No entendía que estaba sucediendo, pero la sola idea de estar peleando con un Grimm inmortal le hiso dudar un poco si debería estar luchando contra esa cosa y dejar a los ciudadanos morir o pelear hasta la última gota de energía que le quedara.
Su respiración se entrecortaba a cada segundo de la pelea, mientras sus manos sostenía la espada que él mismo había trabajado con el propósito de proteger a las personas, pero ahora mismo estaba dudando de eso.
Russell decidió alejar al monstruo de las personas. Sus pasos recorrieron por el espeso bosque que había ingresado. La luz pronto desapareció de sus ojos junto al sonido de la bestia Grimm.
Detuvo sus pasos y abrió los ojos. La sola idea de que el monstruo haya decidido ignorarlo e ir a por las personas indefensa hiso que su corazón se detuviera.
Con un movimiento rápido decidió ir nuevamente al pueblo, pero con cada paso que daba, la luz de lugar iba disminuyendo, haciendo que perdiera la dirección donde había entrado al bosque. Russell solo pudo quedarse en el mismo lugar con una mirada de horror al poder escuchar los gritos de las personas siendo atacado por la bestia.
Sin importar que su visión se había quedado nula, Russell corrió rápidamente donde venía los sonidos desgarradores de las personas, pero sin importar que estaba yendo en la dirección de los gritos, él sentía que iba a dirección contraria.
De pronto los sonido de las personas se detuvieron. Russell solo pudo jadear de horror cuando sus pensamientos comenzaron a imaginar las cosas horribles que le sucedieron a las personas. Y de un momento, su cuerpo perdió toda la fuerza que le quedaba. Sus rodillas chocaron contra el suelo oscuro, mientras intentaba no llorar por el hecho de haber sido un inútil.
"Era mi responsabilidad protegerlos... No deberían haber muerto... Todo esto fue mi culpa..."
Sus manos golpeaban el suelo mientras intentaba contener el llanto por la impotencia de no haber cumplido con su deber. Russell sabía que su deber como cazador era proteger a la gente indefensa, pero ahora mismo había dejado morir a cientos de personas intentando ahuyentar a un solo Grimm.
"Los abandoné..."
Si hubiera aguantado un poco más, seguramente habrían llegado refuerzos y habría salvado a las personas de ese destino cruel. Si no hubiera huido. Si no hubiera sido más débil. Si hubiera pensado en otra cosa.
Nada de eso hubiera ocurrido.
"No pudiste salvarlos..."
"¿Eh?"
Russell levantó la mirada de inmediato al escuchar una voz en estos momentos, pero solo encontró oscuridad a su alrededor.
"Los abandonaste porque sabías que podrías haber muerto..."
"¡Eso no es cierto!"
Intentó encontrar la causa de esa voz, pero sólo obtuvo el mismo resultado.
"Sacrificaste a esas personas por tu propio bienestar..."
"¡Mentira! ¡Quería atraer al grimm a un lugar donde la gente no pudiera salir lastimada!"
"Esas personas están muerta por esa decisión..."
"..."
Russell sólo pudo permanecer en silencio.
En ese momento ocurrió lo imposible, el mundo se contrajo mientras la oscuridad consumía su cuerpo lentamente. Russell no tuvo tiempo para reaccionar. Su cuerpo no intentó luchar al ser consumido por la oscuridad, era como si aceptara su destino.
El mundo quería castigarlo por dejar morir a la gente que él mismo quería proteger.
Entonces fue consumido. El mundo deseaba verlo morir, siendo consumido. Deseaba devorarlo, mientras cada parte de su cuerpo era consumido. El mundo quería que él fuera parte de la oscuridad para sufrir la eternidad.
Esto era demasiado para él.
Russell no quería morir de esa manera.
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"¡Ah!"
Su cuerpo se sacudió cuando se despertó de esa pesadilla. Russell se encontraba jadeando mientras varias gotas de sudor le caían del rostro. La misma pesadilla siempre lo despertaba por la mañana, con una expresión de terror en el rostro.
"Dios... ¿acaso nuca podré tener un sueño tranquilo?"
Él sabía la respuesta. Desde el principio, había tenido la misma pesadilla, esa pesadilla donde su único propósito era destruir su sueño de convertirse en cazador, pero... ¿Se estaba diciendo a sí mismo que no debería serlo?
Apartó esos pensamientos de su mente, no valía la pena seguir dudando de su propia decisión.
Sin dudarlo, se levantó de la cama. La brisa que entraba por la ventana abierta lo hizo tiritar. Lo único bueno fue que el poco cansancio que había sentido había desaparecido. Lo malo era que estaba completamente congelado.
