Los sujetos que iban a limpiar el desastre de cuerpos llegaron a media mañana, y ya hacia el mediodía se retiraron al terminar su tarea, mientras los vampiros dormían y Ranma hacia llamadas. Este luego se acercó hasta el hospital para conocer la situación de Kasumi, quien fue estabilizada por los médicos, pero debería quedarse al menos cuarenta y ocho horas en observación. Mientras Nabiki se quedaba con su hermana mayor, Menta se reunió con Saotome y en un almuerzo, trataron de explicar a Seyia todo lo que se podía del mundo vampírico y la Sociedad a alguien que nada conocía de ellos. Obviamente obviaron los pensamientos dudosos que tenía Saotome del liderazgo actual de la Sociedad. El ex de Nabiki solo pudo silbar. Aun entendiendo casi todo, era algo que constaba digerir en una sola charla.

Por lo menos, el tipo prometió mantenerse cerca de Nabiki, y tratar de ayudar en lo que pudiera dentro de sus posibilidades.

Luego de ese tardío almuerzo, Seyia regreso con Nabiki, mientras Saotome y Amanda iban a tomar una siesta en el hotel donde estaban alojados. Ranma solo durmió un par de horas, regresando a la casa de Akane casi en el ocaso. Al tocar el timbre, fue Rosette el que le abrió la puerta para su sorpresa.

-Tendo parece aun no despertar, me tome la libertad de robarle una taza de sangre-

-Supongo que no dirá nada- Saotome paso y también se dirigió hacia la cocina. La misma olía aun a los químicos que utilizaron los contactos de Rosette para higienizarla, pero al menos ya no se sentía ese aroma típico de la muerte. En el segundo piso, donde el vampiro español había decapitado a uno de esos extraños seres, la alfombra aún estaba húmeda luego de su limpieza.

Al fin, una somnolienta Akane apareció también por la cocina, uniéndose a Saotome y Rosette.

Este miro al Limpiador.

-Ok Saotome, cuáles son los próximos pasos, no creo que se quede aquí mansamente a esperar el próximo paso de La Sociedad-

Ranma asintió, tomando un café.

-Haremos una coordinación en lo que queda de la semana, con el resto de los limpiadores que quedan vivos, desde allí planearemos nuestro vieja en grupo a Groserperkiesten a averiguar qué es lo que está sucediendo-

-Excelente, me avisa cuando salimos hacia allí? –

-Salimos? - Tanto Ranma como Akane se sorprendieron, nunca pensaron que el vampiro quisiera ser parte de una aventura de ese tipo, pero al explicarse, la lógica de este fue contundente.

-Por lo que hemos comprobado, en la Sociedad no saben aun de Tendo como vampiro, aún siguen buscando a Johan y a mí, si envían un nuevo equipo o limpiador, lo ideal para proteger a sus hermanas, Tendo, sería que no encuentren ningún vampiro…-

Ranma lo comprendió al instante, la Sociedad sabía que Levignne y Rosette vivían en Nerima, pero no más que eso. El mismo termino encontrando a Akane, cuadrando su posición con un buscador rastreando a uno de ellos… si Rosette y Akane le acompañaban, por más que un nuevo grupo llegara en pocos días, no tendrían manera de ubicar a las hermanas Tendo, e incluso aunque pudieran saber cuál fue la casa del fallecido vampiro, al no encontrarlo con sus buscadores, no tendrían razón para irrumpir en el lugar…

Saotome explico a Akane todas estas prerrogativas, comprendiendo la pediatra las ventajas de acompañarlos.

Al fin, Akane salió para ver a su hermana, luego se acercaría a su hospital para avisar que se ausentaría por al menos tres semanas y dejar sus casos a sus compañeros. Mientras Rosette se dirigía hacia su casa.

Ranma regreso al hotel, donde Amanda apenas despertaba de una larga siesta, para ya plantear los próximos pasos.

