Hola mis amigos!
Primero que nada, quiero agradecerles a todos los que leen este fic y comentan. La verdad, es que no esperaba que un fic de dragon ball apegado al canon y de una ship muerta tuviera tantas lecturas. Me sorprende mucho, gracias a todos por su apoyo.
En este capítulo… no se que decir, creo que se me fue la mano. Pero como dije me apego mucho al canon y a la personalidad de los personajes. Y como le mencione a alguien, se viene un tipo de desarrollo de personaje para Cell, aun no decido si es considerado para bien o para mal xD Y bueno, mejor lean el capitulo y despues me dicen que piensan jaja Disfrutenlo
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~ Mi primera vida ~
Capítulo 26:
Pese a su más reciente revelación, sobre las posibilidades de volver a entrenar con el demonio del frío, el orgullo del androide no le permitía ir en su búsqueda.
Mientras tanto, pasaba su tiempo teniendo peleas de bajo nivel en su plataforma empeñandose en alargar el momento de su encuentro.
De vez en cuando, incluso en medio de una pelea, percibió el ki de Freezer. Aún se encontraba lejos del ejército y de su cueva. Era un sector que la mayoría estaba evitando, no solo por Freezer, sino las recientes condiciones climáticas que afectaron el lugar. Suponía que el demonio del frío se sentía a gusto en aquella área, después de todo él apreciaba el clima invernal.
Después de echar un vistazo a la ubicación de Freezer, su mente volvió a la batalla que había estado teniendo contra cinco contrincantes a la vez. Finalmente, Cell dejó de esquivar y se preparó para atacar.
Con una velocidad abrumadora, Cell se movió entre sus oponentes, eliminándolos uno por uno. Su primer golpe fue un puñetazo directo al estómago de uno de los demonios, que cayó al suelo sin aire. Sin detenerse, giró y lanzó una patada que envió a otro contrincante volando por los aires. Los tres restantes intentaron atacarlo al unísono, pero el androide se elevó en el aire, esquivando sus golpes. Desde arriba, lanzó una ráfaga de ki que impactó a los tres demonios, dejándolos incapaces en el suelo.
El combate carecía de emoción, pero al menos le servía para despejar su mente. Sin embargo, no podía seguir ignorando la realidad. Sabía que tendría que enfrentar a Freezer tarde o temprano, pero cada vez que se preparaba para hacerlo, algo lo detenía. Frunció el ceño al recordar lo ocurrido la última vez. Aún en su mente no descifraba lo que había ocurrido. Cada vez que lo pensaba, concluía que se sintió un tipo de daño, y no precisamente por los débiles ataques del demonio del frío.
Cell aterrizó suavemente en la plataforma, observando a los cinco contrincantes derrotados. El sentimiento de insatisfacción persistía. Su mente volvía una y otra vez al encuentro con Freezer. Esa sensación extraña y dolorosa que experimentó no había desaparecido. Era más que el simple orgullo herido; había algo más profundo, algo que no lograba comprender del todo.
Tras esta derrota, los peleadores se marcharon humillados. De la misma forma, los espectadores se retiraron al no haber más contrincantes que se atrevieran a desafiar al androide. Cell se quedó solo en su plataforma, negándose a irse.
Suspiró al ver que había perdido su distracción, pero aun así, se negaba a ir en busca del demonio del frío.-"Aún no"- se dijo a sí mismo.
Después de un breve instante de silencio, repentinamente, sintió un ki poderoso a sus espaldas. Se dio vuelta sobresaltado y miró al cielo, donde vio a Paikuhan flotando a unos metros de altura. Este lo observaba con curiosidad. Sabía la fuerza que poseía el guerrero, por lo que le pareció extraño no haberse percatado antes de su presencia.
Cell frunció el ceño al verlo.- ¿Qué haces aquí? - preguntó. Sabía que debía haber una razón por la que lo habían vuelto a enviar al infierno, y al no haber nadie alrededor, supuso que tenía un problema con él. Pensó al mismo tiempo que alertaba su cuerpo para una posible pelea.
Paikuhan notó que el androide estaba a la defensiva, por lo que decidió proceder.- Me enviaron por ti. - contestó sin rodeos, al mismo tiempo que descendía al área de pelea.- Por la misma razón que la última vez. - expresó mientras una bola blanca de energía se generaba en su mano.
