¡Hola a todos!
Lamento la tardanza, pensaba publicar el 1 de agosto, pero en mi país hay un "temporal" o "sistema frontal" como se llamen, todo esta inundado, hay rafagas de viento y estamos sin luz eléctrica D: Pero pese a todo, con un capítulo nuevo ;)
Espero que se encuentren bien, porque ahora van a sufrir! jaja no es broma. Creo...espero que no xD Bueno, Cell sigue sufriendo pero estará mejor. Lo juro :3
Y Freezer… le llegó su momento de tener su desarrollo de personaje muajaja
No olviden seguir a mi amiga/beta Michu Paniagua animation en facebook y Michu_paniagua_z en instagram.
Disfrutenlo
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
~ Mi primera vida ~
Capítulo 28:
Habían transcurrido dos años desde la desaparición de Cell. O al menos esa era la aproximación. En todo ese tiempo, tanto Freezer como su ejército seguían buscando una salida, explorando diferentes sectores y tratando de derribar la barrera que los mantenía atrapados.
Con el paso de los meses, la esperanza de encontrar a Cell fue desvaneciéndose entre los soldados, convirtiéndose en un tema mencionado solo en murmullos y con poca emoción.
Freezer, por su parte, se había obligado a no prestar atención a cualquier cosa relacionada con el androide. Se había dicho -y prometido- a sí mismo que lo superaría. Y, efectivamente, desde hacía varios meses había logrado desterrar cualquier pensamiento de Cell de su mente. Si alguna vez escuchaba a un soldado hablar sobre él, ya no se irritaba como antes. Simplemente reprimía cualquier emoción que surgiera. Y, para ser sincero consigo mismo, estaba bien con eso. Ahora toda su concentración estaba enfocada en escapar de ese infierno, como si Cell nunca hubiera existido.
Sin embargo, a varios kilómetros de las agrupaciones del infierno, en un sector que el ejército de Freezer había recorrido y descartado hace mucho tiempo, algo comenzaba a suceder. Un área que solía estar cubierta de nieve, ahora se mostraba completamente seca. El cambio era tan radical que parecía como si el mismo infierno hubiera decidido cambiar su naturaleza.
En una cueva cercana, la figura del androide emergía arrastrándose. Se sentía desorientado, somnoliento y cubierto de una sustancia viscosa, se sentía más vulnerable que nunca. Con un vistazo rápido, notó que había involucionado a su forma larval.-"Rayos"- pensó frustrado intentando comprender como había ocurrido.
Cerró los ojos, tratando de recordar cómo había llegado hasta allí. La última vez que había estado consciente, recordaba una tormenta de nieve y cómo se había refugiado en la cueva. Pero ahora al levantar la vista, se percató de que el clima había cambiado drásticamente. Todo a su alrededor estaba seco y árido, en marcado contraste con el helado paisaje que había dejado atrás.
Entonces, los recuerdos de su confrontación con Freezer inundaron su mente. Hizo sonar sus alas en señal de desaprobación, recordando las palabras crueles de Freezer y el dolor emocional que le habían causado. La herida seguía fresca, tan dolorosa como el día en que ocurrió.
Se sentía tonto, pequeño, débil y vulnerable. Su forma física reflejaba perfectamente su estado emocional. Siempre había actuado según sus impulsos, sin pensar en los demás. Y aunque recientemente había intentado reflexionar antes de actuar, eso solo había llevado al desastre con Freezer.
Sacudió la cabeza, tratando de apartar esos pensamientos. No era el momento para reflexionar, sino para actuar. No quería seguir siendo débil y pequeño. Los instintos primitivos de supervivencia lo invadían, tomando una decisión.
Igual que cuando estaba vivo, decidió que debía absorber la energía de los demás para alcanzar su forma perfecta, o al menos, la forma más perfecta que había logrado antes.
Así, Cell comenzó su cacería. Cualquier ser que se cruzara en su camino era una víctima potencial. Con un preciso ataque de su aguijón, absorbería su energía, o en algunos casos, se los comería por completo. A las pocas horas, en las cercanías de aquella cueva se llenó de ecos de gritos y el sonido de cuerpos desplomándose mientras Cell recuperaba su fuerza, un paso más cerca de la perfección.
No fue una sorpresa que al poco tiempo de que el androide despertara, se corriera la voz de que un insecto gigante estaba asustando a todos. Otros hablaban de un bicho caníbal que devoraba a sus víctimas, y en el ejército llegó una versión algo confusa. Sin embargo, algunos soldados afirmaban que debía tratarse de Cell, pese a que físicamente no correspondía a su última forma conocida. Uno de los soldados que vio a ese insecto y logró escapar, llegó a salvo a la cueva, pálido y tembloroso, relatando su experiencia con un miedo palpable en su voz.
Obviamente, el chisme llegó a oídos de Freezer, quien, sorprendido, trató de mantener su compostura.-"Después de todo este tiempo, sigue por aquí."-pensó incrédulo. Pero por otro lado, la noticia lo incomodó profundamente. Se había acostumbrado a una vida sin la sombra de Cell rondando cerca.
-Deberías ir a ver a Cell.- dijo King Cold, llegando junto a su hijo, quien se tensó al ser sacado de sus pensamientos.
Freezer no le dirigió la mirada, solo suspiró. No tenía ánimo para eso. No le interesaba lo que hiciera Cell, aunque no deseaba que estuviera por ahí intentando devorar a su ejército.-¿Para qué?
-Para que regrese.-respondió lógicamente su padre.
-No creo que quiera seguir en el ejército.-aclaró sinceramente el demonio del frío. King Cold observó a su hijo con tal seguridad, que no creyó correcto debatir aquello.-¿Por qué crees que se fue?
King Cold también suspiró, comprendiendo el punto de su hijo.-Es una lástima que Cell sea tan necio. Con lo fuerte que es, puede ser de gran ayuda.
-No me interesa lo que haga o lo que haya estado haciendo.-dijo Freezer, dándole la espalda a su padre con la intención de marcharse.
Entendía que Cell no era muy disciplinado ni inclinado hacia las ideas del ejército, pero aun así pensaba que lo mejor era seguir teniendo al androide de su lado.-Aun así, creo que deberías hablar con él.
Freezer detuvo su paso, apesadumbrado. Sabía que si se negaba, su padre buscaría la forma de mencionarlo por varios días sin descanso. Realmente no quería ir a ver al androide.
-Al menos para cerciorarse de que esté de nuestro lado en caso de que necesitemos ayuda.-mencionó King Cold de manera razonable.
Freezer masajeó su sien con gran molestia. Aun así, sabía que en caso de que lograran destruir la barrera nuevamente, necesitarían su ayuda. Ninguno de ellos era rival para Paikuhan. Ese sujeto era un guerrero formidable.