A*A*A*A*A*A*A*A*A*A

-Nabiki, puedes ir a dormir a casa, nada me pasara aquí-

-No hasta que Akane llegue, luego me iré- Kasumi trataba de enviar a descansar a su hermana, hacia rato que era evidente el cansancio de esta, pero la medio de las Tendo, de manera testaruda se negaba a retirarse, es más, estaba empezando a quedarse dormida en su sillón, cuando la puerta se abrió y una sorpresiva figura se presentó ante ellas.

-Rosette? - Nabiki y Kasumi esperaban a cualquiera, menos al enigmático vampiro, este, siempre con su saludo pasado de moda trato de explicar.

-Mil disculpas, solo vine para saber el estado de la señorita Kasumi- Con un bostezo, Nabiki explico lo que el médico les dijo.

Teniendo en cuenta que inventaron una historia de pelea familiar en la que la mayor se vio envuelta, para explicar su descompensación. Los médicos indicaron que era indispensable que se mantuviera alejada de ese tipo de discusiones, que la tomografía que le tomaron indicaba que sus problemas cardiacos se habían agravado en los últimos años y que su esperanza de vida no era muy halagüeña.

Sin embargo, desde hacía poco más de diez años, que a la mayor de las hermanas no le daban una esperanza mayor a un año…

-Y aquí sigo… - dijo Kasumi, recostada con una media sonrisa. Rosette asintió, luego observo fijamente a la medio de las Tendo.

-Si lo desea, puede retirase a dormir, yo me quedare hasta que su hermana me cubra – En un principio Nabiki iba a decir que no, que no había manera que eso sucediera, después de saber lo que había sucedido con su hermana menor en sus entrenamientos, no le tenía mucha confianza.

-Que excelente idea, Nabiki, ve a dormir, el señor Rosette nos ha ayudado mucho anoche, quien sabe que hubiera sucedido de no haber llegado a tiempo a la casa.

Nabiki seguía pensando que era mala idea… pero lo que dijo Kasumi era cierto, el viejo vampiro había intervenido activamente en la sobrevivencia de ellos… además Akane les había dicho hacia un par de horas que dejaría arreglados sus casos en su hospital y volvería para revelar a Nabiki… eso debería ser ya en cualquier momento y parecía que Kasumi confiaba en él.

-Ok, muero de sueño, la dejo a su cuidado Luis, Akane no tarda mucho en llegar… nos vemos-

Una vez retirada la hermana medio, el vampiro se sentó en el sillón, observando y siendo observado a su vez por Kasumi. Al fin se animó a hablar

-Y que tan malo es vivir asi? –

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Amanda y Ranma hacían una cena -nuevamente tardía- en el hotel donde se alojaban, habían estado hablando largo y tendido de lo que pensaba que estaba sucediendo en la Sociedad, asi como los próximos pasos que seguirían él y los vampiros. Menta estaba de acuerdo con todo, y deseaba acompañarlos.

Fue en ese momento que surgió una discusión entre ellos, al hacer notar ella, que fue su hermano adoptivo quien no le había dejado presentarse aun a los exámenes para Operarios, por lo que ella, si no tenia en estos momentos la fuerza, velocidad y factor curativo de un vampiro, era debido a él.

-Lo acepto, mi culpa-

-Tu amiga no podría ayudar? - Hubo tal entonación de desprecio que Ranma levanto la mirada hacia los ojos de su hermana adoptiva.

-Pensé que con lo sucedido anoche, te darías cuenta de que no es mala persona…-

-Lo siento, aún hay momentos que recuerdo el dolor en el culo al pensar en vampiros… -

Saotome se quedó de una pieza, casi atragantado, era la primera vez que Amanda le hablaba del posible abuso que sufrió antes de que el la rescatara, al menos por ella misma. Siempre que Ranma lo intento, ella se quedaba callada y nada expresaba, hasta que simplemente decía "ya hermanito, no paso nada, no te preocupes" o cosas asi.

El Limpiador nunca quiso forzarla a hablar, y dejaba el tema allí deseando que eso fuera verdad, pero evidentemente, hoy no era esa noche. Tal vez el verse tan cerca de la muerte en la anterior, había soltado la confesión de su hermana adoptiva, y le golpeo, de verdad le golpeo.

