«Unstoppable» de HollySnow

Beteado por PaAndreaBlack


No sabía qué la había despertado, pero Hermione de repente se encontró mirando hacia las cortinas de cama, de un verde esmeralda oscuro, sobre ella.

«¿Dónde diablos estoy?», pensó ella frunciendo ligeramente el ceño.

Se movió un poco y se dio cuenta de que estaba bajo dos brazos diferentes y sus piernas estaban enredadas con otras.

—¿Cuántas personas hay en esta cama? —se preguntó en voz alta.

—Marcus y yo —murmuró Draco mientras se acurrucaba más cerca de Hermione.

Hermione parpadeó.

—¿Por qué estoy en la cama con vosotros dos?

Draco parpadeó y abrió los ojos antes de sonreír de manera traviesa.

—¿No recuerdas lo que pasó después de que volviéramos de cenar?

Hermione frunció el ceño mientras pensaba en ello, hasta que los recuerdos comenzaron a aparecer en su mente. Se sintió como si cada recuerdo le golpeara en la cara.

—¡Oh, querido Merlín!

Draco se rio.

—Todos nos divertimos mucho bebiéndonos las dos botellas de whisky de fuego que Blaise sacó de su baúl.

Hermione se quejó mientras se cubría la cara con las manos.

—¿Qué hicimos?

Draco rio mientras Marcus murmuraba:

—Jugamos a un juego muggle llamado «Yo nunca». Fue una experiencia reveladora.

Hermione gimió esta vez mientras los chicos se reían y abrazaban su cuerpo entre ellos.

—Solo jugamos unas cuantas rondas antes de que Pansy arrastrara a Harry a su habitación. Ella se reía y le susurraba algo al oído. Entonces, él la lanzó sobre su hombro y corrió el resto del camino hacia su habitación —susurró Draco contra su cuello antes de empezar a morderlo.

—Sí, luego Daphne arrastró a Neville. Creo que terminaron en su habitación. Daphne estaba sobre él hablando de la manga de tatuajes que había visto la otra noche y lo sexy que era —dijo Marcus esta vez mientras lamía el borde de la oreja de Hermione antes de succionar el lóbulo.

Hermione suspiró.

—¿Qué más pasó?

—Nos mostraste cuán flexible eres. Pensé que Blaise iba a explotar ahí mismo —se rio Draco.

Hermione inhaló con fuerza.

—¡No lo hice!

—Lo hiciste. Fue jodidamente sexy. Nos estabas enseñando todos esos movimientos de yoga que habías aprendido durante el verano —susurró Marcus contra su clavícula mientras bajaba un poco más el cuello de su camisa para poder seguir besándola y lamiéndola.

—Lo siento. No quise burlarme de vosotros —murmuró Hermione con la cara roja.

Draco y Marcus rieron al mismo tiempo antes de darle un beso en cada mejilla.

—Nos encantó, princesa. Eres adorable cuando estás borracha —dijo Marcus.

—Sí, también hablamos de las pesadillas que tienes por la noche. Todos decidimos turnarnos para dormir en la cama contigo para mantenerte a salvo. Lo haremos uno a uno o dormiremos dos contigo —le dijo Draco.

—¿Así que así es como terminé aquí?

—En realidad, me seguiste hasta mi habitación cuando dije que iba a cambiarme. Bostezaste, te quitaste la camiseta, los pantalones cortos y las botas antes de agarrar una de mis viejas camisetas de Quidditch. Pensé que iba a perder la cabeza ahí mismo. Te ves tan sexy con mi camiseta, nena. Me gusta que mi nombre esté en ti.

Hermione se rio.

—Te daré la mía y podrás usarla mañana —dijo Marcus—. Creo que Blaise y Adrian también te darán una de las suyas.

—¿Y Theo?

—Theo no juega en el equipo del colegio, pero tiene una de sus camisetas sarcásticas y de cerebrito que te dará, y de la que estoy seguro de que te reirás —respondió Marcus.

Hermione sonrió.

—¿Os enseñé el resto de mis tatuajes?

—No. Una vez que te pusiste mi camiseta, te metiste en mi cama y te quedaste dormida. Bajé para avisar a los chicos, y decidimos irnos a dormir porque era muy tarde ya.

