A/N

Lo siento por la tardanza, no había podido actualizar hasta hoy por fallas en mi computadora pero escribí un capítulo grande para compensarlo.


Los últimos cinco días he despertado en la madrugada para entrenar por mi cuenta. Los maniquíes y sacos de boxeo de la sala de entrenamiento son mi única y mejor compañía por horas mientras los demás duermen. Yo no he podido hacerlo mucho, tengo que esperar a que todos en los dormitorios se duerman para poder salir sin que alguien me vea, solo para regresar un par de horas antes de que empiece el día. Mi cuerpo y mente están cansados por la falta de sueño pero al mismo tiempo me siento más fuerte y despierta.

He peleado tres veces más y aunque la primera vez el resultado fue bastante parecido a mi pelea con Jade, para mi tercer pelea pude acertar algunos buenos golpes, que dejaron a Rita en desventaja. Aún así sé que necesito hacerlo mejor para sumar más puntos, no cabe duda que de todos los iniciados soy la más débil, supongo que vivir una vida de tranquilidad sin llamar la atención, en donde la mayoría de las actividades se consideran prohibidas, ayudó a que mi cuerpo necesite mucho más que el de los demás para tener éxito en la iniciación.

Supongo que entrenar mientras los demás pelean en el ring es una manera de mantener mi cuerpo constantemente en movimiento, aunque ya no siento el dolor de los primeros días, he estado exigiéndome más. Sé que podría hacerlo mejor si tuviera la ayuda de alguien que sepa lo que está haciendo pero Cuatro se rehusa a ayudarme. Nuestro pequeño momento en el laberinto de tiro quedó olvidado, ni siquiera puedo asegurar que realmente pasó. Por el momento tendré que seguir practicando sola, Uriah está muy ocupado con las reuniones de concejo como para pedirle que se desvele por mí. Solo espero que mi esfuerzo de resultados antes de que sea demasiado tarde.

Mañana es nuestro primer día libre en la iniciación, las peleas están por concluir. Layla y yo iremos a cenar con el resto de los amigos que hemos hecho aquí. Christina fue muy puntual en recordarme que no hemos podido pasar tiempo juntas, ella no sabe que he aprovechado cada segundo libre para descansar gracias a mi entrenamiento riguroso. Sé que no tiene nada de malo lo que hago y que mis amigos saben de donde vengo y por lo tanto, que no tengo la misma experiencia que ellos pero no quiero que me vean con lástima si hablo sobre lo débil que me siento en comparación con los demás.

"Tris, Layla corran corran" Christina nos espera dando pequeños brinquitos fuera de la sala de entrenamiento. Caminamos con ella hacia el lado contrario del comedor hasta subir unas rampas que llevan hacia el estudio de tatuajes.

"Hoy es nuestro aniversario de tinta" dice Christina dejando escapar un gritito. Entramos al estudio y ahí están Will, Marlene, Lynn y Uriah.

"¿Aniversario de tinta?" Después de pasar casi dos semanas en Osadía me he acostumbrado a ver demasiada piel con tatuajes por todos lados. Mis amigos no son la excepción.

"Hoy hace dos años cuando llegamos aquí, nos hicimos nuestros primeros tatuajes. Habían sido días difíciles, nuestro grupo de iniciados era mucho más pequeño que en el que están ustedes, así que prácticamente peleábamos diario. Después de llorar por los pasillos por el dolor de nuestro músculos, Uriah nos dijo que lo único que podía levantarnos el ánimo era hacer algo que nos reafirmara la decisión que habíamos tomado, así que venimos a tatuarnos" Christina nos señala el símbolo de flamas de Osadía que tiene tatuado en el hombro.

"Desde entonces decidimos que vendríamos cada año a conmemorar el momento en que simbólicamente nos volvimos parte de la facción" dice Will mientras le da un beso pequeño al tatuaje de Christina.

"¿Qué esperan?, escojan el suyo" nos dice Christina a Layla y a mí. Por un minuto me congelo, los tatuajes están prohibidos en Abnegación o por lo menos eso creo. Nunca he visto que nadie los tenga, tal vez alguien que se haya transferido pero aún así no es común. Los tatuajes los escoges basándote en la belleza del diseño y te lo tatúas pensando en la parte del cuerpo en donde se verá mejor, todo sobre eso grita vanidad en volumen para Abnegación.

"Oh por dios siempre había querido hacerme uno. ¿Creen que tengan algún diseño de flores? No es por ofender pero aún no me acostumbro a las flamas y cosas rudas" Layla brinca en dirección a las paredes que están llenas de diseños a elegir.

"¿Qué me dices de ti Tris?, ¿quieres romper un par de reglas?" Uriah tiene una sonrisa traviesa, sigue sorprendiéndome como muchas veces parece leerme la mente. "No puedo" respondo sin titubear.