Ante esta revelación, Cell tragó saliva con inquietud, aunque pudo disimular lo suficiente. Con una expresión de seriedad, adoptó una posición de pelea. Sonrió nerviosamente, estaba entusiasmado por volver a enfrentarse a ese ser, y al mismo tiempo, temía por su poder. Inhaló y exhaló hondo, esperando que su rival hiciera el primer movimiento.
Paikuhan no perdió tiempo. Lanzó la bola de energía directamente hacia Cell, quien la esquivó por poco, sintiendo el calor de esta frente a él. El ataque fue recibido por el mismo Paikuhan, quien asombrosamente su velocidad le permitió alcanzar la esfera de energía antes de impactar en la superficie de la plataforma. El androide lo observó con nerviosismo. Sabía que si ese ataque lo tocaba, perdería su habilidad para sentir el ki de los demás, y por ende no podría teletransportarse.
El peleador con su seriedad característica, soltó la esfera dejándola en un estado de suspensión para enfocarse en su rival.
Aunque el androide estaba atento a cualquier movimiento, no le dio tiempo para reaccionar, Paikuhan se lanzó hacia él con una velocidad asombrosa, golpeándolo con una serie de rápidos puñetazos.
Cell bloqueó a duras penas los primeros ataques, pero la fuerza del peleador era abrumadora. Cada golpe resonaba en su cuerpo, haciendo que retrocediera. Intentó contraatacar con una patada alta, pero Paikuhan la esquivó con facilidad, respondiendo con un golpe en el abdomen que dejó a Cell sin aliento.
Exasperado, el androide sabía que no podía mantener ese ritmo por mucho tiempo. Paikuhan era más fuerte y más rápido de lo que recordaba. Cada segundo que pasaba, la desesperación crecía en su interior. A pesar de su orgullo, sabía que estaba siendo superado.
Finalmente, con un último esfuerzo, Cell lanzó una ráfaga de energía desde sus manos, intentando crear distancia entre ellos. Paikuhan bloqueó el ataque sin problemas, pero se detuvo, observando al agotado androide.
-Sabes que no puedes vencerme.- mencionó Paikuhan con calma.
Cell, respirando con dificultad, se negó a rendirse. Apretó los puños, sus ojos llenos de determinación. Gruñó con molestia. En el fondo, sabía que no tenía ninguna posibilidad. La humillación era amarga, pero no podía dejar que terminara así.
Paikuhan, con una mezcla de respeto y lástima, se preparó para el golpe final. Antes de que pudiera lanzar su ataque, Cell rápidamente lanzó un ataque a la esfera de energía a varios metros de él.
Agilmente Paikuhan logró captar las intenciones del androide, por lo que alcanzó el ataque entregado por el Gran Kaio y consiguió alejarlo de una posible destrucción.
Observó a Cell con cara de pocos amigos. Pensaba tener una pelea sincera con ese androide. Por lo que Goku le había dicho, ambos compartían células. Creería que ese androide mitad saiyajin apreciaría una pelea contra él, sin embargo este parecía agitado y desesperado. Suspiro por lo bajo, decidido a dar por terminado esta situación.
Se elevó pausadamente, atento a cualquier movimiento del androide. Al notar una anticipación por parte de Cell, con un movimiento rápido y certero, lanzó el poderoso ataque que no solo impactó en Cell, sino que también destruyó la plataforma en la que se encontraban. El suelo se hizo añicos bajo los pies del androide, y él cayó entre los escombros sin poder evitarlo.
Paikuhan lo observó por un momento, asegurándose de que no representará más amenaza. Al pasar de unos segundos, lo confirmó al no ver movimientos. Por lo que se dio la vuelta, alejándose con su misión cumplida.
Cell se encontraba lastimado en medio de los escombros de su plataforma, después de otra humillante derrota. No era la primera vez que terminaba en una situación así; era la tercera vez que Paikuhan lo derrotaba. Y aun así, creía que jamás había sentido tan vívidamente la realidad de su situación hasta ese momento. Tenía el orgullo herido y el cuerpo maltrecho. Su debilidad le pesaba más que el dolor físico. Sabía que debía enfrentar la realidad: ya no era tan fuerte como antes.