Hermione se volvió para mirar a Marcus.

—¿Cómo terminaste aquí?

Marcus la miró lascivamente antes de darle un beso de esquimal con la nariz.

—Te levantaste de la cama y nos gritaste a Draco y a mí que nos metiéramos contigo, y que no podías dormir sin nosotros.

Hermione lo miró fijamente durante un largo momento.

—¿Cómo se lo tomaron Theo, Blaise y Adrian? —se mordió el labio con preocupación.

Tanto Draco como Marcus volvieron a reír.

—Nos llamaron cabrones con suerte y nos dijeron que tenían derecho a dormir una siesta contigo durante el día si querías, o dormir en la cama contigo la próxima noche.

Hermione soltó un suspiro de alivio.

—No estáis celosos los unos de los otros ni nada, ¿verdad?

—Por supuesto que no, amor. Hemos sido mejores amigos desde que usábamos pañales, por el amor de Merlín —le dijo Draco con total seriedad.

—Somos como hermanos. Todos nos hemos enamorado de la misma mujer. Sabíamos que sucedería porque todos tenemos el mismo gusto por las mujeres —dijo Marcus a continuación—. No vamos a ponernos celosos porque pases tiempo con uno o más de nosotros. Sabemos que tendremos nuestra oportunidad, y cuando la tengamos —Marcus le lanzó una ardiente mirada que hizo que Hermione temblara de anticipación—, nos aseguraremos de que tu atención esté solo en nosotros.

—Bien —respiró Hermione.

Ambos sonrieron hacia ella.

—Así que, vuélvete a dormir. Tenemos una cita más tarde —dijo Draco antes de darle un beso de buenas noches, acomodarse junto a ella y quedarse dormido.

Marcus acarició su mejilla mientras ambos se miraban a los ojos.

—En verdad espero con ansias nuestra cita. Y tampoco puedo esperar a verte en un traje de baño.

Hermione sonrió traviesamente hacia él.

Marcus sintió cómo su polla saltaba de anticipación.

—Todos mis tatuajes estarán a la vista junto con mi piercing en el ombligo.

Marcus tragó saliva.

—Joder, enserio que no puedo esperar a ver eso. Me aseguraré de conseguir una cámara mágica para mañana, así podemos documentar nuestra primera cita.

Hermione le sonrió con alegría mientras se inclinaba hacia adelante para besarlo.

—Eso suena genial, Marcus.

Se sonrieron el uno al otro antes de besarse de nuevo y quedarse dormidos en los brazos del otro.

Hermione no podía esperar para su primera cita con sus chicos. Iba a ser memorable. Podía sentirlo.


Hermione estaba terminando de prepararse para su cita con los chicos. Se había despertado alrededor de las nueve de la mañana, estaba tan aturdida que ni siquiera podía moverse de la cama. Había dormido toda la noche sin despertarse de una pesadilla.

¡No había tenido ni siquiera una pesadilla!

Una sonrisa se dibujó en su cara, estaba tan feliz. Hermione saltó entre Draco y Marcus, y comenzó a saltar en la cama, estaba tan emocionada. Draco se despertó murmurando mientras Marcus entrecerraba los ojos hacia ella por un segundo, antes de abrirlos de golpe cuando vio la expresión en su rostro.

—¿Qué ha pasado?

—¡Marcus! ¡Draco! ¡No he tenido ninguna pesadilla! —les sonrió mientras se acomodaba de nuevo entre ellos, ahora de rodillas—. ¡He dormido toda la noche sin despertarme!

Draco le sonrió con cariño mientras Marcus la envolvía en sus musculosos brazos. La abrazó fuerte y la acercó a su corazón mientras le decía lo feliz que estaba por ella antes de besarla.

—¡Vamos a comer! Me muero de hambre —gritó Hermione con alegría antes de saltar de la cama, ponerse sus pantalones cortos y las botas, y salir con la camiseta de Draco todavía puesta. Los chicos se vistieron rápidamente antes de seguirla. Pronto se reunieron con el resto de sus amigos antes de dirigirse al Gran Comedor para desayunar.