Y Cell era tan fuerte, que suponía que decidiría volver a enfrentarse a Paikuhan sin excusas. En eso, su padre tenía razón: era muy necio. Suspiró nuevamente. Creía que podría seguir con su vida en el infierno sin hablar con el androide, pero admitía que en ese escenario, era necesario tener a Cell de su lado.
-Bien.-dijo cortante y fastidiado por la situación. Siguió caminando para alejarse de su padre y de sus posibles ideas.
Mientras caminaba por los pasillos de la cueva, Freezer no podía evitar sentir una mezcla de emociones. No creía que nada bueno resultará de volver a hablar con el androide. Probablemente debía estar furioso con él debido a todo lo que le dijo la última vez que hablaron.
Al emerger de la cueva, se detuvo unos segundos al borde del precipicio. Aunque podrían necesitar la ayuda de Cell en el futuro, no quería hablar con él. No debía volver a lo mismo de siempre. ¿Y si el androide volvía a acercarse?
Un leve escalofrío recorrió su espalda, no obstante, supo disimularlo.
-No tengo miedo. No tengo miedo.- se repitió en voz baja una y otra vez. Sin embargo, la idea de que Cell lo rechazara también llegó a su mente. Suspiró fastidiado ante esa posibilidad, la cual era la más cercana a la realidad.-"Si tan solo hubiera una forma en que Cell siguiera en el ejército, pero lejos de mí" .-pensó.
La idea de enfrentar a Cell le resultaba aterradora, más allá de lo físico, en un plano emocional donde sus usuales tácticas de manipulación podrían fallar, o en el peor de los casos, resultar tan bien que ya no podría quitarse a Cell de encima.
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Aunque no lo creyera posible, al parecer en el infierno podía robar la energía de los habitantes al igual que como lo hacía en la Tierra. Y para su suerte, era más sencillo conseguir su primera forma en el infierno, allí había seres más fuertes que simples humanos.
Atacó por la espalda a un ser que comenzó a gritar e intentaba defenderse desesperadamente. Cell lo sostenía firmemente con sus extremidades, decidido a clavarle su aguijón, pero su adversario se retorcía tanto que simplemente amplió su aguijón y lo arrojó al suelo para después devorarlo sin pensarlo.
Mientras se mantenía a cuatro patas, sentía cómo su energía aumentaba. Comenzó a observar en todas direcciones, determinando en qué sector se adentraría. Sin embargo, sintió un ki volando sobre él, un ki conocido que lo hizo alzar la vista de inmediato. El androide se sorprendió al encontrarse con él, después de todo, no sabía en qué parte del infierno se encontraba.
El demonio del frío descendió hasta llegar al suelo, a unos pocos metros de distancia.-Cooler.-dijo el androide alerta y con una voz rasposa.
Este se quedó en silencio por un momento, observando con detenimiento al insecto que ahora reconocía como Cell. Había oído los rumores sobre una criatura que devoraba personas en el infierno, pero no esperaba encontrarse con el androide en esta forma tan primitiva.
-¿Cell? -preguntó Cooler, sin estar completamente seguro de que se tratase del androide, a pesar de tener un gran parecido.
Cell levantó la cabeza y la inclinó levemente, sus ojos se encontraron con la mirada del demonio del frío. A pesar de su apariencia insectoide, no había perdido su esencia.
-Cooler.-repitió Cell con una voz que parecía más rasposa y gutural de lo habitual.
El demonio del frío frunció el ceño, no entendía cómo el androide había llegado a ese estado.-¿Qué te ocurrió?-preguntó, sin comprender cómo es que había cambiado tanto de apariencia.
Cell dio unos pasos hacia adelante, aún manteniéndose en cuatro patas, lo que provocó que Cooler se pusiera en guardia. Al ver esto, el androide rió divertido al causar su nerviosismo.-No es nada. Pronto volveré a ser él mismo.-dijo Cell con una sonrisa de seguridad.
Aunque el androide parecía ser el mismo de siempre, Cooler no se relajó. Cell aún tenía un toque tosco e impulsivo.-¿Qué estás haciendo aquí, Cell? ¿Por qué has regresado después de tanto tiempo?-inquirió, manteniendo su postura defensiva.
El androide no tenía conocimiento de cuanto tiempo se ausentó estando en su huevo, pero aun así no le dio importancia. Dejó escapar un suspiro, como si la pregunta fuera irrelevante.-Necesito recuperar mi poder. Este lugar está lleno de energía útil para mí.-respondió con desdén.
Tras un corto silencio, Cooler tragó saliva con nerviosismo por cómo reaccionaría este Cell primitivo.-¿Y qué pasa con Freezer?-le insistió. La mención de Freezer hizo que el androide frunciera el ceño, mostrando una chispa de irritación. Sin embargo, fue capaz de contenerlo.-Él estaba mejor sin ti. Deberías haberte quedado desaparecido.
-No estoy aquí por Freezer. Lo que ocurra con él no me importa.-mintió, aunque la verdad era que aún tenía sentimientos encontrados sobre su antiguo aliado.
Cooler cruzó los brazos y suspiró. Sabía que Cell podía ser muy honesto con respecto a lo que sentía, pero cuando se trataba de Freezer ni siquiera él mismo sabía qué sentía. Y aunque en el pasado aclaró que no tenía malas intenciones, deseaba que todo se mantuviera como en los últimos dos años. Dio un paso, decidido a no dejarse engañar.-Escúchame, Cell. Mi hermano ha estado mejor sin ti. Tu presencia solo lo debilita.-expresó con dureza sin escrúpulos.- Si realmente te importara un poco, te irías de nuevo y lo dejarías en paz.
El androide dejó escapar una carcajada amarga.-¿Mejor sin mí? Seguramente...-hizo una pausa, donde los recuerdos de su última discusión se arremolinaron en su mente. Pero aun así, fijó la vista en el demonio del frío ocultando su aflicción.- No tienes idea de lo que hablas, Cooler. Nosotros no tenemos razones para estar juntos. Y yo no tengo la intención de acercarme nuevamente a Freezer.-replicó con seguridad.- Pero eso no significa que voy a desaparecer solo porque tú lo dices.
La paciencia de Cooler se estaba agotando. Comenzó a caminar hacia el androide y su energía comenzó a elevarse sin darse cuenta.-Te estoy advirtiendo, Cell. Si te quedas aquí, tendrás que enfrentarte a mí. No voy a permitir que le sigas causando problemas a Freezer.
Cell mostró una sonrisa desafiante, levantándose sobre sus patas traseras y adoptando una postura más amenazante.-¿De verdad crees que puedes detenerme?-lo desafió con superioridad.-Aunque no soy el mismo de antes, te sugiero que no te interpongas en mi camino.