"¿Por qué no?" Chilla Christina haciendo puchero.

"Bueno, porque no está permitido" le respondo

"¿En Osadía?, aquí todo está permitido cariño" Christina mueve los hombros desinteresadamente.

"Creo que habla de Abnegación amor" Will sonríe tiernamente.

"Agh por favor, ¿no se supone que ahí está prohibido usar cualquier ropa que muestre por lo menos un centímetro de piel? Elige un lugar en donde nunca te lo puedan ver y ya está" Christina me guiña un ojo.

"Bueno, alguien algún día tendrá que verlo" Marlene levanta las cejas de manera burlona.

Los ojos de Christina se abren, como si recordara en este momento que aún no les cuento sobre Robert. Tratando de desviar su atención, camino distraídamente por las paredes llenas de diseños. Libros con cientos de opciones de tatuajes están puestos en unas mesas. Comienzo a hojearlos y me detengo cuando veo un cuervo con las alas estiradas volando. Recuerdo que cuando era niña y mi mamá tenía que bordar para los sin facción, en los días de mucho calor nos llevaba a Caleb y a mí a la pradera detrás de nuestro complejo; ahí nos permitía correr y jugar como niños normales. Caleb y yo perseguíamos a los cuervos que bajaban a tomar agua del riachuelo que pasaba por ahí. El diseño me hace sonreír.

"Que se jodan" me dice Christina "nadie lo va a saber todavía y cuando se entere alguien ¿qué va a hacer?, ¿borrarlo?" Sonríe con risa traviesa.

Realmente estoy pasándomela mejor de lo que esperaba, tatuarme sería un bonito recordatorio de lo que estoy viviendo y Chris tiene razón, nadie realmente tendría por qué saberlo.

"¿Quién sigue?" Preguntan desde uno de los cuartos de tatuaje

"Hola, ¿puedes hacer tres de estos?" Pregunto entrando al cuarto.

"¡Sí, eso chica!" Escucho los gritos de mis amigos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Intento moverme con delicadeza mientras estamos todos sentados en el comedor. Procuro mover lo menos posible mi lado izquierdo, la gasa que cubre mi pecho y clavícula roza la zona del tatuaje. No puedo creer que lo hice, tres cuervos, uno por cada miembro de mi familia. Esto es lo más valiente que me he sentido jamás, tanto que casi me atrevo a venir a cenar sin chamarra, pero creo que aún no he llegado a esos niveles delante de tanta gente. De igual manera me siento feliz, mañana descansamos, puedo ocupar todo el día para entrenar y dormir a una hora más decente. Estoy tan feliz que ni siquiera me afecta que Cuatro esté sentado frente a mí con el ceño fruncido.

Hoy hice por primera vez algo para mí, nada puede arruinar mi buen humor.

"Entonces Tris, ¿no estás olvidando algo?" Christina tiene nuevamente esa mirada traviesa.

"¿El qué?" Contesto sin dar mucha importancia pero rogando por dentro que no sea la plática que estoy intentando evitar.

"¿No crees que te has olvidado de contarnos todo sobre ese prometido que tienes en Abnegación?" Sip, hablé demasiado rápido, sí existía algo que podía arruinar mi buen humor…

TOBIAS POV

Siento como poco a poco la paciencia abandona mi cuerpo, los últimos días de entrenamiento me han dejado agotado y tenso. Eric está encima de mí como nunca antes, las peleas han sido en su mayoría torpes pero no he podido evitar sentirme nervioso de que se repita lo que pasó hace una semana en la primera pelea de Tris. Me tomó toda mi fuerza no entrar a ese ring y sacarla de ahí antes de que le hicieran daño. Sospecho que Eric disfrutó la pelea más que nada, pero no pasaron desapercibidas las miradas que me echaba todo el tiempo. Me di cuenta ese día que tenía que ser mucho más cuidadoso, tengo que cumplir mi promesa de proteger a Tris pero sin acercarme a ella.

Si a eso le sumamos que por el mismo entrenamiento no he podido tomar turnos en la sala de control, la sola idea de que no he vigilado a los líderes de Osadía y las reuniones que tienen con las personas de Erudición me tiene al límite. Zeke no me ha reportado alguna anomalía; por lo menos el hecho de que no han expulsado a nadie en los últimos días me tranquiliza un poco, aunque después de las siguientes dos semanas vienen los primeros recortes y después la etapa más peligrosa, las simulaciones.

Normalmente tener un día libre es una bendición, pero en mi caso temo los minutos que pasan para que sea mañana. Si bien ha pasado ya bastante tiempo desde que supe que mi madre en realidad no había muerto, no es nada fácil tener que hablar con ella. Pero hace dos semanas cuando Zeke me informó sobre las dos personas que expulsaron después de las simulaciones, sabía que no podía prolongar más esta visita. No solamente para recordarle a mi madre que aquí en Osadía habemos quienes se preocupan por la situación, sino también para cerciorarme personalmente que los dos expulsados estén en las mismas condiciones que los demás: completamente ajenos a la realidad en la que viven y sin recordar por qué o cómo llegaron a las calles.

