Inko miraba los documentos con incredulidad, tratando de procesar la magnitud de lo que su hijo había logrado. --¿Entonces?... ¿Wayne Tech Solutions es tu pequeña empresa?-- preguntó, aún asimilando la información.

Después de la emoción que inicial, Inko no había tocado el tema por unos dias, optando por dejar actuar a su hijo, y terminar de procesar la nueva información.

Bruce, ligeramente preocupado por la clama de su madre asintió. --Sí, mamá. He trabajado duro para construirla y asegurarme de que tengamos un futuro estable.--

Inko estaba impresionada, pero también abrumada por la transformación de su hijo. Recordaba los días en que Izuku parecía frágil y vulnerable, incapaz de hacer algo pro voluntad propia, luchando con sus propios demonios, generados por algo que estaba fuera de su control.

Ahora, frente a ella, estaba un joven decidido y capaz, que había tomado el control de su vida de una manera que nunca hubiera imaginado.

Atras había quedado el niño llorón que todos menospreciaban por ser quirkles, y frente a ella estába el joven emprendedor, que dos de las mentes más brillantes del mundo se pelaban por unir a sus filas.

--Izuku, esto es increíble. Estoy tan orgullosa de ti, pero también preocupada. ¿Cómo has manejado todo esto solo?-- preguntó Inko, su voz llena de preocupación y admiración.

Después de unos días, había tratado de entender como su hijo había hecho todo, y sintió mucha preocupación, porque todo lo había hecho con una identidad falsa.

Temía que todo se le fuera atrebatado, pero no quería mostrarlo por apoyar a su hijo.

Bruce sonrió, tratando de tranquilizarla. --No ha sido fácil, mamá. Pero he tenido un objetivo claro en mente: asegurarnos un futuro mejor. He aprendido mucho en el proceso y he contado con el apoyo de algunas personas clave.--

Inko asintió, aún procesando todo. --Y esa mansión en la playa de Dagobah... ¿también es tuya?--

Bruce asintió de nuevo. --Sí, la compré porque necesitaba un lugar seguro para trabajar, aunque también es un capricho, siempre desde niño quería vivir ahí.--

Bruce, como había descubierto, para todos en Musutafu, o gente que había visitado la ciudad, la extraña mansión había estado en el pequeño islote a pesa que Bat-Mite la había hecho aparecer de un segundo a otro como mero capricho, pero Bruce no desaprovecharia la oportunidad.

La mansión era un recordatorio de su antigua vida, y aunque le molesto que la dieran vendieran tan barata, Bruce no desaprovecharia la oportunidad.

--¿Y que hay de la escuela?-- Pregunto aun con preocupación. Habia estado preocupa tantos días y aunque quería apoyar incondicionalmente a su hijo, había cosa que si le interesaba saber sobre el futuro de Izuku.

--Seguiré con normalidad hasta entrar decidirme, si seguir con la empresa, o venderla y seguir mi nuevo sueño de ser un investigador privado.-- Bruce mintió para tratar de calmar a Inko.

Seguiría con su plan original., convertirse en un investigador privado par poder seguir unos caso sin usar el manto de Batman, y proseguir con la empresa para me tener una fuente de ingresos grande y estable para sus gatos tanto como Izuku Midoriya, Bruce Wayne y Batman.

Solo le habia revelado lo de Wayne Tech Solutions a su madre por tratar de tener autonomía, y no verse obligado a irse de Japón para trabajar en I-Island o estudiar bajo el mando del ser más inteligente de Japón, y arriesgar su identidad como Batman.

Aunque ya sabía que no podía cargar con todo el solo, a diferencia de su mundo de origen, aquí no confiaba en nadie.

Inko miró a su hijo con una mezcla de orgullo que rápidamente paso a preocupación. Quería confiar ciegamente en su hijo, pero algo dentro de ella no se lo permitió.

Algo muy dentro de ella desde hace tiempo le decía que este no era su hijo, pero al mismo tiempo sentía la necesidad de llenar de todo el afecto maternal a Izuku.

