Hola a todoooos

Espero que se encuentre bien. Que hayan tenido un gran halloween y un bello dia de los muertos (para quienes lo celebran)

Lamento la tardanza, debí subir el capitulo ayer, pero me salió un compromiso de improviso xd

En este capítulo, se podría decir que se llegó a un equilibrio entre cell y freezer, en cuanto a personalidades y cómo funcionan…algo. Sé que es lento, pero se los advertí: slow burn xd

Eso eso todo, recuerden seguir a mi amiga michu por face: animation, e instragram: michu_paniagua_z. Y disfruten el capitulo

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~ Mi primera vida ~

Capítulo 31:

La noticia se había hecho pública en el ejército: la búsqueda de una salida quedaba suspendida, salvo en los lugares que solían pertenecer a los ogros, como sus oficinas. Algunos soldados cercanos a esos sitios seguían trabajando, pero la mayoría no tenía mucho que hacer.

Sin embargo, para Cell este anuncio no era de mayor importancia, sino que seguía dándole vueltas a lo ocurrido con el demonio del frio. Aún le resultaba extraña la actitud de Freezer cuando le entregó la fruta. ¿Acaso pensaba que no podría derrotarlo y decidió resignarse? También mencionó que quería aumentar su poder, pero no con la fruta, sino entrenando. Eso lo confundía.

Cell cruzó los brazos, con una leve sensación de arrepentimiento por no haberle preguntado más en su momento. Aunque lo que ocurriera con Freezer ya no era de su incumbencia, la curiosidad lo seguía picando.

-¿Qué te ocurre? - preguntó Cooler desde el suelo, su cuerpo se encontraba magullado y lastimado tras la batalla que acababan de tener. La fruta había sido mucho más efectiva de lo que ambos esperaban. Ni siquiera usando su transformación final había sido rival para Cell, y ahora apenas podía moverse por el dolor que recorría su cuerpo.- ¿Estás bien? -insistió al ver que el androide parecía distraído.

Cell lo observó con ironía; después de todo, era Cooler quien estaba incapacitado, no él. Aun así, se tomó un momento antes de responder.-Dime algo... ¿Freezer alguna vez ha considerado entrenar por su propia iniciativa?

El rostro de Cooler se torció en una mueca de confusión, lo que hizo que el androide se arrepintiera de haber preguntado. ¿Por qué seguía sintiendo curiosidad por Freezer? Antes de llegar al infierno, no era así.

-No.-respondió Cooler, cortante. Pero esa respuesta pareció suficiente para el androide, quien apartó la mirada con un leve "Ah" y se sumió de nuevo en sus pensamientos.

Sin embargo, Cooler no lo dejó escapar tan fácilmente. Frunciendo el ceño, insistió.-¿Por qué preguntas? -Su voz adquirió un tono persistente. Sabía que si no presionaba, no sacaría más información de Cell, quien siempre era tan reservado.

Cell dudó por un instante, pero finalmente habló, aunque su tono reflejaba cierta incomodidad.-Me dijo que lo estaba pensando.-confesó, sintiéndose algo expuesto al revelar aquella conversación.

-¿Qué?-exclamó Cooler, levantándose de un salto a pesar de sus heridas. Se acercó a centímetros del rostro del androide, mirándolo directamente a los ojos.- ¿Acaso te pidió que entrenaran juntos?-preguntó, angustiado por lo que acababa de escuchar.

Cell se sobresaltó por la reacción inesperada del demonio del frío y retrocedió un paso, buscando más espacio.-Dijiste que no podías moverte...

-¡Responde! ¿Te lo pidió o no? -Cooler dio un paso más hacia él, ignorando el dolor.

Aunque el androide se molestó por la proximidad, desvió la mirada con incomodidad, evitando enfrentarlo directamente.-No...-respondió con firmeza.

Cooler bajó la mirada, aún confundido. El repentino interés de Freezer por entrenar no se ajustaba a sus típicas acciones. Su hermano nunca había querido entrenar más de lo necesario, y a diferencia de otras ocasiones en las que había entrenado con Cell, esta vez no parecía haber un chantaje o una deuda de por medio.-"Si lo mencionó, entonces algo debe estar pasando... No es típico de él."-meditó Cooler, perdido en sus propios pensamientos.

Volvió su mirada hacia el androide, quien lo observaba con inquietud, intentando mantener una fachada de indiferencia a pesar de lo cerca que seguía estando. Al notar la incomodidad en los ojos del Cell, Cooler dio un paso atrás con discreción, disimulando sus acciones mientras carraspeaba para romper la tensión.-No creo que te lo pida...-comentó, aún intrigado por el tema. En su interior quería asegurarse de que Freezer solo había mencionado la posibilidad como algo trivial.-Él no es así.

-Cierto... -respondió Cell casi en un susurro, regresando a su postura habitual.

Cooler lo observó de reojo. Ahí se encontraba nuevamente, esa misma sensación que lo había estado incomodando desde hace tiempo. Cell siempre había sido eficiente y poderoso, causando una gran impresión desde el momento en que lo conoció. Sin embargo, desde que se unió a su ejército, había notado una distancia emocional en el androide, como si la energía y la pasión que una vez lo definían se hubieran desvanecido. Aunque Cell afirmaba haber dejado atrás lo que ocurrió con Freezer, aún podía percibir una barrera emocional que lo contenía.