Presionó sus puños con toda la fuerza que tenía en ese momento, sus dedos temblaban por la tensión. Un gemido exasperado escapó de sus labios, resonando como un eco desolador en los alrededores. La amargura de su situación se sentía como un peso aplastante sobre su pecho. Cada fibra de su ser, antes lleno de orgullo y poder, ahora solo conocía la humillación y la impotencia. La realidad de su debilidad lo asfixiaba, y por primera vez, el miedo y la desesperanza se apoderaron de él por completo. ¿Qué había sido de aquel bioandroide perfecto? ¿En qué se había convertido? La frustración lo consumía, y la dolorosa aceptación de su caída era casi más de lo que podía soportar.
Todo este tiempo pensaba que si se esforzaba y entrenaba, podría volver a levantarse. Que sus poderes aumentarían. Confiaba, en su desesperación, que ese deseo se haría realidad, pero solo le demostró lo contrario. Esa confianza en sí mismo se rompió. Antes era un bioandroide perfecto; poderoso y temido. Y ahora era como cualquier otro.
Aunque se lo dijo a sí mismo hace unos días, ya no podía negarlo más. Realmente comprendió que no podía seguir avanzando solo.
Todo su cuerpo estaba dolorido, aun así, comenzó a incorporarse con lentitud. Apenas podía respirar, todavía podía sentir el ataque en su abdomen.
Si quería ser más fuerte y retornar a ser lo que era, debía entrenar. Entrenar de verdad, y aunque lo estuviera postergando, necesitaba enfrentar a Freezer. Comprendió que no tenía otra opción. Debía ir con el demonio del frío y pedirle que volvieran a entrenar juntos. No importaba cuánto le disgustaba la idea, su deseo de volverse más fuerte superaba su orgullo.
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Gran parte de la tormenta que amenazaba el infierno se había apoderado de esa área. La nieve había cubierto cada centímetro de la superficie y el viento se volvía cada vez más violento, arremetiendo con fuerza contra las formaciones rocosas y los árboles muertos. El cielo, cubierto de nubes oscuras, apenas dejaba pasar una débil luz, creando un ambiente lúgubre y desolado.
A pesar de la potencial catástrofe que se avecinaba, ese lugar de algún modo aminoraba el estado de ánimo de Freezer. Tal vez le recordaba a su planeta natal, pero aun así, no era suficiente para olvidar todo lo que había ocurrido en los últimos días. Se había aislado de todos, sin la energía necesaria para lidiar con nadie. No después de su humillante derrota contra el hijo de Goku. Suspiró débilmente, sintiendo cómo su orgullo herido pesaba más que nunca.
A lo lejos, el androide lo diviso. Aunque llevaba su rastreador, aún no lograba comprender su funcionamiento, por lo que no tuvo más opción que buscarlo entre la tormenta. Cuando finalmente lo encontró, notó la figura desanimada del demonio del frío, una sombra de imponente presencia. Cell suspiró nervioso y un escalofrío recorrió su espalda, a pesar de que el clima no fuera de su agrado, sabía que esa reacción no se debía a la baja temperatura. No quería que volviera a pasar lo mismo que la última vez que hablaron. Se dijo a sí mismo que no pelearía, que debía controlarse.
Se acercó por la espalda, el leve crujido de la nieve bajo sus pies apenas audible entre el rugido del viento lo acusó. Antes de que pudiera decir algo, Freezer habló.-¿Qué quieres?-preguntó el demonio del frío, sin molestarse en volverse para mirar al androide. Su vista permanecía fija en el horizonte, y su expresión de severidad no se alteró en lo más mínimo.
Ante ese inicio tenso, Cell intentó mantener la calma y tener paciencia. Sabía que cualquier muestra de impaciencia o agresividad podría desencadenar otra confrontación.
-No vine a pelear.-manifestó con firmeza y caminó hasta quedar a unos pasos de Freezer, sintiendo cómo la tensión entre ambos crecía con cada segundo que pasaba.
Hubo un silencio, un espacio de tiempo en el que el viento parecía aullar con más fuerza, como si fuera consciente del conflicto interno de ambos seres.
Freezer continuó sin moverse, su respiración apenas era visible en el aire gélido. El androide por su parte, sentía el peso de las palabras no dichas, de la necesidad de romper esa barrera de hostilidad y orgullo que los separaba.
-Me volví a encontrar con Paikuhan.-comenzó a hablar Cell, consciente de que debía elegir bien sus palabras para no agravar la situación.- Me derrotó con facilidad.-comentó algo avergonzado de admitir su más reciente derrota.
Esto no pareció causar ninguna reacción en el demonio del frío. Freezer permaneció inmóvil, su mirada fija en el horizonte nevado, como si las palabras del androide no merecieran una respuesta.