--Izuku, has demostrado ser capa de mucho, y esta pequeña empresa es muestra se ello, pero no quiero que te pierdas en todo esto.-- Dijo Inko, resignada a que su hijo ya no era un bebé, y apear de su corta edad ya era un pequeño empresario. --Quiero que también disfrutes de tu vida, que tengas amigos y momentos de felicidad.--

Bruce permaneció en silencio, esas mismas palabras se las había repetido tanta veces Alfred, y solo hasta que dejo el manto de Batman entendió un poco.

No podía dejar que el manto de Batman lo consumiera de nuevo.

Asintió lentamente, comprendiendo la preocupación de su madre. --Lo sé, mamá. Y estoy trabajando en eso.-- Mintió con facilidad Bruce, aunque tenia pensado seguir las palabras de su madre. Necesitaba amistades, dentro de su vida como Batman, tanto como fuera de ella.

Inko suspiró, aliviada pero aún con una sombra de preocupación en sus ojos, sabía que le estaba pidiendo mucho a su hijo, teniendo en cuenta que gran parte de la población lo veía como un parea solo por nacer sin un Quirk, pero también creía que su hijo podría conseguirlo.

--Solo quiero que seas feliz, Izuku. No quiero que te pierdas en tus responsabilidades y olvides disfrutar de la vida.-- insistió Inko, antes de labantaese de su lugar en la pequeña mesa.

Ahora que su hijo compró la vieja mansión, ellos se mudarian. Más por petición de su hijo, que por voluntad propia.

A ella no le parecía buena idea mudarse aúna vieja mansión que estubo abandonada por más de medio siglo, y que estaba ubicada en un islote muy cerca de un vertedero de basura.

Pero su hijo ya ahania comprado la mansión, y simplemente no pudo negarse.

Bruce solo sonrió, pero lo dijo nada. Su mente era un mar de ideas tratando de maniobrar con las tres identidades que ahora regia su vida, Izuku Midoriya, el joven pródigo, Bruce Wayne, el misterioso empresario, y Batman, el vigilante que luchaba contra el crimen en Musutafu.

--¿Están todos?-- Un hombre con aspecto de reptil preguntó en un tono tranquilo mientras se acomodaba su costoso traje.

--La gran mayoría, señor. El líder de Shie Hassaikai no está presente,-- respondió un subordinado de Tokage no Kazoku, haciendo una reverencia sumisa a su jefe.

--Era de esperar. Esos mocosos deshonran a los yakuza con su actitud,-- dijo el líder, separándose del gran espejo y caminando hacia la salida de la lujosa habitación. Su subordinado lo siguió, colocando un revólver en su funda.

Los dos entraron a una lujosa sala, donde más sujetos estaban reunidos. Todos ellos eran líderes de las organizaciones criminales más poderosas de Japón, con presencia en Musutafu y alrededores. La tensión era palpable; muchos de ellos eran rivales a muerte, y aun así hicieron acto de presencia en la reunión por la importancia del tema que tratarían.

Kurokodair, líder y fundador de Tokage no Kazoku, y quien había logrado llevar a cabo la reunión, vio a sus similares con ligera soberbia antes de sentarse en la cabecera de la gran mesa.

El silencio permaneció en la sala minetas un temeroso mesero servia más licor a los líderes que no tomaron, hasta ver líder de los reptiles tomó su vodka.

--Bienvenidos, caballeros,-- comenzó Kurokodair, su voz resonando en la sala. --Nos hemos reunido aquí hoy porque tenemos un enemigo común: Batman. Este vigilante ha estado interfiriendo en nuestros negocios y es hora de que tomemos medidas drásticas.--

Un murmullo recorrió la sala. Algunos líderes asintieron, mientras otros se mostraban escépticos.

--¿Y qué propones, Kurokodair?-- preguntó uno de los líderes, un hombre corpulento con cicatrices en el rostro de color azul. --Este sujeto ya demostró ser más que los estúpidos héroes. Ni siquiera nuestros mejores hombres han podido con él.--

--Kizaru tiene razón.-- Un gran hombre panda dijo con enojo. --Mis mejores hombres están en la cárcel por su culpa, y los tontos necesitados la piensan dos veces antes de unirse solo porque le tinenen miedo.--

--Hemos perdido mucho dinero y prestigio solo por su intervención.-- Un hombre con rasgos arácnidos dijo.