Sabía de lo que su hermano era capaz, de cómo afectaba a los demás, y ver las consecuencias de aquello en alguien como Cell le disgustaba profundamente. El androide no merecía algo así.

Cooler soltó un suspiro, lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de Cell.-Tú tampoco te comportas como eres.-declaró con firmeza.

-¿Qué? -preguntó el androide, confundido.

-Te noto diferente.-repitió Cooler, fijando su mirada en él.- Es como si solo estuvieras aquí por una rutina. La primera vez que peleamos, eras más feroz...

-¡Claro que no! -lo interrumpió Cell, cruzando los brazos con frustración.- De hecho, ahora soy más fuerte que antes.- El tono de su voz dejaba en claro que no estaba dispuesto a negar esa realidad.

El demonio del frio se encogió de hombros con desinterés.-No me refiero a la fuerza.-todas las veces que se habían enfrentado, el androide había salido victorioso, pero había una diferencia palpable que, aparentemente, solo él era capaz de notar.- La emoción que te definía en medio de la batalla se ha esfumado.

Cell soltó un resoplido, como si lo que acababa de escuchar fuera absurdo.-Eso es una tontería. Estoy mejor que nunca.

Cooler mantuvo la mirada fija, desafiando sus palabras.-¿Estás seguro?

El androide sostuvo su mirada durante unos segundos, hasta que finalmente la desvió con evidente molestia.

Aunque nunca quiso que Cell y Freezer volvieran a acercarse, era lo suficientemente astuto como para reconocer que aún quedaba algo entre ellos. A pesar de las peleas y la distancia, había una conexión que no se podía ignorar. Se llevaban demasiado bien para simplemente dejarlo pasar.

Aunque el androide insistía en que había superado lo que pasó con Freezer, aún había algo entre ambos que seguía sin resolverse por completo.-Parece que Freezer no ha terminado contigo, aunque no lo quiera admitir.-mencionó Cooler con una media sonrisa, no muy seguro de querer provocar más al androide.-Y tú tampoco.

Cell bajó la vista con fastidio. Creía sentirse mejor y en muchos aspectos lo estaba. Pero Cooler había tocado un punto incómodo. A pesar de haberse dicho a sí mismo que lo ocurrido con Freezer ya no le afectaba, no podía negar que algo había cambiado desde entonces. Pensó en sus últimas interacciones, en la tensión constante entre ambos, esa sensación que no podía sacudirse del todo. No se trataba solo de emociones; había una dinámica entre ellos que seguía presente, como si estuvieran atrapados en un ciclo del cual ninguno quería salir.

Creía haberlo superado, pero si lo analizaba desde una perspectiva más fría y lógica, sus acciones y reacciones decían lo contrario. Cada enfrentamiento, cada mirada, incluso la simple mención de su nombre, lo hacían reconsiderar cosas que él creía haber dejado atrás.

-No me malinterpretes, preferiría que no te acercaras más a Freezer…-dijo rápidamente Cooler al notar la expresión inquisitiva del androide.- Pero lo cierto es que ambos se entienden de una manera que no puedo explicar.-esto último lo dijo con una ligera irritación en la voz. Podía sentir una pizca de celos, tal vez porque ni siquiera él había logrado tener una relación normal de hermanos con Freezer.

-¿Qué quieres decir?-preguntó Cell, aún confundido.

-No te estoy diciendo que lo perdones, pero cuando estás con él, eres más tú mismo. Y, por alguna razón, eso molesta a Freezer más que cualquier otra cosa, pero...-Cooler desvió la mirada, incómodo por la idea que se le había pasado por la mente. Comenzaba a sospechar que, en el fondo, sentía celos, pero no precisamente por la falta de una relación de hermandad con Freezer.-...al mismo tiempo, también le agradas .-finalizó con una mezcla de resignación y modestia.

Cell se quedó en silencio, digiriendo las palabras de Cooler. ¿Podía ser cierto lo que decía? Era una idea extraña, porque esa cercanía con el demonio del frío era lo que más intentaba evitar. Freezer lo había afectado profundamente, y aunque lo odiaba en muchos aspectos, no podía ignorar esa intensidad que compartían.

Podía admitir que Cooler tenía algo de razón: cada vez que estaban juntos, una parte de él parecía emerger, una que no salía a la luz en ningún otro lugar. Tal vez esa era la razón por la que Freezer se incomodaba e irritaba al mismo tiempo estando con él.

Cooler había expuesto este punto de vista, y ahora, no podía evitar considerarlo aún más detenidamente.

El demonio del frío lo observó y esbozó una sonrisa triste. Lo cierto, era que le agradaba Cell, y durante el tiempo que habían pasado entrenando juntos, se habían hecho cercanos. Por más problemas que pudiera imaginar al verlo vincularse con su hermano, no podía negar que solo quería lo mejor para el androide. Y, en el fondo, también deseaba lo mismo para Freezer. Aunque no lo expresara, su hermano había estado actuando de manera extraña en los últimos meses. Tal vez era momento de admitir que, problemáticos como eran, ambos jugaban un papel importante en el estado emocional del otro.