-Yo… lo lamento, debí haber llegado antes-

Menta suspiro, no quiso perder el control, pero luego de lo vivido anoche... ya era tiempo de sacarse esa… espina… esa espada clavada que ambos tenían.

-No te lamentes, venias siguiendo a los vampiros, ni siquiera sabías que yo estaba allí… nos debíamos una charla sobre este tema hace mucho… estuve inconsciente el suficiente tiempo para no vivirlo… tal vez fue lo único bueno de todo lo que me paso. perdí la conciencia horas? un par de días? No lo se. No te culpes, no sabemos si te tardaste diez minutos, o diez horas… lo que sé es que llegaste y me sacaste de allí, mataste a ese desgraciado que estaba por violarme nuevamente, mientras tus operarios acababan con el resto de esos bastardos… te estaré agradecida por ello el resto de mi vida. Aprendí a quererte como un hermano mayor, lo sabes… me violo uno o todos? tampoco lo sé, y ya no… ya no importa, lo que importo fue que llegaste a tiempo para evitar que siguieran violándome, o que me hubieran matado o tal vez convertido, tú y yo sabemos que sucedió, y que lo siga negando, al menos entre nosotros solo nos provoca más dolor… Y dame tiempo, tu ex parece buena persona, tal vez, si me pide tu mano de manera correcta, acepte entregarte a ella.

Ranma, cuyos ojos se humedecieron ante el monologo de su hermana adoptiva, al menos pudo sonreir ante la última frase, al fin secándose las lágrimas con una servilleta, negó con la cabeza.

-Aun con su sangre, no tenemos ningún penador que pueda bendecirla, tendrás que ir como humana, al menos hasta que pongamos esto en orden…

Amanda asintió, al fin pagando su cuenta, ambos se dirigieron hacia la casa de las hermanas Tendo.

A*A*A*A*A*A*A*A*A*A

… Y eso es todo… que no se si es mucho… solo sé que siempre terminan dándome a lo sumo un año de esperanza de vida… y aquí sigo-

Rosette asintió, verdaderamente las hermanas parecían tener algo especial, la menor, aun con la sorpresa de ser convertida sin saber de los vampiros, era uno de los poquísimos casos de ese tipo que habían llegado al año luego de su bautizo… y parecía que Akane, con el cuidado adecuado su primer par de años podría seguir adelante por mucho, mucho tiempo más.

La mayor, con un sistema cardiaco totalmente destruido por un problema congénito, debería estar muerta y enterrada hacía tiempo ya, según sus propias palabras. Y aquí estaba, siempre mirando de frente a la muerte y sonriéndose de ella en su cara. Que la huesuda iba a terminar ganando en poco tiempo con seguridad? No había novedad en ello… pero hacía mucho que no veía no una persona, sino una familia como esta. Que podría ser la hermana medio? Ya lo averiguaría.

El viejo vampiro la miro seriamente.

-Sabe que puedo ayudarle… conoce ya de nosotros, nuestra forma de vida, puedo ofrecerle casi la inmortalidad si lo quisiera… acepte, y todos sus problemas al día siguiente habrán desaparecido… solo tienen que decírmelo, correr… bailar… hacer lo que… desee con quien decida… solo tiene que aceptar…

Kasumi ni siquiera pestaño, sonrió quedamente.

-Mentiría si dijera que no pensé en que me ofrecería algo asi cuando logro que mi hermana se fuera a dormir… pero no, los dioses me pusieron estas pruebas, y yo las superare, gracias…-

Rosette estaba por hablar, cuando la puerta del cuarto se abrió y una apurada Akane entro en él.

-Lamento la tardanza hermana, un caso me entretuvo en mi hospital… Luis, nunca pensé encontrarlo aquí…- a la dulzura del tono con que se dirigió a su hermana, la vampira logro imponer uno serio y casi rocoso al español en una misma oración.

-Solo vine a visitar a su hermana, pero ya que está aquí, me retiro- Al escuchar esto, Kasumi se apresuró a hablar a su hermana.

-Akane, por favor, antes que el señor Rosette se retire, podrías traerme un te? -

-Por supuesto- La menor salió rumbo a la máquina expendedora dejando al vampiro y la paciente a solas nuevamente, parecía que esta trataba de decir algo, pero no encontraba las palabras… el viejo vampiro sonrió.