El al igual que Kurokodair había tenido la misma idea de unificar fuerzas con las demás mafias, pero al ser un líder nuevo, no tenía el prestigio para lograr tal acto. Mifune, el antiguo líder no habia logrado tener la mejor reputación entre los demás líderes por su sadismo y crueldad, así que si pequeña organización carecía de respeto.

--Si, Batman se ha convertido en un gran problema. No actúa como los demás héroes.-- hana lo el líder más grande en cuestión de edad, y el más respetado dentro de los demás líderes. --Es más meticuloso, no busca la fama o los reflectores como los tontos héroes de ahora.--

Kurokodair asintió, reconociendo la verdad en las palabras de sus compañeros líderes. --Precisamente por eso debemos unirnos. Batman es un enemigo formidable, pero no es invencible. Si combinamos nuestras fuerzas y recursos, podemos crear una trampa que ni siquiera él podrá evitar.--

--Ese es un gran plan.--

La nueva voz llamo la atención de los líderes y lacayos qué rápidamente desenfundaron sus armas y unos pocos activaron sus quirks.

--Si, si es un gran plan. Pero creeme no funcionara.-- La nueva presencia, un hombre alto y delgado, de piel pálida casi blanca, cabellera larga y de color verde. Vestía un traje morado con verde, aunque lo más resaltante en él era la cicatriz en su cara que le dio una perpetua y tetrica sonrisa.

El hombre, solo giro a en su eje. --Dejavu...-- Dijo con una sonrisa que inquieto a los más débiles del grupo.

--¿Quieren eres y como entraste aquí?-- Pregunto con molestia Kurokodair levantándose de su lugar par a ver al sujeto extraño.

--Mate a tus hombres.-- Dijo con voz neutra y encogiendose de hombros. --Quizá quieras mandar a los de limpieza... Creeme, la sangre es difícil de quitar de las alfombras, y quien soy...--

El hombre hizo una pausa dramática, disfrutando de la tensión que había creado en la sala. Los líderes criminales intercambiaron miradas, algunos con miedo, otros con furia contenida.

--Soy el Joker. Y estoy aquí porque, al igual que ustedes, tengo un problema con Batman.--

La sala quedó en silencio, los líderes criminales intercambiando miradas de confusión y desconfianza. Kurokodair frunció el ceño, evaluando al intruso.

--¿Y por qué deberíamos confiar en ti?-- preguntó Kurokodair, su voz llena de sospecha.

El Joker soltó una carcajada, un sonido que resonó en la sala y envió escalofríos por las espinas de los presentes. --No tienen que confiar en mí. De hecho es una mala idea.-- camino hacia uno de los líderes antes de dispararle en la cabeza.

Todos rápidamente se prepararon para atacar. Pero el joker les mostró debajo de su saco, y todos notaron el chaleco de explocuvos qué tenía.

--¡Eres un demente!-- Dijo uno con genuino miedo y alejándose de el joker.

--El termino apropiado es psicópata. Pero eso simplifica demasiado mis trastornos.-- Dijo con clama el joker mientra se sentaba cómodamente, subiendo sus pies en la mesa. --Pero vasta de mi, el tema principal es el pequeño murciélago.--

El Joker se acomodó en su asiento, disfrutando de la atención que había captado. Los líderes criminales, aunque aún tensos, se vieron obligados a escuchar.

--Como decía,-- continuó el Joker, --Batman es un problema para todos nosotros. Pero yo tengo un plan que no solo lo eliminará, sino que también nos permitirá retomar el control de Musutafu.--

Kurokodair, aún de pie, cruzó los brazos y miró al Joker con desdén. --¿Y cuál es ese plan?--

El Joker sonrió ampliamente, mostrando sus dientes amarillentos. --Es simple. Necesitamos crear una situación que Batman no pueda ignorar. Algo que lo obligue a salir de las sombras y enfrentarnos directamente.--

--¿Y qué sugieres?-- preguntó el líder arácnido, su voz llena de curiosidad.