"¿Deberías preguntar la hora? No, ya debe ser de mañana, ya salió el sol."
Russell se dirigió a su armario sacando su típica ropa de siempre, una prenda bastante sencilla, donde consistía de un polo color negro con algunas decorativos de color rojo oscuro y un pantalón con los colores casi similares que su polo. Su mirada posó en el espejo que se encontraba en su cuarto, y se dedicó unos minutos para observarse.
Se veía bien, eso pensó. Russell sabía que podía mejorar su imagen, pero sería demasiado caro; prefería gastar el dinero que tenía en mejorar su arma si fuera necesario.
Al mirarse al espejo con más atención, Russell notó que su cabello era diferente al de los demás adolescentes. Era negro, pero las puntas eran rojizas, lo que llamó la atención de sus compañeros. No entendía por qué. Había tantos adolescentes fuera de la academia con diferentes colores de pelo, e incluso el blanco destacaba más que el suyo.
(¿Fue porque dijo que era natural?)
"Eso debe ser..."
Entonces sus ojos se posaron en sus mismos ojos en el espejo. Esto también hiso resaltar más en la academia en los primeros días y fueron sus ojos plateados. Los ojos si eran algo extraño de ver común mente por toda el reino de Mistral. Incluso el color rojo era un poco más común que los ojos plateados.
Russell solo dejó escapar un suspiro antes de salir de su cuarto e ir a la sala.
Como era de esperar, el olor a tocino junto a huevos siendo cocinado entraron por su fosa nasal. Sus ojos se abrieron y su boca empezó a babear ante la imaginación de una comida perfecta para una mañana. La sola idea hiso que sus pasos fueron más rápido, llegando a su destino.
Los ojos celestes claros de su madre se hicieron presente en la escena, junto al sonido del aceite calentándose y la televisión prendida. Su mirada se desvió hacia el sofá para ver a su padre sentado con el periódico, desayunando con una mano y sosteniendo el periódico con la otra.
Una mañana típica en su vida.
Sin hacer un drama, Russell saludó a su padre con una sonrisa y este le devolvió la sonrisa, pero una más cansada. La vida de un trabajador de una tienda no debe ser sencilla, sabiendo que se quedaba hasta horas tardes por las noches. Russell admiraba a su padre, bueno no era su padre de sangre, pero lo consideraba como uno.
"Entonces, ¿cuándo tendrás un día libre para pasar un momento en familia, papá?"
"*Suspiro* Sabes que las ventas de libros no están pasando por un buen momento ahora mismo, pero cuando las cosas mejoren, disfrutaremos de unas buenas vacaciones, sobre todo para mí, que enserio necesito descansar."
"Eso significa una promesa, ¿verdad?"
Solo recibió un pulgar bueno de su padre, quien decidió sumergirse en el periódico. Russell solo pudo sonreír; unas vacaciones familiares le parecían perfectas. Sus ojos se dirigieron hacia la cocina para observar a su madre estar sumergida en el desayuno.
Sin perder tiempo decidió sorprenderla con su aparición. Sin embargo, solo recibió un rostro desanimado de su madre, quien seguía observando los huevos cociéndose en la sartén. Russell no subo que hacer en estos momentos.
Nunca vio a su madre de esa manera. Claro, solo en momentos difíciles, pero ¿estaba pasando por un momento difícil? De ser así, debería haberla motivado, ¿no?
"Mamá, ¿sucede algo?"
"Ah... Oh, hijo, perdona, estaba pensando, ¿quieres que te sirva el desayuno?"
Iba a negarse, pero su estómago empezó a rugir en protesta. Solo pudo quedarse un momento en silencio, antes de sentir como el calor subía por sus mejillas y mirarla con una sonrisa.
Ella simplemente se rió mientras le servía el desayuno.
Solo podía sentarse a la mesa del comedor mientras servían la comida. Decidió comer primero antes de preguntarle qué le pasaba; no quería que su estómago lo traicionara otra vez.
Entonces su madre se sentó en una silla aparte frente a él. Russell observó mientras se dejaba medio huevo en la boca para mirarla. Parecía querer decir algo, pero era evidente que no podía.
De un solo trago comió lo que le quedaba en la boca y se lo limpió con el antebrazo.
"Mamá, ¿sucede algo? Puedes decírmelo sin preocuparte. Recuerda, estaré a tu lado si pasa algo malo."
Una hermosa sonrisa apareció en el rostro de su madre, antes de desaparecer con un suspiro.
"Tengo que mostrarte algo, dame un minuto."
Entonces su madre desapareció del comedor para irse a otro sitio. Russell se quedó confundido, sin saber qué estaba pasando, y oyó un suspiro cansado de su padre, que estaba en el comedor.
