El Legado de Quill

La nave donde Quill y compañía iban, viajaba a la velocidad de la luz hacia un planeta.

Con una enorme agilidad la nave aterrizó en tierra.

Quill y compañía bajaron de la nave donde vieron el estado actual del planeta.

Quill: ¿Este….es tu planeta, padre?

Preguntaba el canino sorprendido por ver el estado tan devastado que estaba el planeta.

Brantax: Esto parece una porqueriza.

Mara: ¿Cómo es que está así? Noto que incluso el aire está viciado, el agua contaminada y la tierra muerta.

Comentaban éstos. MM que bajaba de la nave, contestó serio.

MM: Es por culpa de los invasores que vinieron a este planeta.

Quill: ¿Los invasores hicieron esto?

Preguntaba el canino a su padre donde este último asintiendo, respondió.

MM: Así es. Antes, el planeta Sanadú era un lugar hermoso y lleno de vida. Los invasores en cuanto llegaron, convirtieron en lo que veis ahora.

Mara: Es horrible…

Decía Mara no pudiendo evitar sentir lástima por los habitantes del planeta. Ella vio muchos planetas donde sus habitantes perdieron a muchos de los suyos cuanto estaba con Xanathos.

MM: Intenté detenerlos, pero no fue suficiente. Por eso te necesito, Quill.

Quill: ¿A mí? ¿Y cómo pretendes que te ayude a detener toda una invasión?

Preguntaba Quill donde ahí Brantax comentó.

Brantax: Sobre todo cuando no puede ni con una invasión de cucarachas espaciales. Ja, ja, ja.

Se reía el hombre jabalí a carcajadas, haciendo que Quill lo mirase molesto y le gritase.

Quill: ¡Cállate, Brantax! ¡Aquello fue porque no tenía insecticida a mano! Volviendo al tema ¿Cómo puedo realmente ayudarte? Repeler invasiones no son mi fuerte precisamente.

MM: Gracias a tus poderes, hijo.

Respondía MM con una sonrisa dejando confundido a su hijo.

Quill: ¿Mis poderes?

MM: Yo poseo un enorme poder mental y sé que tú los heredaste. Lo supe en cuanto me enteré que sostuviste en tu mano una gema de la creación y no ser destruido en el proceso.

Hablaba con enorme confianza el canino mayor. Quill parecía sorprendido ante lo que decía su padre.

Quill: ¿Poderes mentales, dices? Lo siento, padre. Pero mucho me temo que carezco de esos poderes.

Brantax: Sobre todo porque carece siquiera de mente para cualquier cosa. Ja, ja, ja.

Decía el jabalí para volver a reírse a carcajadas para molestia de Quill.

Quill: ¡Qué te calles ya, cerdo grumoso!

Brantax solo puso mala cara mientras entrecruzaba sus brazos.

MM: Quill, por favor. Escúchame. Sobre tus poderes, se debe a que aún no han despertado. Observa a mí.

MM usó sus poderes para alterar un espacio de la zona, creando un campo fértil de hierba verde, algunos árboles e incluso flores y algunas mariposas.

Quill: Increíble….

Mara: Cuesta imaginárselo así…

Comentaban éstos sorprendidos al ver lo que acababa de hacer MM.

MM: Quill. Ahora inténtalo tú.

Quill: ¿Yo…?

MM: Por supuesto. Tú solo concéntrate.

Pedía el viejo canino a su hijo. Quill no parecía demasiado convencido.

Quill: No sé si podré siquiera hacerlo.

MM: Inténtalo.

Insistía el viejo canino. Quill al final accedió y mirando hacia una parte concreta del campo desolado, alzó su mano e intentó usar sus poderes.

Pasaron algunos minutos, pero no pasó absolutamente nada. Al final Quill se rindió.

Quill: No consigo absolutamente nada, padre. Lo siento. Supongo que no tengo el mismo poder que tú.

MM: Tienes los mismos poderes que yo, Quill. Solo debes creer en ellos.

Hablaba MM tratando de alentar a su hijo.

MM: Simplemente trata de visualizar en tu mente lo que más deseas. Luego trata de materializarlo.

Quill: Está bien.

Quill trató de concentrarse una vez más. Esta hubo cambios en el terreno.

Mara: Está pasando ya algo.

Brantax: A ver, a ver.

Decían éstos esperando ver lo que Quill intentaba hacer aparecer.