--Caos,-- respondió el Joker, su voz baja y conspirativa. --Algo grande, algo que cause destrucción y pánico en toda la ciudad. Batman no podrá resistirse. Vendrá a detenernos, y ahí es cuando lo atraparemos.--

El líder panda frunció el ceño. --¿Y cómo planeas coordinar algo así? Nuestras organizaciones no trabajan juntas.--

El Joker se inclinó hacia adelante, sus ojos brillando con una mezcla de locura y astucia. --Ahí es donde entra mi genialidad. Cada uno de ustedes atacará un punto estratégico diferente de la ciudad al mismo tiempo. Bancos, estaciones de policía, hospitales... Lugares que Batman no podrá ignorar.--

--Eso solo nos pondra en la mira de los demás héroes.-- Dijo el más viejo del grupo con molestia y activando su quirk qué hizo que le cresieran púas similares a las de un erizo. --El murciélago es una amenaza porque se mete en nuestros adultos. Pero es solo una amenaza, tu estúpido plan nos pondrá en el ojo de todos lo héroes.--

El Joker soltó una carcajada, un sonido que resonó en la sala y envió escalofríos por las espinas de los presentes. --¡Exactamente! Eso es lo que quiero. Necesitamos crear un caos tan grande que los héroes no sepan a dónde ir primero. Ya he lidiando con un Batman y tontos en mayas en otra vida, se como actúa.--

Todos vieron al. Joker, el cual se puso a jugar un el tetonador al armando a todos.

--Esto es una ridiculez.-- Dijo uno de ellos, armandose de un poco de valor para levantarse de su lugar en la mesa. --Somos mafiosos, nos lucramos de la suciedad de la ciudad, pero no generamos caos.--

Toda vieron al líder del pequeño grupo criminal que regia en el sur de la ciudad, luego vieron al Joker qué no pareció molesto y solo siguió viendo el dotonador.

--Es solo un estúpido vigilante, es cuestión de tiempo para que los héroes lo detengan.-- Dijo el pequeño mafioso antes de caminar a la salida.

El silencio en la sal será palpable, y algunos esperaban la reacción del Joker qué observó al pequeño mafioso con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos. --¿De verdad crees que los héroes podrán detener a Batman?-- preguntó, su voz cargada de burla. --Él no es como los demás. Es más inteligente, más meticuloso. Y mientras ustedes sigan jugando a ser mafiosos de poca monta, él les seguirá ganando.--

El pequeño mafioso se detuvo en seco, girándose lentamente para enfrentar al Joker. --No dañamos inocentes.--

El Joker se levantó de su asiento, su expresión volviéndose seria por un momento. --Solo quiero que piensen en grande.-- hizo una mímica con sus manos para enrantuzar sus palabras. --Talvez no lo vean, pero Batman tarde o temprano será un símbolo, una estúpida esperanza para esta ciudad que pronto los olvidara.--

Joker camino hacia el mafioso que rápidamente sacó su revolver, aunque eso no detuvo al payaso del crimen.

--Y para destruir un símbolo, necesitamos algo más que simples crímenes. Necesitamos un espectáculo. Algo que haga temblar a la ciudad entera.-- continuo el Joker, ignorando la pistola en su garganta y viendo a los ojos al temeroso mafioso. --Los demás héroes son escoria. Amantes de la atención que simplemente no sabrán que hacer con el caos.--

Todos permanecieron en silencio, procesando las palabras del Joker.

--Les ofrezco no solo la oportunidad de recuperar el control de ciudad, si no que les doy la oportunidad de trascender. De ser más que simples y mediocres mafiosos.-- Dijo el Joker, alejándose del pequeño mafiosos y vendo a los demás.

El pequeño mafioso, aún con el arma en mano, miró al Joker con una mezcla de miedo y desafío. --¿Y qué pasa si no queremos ser parte de tu locura?-- preguntó, su voz temblando ligeramente.