Intento comer tranquilo, sabiendo que después de esto daré un paseo en tren. En un lugar tan ruidoso como Osadía es difícil encontrar un lugar para pensar y aunque aquí dentro tengo el lugar perfecto hoy siento la necesidad de salir y que el viento me pegue en la cara. Me concentro para que el ruido de los iniciados no disturbe mi paz, ¿quién les dijo que era correcto que se sentaran en la misma mesa que yo?, entiendo que Tris se siente aquí, mis amigos parece que la han adoptado pero ¿los demás?, ¿qué tiene que hacer Jason siempre pegado a ella?

Uriah y los demás hablan de su tradición de tatuarse para conmemorar su llegada a Osadía. Después de todo este tiempo de vivir aquí entiendo como muchos tienen una adicción a las agujas y la tinta; Lynn enseña un pequeño conejo que brinca cuando mueve el músculo de su brazo. No me molesta que los osados tengan el 80% del cuerpo tatuado, pero no entiendo cómo pueden llegar a pedir que sus cuerpos queden marcados con las cosas más absurdas que puedas imaginarte. Recuerdo hace un año cuando Uriah nos mostró el pastel osado que se había hecho en la pierna. Para mí los tatuajes son diferentes, tienen un significado profundo. La obra de arte que tengo en la espalda es sagrada para mí, solamente Tori la conoce y eso únicamente porque ella lo hizo, nadie más. Muchas de las chicas de aquí lo han intentado, sé que muchas mueren por verlo e incluso hay apuestas sobre qué puede ser y que tan grande es, pero ninguna lo ha conseguido. Las pocas veces que me he dejado llevar me he mantenido firme en mantener mi playera encima de mí. Mi tatuaje y mierda, mi virginidad es algo a lo que me he aferrado durante cuatro años aquí.

"Entonces Tris, ¿no estás olvidando algo?" Dice Christina. Come más rápido y vete de aquí Cuatro. Le echo una pequeña mirada a Tris, ella contesta desinteresadamente pero noto que está un poco nerviosa.

"¿No crees que te has olvidado de contarnos todo sobre ese prometido que tienes en Abnegación?" La mesa entera se queda en silencio, incluso alguien tira una cuchara. ¿Prometido?, ¿Tris está comprometida?

"¿Qué?" Uriah exclama de manera un poco frenética para mi gusto. Levanto un poco la mirada y Tris me mira fijamente de manera muy breve. Exhala derrotada sabiendo que Christina no va a dejar el tema hasta que esté satisfecha y por una vez, agradezco que sea mi amiga porque sinceramente y muy a mi pesar, este tema me interesa.

"¿Tienes un prometido?" Jason pregunta incrédulo. Ja, acaso estamos los tres pendejos con el corazón en el estómago por enterarnos de esto. Por supuesto que Tris tiene a alguien en casa, por dios solo hay que verla. No había pensado en todo este tiempo que en Abnegación desde el momento en que te conviertes en miembro puedes empezar a cortejar, ahora que sé esto, no sé como no se me había ocurrido que tal vez, por la edad que ella tiene pudiera ser que incluso estuviera ya casada.

"Algo así…" contesta sin entusiasmo. Mi corazón late con fuerza con un poco de esperanza, ¿es que ella no quiere estar comprometida?

"Cuenta" Christina y Marlene dicen al mismo tiempo, sí por favor Tris cuenta. Carajo esto no debería afectarme tanto pero me siento al borde de la locura por no saber.

"Bueno… en Abnegación cuando te conviertes en miembro se espera que te cases y tengas hijos para mantener en movimiento a la facción. Hay algunas excepciones pero no es lo común, y yo, mmm, bueno, yo tengo dos años de haber pasado mi iniciación. Hace unos meses Robert Black fue a la casa de mis padres a pedir permiso para cortejarme" me esfuerzo por mantener la vista en mi plato.

"¿Y?" Christina la invita a seguir hablando.

"Mi padre aceptó, después de eso Robert fue conmigo a pedirme lo mismo. No es común en mi facción que se declinen este tipo de ofertas, además como estoy en mi entrenamiento para convertirme en líder, bueno, mmm, los miembros de nuestro concejo dijeron que tenía que hacer lo posible por presentarme como un miembro ejemplar de mi facción, eso incluye tener una familia…" Marcus, conozco bien las ideas que mi padre tiene sobre lo que un buen abnegado debe ser y hacer. Cuando él creía que yo me iba a quedar en la facción tenía planificado mi trabajo, mi vida, mi esposa y mi futura familia. Una razón más para salir corriendo de ahí y nunca mirar atrás. ¿Obligó Marcus a Tris a aceptar esto que evidentemente no parece ser lo que ella quiere?