-Sabes... está bien si decides entrenar con Freezer.-declaró, bajando la cabeza, sorprendiendo a Cell con sus palabras. Desde que lo había conocido, Cooler siempre le había insistido en que se mantuviera alejado de Freezer. Un silencio agudo se formó entre ambos, interrumpido solo por el viento que levantaba pequeñas nubes de polvo en el aire.

Cooler levantó la vista para encontrarse con la mirada del androide y, nervioso, habló rápidamente.-Pero te lo dejo en claro, que no estoy muy emocionado con la idea.-su tono intentaba ser ligero, aunque había una verdad incómoda en sus palabras.

Cell soltó una risa nerviosa, evitando hablar sobre Freezer siendo que ahora entrenaba con Cooler.-¿Qué dices? Nosotros estamos entrenando juntos.-comentó intentando encontrar lógica en lo que el demonio del frío trataba de decirle.

-Veo que no estás cómodo aquí.-Cooler lo miró fijamente, esperando su respuesta.

No podía negarlo. Cooler había percibido su inquietud desde hacía tiempo.-Sí, pero...

-Pero no soy Freezer.-sentenció Cooler, ocultando el dolor que le causaba admitirlo.

El androide desvió la mirada, incómodo y avergonzado, frotándose el cuello como si intentara disimular esa afirmación.

Cooler soltó una risa suave al ver su reacción y dio unos pasos hacia él, hasta quedar frente a frente.-Veo que te gustan las complicaciones.-dijo con un tono burlón, pero sus ojos reflejaban una preocupación genuina.

-Haz lo que quieras, Cell. Solo asegúrate de que sea lo que tú realmente quieres, y no lo que Freezer te hace creer que necesitas. Si decides entrenar con él, asegúrate de no perderte a ti mismo en el proceso.

Cell permaneció en silencio, considerando sus palabras. No podía negar que la idea de volver a entrenar con Freezer era tentadora, y ahora parecía más real que nunca. Finalmente, reunió el valor para levantar la mirada y enfrentar a Cooler.-¿Crees que me lo pedirá?-preguntó, aún inseguro de las intenciones que Freezer podría tener.

-No.-respondió Cooler con total franqueza.

El androide resopló con molestia, observándolo con fastidio.

-Seguramente quería pedírtelo, pero se retractó... ya sabes cómo es. Su orgullo no lo dejó.-esto último provocó un destello de esperanza a Cell, por lo que el demonio del frío se vio obligado a decir lo que ambos sabían y el androide parecía ignorar en ese momento. Hizo una pausa antes de continuar, con cierta incomodidad.- Pero ten en cuenta que Freezer no cambiará.

Cell suspiró, resignado.-Lo sé.-Sabía que sería así. Todos los años que había conocido a Freezer le habían demostrado que el demonio del frío jamás cambiaría. Era el ser más terco que jamás había encontrado. Al principio, eso no le importaba; solo quería entrenar con él. Con el tiempo, incluso empezó a gustarle el fuerte carácter de Freezer. Sin embargo, ahora que estaba entrenando con Cooler, había perdido parte de su motivación. Extrañaba no solo las peleas con Freezer, sino algo más de él, aunque su propio orgullo le impedía admitirlo.

A pesar de todo, se sentía más abierto a la idea de volver a interactuar con Freezer, pero sabía que debía mantener sus límites. Aunque ya no estaba tan furioso con él, no podía permitirse ser vulnerable otra vez. Debía estar en guardia.

Sorpresivamente, Cooler lo tomó de los hombros y lo giró bruscamente, comenzando a empujarlo con firmeza.-Ahora ve, antes de que me arrepienta.-dijo Cooler con una sonrisa forzada, intentando sonar gracioso. En realidad, no temía arrepentirse por Cell o Freezer, sino por lo que él mismo comenzaba a sentir.

-¿Me estás echando? -Cell lo miró por encima del hombro, algo molesto, como si Cooler estuviera ansioso por deshacerse de él. Apenas estaba procesando todo lo que hablaron, pensó con un suspiró de irritación al ser prácticamente expulsado. El cambio abrupto en Cooler era confuso, pero supuso que debía agradecer que, al menos, no tenía intenciones de intervenir como antes.-Gracias.-murmuró Cell, sin darle mayor importancia.

Cooler se quedó congelado en el acto, deteniéndose de inmediato. Al oír esa simple palabra, sintió que su corazón se detuvo por un segundo y luego comenzó a latir descontroladamente. Su rostro se ruborizó al instante, por suerte, en esa transformación, su cara estaba parcialmente cubierta. Nervioso, bajó la mirada. Lo cierto era que Cell le había agradado mucho más de lo que se había dado cuenta, y sin querer, se había preocupado por él casi tanto como lo hacía por su propio hermano.

El androide lo observó por un instante algo extrañado, sin embargo optó por ignorarlo y marcharse de ese lugar, como tanto había estado insistiendo.

Pero antes de que el androide se marchará del todo, Cooler, aún nervioso, habló torpemente.-Y si necesitas hablar con alguien... sobre lo idiota que es Freezer...-las palabras salieron atropelladamente de su boca, claramente avergonzado por haberse quedado en trance.

