no vas a salir conmigo?
—En realidad sí, aun no estoy segura que Brit vaya a estar del todo cómoda con esto.
—¿A qué te refieres? —Germania entrecierra los ojos.
—Pues que ella... Rome... y tú... sois diferentes.
—¿Crees que no funcione así de parejita contigo? ¿Y tú qué quieres?
—No lo sé, yo quiero que sí que funcione.
—¿Y qué necesitas que haga yo? —pregunta él sinceramente.
—Estar ahí para mí, ya sé que eso es mucho pedirte...
—No es mucho pedirme, yo siempre estoy aquí para ti... solo, ¿no vas a poder... estar conmigo ya?
—Yo creo que sí pero es que ya sabes cómo es esto...
Germania la mira un poquito desconsolado, pero no dice nada.
—Bueno... si es eso lo que quieres, está bien
—Es que... estoy preocupada, pero veremos.
—¿Preocupada?
—Pues por Britania...
—Pero soy... ¡yo!
—¿Y?
—Pues también... hacemos eso con ella. ¿O tampoco vamos a poder hacer esto con ella ya? ¿Están... cortando con Rom y conmigo?
—¡No! ¡Justo eso es lo que digo!
—No parece... —se le acerca y la besa porque sabe bien cómo ser un manipulador gracias a Roma.
Suspira, porque Germania tampoco entiende pero le devuelve el beso y Germania se separa después de unos segundos.
Ella le mira.
—Estoy manipulándote —protesta, apretando los ojos—. Igualito que él.
—Quoi?
—¡Que Rom!
—Mmmmm...
—Todos tiramos de ti para todos lados.
—No pasa nada —suspira porque está acostumbrada—. Siempre decepciono a todos.
—Todo está bien conmigo —Germania le acaricia la cara y le sonríe un poquito.
—Merci
—Quizás incluso sea... bueno para todos. Tú y Britania. Rom... y yo.
—Oui...
—¿Quieres que le pregunte a Britania?
—¿El qué?
—Lo que me has dicho de que tan segura está de esto y lo de las buenas intenciones
—A ver qué te dice... Aunque me temo que no va a ser sincera del todo.
—Pero ¿qué crees que podría decirme?
—Que todo va a estar bien.
—¿Y tú no estás segura? —la mira a los ojos con interés.
—Solo creo que ella tiene más buena voluntad que... bueno, veremos.
—¿Crees que lo hace porque le parece que es lo que tú necesitas?
Asiente y Germania se cruza de brazos.
—Vamos a hacer un trato.
Ella le mira, escuchándole.
—Si no funciona con Britania, vamos a hacer que funcione tú y yo.
Galia suspira... y asiente.
—No, no, Galia... lo digo en serio. Sé que siempre me mandas a paseo con esto
—No lo hago
—Porque Rom, porque... lo que sea. Pero nunca siquiera lo intentamos
Le mira tristemente y Germania sabe perfectamente bien lo que significa esa mirada.
—Esto es feo, Germania.
—Ya sé que no va a pasar nunca.
—Es que no quiero que seas mi numero dos o mi número tres o cuatro o cinco. Eres mi número uno en las cosas que lo eres, ¿por qué querrías conformarte con esto que además saldría mal y no solo por mí?
Germania traga saliva y la mira.
—Porque yo sí te elegiría a ti... aunque tú me digas que serías una mala elección. Tú siempre elegirías a Rom y él sería una mala elección. Y Rom elegiría a Britania y... eso sería... no sé, quizás no fuera la peor elección. Y Britania... te elegiría a ti también.
—Rome no elegiría a Britania ni yo elegiría a Rome.
—Tú elegirías a Britania y Britania a ti y por esa razón creo que todo esto va a salir bien. Son... Ugh, son buena pareja.
Ella suspira.
—No te enfades conmigo —pide él.
—No me enfado, es solo que... bueno. Solo el tiempo lo dirá, quizás sí esté equivocada.
—Tienes miedo de que te salga mal otra vez.