La apariencia del androide era más aterradora que la anterior, y aunque intimidaba al demonio del frío de cierta forma, este se negaba a retroceder. La tensión en el aire era palpable, y en un instante, Cooler lanzó un ataque de energía directo hacia Cell. El androide lo esquivó hábilmente y contraatacó con un poderoso golpe que fue bloqueado, provocando que temblara el suelo.
La batalla entre los dos seres comenzó con una furia desatada, cada uno intentando imponer su voluntad sobre el otro. Los golpes resonaban como truenos, y la tierra temblaba bajo sus pies. Cooler lanzó una ráfaga de energía que Cell esquivó por poco, respondiendo con un ataque que hizo tambalear al demonio del frío.
A lo lejos, Freezer observaba la escena. Sus ojos se entrecerraron al ver a Cell enfrentarse a su hermano mayor. Descendió y presionó los puños, molesto al hecho de que su hermano haya encontrado al androide primero. Si antes estaba reacio a acercarse, ahora lo era más si su hermano estaba allí. Suspiró, esperando que la pelea terminara.
Entre una oleada de golpes, Cooler logró acertar uno.-Te lo advertí. Te dije que te alejaras de Freezer por su propio bienestar.-gritó el demonio del frío, mientras volvía a lanzar una ráfaga de golpes.
Cell no respondió, esquivando y bloqueando los ataques con una precisión calculada. Sabía que Cooler tenía razón. Freezer lo había lastimado. Aun así, ignoró su advertencia en el pasado.
-Dime, ¿qué te hizo Freezer para que te fueras? -insistió Cooler, lanzando una patada que Cell apenas pudo bloquear. Aun así, la fuerza de esta lo arrojó al suelo.
Desde su lugar, Freezer se sobresaltó al ver cómo el androide cayó. Aunque no podía verlo muy bien debido a la distancia, pudo detectar que Cell se veía algo diferente, no era tan fuerte como antes. Volvió a presionar los puños, enojado al ver el bajo desempeño del androide contra su hermano.-"Levántate" .-pensaba internamente. Al ver cómo tomaba su tiempo, se sintió más ansioso.- No dejes que te derrote.-dijo en voz baja para sí mismo.
Cell respiraba con dificultad, ignorando la pregunta y resopló, fingiendo no verse afectado.-¿Por qué te tomas las molestias de buscarme e interferir? -preguntó, tratando de molestarlo.- Para ser un demonio del frío, pareces estar muy apegado a tu hermano. ¿Por qué te molestas en protegerlo tanto? Él no haría lo mismo por ti.-declaró de forma cruel.
La furia de Cooler se intensificó y sus ataques se volvieron más feroces. Cell sabía que su poder no era el mismo de siempre, y aunque le tomó trabajo, logró aferrarse a un ritmo. Logró golpear repetidamente a Cooler y defenderse adecuadamente.
Finalmente, ambos se sujetaron de los hombros, haciendo fuerza para derrotar al otro. Cell extendió su aguijón y lo amplió sobre la cabeza de Cooler. Este observó horrorizado, sin salida. Pero finalmente, Cell logró asestar una patada en el estómago que, por el impacto, lo hizo alejarse unos metros.
Cooler se sujetó el estómago adolorido y cayó de rodillas, aún observando al androide ante cualquier movimiento.
Cell se rió y devolvió su aguijón a su posición.-Tranquilo, no voy a absorberte.-dijo bajando la guardia y dando por terminada la pelea.- Después de todo, ya tengo lo mejor de tu familia.-dijo en tono burlón, solo para fastidiarlo y humillarlo.
Se dio vuelta para marcharse, pero Cooler lo llamó al mismo tiempo que se ponía de pie.-¡Espera!
-Descuida, no voy a volver al ejército de Freezer. No voy a molestarlo más.-dijo mirando sobre su hombro.- Así que deja de preocuparte.-dijo con firmeza antes de volver su vista hacia adelante para alejarse.
Freezer observó a la distancia, indeciso sobre si debía acercarse o no. Vio a Cell y a Cooler intercambiar unas palabras más antes de que el androide se marchara. Finalmente, clavó su vista con gran molestia sobre su hermano. Tomó una decisión y se dirigió hacia él.
Este aún se encontraba en el mismo lugar, sosteniendo su estómago. Aunque no había sido un golpe fatal, le había dolido demasiado.
-¿Qué haces aquí? Este no es tu territorio.-preguntó Freezer llegando a su lado, su tono estaba cargado de desconfianza.
La improvisada aparición de su hermano provocó que Cooler se sobresaltara sobremanera. No había hablado con él desde esa extraña llamada hace unos cuantos meses. Y sorpresivamente apareció después de su discusión con Cell. Al salir de su trance, Cooler finalmente se encogió de hombros, como si la pregunta no tuviera importancia.-Está cerca de mi territorio. Ambos se extienden a lo largo.-respondió con indiferencia, fingiendo que nada inusual estaba ocurriendo.
Freezer no podía sacudirse la sospecha de que Cooler aún tenía intenciones de llevarse a Cell a su ejército.-¿Escuchaste del insecto caníbal que anda rondando por aquí, no es así?
-No sé de qué estás hablando.-respondió Cooler, desviando la mirada con fingida ignorancia.
La paciencia de Freezer se agotó.-¡¿Qué le dijiste a Cell?!-demandó, su voz se encontraba cargada de furia contenida.
Cooler suspiró y miró a su hermano directamente a los ojos.-Le dije que era mejor que no estuviera por aquí. Que volviera a desaparecer.
-¡No te metas con mi ejército!-gritó Freezer, sus ojos estaban llenos de una mezcla de ira y algo más profundo que no quería admitir.
Cooler observó la forma en que su hermano hablaba de Cell. Conocía a Freezer toda su vida y sabía cómo sonaba cuando este añoraba algo, tal vez por simple egoísmo, pero eso no quitaba el hecho de su forma para referirse al androide. Lo mismo ocurría en ese momento, solo que no lo decía abiertamente. Además, la violencia en su tono era evidente. Aunque había intentado mantener la calma, la paciencia de Cooler era casi nula, sobre todo después de su humillante derrota.
Sabía que no debía darle más vueltas al asunto. Hace años que notó los sentimientos de Cell y sorprendentemente los de su hermano, y todo ese tiempo lo perdieron en discusiones. Sabía que no podía aplicar las mismas técnicas que Berriblu para hacerle hablar, por esa razón decidió ser directo como lo haría un hermano. Tal vez así, aunque no le admitiera nada, al menos quedaría en su conciencia.-Estás actuando como si extrañaras a Cell.-dijo Cooler, con un tono de burla y desafío.- ¿Es eso, Freezer? ¿Te duele que se haya ido de nuevo?
La provocación fue la gota que colmó el vaso. Freezer no podía tolerar que alguien, y menos su propio hermano, insinuara que era débil.-¡No te atrevas a hablarme así!-rugió, lanzándose hacia Cooler con una velocidad y furia que no había mostrado en años.