Russell solo pudo mirar a su padre, con la confusión aún en su rostro. Su padre lo notó.
"Mira, campeón, este es un tema que ya hemos discutido antes, pero ahora mismo quiero que seas honesto con tus palabras..."
Su padre se sentó en una de las sillas quedando frente a él.
"¿Estás seguro de que quieres convertirte en cazador?"
Entonces la confusión se convirtió en comprensión y una mirada de dolor. Russell había estado discutiendo con sus padres desde el día en que decidió perseguir su sueño de ser cazador. Ellos no querían que se convirtiera en uno; sabían que los cazadores no vivían mucho.
Russell también ignoró las advertencias de sus padres, y ese fue su error. Cada vez que intentaban retomar el tema, la conversación se transformaba en un campo de batalla verbal.
Al final logró convencer a sus padres para que respetaran su decisión, pero ahora parecía querer volver a hablar del tema.
"Papá... te lo he dicho miles de veces que ser cazador es mi destino."
"¿Cómo sabes que tu destino es convertirte en cazador?"
Russell abrió la boca para responder, pero como cada vez que su padre le hacía esa misma pregunta, terminó guardando silencio por unos minutos antes de mirarlo con una expresión algo decidida.
"Siento la necesidad de salvar a las personas indefensas, aquellas que no pueden protegerse de los grimm. Es como si fuera mi destino: proteger a los más débiles de las amenazas que el mundo da a los humanos."
"No puedo aceptar esa respuesta."
Su rostro se retorció en fastidio, sintió la necesidad de gritar que esa era su decisión, y no importaba cuantas veces lo contradijeran, él siempre se mantendría firme en su respuesta.
Pero decidió simplemente suspirar y mirar a su padre a los ojos. Esa mirada firme de su padre lo observaba fijamente.
"¿Por qué no puedes aceptar mi respuesta, papá? Siempre me haces la misma pregunta y te doy la misma respuesta, pero nunca la aceptas."
"No lo dices en serio. Lo puedo ver en tu rostro y cuánto tardas en responder. No sabes cuál es tu destino. Ni siquiera sabes si de verdad quieres ser cazador."
"¡Eso es mentira!"
Incapaz de soportar más las palabras de su padre, se levantó de golpe de la silla, golpeando la mesa con fuerza. Al cabo de un segundo, se dio cuenta de lo que hacía. Russell solo pudo mirarse decepcionado por su comportamiento y volver a sentarse.
"Lo siento, dejé que mis emociones me dominaran otra vez..."
"No te preocupes, fue mi error volver a sacar el tema cuando acordamos respetar tu decisión. Pero ahora necesito una respuesta sincera de tu parte, Russell. Una respuesta que me satisfaga para poder tomar la siguiente decisión, una que podría marcar un antes y un después."
Sólo pude mirarlo confundido, pero asentí.
"..."
"Estoy esperando una respuesta."
"Es difícil expresarlo con palabras, ¿sabes?"
"Oh, no tienes una respuesta."
Solo pude guardar silencio unos minutos. Su padre hizo lo mismo. Ninguno de los dos habló. Hasta que la imagen borrosa de una mujer apareció en su mente. Russell lo sabía y no le gustaba decir que esa era su motivación, pero tenía que ser sincero con su padre.
"Ella haría lo mismo que yo estoy pensando; salvar a las personas indefensas de los grimm..."
"¿Ella?"
Dudó por unos segundos, pero decidió hacerlo.
"Ya sabes, mi madre... mi verdadera madre. Sí, no la conozco, ni siquiera sé cómo es, pero siento que es alguien que ayudaría sin dudar a los indefensos. Y, de alguna manera, también siento que es mi destino hacer lo mismo que ella, ¿sabes? Salvar a los indefensos."
Russell había sido completamente honesto.
"Ella no es tu madre, Russell. Tu madre es María, la mujer que te crio desde el momento en que te encontró abandonado en las calles de Vale."
Sin darse cuenta de sus palabras, Russell se dio cuenta de que había entrado en un campo minado.
"¡Un momento! No quise decir que veo a esa mujer como mi madre verdadera, mi madre verdadera es mi mamá, la mujer que me crio como tu mismo lo dijiste. Esa mujer que me dio la oportunidad de cumplir con el propósito de mi madre que me abandonó... uh, creo que estoy haciendo un laberinto con mis palabras, ¿no?"
"Demasiado."
"*Suspiro* Mira papá, siento la necesidad de convertirme en un cazador porque creo que es mi destino y por favor, no me preguntes más sobre esto. Estoy seguro de que en el futuro quizás pueda darte una respuesta, pero por ahora no puedo... realmente no puedo."