Cell se detuvo y volteo para verlo, tomándolo por sorpresa.-De hecho, me gustaría volver a entrenar juntos.-El androide sonrió con una sinceridad tan deslumbrante que atravesó el pecho de Cooler como un rayo.

El demonio del frío quedó completamente en blanco. Sentía como su rostro ardía bajo la máscara, y su corazón latía tan fuerte que apenas podía escuchar algo más. A pesar de su torpe reacción, el androide no pareció notarlo y siguió su camino, emprendiendo el vuelo, dejándolo solo.

-Claro...-Logró articular Cooler unos segundos después de que Cell ya se hubiera ido.

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A pesar de haber regresado al territorio de Freezer, el androide se encontraba sentado al borde de una formación rocosa. Observaba el paisaje desolado, mientras su mente estaba muy lejos de lo que lo rodeaba. Había pasado mucho tiempo desde que se había sentado allí, reflexionando sobre todo lo que había ocurrido en los últimos días. Cuando entraba en ese tipo de estado, el paso del tiempo perdía todo sentido para él.

"La emoción que te caracterizaba en medio de una batalla se ha esfumado".

Las palabras resonaron en su mente, haciéndolo presionar los dientes con furia contenida. Nunca pensó que podría verse afectado en ese sentido. Su poder, su deseo de ser más fuerte, siempre habían sido lo más importante para él. Y, sin embargo, a pesar de su reciente fuerza, no estaba dando lo máximo.

"Cuando estás con él, eres más tú mismo."

"Parece que Freezer no ha terminado contigo. Y tú tampoco."

Cell se encogió involuntariamente, abrazando sus rodillas contra su pecho mientras intentaba acallar aquellas palabras. No podía evitarlo. La presencia de Freezer, incluso cuando no estaba cerca, seguía teniendo un impacto emocional en él. Después de todo lo que había pasado, ¿por qué seguía siendo así?

No lo entendía, y eso lo frustraba aún más. Aunque había aceptado la idea de volver a hablar con Freezer, no sabía cómo enfrentar esa conversación. Sus dedos se tensaban nerviosamente sobre sus piernas como una señal de la inquietud que lo dominaba.

"Está bien si decides entrenar con Freezer."

Volvió a pensar en esas palabras que, aunque intentaba aceptarlas, la sola mención de entrenar con Freezer, provocaba una mezcla de sensaciones en su pecho: por un lado se sentía agobiado y al otro extremo, sentía una ira creciente. Después de todo, Freezer había insistido en que no quería tenerlo cerca, que no deseaba entrenar con él... y ahora parecía que no era así. Esa contradicción lo enfurecía.

Estuvo tanto tiempo perdido en sus pensamientos que apenas noto cuando los cielos del infierno comenzaron a teñirse de un tono rojizo, simulando una especie de atardecer. A pesar de estar en el infierno, había algunos momentos en los que la luz se ocultaba, dando la sensación de que un día entero había transcurrido.

Sorpresivamente, Cell levantó la cabeza al sentir una presencia que le resultaba demasiado familiar. No necesitaba girarse para saber quién era: el mismísimo Freezer se encontraba a unos metros detrás de él. Seguramente, algunos soldados le habían indicado dónde estaba. Había visto pasar algunos cerca de ese lugar.

Un escalofrío recorrió su cuerpo. El nerviosismo lo asaltó por completo. Se enderezó, tratando de adoptar una pose más neutral, como si no hubiera estado sumido en aquel torbellino de emociones. Permaneció sentado al borde del risco, mirando la puesta del sol como si nada hubiera pasado.

Los segundos transcurrían y el demonio del frío no se acercaba, permaneciendo en silencio a una prudente distancia. Cell mantuvo su mirada fija en el horizonte, hasta que el peso de la presencia de Freezer fue inevitable.-¿Qué quieres, Freezer? -preguntó, esforzándose por sonar calmado, aunque la tensión en su voz era evidente.

Freezer se tomó su tiempo antes de moverse. Sus pasos resonaron con suavidad en el terreno mientras avanzaba hasta detenerse a su lado, sin decir una palabra. El silencio entre ellos se hizo espeso, cargado de todas las emociones que ninguno de los dos se atrevía a expresar.

Freezer lo observó de reojo. Cell se veía igual que siempre, perdido en sus pensamientos, casi ajeno a lo que ocurría a su alrededor.

Aunque alguna vez prometió no acercarse más a él, con el tiempo había aprendido a justificarse.-"Puedo manejarlo"-se repetía, tratando de convencerse de que podía mantener su distancia emocional. Para él, Cell no sería más que una herramienta o una alianza estratégica. Solo esperaba que no se volviera a involucrar con Cooler.

Había ido hasta allí con la intención de sugerirle que entrenaran juntos, pero ahora que estaba frente a él, las palabras parecían rehusarse a salir. Le irritaba la idea de ser él quien tuviera que sacar el tema, pero no veía otra opción si quería mantener a Cell lejos de su hermano. Sabía que debía arriesgarse, aunque eso significaba abrir la puerta a complicaciones que había prometido evitar desde que se conocieron.

-Lamento lo de tu plan.-dijo Cell de repente, rompiendo el silencio. Freezer se quedó en silencio, observando al androide que, a pesar de sus palabras, no apartaba la mirada del cercano crepúsculo.- Sé que llevabas varios años en eso.

