: Inspirado por los mejores en la actualidad de crossover con dxd.
Dillan97: Estoy consciente de esto, por lo que tome medidas sobre cómo introducir a issei en este capítulo al igual que rías sobre el manejo de poder, aunque de cierta manera de contiene para analizar al enemigo por la manera de pelear de rias.
Miz Dark Hunter: Claro, por lo que tome este capítulo para dar una breve explicación sobre el poder actual de issei, en cuanto a rias por su manera de pelea, es más probable analizar al enemigo antes de ir con todo sin antes de conocer o tener una idea del poder del enemigo.
Capítulo 2: Cazadores?
El sol de la mañana se filtraba suavemente por las cortinas del modesto hotel en el que Issei y Rias habían decidido descansar tras un día lleno de sorpresas y preguntas sin respuesta. Issei parpadeó, tratando de ajustarse al brillo de la luz que apenas iluminaba la habitación. En cuanto empezó a recobrar la conciencia, sintió un peso familiar sobre su lado derecho, algo que no solo lo mantenía inmóvil, sino también bastante consciente de su cercanía.
Un mechón de pelo rojo brillante caía suavemente sobre su rostro, bloqueando parcialmente su visión. Su corazón dio un salto cuando se dio cuenta de quién dormía pacíficamente a su lado, prácticamente abrazada a él: Rias. Su cabello rojo descansaba sobre su pecho, y su piel cálida y desnuda estaba en contacto directo con su cuerpo. No era la primera vez que se despertaba en una situación similar, pero estar en este mundo desconocido le añadía un toque de surrealismo.
Issei tragó saliva, tratando de no moverse demasiado para no despertarla, aunque sus propios pensamientos lo traicionaban. "Este lugar… definitivamente no es Japón ni nada que haya visto antes, pero al menos estoy aquí con Rias…", pensó mientras observaba su rostro tranquilo.
Después de unos segundos, la realidad comenzó a alcanzarlo, y el sonido de las calles comenzaba a colarse a través de la ventana. Recordó los problemas que habían tenido la noche anterior al descubrir que la moneda de este mundo se llamaba Lien y se presentaba en forma de tarjetas coloridas. Sin embargo, con algo de suerte, el dueño del hotel había aceptado sus monedas de oro como pago por la habitación. El castaña agradeció a Ravel de que la chica le dio monedas de oro para practicar un poco la magia de bolsillo junto a Lefay.
Despierta Rias:
Justo cuando intentaba planear el siguiente paso, Rias comenzó a moverse, abriendo lentamente los ojos mientras una leve sonrisa aparecía en su rostro al ver a Issei tan cerca.
—Buenos días, Ise —murmuró, estirándose despreocupadamente y mostrando un aire sereno que hacía que Issei se ruborizó aún más. Al mismo tiempo que los pechos bien formados de la chica rebotada por el estiramiento de la chica.
Mientras Rias terminaba de estirarse, ambos comenzaron a levantarse y a vestirse para enfrentar el día. Sin embargo, la atención de Issei estaba completamente atrapada en cada movimiento de su prometida mientras se ponía su ropa, cada pequeño gesto y cada pliegue de su vestido despertando sus sentimientos con mayor intensidad. Era difícil apartar la mirada; la elegancia y belleza de Rias lo hipnotizaban sin remedio.
Justo cuando terminaba de vestirse, un destello repentino iluminó la habitación desde la mano izquierda de Issei. Sorprendido, miró su palma, donde la Boosted Gear comenzaba a emitir una luz intensa y familiar. Issei sintió un impulso cálido y poderoso recorrer su brazo, y una voz grave y profunda resonó en su mente, una que no había escuchado en mucho tiempo.
—Aibou… parece que he despertado en un buen momento, —la voz de Ddraig, el dragón rojo del Emperador, habló con un tono solemne.
—¡Ddraig! —exclamó Issei, sorprendido y emocionado é que habías quedado en un sueño profundo después de esa batalla… me alegra que estés de vuelta.
Rias también observó la escena con una sonrisa tranquila, comprendiendo lo que significaba el regreso de Ddraig para Issei. Sabía lo importante que era la Boosted Gear para él y todo lo que había pasado junto a su compañero dragón.
—Es un placer verte nuevamente con nosotros, Ddraig —dijo Rias, en su tono respetuosa.
—Gracias, hermana de lucifer — Respondió el dragón —Pero …. al parecer me perdí de varias cosas importantes mientras dormía, siento energía desconocida a nuestro alrededor. — Decía en un tono serio, ya que en el instante que despertó, energía que jamás había sentido hicieron acto de presencia.
Ddraig escuchó con atención mientras Issei y Rias le daban un resumen rápido de lo ocurrido: la máquina de Azazel, el intento fallido de traer de vuelta a los líderes sellados y el inesperado accidente que los había arrastrado hasta este lugar desconocido. Al final, Ddraig permaneció en silencio, asimilando la información. Entonces, el dragón habló con una seriedad poco común.
—Entiendo… Esto explica por qué siento algo tan peculiar en este sitio, —dijo Ddraig con voz profunda, percibiendo la energía que flotaba en el aire—. Aquí, las energías que nos rodean son extrañas… distintas a las que conozco en nuestro mundo. Siento rastros de fuerzas desconocidas mezcladas con las habituales. Es difícil de describir, pero… es como si el flujo de poder aquí estuviera teñido de algo nuevo y antiguo a la vez. Si lo comparamos con las de su mundo, las de su mundo eran menos densas.
Issei frunció el ceño, intentando comprender el significado de esas palabras.
—¿A qué te refieres con "nuevo y antiguo"? —preguntó, mirando su mano y el brillo de la Boosted Gear.
—No puedo estar seguro todavía, —respondió Ddraig—, pero es como si este lugar estuviera influenciado por algo que no tiene comparación en el mundo del que venimos. Energías arcanas y puras, pero también caóticas. Nos encontramos en una tierra que parece fusionar elementos de muchas naturalezas diferentes.
Rias asintió lentamente, procesando sus palabras. —. ¿Hay alguna forma de rastrear esa energía? Quizá podamos encontrar respuestas.
—Es difícil encontrar por donde ir, ya que está por todas partes , es imposible encontrar alguna dirección , —respondió Ddraig. Ya que podía sentir como si la energía fluyera por todas partes, al ser un ser sin cuerpo atado, podía sentir y ver cosas que no se puede cuando tienes un cuerpo.
Explorando la ciudad
Rias e Issei caminaron juntos por las calles adoquinadas de la ciudad, ahora iluminadas por la luz del sol. El contraste con la oscuridad de la noche anterior era sorprendente. La actividad vibrante de la gente llenaba el ambiente: adultos caminando con prisa, cargando bolsas de compras o charlando animadamente, niños corriendo y jugando entre los callejones, y las tiendas abriendo sus puertas, mostrando vitrinas decoradas con artículos que parecían tan modernos como arcaicos.
Issei miraba todo con los ojos muy abiertos, intentando absorber cada detalle. Las estructuras tenían un estilo que parecía salido de un libro de historia, como si la ciudad hubiera sido sacada directamente de una Europa del siglo XIX. Sin embargo, los toques modernos estaban ahí, presentes en postes de luz con paneles luminosos que anunciaban productos o eventos, y en las pequeñas pantallas que algunas personas llevaban en las manos.
—Es como caminar por un manga isekai, ¿no te parece? —comentó Issei, mirando una librería que mostraba extraños volúmenes con títulos desconocidos.
Rias, quien iba de su brazo, sonrió suavemente, comprendiendo la referencia.
—Supongo que, para ti, esto es como vivir en una de esas historias. Aunque debo admitir que este lugar tiene cierto encanto... una combinación de lo viejo y lo nuevo —respondió, mientras sus ojos escarlata examinaban con curiosidad los alrededores.
Pasaron junto a una panadería, donde el aroma a pan recién horneado llenó el aire, atrayendo la atención de Issei. Un pequeño grupo de niños pasaba corriendo cerca, riendo y jugando con una pelota de colores brillantes. Todo parecía tan pacífico que, por un momento, Issei olvidó que estaban atrapados en un lugar desconocido.
—¿Crees que esto sea normal aquí? —preguntó Issei, girando su cabeza para observar una especie de cartel publicitario que mostraba un arma futurista y una figura encapuchada.
Rias lo pensó por un momento antes de responder.
—Es difícil decirlo. A pesar de lo inusual que parece todo, hay una sensación de… cotidianidad. Quizá este lugar no sea tan diferente a lo que conocemos, pero está claro que sus fundamentos son únicos. —Luego, con un tono más juguetón, añadió—: Y si esto fuera un manga isekai, tú serías el héroe con un harem que debe salvar el día, ¿no? — dijo la princesa carmesí de manera juguetona.
Issei se sonrojó de inmediato.