"..."
"..."
"Entiendo, entonces aceptamos tu respuesta por ahora. Por favor, James, no lo presiones más."
Russell abrió los ojos con sorpresa, pero esta pronto se transformó en terror al pensar que su madre había escuchado toda la conversación. Su padre también parecía un poco asustado, pero su madre solo mostraba una sonrisa... una sonrisa débil, pero aun así, una sonrisa.
"¡Mamá, te lo juro, no es lo que estás pensando!"
"Amor... ¿puedes sentarte un momento? No es lo-..."
"Oh no se preocupen, he escuchado todo, y entiendo lo que nuestro querido hijo quiere decir, no veo problema en nada. No soy su verdadera madre, pero si la madre que lo crio desde pequeño, pero aun así mi hijo piensa que tiene la responsabilidad de seguir el legado de la mujer que le dio la vida... un poco tonto, pero bueno, es un adolescente todavía."
Russell solo pudo quedarse en silencio; no sabía qué responder. Sus ojos se fijaron en la mesa antes de dirigir la mirada hacia su madre. Fue entonces cuando los abrió con sorpresa al ver un uniforme de la academia Haven junto con una carta en los brazos de su madre.
Entonces su cerebro capto todo lo que estaba sucediendo.
"¿Eso significa que... me aceptaron?"
Russell sólo recibió la carta que sostenía su madre. Sin decir nada, la abrió para leer el texto que contenía adentro.
Leyó cada palabra de la carta, y cada vez su emoción era evidente. Reflexionó que no lo habían aceptado porque llevaba más de dos semanas esperando la aprobación de la academia, y reflexionó con optimismo que le iría mejor el año que viene.
Russell dejó caer la carta en sus manos y miró a sus padres. Ambos sonreían. Sabía que no eran sonrisas de aprobación por su admisión en la academia. Eran sonrisas al ver a su único hijo con una sonrisa radiante ante la aceptación de la academia.
"Gracias... ¡muchísimas gracias por respetar mi decisión, mis queridos padres!"
Sin decir nada más, se abalanzó sobre su madre antes de mirar a su padre a los ojos, suplicándole con la mirada que se uniera al abrazo. Su padre simplemente suspiró y se acercó a abrazarnos a ambos.
Russell solo pudo mostrar otra sonrisa aun más radiante que las anteriores.
"¡Los amo!"
Su padre sólo pudo resoplar, separándose del abrazo de dos minutos.
"Yo también te quiero campeón, pero recuerda. En el futuro, nos contarás una verdadera razón por la que te convertiste en cazador. Por ahora, podrás experimentar de primera mano lo que es ser un cazador."
Su madre también se separó del abrazo.
"Tu padre tiene razón, hijo. Necesitamos una razón real para que quieras ser cazador. Una persona necesita motivación, una motivación real."
Russell solo asintió con la cabeza, antes de mirar el uniforme de la academia Haven. Su historia como futuro cazador estaba a punto de comenzar. Debería preocuparse por las palabras de sus padres, pero por ahora solo quería alcanzar el sueño que anhelaba.
O tal vez no.
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=Dirigible a la Academia Haven=
No podía controlar sus emociones. Estaba sentado en uno de los asientos del avión que lo llevaría a la Academia Haven. Su mirada se cruzó con la de los demás estudiantes, que vestían el mismo uniforme, sentados y algunos de pie, mientras observaban el panorama de afuera.
Russell solo pudo quedarse quieto, limpiando su espada con entusiasmo. La sola idea de estar cerca de ser cazador era más que suficiente para que quisiera saltar frente a todos, pero como no quería arruinar su reputación, lo dejó pasar. Sin darse cuenta, la punta de su dedo se pinchó con la espada.
Una mueca de dolor apareció en su rostro antes de chuparse el dedo para calmar el dolor y detener la pequeña cantidad de sangrado.
La risa apagada de un adolescente resonó en sus oídos. Russell miró a su lado y vio a un chico de pelo morado mirándolo como si fuera su propio payaso. Esto lo enfureció, lo que le hizo dejar de chuparse el pulgar y guardar la espada.
"Oye, oye, no me mires así. No me culpes por tus desgracias, amigo. Además, fue divertido, lo mires por donde lo mires."
Russell puso los ojos en blanco ante las palabras del chico. De alguna manera, las palabras del chico sonaban como de un rico recriminando a un tonto por ser tonto.
"¡Pffff, amigo, por favor, deja de hacer caras divertidas, no puedo con esto jajaja!"