El Joker se encogió de hombros, su sonrisa nunca desapareciendo. --Entonces, pueden seguir siendo pequeños peces en un estanque cada vez más pequeño. Pero si quieren ser tiburones, si quieren realmente controlar esta ciudad, tendrán que arriesgarse.--

Kurokodair, que había estado observando en silencio, finalmente intervino. --¿Y qué garantía tenemos de que tu plan funcionará?--

El Joker se giró hacia él, su expresión volviéndose seria por un momento. --No hay garantías en la vida. Pero les prometo esto: si seguimos haciendo lo mismo de siempre, Batman seguirá ganando. Necesitamos cambiar las reglas del juego.--

El líder arácnido, aún escéptico, preguntó: --¿Y cuál es tu plan exacto?--

El Joker se inclinó hacia adelante, sus ojos brillando con una mezcla de locura y astucia. --Es simple. Atacamos en múltiples frentes, creando distracciones en toda la ciudad. Mientras los héroes están ocupados apagando incendios, nosotros nos centramos en nuestro verdadero objetivo: Batman.--

El líder más anciano, con sus púas aún activadas, miró al Joker con desconfianza. --¿Y cómo planeas hacer eso?--

El Joker se recostó en su silla, su sonrisa volviendo a aparecer. --Con un poco de caos y una pizca de locura. Tengo un plan que hará que Batman se vea como el villano. Y cuando eso suceda, la ciudad misma se encargará de él.--

Kurokodair asintió lentamente, reconociendo la lógica en las palabras del Joker. --Está bien, Joker. Trabajaremos contigo. Pero si nos traicionas...--

--Oh, no se preocupen,-- interrumpió el Joker, su sonrisa ensanchándose aún más. --Estoy tan interesado en deshacerme de Batman como ustedes. Después de todo, ¿qué sería de un mundo sin un poco de caos?--

--Tengo que admitir que por dentro da más miedo.-- Bakugou Masaru dijo en un Nintendo de bromear, mientras bajaba la caja de cartón qué había ayudado a traer.

Katsuki Bakugou, quien se había visto obligado a ayudar solo bajo su caja con molestia antes de ver a su alrededor con molestia.

Los antiguos muebles de la época victoria, estaban perfectamente cuidados, y extrañamente le dieron un aura más sombría y lugubre al lugar.

--¿Qué clase de lugar es este?-- gruñó Katsuki, frunciendo el ceño. --Parece sacado de una película de terror.--

--Es una mansión histórica.-- Dijo Masaru con ligero asombro. --Los Neerlandéses la construyeron a finales de los 1700... Es una reliquia e historia pura de nuestra nación.--

Katsuki solo vio a su padre antes de ver a Izuku el cual bajo la caja qué sostenía.

No sabía por que, o como los Midoriya compraron la mansión, pero su madre se había ofrecido a ayudar en la mudanza, lo cual le molesto mucho ya que interrumpió su entrenamiento.

--Si, y esta perfectamente cuidada. Es una tristeza que fuera abandonada.-- Dijo Bruce, siguiendo la historia que Mite había creado con respeto a la antigua mansión Wayne.

--Si. Pero ahora esta en manos de alguien que la pueda apreciar.-- Dijo Masaru con ligera alegra pasado un brazo por el hombro de Izuku.

Katsuki solo vio la interacción, le molestaba la mera presencia de Izuku, el como sus padres actuaban afectuosos con él. Le molestaba mucho como Izuku era la imagen del hijo perfecto que sus padres soñaban.

Cono compartía tantas cosas en común con su padre, simplemente le fastidio.

En su pequeña mente que creía que todo giraba al rededor de él, Katsuki creía que Izuku había todo a propósito para hacerlo quedar mal con sus padres.

Un fuerte golpe en su cabeza lo saco de sus pensamientos y solo vio con irritación a su madre.

--¿Que haces ahí parado? Ayuda a traer el resto de cosas.-- Mitsuki Bakugou dijo con ira mientras veía a su hijo el cual gruñía entre diferentes.

Katsuki, aunque molesto por el golpe de su madre, no dijo nada, no por miedo a la mujer, si no por la regordeta mujer de pelo verde que estaba detrás de su madre.

Katzuki no sabía por que. La mera presencia de la mujer hacia que todos se comportaran, no querían ofender a la mujer con su actitud volatil.

Y sabía que no era el único. Su madre también era igual, y había visto en las reuniones de padres en la escuela como todos se comportaran cuando estaban cerca de la tía Inko.