—¡O-Oye! No lo digas tan en serio, Rias. Aunque ahora que lo mencionas… —Su expresión se volvió más seria mientras reflexionaba—. Si estamos aquí, ¿significa que algo salió mal con la máquina de Azazel?
Rias apretó suavemente su brazo, como para recordarle que estaba a su lado. No tiene que cargar la sensación de culpa solo. Si bien tanto issei y vali fueron uno de los tantos que estuvieron en la fila del frente durante la liberación de Trihexa, por parte de issei cargaba con la culpa de no haber podido dar más, si hubiera sido más fuerte, ningún líder habían sacrificado para sellar a la bestia.
Issei y Rias avanzaban por las animadas calles, su mirada capturando cada detalle del peculiar entorno. Aunque el diseño de la ciudad evocaba un aire del viejo mundo europeo, los toques modernos, como las luces y las pantallas intercaladas, recordaban a ambos que este lugar tenía su propia identidad.
—Es increíble que incluso las letras sean similares al inglés —comentó Rias con una sonrisa, mientras observaba los letreros y escaparates.
Issei rió nerviosamente, rascándose la nuca.
—Bueno, eso te da ventaja. Yo solo reconozco lo básico, pero con tu ayuda, seguro podemos entender lo que necesitamos.
Rias rodó los ojos, aunque su sonrisa se mantuvo.
—A veces me pregunto cómo logras aprobar inglés en la academia.
—Con mucho esfuerzo... y un poco de suerte —admitió Issei con un encogimiento de hombros, arrancándole una ligera carcajada a Rias. Sin decir que antes de su muerte por su primera novia, su fuente de estudio del inglés era ver ciertos vídeos junto a sus amigos Matsuda y Motohama de contenido explícito.
Tras obtener indicaciones de un amable transeúnte, ambos tomaron rumbo hacia la biblioteca más cercana. El ambiente relajado les permitió entablar una conversación más personal.
—Issei, ¿cómo te has sentido últimamente? —preguntó Rias de pronto, su tono más serio mientras lo miraba de reojo.
—¿Eh? ¿Por qué lo preguntas? —respondió Issei, levantando una ceja, aunque su expresión rápidamente cambió a una más reflexiva—. ¿Es por los sellos?
Rias asintió.
—Sí, han pasado muchas cosas desde la batalla contra Trihexa. Tu cuerpo soportó demasiado poder. Gran Rojo, Ophis... Son fuerzas que exceden cualquier límite, y aunque sigues siendo tú, me preocupa lo que pueda pasar si los sellos se rompen.
Issei bajó la mirada hacia su mano izquierda, donde sentía la ligera vibración de las runas inscritas en su piel.
—Al principio fue extraño, como si algo dentro de mí estuviera luchando por salir. Pero ahora... —apretó el puño, tratando de sentir alguna reacción—. Siento que tengo más control, aunque sé que los sellos son los que están haciendo el trabajo pesado.
—Eso es gracias a Rossweisse y su habilidad con las runas —dijo Rias con un suspiro—. Sin esos sellos, tu cuerpo habría colapsado. No quiero ni imaginarme lo que hubiera pasado. Si no fuera por las runas de la Valquiria de tienda de 100 yenes, cualquiera que estuviera dentro del rango de issei habría quedado inconsciente y abrumado por el poder que liberaba sin control de issei.
Hasta que no se vuelva a estabilizar, esos sellos no sería removidos del cuerpo de issei, tanto Rosseweise, Rias y Akeno podían liberar esos sellos, puesto que la valquiria dio el hechizo para removerlos, sea todas o una por una con el tiempo.
el dúo llegó a las puertas de una imponente biblioteca. Su diseño era una mezcla de arquitectura clásica con detalles modernos, exactamente como el resto de la ciudad. Entraron con una mezcla de curiosidad y determinación, listos para buscar las respuestas que tanto necesitaban.
Adentrándose en la biblioteca, Issei y Rias se encontraron rodeados de altos estantes llenos de libros organizados meticulosamente. La arquitectura del lugar combinaba lo clásico con lo moderno: vitrales que dejaban pasar la luz natural y estanterías iluminadas con suaves tonos neón. El ambiente era tranquilo, con algunos lectores dispersos entre las mesas de madera oscura.
Rias caminó entre los estantes con elegancia, sus dedos acariciando los lomos de los libros mientras seleccionaba aquellos que parecían contener información sobre la historia y geografía del lugar. Issei, mientras tanto, se esforzaba en buscar títulos que pudiera entender, aunque los nombres en algunos libros le parecían demasiado complejos.
—Aquí hay algo interesante —dijo Rias mientras tomaba un libro titulado "Historia de Remnant y sus Reinos". Con una sonrisa de satisfacción, lo añadió a la pila que llevaba en los brazos.
Issei, por su parte, agarró un libro más delgado con un título simple: "Guía Básica de Remnant para Principiantes".
—Este debería ser más mi estilo... No quiero que mi cabeza explote con tanta información complicada —murmuró para sí mismo.
Ya instalados en una mesa, Rias sacó un par de lentes para lectura y se los puso con una gracia que dejó a Issei embobado. La pelirroja podía ser atractiva tanto de manera coqueta o tranquila. Aunque ya es redundante preguntarse a sí mismo, pero para issei era difícil de creer tener a la chica de lado de él como su prometida, no solo Rías, sino las demás.
Mientras Rias avanzaba página tras página con fluidez, Issei se encontraba luchando por mantener el ritmo. Apenas había terminado la primera página de su libro cuando Rias ya estaba en el capítulo tres del suyo.
—Esto es injusto... ¿Cómo puedes leer tan rápido? —protestó Issei, intentando concentrarse.
Rias levantó la vista de su libro y le dedicó una sonrisa divertida.
—Supongo que es la ventaja de haber pasado más tiempo en bibliotecas estudiando historia y tácticas. Pero no te preocupes, Ise. Lo importante es que entendamos algo de este mundo juntos, no quién lee más rápido.
Issei bufó, resignado, pero no pudo evitar mirarla con admiración. Su prometida no solo era hermosa, sino también increíblemente inteligente y dedicada.
Mientras ambos leían, Rias comenzó a hacer anotaciones mentales sobre los reinos de este mundo: Vale, Vacuo, Mistral y Atlas. Cada uno parecía tener una estructura política y social distinta, además de mencionar algo intrigante sobre las academias de cazadores.
Issei, en cambio, se encontró con un apartado que mencionaba brevemente los Grimms. Aunque el texto era sencillo, la descripción de estas criaturas lo hizo estremecerse.
—Así que esos monstruos que enfrentamos son una amenaza constante en este mundo...
—¿Qué dices, Ise? —preguntó Rias, levantando la vista de su libro.
—Los Grimms. Aquí mencionan que son atraídos por las emociones negativas como el miedo y el odio. No sé si es peor enfrentarlos o tratar de vivir sabiendo que siempre podrían aparecer de la nada.
Rias asintió, pensativa.
—Es un concepto interesante. Parece que este mundo tiene un equilibrio distinto al nuestro. Será crucial que aprendamos más si queremos sobrevivir aquí y encontrar una manera de regresar.
La conversación quedó en pausa mientras ambos continuaban sumidos en sus lecturas, con Rias avanzando a pasos agigantados y un Issei algo frustrado, pero decidido a entender lo suficiente para proteger a su amada en este desconocido mundo.
Rias hojeaba un libro tras otro, sus ojos captando con rapidez la información esencial mientras su mente trazaba paralelismos entre lo que leía y su propio mundo. Las páginas describían no solo a los humanos, sino también a los faunus, aquellos que, según el texto, compartían características animales en sus cuerpos. La mención de los faunus hizo que Rias recordara inmediatamente a la chica llamada Blake, con sus orejas de gato y su comportamiento cauteloso.
—"No son humanos en su totalidad..." —susurró para sí misma, reflexionando.
El libro también hablaba de los cazadores y cazadoras, protectores entrenados para enfrentar a las criaturas conocidas como Grimms. Según la lectura, estas entidades eran la manifestación física de emociones negativas, un concepto que intrigó a Rias profundamente.
—"Es como si lo sobrenatural y lo natural convivieran abiertamente aquí..." —comentó, cerrando el libro que tenía en manos.
Issei, que se encontraba ojeando otro libro sin mucho éxito, levantó la mirada al escucharla.
—¿Qué dices, Rias? —preguntó, inclinándose hacia ella.
Rias se quitó sus lentes de lectura con elegancia, mirando a Issei con una mezcla de fascinación y preocupación.
—Este mundo es... interesante. Aquí no se oculta lo extraño o lo diferente como en el nuestro. Humanos, faunus, cazadores, Grimms... todo parece formar parte de una sola realidad.
Issei frunció el ceño, intentando procesar lo que Rías decía.
—Entonces, ¿es como si las facciones sobrenaturales en nuestro mundo fueran conocidas por todos aquí?