Hermione se sentó feliz entre Theo y Blaise durante el desayuno mientras les contaba a ellos y a Adrian la gran noticia. Los tres estaban felices de que ella pudiera dormir toda la noche sin despertarse de una pesadilla. Obviamente, tener a uno o más de ellos durmiendo con ella ayudaba, así que seguirían haciéndolo.

Estaban en medio del desayuno cuando llegó el correo de la mañana. Lechuzas de diferentes colores, tamaños y especies volaban por todas partes entregando el correo. Hermione acababa de darle un mordisco a su tostada francesa cuando reconoció a Errol a punto de aterrizar, antes de tropezar con un tazón de avena y caer rodando por la mesa. Hermione miró al pobre animal un momento antes de que saltara de nuevo como si nada hubiera pasado. Se sacudió las plumas antes de saltar hacia Hermione, ululando unas cuantas veces mientras levantaba su pata para que ella desatara la carta. Hermione la cogió antes de darle algunos trozos de tocino. Errol se tomó un momento para comer antes de irse.

Hermione miró la carta durante un rato.

—¿Es de los Weasley sobre Ron, Hermione? —preguntó Harry.

—Creo que sí. El Señor Weasley me dijo que él y la señora Weasley escribirían para informarme sobre el castigo que le darían a Ronald.

—¿No vas a abrirla? —preguntó esta vez Adrian.

—Mmm —murmuró Hermione mientras inhalaba profundamente antes de soltar el aire.

Tomó un cuchillo de mantequilla sin usar y cortó la parte superior del sobre antes de sacar la carta. La desdobló y comenzó a leer mientras todos a su alrededor seguían comiendo.

«Estimada Hermione,

Hola, querida. Espero que tanto tú como Harry estéis bien. Espero que las cosas atroces que mi hijo te hizo ese día no hayan arruinado tu opinión sobre mi familia de ninguna manera, querida. Todos nos preocupamos mucho por ti, al igual que por Harry. No importa lo que haya hecho Ronald, tú y Harry siempre seréis bienvenidos en La Madriguera y en nuestras vidas. Por favor, tenedlo en cuenta, querida.

Nunca pensamos que nos volveríamos a encontrar bajo estas vergonzosas circunstancias, pero, por desgracia, ¿qué podemos hacer? Lamento no haberme puesto en contacto contigo de inmediato, pero nos llevó un tiempo lidiar con Ronald. Me siento bastante horrorizado por lo que descubrimos cuando usamos un ancestral hechizo de la verdad sobre él. Cuando lanzamos el hechizo y comenzamos a hacerle nuestras preguntas, Molly estaba demasiado abrumada por la ira, la tristeza y el disgusto para seguir estando en la misma habitación que él.

Descubrimos cosas horribles sobre nuestro hijo. Lo que pensaba de ti, de Harry, de la guerra, de nosotros, su familia. Lo descubrimos todo, incluso los secretos que ha estado guardando. Me alegro mucho, Hermione, de que nunca haya podido llevar a cabo su plan contigo. Lo que Molly y yo descubrimos me hizo pensar en los años oscuros, y cómo los sangre pura de esa época trataban a sus mujeres.

Por mucho que Molly y yo quisiéramos tenerte como nuera, Hermione, debo decirte que me alegro de que no lo seas, porque Ronald te habría matado de la manera en que planeaba tratarte. Por supuesto, nunca lo habría tolerado, pero Molly y yo estamos igualmente felices de que seas la hija de nuestros corazones. Aunque, tal vez podrías sentir afecto por mis otros hijos solteros. Molly y yo notamos cómo esos cinco chicos de Slytherin te miraban, estamos muy felices por ti si ese tipo de relación sucede entre vosotros. Con suerte, nos presentarás a Molly y a mí si sucede algo serio, porque te consideramos nuestra segunda hija, querida, pase lo que pase. Te lo dejaré claro tanto como haga falta. Lo diré hasta que nos creas.

Ahora, volviendo a Ronald. Hermione, después de descubrir cuán oscuro se ha vuelto nuestro hijo, su mente, su personalidad, su corazón, me temo que todo su ser ha cambiado con respecto al pequeño Ronny que nuestra familia una vez adoró y amó. Este Ronald ya no es el Ron de Molly y mío. No es el hijo que criamos. No es nuestro hijo. Hemos decidido tomar medidas permanentes para que Ronald no se convierta en lo que, o quién, pensamos que podría ser si no hacemos algo ahora.