—Tengo miedo de que Brit solo haga esto porque es lo que cree que yo quiero pero en el fondo no sea lo que ella quiere, ella no lo ha querido nunca así.
—¿Le has dicho esto a ella?
—Non.
—¿Algún día intentaron esto antes? —Germania se muerde el labio.
—Non, ella ni lo pensaba, ya lo sabes.
—¿Y ahora lo ha pensado así de golpe?
—Exacto. Y creo que solo es por esto.
—Te ha ido mal lo anterior con su hijo y se siente culpable.
Asiente.
—Pero aún siendo Britania como es... cual sería el plan? Forzarse a... ¿ya se acostaron?
—Non solas...
—¿Y no deberían hacerlo pronto? Ahora que estés en casa del muchacho.
—Oui, pero no quiero forzarla y ella...
—¿No quiere? —la mira, preocupado.
—Non... Supongo que sí que lo quiere.
—Entones, "no quieres forzarla y ella..."?
—Ya sabes cómo es.
—Hay que perseguirla y forzarla.
—Un poco.
—Es que es la única forma en la que vas a saber si esto funciona o no.
Galia suspira porque ya, ya lo sabe.
—¿Quieres... a-ayuda? Puedo ir y ayudar —mírale, el que parecía tonto.
Ella sonríe de ladito con eso.
—Oui, pero igualmente necesito saber hacer esto sola.
—¿Te digo algo? Hace días que no se acuesta con nadie —Germania se sonroja con esa sonrisita.
Ella le mira.
—Ni conmigo... y puedo casi asegurarte que no se ha acostado con Rom después de, bueno, ahora que has vuelto. Los días que no estuviste han estado encerrada casi todo el tiempo. Y conmigo no ha venido, ni se me ha metido en la cama como cuando suele venir si él no le hace caso.
—Supongo que... en general ella tiene suficiente con un poco de estimulación. Al final yo he estado con mis hijos.
—Nein, es que no es normal eso, Galia y lo sabes. Ella suele ir a picar a Rom o venirse a la cama. Y ahora nada hace muchos DÍAS.
—Bueno, veremos.
—Quizás se está guardando para ti —Germania la mira y sonríe un poquito de lado.
Galia sonríe también un poquito.
—Quizás sabe que si no tiene muchas ganas no va a funcionar —no, si el drama Francia no lo sacó de los árboles.
—Anda. Ya. Quizás no quiere hacerlo con nadie más que no sea contigo.
—No sé si sentirá cómoda en casa de Cymru —Suspira otra vez.
—El que no va a sentirse cómodo es Cymru.
—No sé si yo voy a sentirme cómoda —admite.
—Si yo fuera ella, con todo lo que hemos hablado antes, estaría muchísimo más preocupado por... ti. Exactamente.
—Es que...
—Quizás deberías pedirle que no fuera contigo y hacerlo hasta que vuelvas a casa.
—No, a ella también le han pedido que venga.
—Así que vas a estar ahí, durmiendo con Britania, pensando en el muchacho... quizás debería ir yo con ustedes.
—No sé si voy a estar pensando en Cymru, pero ya bastante malo es esto para que vengas tú también.
Germania hace una mueca.
—Y no estoy segura que fuera a arreglar algo de todos modos.
—A mí me gusta cuando estamos los tres, no sería la primera vez.
—Ya, a mí también, pero no es un buen momento.
—Al menos con Britania ahí no puedes invitar al muchacho.
—No voy a invitar a nadie —sonríe un poquito—. Si no te estoy invitando a ti.
—¿Vas a... vas a extrañar ESO con él? —Germania se sonroja un poco.
—No lo sé, tal vez...
—Yo te echaba a ti de menos —ya, ya...
Galia le sonríe conmovida y le acaricia la cara. Germania cierra los ojos y sonríe un poco.
—Yo siempre voy a echarte de menos cuando no estés.
—Y yo a ti.
Germania sonríe un poco más (Y Gales hace los ojos en blanco)
—Pase lo que pase siempre voy a estar aquí, ¿vale? No importa si dicen que sí o que no los demás...
Galia asiente
—Danke.