Finalmente la zona cambió a una playa soleada.

MM: No está mal para empezar.

Decía con orgullo el canino mayor. Quill sonriendo, respondió.

Quill: Solo he puesto lo primero que se me pasó por la cabeza. Je, je, je.

¿?: Hola, Quill….

Se escuchó una voz femenina familiar. En ese instante apareció una doble de Mara, llevando un ajustado Bikini.

Mara2: Quill, querido. Ven, que te echo mucho de menos. Quiero pasar un buen rato contigo.

Hablaba de forma verdaderamente cariñosa la doble de Mara. Quill no pudo evitar ruborizarse un poco mientras la Mara verdadera lo miró como diciendo "Estás benao". Brantax ante eso, se echó a reír a carcajadas y decir.

Brantax: Ja, ja, ja ¡Has revelado tu mayor secreto! Ja, ja, ja.

MM: Bueno….No está mal para empezar.

Comentaba el viejo canino tratando de contener las ganas de reírse.

Quill: Juro que eso último no se me pasó por la mente…

Hablaba Quill intentando disimular y trató de cambiar el escenario, esta vez lo que parecía una habitación de un hospital.

Quill se quedó desconcertado ya que era una situación que él perfectamente conocía. El día en que murió su madre.

Madre de Quill: Quill….Hijo. Estás aquí…

Hablaba la madre de Quill en la cama mirando a su hijo con una sonrisa. Quill miró en silencio la escena por unos instantes la escena.

Quill: Madre….

Madre: Hijo. Coje mi mano.

Decía la madre ofreciendo su mano para que Quill la tomara. Quill avanzó hacia la imagen de su madre y tomó su mano.

Quill: Hola, mamá….

Saludó Quill que, aunque sabía que no era más que una ilusión, ver de nuevo a su madre le llenaba de enorme gozo en su interior.

Madre: Has crecido mucho, hijo. Te has hecho todo un hombre.

Quill: Gracias. Tú también te ves estupenda, madre…..

Hablaba Quill con una sonrisa a su madre, pero luego poniendo una expresión de tristeza, le dijo a su madre.

Quill: Siento…Siento no haber estado ahí cuando más me necesitabas….Ni haber podido coger tu mano cuando me lo pediste….Verte en aquella cama…en aquel estado….Me llenaba de enorme tristeza y no pude más…

Hablaba Quill con una enorme tristeza mientras lágrimas caían de sus ojos.

Madre: No te preocupes por el pasado, Quill….Eras un niño entonces. Algunas cosas ignorabas….Lo importante es que estás aquí…

Hablaba con una amplia sonrisa la madre de Quill mientras pasaba su mano en el rostro de su hijo. Quill parecía sentirse mejor ante las palabras de su madre.

Quill: Sí, madre….Me alegro de verte de nuevo…Aunque sea solo una ilusión creada por mi mente….

Madre: Cierto que soy una ilusión, pero proyectado por tu corazón. Si fuera la verdadera, sin duda estaría enormemente orgullosa de ti.

Quill: Gracias, madre….

MM no decía nada. Parecía impasible, pero ver a la madre de Quill ahí, le hacía sentir una gran tristeza en su interior.

Madre: Cuídate mucho, hijo…Sigue siendo el buen hombre que eres…

Quill: Lo haré, madre…

La ilusión se deshizo quedando la escena como era originalmente. Quill no decía nada, pero sentía tristeza mezclada con alegría de ver al menos por una vez a su madre. Mara se acercó a él y posó su mano en el hombre del canino. Brantax también observaba la escena sintiendo cierta empatía por Quill.

MM: Siento interrumpir….Pero tenemos mucho que hacer ahora. Seguidme, por favor…

Decía MM iniciando el camino siendo seguido por Quill y compañía.

Mientras tanto, Stuar y Rocky ya tenían casi reparada la nave.

Stuar: ¿Cómo va eso, Rocky?

Rocky: Perfectamente. Ya tengo casi todos los componentes listos.

Stuar: Espero que sea verdad. Estoy de estar en ese mugriento planeta hasta las mismísimas….

No pudo terminar la frase el roedor porque se escuchó primero un silbido en el aire. Antes de que Stuar pudiera reaccionar, tenía la afilada varilla de Ugul apuntándolo entre ojo y ojo.