Después de un momento de tenso silencio, Cell continuó, intentando encontrar la manera correcta de expresar sus pensamientos sin provocar la ira de Freezer.-Creo que necesito entrenar más. Mi poder ya no es suficiente.-iba a mencionar lo ocurrido en la Tierra, la derrota ante los guerreros Z, pero esta vez pensó antes de hablar y decidió omitir esa parte, consciente de lo que podría avivar en el demonio del frío por la derrota contra Gohan.-Supongo que tú también te habrás dado cuenta de lo mismo.-agregó, intentando sonar neutral, casi indiferente.
Sin embargo, Freezer no dijo nada. Su expresión seguía siendo igual de impasible, como si estuviera esperando pacientemente a que Cell terminara de hablar. Parecía predecir hacia dónde se dirigía la conversación, pero no mostraba ni un ápice de interés o sorpresa.
-Ambos estamos en una posición similar, ¿no crees? .-continuó Cell, buscando desesperadamente alguna señal de reconocimiento en el rostro de Freezer. Asumía que el demonio del frío estaría de acuerdo, que también había aceptado la necesidad de entrenar después de sus recientes derrotas. Después de todo, ambos habían enfrentado batallas de las que no salieron victoriosos.
La nieve seguía cayendo alrededor de ellos, y el viento aullaba entre las rocas. Cell sentía cómo el frío intensificaba su sensación de vulnerabilidad. Las palabras se le atoraban en la garganta torpemente, pero sabía que debía continuar, que debía hacer todo lo posible por convencer a Freezer.
-Sé que no somos aliados, ni amigos, y podríamos... ignorar lo que ocurrió.-declaró, un tanto ruborizado al recordar aquel beso. Aunque estas palabras causaron una pequeña reacción en Freezer, Cell comprendía que eso no venía al caso, así que se apresuró a continuar.- Pero en esta situación, entrenar juntos podría beneficiarnos a ambos. Necesitamos recuperar nuestro poder.
Hubo otro silencio, uno que hizo que el androide temiera que Freezer ni siquiera consideraría su propuesta, no después de todo lo que había pasado entre ellos.-Ambos hemos sido humillados y necesitamos mejorar. Tú sabes que juntos podríamos…
-¿Y qué te hace pensar que necesito tu ayuda? -interrumpió Freezer con una voz gélida, cargada de desprecio-. No somos iguales, Cell. Nunca lo hemos sido y nunca lo seremos.-dijo aun manteniendo la mirada fija en el paisaje invernal.
Freezer, por su parte, sentía que ya había soportado demasiado. Primero, estar atrapado en el infierno, luego, lo que había ocurrido con Cell; y ahora, que al revivir lo habían matado de un solo golpe. No estaba de ánimo, de hecho, aún estaba bastante furioso con todo lo que había pasado, principalmente a causa del androide.
Cell sintió un nudo en el estómago, pero aun así no se dejó intimidar. Había esperado que Freezer fuera más receptivo, más dispuesto a escuchar, pero en lugar de eso, se encontraba enfrentando una muralla de indiferencia y desprecio. Sabía que esta era su única oportunidad de lograr lo que necesitaba. Apretó los puños, sintiendo la nieve compactarse entre sus dedos.-¿Acaso intentas intimidarme?- preguntó Cell, sintiendo que la frustración empezaba a convertirse en ira, aunque aún podía controlarla-. ¿Temes que pueda superarte? ¿Por eso te alejas?
Freezer, aún con la mirada perdida, pareció reír por ese comentario.-No necesito tu ayuda.-dijo Freezer de repente, su voz era cortante y fría como un bloque de hielo-. No necesito a nadie.
Cell caminó impasible hasta quedar al lado del demonio del frío.- Entiendo que si volviéramos a revivir, accidente o no, nuestras vidas no estarían tan alejadas como piensas. Ambos nos necesitamos, aunque no lo quieras.
Esto pareció provocar una reacción en Freezer. Por primera vez desde que Cell llegó, giró la cabeza con ligereza, sus ojos fríos y calculadores se fijaron en el androide. Cell se sobresaltó levemente al ver una chispa en esa mirada, algo que no pudo descifrar, pero que de alguna forma lo inquietó.
-¿Eso crees? -preguntó Freezer con ironía, casi escéptico por esas palabras.