Cooler, que ya estaba preparado para una confrontación, bloqueó el ataque con igual intensidad. Aunque el tema de la pelea era el androide, ambos hermanos estaban a punto de liberar años de tensiones acumuladas. No habría piedad en cada golpe y cada rayo de energía que se aproximaban.
Freezer lanzó una ráfaga de golpes con una velocidad cegadora, sin embargo Cooler logró esquivarlos y contraatacar con una patada que hizo tambalear a su hermano. Este respondió con un grito de furia, desatando una explosión de energía que obligó a Cooler a retroceder.-¡Siempre te has creído mejor que yo, Cooler! -gritó Freezer, lanzando una serie de rayos de energía que hicieron temblar el suelo.
Cooler bloqueó algunos, pero uno de los rayos lo golpeó de lleno, enviándolo contra una roca cercana. Aun así, se incorporó rápidamente, sus ojos brillaban con una mezcla de determinación. Siempre creyó que su hermano pensaba así de él, pero jamás creyó oírlo.-¡Porque lo soy!-le respondió Cooler con malicia, solo para provocar otra reacción en su hermano. Se lanzó hacia Freezer con una velocidad igualada sólo por su furia.
El choque de sus energías resonó en el infierno, atrayendo la atención de todos los seres circundantes. Golpes, patadas y rayos de energía volaban en todas direcciones, cada uno buscando superar al otro.
La pelea continuó con una ferocidad implacable. Freezer intentó una técnica devastadora, una bola de energía mortal y masiva que lanzó hacia Cooler. Este, sin embargo, no se dejó intimidar y, concentrando toda su energía, lanzó un rayo que contrarrestó el ataque de Freezer. La explosión resultante los arrojó a ambos hacia atrás, cayendo pesadamente al suelo.
Ambos se levantaron, jadeando y cubiertos de heridas. La intensidad de la batalla había agotado gran parte de sus fuerzas, pero ninguno estaba dispuesto a ceder.-¿Es esto todo lo que tienes, hermanito?-preguntó Cooler con una sonrisa desafiante.
Gruño con gran molestia. Odiaba que lo llamara de esa manera. Aun así, solo resopló intentando ignorar sus insultos.-Ni siquiera he comenzado.-respondió Freezer, su mirada llena de determinación e ira.
Ambos se lanzaron nuevamente al combate, sus energías chocando en un estruendo que resonó por todo el infierno. Golpes y rayos de energía volaban en todas direcciones, creando una escena de caos y destrucción.
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Cell volaba escondido entre las nubes mientras rastreaba la zona sigilosamente. Observaba a algunos individuos a lo lejos, pero eran muy débiles como para absorberlos. De pronto, se percató de uno entre un grupo pequeño que parecía tener más potencial que los otros. Sin pensarlo, se lanzó en picada y lo sujetó sorpresivamente, provocando que los demás solo pudieran contemplarlo horrorizados. Antes de que este pudiera gritar, su aguijón se clavó en su pecho. Mientras los demás corrían despavoridos, su presa se estremecía en estado de completo pánico. Pronto dejó de retorcerse entre sus brazos hasta que finalmente se quedó quieto. El androide lo dejó caer y alzó la vista en busca de las demás víctimas; sin embargo, lo que notó fue una formación rocosa muy familiar.
Instintivamente dio un paso hacia adelante, pero se detuvo en seco. La duda lo asaltó por un momento. ¿Debía ir? Se preguntó con inseguridad. Tal vez no era buena idea, no solo por el tiempo en que se había ausentado, sino también por su aspecto actual.
Sacudió la cabeza al sentirse abrumado por tantos pensamientos. Aún se encontraba estimulado por lo ocurrido con Freezer y por su reciente pelea con Cooler. Y ahora se encontraba frente a ese lugar. Debía dejar de distraerse y seguir en su cacería. Volvió su vista hacia sus futuras víctimas que aún corrían a lo lejos. Todavía los podía alcanzar. Aun así, su instinto de supervivencia y deseo de absorber energía se habían desvanecido. Suspiró cabizbajo, como si sus ánimos se hubieran apagado. Se sentía agotado mentalmente.
Nuevamente, volvió su vista a la formación rocosa. Gruñó con pesadez al volver a considerar la opción. Volvió a suspirar. Ya no tenía ganas de cazar, por lo que decidió aproximarse hacia la gran roca en busca de un descanso.
Se elevó hasta la entrada que conformaba la cueva. Al ingresar, el sonido de sus pasos provocaron que el científico que estaba trabajando en una máquina volteara instintivamente hacia la entrada.
El Dr. Gero dejó caer una vieja herramienta, sorprendido al ver la silueta del androide.-Cell…-dijo en voz baja, y fue más su sorpresa al percatarse de que se encontraba en su primera forma.- ¡Cell, volviste! -dijo finalmente emocionado.- ¿Dónde has estado? -preguntó impaciente.
-Doctor... lamento haberlo preocupado.-expresó Cell con la cabeza gacha y un tanto avergonzado.
El científico quedó pasmado por la extraña actitud del androide.-Está bien... pero no entiendo, ¿por qué has quedado en esa etapa?- respondió el Dr. Gero, observándolo con preocupación.
-Creo que me quedé dormido... y hacía frío. Supongo que involucioné por instinto.-le explicó el androide, aunque él tampoco conocía la razón. Solo pensó en lo más lógico en ese momento.
-Oh…-mencionó el científico que observaba al androide, mientras este caminaba, observando la cueva y sus máquinas desinteresadamente. Sabía que el androide no había desaparecido tanto tiempo solo para reaparecer y saludarlo. Se veía desorientado y afligido, indicando que algo le había ocurrido.- ¿Te encuentras bien?
Cell detuvo todos sus movimientos al procesar esa pregunta. Únicamente recordó los momentos previos a entrar en esa cueva. Solo bajó nuevamente la mirada, respiró un tanto agitado y negó con la cabeza, sin saber qué decir. La carga emocional que había estado reprimiendo comenzó a aflorar, y por un momento, Cell se permitió sentir la vulnerabilidad que había estado tratando de ocultar.
El científico dejó sus mecanismos de lado y caminó hacia el androide. Lo cierto es que no se consideraba bueno para aliviar a los demás, pero ver a Cell tan apesadumbrado lo alentó a intentarlo.-¿Qué ocurrió? -preguntó con inquietud.
Por más que lo intentó, Cell no se sintió capaz de levantar la vista.-Tuve una discusión con Freezer.
El Dr. Gero suspiró levemente, ahora comprendía por qué Cell se veía tan lamentable.-¿Qué te dijo?