Stuar: Esto no es bueno…

Rocky: ¡Stuar!

Rocky iba a ayudar a su amigo hasta que la voz de Ugul se escuchó.

Ugul: ¡Un solo movimiento y es roedor muerto!

Ambos: ¡Ugul!

Exclamaron ambos al ver a Ugul aparecer entre las sombras.

Stuar: Ugul, pajarraco ¿Se puede saber qué haces tú aquí?

Preguntaba Stuar a Ugul, solo que el ave ignorando la pregunta hecha por el roedor, les exigió respuestas.

Ugul: ¿Dónde está Quill?

Rocky: Quill no está aquí. Si estás todavía enfadado por no darte la gema de creación….

Trataba el hombre de piedra hablar amablemente con Ugul hasta que le hombre ave lo interrumpió.

Ugul: ¡No estoy aquí por eso! Estoy aquí por algo sumamente importante. Decidme dónde está.

Stuar: No está aquí. Se ha ido con un tipo raro llamado "MM".

Ugul: ¿"MM", has dicho?

Preguntó alarmado el ave en el momento que escuchó el nombre de MM.

Rocky: ¿Conoces a MM?

Ugul: Por desgracia sí. Tenemos que irnos de inmediato a buscar a Quill.

Stuar: ¿Por qué tanta prisa?

Ugul: Es necesario ir a buscarle. MM no es de fiar.

Hablaba el ave con una gran preocupación en su rostro. Stuar le contestó con sarcasmo.

Stuar: Y tú sí ¿Verdad?

Ugul: Admito que no soy un hombre modélico, pero al menos yo no pretendo conquistar todo el universo conocido.

Aquello desconcertó a Rocky y a Stuar.

Rocky: ¿Cómo dices?

Ugul: Lo que oyes. No podemos perder tiempo ¡Tenemos que irnos ya! ¿Funciona vuestra nave?

Rocky: Pues sí. Solo es añadir algunos componentes y….

Ugul: ¡Perfecto! ¡Nos vamos ya!

Decía Ugul entrando en la nave, siendo seguido por Rocky. Stuar que aún no se había movido a causa de la varilla, preguntó.

Stuar: Esto…¿Podrías al menos quitarme tu arma letal de mi preciosa cara?

Volviendo a Sanadú, el grupo seguía a MM hasta el interior de una estructura.

Quill: Entonces, padre ¿Hasta qué punto puedo emplear mis poderes?

Preguntaba Quill donde su padre le contestó.

MM: Tu imaginación y tu fuerza de voluntad es tu único límite. Por lo que en base a eso, podrás hacer lo que quieras.

Quill: ¡Eso es genial! Podría poner una estatua del coche fantástico, con la figura de Pac Man en ella. Incluso poner a Donkey Kong lanzando barriles al espacio ¡Suena estupendamente genial!

Hablaba emocionado Quill ante las enormes posibilidades que se le abrían gracias a sus recientes nuevos poderes. MM riéndose alegremente, le comentó a su hijo.

MM: Me alegro que te guste la idea. Pero hay que poner en práctica tus poderes. En una importante tarea en que te voy a necesitar.

Mara: ¿Qué tarea?

Preguntaba Mara donde aún seguía sin fiarse de MM. MM respondió.

MM: En una que no puedo hacerlo yo solo y necesito a Quill.

Dentro del edificio, MM alzó su mano donde hizo aparecer una puerta y en ella una lujosa habitación.

MM: Tus amigos pueden quedarse en la habitación de invitados. Tú vendrás conmigo, Quill.

Brantax: ¡Genial!

Brantax se echó sobre la cama donde de inmediato se quedó dormido.

Mara: Preferiría ir con Quill si no le importa.

Decía la coneja. MM de inmediato mostrándose negativo la respondió.

MM: Me temo que eso no será posible. Debo preparar a Quill para que domine sus poderes.

Quill: Vamos, padre. Déjala venir. Ella no molestará.

Pedía Quill a su padre, pero aún así MM seguían negándose a permitir que Mara los siguiera.

MM: Lo siento, Quill. Como ya dije antes, debo prepararte para que domines tus poderes. Y no podemos permitirnos ningún tipo de distracción. Si me permites, debo prepararlo todo. Enseguida te vengo a buscar.

Decía el canino mayor yéndose por el pasillo. Una vez solos, Mara comenzó a hablar con Quill.