Rias asintió lentamente, pero sus ojos mostraban una sombra de incertidumbre.
—Algo así, pero aún necesito entender más. Este lugar es diferente, y cuanto más leo, más claro me queda que nuestras reglas no se aplican aquí.
Ambos se sumieron en un breve silencio, roto sólo por el sonido de las páginas siendo pasadas. Rias no podía evitar sentir una inquietud creciente; este mundo parecía lleno de maravillas, pero también de peligros que aún no podían prever.
La lección de Rias: Clase sobre Remnant
La escena cambió drásticamente en la imaginación de Issei, transformándose en una sala de clases al estilo chibi. Rias, ahora con una bata de maestra, sostiene un puntero mientras se paraba frente a un gran pizarrón que había aparecido mágicamente. Dibujos toscos pero adorables de reinos, cazadores y faunus decoraban la superficie del pizarrón.
—¡Bienvenido, Issei, a la clase de Introducción a Remnant! —anunció Rias con entusiasmo, empujando sus lentes de lectura sobre su nariz mientras sonreía con autoridad.
Issei, en versión chibi y vestido con un uniforme escolar exageradamente formal, se sentó en un pupitre diminuto con un cuaderno abierto y un lápiz gigante.
—¡Sí, maestra Rias! Estoy listo para aprender... creo. —respondió, asintiendo vigorosamente mientras el lápiz casi se le caía de las manos.
Rias señaló el primer dibujo, que mostraba cuatro reinos con nombres escritos con letras grandes y mal decoradas: Vale, Vacuo, Atlas y Mistral.
—Este mundo tiene cuatro reinos principales, cada uno con su cultura, economía y estilo de vida único. Por ejemplo, Atlas es el reino más avanzado tecnológicamente, mientras que Vacuo... bueno, parece ser el primo desordenado de los demás. —Explicó con una mezcla de seriedad y humor.
Issei levantó la mano, todavía asintiendo rápidamente.
—Entonces, maestra Rias, ¿eso significa que si vamos a Atlas encontraremos robots y esas cosas geniales?
Rias golpeó ligeramente el pizarrón con su puntero, haciendo un sonido exagerado.
—¡Correcto, Issei! Pero no olvides que cada reino tiene su propio sistema de defensa y... ¡oh, los cazadores y cazadoras! —Rias giró el pizarrón, mostrando ahora figuras chibis de cazadores con armas transformables.
—Ellos son los protectores de la humanidad, entrenados en academias especializadas. —dijo Rias, mientras dibujaba un adorable Grimm siendo derrotado por un cazador chibi con un arma desproporcionadamente grande.
Issei aplaudió como un niño emocionado.
—¡Quiero ser uno de ellos! ¡Se ven geniales!
Rias suspiró, cruzando los brazos.
—Eso no será tan fácil, Issei. Primero debemos entender cómo funciona su tecnología. Mira esto... —Rias cambió de página en el pizarrón, mostrando un dibujo chibi de Blake con un enorme moño.
—¡Los faunus! —exclamó, señalando las orejas de gato de Blake. —Son como los híbridos de este mundo. Aunque no todos los humanos los aceptan.
Issei ladeó la cabeza.
—Entonces... ¿Blake es como una Koneko de aquí?
Rias lo miró con una sonrisa cansada, pero se mantuvo en su papel de maestra.
—Algo así, Issei, pero más seria. Ahora presta atención a esta última parte: los Grimms. —Rias señaló con dramatismo un dibujo de un Grimm que parecía más adorable que aterrador.
—Esas criaturas son atraídas por las emociones negativas y son la razón por la que los cazadores existen.
Issei levantó la mano otra vez.
—Entonces, si estoy muy feliz... ¿los espanto?
Rias se quedó en silencio un momento, y luego, su expresión se volvió completamente chibi de irritación, con una gran gota en la cabeza.
—¡No funciona así, Issei!
Ambos quedaron en silencio por un momento, y luego la escena chibi desapareció, volviendo a la normalidad en la biblioteca. Rias soltó un suspiro, mientras Issei reía tontamente.
—Deberías ser maestra, Rias. Esa explicación estuvo genial. —comentó Issei, aún imaginándome con el puntero en mano.
—Si supieras cómo me agotas a veces... —respondió ella con una sonrisa. Recordando las clases de etiqueta que el castaño recibió por parte de su madre Venelana y su cuñada Grayfia.
Tras terminar su "lección" en la biblioteca, Issei y Rias decidieron devolver los libros que habían usado. Mientras caminaban hacia el mostrador, escucharon fragmentos de conversaciones de otros visitantes de la biblioteca. Algunas palabras llamaron la atención de Rias, haciendo que sus pasos se detuvieran de repente.
—¿Escuchaste sobre los ataques recientes? Los Grimms están apareciendo más cerca de las ciudades últimamente... —murmuraba un hombre con aspecto de investigador a su compañero.
—Sí, pero también dicen que un grupo de faunus del White Fang está causando problemas en los que el White Fang ha estado robando tiendas de Dust en la región. —respondió su compañero, ajustándose las gafas.
Rias entrecerró los ojos, conectando rápidamente esta información con lo que Blake les había mencionado la noche anterior.
—Issei, ¿escuchaste eso? —susurró, volviendo la cabeza hacia él.
Issei, distraído mientras admiraba el diseño de los libros en el estante, tardó en reaccionar.
—¿Eh? ¿Qué pasó?
—Hablan de saqueos del White Fang. Parece que están detrás del Dust. Esto podría estar relacionado con lo que ocurrió con Blake. —Rias lo tomó del brazo y lo acercó para que escuchara mejor.
El otro hombre del grupo continuó hablando.
—Pero, ¿por qué Dust? Es obvio que lo están acumulando para algo grande. Aunque nadie sabe qué intentan lograr.
Issei frunció el ceño, intentando comprender la gravedad del asunto.
—¿Crees que lo que vimos anoche esté conectado con esto? —preguntó en voz baja a Rias.
—Es posible. Si ese grupo está activo cerca, podría ser peligroso quedarnos mucho tiempo en esta área. —respondió ella, su expresión preocupada. Si bien no representaban un problema para ellos. Pero tanto sus habilidades como las de issei estaban por encima de lo que se podía leer en los libros. Pero el problema es sobre salir, ya que no existen faunos con características dragones, o tan siquiera una explicación sobre sus habilidades, podría pasar como semblanzas, pero hasta qué punto?.
Después de salir de la biblioteca, Issei y Rias caminaban por las calles de la ciudad con un aire de incertidumbre. Aunque ahora poseían un conocimiento básico sobre este mundo y sus habitantes, seguían atrapados en un mar de preguntas sin respuesta.
—Esto no tiene sentido… —murmuró Issei, mirando al frente mientras caminaban. Las luces de la ciudad brillaban por encima de ellos, proyectando sombras largas sobre las viejas calles adoquinadas. A pesar de la brillante tecnología y las enormes pantallas que adornaban los edificios, había algo en el aire que les decía que seguían muy lejos de su hogar.
Rias, que caminaba a su lado, miró pensativa. Las calles estaban llenas de personas, y aunque este mundo era fascinante, seguía siendo un enigma. No había indicios de algo que sugiriera que existiera una forma de viajar entre mundos, y aunque los libros contenían información sobre todo lo relacionado con la magia y las criaturas de este lugar, nada mencionaba sobre portales o hechizos para regresar a otro mundo.
—Lo único que sabemos es que necesitamos encontrar más información —respondió Rias, su voz cargada de frustración pero también de determinación. Sus ojos brillaban con la misma intensidad que siempre, una mezcla de confianza y ansiedad. Aun así, la realidad era que no tenían ningún punto de partida claro.
Issei asintió, claramente preocupado, mientras observaba el entorno. Las estructuras imponentes de la ciudad estaban llenas de tecnología avanzada que no conocían, pero a pesar de las pantallas flotantes y la energía que irradiaba el lugar, no había señales de una forma de regresar a casa. —Lo que no entiendo es cómo, si hay tanta tecnología, no existe algo que nos pueda ayudar con… ya sabes, regresar.
Rias frunció el ceño al escuchar la duda de Issei. —Tal vez la respuesta no está en la tecnología... —dijo, pensativa. —En este mundo, todo está muy interconectado. Tal vez la clave esté en la magia o incluso en las criaturas que habitan este lugar. Recordemos a Blake, esa chica de orejas de gato. Ella parecía saber más de lo que dejó entrever.
—¡Tienes razón! —exclamó Issei de repente, sintiendo que un destello de esperanza se encendía en su pecho. —Si los cazadores y las criaturas como los Grimm son parte de este mundo, tal vez haya algo que nos pueda ayudar. ¿Quién sabe? Quizás uno de esos cazadores tenga alguna idea sobre cómo viajar entre mundos.