-Esta oferta que le he hecho, siempre estará a su disposición…- Y aprovechando que Akane entraba nuevamente al cuarto con él te de Kasumi, Rosette hizo un gesto con su cabeza y se retiró dejándolas solas.

Al fin Kasumi suspiro - correr… bailar… hacer el amor… como dicen los cristianos? Vade Retro Satanás…

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-Entonces te iras a ese lugar innombrable, a pelear con Rosette, Ranma y Menta? Estas loca hermanita? No! no puedes hacer eso!

Nabiki incluso se había puesto de pie, para enfatizar su negativa a lo que su vampírica hermana les estaba contando a ella, Kasumi e incluso a Seyia, que desde el ataque de los operarios, no se separaba de la medio de las Tendo.

-No es algo que quisiera hacer Nabiki, pero nos encontraran, tarde o temprano, incluso si nos mudáramos de ciudad, de país… si no se corrige lo que está sucediendo en La Sociedad, los dioses sepan que pasara en el futuro-

-NO!, no somos ya esos niñas que salían a aventuras hace diez años, sin importarnos un bledo algo, la otra noche no se pareció a nada de lo que nos sucedió aquellas veces, he vista viseras para toda mi vida, y no quiero saber si tendré que ir a buscar tu cuerpo al polo norte… o si siquiera habrá un cuerpo…-

Akane se sintió conmovida, Nabiki siempre fue la más superficial y fría de las tres, e incluso desde su conversión forzada, pareció que le costaba mucho más que a Kasumi aceptarla.

Pero ahora al ver la desesperación de su hermana media, quien no pudo evitar incluso un llanto por lo que podría sucederle en ese lugar, se sintió conmovida como pocas veces.

-Ya Nabiki, aun no me voy, estaremos algunos días más mientras preparamos algunas cosas, te prometo que haré todo lo posible por volver, tampoco tengo intención de dejarlas solas tan pronto…- Las tres hermanas se abrazaron, llorando suavemente las tres, mientras incluso a Seyia se le aguaban los ojos a la vista de ellas.

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Por la tarde, anocheciendo, sorpresivamente Kasumi le pidió a Menta que le acompañara, todos se extrañaron de ello, pero en todo caso, que mal podría justamente Kasumi hacerle a la joven?

Charlando amigablemente del viaje que iban a realizar, mientras Amanda le describía el viejo castillo en medio de un bosque que era el cuartel general de La Sociedad, en un taxi se allegaron a un negocio de ventas de comida, con un cartel que decía "U'chans".

-Algunas vez has probado Okonomiyaki Menta? - La joven se mostró nuevamente confundida, trato de sonreir a la pregunta.

-Creo que lo hare aquí no? - La mayor de las Tendo asintió, entraron al local, que recién abriendo sus puertas por la tarde, aun se encontraba vacío, su dueña, junto a la caja, hizo señas que se acercaran, y al ver a la hermana mayor, le saludo sorprendida.

-Kasumi! Que sorpresa, bienvenidas, pasen adelante- ambas se sentaron en altos taburetes, junto a la dueña.

Hubo un momento de incomodo silencio, hasta que Kasumi se levantó y pidió hablar en privado con Ukyo.

Menta las observo cuchichiar en un rincón, incluso le pareció ver que la cocinera del local se quedaba por momentos con la boca abierta, observándola luego…

Charlaron otro largo momento, en que la faz de Ukyo adquirió algo de tristeza, y le vio meneando la cabeza como negando algo, para luego intercambiar palabras.

Al fin, aun con una incomodidad visible, ambas volvieron a acercarse a Amanda…

-No voy a negar que es una preciosa mujercita- Menciono Ukyo, provocando la sorpresa mayúscula de la joven, quien luego recordó lo que le menciono Kasumi cuando ella le confeso del abuso a la que le sometieron años antes unos vampiros "incluso sé que mi hermanita vampira conoce a una amiga a la que podrías interesarle… si salimos vivas de este, te llevare a conocerla, quien dice, tal vez congenien"

-me trajiste aquí para que me acueste con ella, cual vil proxeneta? - Pregunto Menta totalmente confundida, la respuesta de Kasumi, no dejaba ninguna duda.