Simplemente ignoró al chico, apartando la mirada con la furia aún presente. No podía creer que su felicidad se hubiera transformado en ira y vergüenza por un chico que ni siquiera conocía.
Russell tomó la opción fácil y madura que un adolescente podía tomar en estos casos, y fue sacarle la lengua a su atacante e irse a sentarse a otro lugar.
Las miradas de los demás chicos en la aeronave estaban puestas en él, y solo pudo maldecir en su mente. Su presentación en esta nueva etapa de su vida estaba arruinada, y todo era culpa de un estudiante que ni siquiera era su amigo.
Soltando un suspiro de derrota, se sentó en uno de los asientos más alejados de los demás estudiantes para perderse en sus pensamientos.
(Genial, ahora todos me miran raro... esto no puede empeorar)
"Hola~"
Russell salió de sus pensamientos de golpe con un movimiento brusco, lo que provocó una risa frente a él.
Entonces lo vio... otra vez, al chico de cabello morado, con esa misma sonrisa.
"¡Por favor aléjate de mí, es tu culpa que la mayoría de los estudiantes me miren raro!"
Soltando esas palabras, se dio cuenta de que las había dicho en voz alta. Su mirada recorrió a su alrededor, observando cómo los demás estudiantes lo miraban justo como él había dicho: raro. Russell solo pudo soltar un gemido de tristeza antes de mirar al chico y, con la expresión en su rostro, decirle: '¡Te lo dije!'
El chico siguió manteniendo esa sonrisa, mientras intentaba no dar importancia las miradas de los demás estudiantes.
"Oh, vamos, ¿realmente te importa lo que digan los personajes sin importancia?"
Las palabras del chico resonaron por toda la aeronave. No lo dijo demasiado fuerte, pero tampoco lo suficientemente bajo como para que los demás no lo escucharan. Varias miradas se posaron en los dos. Russell solo puede sudar ante la falta de vergüenza y miedo de este chico.
Aunque, después de unos segundos, Russell se da cuenta de algo. Las miradas de las personas no solo reflejan sorpresa, sino un odio puro. Él mismo sentiría cierto rencor hacia quien le dijera que era un personaje sin importancia, pero... ¿ese odio también iba dirigido hacia él? ¿Por qué? ¿¡Por qué!?
Sin esperar ni un segundo más a que los demás estudiantes comenzaran a murmurar cosas, Russell se levantó bruscamente de su asiento y miró fijamente a todos los estudiantes que lo estaban mirando.
"¡No lo conozco, en serio, ni siquiera sé quién es esta persona! ¡Por favor, no piensen mal de mí! ¡Soy un chico bueno, lo juro!"
Los estudiantes continúan mirándolo con odio, haciendo que sus ganas de seguir viviendo se desvanezcan rápidamente. Russell solo puede maldecir su suerte.
"Bueno, ignorando esas miradas de esas personas. ¿Cómo te llamas? Mi nombre esBlaine Hyatt, es un gusto conocerte, futuro compañero."
"¿Eh...?"
Russell no procesó las últimas palabras del chico, pero después de unos segundos lo hizo y lo miró con una mezcla de incertidumbre y rencor.
"No me mires de esa manera, solo te hace ver más divertido."
"¡Deja de decir eso! Además, ¿podrías explicar por qué aceptaría ser tu compañero? ¡Arruinaste mi reputación con los demás!"
"Fácil de explicar. Como puedes ver, seguramente nadie en este lugar quiera hacer equipo contigo. Todas esas personas sin importancia te miran con el mismo odio que a mí. ¿Acaso vas a rechazar mi propuesta, sabiendo que nadie más aceptará estar contigo?"
Blaine Hyatt levantó la mano en dirección a las personas, explicando su forma de pensar. Esto solo hizo que el odio hacia ambos aumentara. Russell lo miró por unos momentos antes de desviar la vista hacia los estudiantes y suspirar. Su vida había acabado, ¿verdad?
Simplemente aceptó su destino y miró a Blaine.
"No es un gusto conocerte, pero no tengo más remedio. Mi nombre es Russell Durand. Espero que seas un buen compañero... espero... por favor eso espero."
Blaine dejó escapar una carcajada silenciosa mientras extendía la mano en dirección a Russell.
"No te preocupes, de alguna manera siento que seremos los mejores amigos que el mundo podría ofrecer en esta corta vida de un cazador, Ross."
"Russell."
"Mm... No, Ross suena mejor. Y los amigos necesitan apodos para llevarse bien, ¿no?"
Russell dejó pasar el comentario, no porque estuviera de acuerdo con Blaine, sino porque no quería iniciar una discusión en la que sentía que perdería. Además, de alguna manera el apellido Hyatt le resultaba familiar.