Tras caminar por un buen rato, procesando la información adquirida, tanto Issei como Rias empezaban a calmarse un poco. Ambos se encontraban en una plaza tranquila, lejos de las aglomeraciones, cuando de repente un rugido ensordecedor rompió el silencio. A la distancia, escucharon los gritos de pánico de las personas, y a lo lejos, una multitud corría hacia ellos.
—¿Qué está pasando? —preguntó Issei, frunciendo el ceño mientras miraba alrededor, notando la tensión en el aire.
Rias, mirando hacia el cielo, vio la enorme sombra que se cernía sobre la ciudad. Era un Grimm, pero no uno cualquiera. Era The Nevermore, una criatura de enormes proporciones que se destacaba por su figura aviar. Su aspecto recordaba a un cóndor, pero con detalles que la hacían mucho más imponente y aterradora. La estructura ósea blanca en su rostro le daba un aire de muerte inminente, y sus ojos rojos brillaban con una intensidad espeluznante.
—¡Es un Nevermore! —exclamó Rias, identificando al monstruo por la descripción en los libros que había leído en la biblioteca. Sin perder tiempo, se giró hacia Issei—. ¡Debemos hacer algo, rápido!
Issei estaba listo para intervenir, pero antes de que pudiera actuar, cuatro cazadores de aspecto decidido llegaron a toda velocidad, posicionándose frente al Nevermore. Los cazadores, con sus armas y semblante de expertos, comenzaron a enfrentarse contra el monstruo con una agilidad y destreza impresionantes. Sin embargo, el Nevermore no era una criatura común, y su tamaño y poder demostraron ser una amenaza considerable.
Rias y Issei, sabiendo que la situación era peligrosa, decidieron que su prioridad debía ser proteger a los civiles. Mientras los cazadores luchaban, Issei y Rias comenzaron a mover a las personas hacia lugares más seguros, evitando que se quedaran en medio de la pelea.
A medida que ayudaban a la gente, Issei no podía evitar observar el enfrentamiento entre los cazadores y el Nevermore. El monstruo aleteó con fuerza, enviando ráfagas de viento que derribaron a dos de los cazadores, dejándolos fuera de combate. Los otros dos continuaron luchando, pero era evidente que la balanza comenzaba a inclinarse a favor de la criatura.
Rias frunció el ceño, dándose cuenta de que el poder del Nevermore estaba superando la resistencia de los cazadores. El monstruo parecía estar disfrutando del combate, y su ferocidad solo aumentaba.
—No podemos dejar que sigan luchando en estas condiciones —dijo Rias, dispuesta a intervenir, pero algo la detuvo.
A medida que el Nevermore alzó nuevamente sus alas, un fuerte viento azotó el área, y con ello derribó a los cazadores que aún luchaban, dejándolos fuera de combate. La escena era tan caótica que Issei y Rias se dieron cuenta de que no podían hacer nada para detener a la criatura sin poner en riesgo a los civiles y a los propios cazadores.
Rias miró a Issei, quien asintió, sabiendo que no había opción: tendrían que esperar el momento adecuado para actuar. Pero mientras tanto, su prioridad debía ser proteger a las personas.
Issei no dudó ni un segundo al ver cómo los cazadores estaban perdiendo terreno. Sin pensarlo más, cerró los ojos y concentró su energía. En el momento en que sus manos se alzaron hacia el cielo, una luz brillante envolvió su cuerpo, y la poderosa armadura de Balance Breaker comenzó a formarse a su alrededor. El suelo tembló ligeramente por la liberación de poder, y con un resplandor cegador, la armadura se completó.
El sonido metálico de la armadura resonó mientras los propulsores en su espalda se activaban con un zumbido eléctrico, emitiendo una presión que hizo que el aire alrededor de él se moviera. En un instante, Issei fue impulsado hacia adelante, avanzando a una velocidad impresionante.
Con un simple impulso, aterrizó frente al Nevermore. La criatura se giró hacia él con sus ojos rojos brillando intensamente. Issei, sin perder el ritmo, observó la monstruosa figura del grimm con una expresión despectiva.
—Vaya, de cerca te ves aún más feo. —comentó Issei, sacudiendo la cabeza como si estuviera molesto por la visión de la criatura.
El Nevermore, al oír las palabras de Issei, dejó escapar un grito estridente, como si se sintiera provocado, sus enormes alas batiendo con fuerza, levantando una poderosa ráfaga de viento que hizo que el suelo temblara nuevamente.
Rías, sorprendida por la rapidez de Issei, observó con una mezcla de admiración y preocupación. Aunque sabía lo que él era capaz de hacer, en cualquier momento de que si llegase a necesitar liberar una o más sellos estaría lista para que su prometido pueda hacer frente.
A lo lejos, los cazadores, aún recuperándose del ataque previo del grimm, miraban sorprendidos por la llegada de Issei en su forma de Balance Breaker. Estaban agradecidos, pero al mismo tiempo sabían que el combate recién comenzaba. El Nevermore no iba a ser fácil de derrotar.
El grimm, con un rugido de furia, lanzó un ataque con sus enormes alas, creando una onda de choque dirigida hacia Issei. Sin embargo, Issei, con su velocidad mejorada y la armadura que aumentaba su poder, esquivó el ataque con agilidad.
—¿Eso fue todo? ¡Vamos, me está dando sueño! —exclamó Issei con una sonrisa confiada mientras se preparaba para atacar.
ssei, con una sonrisa confiada, cargó rápidamente unos cuantos boost con la energía del Boosted Gear, y apuntó directamente al gigantesco Nevermore que se aproximaba. Un resplandor intenso rodeó su brazo izquierdo cuando descargó un poderoso Dragon Shot. El rayo de energía, cargado con toda la fuerza de su armamento, voló a gran velocidad, impactando de lleno en el pecho del grimm.
El Nevermore fue lanzado hacia atrás por el impacto, retrocediendo varios metros, causando que las estructuras cercanas crujieran bajo la presión de la energía. A pesar del golpe, el monstruo no tardó en recuperarse. Se alzó con furia, y el estruendo de sus enormes alas al batirlas hizo temblar el aire. Sin embargo, el daño causado por el Dragon Shot era innegable: varias edificaciones cercanas se habían derrumbado a su paso, dejando una estela de caos tras la colisión.
"¡Vaya, este tipo tiene una resistencia increíble!" pensó Issei, mientras observaba al grimm sacudirse, aparentemente sin mucho daño, aunque la fuerza de su ataque había causado un gran destrozo en los alrededores.
El Nevermore, enfurecido por el golpe recibido, comenzó a girar sus alas con fuerza, tomando velocidad a medida que se lanzaba hacia Issei con la intención de devorarlo de un solo bocado. Con un rugido ensordecedor, el grimm atravesó el aire, sus afiladas garras extendidas hacia su objetivo. Issei, confiado en sus reflejos, intentó esquivar el ataque, pero el monstruo era más rápido de lo que había anticipado.
En el último momento, antes de que Issei pudiera moverse por completo, el grimm utilizó sus enormes alas para golpearlo de costado. El impacto fue brutal, enviando a Issei a volar por los aires con tal fuerza que parecía que lo mandaría directo al suelo. La fuerza del golpe lo hizo perder el control por un momento, pero en cuanto su espalda estuvo a punto de impactar el suelo, los propulsores de la Boosted Gear cobraron vida.
Con un resplandor brillante, los pequeños propulsores en la parte trasera de su armadura se activaron, frenando su caída y permitiéndole estabilizarse a pocos metros del suelo. Issei aterrizó con un movimiento rápido y preciso, como si hubiera planeado cada segundo, sus pies tocando el suelo con firmeza mientras levantaba la cabeza, visiblemente enfadado pero aún de pie.
"¡Vaya, casi me agarras, feo!" exclamó Issei, respirando con pesadez, pero sin mostrar temor en su rostro. "No esperaba que usaras ese golpe como distracción... pero no lo conseguirás de nuevo."
El Nevermore, al ver que su ataque había fallado, se elevó nuevamente en el aire con un batido de alas, volviendo a girar para prepararse para un nuevo ataque. Issei, por su parte, ya había recuperado su compostura, listo para enfrentar lo que viniera, mientras Rias observaba desde atrás, decidida a apoyar a su prometido en el momento justo.
Rias alzó sus brazos, generando varias esferas de energía de destrucción que comenzaron a flotar a su alrededor como un pequeño sistema planetario. Su mirada se clavó en el Grimm con determinación.
—¡Issei, mantén su atención unos segundos más! —gritó con autoridad, sus manos iluminadas por el poder destructivo de su clan.
Issei, entendiendo perfectamente el plan, impulsó sus propulsores y voló directamente hacia el Grimm. La criatura lanzó un grito gutural al intentar golpearlo con sus alas, pero el diablo acorazado lo esquivó con facilidad, manteniéndose a corta distancia para distraerlo.