-Así es.-afirmó el androide, sosteniendo la mirada, decidido a no retractarse.-Ambos sabemos que nuestro poder ya no vale nada. Siendo un equipo podríamos…
-¡No!-interrumpió de inmediato el demonio del frío.- No somos un equipo y jamás lo seremos.-dijo cortante y frío como el mismo hielo que los rodeaba.
Cell sintió el comentario como un golpe, pues en el fondo aún tenía la esperanza de que Freezer aceptara. Presionó sus puños, conteniendo su irritación contra el demonio del frío, aunque de igual manera sus manos temblaban ligeramente ante la duda.
-No me sigas molestando con eso.-dijo Freezer, dando por terminada la conversación. Se dio vuelta para marcharse.
Sin embargo, el androide lo agarró del brazo sin intenciones de atacar o lastimarlo, solo para evitar que se fuera.-¡Espera! -exclamó, su voz estaba cargada de determinación al momento que lo sujeto de la muñeca.
Freezer se detuvo en seco, su mirada helada se clavó en el brazo de Cell que lo retenía. Antes de que el androide pudiera reaccionar, Freezer, con un movimiento rápido y violento, arrancó el brazo del androide, provocando que Cell gritara de dolor. Quedó completamente pasmado por las acciones del demonio del frío. No creía a Freezer capaz de algo así, sobre todo porque en todo ese tiempo no había sido capaz de lastimarlo físicamente. Pero ahora, sin intenciones de pelear, su guardia baja había provocado ese descuido.
-No tienes derecho a tocarme.-espetó Freezer con un tono de absoluta superioridad. Ya había tolerado demasiado la confianza que el androide tenía con él.
Cell se sujetó el muñón sangrante donde antes estaba su brazo. El dolor físico era intenso, pero el dolor emocional lo superaba. Las constantes palabras de Freezer y sus negativas resonaban en su mente. Retrocedió un paso, conteniendo el dolor que se extendía por todo su cuerpo.
Pese a que su ira iba creciendo cada vez más, logró controlarse y no lo atacó de vuelta como era la costumbre; si lo hacía, caerían en el mismo ciclo que habían repetido todo ese tiempo. Inhaló y exhaló discretamente.-¿Es eso lo que realmente piensas de mí?-preguntó Cell intentando esconder su temblorosa voz de frustración.- ¿Soy solo un estorbo para ti?
-Lo eres.-dijo Freezer mientras lo miraba con desdén.- Desde que llegaste, has sido un constante fastidio.-agregó con furia, dando un paso hacia el androide.
Cell al decidir no atacar, solo pudo retroceder unos pasos al mismo tiempo que las palabras del demonio del frío lo golpeaban con una fuerza devastadora. Sentía el impacto de cada palabra como si fueran golpes físicos, perforando su confianza y seguridad. El eco de su desprecio resonaba en su mente, paralizándolo con una mezcla de frustración, impotencia y una punzada de dolor que no lograba comprender del todo.
-Crees que somos un equipo, como si hubiera algo entre nosotros, pero la realidad es que no te necesito.
Cell no pudo hacer más que recibir el torrente de odio del emperador. Esa sensación, la misma de la última vez, se apoderó de él. Al toparse con una roca a sus espaldas, Cell tragó saliva con dificultad, luchando por mantener su compostura ante la abrumadora avalancha de emociones que lo embargaba.
Lentamente, Freezer se elevó hasta quedar a su altura, observando con indiferencia.-Tú y yo no compartimos nada. No eres nada para mí.- ambos mantuvieron la mirada por unos segundos, donde el androide solo reflejaba confusión y desconcierto. El demonio de frío no expresó ninguna palabra más, simplemente se alejó volando.
Cell simplemente se quedó allí, congelado no solo por el frío invernal, sino por la devastación emocional. Cada palabra de Freezer había perforado su corazón, dejándole una sensación extraña y abrumadora. Su corazón golpeaba impotente, como si intentara liberarse de un peso insoportable. Era una sensación que no podía identificar completamente: vacío, desesperanza, y algo más profundo que lo asfixiaba. Sentía enojo, pero también algo que no lograba entender, algo que dolía de una manera nueva y desconcertante.
Pausadamente, bajó la mirada a su muñón sangrante. ¿Ese era el dolor que sentía? Hizo el esfuerzo de regenerar su brazo, y este creció en cuestión de segundos. Pero aun así, la sensación persistía, una sensación que no era física. Comenzó a agitarse y a respirar con rapidez, odiando la confusión que sentía. Su herida había desaparecido y apenas sintió el proceso de regeneración. ¿Por qué seguía sintiendo ese dolor?