Mara: Quill. Tengo un mal presentimiento con todo esto.

Quill: ¿A qué te refieres?

Preguntaba el canino sin entender nada. Mara se explicó.

Mara: La insistencia de que vayas con él completamente solo. Que quiera que domines tus poderes a toda costa. Que le ayudemos a enfrentarnos a unos enemigos de los cuales no sabemos nada. No puedo siquiera evitar que no está siendo del todo sincero con nosotros.

Explicaba Mara sus sospechas sobre MM. Quill trató de tranquilizarla con una sonrisa.

Quill: Tranquila, Mara. Es mi padre. Seguro que no tiene malas intenciones. Primero aprenderé a usar mis poderes y luego ya veremos lo qué pasa.

Mara: Espero que sepas lo que haces.

Quill: O…¿Tanto de preocupas por mí, Mara?

Preguntaba a modo de broma el canino. Mara enojada, le contestó.

Mara: ¡No, idiota! Lo que me preocupa es que te utilicen para hacer algo malo. Ya deberías tener experiencia con Ugul cuando, según tú, te secuestró de tu planeta natal y te usó para sus actividades ilegales.

Quill: No me lo recuerdes. Pasé un infierno con él….Aunque….

Quill se cayó en la última parte que iba a decir, ganándose la atención de Mara por ello.

Mara: ¿Aunque "qué"?

Quill: Nada. No importa. Nos vemos luego.

Quill se despidió de Mara y se marchó de allí. Todo eso bajo la atenta y preocupada mirada de Mara.

Mara: Sigo pensando que MM no es de fiar. Debo averiguar qué está pasando.

Decía Mara dispuesta a averiguar la verdad.

Mientras tanto, cerca de Sanadú, aparecía la nave de Quill.

Rocky: Estamos ya en las coordenadas. Pero no veo absolutamente nada.

Informaba Rocky.

Stuar: ¡Viejo! ¿Seguro que estamos en el lugar correcto?

Preguntaba Stuar a los mandos a Ugul, donde el hombre ave con una gran expresión de seguridad en su rostro, contestó.

Ugul: Así es. El planeta está justo delante.

Stuar: Bromeas ¿Verdad? Ahí no hay nada.

Ugul: No te dejes engañar por lo que no puedes ver. Tú sigue adelante. Lo entenderás.

Stuar no estaba muy seguro de si creer a Ugul o no, pero decidió hacerle caso y seguir.

Todo parecía una pérdida de tiempo hasta que de repente pasó por algo extraño, como si hubieran atravesado una barrera invisible. Justo en ese momento vieron el planeta Sanadú.

Rocky: Ahora sí que veo un planeta.

Stuar: ¿Qué rayos?

Ugul: El planeta Sanadú está cubierto por una barrera de energía mental que la hace invisible para el resto del universo.

Explicaba Ugul donde parecía saber mucho de ello. Stuar le quiso preguntar a Ugul.

Stuar: ¿Y tú cómo sabes tanto sobre eso?

Ugul: Porque originalmente tenía que traer a Quill cuando este era un niño.

Contestó Ugul ganándose la atención de Rocky y Stuar.

Rocky: ¿Qué tenías que traer a Quill aquí? ¿Y eso por qué?

Ugul: Porque su padre me contrató para traerlo. Me habría pagado un montón de dinero si se lo hubiera entregado.

Stuar: ¿Y por qué no lo hiciste al final?

Ugul: Porque habría condenado a la galaxia entera por ello. Ni por todo el oro de la galaxia habría permitido eso.

Contestó Ugul dejando enormemente sorprendidos a Rocky y a Stuar por ello.

Stuar: Ugul. Nos debes una explicación. Y no dejes nada en el tintero. Ya me estoy hartando de tanto misterio.

Hablaba el roedor cansado de tanto misterio. Ugul decidió contarlo todo.

Ugul: El llamado "MM" es en realidad es, por decirlo de alguna manera, un avatar de la Mega Mente. El ser con el poder mental más peligroso de la galaxia. Puede que del universo.

Rocky: ¿La Mega Mente?

Ugul: Un ser que, como ya dije antes, con un poder mental inmenso. Puede hacer casi cualquier cosa con el poder de su mente. Planeaba conquistar Sanadú y luego usar su poder para conquistar la galaxia entera. Pero para lo segundo no podía hacerlo todo eso él solo.