El androide, sin levantar la vista, caminó unos pasos.-Le pedí que volviéramos a entrenar juntos. Él me dijo que no y unas cosas más...-hizo una pausa al rememorar el momento.- Dejó muy en claro que ya no le agrado.-Apoyó su espalda en la pared y se cruzó de brazos, dejando escapar una risa amarga pero temblorosa.- Bueno, creo que nunca le agradé. Eso siempre lo supe, pero aun así...-suspiró lastimosamente.- Me sentí extraño…
El científico asintió, intentando comprender la situación del androide. No quería seguir bombardeándolo de preguntas, pero aun así debía hacerlo para mitigar sus preocupaciones.-Lamento que te sientas así. Freezer es bastante despiadado, pero jamás imaginé que lo fuera a ese nivel.-dijo racionalmente, sobre todo por el estado emocional en que se encontraba el androide. Aunque no le hubiera contado todo lo ocurrido, podía sospechar lo que era ese elemento "extraño" para Cell.- Aun así, supongo que ¿Aun sientes esa atracción hacia Freezer? ¿No es así?
El androide volvió a bajar la vista con irritación y confusión.-Mmm... -no respondió, se encontraba pensativo. No creía que lo que tardó años en sentir hacia el demonio del frío fuera a desaparecer en un instante. Aun así, solo recordar lo ocurrido lo enfurecía. No era algo que Cell quisiera admitir en ese momento, sin embargo se lo había mencionado una vez, así que no sacaba nada con ocultarlo.
-¿Y después de tu pelea con él?-preguntó el Dr. Gero con suavidad.
-Ya no quiero verlo más. Estoy enfadado con él.-expresó decidido, volviendo a su típica personalidad de siempre.
El Dr. Gero suspiró. Al ser tan terco y cerrarse nunca llegaría a ser capaz de comprender por completo sus propios sentimientos.-Cell... ¿Por qué te sentiste extraño? -preguntó directamente.
-No lo sé.-desvió la mirada, exasperado.
-Tienes que conocer la respuesta, sino seguirás estancado.-dijo, provocando que el androide frunciera el ceño.- ¿Por qué?
Cell dio unos pasos absorto en esa pregunta.-Me hizo sentir... mal. Con miedo.-expresó angustiado, mientras presionaba sus puños.
-¿Miedo de qué?-insistió.
El androide comenzó a respirar cada vez más agitado hasta que finalmente todo lo que había estado ocultando se rompió.-¡Me asustó al ver lo que soy capaz de sentir! Me sentí débil y afectado por ese demonio del frío. Se supone que soy más fuerte que él y no puede lastimarme, pero aun así lo hizo. Aunque no tenga una herida, me duele.-Sus manos temblaban y su corazón latía exaltadamente.-Esas cosas no deberían ocurrirme, porque… ¡porque soy un androide! -estas últimas palabras retumbaron como eco en la cueva.
Tras un silencio, Cell retrocedió, volvió a apoyar su espalda en la pared y se dejó caer al suelo.-No soy tan perfecto como creía. Nunca lo fui... y creo que nunca lo seré .-expresó con la voz quebrada, mientras cubría su rostro con su mano, avergonzado por sentirse de esa manera.
Aún en silencio, el Dr. Gero se acercó y puso una mano en el hombro del androide, mirándolo directamente a los ojos.-Cell, escucha. Te creé como un ser biológico. Eso significa que, aunque seas un androide, tienes sentimientos y emociones. No eres solo una máquina programada para luchar y destruir. Eres mucho más complejo. Los sentimientos que experimentas son una parte integral de tu existencia.-comentó sin dudarlo.- A lo largo de mi vida como científico, he visto que incluso las mentes más brillantes y las máquinas más perfectas tienen fallos, pero esos fallos son lo que nos hacen únicos.
Cell levantó la mirada lentamente, intentando comprender sus palabras.
-Aunque no entiendas tus sentimientos, no debes dejar que te consuman. Todos pasan por esto. Todos, en algún momento, se enfrentan a emociones que no saben cómo manejar. Pero eso es parte del crecimiento y del aprendizaje. Es un proceso doloroso, pero necesario. A veces, cometemos errores terribles debido a nuestras emociones. Pero lo importante es cómo enfrentamos esos errores y cómo aprendemos de ellos.
El androide observó al Dr. Gero; sus palabras resonaban profundamente en su mente. Aunque su total apoyo lo tomó desprevenido, al mismo tiempo lo apaciguaron.-Suena fácil decirlo.-respondió Cell, con una amarga sonrisa.
-No es fácil, lo sé.-mencionó el científico al mismo tiempo que se sentaba en el suelo junto al androide.- Pero nunca olvides que la verdadera fuerza no viene solo del poder físico, sino también de la capacidad de enfrentar y superar nuestros propios demonios internos. Eso es lo que realmente nos hace fuertes.
Cell asintió agradecido, pero aun así suspiró con pesadez. Todo lo que el científico planteaba era una forma muy teórica de ver las cosas. En su posición, se sentía completamente diferente.-No quiero nada de eso. Es muy fastidioso estar sobrepensando todo el tiempo.-manifestó con modestia.- Creo que era mejor cuando estaba solo.
-Eso es imposible, Cell. Tal vez lograste estar en aislamiento en la Tierra por un tiempo, pero la socialización es inevitable. Todos somos seres sociales por naturaleza.
-¿Desde cuándo te pusiste tan filosófico, doctor? -dijo Cell con una leve sonrisa. Su comentario le había hecho gracia.
El Dr. Gero también dejó escapar una sonrisa por la ironía. Él mismo podía definirse de muchas formas, pero jamás como un filósofo.-Al menos algo bueno obtuviste de relacionarte con otros, ¿no?
Cell llevó su mirada al frente considerando aquella idea. Lo cierto es que, cuando se unió al ejército, se conoció a sí mismo estando rodeado de gente. Pensaba que eran molestos, y ellos le temían. Y había ocasiones en que seguía siendo así, pero en otras situaciones al menos podía admitir que no era tan malo. Entrenar con Nappa y Raditz llegó a su mente. Incluso colaborar con los Ginyu podía verlo como algo positivo, aunque seguían siendo raros.
-Supongo que sí -declaró con honestidad. De todas maneras, podía admitir que hasta cierto punto le agradaba estar en el ejército.-Pero también me acerqué mucho a Freezer.-mencionó afligido. Antes de que el Dr. Gero interviniera continuó.- Creo que ninguno lo notó hasta que Freezer se molestó… Creo que crucé una línea sin darme cuenta.-admitió con sinceridad. Supondría que era un error que había cometido. Aunque ambos se fastidiaban mutuamente y de manera constante. Y hasta cierto punto, ninguno de los dos veía la diferencia entre bromear y tocar fibras sensibles, hasta que el afectado fue él.