—¡Oye, aquí estoy, grandulón! ¡Te falta mucho para atraparme! —se burló Issei, mientras hacía maniobras rápidas para esquivar los ataques del Grimm.
Aprovechando la apertura, Rias lanzó una de sus esferas de destrucción. La energía golpeó al Grimm directamente en un costado, haciendo que este se tambaleara y rugiera de dolor. Más esferas siguieron su curso, golpeando al Grimm repetidamente y logrando debilitarlo.
—¡Rias, lo tienes! ¡Voy a rematarlo! —exclamó Issei mientras ascendía rápidamente hacia el cielo, su armadura brillando intensamente.
—¡Ten cuidado, Ise! —respondió Rias, concentrándose en mantener la ofensiva.
Issei alcanzó la altura deseada y activó el modo Torre, transformando su armadura en una versión más masiva y resistente. Los propulsores en su espalda se intensificaron, emitiendo un rugido ensordecedor mientras descendía como un meteoro hacia el Grimm.
—¡Esto es por meterte con mi cita, desgraciado! ¡Boosted Gear Scale Mail: Impacto Dragón! —gritó mientras su figura caía con una velocidad increíble, la armadura aumentando su masa y fuerza en el descenso.
El Grimm intentó alzar vuelo para esquivarlo, pero estaba debilitado por los ataques de Rias. El impacto fue demoledor. El peso combinado de la armadura y la fuerza de Issei aplastaron al Grimm contra el suelo, creando un cráter en el lugar. Una nube de polvo y escombros se levantó, cubriendo la escena.
El Grimm, aunque gravemente herido, seguía mostrando una resistencia asombrosa. Incluso después del último ataque combinado, logró levantarse tambaleándose, emitiendo un rugido ensordecedor.
—¡Este monstruo no sabe cuándo rendirse! —dijo Issei, aún envuelto en la energía roja de su armadura, claramente frustrado pero sin señales de agotamiento.
El Grimm, con lo que quedaba de sus alas, generó una ráfaga más fuerte que antes, levantando escombros y polvo mientras se impulsaba hacia Issei a una velocidad impresionante.
—¡Boost! ¡Boost! ¡Boost! —La Boosted Gear respondió al instante, multiplicando su poder.
Issei se lanzó de frente hacia el ataque del Grimm, sin titubear. Al colisionar, bloqueó las garras de la criatura con ambas manos, creando una onda expansiva que agrietó el suelo bajo ellos.
Rias, observando desde el suelo, notó que la bestia estaba desesperada. Aprovechando el momento, conjuró una serie de pequeñas esferas de destrucción que comenzaron a rodear al Grimm, atacándolo desde todos los ángulos.
—¡No vas a escapar de esta! —gritó Rias mientras las esferas explotaban simultáneamente, dañando aún más al monstruo.
Issei, aprovechando que el Grimm tambaleaba por el impacto, activó sus propulsores y se colocó directamente sobre él.
—¡Hora de terminar esto! —exclamó, canalizando más energía en la Boosted Gear.
—¡Boost! ¡Boost! ¡BOOST!
Las alas del Grimm intentaron defenderlo, pero estaban demasiado dañadas. Issei lanzó un Dragon Shot cargado directamente contra su cabeza, forzándolo a retroceder.
Rias alzó la voz:
—¡Acaba con él, Issei!
Sin dudarlo, Issei se elevó al cielo y concentró toda su energía en un puñetazo.
—¡Boosted Gear Scale Mail: Solid Impact!
Con un impulso imparable, Issei descendió y golpeó al Grimm directamente en su pecho, enterrándolo profundamente en el suelo. Una explosión de energía destruyó los alrededores, dejando un cráter aún más grande que el anterior.
El Grimm, derrotado, comenzó a disolverse en motas negras, dejando el área en completo silencio.
Issei aterrizó suavemente junto a Rias, todavía en su modo Scale Mail.
—Pensé que sería fácil, pero resultó ser más resistente de lo que esperaba, —comentó, mirando los restos del Grimm desaparecer.
Rias suspiró, dejando caer las manos a los costados mientras disipaba su magia.
—Si esto es lo que llaman una amenaza común aquí, será mejor que nos preparemos para lo que venga después.
Los cazadores heridos miraban con asombro al dúo, todavía incrédulos de cómo habían logrado lo que parecía imposible.
Rias sonrió, mirando a Issei.
—Al menos no tenemos que preocuparnos de que pierdas tu toque, Issei.
—¡Claro que no! —respondió él con confianza.
Sin embargo, la victoria no había sido limpia: los alrededores estaban gravemente dañados, con escombros esparcidos por las calles y varios edificios con agujeros o paredes colapsadas. La buena noticia era que no se habían perdido vidas civiles gracias a los esfuerzos de Issei, Rias y los cazadores.
Issei observaba el panorama con cierta incomodidad, rascándose la nuca mientras veía los daños.
—Bueno, al menos lo derrotamos… —dijo, intentando aligerar la situación, aunque su tono de voz delataba la culpa que sentía.
Rias, en cambio, mantenía una mirada más serena mientras su energía destructiva comenzaba a disiparse por completo. Se cruzó de brazos, observando cómo los cazadores que habían quedado fuera de combate se levantaban con esfuerzo y comenzaban a coordinarse para evaluar la situación.
—Los bienes materiales se pueden reparar, Issei. Lo importante es que todos están a salvo —le respondió, su tono calmado pero firme.
Uno de los cazadores se acercó, aún algo aturdido pero con una sonrisa de agradecimiento en el rostro.
—Gracias por su ustedes no habríamos podido detenerlo a tiempo. Fue impresionante —dijo, inclinando levemente la cabeza en señal de respeto.
Issei sonrió con cierta timidez, mientras que Rias ofreció una leve reverencia, manteniendo su postura elegante.
—Simplemente hicimos lo que era necesario —respondió Rias, con un tono diplomático.
La conversación fue interrumpida por el sonido de vehículos aproximándose. Los refuerzos habían llegado: un equipo de reparaciones y más cazadores con equipo especializado comenzaron a descender, evaluando los daños y ofreciendo apoyo a los civiles.
Entre el bullicio, otro cazador, que parecía ser de mayor rango, se acercó al grupo inicial. Llevaba un bloc de notas y un dispositivo para registrar información.
—Necesitamos nombres y matrículas para el informe. Todos los cazadores involucrados deben ser anotados —dijo con seriedad, aunque su tono no era agresivo.
El cazador que había hablado con Issei y Rias asintió y miró al dúo.
—¿Pueden darme sus datos? No los reconozco de ninguna academia o misión anterior, pero claramente tienen experiencia. ¿De qué escuela vienen?
Rias y Issei intercambiaron miradas, ambos comprendiendo que este sería un problema. Rias, siempre rápida para improvisar, ofreció una sonrisa diplomática.
—Nos encantaría ayudar con el informe, pero creo que hay un pequeño malentendido… —empezó, mientras Issei ya comenzaba a sudar por la tensión—. No somos cazadores registrados.
El cazador levantó una ceja, desconcertado.
—¿No son cazadores? Entonces, ¿qué hacen aquí luchando contra un Grimm de esa magnitud? ¿Y cómo tienen esas habilidades?
La tensión en el aire era palpable. Rias sabía que explicar su situación no sería fácil, y menos cuando aún no tenían un plan claro sobre cómo manejar su identidad en este mundo.
Antes de que pudiera responder, el cazador de mayor rango intervino.
—Si no son cazadores, estar luchando contra un Grimm y causar esta cantidad de daños podría traerles problemas. Necesitamos aclarar esto antes de seguir adelante.
Issei tragó saliva, mirando de reojo a Rias, quien mantenía su compostura pero comenzaba a pensar en una solución rápida.
El cazador a cargo levantó una ceja al escuchar que Issei y Rias no eran cazadores registrados. Sus ojos se entrecerraron con un suspiro de frustración, y murmuró algo inaudible antes de dirigirse hacia un grupo de subordinados.
—Parece que tenemos otro caso de aspirantes no registrados queriendo ser héroes. ¿Cuántos van esta semana? —preguntó con una mezcla de sarcasmo y resignación.
Uno de los cazadores más jóvenes respondió con una sonrisa burlona:
—Este es el segundo caso. Aunque… el primero fue mucho más caótico. ¿Recuerdas a esa chica con la guadaña?
El cazador a cargo gruñó.
—¿Cómo olvidarlo? Se metió en un altercado con criminales y terminó destrozando una tienda de Dust en el proceso. Apenas conseguimos cubrir los daños, y la mitad del consejo todavía está debatiendo si castigarla o dejarla con una advertencia.
Issei, que estaba escuchando de cerca, se inclinó hacia Rias.
—Al parecer, hay más jóvenes con potencial que deciden actuar por su cuenta… como nosotros, supongo —respondió en voz baja.
El cazador a cargo regresó con un formulario y se lo tendió al dúo.