Rocky: ¿Por qué no?

Ugul: Pese a su enorme poder, no puede alterar con su mente toda la galaxia. Para eso necesita a alguien que tenga un poder mental similar al suyo. En esta ocasión Quill.

Stuar: ¿Quill tiene poderes mentales? Eso ya es bastante dudoso. Sobre todo porque el tío ni siquiera usa ni el 1% de su cerebro…Puede que solamente el 0,5%.

Comentaba bromeando el roedor. Ugul bastante serio, continuó con su relato.

Ugul: Como dije antes, me pagó para que buscara al chico y lo trajera para él. Cuando descubrí lo que planeaba, sabía que no podía traérselo. Así que nunca se lo entregué.

Rocky: Convirtiéndolo en tu cómplice o parte de tu banda para tus negocios turbios ¿Verdad?

Comentaba de forma acusadora Rocky recordando que hace tiempo, Quill les contó por todo lo que pasó cuando estaba con Ugul. El hombre ave se defendió.

Ugul: ¡Eh! Yo le enseñé todo lo necesario para sobrevivir en este perro universo, nunca mejor dicho en el caso de Quill por ser un canino. A usar las armas, a forzar cerraduras, saquear, piratear, mangar y demás ¿Y al final cómo me lo pagó? Largándose a la mínimas de cambio dejándome a mí con una deuda de narices.

Stuar: Oh, sí…No sé cómo te pudo dejarte sin más.

Decía con sarcasmo el roedor.

Ugul: Por eso debemos detener a MM antes de que ponga a Quill de su bando.

Rocky: Si es tan malo como dices, dudo mucho que Quill le quiera seguir voluntariamente.

Ugul: Creedme. Él no necesita que Quill actúe de forma voluntaria.

Respondía Ugul donde presentía que MM haría algo con Quill para tenerlo bajo su control.

Mientras tanto, Mara estaba explorando los pasillos, buscando cualquier cosa que pudiera revelar la verdadera naturaleza de MM y sus intenciones.

Mara: Venga. Si yo fuera alguien que escondiera un enorme secreto ¿Dónde lo escondería?

Se preguntaba para sí Mara. Antes de que tuviera de hacer algo más, todo a su alrededor cambió a un poblado.

Mara se sorprendió porque para ella era un lugar completamente familiar.

Mara: Este lugar….

Mara lo reconoció al instante. Era su antiguo hogar, en su planeta natal. Donde vivió de niña, antes de que las tropas de Xanathos la atacaran y masacraran a la mitad de la población.

Mara: No…Es imposible. Este es mi planeta. Pero no puedo estar ahora aquí…

Antes de que siquiera pudiera pensar más, una flota de naves apareció por el cielo y empezó a disparar contra la población, matando a muchos de ellos.

Mara podía escuchar los gritos de miedo y desesperación de la gente.

Rápidamente Mara fue corriendo. Ahí vio a soldados con armaduras espaciales dividiendo a la población en dos mitades. Acto seguido los soldados liquidaban con sus disparos a una de las mitades divididas.

Mara: ¡No!

Gritó Mara al ver a los soldados matando. Mara intentó detenerlos, pero una poderosa fuerza invisible la inmovilizaba.

Mara: No…No puedo moverme…

Mara intentaba moverse, pero no podía. Sentía que una fuerza invisible la retenía.

En ese momento vio a una pequeña niña coneja corriendo por las calles. No una niña cualquiera, era ella misma cuando era niña.

Mara pequeña: Mamá ¡Mamá! ¿Dónde estás?

Alzaba fuerte la voz la pequeña Mara esperando encontrar a su madre. En ese momento vio algo que la marcaría de por vida.

Vio a su madre en medio de un grupo de gente que fue dividida previamente de otra gente. La pequeña Mara fue corriendo hacia ella, pero ya era tarde. Los soldados la acribillaron a balazos al igual que la gente cercana.

Mara pequeña: ¡Noooo…!

Gritó la niña corriendo hacia el cuerpo muerto de su madre y tras comprobar que, efectivamente estaba muerta, lloró sobre ella.

Un soldado la agarró y la arrastró hacia alguien que la Mara adulta reconocía, Xanathos.

La pequeña niña de rodillas miraba con miedo al gran hombre naranja, donde este último la miraba con expresión seria, casi con lástima.

El hombre se agachó y mirándola a los ojos de la coneja, dijo.