"¿Y cómo es él?" Agh Christina ¿a quién mierda le importa?, seguramente es un imbécil insípido, aburrido y completamente correcto. Carajo, ¿estoy celoso de alguien a quien ni siquiera conozco? No, no tengo derecho a sentirme así.

"Abnegado" Tris contesta con amargura. Lo sé y la compadezco, no puedo imaginar que alguien en esa facción sea capaz de manejar el fuego de su mirada y de su espíritu. No puedo dejar de notar la ironía, la única chica que ha llamado mi atención no es de mi facción y además está prometida a alguien más, alguien que no la merece. Chingadamadre la vida es injusta.

"¿Y este supuesto compromiso, qué significa?" Le pregunta Jason.

"¿Ah?" Susurra Tris sin muchas ganas de seguir respondiendo a este interrogatorio, casi las mismas ganas que tengo yo de seguir en esta mesa escuchando esto.

"¿Tienen citas?" Pregunta Marlene.

"No, en realidad lo único que se hace es pasar tiempo juntos haciendo voluntariado y ocasionalmente compartiendo alguna comida hasta que termina el compromiso y se hace la ceremonia de matrimonio"

"Suena tentador" Jason dice burlonamente. Idiota, él nació aquí, por supuesto que aún sin ser miembro oficial él ya ha tenido más citas y experiencias de las que Tris no podría ni empezar a imaginarse.

"Sí, no es muy emocionante supongo…" Tris sonríe pero su sonrisa no llega a sus ojos.

"Tris cuéntanos, ¿Cómo es él?" Christina levanta las cejas, yeap esa es mi señal para irme de aquí. Me levanto y miro por última vez a Tris, ella me mira y siento como mi corazón se rompe un poco. Carajo, cada pequeño recordatorio de que esto que siento está mal, ella no pertenece aquí, no viene para quedarse.

Me paro en las vías del tren esperando a que pase, no entiendo por qué tenía que pasarme esto a mí, carajo no es que antes fuera la persona más feliz del mundo pero esto es demasiado.

Tris POV

Escucho los ruidos de mis compañeros que empiezan a quedarse dormidos. Mi rutina ha sido la misma las últimas noches, esperar a que todos duerman y salir hacia una de las salas de entrenamiento, practicar un par de horas y regresar a descansar un poco antes de empezar el día. Decir que estoy completamente agotada es poco pero vale completamente la pena. Siento que mi cuerpo es más fuerte y se nota durante el entrenamiento. Creo que pasa una hora cuando se escucha un coro de ronquidos estable. Me acuesto completamente vestida entonces solo tengo que salir en silencio de aquí.

Me detengo a tomar un poco de agua mientras limpio el sudor de mi cara. Llevo tres horas aproximadamente en los sacos de boxeo, por desgracia solo puedo practicar golpes y lanzamiento de cuchillos, las armas debo de hacerlo únicamente cuando estemos entrenando todos, imagino que el estar aquí a estas horas no es un problema tan grave pero sí estoy rompiendo el toque de queda, disparar armas solo atraería a alguien y entonces estaría en problemas.

Creo que podría entrenar un poco más pero decido mejor regresar al dormitorio, en unas horas tendremos el día libre y puedo regresar a practicar más sin tener que ser cuidadosa. Limpio todo lo que utilicé y decido dejarme los vendajes de los nudillos, están manchados con un poco de sangre por el esfuerzo de mis golpes. En los últimos días he descubierto algunas maneras de llegar a los dormitorios sin pasar por la fosa que normalmente está llena de personas sin importar la hora.

Como aún es temprano decido tomar una de las rutas largas que he descubierto, camino por los pasillos de piedra escuchando únicamente el eco de mis pisadas. Abro un poco el cierre de mi chamarra, el tatuaje que me hice por la tarde aún me duele cuando roza con la ropa, además no hay nadie aquí lo que significa que puedo permitirme caminar sin tapar la blusa con escote que utilizo y he descubierto, es mejor para entrenar con este clima caluroso que las blusas completas que normalmente uso.

Camino realmente sin fijarme hasta que un ruido de voces distantes llaman mi atención. Estoy en una parte del complejo que no reconozco pero creo que son las bodegas que mencionó Cuatro durante el recorrido. Mi intuición me dice que debo acercarme sigilosamente, al doblar una de las paredes veo a lo lejos las puertas de una de las bodegas abiertas, por ellas entran y salen personas cargando grandes contenedores. No puedo ver su contenido pero alcanzo a percibir que la bodega tiene bastantes piezas acumuladas ahí. Una voz conocida suena del otro lado del pasillo acercándose. El pasillo en el que estoy es afortunadamente uno de los menos iluminados de aquí, me escondo más en las sombras esperando que pasen las personas que caminan hacia la bodega.