Ayer por la tarde, hice que Sirius Black, Severus Snape-Prince, Kingsley Shacklebolt y Lucius Malfoy vinieran a La Madriguera para ser testigos de lo que le había pasado a Ronald. Molly y yo decidimos no solo despojar a Ronald de toda su magia y romper su varita, sino también desheredarlo de la historia familiar de los Weasley-Prewett por completo. Borramos todos sus recuerdos del Mundo Mágico y de todas las personas que había conocido. Severus y Sirius pensaron que sería una buena idea cambiarlo físicamente, así que también lo hicimos. Ronald Bilius Weasley ya no existe. Nació Thomas Smith, un joven adulto que ha tenido mala suerte durante bastante tiempo y que ha estado consumiendo drogas duras. Fue llevado a un centro de rehabilitación donde recibirá la ayuda que necesita y comenzará una nueva vida por su cuenta. Nunca más volveremos a tener contacto ni a cruzarnos con él.

Déjame dejar algo completamente claro, querida Hermione, no íbamos a tomar estas acciones al principio hasta que casi asesina a Molly y a mí mientras dormíamos la noche que lo trajimos a casa. Rompió el corazón de Molly y el mío. Esta era la única forma de mantener a todos a salvo, pero especialmente a ti, querida. Espero que aceptes este castigo.

Esperamos verte a ti y a Harry durante las vacaciones de Navidad y nos encantaría saber de vosotros cuando tengáis la oportunidad de escribir. Os echamos mucho de menos.

Con todo nuestro amor,

Arthur Weasley»

Hermione tuvo que leer la carta dos veces más antes de entregársela a Harry. Miró al vacío durante un rato. Se tomó un tiempo para pensar realmente en cómo se sentía sobre toda esta situación antes de que la aceptación se apoderara de ella. Ronald se buscó todo esto. Hermione levantó la mirada y vio a Harry leyendo la carta. Su rostro se apagó completamente cuando llegó a la parte sobre la muerte de su ex mejor amigo. Este levantó la vista de la carta para encontrarse con los ojos de Hermione. Tuvieron una conversación con la mirada sobre el resultado y aceptaron completamente lo que habían decidido los Weasley.

—¿Cómo te sientes? —preguntó Harry en voz baja.

Hermione pensó un momento.

—Más ligera.

Harry le dedicó una pequeña sonrisa antes de asentir.

—Sí, más ligera es una buena forma de decirlo.

—Voy a escribirles más tarde esta noche, pero no quiero pensar más en ello.

Harry asintió.

—Voy a pasar el día con Pansy. Les escribiré más tarde hoy o mañana, pero aún los considero mi familia adoptiva, pase lo que pase.

—Estoy de acuerdo. No importa lo que haya pasado, ellos siguen siendo nuestra familia. —Hermione terminó su desayuno antes de disculparse.

—¿A dónde vas, preciosa? —preguntó Draco.

—A prepararme. Tengo una cita con cinco Slytherins. —Hermione sonrió mientras metía la carta en su bolsillo trasero.

Los cinco Slytherins en cuestión sonrieron entre ellos mientras miraban a su bruja alejarse. También estaban ansiosos por su cita.

Hermione volvió en sí de los recuerdos de esa mañana mientras se echaba un último vistazo en el espejo de cuerpo entero para asegurarse de que se veía bien. Llevaba su bikini debajo del vestido de verano verde esmeralda oscuro con un escote halter y un grueso cinturón dorado alrededor de la cintura. Usaba sandalias de siete centímetros con un diseño de flores y correas que se cruzaban en sus piernas un par de veces. Su pelo estaba suelto en rizos exuberantes, sujetado con una diadema dorada. Hermione sonrió para sí misma antes de revisar su ligero maquillaje y caminó hacia su tocador para coger su bolso de cuentas. También revisó su funda en el muslo para asegurarse de que su varita estuviera en su lugar antes de salir de la habitación con paso alegre.

¡Estaba preparadísima para su cita con sus cinco Slytherins!