-Si, es asi- Las tres se quedaron calladas, con un suspiro, Kasumi le pidió a Ukyo esta vez que le dejara sola con la joven, al irse, luego de un momento, tras buscar las palabras, la mayor hablo- Menta, querida, por lo que me contaste el otro día, no estuviste consciente cuando esos vampiros abusaron de ti, era verdad? - La chica bajo la cabeza, se tomó un tiempo para asentir solo con un gesto– puedo decirte una cosa, como alguien mayor para quien cada día podría ser el último? No te vayas sin al menos una noche de amar y ser amada - Amanda aun continuaba con la vista baja, pero atenta a lo que se le decía – Están por ir a una misión en la que puede que no regresen, no te vaya sin haber probado una vez aunque sea el toque gentil de alguien-

-Tengo el no en la punta de la lengua, pero no tengo idea porque no puedo decirlo…-

Kasumi, forzó una sonrisa, incluso ella misma pensaba que era una locura, pero también pensaba que era ruin que lo único que le sucedió a esta chica, fuera algo tan horrible, cuando, con la persona adecuada, podía y debía ser maravilloso.

-Ukyo es muy liberal, y sabe estar con hombres y mujeres, ella sabe que esto no es amor, es solo darle a una chica tal vez un último placer-

Menta levanto la vista apenada -Le contaste? -

-Necesitaba saber lo que te sucedió para poder ayudarte, obviamente no le dije lo de los vampiros ni detalles, pero sí de tu rechazo actual a los hombres, ella sabrá cuando detenerse si ve que tú no puedes ir más allá de cierto punto, no te preocupes de ello, pero si aceptas mi consejo, déjate llevar, tan solo eso-

Una locura, pensaba Amanda, era una locura, debería levantarse y simplemente salir de allí, pero no podía, algo muy en su interior le decía que se quedara, y viera que sucedía… y si lo pensaba, la tal Ukyo no era fea justamente…

-Vere que sucede, no te prometo nada… - Kasumi se levantó, haciendo señas que la propietaria se acercara, al llegar Ukyo ella empezó a retirarse.

-La dejo en tus manos, cuídala-

-Lo hare corazón, lo prometo- Otro incomodo silencio se hizo mientras Tendo se retiraba, algún cliente justo entro en ese momento -un minuto pequeña- Mientras le veía tomar las ordenes, Amanda volvía a preguntarse, que hacia allí? Esperando a esta chica para acostarse con ella, se contestó asi misma. E incluso con ese pensamiento que no le abandonaba, que esto era una locura, no encontraba fuerza o razón para irse de allí. Lo sentía como algo que iba a pasar, no que debía ni que podía suceder, tan solo algo que iba suceder…

Ukyo regreso, y dedicándole una sonrisa, empezó a preparar un Okonomiyaki.

-Asi, que eres la hermana adoptiva de Ranma? Y ustedes son una especie de grupo comando? E irán a una misión que podría ser su última misión… rayos, dicho asi, parece muy épico… aunque tu hermano, Akane, yo y nuestros amigos solíamos hacer esas locuras con quince o dieciséis años…-

La cocinera continuaba preparando el platillo con innegable habilidad, mezclando la harina, los huevos, y luego agregando las verduras.

Un innegable buen aroma se hacía presente, abriendo el apetito de la joven. Y también su curiosidad…

-Conoces a mi hermano? Mi hermano adoptivo, claro? -

-por supuesto corazón, créeme, alguna vez estuvimos comprometidos-

-Eh, Ranma "citas de una noche" estuvo comprometido con alguien más que con la vam… digo que con Akane? -

Ukyo rio sonoramente ante el apodo que le había puesto Amanda al de alguna manera su "Ex", y procedió a contar su historia…

-Cinco años?, y ya comprometidos?, que locura…- ya con palillos en mano, degustando su primer Okonomiyaki, Menta escuchaba. Por lo que había escuchado a las hermanas Tendo, las vidas de su hermano adoptivo, su ex y sus "tíos" Shampoo, Mouse, Kuno o Ryoga no habían sido tranquilas justamente. Pero enterarse de que el padre de Ranma lo había comprometido ya a los cinco años era algo que ignoraba completamente. Ukyo asintió, y con un tono serio, pero a la vez completamente irónico, le lanzo la siguiente perorata.