"¿Algo más hasta ahora?, han pasado algunos días desde el último reporte de simulaciones aquí, creo que podríamos arriesgarnos a hacer pruebas en mi complejo" dice una mujer, reconozco su voz pero no puedo recordar de dónde.

"La extracción se realizó sin problemas, no tuvimos que hacer control de daños así que supongo que podríamos hacer una en esta facción en los siguientes días" las voces se acercan más a donde estoy escondida, intento fusionarme con la pared solo para sentirme más segura aunque sé que solo podrían verme si dieran la vuelta hacia mi pasillo pero creo que se dirigen hacia la bodega.

"¿Alguna novedad con los iniciados este año?" Pregunta nuevamente la mujer.

"Fuera del hecho de que son una bola de idiotas, aún nada" esta vez reconozco claramente quien habla, Eric.

"Sabes que las señas empiezan a notarse a partir de la segunda etapa. Esta primera en cambio, nos permite evaluar a los miembros que podríamos utilizar para nuestros fines de manera voluntaria y descartar a los que necesitan un poco más de mmm, convencimiento" la segunda voz dice, reconozco a Max el otro líder.

"¿Y la supervisora, cómo vamos con ese tema?" Las voces están mucho más cerca, me atrevo a asomarme un poco y los veo pasar, Max y Eric caminan con ¿Janine?, ¿qué hace la líder de Erudición a estar horas en otra facción?, ¿y por qué pregunta sobre la iniciación?, ¿de qué fines están hablando?

"Un dolor de huevos del que estoy intentando encargarme" le responde Eric, un escalofrío me recorre el cuerpo, están hablando de mí, yo soy la supervisora.

"Déjala ser un poco más, me interesa particularmente ver cómo le va en la segunda etapa" dice Janine de manera fría.

Las voces se alejan y tengo que salir de mi escondite si quiero seguir escuchando, pero lo último que alcanzo a escuchar es algo sobre un cargamento y conteo de no sé qué. Siempre pensé que la manera de interactuar de las dos facciones era extraña, nunca pelean entre ellos como lo hacen las demás, pero tampoco se muestran demasiado amigables. Ahora que lo he visto directamente, creo que siempre han actuado intentando no dar a notar la complicidad que evidentemente tienen. No sé cuánto tiempo más vayan a estar en la bodega pero creo que es mejor apresurarme para que nadie aquí me vea.

Caminé sin fijarme mucho así que no tengo idea de cómo regresar a los dormitorios desde aquí. Comienzo a avanzar por el laberinto de piedra, ¿qué interés puede tener Janine en que yo supervise la iniciación de Osadía?, y lo más importante ¿por qué quiere saber como me va en la segunda etapa de iniciación?. Recuerdo que Cuatro nos dijo que esa etapa tenía que ver con nuestro miedos y dominio de los mismos, pero supongo que tendré que esperar para saber qué es lo que quieren de mí.

Tres risas se escuchan en la esquina delante de mí. No tengo muchas opciones, puedo regresar pero este pasillo solo tiene dos salidas y no sabría por dónde ir después, mi única opción es encontrarme de frente con las voces, son tres hombres y no parece que ninguno sea Eric o Max. Camino intentando verme segura, con un poco de suerte solo sean tres chicos que están pasando el tiempo por el complejo y no reconozcan que soy parte del grupo de iniciados, además a la distancia se escucha el sonido de corriente de agua, lo que significa que estoy cerca del abismo.

"Vaya vaya, qué hace una estirada vagando por los pasillos de una facción a la que no pertenece…" frente a mí tengo a Peter el tercer embajador de Osadía y mi menos favorito, junto a él están dos chicos a los que nunca he visto.

"¿Esta es la estirada?" Uno de los chicos pregunta con desagrado, el otro solo me mira con detenimiento pero no dice nada ni tiene en su rostro la sonrisa malvada que tienen los otros dos.

"Dime estirada, ¿te estás divirtiendo en mi casa?" Peter se acerca a mí y algo en mis entrañas me dice que es peligroso.

"Mmm, no podía dormir y salí a caminar un poco. Estoy regresando al dormitorio Peter" le digo intentando mantener la calma.

"¿Crees que puedes llamarme por mi nombre como si fuéramos iguales?" Peter se acerca demasiado a mí, tanto que puedo sentir su aliento asqueroso en mi rostro. Retrocedo pero su rápido brazo me sostiene con violencia. "¿Vas a algún lado?, te dire qué, por qué no te quedas con nosotros un rato, así podrás conocer un poco más sobre cómo pasamos el tiempo en esta facción para divertirnos" con la mano libre Peter comienza a acariciarme el brazo, subiendo desde mi muñeca hasta mi cuello. Las rodillas me tiemblan y mi estómago está revuelto.