Xanathos: Es triste perder algo que te importa.

Decía el hombre en cierto modo sintiendo compasión por la niña.

Xanathos: Pero a veces, por un bien mayor, hay que hacer grandes sacrificios. Todo por el equilibrio.

El hombre sacó lo que parecía un pequeño aparato que, al pulsar un botón surgían dos cuchillas a ambos lados. Con un dedo lo sostenía en perfecto equilibrio.

Xanathos: Ni muy largo ni muy corto. En perfecto equilibrio, como tienen que ser todas las cosas.

Explicaba el hombre a la pequeña donde esta, aún con cierto temor, lo escuchaba.

Xanathos: Ahora tú.

El hombre tomó una mano de la pequeña y la hizo sujetar con un dedo dicho cuchillo. La pequeña Mara lograba sujetar el cuchillo en perfecto equilibrio.

Aquello parecía satisfacer a Xanathos donde parecía ver potencial en la pequeña.

Xanathos: Sin duda tienes un don del equilibrio. Tú vendrás conmigo.

Mara: ¡Noooo…!

Gritó furiosa la Mara mayor donde logró liberarse de la misteriosa fuerza que la sujetaba y cargar contra Xanathos. Sacando su espada trató de golpearlo con su espada, pero fue como dar contra la niebla.

Mara: ¡Te odio, Xanathos! ¡Tú lo arruinaste todo en mi planeta! ¡Mataste a mi madre y a todos los que quería!

Gritaba enojada la coneja cargando con toda su ira contra la imagen de Xanathos.

Xanathos: Todo lo hice por el equilibrio. Ahora actualmente tu planeta vive todos los días con un sol radiante y un estómago lleno, sin privarse de nada.

Mara: ¡No justifiques tus crímenes, monstruo!

Mara seguía furiosa sin dejar de atacar. En ese momento en el rostro de Xanathos se interpuso el de la Mega Mente riéndose perversamente.

Mega Mente: Ja, ja , ja. Así. Descarga toda tu ira contra mí.

Mara se detuvo de golpe al ver aquel rostro en forma de energía en flamas.

Mara: ¿Quién eres tú?

Mega Mente: ¡La Mega Mente! ¡El futuro gobernante del universo!

Contestaba la Mega Mente convirtiendo todo alrededor en cada uno de los momentos en que Mara fue llevada de su planeta de pequeña, ser entrenada por Xanathos y obligarla a luchar por él.

Mara: ¿Qué haces? ¡Detente!

Mega Mente: ¿Qué pasa? ¿Acaso no quieres rememorar tus días gloriosos? Ja, ja, ja.

Preguntaba de forma burlona la Mega Mente mientras Mara ante las imágenes, se arrodillaba y gritaba rogando que parase.

Mientras tanto, en una amplia sala, estaba Quill con su padre. El canino ignoraba por completo lo que le pasaba a su compañera Mara.

MM: Bien, Quill. Es hora de que utilices tus poderes para lo que estabas destinado a ser.

Hablaba el canino mayor. Antes de empezar, Quill quiso hacerle algunas preguntas.

Quill: Dime…¿Recuerdas a mamá?

Ante la pregunta, MM se quedó un rato callado hasta que finalmente habló.

MM: Sí…Recuerdo a tu madre….Era una mujer maravillosa.

Quill: Entonces ¿Por qué la abandonaste?

Preguntaba Quill con cierto tono de molestia en la última parte.

MM: Lo siento. No podía ir a verla cuanto quisiera.

Quill: Pudiste haber buscado el tiempo ¡Ella vivió sola, criándome! ¡Y la tuve que verla morir! ¡Mientras tú estabas de picos pardos por ahí!

Gritó verdaderamente enojado el canino echando en cara a su padre el hecho de que ninguna vez viniera a verla ni a ella ni a él. MM al final alzó la voz enojado.

MM: ¿Crees que no lo habría hecho de haberlo querido? Incluso yo tengo mis limitaciones.

Quill: ¿Qué limitaciones?

Preguntaba Quill con curiosidad. MM se explicó.

MM: Este cuerpo, ni siquiera es mi yo real. Es por así decirlo un avatar, una extensión de mi mismo. No puedo alejarme del planeta por mucho tiempo. Necesito volver con frecuencia porque de lo contrario este cuerpo de desintegraría.