Bajó la mirada, sintiéndose aún más decepcionado de lo que quería admitir. Había fallado, no solo consigo mismo, sino también con su ejército. Aunque sabía que lo seguirán sin importar las circunstancias, ese fracaso había dejado una marca en su orgullo que no desaparecería tan fácilmente.

Pasaron varios minutos en los que ninguno de los dos volvió a hablar. Freezer, incapaz de encontrar las palabras correctas, trató de llenar el silencio con algo trivial.-¿Qué haces en esta parte del territorio? -preguntó, sin demasiada convicción.

Cell levantó la vista, sorprendido por la inusual y curiosa pregunta.-¿Me vas a echar? -respondió con una ligera sonrisa que no llegó a sus ojos. Después de todo, tu hermano también acababa de correrlo de su territorio.

Freezer se descolocó por el comentario, sintiendo cómo su furia habitual burbujeaba en su interior.-Solo era una pregunta.-se defendió, irritado.-Y aunque lo hiciera, siempre te las arreglas para volver.

Esto provocó que el androide volviera su vista hacia el horizonte, aún más pensativo. Esa última afirmación tenía algo de verdad. Siempre volvía, siempre terminaba en el mismo lugar. Tanto con Freezer como consigo mismo. Era como si estuviera atrapado en un ciclo que no deseaba repetir, pero del cual no podía escapar del todo.

-Pensé que estabas en el territorio de Cooler.-comentó Freezer, intentando sonar indiferente y evitando el contacto visual.

-Ya no buscamos una salida, así que vine aquí.-respondió, fingiendo desinterés.- Es más cómodo.

El demonio del frio respiró hondo, intentando ordenar sus pensamientos. Sabía que debía decirlo, pero las palabras se le atragantaban. Al final, simplemente dejó escapar el aire y habló sin pensarlo demasiado.-¿Cómo es entrenar con Cooler? -preguntó casualmente.

Esto provocó que el androide lo observara de reojo, extrañado por la pregunta. Sabía que Freezer y su hermano no tenían la mejor relación, pero aún así ese comentario le resultó inesperado.

-Nunca hemos entrenado juntos.-admitió Freezer despues del silencio incomodo que genero.

Cell levantó una ceja, sorprendido.-¿En serio? -preguntó, girándose hacia él. Sabía que habían peleado o comparado fuerzas, pero no creía que jamás hubieran entrenado juntos.

Freezer desvió la mirada. No quería hablar de su hermano, pero parecía que no había otra forma de abordar el tema.

Cell, captando la incomodidad, esbozó una sonrisa traviesa.-Es bueno.-admitió con sinceridad.- Realmente es fuerte. No tanto como para hacerme frente, pero siempre se esfuerza.-Se le volvió a escapar una sonrisa con tan solo pensar en decir lo que antes lo había metido en una situación extraña, pero que le gustaría volver a sentir.

El demonio del frío sintió un pinchazo de celos, pero antes de que pudiera reaccionar, Cell añadió con una sonrisa maliciosa.-De hecho, creo que es más fuerte que tú.

De inmediato, los ojos de Freezer se encendieron de una furia asesina. Ambos mantuvieron la mirada por unos segundos, y aunque el demonio del frío no dijo nada, la tensión por esas palabras era casi tangible.

El androide, imperturbable, continuó.-La verdad es que Cooler ha mejorado mucho desde la última vez que lucharon. Y eso que no usó su transformación completa cuando peleó contigo.-dijo con total franqueza, sin quitarle la vista de encima.

El rostro de Freezer se crispó. Sentía que había aguantado todo lo que podía, y en un arrebato, dio un paso adelante, explotando de frustración.-¡Precisamente por esa razón es que quiero entrenar contigo!

Las palabras salieron con una intensidad que lo sorprendió a él mismo. Cell, con los ojos muy abiertos, quedó en shock. La sorpresa lo embargó por completo, sintiendo una extraña mezcla de emoción y desconcierto.

La poca luz que quedaba en el horizonte finalmente se extinguió, dejando a ambos envueltos en las sombras de la noche. Freezer, completamente tenso y aún procesando lo que acababa de decir, se quedó en silencio. Notó que sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas, y aunque intentó ocultarlo, sabía que a esa distancia, el androide podría notarlo.

Después de un incómodo silencio, Cell soltó una sonrisa burlona.-¿Tú… entrenar conmigo?- Su tono, aunque intentaba ser serio, se rompió en una risa inevitable. Era algo que jamás hubiera esperado oír. Hace solo unas horas atrás junto a Cooler, estaban convencidos de que Freezer nunca le pediría tal cosa.- Pensé que odiabas la idea.-añadió, aún sin dejar de sonreír.

Freezer dio un paso atrás, y su rostro comenzó a teñirse de un tono rojizo de vergüenza. Rápidamente, le dio la espalda, maldiciendo internamente la situación que tanto había intentado evitar.-"Qué fastidio" - pensó, frustrado. Hubiera podido abordar el tema de otra manera, con más control. Ahora sentía que su imagen se había debilitado, algo que odiaba admitir.