Sin embargo, antes de que pudiera sumergirse en esa pregunta, el sonido de la aeronave chocando contra el suelo lo hizo salir de sus pensamientos, solo para ver cómo todos los estudiantes comenzaban a caminar hacia la puerta de salida.
"¡Vamos, ¿qué esperas?! Demostremos al mundo cómo los dos futuros cazadores más fuertes de la historia dejarán su huella en la academia Haven!"
Su mirada se encontró con la mirada determinada de Blaine. Las palabras del chico de cabello morado fueron demasiado egocéntricas, pero, de alguna manera, eso le arrancó una pequeña sonrisa.
Russell no podía negar que el chico tenía una determinación envidiable, y de alguna manera, él también formaba parte de esa determinación egocéntrica.
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=Puertas de la Academia Haven=
Se encontraba caminando hacia su destino, la academia Haven, y no pudo evitar sentir nervios ante la idea. Había dudado muchas veces, pero ahora estaba justo frente a las enormes puertas de la academia.
Antes de que pudiera perderse más en sus pensamientos, una mano se posó en su hombro. Russell giró la cabeza y se encontró con Blaine, quien aún lo miraba con esa sonrisa. Simplemente suspiró en silencio y asintió, mientras sus nervios se desvanecían por ahora.
"¿Nervioso? Pensé que los nervios desaparecerían después de que esas personas sin importancia te miraran con odio."
"¿Te estás burlando de mí? Si es así, felicidades, lo estás logrando."
Blaine simplemente se ríe, antes de mirar la academia.
"Este será el lugar donde haremos historia como futuros cazadores, ¿no lo crees, Ross?"
Russell observó la academia y cómo los estudiantes entraban sin dudar del deseo de convertirse en futuros cazadores. Pero él no era así. Aún tenía pequeñas dudas, dudas que, desde aquella conversación con sus padres, habían crecido hasta volverse enormes.
¿Realmente deseaba convertirse en un cazador por buenas intenciones?
"Oye, Blaine, tengo una pregunta un poco personal. ¿Puedo hacértela sin recibir algún tipo de broma de tu parte?"
"¡Por supuesto! Somos mejores amigos, después de todo."
Ignorando la respuesta de Blaine, Russell decidió contarle sobre su dilema... Lo intentó. Abrió la boca, pero las palabras no salieron. Incluso el rostro de Blaine reflejaba confusión ante su repentino silencio.
No... aún no podía.
"Tú... ¿por qué decidiste que sea tu compañero? Ni siquiera conoces mis habilidades en combate o mi capacidad intelectual."
"Mm... Pensé que sería una pregunta personal, no una pregunta tonta que hasta un niño podría responder."
"Tsk."
"Pues es simple, Ross."
Russell detuvo sus pasos cuando Blaine se paró frente a él, a unos dos pasos de distancia. Por primera vez en todo el rato, su expresión se tornó seria... solo para transformarse en una sonrisa maliciosa unos segundos después para señalarme.
"Siento que serás alguien importante para toda Remnant. Tómalo como una intuición mía. Y además, mis intuiciones son perfectas, así que no me equivoco cuando digo que tu presencia dejará huella en toda Remnant, amigo Ross."
"Uh... supongamos que te creo... pero, ¿por qué esa sonrisa maliciosa en tu rostro?"
Blaine simplemente ladeó la cabeza, se acercó a él y pasó un brazo alrededor de su cuello.
"¿No lo ves? ¡Eso significa que, a tu lado, mi nombre también será conocido gracias a ti, Ross!"
Antes de que pudiera decir algo, la campana de la academia sonó. Al mirar a su alrededor, se dio cuenta de que no quedaba ningún estudiante. Russell se guardó su comentario y apresuró el paso para ingresar a la academia junto a su peculiar nuevo compañero, Blaine.
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"Está bastante oscuro aquí adentro."
Russell simplemente asintió, aunque estaba seguro de que Blaine no lo había visto.
Entonces ante de que él o Blaine pudieran decir otra palabra, las luces del lugar se encendieron, revelando a cientos de estudiantes observando a su alrededor. Russell solo pudo admirar las armas que portaban con cierta emoción en sus ojos, antes de que un holograma apareciera en el centro del lugar.
Un hombre fauno apareció en el holograma, mostrando un rostro de seriedad.
"Oh, mira. El director va a dar un anuncio en forma de un holograma."
Simplemente asintió ante la respuesta de Blaine. Russell sabía quién era esa persona, ¿cómo no iba a reconocer el rostro de una de las figuras más famosas del reino de Mistral? Sería una estupidez.