-Freezer está acostumbrado a que todos hagan lo que él quiere. Por eso tú lo desesperas tanto. Intentas cambiar sus planes.-dijo encogiéndose de hombros, pero al percatarse de que el androide se volteó a verlo, se apresuró a continuar hablando alarmado por irritarlo.- Pero eso está bien, debes seguir siendo tú mismo. No debes cuidar de todos tus movimientos solo por temor a enfadar a Freezer. Y si a él no le gusta... no creo que te pueda derrotar.-declaró el Dr. Gero con una sonrisa.
Cell sonrió también, pero su sonrisa se desvaneció casi al instante.-Al menos físicamente...-anunció el androide cabizbajo.
Tras un breve silencio incómodo, el científico volvió a hablar llamando la atención del androide.-Debes superarlo, Cell. Freezer puede ser inferior en cuanto a poder físico, pero en otros aspectos, puede dañar profundamente.-afirmó con seriedad.
Cell bajó la mirada, frustrado y luchando con sus emociones.-Lo he intentado, pero parece que arruino todo. -Rápidamente, su mente recordó el beso que compartieron. Ese había sido un error inmenso. Lo cierto es que muchos de sus comportamientos, que veía como casuales o hasta inocentes, habían causado problemas. Incluso, rumores.
Abrió la boca para hablar, pero se retractó de inmediato al pensar en comentar algo como eso. Al notar que el científico lo observaba, desvió la mirada avergonzado. Balbuceó levemente, mientras jugueteaba con sus propias manos como distracción.-¿Sabes algo acerca de unos rumores...? -preguntó Cell, vacilante.
El Dr. Gero asintió lentamente.-Sí, ya lo sé.-lo interrumpió, comprendiendo lo difícil que había sido para él tocar el tema.- No te preocupes por eso. Estoy orgulloso de que seas como eres.-le sonrió con calidez.- No necesitas ser perfecto, solo ser tú mismo.
Cell abrió los ojos, pasmado y sin palabras. La sinceridad y el apoyo del Dr. Gero lo impactaron profundamente. Solo suspiró, sintiéndose aliviado de una manera que nunca había creído posible con simples palabras.
El Dr. Gero continuó con su voz suave pero firme.-Creo que incluso yo mismo me equivoqué al pensar en la perfección como una meta.-dijo con una sonrisa.- Y entonces, ¿qué quieres hacer? -preguntó después de un momento de silencio, observando a Cell con atención.
-Seguir entrenando.-respondió el androide, con un nuevo sentido de determinación.
-¿Y Freezer? -inquirió el Dr. Gero, sabiendo que esta era la cuestión crucial para él.
Hubo un silencio prolongado. Cell aún estaba reacio a volver a hablar con Freezer, sin embargo, aún había algo que lo molestaba profundamente. Ese algo que lo había estado molestando los últimos años. Ese sentimiento de afecto.
-Cell, él te ha dañado más de lo que tú lo has hecho. Debes pensar en lo que es mejor para ti. No permitas que alguien te lastime de esa manera. Protégete y prioriza tu bienestar.
El androide asintió lentamente con una gran calma en su interior al oír esas palabras. Aunque ese sentimiento por Freezer estuvo allí por un tiempo, también hubo una época en que no fue así. Con anterioridad, había tenido la idea de deshacerse de eso; pensaba que tal vez podría volver a ser como era antes. Pero ahora, gracias al Dr. Gero, podía ver que era imposible. Todo aquello ya estaba con él, no podía simplemente borrarlo. Tenía que seguir viviendo con eso, con todo lo que había provocado y aprender para continuar con su vida. Dejó escapar un gran suspiro de alivio y sonrió sin siquiera notarlo. Dirigió su mirada hacia el científico.-Gracias.-expresó con honestidad. Su voz era apenas un susurro.
Aunque se asombró al ver de esa manera al androide, fue inevitable sonreír de vuelta. Se alegraba de poder ayudarlo. Pensaba en él como su hijo, después de todo, lo había creado.
Por primera vez, sintió una verdadera conexión con su creador. Siempre había visto al científico como un medio para un fin, pero en ese momento, lo vio como alguien que realmente se preocupaba por él. Aunque se resistía a aceptar sus propias emociones, no podía ignorar el consuelo que encontraba en las palabras del Dr. Gero.
Sorpresivamente, un gran estruendo resonó afuera. Tanto el científico como el androide salieron de la cueva a ver qué ocurría. A lo lejos, se podían distinguir unos choques de energía que provocaban detonaciones tan potentes que llegaban hasta ellos.
Por los alrededores de las montañas pasaron varios soldados en camino a esa dirección. A pesar de que volaban con gran rapidez, Cell alcanzó a escuchar lo que comentaban entre ellos: Freezer y Cooler estaban peleando. Junto a esos soldados, más se sumaron para acudir a ver la pelea que tanto habían ansiado.
Ciertamente, el androide también tuvo curiosidad al ver la pelea. Dio un paso con la determinación de ir a observar la batalla; sin embargo, de inmediato se detuvo, pensativo. ¿Debía ir? Se suponía que debía mejorar y para ello, estaba decidido en no volver a hablar con Freezer.
Se sacudió la cabeza, agobiado. No tenía intenciones de hablar con Freezer, solo deseaba ver la pelea, se dijo a sí mismo. En ese momento, se percató de que el científico lo observaba con tranquilidad, por lo que solo se quedó inmóvil en su lugar.
-Ten cuidado.-dijo el Dr. Gero, confiando plenamente en las futuras acciones del androide, para después ingresar a la cueva y seguir con su trabajo. A fin de cuentas, a él no le interesaban las peleas.
Cell sonrió levemente mientras observaba cómo el Dr. Gero se perdía en el interior de su guarida. Enseguida, volvió su vista hacia los choques de energía que se hacían cada vez más potentes. Con toda despreocupación, dio un salto al vacío emprendiendo el vuelo hacia la batalla, sin olvidar las palabras de apoyo del científico.
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
-¡Cell se fue y aún así insistes en buscarlo! -gruñó Cooler, bloqueando un golpe antes de lanzar uno propio que impactó de lleno en el rostro de su hermano.- ¡Incluso cuando insistes en que no te importa!
Freezer retrocedió, aturdido por el golpe. Aun así, se lanzó nuevamente al ataque, combinando golpes en una ráfaga de violencia ciega. No escuchaba, su mente se encontraba nublada por la ira y la confusión de sus propias emociones. Cada golpe que lanzaba no solo llevaba fuerza física, sino una carga emocional que aumentaba con cada contacto, reflejando su desesperada negación de lo que no quería aceptar.
Cooler, aunque bloqueaba y esquivaba con habilidad, finalmente sintió el dolor punzante de un puñetazo directo al estómago, robándole el aliento por un momento.
La paciencia de Cooler llegó a su límite. En un movimiento rápido y preciso, asestó su rodilla en el mentón de Freezer, y sin darle tiempo a recuperarse, lo sujetó del cuello y lo lanzó con furia contra una formación rocosa cercana. El impacto resonó con fuerza en toda la zona, dejando un eco profundo y un leve temblor en el suelo.