Cell suspiró, acostumbrado a esa dinámica.-"Es lo mismo de siempre."- pensó, con un cansancio que iba más allá de lo físico. Sabía que Freezer esperaba que entrenar juntos fuera algo que él aceptaría sin pensarlo, pero no se lo pondría tan fácil. No solo para molestarlo, sino también como una forma de protegerse a sí mismo. Así que mantuvo su postura firme.-Sabes que siempre estoy dispuesto a entrenar.-comenzó a decir el androide, notando cómo el demonio del frío lo miraba de reojo, aún avergonzado.- pero… ¿crees que estoy aquí para cumplir tus caprichos cada vez que quieras? - preguntó, con una sonrisa sarcástica y retadora. Sabía que aceptar entrenar con Freezer no era algo que debía tomarse a la ligera. Había demasiadas cosas en juego, más allá de las simples peleas. Necesitaban dejar en claro lo que esto implicaba. Si significaba aceptar una rendición emocional, lo haría, pero no sin antes saber dónde estaba parado.

El ceño de Freezer se frunció, visiblemente irritado. Pero, sorprendentemente, mantuvo su temperamento, intentando mantener su tono neutral. Bajo la mirada desconcertado por llegar a ese extremo.-No estoy acostumbrado a que me rechacen...-dijo, con una frialdad que intentaba ocultar la incomodidad.- Pero... admito que quizás cometí un error. Subestimé algunas cosas.-murmuró, casi temblando al admitirlo. Cada palabra estaba cargada de disgusto.

Cell lo miró, sorprendido. Era raro, casi inaudito, que Freezer reconociera algún tipo de error. Eso era lo más cercano a una disculpa que probablemente obtendría.

-¿Así que ahora reconoces tus errores? Vaya… qué cambio.-mencionó Cell, cruzándose de brazos, como si reflexionara en voz alta. Aunque el tono era algo burlón, la sorpresa genuina no dejaba de notarse.

Un silencio incómodo cayó entre ambos. Freezer seguía mirando a Cell con una mezcla de frustración e incertidumbre, como esperando alguna respuesta que suavizará la tensión.

-"Y pensar que Cooler cree que nunca cambiaría…"-A pesar de las advertencias de Cooler, podía ver un cambio, aunque fuera pequeño. Tal vez el demonio del frío estaba equivocado, o tal vez Freezer simplemente había aprendido a contenerse mejor. De cualquier modo, eso le brindaba una sensación de alivio.

Después de unos segundos de reflexión, el androide finalmente habló, con un tono más dudoso.-Quieres entrenar… ¿Aunque eso signifique estar cerca de mí? -preguntó, recalando en el problema que ambos habían enfrentado antes.- No olvides que ya me distancié una vez...

Freezer dio un paso hacia él, con el rostro completamente rojo de humillación. Sabía que estaba perdiendo el control de la situación, pero aún así, mantenía su expresión endurecida.-Solo entrenaremos. Nada más.-dijo, su voz era firme.- No te hagas ideas extrañas de que estamos formando un equipo… y mucho menos algo más.-añadió, con una sonrisa altiva, pero menos agresiva de lo habitual. Aunque desvió la mirada, claramente incómodo con la idea.-No permitiré que las cosas se descontrolen de nuevo.

Cell mantenía una mirada seria pero relajada.-Espero que sea así. Porque tampoco me interesa volver a pasar por lo mismo.-admitió con franqueza, sin esconder el cansancio en su voz. Recordar todo lo demás… los momentos, las miradas, el contacto… incluso el beso.-"No quiero volver a eso"- pensó mientras dejaba escapar un suspiro pesado, lleno de recuerdos.

-Lo que sucedió entre nosotros…-comenzó a decir, su voz algo insegura, provocando que Freezer lo mirara con atención, alerta ante lo que estaba por confesar.- Cuando estamos juntos… sea lo que sea que ocurría. No me gusta. No me gusta esa sensación constante.-confesó con honestidad para el alivio del demonio del frío.- Ni siquiera sé lo que estoy sintiendo. Y, sinceramente, estoy cansado de todo esto.

Las palabras del androide resonaron de una forma extraña. Por un lado, sentía alivio, pues él tampoco estaba de acuerdo con ese torbellino de emociones confusas que habían surgido entre ambos. Eso podía comprenderlo con facilidad, aunque no estaba muy cómodo hablando de eso.-Estoy de acuerdo.-respondió Freezer, sorprendiéndose a sí mismo por la franqueza en su tono. Con un suspiro, finalmente se dejó caer, sentándose junto al androide.-Yo también estoy cansado.

Ambos se quedaron en silencio. Esta vez, no era un silencio incómodo, sino uno cargado de entendimiento. Era como si, por primera vez, estuvieran en la misma sintonía. No había necesidad de palabras, solo el sonido suave del viento a su alrededor, mientras el cansancio emocional y físico se hacía presente en ambos.

Al parecer, ambos estaban de acuerdo en que su relación había sido complicada y desgastante, pero aun así, podían intentar tener una dinámica menos conflictiva.-Estoy cansado de perder el tiempo con estas tonterías.-dijo Freezer de manera altanera.- Podemos entrenar como lo hacíamos desde el inicio, sin distracciones.-propuso.