Katsuki, aunque molesto, se dirigió hacia el camión de mudanza para traer más cajas. Mientras tanto, Bruce y Masaru continuaban conversando sobre la historia de la mansión.

--Es increíble pensar en todo lo que esta casa ha visto a lo largo de los siglos,-- comentó Masaru, admirando los detalles arquitectónicos. --Debe haber muchas historias escondidas en estas paredes.--

Bruce asintió, sabiendo que la mansión tenía más secretos de los que cualquiera podría imaginar. --Sí, es fascinante. Estoy seguro de que descubriré muchas cosas interesantes mientras vivo aquí.--

Inko, que estaba organizando algunos muebles en la sala, se acercó a Bruce. --Izuku, ¿necesitas ayuda con algo más?--

Bruce sonrió, agradecido por la ayuda de su madre. --No, mamá. Creo que estamos bien por ahora. Gracias por todo.--

Mientras tanto, Mitsuki observaba a su hijo con una mezcla de frustración y cariño. --Katsuki, sé que no te gusta esto, pero es importante ayudar a los demás.--

Katsuki gruñó, pero no dijo nada. Sabía que su madre tenía razón, aunque no le gustara admitirlo. Mientras cargaba otra caja, no podía evitar sentir una punzada de celos al ver cómo sus padres trataban a Izuku.

--¿Por qué siempre tiene que ser tan perfecto?-- murmuró para sí mismo, apretando los dientes.

De repente, una voz suave pero firme interrumpió sus pensamientos. --Katsuki, ¿puedo hablar contigo un momento?--

Era Inko, que había notado la tensión en el joven Bakugou. Katsuki la miró con sorpresa, pero asintió y la siguió hasta un rincón tranquilo de la mansión.

--Katsuki, sé que esto es difícil para ti,-- comenzó Inko, mirándolo con comprensión. --Pero quiero que sepas que todos apreciamos tu ayuda. Y también quiero que sepas que Izuku no está tratando de competir contigo. Él solo está tratando de hacer lo mejor que puede, igual que tú.--

Katsuki frunció el ceño, pero no pudo evitar sentir un poco de alivio al escuchar las palabras de Inko. --No es eso... Es solo que...--

Inko sonrió suavemente. --Lo sé. A veces es difícil ver a los demás destacar, especialmente cuando sentimos que estamos siendo comparados. Pero tú también eres increíble, Katsuki. Tienes un gran potencial y estoy segura de que lograrás cosas maravillosas.--

Katsuki se quedó en silencio por un momento, procesando las palabras de Inko. Finalmente, asintió. --Gracias, tía Inko. Intentaré recordar eso.--

Inko le dio una palmadita en el hombro antes de regresar a ayudar con la mudanza. Katsuki, aunque aún molesto, se sintió un poco mejor. Tal vez, solo tal vez, podría encontrar una manera de convivir con Izuku sin sentir tanta rivalidad.

Mientras la mudanza continuaba, Bruce observaba a todos trabajar juntos. Sabía que la mansión en Dagobah sería un lugar de muchos desafíos, pero también de muchas oportunidades. Con su madre a su lado y el apoyo de personas como los Bakugou, estaba listo para enfrentar lo que viniera.

La noche cayó sobre la mansión, y mientras todos se preparaban para irse, Bruce se quedó un momento en la entrada, mirando las estrellas. Sabía que su camino no sería fácil, pero con determinación y el apoyo de sus seres queridos, estaba seguro de que podría lograr grandes cosas.

--Vamos, Izuku. Es hora de descansar,-- dijo Inko, acercándose a su hijo.

Bruce asintió, sonriendo. --Sí, mamá. Mañana será otro día lleno de desafíos y oportunidades.--

Con esa última reflexión, Bruce e Inko entraron en la mansión, listos para enfrentar juntos el futuro que les esperaba.

Fin del capitulo.

Lo último fue agregado para llegar a las 3500 palabras. Pero creo que me da pie para algo curioso, y darle un ligero cambio al "odio" de Katchan hacia Izuku.

He leído mucho fics, y siempre bakugo odia a Izuku solo por odiarlo, son pocos los que le dan un trasfondo a ese odio.

Sin más chao, y gracias por leer el fic.

Imagínense al joker, como el de Heath Ledger.