Quill: ¿Incluso para ver a mi madre?

MM: Créeme…..Para mí ha sido duro. La vi tres veces….Si hubiera venido una cuarta vez, me habría quedado incluso aunque mi cuerpo se desintegrara.

Hablaba con enorme pesar el canino mayor, donde se notaba la tristeza de no haber podido ver más a la canina que amaba. Quill parecía sentir la tristeza de su padre.

MM: Tuve que tomar decisiones muy duras por mi gran plan. Lo más doloroso que he hecho en mi vida, fue ponerle aquel tumor en la cabeza de tu madre.

Dijo sin pensar MM, siendo captado por Quill donde no pudo evitar preguntar.

Quill: ¿Qué has dicho…?

MM: ¿Eh? O….No es nada.

Trataba de negar cualquier cosa MM, pero aquellas palabras bastaron para que Quill se llenara de ira y gritara.

Quill: ¡Tú mataste a mi madre!

Gritó enojado Quill sacando su pistola y disparando como un poseso contra su padre donde le hizo varios agujeros.

MM: Muchacho insolente….

Decía MM donde sorprendentemente su cuerpo se iba regenerando y quedando como nuevo.

Con un simple pensamiento, unas raíces mentales surgieron del cuerpo e inmovilizaron por completo a Quill.

Quill: ¡Suéltame, maldito!

Gritaba enojado Quill intentando liberarse. MM trató de calmarlo.

MM: No te esfuerces. Mejor guarda tus energías para lo que de verdad necesito.

Quill: ¿Para qué rayos me necesitas?

Preguntaba molesto Quill. MM ahora emulando una sonrisa perversa, respondió.

MM: Para conquistar todo el universo. Solo que no puedo hacerlo solo. Necesito a alguien con un poder similar al mío para ello, para extender mi influencia por toda la galaxia.

Quill: ¿Y sobre los invasores que me hablaste? ¿Era mentira?

MM: No exactamente. Sí que hay invasores en el planeta. Unos que intentan evitar que logre mis objetivos de conquistar la galaxia. Pero no te preocupes por ello. Necesito tu poder, aunque no tu conciencia. No te preocupes. No te dolerá.

MM extendía su mano con intención de tocar a Quill, pero antes de que pudiera hacerlo, un misil le alcanzó en el estómago y lo mandó a volar lejos y luego explotar.

Mara: ¡Quill!

Gritó Mara en compañía de Brantax donde tenía el jabalí un lanzacohetes. Mara fue corriendo hacia Quill donde con su espada, fue cortando los tentáculos.

Quill: ¡Mara! Tenías razón. Al final mi padre resultó ser un desgraciado.

Mara: Lo sé. A mí me intentó encerrar en una pesadilla ilusoria. Menos mal que Brantax logró sacarme de ella.

Explicaba Mara mientras lograba liberar a Quill. Brantax alegremente comentó.

Brantax: Para eso estoy ¿Dónde está el malo? ¿Lo hemos machacado?

Quill: Si es como me lo imagino, estará muy lejos de estar muerto.

MM: No tienes ni idea hasta cuánto.

Respondía MM reapareciendo con su cuerpo en parte destrozado por la explosión con una gran abertura en su cuerpo donde le faltaba un brazo, la mitad de la cara e incluso parte de la pierna. Asombrosamente se iba recomponiendo como si nada.

Quill y los demás se pusieron en guardia preparados para enfrentarse a MM.

MM: No hagas esto más difícil, Quill. Ven a mí y terminemos lo que empecé hace años.

Quill: ¿Primero matas a mi madre y ahora tratas de que te ayude? ¡Ni lo sueñes, mastuerzo!

Contestó enojado el canino. MM cerrando por un momento los ojos para luego abrirlos, dijo.

MM: Tendrá que ser de la forma difícil.

Todo alrededor cambió, siendo ahora la sala donde estaba la Mega Mente.

Brantax: ¿Dónde estamos?

Mara: ¿Qué sitio es este?

Quill: La pregunta es ¿Qué es esa especie de cabeza gigante flotante de fuego?

Contestaba esto último Quill señalando la cabeza de la Mega Mente. MM riéndose perversamente mientras lo señalaba con un dedo, respondió.

MM: Ese….Soy yo. Mi verdadero ser.

Dijo el canino mayor emulando una sonrisa perversa.

Continuará.

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