—Si no son cazadores registrados, tendrán que llenar estos papeles para formalizar su participación en esta misión. No podemos dejar que gente sin autorización actúe libremente. Esto incluye un informe detallado de cómo enfrentaron al Grimm y de sus habilidades específicas.
Rias tomó los papeles con una sonrisa amable.
—Entendemos perfectamente. Gracias por darnos esta oportunidad para esclarecer nuestra situación —dijo, inclinando la cabeza levemente.
El cazador suspiró una vez más y añadió con un tono seco:
—Espero que esto no termine como el caso de la chica con la guadaña. Ya hemos tenido suficientes problemas por jóvenes entusiastas metiéndose donde no deberían.
Issei rascó la parte trasera de su cabeza, tratando de no parecer incómodo por la comparación.
—Ehm… no se preocupe. Intentaremos no causar problemas —respondió, aunque en su mente sabía que donde él y Rias iban, el caos solía seguirlos.
Issei y Rias fueron escoltados a una estación que parecía un cruce entre una comisaría de policía y un centro administrativo para cazadores. El edificio era una mezcla de arquitectura clásica con toques modernos: paredes de ladrillo decoradas con pantallas digitales y terminales automatizadas. A su alrededor, agentes uniformados y cazadores entraban y salían, discutiendo casos o entregando informes.
Al sentarse frente a un escritorio, un oficial, claramente intrigado, comenzó a revisar un monitor holográfico.
—Entonces... Issei Hyoudou y Rias Gremory, ¿verdad? —preguntó el agente, levantando una ceja al ver que los nombres no aparecían en ninguna base de datos.
—Eso es correcto —respondió Rias con confianza, mientras Issei tragaba saliva, nervioso.
El oficial entrecerró los ojos.
—Sus habilidades son impresionantes, pero no están registrados como cazadores, ni como estudiantes de ninguna academia. ¿Podrían explicar cómo obtienen sus armas y poderes?
Issei lanzó una mirada de auxilio a Rias, quien mantuvo la compostura.
—Tenemos semblanzas, por supuesto —dijo ella con naturalidad—. Aunque somos... independientes. Nuestro entrenamiento fue particular y privado.
El oficial inclinó la cabeza, curioso.
—¿Y qué tipo de semblanzas tienen?
Rias asintió a Issei, indicándole que era su turno. Él se aclaró la garganta, tratando de sonar convincente mientras recordaba lo que Rias le explicó en la biblioteca.
—Bueno... mi semblanza es única. Me permite materializar este guantelete —dijo, mostrando la Boosted Gear en su mano izquierda—, y también transformar mi cuerpo en una armadura completa. Es... una habilidad que he perfeccionado para proteger y atacar.
El oficial pareció intrigado.
—¿Y cómo lo haces?
Issei improvisó, sudando ligeramente.
—Con... concentración, y mucha práctica. Básicamente, enfoco mi aura en el guantelete, y eso activa todo lo demás.
El oficial escribió algo en su dispositivo y luego miró a Rias.
—¿Y usted?
Ella sonrió con elegancia.
—Mi semblanza se basa en controlar energía destructiva. Puedo manipularla para ataques directos o defensivos, según sea necesario.
El oficial frunció el ceño.
—Eso suena increíblemente poderoso. ¿Han considerado inscribirse oficialmente como cazadores? Gente con habilidades como las suyas podría ser muy útil.
Rias y Issei intercambiaron una mirada.
—Lo consideraremos —respondió Rias, evitando comprometerse.
El oficial suspiró y les entregó unos formularios.
—Por ahora, rellenen esto. Tendremos que crear un expediente temporal para ustedes, pero si vuelven a estar involucrados en algo grande como lo del Nevermore, necesitaremos más pruebas de sus antecedentes.
Mientras el oficial se alejaba, Issei dejó escapar un suspiro de alivio.
—Rias, ¿qué haría sin ti?
Ella le dedicó una sonrisa tranquila.
—Por eso estoy aquí, querido. Ahora, termina los formularios antes de que hagan más preguntas complicadas.
Ambos comenzaron a escribir mientras intentaban mantener su historia lo más creíble posible, conscientes de que cada detalle importaría en este mundo nuevo y desconocido.
Issei estiró los brazos y dejó escapar un suspiro.
—¡Por fin libres! Pensé que nunca terminarían con tanta pregunta.
Rias, siempre más tranquila, le dedicó una sonrisa mientras ajustaba su cabello.
—Al menos tuvimos suerte de que nuestras explicaciones fueran lo suficientemente convincentes. Aunque... —Hizo una pausa, observando el horizonte de la ciudad—, deberíamos tener más cuidado al usar nuestros poderes de ahora en adelante. No podemos seguir improvisando de esta manera.
Issei asintió con entusiasmo.
—Tienes razón. Además, menos mal que mencionaste lo del reino oriental y esa mezcla cultural. Decir que mi apellido, Hyoudou, viene de allá les dio la excusa perfecta. Aunque aún creo que eso del apellido Gremory también les pareció un poco exótico.
Rias soltó una ligera risa.
—En este mundo, todo parece tener una conexión interesante. Supongo que no sospecharon mucho. Pero no podemos depender de esa suerte siempre.
Ambos comenzaron a caminar, dejando la estación atrás mientras el bullicio de la ciudad retomaba su curso a su alrededor. Rias se cruzó de brazos, pensativa.
—Tenemos que establecer un plan más sólido, Issei. No podemos seguir reaccionando sobre la marcha. Este mundo es diferente, y no sabemos cuánto tiempo estaremos aquí.
—¡Tienes razón, Rias! Pero primero... —dijo Issei, mirando hacia una panadería cercana con los ojos brillantes—, ¿qué tal si encontramos algo de comer? Creo que pensaré mejor con algo en el estómago.
Rias suspiró, divertida.
—Siempre igual... Está bien, vamos. Pero después de comer, necesitamos encontrar una forma de encontrar algún indicio de poder regresar.
Ambos se dirigieron hacia la tienda, el aroma de pan recién horneado llenando el aire. Mientras tanto, el misterio sobre este mundo seguía pesando en sus mentes, aunque por ahora, al menos, podían disfrutar de un momento de relativa calma.
Mientras caminaban bajo el cielo nocturno, con la luna fragmentada brillando sobre ellos, Issei y Rias mordían pequeños trozos de pan que habían comprado en un puesto cercano. El silencio de la ciudad comenzaba a hacerse más notorio, con la mayoría de los locales cerrando y las calles quedando casi vacías. Issei llevaba las manos en los bolsillos mientras trataba de procesar todo lo ocurrido ese día.
—¿Sabes? —dijo Rias de repente, rompiendo el silencio mientras miraba al cielo—. Creo que deberíamos considerar inscribirnos en una academia de cazadores.
Issei, que estaba a punto de darle otro mordisco a su pan, se detuvo en seco y la miró, confundido.
—¿Eh? ¿No se supone que estamos buscando una forma de regresar a casa? ¿Por qué querríamos meternos en algo como eso?
Rias giró hacia él con una ligera sonrisa, como si ya hubiera anticipado su reacción.
—Piensa en esto, Issei. En nuestro mundo, cuando alguien se encuentra con algo relacionado con lo sobrenatural, como nosotros, ¿a dónde suelen acudir para obtener respuestas? —hizo una pausa para enfatizar su punto antes de continuar—. A una academia o a algún lugar donde se reúnan personas con conocimiento o habilidades especiales.
—¿Eso no suena como algo sacado de un manga isekai? —Issei arqueó una ceja, ya viendo a dónde iba la conversación.
—Exactamente. Pero considera esto: si realmente no somos los primeros en llegar aquí desde otro lugar, entonces lo más lógico es que los secretos de este mundo o incluso indicios de otros viajeros estén relacionados con los cazadores o sus academias. Son el centro de todo aquí: conocimiento, entrenamiento y contactos.
Issei no pudo evitar rascarse la cabeza. La idea, aunque sonaba sacada de un cliché, no era del todo descabellada.
—Supongo que tiene sentido... Aunque también significa más problemas para nosotros. Es decir, seguro que nos harán pasar por pruebas y cosas por el estilo.
—¿Desde cuándo nos detenemos ante un reto? —preguntó Rias, con una chispa de emoción en los ojos—. Además, cualquier información sobre este mundo o sus secretos podría acercarnos más a casa.
Issei suspiró, sabiendo que no tenía un argumento válido en contra.
—Está bien, suena lógico. Pero si termino siendo el blanco de más grimm o algo así, voy a recordarte que fue tu idea.
Rias rió suavemente y le dio un ligero golpe en el hombro.
—Tranquilo, Issei. Si algo ocurre, estaré a tu lado. Como siempre. Y si estamos alerta nada nos podrá hacer frente.