-¿Desde el inicio?- se preguntaba Cell. No estaba seguro de poder simplemente volver a ser el mismo de hace años, ya lo había intentado. Sabía que no era el mismo de antes, había cambiado, y por lo que veía, Freezer también. Recordar cómo era su relación en el principio le hizo darse cuenta de cuánto habían cambiado ambos.-Cierto… No me agradabas.-mencionó Cell, como si fuera una curiosidad.

El demonio del frío captó ese comentario como una insinuación de que ahora, sí le agradaba al androide, por lo que suspiró.-Para empezar, podrías dejar de hacer esos comentarios.-dijo molesto por la forma en que Cell soltaba lo primero que se le pasaba por la cabeza.- Preferiría que los omitas.-añadió desviando la mirada, visiblemente incómodo.

-Oh… entiendo.-respondió Cell, algo desconcertado. Al parecer, cada uno tenía algo que le molestaba bastante del otro, y si esos comportamientos persistían, terminarían peleando nuevamente. De alguna manera, saber que ambos estaban incómodos con la situación lo hacía sentir más aliviado.-Entonces, si yo…-comenzó a decir, pero fue interrumpido.

-¡Solo vamos a entrenar!-lo interrumpió Freezer, evitando otro comentario del androide.

Cell rió por lo bajo y se encogió de hombros.-Está bien, solo entrenar.-declaró, comprendiendo a qué se refería el demonio del frío con "volver al inicio"- La próxima vez que te derrote y te deje enterrado en un hoyo, no seré amable y te dejaré ahí.-expuso, cruzándose de brazos mientras lo observaba con una sonrisa satisfecha.

La vena en la frente de Freezer y el tic en su ojo eran tan evidentes que resultaba casi increíble que aún se mantuviera en control.-Bien.-articuló con gran molestia al recordar ese incómodo momento entre ambos.- Y yo también me guardaré mis comentarios.-añadió, manteniendo lo que le quedaba de compostura. Sin embargo, al ver al androide tan sonriente continuo.-¿Sabes que si me reviven, tengo mis propios planes, no?-dijo el demonio del frío, mirándolo fijamente.- Y esos planes no te incluyen, Cell.-aclaró.

-Ya han pasado más de dos años, ¿sigue enojado conmigo o qué? - preguntó Cell, algo malhumorado. El demonio del frío solo lo observaba desafiante, sin retractarse de sus palabras. Cell suspiró, resignado.- Cooler tenía razón…-susurró para sí mismo. Aunque pudo ver un ligero cambio en Freezer, podía concordar con Cooler: este nunca cambiaría.

-¡¿Qué?! -exclamó Freezer, exaltado e indignado.- ¿Qué dijo Cooler?

El androide volvió a suspirar, ignorando su rabieta.-¿Y qué hay de los rumores?

Freezer aún lo miraba con molestia por omitir lo que fuera que Cooler le había dicho.-Si los soldados empiezan a hablar, que lo hagan. No tenemos más opción que ignorarlo.-dijo, haciéndose el desinteresado, aunque en el fondo le importaba que no hablaran cerca de él.

-Si ese es el caso, para mí está bien entrenar juntos.-aceptó Cell con una sonrisa sincera.

Freezer lo observó algo pasmado por esa sonrisa. Por primera vez en mucho tiempo, el androide parecía realmente feliz y tranquilo.-Bien...-comentó algo asombrado por su buen ánimo. Sin embargo, de inmediato se aclaró la garganta.-que te quede claro que ahora estás en mi ejército.-declaró Freezer, desviando la mirada y dando por terminada la conversación. Casi al instante, se puso de pie con intención de retirarse.

Lo cierto es que, a pesar de todo lo que había ocurrido, Cell se sentía sorprendentemente bien. Nunca había considerado importante a qué ejército pertenecía, pero ahora, al estar nuevamente en el de Freezer, le agradaba la idea.-Ah, por cierto, olvidé mencionarlo, ya no estoy en el ejército de Cooler.-indicó de repente, aun con una sonrisa en su rostro que lentamente se transformó en una burlona.-Así que toda esa escena que hiciste… fue completamente innecesaria.-concluyó con ironía, disfrutando cómo el demonio del frío se quedaba inmóvil, procesando lo que acababa de oír.

Freezer se congeló, primero sorprendido, luego su expresión se oscureció al darse cuenta de lo que acababa de escuchar.-¿Qué... dijiste? preguntó, volteándose pausadamente hacia el androide con una frialdad palpable.

-Que abandoné el ejército de Cooler… Hace unas horas.-repitió Cell, aún manteniendo esa sonrisa, claramente disfrutando de la incomodidad de Freezer.

El cuerpo de Freezer se tensó de inmediato. Empuñó sus manos, y un gruñido bajo escapó de sus labios mientras luchaba por no elevar su ki, aunque por unos segundos se delató. Se sentía completamente humillado; había dejado gran parte de su orgullo a un lado para tener esa conversación, solo para enterarse de que el androide ya había tomado la decisión de alejarse de su hermano por su propia cuenta.