Mi mirada viaja por las tres caras que tengo delante de mí, los ojos de Peter están oscuros y su mirada me hiela la sangre "¡Suéltame Peter" intento soltarme de su agarre pero el solo lo aprieta más.

"¿Qué pasa estirada?, ¿te gusta coquetear pero te da miedo lo que puede pasar después? O es que acaso solo te gusta cuando ese imbécil de Pedrad te mira. Apuesto a que te lo tiraste ya ¿no es cierto?" Los dedos de Peter comienzan a viajar hacia mi clavícula, siento como el terror comienza a apoderarse de mí. Piensa rápido Tris, no hay nadie más aquí, tienes que salvarte tú sola.

Recuerdo uno de los movimientos que he estado practicando los últimos días. Me planto con firmeza y levanto mi rodilla para golpear el abdomen de Peter, el golpe no es tan eficaz pero logro que la sorpresa haga que me suelte. Volteo para correr pero él es más rápido, tira de mi cabello para regresarme a su lado "¿A dónde crees que vas idiota?, Drew agárrala." Uno de los chicos hace un torniquete con mis brazos volteándome para quedar de frente a Peter.

"Wow estirada" dice Peter riéndose con malicia mientras aprieta mi mentón "Debo de confesarte que me gusta rudo, ¿cómo lo supiste?, estoy temblando solo de imaginar qué puedes hacer con esa boca…" comienza a acercar su rostro al mío y solo se me ocurre escupirle. Lanza un gruñido mientras se limpia la cara y me suelta una cachetada que me hace ver estrellas. "A la mierda, sostenla" dice mientras busca algo en su chamarra. Mi mente está a mil por hora, tengo miedo de lo que pueda estar buscando, solo espero que cualquiera que sea el arma que carga y lo que sea que quiera hacerme, sea rápido.

Peter sostiene frente a mí una jeringa con un líquido naranja intenso "¿Te sientes inmaculada no es así?, jódete" Peter comienza a acercar la jeringa a mi cuello.

"Peter no, el líquido no está diluido" dice el chico que se ha quedado atrás todo el tiempo, no sé que sea ese líquido pero por la expresión de su rostro no puede ser nada bueno. El miedo me activa y sé que tengo que luchar más, comienzo a patear apoyando mi espalda al cuerpo de Drew que sostiene mis brazos por detrás, a la mierda no me importa el castigo que puedan ponerme, tengo que salir viva de esto. Comienzo a gritar a todo pulmón.

"Cierra la boca estirada" Peter intenta acercarse a mí pero yo sigo pateando como si mi vida dependiera de eso. Me retuerzo en el agarre de Drew y logro que me suelte, ambos se abalanzan sobre mí mientras sigo gritando. Veo que el tercer chico intenta arrebatarle la jeringa a Peter, este lo empuja con violencia y regresa a mí lado. Todo sucede muy rápido, Peter vuelve a golpearme en la cara solo que esta vez con el puño, Drew sigue forcejando conmigo y siento un raspón en mi brazo izquierdo cuando caigo al suelo, mi chamarra está en algún lado junto a mí desgarrada. Pateo a Peter en el tobillo y este se abalanza sobre mí.

"¡Hey! ¿Qué está pasando aquí?" Alguien grita desde la esquina del pasillo, no puedo detenerme a mirar quién es porque Peter está completamente sobre mí, jeringa en mano. Alcanzo a ver que el tercer chico corre hacía el otro lado. El desconocido corre hacía nosotros y entonces miro quién es. Él debe reconocerme al mismo tiempo porque su cara enseña que quiere matar a alguien.

Cuando está a unos pasos de llegar a nosotros siento el pinchazo de una aguja en mi cuello y un líquido frío que entra en mi torrente sanguíneo. Drew me suelta y mi cabeza golpea contra el suelo, veo como Cuatro levanta violentamente a Peter y lo estrella contra la pared, uno de sus puños golpea su sien repetidamente, estoy a punto de intentar levantarme cuando lo siento, un escalofrío se apodera de mí y mi cuerpo empieza a temblar, siento gotas de sudor por todos lados y mi corazón se detiene al escuchar el grito más desgarrador que jamás había escuchado, Cuatro lo escucha también porque voltea a verme con pánico en el rostro.