-para los viejos maestros de arte marciales, era de lo más normal, se planeaba en quienes heredarían sus conocimientos, y no voy a negar que pensaban en nosotros, sus hijas e hijos más bien como si fuéramos mascotas de raza y con quien iban a cruzarnos, para obtener cachorros mejorados con los conocimientos del arte- Ambas estallaron en una carcajada – Lo que mi padre y yo no teníamos en cuenta era que Genma Saotome ya había ofrecido "su cachorro" en al menos un lugar más… y vayan los dioses a saber en cuantos otros… y al verme abandonada, inicie mi camino de venganza…-

-Y te pasaste el resto de tu vida vestida de hombre? - La hermana de Ranma miraba incrédula a la cocinera, que ahora con el restaurante más lleno, preparaba comida casi sin pausa y la llevaba a servir, aunque eso no le detenía de seguir contando su historia. Aunque viéndola bien, Amanda noto que Ukyo no vestía completamente como mujer, tampoco como un hombre, la parte de arriba era un top negro con una de esas camisas japonesas de entrenamiento azul a medio camino de un uniforme de yudo que tanto le gustaba usar a los orientales, algo que podría llamarse algo femenino al menos, con un pantalón de corte netamente masculinos, que le había visto a Ranma y Ryoga varias veces…

Otra cosa que le sorprendió es que Ukyo era la persona que había provocado el rompimiento de Ranma y su ahora vampírica ex, el muchacho nunca fue muy explícito en esa parte de la historia, solo le había dicho que las cosas no llevaron a buen puerto, y poco después fue llamado por La Sociedad.

-Y no pensaste en volver a… no te ofendas, en ser una chica "normal"?

-Oh, si, lo fui un tiempo! volví a Okinawa y me vestí y comporte como una chica normal… y en ese momento es que conocí a Aike… era bellísimo, amable, atento… siempre me esperaba con un rosa cuando empezamos a salir… era un caballero… nunca apuro nada, nuestro primer beso fue pasado más de dos meses… y… cuando ya los besos y caricias empezaban a no ser suficientes… me confeso que era una chica…-

Menta, que se encontraba tomando un jugo, casi lo escupe.

-Una chica? Como tú lo eras…-

-Exacto, vestida de hombre… tal como yo lo fui antes y quieres escuchar algo muy ruin de mi parte? Me sentí furiosa! Indignada! No era algo enormemente hipócrita de mi parte? -

-Y por qué? y que paso? -

-Me fui a vivir con ella, me había enamorado, me había enamorado muy fuerte, por eso es por lo que estaba tan enojada con Aike, y luego fue un tiempo de aceptación de mi parte y aprendizaje… vinieron algunos años maravillosos… hasta que ella fue la que me fue infiel… supongo que el Karma siempre vuelve a morderte el trasero-

-Y es por eso por lo que sabrás que parte del trasero debes morderme…- No termino de pronunciar la frase y Menta ya se estaba tapando la boca, avergonzada, de donde salió eso? Ukyo sonrió, le tomo las manos suavemente y las sostuvo algunos segundos…

-Eres hermosa, pero no me acuesto con nadie, sea hombre o mujer con la que al menos no me he tomado un trago y he charlado al menos un par de horas… y por el momento esto es un monologo mío… ahora linda, ya te conté mi vida, creo que puedes contarme la tuya.

Amanda bajo un tanto la vista, preguntándose que tanto debería…

-Pensé que Kasumi te había adelantado los detalles escabrosos-

-Me dijo que has tenido una muy mala experiencia, suficiente para que a esta joven edad pienses en alejarte de los hombres… pero no más, empiezas de donde creas que puedas, y si quieres cuéntame eso… pero sobre todo, quiero saber, primero, quien es Menta- Amanda suspiro, podría? Podría tener esa confianza? -Quieres un trago?