Pero entonces los murmullos comenzaron a resonar por todo el lugar. Los estudiantes parecían intrigados por la aparición del director de la academia Haven en forma de holograma en lugar de estar presente. Russell también pensaba lo mismo; de alguna manera, esto le parecía un poco ofensivo.
Un director debería estar presente para recibir a los nuevos estudiantes y brindarles palabras motivadoras que los ayuden a mantener vivo su sueño de convertirse en cazadores.
Sacudió la cabeza con decepción. Sin embargo, cuando volvió a mirar el holograma del director, se sobresaltó al darse cuenta de que este lo estaba observando directamente. Russell lo miró por unos instantes, antes de que la mirada del director se fuera hacia otra parte.
Un suspiro de alivio salió de su boca.
"Oye, oye, no me dijiste que conocías al director. ¿Son cercanos?"
"¿Eh? Claro que no, solo fue un simple intercambio de miradas."
Blaine puso una cara de confusión ante las palabras de Russell.
"¿En serio? El director parecía un poco sorprendido por tu presencia, era como si hubiera visto a alguien cercano."
¿Lo era? Russell habría jurado que no había visto ninguna expresión en el rostro del director.
Antes de que Russell pudiera contradecir las palabras de Blaine, el director comenzó o más específicamente, el holograma del director comenzó a hablar.
Las palabras fueron motivadoras, de eso no había duda, pero de alguna manera sintió que eran un monólogo escrito a último momento. Russell decidió ignorarlo y centró su atención en Blaine, quien tenía un rostro claramente aburrido.
Blaine se dio cuenta de que Russell lo estaba observando.
"¿Tú también estás aburrido, Ross?"
Lo dudó por unos segundos antes de asentir.
"¿No es coincidencia? Estamos en la misma situación, pero es obligatorio escuchar... A menos que decidamos no hacerlo. Un momento, Ross, ¿acaso quieres meterte en problemas?"
Russell no lo dudó dos veces y negó con la cabeza. ¿Acaso su nuevo compañero intentaba incitarlo a meterse en problemas? Con esa actitud, era bastante probable.
"Oye, no me insultes en tus pensamientos."
"Lo sient-... Espera un momento ¿Cómo supiste que te estaba insultando?"
Sonrió y le dio un toque en la frente a Russell con un dedo.
"¿Olvidas que es fácil leerte por tus expresiones?"
Con un suspiro molesto, apartó la mano de su frente y volvió su atención a las palabras del director. De alguna manera, Blaine lograba sacarlo de quicio, y eso que apenas lo había conocido. Ni siquiera un día entero, solo unos minutos.
Russell decidió nuevamente ignorarlo, aunque los toques en sus mejillas por parte de Blaine lo hacían difícil de soportar. Sentía que iba a ser un día aburrido y molesto... pero no tenía idea de cuán equivocado estaba.
Cuando el holograma del director dejó de hablar, todos los pergaminos de los estudiantes vibraron al unísono. Russell sintió la vibración en su bolsillo y sacó el suyo, frunciendo el ceño al ver el remitente: 'Leonardo Lionheart'.
Era nada menos que el director de la academia.
"Por favor, abran los enlaces que les he enviado a cada uno de ustedes, jóvenes."
Russell vaciló por unos instantes, observando a los demás estudiantes mientras seguían con la las instrucciones del director, e incluso a Blaine. ¿Qué le pasaba? ¿Acaso estaba dudando del director de la academia? Sin pensarlo demasiado, abrió el enlace y dejó que las imágenes de cien personas aparecieran en la pantalla.
Entre todas esas imágenes, notó su propio rostro. Siguió avanzando y, tras revisar algunas más, encontró el rostro de Blaine.
Russell escuchó los murmullos de los estudiantes, cada uno intentando encontrar una explicación lógica para lo que estaba ocurriendo.
Antes de que pudiera sacar sus propias conclusiones, un sonido particular resonó en mi pergamino, y en ninguno más. Russell dirigió la mirada hacia él y vio cómo aparecía la imagen de un chico de cabello morado.
Blaine ha solicitado ser tu compañero durante los próximos cuatro años en la Academia Haven.
¿Aceptar o rechazar?
Dirigió la mirada hacia Blaine, solo para verlo sacando la lengua con una sonrisa y mostrando su celular, dejando en claro que él había enviado la solicitud.
"La prueba de ingreso se llevará a cabo a la mañana siguiente. Por ahora, deberán elegir a un compañero entre los 100 estudiantes mostrados en sus dispositivos para formar un equipo de dos."
Lo que antes eran simples murmullos entre los estudiantes, ahora se habían convertido en preguntas dirigidas al director.