-¡Eres un tonto, Freezer! - gritó Cooler al mismo tiempo que se aproximaba hacia su hermano con intención de continuar la pelea. Su voz se encontraba cargada de frustración. Sabía lo terco que era, no se daría por vencido por lo que aún mantenía la guardia en alto.- ¡Ni siquiera puedes admitir lo que sientes!
Freezer levantó la vista, sus ojos brillaban con una furia incontrolable. En un arrebato de ira, reunió energía en ambas manos y la lanzó estrepitosamente hacia Cooler.
Este apenas logró desviarlo, cuando vio como Freezer le lanzaba contra él. Cooler también se impulsó para atacar de frente. Sin embargo, antes de que pudiera contraatacar, una figura imponente se interpuso entre ellos.
-¡Basta ya, los dos!-rugió King Cold, separándolos con una fuerza arrolladora.- No toleraré esta insubordinación.- Su voz resonaba con autoridad mientras presionaba para mantener la distancia entre sus hijos, que aún parecían ansiosos por continuar la disputa.
A pesar de la furia que ambos hermanos sentían, tanto Freezer como Cooler respetaban demasiado a su padre como para desafiarlo abiertamente. Con un resentimiento palpable, los dos retrocedieron de mala gana, manteniendo sus miradas fijas en el suelo mientras su padre se interponía entre ellos.
King Cold, con su presencia imponente, comenzó a regañarlos severamente. Sus palabras eran duras y llenas de autoridad, mientras Freezer y Cooler pasaron de mirar en suelo a fulminarse con la mirada, sin atreverse a replicar.
Alrededor de ellos, algunos soldados del ejército de Freezer observaban desde lejos la escena con interés, pero al ver que la pelea había terminado, comenzaron a dispersarse, murmurando entre ellos mientras se alejaban.
Freezer, visiblemente molesto, desvió la mirada mientras su padre continuaba con las reprimendas. Aunque sus ojos parecían enfocados en el horizonte, su mente se encontraba en otra parte, atrapada en un torbellino de pensamientos. Cooler realmente se había empañado en fastidiarlo. En medio de las palabras de King Cold, Freezer sintió de repente una presencia familiar, un ki que reconocía al instante. Cell estaba cerca, y aunque los demás se marchaban, él permanecía en las cercanías, observando.
Desde la distancia, Cell observaba la escena con una mezcla de emociones que se arremolinaban dentro de él. Su corazón latía con una intensidad inusual. Cuando Freezer finalmente percibió su presencia, el androide rápidamente se ocultó detrás de una roca. No quería verlo ni hablar con él. Tampoco quería que Freezer lo viera en ese estado. Sabía que su apariencia actual no era la misma de siempre, y en el fondo, no estaba satisfecho con su aspecto insectoide.
Cell pensó que lo más sensato sería irse como los demás, ya que no tenía nada más que hacer allí. No quería enfrentar a Freezer, ni siquiera desde la distancia. Con una decisión rápida, se dio la vuelta y comenzó a volar en la dirección contraria, alejándose del campo de batalla y de la confusión que aún se cernía sobre él.
Después de unos minutos volando, Cell sintió cómo alguien lo seguía. Miró sobre su hombro y reconoció el aura familiar.
-¡Cell! -exclamó Freezer, su voz estaba cargada de furia y desesperación.
A pesar de no querer enfrentarse a él, Cell redujo la velocidad hasta que sus pies tocaron la superficie de un cerro, derrapando hasta detenerse por completo. Se volvió hacia el demonio del frío con un suspiro resignado, sabiendo que evitar el problema no era una solución.
Freezer llegó a la misma formación rocosa, su rostro contorsionado por la rabia y la confusión que aún lo invadía tras su reciente pelea con Cooler.-¿Dónde estabas? -preguntó, su tono de voz, antes cargado de ira, comenzó a desvanecerse al momento de ver al nuevo Cell frente a él. Aun mantenía una apariencia insectoide, incluso parecía aún más inhumano que antes, sin embargo lo que más lo desconcertó fue que ahora medía casi tres metros de altura.-¿Y qué demonios te ocurrió?
-¿Eh? -el androide notó la hostilidad en la voz de Freezer, lo cual lo irritó. Parecía que el demonio del frío sólo lo había buscado para gritarle otra vez. Sin embargo, mantuvo una calma que contrastaba con la situación, decidido a no mostrar que aún estaba afectado por su última conversación.- Es una involución.-respondió, intentando mantener el control.
-¿Involución? -repitió Freezer en voz baja, frunciendo el ceño mientras intentaba procesar lo que eso significaba. Aunque entendía que el androide tuviera varias etapas, no comprendía por qué decidió involucionar. Finalmente, ignoró ese detalle.- No importa. ¿Dónde has estado? ¡Desapareciste por dos años!
-¿Dos años? -Cell arqueó una ceja, perplejo pero manteniendo su calma.- Qué curioso… -dijo encogiéndose de hombros.-Me quedé dormido.
-¿Qué? -musitó Freezer, una mezcla de confusión e indignación surgiendo en su rostro. Por un instante, la situación le pareció absurdamente similar a cierto dios que conocía.
-¿Qué te importa dónde estuve? -comentó Cell con frialdad, sus ojos estaban fijos en los de Freezer.- Después de todo, no somos nada.-mencionó con desdén, transportando a ambos a la última conversación que tuvieron.
Freezer se sorprendió y luego desvió la vista, sus palabras quedaron atrapadas en su garganta.-Cierto…-dijo en un susurro. El silencio que siguió fue insoportable. Las palabras de Cooler resonaban en su mente, desestabilizándolo. No, no tenía nada que admitir, se dijo a sí mismo, tratando de convencerse. Todo era solo un asunto de negocios, de estrategias, nada más. Pero, por más que lo intentaba, la verdad comenzaba a asomarse, desenterrando emociones que él preferiría ignorar.
El demonio del frío consideró que tal vez Cell estaba muy molesto y no quería mantener su alianza con el ejército. Aun así, sabía que debía preservar, al menos, una pequeña línea de comunicación para convencerlo de unirse a su causa en el futuro.-Lo que dije...
-Tenías razón.-lo interrumpió Cell con una frialdad implacable.- Pensé en ambos como un equipo y eso estuvo mal.-agregó, seguro de sí mismo. Sabía que había cruzado un límite, y debía aprender de ello. Observó directamente al demonio del frío.- Por eso tenías razón, no somos nada.
Freezer se mantuvo en silencio, sorprendido por la respuesta. Pese a la constante cercanía y la "conexión" que Cell tenía hacia él, el androide parecía manejar la situación con una serenidad desconcertante. Eso lo decepcionó de alguna forma. Desvió la mirada, diciéndose que aún no tenía nada que admitir, pero no podía negar que esas palabras le habían afectado profundamente. Poco a poco comenzó a entender el por qué Cell decidió alejarse, pensó, pero la incomodidad de saber que lo perdería por completo comenzó a asfixiarlo. Perder la opción de llamarlo si lo necesitaba en el futuro...