Se sujetó el estómago, recordando la molestia de su pelea con Paikuhan, pero sabía que no era eso lo que le incomodaba. Tembloroso, llevó su mano a su pecho, sobre su corazón. Angustiado, presentía que ahí era donde residía el verdadero dolor. Esa sensación que tanto le disgustaba.
Dejó escapar una risa amarga. Ingenuamente, había pensado en él y Freezer como un equipo, que debían estar juntos, independientemente de las extrañas emociones que sentía hacia él. Pero nuevamente la realidad le demostró que debía dejar de insistir y dejar de hacerse ilusiones. El demonio del frío no pensaba igual.
El viento helado aullaba a su alrededor, intensificando su desolación. Mientras más tiempo permanecía de pie, el clima empeoraba, la tormenta azotaba con fuerza creciente. Cell levantó la vista levemente y comenzó a caminar sin rumbo. Sentía frío, pero no era solo la nieve que lo rodeaba; era un frío interior, una helada que le había alcanzado el corazón.
Se acercó mucho al helado corazón de Freezer, y ese frío lo había alcanzado.
Al llegar cerca de una cueva y la observó por un segundo mientras la nieve se intensificaba alrededor. Entró en ella aún a paso lento, apoyándose en la pared con desgano. Quería deshacerse del frío que tanto le dolía.-Príncipe de hielo.-musitó para sí mismo, recordando lo que le advirtieron sobre Freezer. Y tenían razón; era un nombre apropiado.
Sus piernas finalmente flaquearon y cayó quedó sentado en el suelo. Mirando al vacío, notó que aún tenía el rastreador sobre su rostro. Se lo quitó y lo dejó a un lado.
Toda esa sensación lo recorría; antes no sabía qué hacer, y ahora menos. Suspiró con dificultad, como si algo tan simple le costará un esfuerzo monumental. Se sentía patético. Cerró los ojos, deseando no pensar en esa mezcla extraña de emociones. Deseaba no sentir nada.
La tormenta rugía afuera, pero en su interior, el caos era mayor. No entendía del todo lo que sentía, y esa falta de comprensión lo aterrorizaba. Aunque había luchado en vano con anterioridad, por primera vez, Cell se sintió pequeño, perdido en un mar de emociones que no había sido creado para experimentar. Emociones que solo atribuía a los humanos, pero que ahora podía ver fácilmente en sí mismo. La frialdad de Freezer lo había herido de una manera que ninguna batalla física podría, y en su soledad, se percató de que no sabía cómo lidiar con ese tipo de dolor, solo podía recibirlo y aguantar.
Se acurrucó contra la pared de la cueva, deseando que el frío exterior fuera suficiente para congelar las emociones que bullían dentro de él. Pero no lo era. Y así, en la penumbra de la cueva, se enfrentó a la dolorosa realidad de su existencia: era más humano de lo que jamás había imaginado, y eso lo aterrorizaba más que su debilidad física y que cualquier enemigo.
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Creo que ahora ya saben a qué me refería con que "se me fue la mano". Meperd0nan?
En realidad culpo a Freezer. Es el peor personaje y el más difícil que he escrito. Es muy complicado sacarlo de su molde. Es un idiota, es el mismísimo ctm! No puede tener un gran cambio y si lo tiene llevará tiempo. Y con respecto a Cell, creo que ya lo he hecho sufrir mucho en el fic :( Perdón Cell! te amo! Y prometo que ya no sufrirá más de lo que lo hice sufrir ahora.
Pero para quitarles el mal sabor de boca xD …les anuncio que aparte de este fic, subire otro el cual será la continuación (bueno, cuando termine esta primera parte. Aún faltan unos cuantos capítulos) Para que sepan que habrá más de esta ship. Porque si, necesitan muchos capítulos para que se pueda desarrollar esta relación. (Aunque hasta ahora se la han pasado peleando jeje) Pero les juro y rejuro que estos dos quedaran juntos. O sea, asumo que para eso estamos aquí ?
En fin muchas gracias por su paciencia pese al desastre que estoy armando aqui jaja El próximo capítulo se publicará el 29 o 30 de junio. Así que estén atentos. Abrazos y besos. Nos leemos. Bye bye.