-¡¿Y me lo dices ahora?! Después de que tuve que...-Freezer se detuvo, respirando profundamente para contener su furia antes de decir o hacer algo impulsivo. A pesar de lo mucho que quería explotar, había una satisfacción secreta que no podía negar: saber que Cell ya no estaba en el ejército de Cooler le daba algo de alivio. Aunque jamás lo admitiría. Con un esfuerzo monumental por controlar su ira y reducir su ki, añadió con una sonrisa fría y forzada.- Supongo que eso facilita las cosas... para ti.

Cell, aunque algo sorprendido por el control que el demonio del frío había mostrado, no pudo evitar mantener su sonrisa. Solo que ahora, la situación le resultaba más graciosa de lo que había esperado.

Ahí estaba de nuevo. Esa maldita sonrisa que tanto detestaba. Esa expresión que tanto le recordaba a cierto Saiyajin. Por un lado, Freezer odiaba ese molesto recuerdo de Goku, pero por otro, ver a Cell sonreír de esa forma le traía cierta calma. Cualquier confusión o incomodidad emocional que hubiera sentido antes -o que podría sentir en el futuro- fácilmente desaparecería gracias a esa sonrisa insolente.-No esperes que me olvide de esto, Cell.-murmuró Freezer, mostrando una media sonrisa mientras lo fulminaba con la mirada.

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Después de llegar a un acuerdo, se reunían regularmente para entrenar, y, como era de esperarse, los rumores incrementaron. A veces los escuchaban claramente; otras veces, sólo intuían los comentarios a su alrededor. No hacía falta oírlos para saber lo que los soldados pensaban al verlos juntos. Muchos creían que eran una pareja imposible.

Mientras Cell caminaba hacia el punto de encuentro donde Freezer solía esperarlo, el aire estaba cargado de una mezcla de tensión y calma. El demonio del frío lo observó de reojo, con su típica expresión de superioridad, mientras Cell le devolvía el gesto, sin necesidad de palabras. En ese silencio compartido, ambos encontraban una comodidad inesperada. Entonces, simplemente comenzaban a entrenar. Sin demasiadas palabras ni formalidades.

Cuando intercambiaban algunas frases, Freezer insistía en que no eran amigos, que no compartían nada más que el ADN, sólo un destino entrelazado por pura coincidencia.-No somos un equipo.-repetía el demonio del frío con la misma convicción de siempre. Y, sin embargo, el entendimiento silencioso que compartían ahora decía lo contrario. No necesitaban expresarlo en voz alta. Aunque no lo admitiera, juntos eran mejores, más fuertes, y, curiosamente, se complementaban. Eran la pareja perfecta, porque no se temían y, de alguna manera, se respetaban mutuamente.

Ninguno cruzaba los límites que el otro establecía, y aunque la relación que llevaban ahora se asemejaba a la que tenían en sus primeros días, ambos sabían que habían cambiado. Cell, que siempre había sido tan reservado, ya no sentía la necesidad de mencionar que eran un equipo ni de expresar los afectos confusos que alguna vez rondaron su mente. Simplemente, era algo que había superado.

Mientras intercambiaban golpes y energías, el androide experimentaba algo que hacía mucho tiempo no sentía: satisfacción. Cada puñetazo, cada maniobra fluía con una energía que había creído perdida, como si finalmente hubiese encontrado su lugar.

Después de tantos años de peleas, traiciones y pequeñas treguas, habían encontrado la distancia perfecta para llevarse bien sin causar desastres. Ni demasiado cerca como para incomodarse, ni tan lejos como para perderse el uno del otro.

Tras la sesión de entrenamiento, se despedían con un pequeño gesto casi imperceptible, como un leve asentimiento, y cada uno seguía su propio camino. Era reconfortante para ambos saber que podían funcionar y convivir en ese espacio. El androide emprendió el vuelo, abriéndose paso entre las nubes que cubrían el cielo.

Cell era consciente de que había cambiado, pero, finalmente, después de tantos años, podía ver ese cambio de manera positiva.

Por primera vez en mucho tiempo, se sentía bien. Más que bien, se sentía completo. Volvía a sentir su energía característica fluir durante los entrenamientos, como en los viejos tiempos, cuando el combate lo motivaba por completo. Y, aunque le costara admitirlo, Cooler tenía razón. Junto a Freezer, de alguna manera que aún no lograba comprender del todo, podía ser él mismo.

Cell respiró profundamente mientras el viento golpeaba su rostro con suavidad, observando el cielo abierto frente a él. Hacía mucho que no se sentía así, como si, después de tanto tiempo, finalmente había encontrado su lugar. No en el ejército de Cooler ni al servicio de Freezer, sino en un espacio intermedio, donde podía ser libre y, al mismo tiempo, estar junto a alguien que lo comprendía, aunque fuera de la manera más retorcida.

Después de tanto esfuerzo y limitaciones, finalmente empezaba a entender lo que significaba vivir esa vida.

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FIN :3 No! es broma xd Faltan mas capitulo ajaja Pero ya faltan pocos jujuju

No se ustedes, pero unos de mis headcanon favoritos es que Cell tiene la misma sonrisa de Goku jeje (A menos que esté serio xd Sino tiene la misma sonrisa de hdp de Freezer jeje)

Eso es todo por ahora, espero que les haya gustado. Gracias por sus comentarios, saber que leen este fic me hace muy feliz. El proximo capitulo estara por ahi del 30 de noviembre. Nos leemos. Bye bye