-No… lo que suceda, si es que algo sucede, quiero que sea conmigo lo más sobria posible-

-Ok, un jugo entonces? - Menta acepto – no tomas alcohol? -

-No es eso… te lo explicare… - Y iniciando con sus recuerdos de Raderthal, el distrito de Colonia donde vivían con su madre, Capitana Medica y su padre, un coronel, que trabajaban en la Oficina para el desarrollo del ejército alemán. Una vida relativamente normal junto a su hermano menor... empezó un largo y amargo monologo que se extendió bastante tiempo…

La vida normal y tranquila de un par de hermanos, junto a unos padres ocupados, si, pero aun asi responsables y cariñosos. Una vida escolar normal, los primeros escarceos amorosos… en fin, una vida normal como la de cualquier adolescente…

Ukyo palideció al Menta contar como un "grupo terrorista" invadió la casa de vacaciones que sus padres poseían en La Selva Negra, cerca de las termas de Bad Krozingen. Obviamente evitando los pormenores vampíricos del grupo, no ahorro detalles en su violencia y sadismo. En como mataron rápidamente a su madre Hanna que intento rechazar al grupo a balazos, y como se tomaron su tiempo luego para torturar a su padre Ritter, a su pequeño hermano Stein y a ella misma. Como la soledad de la casa, alejada de todo centro urbano les dio todo el tiempo del mundo para jugar con ellos como quisieran, como primero el pequeño falleció, luego su padre… y por ultimo como ella termino perdiendo el conocimiento ante los maltratos… como se despertó, maniatada, dolorida por los golpes y maltratos… desnuda ahora y con un horrible dolor en sus intimidades que no había sentido hasta ese momento de despertar… y como cuando un trio de esos "terroristas" amenazaban de abusar de ella, Ranma y su grupo, que venían rastreándolos, la salvaron.

Como los médicos de La Sociedad le confirmaron los abusos sufridos mientras estuvo inconsciente, como durante un tiempo fue un animal herido, que mordía toda mano que se acercara…

Como el tiempo, la constancia de Ranma, Shampoo, Mouse, Ryoga, el resto de Los limpiadores y Operarios, más el de Kuno desde el lado de "Los penadores" le ayudaron a recuperar la confianza en la gente…

Como al morir Mouse, ella fue la única que Shampoo acepto que se acercara a acompañarle a llorar su dolor, conocedora de lo que los vampiros habían hecho con ella misma.

Y como al fin, en el último año, casi volvía a ser una chica normal, aunque trataba de evitar tocar el punto del abuso. Pero como los hechos acaecidos en las últimas noches, le había hecho reflexionar que no podía seguir escapando de lo sucedido… e incluso que eso aun la mantuviera allí, en esa "cita concertada sorpresa" que Kasumi había ideado…

La cocinera tomo la manos de Amanda entre las suyas, buscando las palabras, tardo en encontrarlas.

-corazón, sé que decirte cuanto lo lamento… o que horrible fue… lo sucedido, no va a arreglar nada… es increíble que hayas tenido la fuerza y los apoyos para regresar desde ese momento tan espantoso… solo te puedo decir, y no como una frase vacía, sino como una verdad, que aun eres tan joven que puedes dejar eso detrás y llevar una vida normal- Quedaban ya solo un par de clientes en el salón, asi que ambas pudieron mantener ese contacto, Menta mantenía la mirada baja, nunca le había expresado a nadie la humillación y vergüenza que vivió cuando despertó de su inconciencia, con esos dolores en lugares tan precisos de su anatomía, como también al tener que "sufrir" luego los exámenes médicos en donde le confirmaron las violaciones, asi como las molestias y cuidados obligadas a llevar por un tiempo.

A que negarlo, el apoyo psicológico ayudo, pero solo el complemento de la relación que estableció con Ranma y compañía fue lo que la saco de sus miserias.