Mientras seguían caminando hacia el hotel, Issei aún parecía algo reticente, pero su mente ya empezaba a aceptar la idea. Rias, por otro lado, lucía tranquila, como si ya tuviera todo planeado.
—Además, Issei —añadió Rias con una sonrisa divertida mientras lo miraba de reojo—, piensa en esto como unas vacaciones. Unas vacaciones con un toque de experiencia isekai. Nada podría salir mal, ¿verdad?
Issei se detuvo por un momento y la miró con incredulidad.
—¿En serio acabas de decir "nada podría salir mal"? —preguntó, claramente nervioso, mientras imaginaba todo tipo de desastres potenciales—. Eso suena como la frase más peligrosa que alguien puede decir en una situación como esta.
Rias soltó una ligera risa, claramente disfrutando de la reacción de su prometido.
—Confía en mí, Issei. Si algo pasa, siempre estaremos juntos para enfrentarlo.
Aunque no estaba del todo convencido, la sonrisa confiada de Rias le dio algo de calma. Con un suspiro, Issei decidió dejar el tema por esa noche.
—De acuerdo, pero que conste que yo fui el que advirtió sobre el "nada podría salir mal".
Este último "advertencia" proviniendo del sekiryuutei era algo de tomar en cuenta, después de todo, el poder atrae poder, sean buenas o malas intenciones
Ambos rieron mientras continuaban hacia el hotel, con la luna fragmentada brillando sobre ellos y el aire nocturno cargado de posibilidades.
Lugar desconocido
un lugar desconocido donde la oscuridad dominaba el paisaje, una figura imponente se encontraba de pie frente a una fuente que brillaba con un tenue resplandor púrpura. La superficie del agua ondulaba lentamente, proyectando imágenes de la batalla que había tenido lugar en la ciudad. En la fuente se reflejaban escenas del combate: el rugido del Nevermore, las explosiones de poder, y el dúo que se enfrentó a la criatura con una fuerza inusual.
Un cuervo negro, de ojos rojos brillantes, se posó en el borde de la fuente. Emitió un graznido bajo y profundo, inclinando la cabeza como si esperara instrucciones. La figura, que permanecía inmóvil, extendió una mano hacia el ave. Su piel pálida parecía aún más fría bajo la luz tenue de la luna fragmentada. El cuervo bajó la cabeza, sumiso, mientras la mujer acariciaba suavemente sus plumas con dedos largos y delicados.
"Bien hecho", murmuró con una voz suave pero llena de autoridad. Sus ojos, negros con iris rojos como brasas, miraban fijamente las imágenes reflejadas. "Qué interesante…..."
La figura estaba envuelta en un largo vestido negro, decorado con intrincados bordados rojos que parecían danzar como sombras vivas. En el centro de su frente, una marca en forma de diamante negro brillaba débilmente, pulsando con un ritmo hipnótico. Su cabello blanco, recogido en un elegante peinado, era tan inmaculado como la nieve, y los ornamentos oscuros que lo decoraban relucían con un brillo ominoso.
En la fuente, se mostró a Issei cubierto con su Balance Breaker, cargando poderosos ataques contra el Grimm, mientras Rias canalizaba esferas de destrucción con precisión devastadora. La batalla se mostraba en su totalidad, capturada desde los ojos del cuervo, quien había sido su observador silencioso.
"Interesante, sí... pero también problemático. Esa energía... no pertenece a este mundo." La figura acarició nuevamente al cuervo, que emitió un suave graznido. "Un caballero y una mujer de magia antigua. Parecen perdidos, pero el poder que manejan podría ser útil... o peligroso."
La imagen en la fuente cambió, mostrando a Rias e Issei siendo interrogados por los cazadores y después saliendo libres, mezclándose con los habitantes de la ciudad. La mujer sonrió ligeramente, aunque en sus labios la sonrisa parecía más una advertencia que un gesto amable.
"Observen. Estudien cada movimiento que hagan." Sus palabras parecían dirigidas al cuervo, pero resonaron en el aire, como si una multitud invisible la escuchara. "No hay necesidad de apresurarse. Todo caerá en su lugar cuando sea el momento adecuado."
El cuervo alzó vuelo, perdiéndose en la penumbra de la noche, mientras la figura giraba y se alejaba de la fuente. La superficie del agua se oscureció, las imágenes se desvanecieron, y la quietud volvió a dominar el lugar.
Sin embargo, una cosa estaba clara: alguien más había tomado interés en el dúo, y su mera presencia en este mundo podría desencadenar un cambio que nadie había previsto.
Otro lugar desconocido.
En un vasto vacío, donde la noción de espacio y tiempo parecía no tener cabida, dos figuras humanoides jugaban ajedrez en silencio. El tablero, suspendido en el aire, era una mezcla de colores vibrantes y oscuros, como si la luz y la oscuridad lucharan constantemente por el dominio de las piezas.
Una de las figuras era pura luz, irradiando una calidez cegadora que contrastaba con la otra figura, envuelta en sombras densas que absorbían todo rastro de luminosidad a su alrededor. Ambas mantenían un aire solemne, aunque su conversación tenía un matiz de frustración.
—¿En serio? ¿De entre todas las opciones disponibles… decidiste traer a ese pervertido? —la figura oscura movió su alfil con un movimiento deliberado, el sonido del mármol contra mármol resonando en el vacío.
La figura luminosa soltó un suspiro antes de responder:
—No fue por elección propia. Entre todas las versiones posibles de Issei Hyoudou en las innumerables dimensiones, él era el único viable.
—¿Viable? —la figura sombría rió entre dientes, un sonido profundo y burlón—. Viable para ser derrotado por Salem en cinco minutos, tal vez.
—No subestimes su potencial. Ese Issei, aunque no es el más fuerte, tiene algo que los demás no poseen: puede ser afectado por nuestra magia. Las versiones más poderosas están rodeadas de barreras, energías y protecciones divinas que los vuelven intocables para nuestras intervenciones.
La figura oscura giró una torre entre sus dedos, reflexionando.
—Y Rias… ¿ella también fue parte de este plan maestro?
—No. —La figura luminosa movió una pieza, su tono ahora más serio—. Su participación fue un accidente. El hechizo estaba diseñado solo para Issei, pero al estar tan cerca de él en el momento del transporte, fue arrastrada junto con él.
—Mala suerte para ella, supongo. —La figura oscura dejó caer la torre en el tablero, eliminando un peón de luz con un movimiento seco—. Aun así, no puedo evitar preguntarme: ¿qué impacto pueden tener ellos dos contra Salem?
—Más del que imaginas. —La figura luminosa inclinó levemente la cabeza, como si sonriera bajo su resplandor—. Su mundo, sus experiencias, y su vínculo traerán algo que este mundo necesita desesperadamente: caos en el equilibrio.
—¿Caos? —La figura oscura dejó escapar un gruñido que sonó casi como una risa—. Me gusta cómo piensas. Aunque todavía creo que es una apuesta arriesgada.
—Es un juego, después de todo. —La figura luminosa movió su reina, atrapando un caballo oscuro.
La figura luminosa observó en silencio, sus ojos brillando con la intensidad de una estrella distante, mientras su mano se deslizaba suavemente sobre las piezas del tablero. La figura oscura, con un suspiro profundo, miró la pieza que acababa de perder, como si estuviera calculando un movimiento en su mente que fuera más allá de la partida misma.
—No podemos intervenir directamente. —La voz de la figura luminosa rompió el silencio, clara como una campana en medio de la quietud. Su tono era grave, cargado con una sabiduría antigua—. La maldición que pusimos sobre Salem es mucho más poderosa de lo que imaginamos. Fue un hechizo que afectó no solo a ella, sino a toda su existencia. Algo tan profundo y retorcido que ni siquiera nosotros, como dioses, podemos deshacerlo.
La figura oscura no contestó de inmediato. Miró a la figura luminosa, el brillo en sus ojos oscuros reflejando una preocupación que rara vez mostraba.
—Lo sé. —dijo al fin, dejando caer su mano sobre el tablero, como si su destino estuviera sellado con ese simple gesto—. No hay forma de librarse de la maldición. Pero lo que me inquieta es cómo Salem ha evolucionado. La maldición, el castigo que le pusimos, la mantiene en una prisión que ella misma ha creado. Es una paradoja.
—Y aún así, sigue creciendo en poder. —La figura oscura señaló con una mano al tablero, como si la partida fuera una analogía del caos de Salem—. Pero el problema ahora no es el poder de Salem, es cómo ella ha comenzado a influir en el balance del mundo. Mientras que una vez ella fue una amenaza solitaria, ahora tiene un ejército a su disposición, usando las emociones negativas de la humanidad a su favor. Pero … sigo sin entender tu idea de meter a ese pervertido en esto..
—Oppai — fue lo único que dijo la figura de luz en un tono de broma ante la duda de la oscuridad.