Siento como mi cuerpo se congela por dentro, la sangre se vuelve tan pesada que le cuesta circular y mi corazón late más rápido que nunca, empiezo a ver negro pero me aferro a la cara de Cuatro porque sea lo que sea esta oscuridad, es terrorífica y no creo sobrevivir a ella si dejo que me consuma. El grito se prolonga y pienso que si lo escucho un segundo más mi corazón dejará de latir. Cuatro se abalanza sobre mí y la preocupación y angustia en su rostro me atemoriza, prefiero dejar que el terror me consuma antes que verlo sufrir de esta manera, todo se vuelve negro y lo último que escucho es el grito que me perseguirá por el resto de mi existencia y hasta la muerte.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Un olor extraño me despierta. Siento como si un tren me hubiera pasado por encima repetidas veces, mis párpados se sienten pesados y no puedo abrir los ojos. Un dolor punzante no se va de mi garganta. Intento concentrarme en los sonidos a mi alrededor, todo está en completa calma, yo estoy sobre una superficie blanda, una cama ¿quizá?, hay una respiración profunda cerca de mí, alguien dormido, pero solo es una persona, no puedo estar en los dormitorios. Me esfuerzo en abrir los ojos y me arden al ajustarse a la luz del techo.

Cuando logro abrirlos por completo veo que estoy en una sala de la enfermería, tengo mi ropa de entrenamiento puesta y no parece que mi cuerpo esté conectado a alguna máquina. Junto a mi cama en una silla está dormido Cuatro. Intento emitir sonido para preguntar qué fue lo que sucedió pero la garganta me va a explotar de dolor. Intento aclararla y el quejido que sale por mi esfuerzo despierta a Cuatro que se levanta con los ojos muy abiertos sin dejar de mirarme.

"Tris" dice consternado, parece recordar algo y camina a una mesa junto a la cama, me entrega un vaso con agua con un popote "Bebe, te ayudará con el dolor de garganta" nunca he visto a Cuatro tan preocupado como lo parece ahora. Bebo y aunque el dolor sigue ahí, el agua fría me alivia lo suficiente para poder preguntar qué estoy haciendo aquí.

"¿Qu- qué pasó?" Mi voz sale rasposa y apenas como un susurro.

"Pensé que te habías desmayado en el pasillo, te traje a la enfermería en donde tuvieron que sedarte porque no estabas inconsciente solo que no podíamos lograr controlarte. Tengo que avisarle a Marlene que despertaste" Cuatro va a girarse para salir de la habitación pero sin pensarlo tomo su mano que descansa en mi cama deteniéndolo.

"No. ¡Peter!" grito recordando lo que pasó en los pasillos.

"Shh, tranquila" Cuatro acerca la silla en la que estaba dormido y se sienta sin soltar mi mano "Reporté esto, por el momento están en confinamiento. No pueden hacerte daño" dice mientras traza círculos en la palma de mi mano con sus dedos, el movimiento es casi imperceptible pero mi corazón comienza a latir al ritmo de su caricia.

"Cuatro, alguien más estaba en peligro" digo alterada recordando el grito que escuché antes de ver todo negro. Él me devuelve una mirada extraña "el grito, alguien gritaba", su rostro se cae pero sus ojos se vuelven oscuros, está enojado.

"Tris" empieza a decir mirándome fijamente "Nadie más gritaba además de ti" ¿qué?, ¿el grito que escuché y me desgarró el alma venía de mí? Debe de haber confusión en mi cara porque Cuatro suspira y su rostro se relaja.

"Peter te inyecto con suero del miedo. Es el suero que utilizamos aquí para la fase dos de la iniciación. Este induce a tu cerebro para que muestre tus temores ocultos por más profundos que estos estén, te conectamos a una máquina y podemos verlos en tiempo real mientras suceden en tu cabeza" siento como mi cara palidece de recordar el frío y la angustia que sentí con el suero, cómo es que someten a los iniciados esto por más de un mes. Cuatro debe de imaginar lo que estoy pensando porque rápidamente aclara lo que dijo.

"Tris, el suero que nosotros utilizamos está diluido. De esta manera el miedo no te consume y te permite trabajar en él para superarlo. Lo que hizo Peter es imperdonable, te inyectó con suero puro" su rostro vuelve a endurecerse y siento como su mano aprieta la mía. "Tris eso fue muy peligroso, pudiste haber muerto. El cuerpo humano no está diseñado para soportar ese tipo de miedo. Si yo- si yo no hubiera llegado a tiempo… podrías haber sufrido un ataque cardiaco. Tuvimos que sedarte para parar el suero." Cuatro cierra los ojos y suspira. Entiendo lo que dice, entiendo lo peligroso de mi situación y el peligro en el que estuve pero en este momento parece que lo único importante para mí es tranquilizarlo a él.

"Gracias" aprieto su mano e intento que mis ojos demuestren lo agradecida que me siento de que me encontrara. Pasamos no sé cuántos minutos mirándonos a los ojos, pero un pensamiento para por los suyos.

"¿Qué hacías caminando por los pasillos a esa hora Tris?" No parece enojado, solo preocupado. La realidad es que Cuatro salvó mi vida, lo mínimo que puedo hacer ahora es ser sincera con él.