"Disculpe, director, pero... ¿no se supone que los equipos deben ser de cuatro personas?"
"¡Director! ¿Cómo se supone que elija a un compañero si no conozco a nadie en este lugar?"
"¿No se suponía que debíamos elegir a un compañero después de superar la prueba de los grimm? Mi hermano mayor me dijo que así fue el año pasado."
Las preguntas llenaron la habitación. Russell solo pudo observar con incertidumbre lo que ocurría. No tenía idea de qué estaba pasando; en realidad, había supuesto que la prueba consistiría en derrotar a un grimm y que los profesores serían quienes formarían los equipos.
Sintió cómo de repente le arrebataban el pergamino de las manos.
Giró la cabeza en dirección al culpable y vio a Blaine sosteniendo el pergamino. Russell se quedó inmóvil por unos instantes, lo suficiente para que Blaine presionara un botón y luego le lanzara el pergamino de vuelta a sus manos.
Solicitud aceptada.
Compañero: Blaine Hyatt.
Edad: 18
Apareció una breve descripción de Blaine.
"Hicimos algunos cambios este año para observar hasta dónde puede llegar el potencial de los estudiantes quienes serán los futuros cazadores que protegerán el reino de Mistral."
Las palabras del director resonaron por todo el lugar, su voz imponente logrando que los estudiantes guardaran silencio. O al menos, eso fue lo que pensó Russell.
Entre la multitud, un chico levantó la mano.
"Adelante, puedes preguntar."
"Aún no ha respondido la pregunta más importante, director. ¿No se suponía que los equipos serían de cuatro personas?"
La pregunta del chico desató nuevamente una oleada de preguntas entre los estudiantes.
"La prueba de mañana será la siguiente:"
Esas simples palabras lograron que todos los estudiantes guardaran silencio una vez más.
"En la prueba de mañana, cada dúo podrá decidir si desea enfrentarse a otro equipo de dos estudiantes."
Ningún estudiante dijo una palabra, pero para Russell era evidente que todos estaban confundidos, incluido él.
"El equipo ganador podrá decidir si desea integrar a los dos estudiantes derrotados, formando así un grupo de cuatro para los próximos cuatro años dentro de la academia."
Russell abrió los ojos con sorpresa, pero antes de que pudiera procesar esas palabras, el director continuó hablando.
"Si el equipo ganador no desea incorporar a los dos estudiantes derrotados, podrán desafiar a otro dúo en un nuevo combate hasta quedar satisfechos con los integrantes de su equipo."
Russell lo comprendió, pero aún tenía una duda. Sin pensarlo demasiado, levantó la mano.
El holograma del director fijó su mirada en él y de alguna manera, eso hizo que Russell se sintiera incómodo.
"Preguntar."
"¿Qué sucederá con el dúo que pierda? ¿Tendrán otra oportunidad? ¿Deberán pasar una prueba más difícil? ¿O simplemente esperarán a que terminen los combates para formar equipo con los otros perdedores?"
Su pregunta hizo que los demás estudiantes comenzaran a murmurar ante la idea.
El director lo observó por unos segundos más antes de apartar la mirada y sumirse en un breve silencio. Un silencio que hizo que la atmósfera en la habitación se volviera densa y pesada.
Hasta que, por fin habló. Pero sus siguientes palabras helaron el corazón de Russell.
"Los que fracasen serán expulsados de la Academia Haven permanentemente."
El lugar estalló en caos.
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Hola a todos los que están leyendo esta historia. Espero que el inicio de mi primer capítulo haya sido entretenido y les haya atrapado desde el principió.
Como pueden ver, esta historia girará en torno de Russell. Y sí. El protagonista intentará encontrar 'su destino' como cazador. Suena un poco estúpido, lo admito, pero, ¿qué más podemos esperar de un adolescente?
Sí, es cierto. También he cambiado algunas cosas de la historia original... o quizás no... bueno, definitivamente sí la he cambiado un poco. Después de todo, una expulsión permanente no debería ser algo probable en la serie. Tal vez. Aunque ya tengo una idea de como dar contexto de porque el director de la academia Haven a decidido tomar esas medidas. Pero la verdadera razón de eso es quiero agregarle un poco más de emoción a esta historia. Y, ¿qué mejor manera de hacerlo que poniendo verdaderos desafíos en el camino de nuestro protagonista desde su primer día en la academia Haven?
En fin, eso es todo por el primer capítulo. Ah, antes de que lo olvide. Los personajes OC no serán muy frecuente en esta historia, salvo los dos que acabo de presentar. Por supuesto, la mayor parte de la atención se lo daré Russell.