Aun así, Freezer intentó mantener su compostura, aunque su mente se encontraba en completo caos.-Mira, Cell... yo... -No pensaba disculparse, pero tampoco encontraba las palabras adecuadas.- Entiendo si ya no quieres estar en el ejército. Pero creo que lo mejor sería que…
-No.-respondió Cell con firmeza, sus ojos se encontraban fijos en el demonio del frio.- Lo mejor es que no estemos juntos.-dijo decidido.- Ya sabes, yo suelo confundir las cosas y eso resulta en momentos incómodos para ambos.-continuó, encogiendose de hombros, el tono de su voz era implacable.- Es por eso que me iré con el ejército de Cooler.-añadió con tranquilidad, dejando claro que no le importaba herirlo. Después de todo, el Dr. Gero le había dicho que debía seguir siendo él mismo. Y en ese momento, solo quería hacerle sentir a Freezer lo que él había sentido.
La declaración de Cell fue un golpe directo al corazón de Freezer. Sus ojos se ensancharon de sorpresa y su voz se alzó en un grito desesperado.-¡¿Qué?!.- expresó indignado. Dio unos pasos hacia Cell, intentando imponer su autoridad.- No te vas a ir con él.-declaró con vehemencia.- Hiciste un trato conmigo. ¡Con mi ejército!
Cell lo miró con desdén. Anteriormente, le había agradado que Freezer se comportara de esa manera con él, incluso le había parecido atractivo su dominio. Pero ahora no, estaba decidido a superar todo lo relacionado con el demonio del frío. Se cruzó de brazos.-¿Qué vas a hacer? -preguntó, su tono estaba lleno de desafío.- ¿Vas a detenerme?
Freezer se quedó paralizado, la furia que lo había consumido se transformó en una impotencia abrumadora. Sus manos empuñadas comenzaron a temblar, y aunque intentó mantener una fachada de indiferencia, por dentro sentía como si una grieta gigantesca lo atravesara. Sabía que Cell casi siempre lo ignoraba y hacía lo que quería, pero nunca de esta manera. La realidad era que, a pesar de su desdén aparente, la acción del androide había roto una barrera emocional que Freezer había construido meticulosamente para protegerse de todos. Por un instante, sintió una pérdida desgarradora, como si hubiera perdido algo que siempre había creído que le pertenecía, pero que en realidad nunca había sido suyo.
Cell esbozó una sonrisa amarga.- Eso creí.-dijo, pasando junto a Freezer. Este aún tenía la mirada perdida, luchando por procesar lo que estaba ocurriendo. No le interesaba si Cell abandonaba el ejército, ni siquiera le importaba perder la alianza. Lo que realmente le atormentaba era que el androide había elegido específicamente a Cooler.-No eres capaz de detenerme.-añadió el androide antes de emprender el vuelo en dirección al sector del otro ejército, hacia donde se encontraba Cooler.
Freezer pensó mil cosas en esos últimos segundos, mientras Cell daba los últimos pasos para alejarse.-"¿Qué podía hacer?"-Su mente pasó rápidamente por todas las opciones posibles, incluso consideró disculparse. Pero cuando escuchó el sonido de Cell despegando, se dio la vuelta de golpe, como si eso pudiera retenerlo.-¡Cell, yo…!-exclamó, pero no fue suficiente. El androide ya se había ido, dejando a Freezer solo con su angustia.
Bajó la vista, comenzando a hiperventilarse. No podía dejar de temblar. ¿Qué había ocurrido? Las palabras de su hermano resonaron en su mente, como un eco implacable: "¡Ni siquiera puedes admitir lo que sientes!" Apretó los dientes con fuerza, sintiendo una punzada de dolor en su interior. Tenía razón, no podía admitir nada, porque no sabía qué era lo que realmente estaba sintiendo.
Con frustración, golpeó con su pie la formación rocosa con tal fuerza que todo se derrumbó a su alrededor. Él permaneció levitando, rodeado por los escombros, sintiendo cómo su mundo se desmoronaba junto con las rocas.
Podía tener una idea de lo que Cell había desarrollado por él, pero había hecho todo lo posible por evitarlo. Hasta el momento, había funcionado. Antes de que Cell volviera a su vida, todo había funcionado a la perfección. Y aún así, se repetía que, incluso si Cell regresaba, no debería afectarle. Pensó que lo lograría. Pero la realidad resultó muy diferente. Cell estaría en el ejército, pero lejos de él, tal y como quería. ¿Entonces, por qué se sentía así?
Por su parte, Cell enbozo una sonrisa relajada mientras se alejaba. Erróneamente había pensado en ambos como un "nosotros", pero fue un error. Finalmente entendía por qué había estado tan enojado hasta ese momento. "Me equivoqué, herí mi orgullo y estaba avergonzado" pensó Cell. Pero asumir sus equivocaciones y seguir adelante provocó una sensación de liberación en él. Liberarse de todo eso hizo que se le escapara una sonrisa. No volvería a dejar que el demonio del frío lo lastimara. Nunca supo qué era lo que había entre ellos, y tal vez nunca lo sabría, pero esperaba que gradualmente aquello tan inexplicable se desvaneciera.
._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.
Mujaja Espere muchos años por este capítulo. Este también ha sido uno de mis favoritos y me encanto como quedo (¡Gracias michu!) En conclusión debo decir que:
Cell. Nanai… ya va a pasar el dolor.
Freezer. boom en tu cara perra! ¡Ahora tú te llevas el desarrollo de personaje! quería a Cell en el ejército, pero lejos de él? concedido hijo de la chingada xD
Cooler como siempre metiendose donde no lo llaman jaja pero creo que representa a todos. Ve Freezer, ve a Cell y se emputa porque ninguno hace nada jaja
King cold, arruinó la diversión. Digo, si sus hijos no se golpean como resolverán sus problemas? (solo los que tengan hermanos entenderan mi razonamiento)
Y dr gero… adopteme Dr! xD Creo que el Dr gero era un buen padre. (un científico loco con poca moral) pero un buen padre al fin y al cabo. Me gusto mucho la relación que se creo con el dr gero y cell :3
En fin, espero que les haya gustado el capítulo. Diganme que les pareció jaja Perdon, se supone que esto trata de cell y freezer como "pareja" pero creo que es más difícil de lo que me imagine. No sean tímidos, digan lo que piensan, gritenlo! xd
He estado un poco ocupada, pero pronto responderé a sus comentarios. El próximo capítulo se publicará el 31 de agosto. Así que estén atentos. Nos leemos. Bye bye.