"Mmm. Los últimos días h-h-he estado entrenando por mi cuenta en la madrugada" ahora que lo digo en voz alta siento un poco de pena. Cuatro levanta una ceja como si no entendiera lo que le estoy diciendo. "Escuchaste a Eric, aunque oficialmente no sea iniciada, tengo que lograr un lugar en el ranking para poder continuar aquí"

"¿Es realmente importante que investigues esta facción Tris?, ¿vale la pena todo esto?" Su mirada parece casi suplicante, como si intentara decirme que no hay nada por encima de mi bienestar.

"Es mi trabajo, he luchado duro por esto. No puedo rendirme solo por unos golpes y moretones" de repente me siento enojada. Sé que Cuatro piensa que no soy más que una abnegada débil y por eso no se molesta siquiera en darme algún consejo para mejorar. Pero puedo hacerlo, lo sé y lo he visto en los últimos días.

"No son solo unos golpes y unos moretones. Carajo Tris hoy casi mueres y por qué, ¿porque hiciste enojar a las personas equivocadas?, ¿porque decidiste venir a donde no es tu lugar?" Cuatro se levanta con el rostro rojo, su respiración está agitada.

"¡No morí!, gracias por eso, pero no puedo detenerme ahora que llegue aquí. Esto es más grande, más importante que lo que pueda pasarme a mí." Veo rojo, sé que él no me quiere aquí pero no tiene derecho a decidir por mí lo que puedo o debo hacer. "Sé que este no es mi lugar Cuatro" me río con sarcasmo "pero es el hogar de mis amigos, es el hogar de personas inocentes y si puedo hacer algo para hacer de su hogar un mejor lugar que me lleve el diablo si no lo hago"

"¿Qué crees que puedes hacer tú para solucionar lo que sucede aquí si no puedes defenderte a ti misma? ¡MIERDA!" Cuatro patea la silla tirándola.

La cortina de la sala se mueve descubriendo a Marlene que tiene los ojos muy abiertos "¿Qué está pasando aquí? Nos pregunta a ambos.

"¡Nada!" Respondemos los dos al mismo tiempo.

"Tris, ¿te sientes bien? Tal vez los efectos del sedante te mantengan un poco mareada pero se irá pasando a lo largo del día" yo solo asiento incapaz de abrir la boca por miedo a seguir gritándole a Cuatro. "Cuatro, hay más pacientes aquí, tal vez sea mejor que te retires. En cuanto pasen algunas horas más daremos de alta a Tris" le dice con reproche, él solo baja los hombros y mira al suelo cruzando los brazos.

"No, perdona Marlene. No volverá a suceder. Tris es parte de mi grupo de iniciados técnicamente. Me quedaré hasta que la den de alta" Cuatro recoge la silla y la coloca de nuevo junto a mi cama. Marlene lo mira no muy convencida y después me mira como preguntándome si estoy de acuerdo con esto. Yo solo resoplo.

"Estaré en la recepción, sé que esto es una enfermería pero por favor intenten no matarse, no queremos desperdiciar recursos" me sonríe una vez más y sale de la habitación. Cuatro toma asiento de nuevo y voltea a verme, yo miro hacia el otro lado incapaz de verlo a los ojos.

Pasan algunos minutos cuando escuchó un resoplido, lo miro y está sonriendo "Te hiciste un tatuaje" dice señalando los cuervos en mi pecho. Había olvidado que Drew y Peter arrancaron mi chamarra. "Mi familia" le digo y él asiente.

"No es algo muy abnegado que digamos, ¿qué harás cuando alguien los vea?" Pregunta con ironía.

"Nadie los verá, los estirados utilizamos ropa gigantesca y esta zona" digo señalando mi tatuaje "siempre está cubierta" él resopla. "Alguien los verá" dice con odio, sé que se refiere a Robert, no olvido su rostro cuando Christina mencionó durante la cena mi compromiso. Sé que me percibe como una persona débil, pero no pude evitar que se me rompiera un poco el corazón cuando frunció el ceño como si para él fuera repugnante o increíble que alguien quisiera estar conmigo.

"Nadie los verá" digo enérgicamente, no es que le incumba pero siento la necesidad de darle a entender que no tengo planes de que Robert vea mis tatuajes.

"Si es lo que piensas" resopla

"Es lo que sé" le digo tajantemente.

Cuatro deja caer la cara en sus manos, suspira y después de unos minutos dice "está bien, te ayudaré" yo solo levanto una ceja sin saber de qué está hablando.

"La realidad es que desde hace unos días no lo haces tan mal como al principio. Si estás decidida a pasar la iniciación te ayudaré. Se supone que no debo hacerlo pero técnicamente no eres mi iniciada, te ayudaré a entrenar" dice rascándose la nuca.

"Gracias" es todo lo que puedo decirle, no quiero seguir peleando. No hoy, no con él…


A/N

Bueno, ya se pelearon, ya se arreglaron (más o menos) veamos qué sigue para estos dos…