Y aún hoy, aun ahora, recordar todo como lo había hecho en ese momento, desde su niñez hasta el rescate del su hoy hermano adoptivo, al ver la retrospectiva, le dolió, verdaderamente le dolió. Si bien ya había tocado el tema de la violación con Kasumi la otra noche… pero ahora, el revivir su vida desde esa época tan feliz junto a su hermano y sus padres hasta ese momento tan horrible…

Lloro, lloro sin control, sin vergüenza, simplemente lloro. Ukyo rodeo el mostrador y la acuno en sus brazos, dejando que la joven descargara, tal vez por primera vez en su vida toda esa vergüenza, dolor, pena, frustración y luto que nunca pudo o quiso exteriorizar.

Le llevo un largo par de minutos, pero al fin Amanda pudo calmarse, pero no rompió el abrazo con la cocinera, normalizando su respiración, luego apoyo su frente contra la de Ukyo.

-Ahora comprendes porque no quiero beber alcohol esta noche? Lo que suceda, si es que sucede algo, lo que me hagas sentir, si lo haces… quiero sentirlo en mis cinco sentidos-

Ukyo asintió -Pensaba que esta idea de Kasumi era una locura, pero ahora creo que le entiendo, estas incompleta, han curado casi todo, pero no puedes ir a una guerra solo con esos malos recuerdos, si me dejas, si tienes confianza en mí, al menos por una vez sentirás el toque gentil de alguien, y no el de la fuerza del abuso-

-promesas… promesas- Menta le miro con una tímida sonrisa, lo que le dio algo más de confianza a la mujer. Si bien Ukyo no pensaba "tirar una cana al aire" como solían decir junto a Akane, parecía que Menta también estaba dispuesta a ver hasta donde llegarían esa noche…

-Déjame despachar a este par que nos están mirando embelesados y pasaremos a mi cuarto-

-te… espero…-

Lo que siguió al cierre de su local, fue a Ukyo utilizando todo su experiencia en esas lides, para llevar lentamente a Amanda a una situación en donde se sintiera segura. La mayor no tenía estudios en psiquis, pero algo en su sentido común le gritaba que podría encontrarse con una situación de trauma en Menta y que debía ir lo más lentamente posible.

En un principio le llevo a su cuarto, y aunque por un momento se vislumbró algo de miedo en el rostro de la joven, pensando que las cosas tal vez iban demasiado rápido, la cocinera la calmo confirmándole que irían lentamente, y hasta donde ella quisiera llegar.

Le propuso tomar un baño de tina, a lo que Menta accedió. Mientras esta se sentaba en la cama, Ukyo paso a su baño y empezó a preparar la bañera.

Amanda suspiro, una extraña calma le rodeaba, iba a tener su "primera vez", al menos conscientemente, con esta mujer que apenas conoció esa misma tarde, pero a la que le tomo tanta confianza como para poder confesarle cosas que ni a Ranma ni nadie pudo hacer, como la doble vergüenza y humillación a la que tuvo que someterse por una doctora de La Sociedad al examinarla para confirmar que había sido violada anal y vaginalmente…

Resoplo, tratando de sacar esos recuerdos de su cabeza. Si, serian parte de ella, ya no podía hacer nada a ello, pero no podían dejar que dictaran el resto de su vida. Sentía que tanto Kasumi como Ukyo estaban… retorcidamente… en lo cierto, debía usar el dolor y el enojo de lo que esos vampiros hicieron con su cuerpo mientras estuvo inconsciente para alimentar su propia furia a no rendirse a ellos. Y debía dar un punto final e iniciar un nuevo párrafo a su vida íntima, algo que hasta ese momento se había negado por lo anterior, porque no ahora con esta mujer tan simpática y a la vez tan sinceramente empática?

Observo que Ukyo ya terminaba de preparar la bañera, dejando una luz tenue en donde iban a bañarse. Al ver eso, Amanda se puso de pie, y aun con algo de inseguridad empezó lentamente a desabotonar su camisa. Al verla hacer eso, la chef se volteo dándole la espalda, y empezó a desvestirse a su vez. Menta se paralizo al verla, hipnotizada al ver cada vez más piel expuesta. Al fin, completamente desnuda, la cocinera entro en la tina y tomo asiento en el agua.

-Vienes Menta? –