La figura oscura levantó una ceja, claramente sorprendida por la respuesta tan casual de la figura luminosa. Su expresión, normalmente seria, se tornó desconcertada mientras observaba cómo la luz que emanaba de su compañero parecía emanar una extraña mezcla de diversión y confianza.
—¿Oppai? —preguntó la figura oscura, confundida—. ¿Eso es todo lo que tienes que decir sobre él?
La figura luminosa sonrió de manera enigmática, dejando que el silencio llenara el espacio por un momento antes de responder, su tono ligero y juguetón.
—Lo que quiero decir es que a veces el equilibrio no llega de la forma más esperada. —Su sonrisa se hizo más amplia, como si estuviera disfrutando de una broma interna. —Este "Issei", como lo llamas, tiene algo que los otros no tienen. Algo que parece trivial para algunos, pero que no lo es. Oppai… es una parte del todo que aún no comprenden. Su simplicidad, su enfoque, su conexión con la humanidad misma. Es una energía inusual, y no me sorprendería que tenga un papel más importante de lo que piensas.
La figura oscura frunció el ceño, claramente desconcertada, mientras pasaba su mirada entre la figura luminosa y el tablero de ajedrez. No pudo evitar que un suspiro escapara de sus labios.
—No me digas que estás confiando en eso. ¿En serio? ¿Es esto lo que vamos a poner en juego? Un chico que es aparentemente famoso por… su obsesión con los pechos? —dijo la figura oscura, claramente escéptica. La idea de que un mortal con tales características podría jugar un papel esencial en la derrota de Salem le parecía absurda. La figura luminosa se recostó, dejándose llevar por una ligera risa.
—Lo has dicho tú mismo. Aparentemente famoso. ¿No te has dado cuenta? Es precisamente esa apariencia trivial la que lo hace tan interesante. Es como si todo lo que lo rodea fuera una distracción, un velo que esconde algo mucho más grande. La maldad que hay en Salem es oscura y profunda, pero el opuesto de esa oscuridad puede ser un chiste… o algo mucho más grande de lo que hemos visto hasta ahora. —La figura luminosa dejó una pieza en su lugar, su tono ahora más serio, pero con un destello juguetón en sus ojos.
La figura oscura aún parecía incrédula, pero no podía ignorar la verdad que había en las palabras de su compañero. Con un suspiro, se recostó también, mirando el tablero y pensando en el chico llamado Issei. Había algo en él que no terminaba de comprender, pero ahora, tras escuchar las palabras de la figura luminosa, una pequeña chispa de duda se encendió en su mente.
—Así que este chico, este… Issei, será el que nos dé la clave para derrotar a Salem. ¿Y qué hay de Rias, entonces? —preguntó, volviendo a analizar la situación.
La figura luminosa asintió lentamente, su mirada fija en un futuro aún incierto.
—Rias es la pieza que aún no hemos observado completamente. Ella es el ancla, la que conecta a Issei con la humanidad, y eso puede ser tan crucial como cualquier poder divino. Pero, como todo en este juego, habrá que ver cómo encajan las piezas. A veces, el resultado no se obtiene solo con fuerza, sino con cómo se manejan las piezas en conjunto. —La figura luminosa movió otra pieza en el tablero, sonriendo de nuevo—. Puede que este sea el principio de algo mucho más grande, e Issei… bueno, él solo será una parte del rompecabezas.
La figura oscura observó por un momento el tablero, luego volvió a mirar a su compañero, aparentemente convencido, aunque todavía algo escéptico.
—Bien, bien… pero si todo esto se derrumba por una obsesión por los oppai, no diré que no lo advertí.
La figura luminosa rió suavemente, un brillo cálido y divertido en su expresión.
—No te preocupes. A veces, el equilibrio viene en las formas más inesperadas. Y este chico, por alguna razón, es esencial para el juego que estamos jugando.
La figura oscura observó el tablero de ajedrez con una expresión grave, su mirada fija en una de las piezas que había colocado, mientras pensaba en las palabras de su compañero. El tono despreocupado de la figura luminosa seguía resonando en su mente, pero no podía evitar sentir una creciente presión por la tarea que se les había asignado. Un solo error, una sola jugada equivocada, y todo lo que habían planeado podría desmoronarse.
—Y si esto sale mal… —la figura oscura murmuró, su voz algo más baja, casi como si el peso de la situación lo estuviera alcanzando—. Si todo esto falla… ¿qué haremos?
La figura luminosa no respondió inmediatamente. En cambio, observó la partida con calma, como si la conversación sobre Salem y el destino de Issei fuera simplemente un juego de ajedrez más. Después de un largo suspiro, la figura luminosa se inclinó hacia adelante y movió una pieza con un gesto decidido.
—Si falla, simplemente haremos borrón y cuenta nueva. —Su voz era serena, casi como si estuviera completamente en paz con la idea. Sus ojos brillaban con una confianza imperturbable, una convicción que parecía desafiar las circunstancias. —El equilibrio es algo frágil, pero es también un ciclo eterno. Siempre habrá una nueva oportunidad, otra forma de reescribir la historia. Si este chico no tiene lo que se necesita… entonces encontraremos otro. Quizás el siguiente será más adecuado para enfrentarse a Salem.
La figura oscura frunció el ceño, claramente desconcertada por esa actitud tan casual ante el fracaso.
—¿Simplemente "borron y cuenta nueva"? ¿Así de fácil? —preguntó, un toque de incredulidad en su voz. —No es tan simple. Cada jugada tiene consecuencias, no solo para nosotros, sino para el universo mismo. Si todo esto se desmorona, podría haber repercusiones mucho más grandes de lo que creemos.
La figura luminosa sonrió, aunque su sonrisa no era ni arrogante ni confiada, sino más bien tranquila, como si ya hubiera aceptado la naturaleza misma del juego.
—La muerte no es el final. Y el equilibrio nunca es definitivo. La realidad cambia constantemente, incluso cuando no lo vemos. Las piezas se mueven, las estrellas caen, y las oportunidades siempre regresan. Si este Issei falla, habrá otro. Tal vez una versión diferente, tal vez una nueva forma de vida. El caos y el orden están destinados a reinventarse una y otra vez.
La figura oscura asintió lentamente, aunque aún tenía dudas sobre la frialdad de su compañero ante el posible fracaso. Pero, al final, sabía que las reglas de este juego no seguían los mismos patrones que las leyes naturales del universo. Había algo más grande en juego, algo que ninguno de ellos podía comprender completamente.
—Y si Salem no cae en este ciclo, entonces… ¿qué? —La figura oscura preguntó, más con curiosidad que con desesperación.
—Entonces habrá otro ciclo —respondió la figura luminosa, con una calma imperturbable—. Y el juego continuará. Pero lo importante ahora es que tenemos una oportunidad. Y no importa cuántos intentos tomemos, mientras haya un propósito, siempre habrá una razón para seguir adelante.
Con una sonrisa más amplia, la figura luminosa movió una última pieza en el tablero, una jugada que sellaba el destino de la partida. La figura oscura, aunque aún renuente, aceptó la lógica de su compañero, aunque con una sensación de inquietud persistente. En este vasto y complejo juego cósmico, las reglas eran flexibles, pero las apuestas nunca habían sido tan altas.
—Entonces, ¿seguimos con este Issei? —preguntó la figura oscura, mirando con seriedad al tablero, aunque no podía evitar preguntarse si esta era la jugada correcta.
—Sí —respondió la figura luminosa con firmeza, sin dudar un instante—. Porque, incluso si no funciona, siempre habrá otro ciclo, otra jugada. Pero ahora, por alguna razón, este chico es clave. Si no lo entendemos, lo aprenderemos en el camino.
Y con esas palabras, ambas figuras, como sombras en un juego cósmico, siguieron moviendo las piezas en silencio. El destino seguía su curso, y aunque el futuro estaba lleno de incertidumbre, una cosa estaba clara: el ciclo de la vida, la muerte, y el equilibrio continuaría, sin importar los errores o aciertos que pudieran cometer. Y al final, si todo fallaba, siempre habría una nueva oportunidad para corregir el rumbo.
— Fin capitulo 2 —
Con esto finalizamos el capítulo 2, no se si apresure con la introducción de los personajes mostrados, ya que al no tener una visión clara de que tantos capítulos se puede extender, pero ahí está.
Al final será ir a una academia de cazadores, supongo que todos saben dónde irán,aunque supongo que tendrá que esperar 2 capítulos más, para encontrar una manera de que ellos entren, lo más posible será por recomendación de algún cazador que conocerán por el camino.
Supongo que el siguiente capítulo narra que fue de los que están en el mundo DxD, ya que con este capítulo queda en claro que la máquina de azazel funciona, y ese "accidente" no fue tan accidentado como suena.
Pero vamos a ver a dónde nos lleva, espero ideas, opiniones , para saber que ruta tomar en esta historia, sin más hasta la próxima!~!.
