Kayla Lynnet: ¡Hola linda! El amor es un sentimiento que te hace volar y mi InuKag lo sabe, ay, cómo se aman estos dos, pero, oye, ¿una cama? Controla tus deseos cochina, que mi Inu es un caballero jajajajaja. Miroku pues tu ya sabes que pasó jajajaja. Jakotsu siempre será Jakotsu.

Siiii, Sesshomaru ya se dio cuenta desde el día 1, a ese perro sexy no se le va una jajaja.

¿Escribiste tu reviews mientras leías el cap? Me imagino tu cara cuando leíste este cap nuevo jajaja

Rin con cara de uffff sígame torturando por favor que no digo nada jaaja. Y miroku, ya sabes que va a pasar con el linda. ¡Saludos!

Cbt1996: ¡Hola linda! Inu es tan tierno que le enseña de poqui a poqui los encantos del noviazgo, lo amo. Y Sango y Rin son pervertidas al igual que Kayla y tu jajajaja

Yo igual amé el rol totalmente diferente de Rin en esta historia, me alegra que te haya gustado linda.

Miroku es una piedrita muy grande en el InuKag, ¿Cómo se enterará de todo esto? Mmm creo que ya lo sabes, verdad jajaja. Ese lado tan protector de Miroku puede ser un muy gran problema para ellos, y Sango se la va a ver muy difícil para convencerlo de que acepte la relación; e Izayoi va a saltar en una pata cuando lo sepa. Te voy a decir lo que tu misma nos dices a nosotras: "Tenganme feeeeee que esto es bonito jajaja. ¡Saludos, linda!

Karii Taisho: ¡Hola linda! Como dice una canción: "Me gusta tu boca, boca me gusta tu boca, boca" jajajaj así canta Kag. Inu quiere gritarlo a los 4 vientos pero, hay un pero ¿qué pasa con ese pero? Y las cuñadas están bien dispuestas a ayudar jajaja.

Jakotsu será el lado toxico de Kag cuando haya que insultar y arañar. Creo que Jak nos va a representar a todas jajaja.

Sesshomaru no se quedó con la bala pasada y tuvo que torturar a la pobre Rin que, pobre, cómo sufrió la condenada jajaja.

Sango Apúrate con ese plan, apúrate, por Kami. Miroku no puede ser más ciego ese hombre jaaja.

Lo del cuaderno y el nombre es algo que tenía que poner si o si para hacer más tierno su amor.

¡Saludos, linda!

P.D. Quiero agradecer a todas esas personitas que se toman el tiempo de leer esta humilde historia, la cual, hago con mucho amor. Gracias por acompañarme este año con eres mi luz, muchas gracias.

P or el momento los quedamos con No por él. Eres mi luz volverá hasta el próximo año mis bellas. ¡Feliz navidad y próspero año nuevo! Nos vemos en enero. Besos.

Capítulo 12

*Perspectiva de Inuyasha*

Estaba en una cafetería esperando a mi madre. Miré mi reloj para ver la hora; ya eran las nueve y media de la mañana. Bajé la vista hacia mi taza de café y le di un sorbo.

—¡Mi querido hijo!

Casi me atraganto con el café cuando sentí a mi madre abrazándome por detrás del cuello.

—¡Madre!

—¿Cómo está el bebé de mamá?

—Madre, estamos en público —me alejé de ella para correrle la silla.

—¿Y qué tiene, hijo? Soy tu madre; puedo apapacharte cuando yo quiera.

—Pero no en público —le reproché mientras ella se sentaba y yo volvía a mi asiento—. ¿Café?

—Sí, por favor.

Llamé al mesero para pedir otra taza de café.

—Y dime, cariño, ¿para qué querías verme?

Miré a mi madre, quien tenía una enorme sonrisa en el rostro. Fruncí el ceño porque esa felicidad, solo significaba una sola cosa.

—Hablaste con Sango, ¿verdad?

—¿Yo? No, ¿por qué?

—No me mientas. Conozco esa sonrisa. Te traes algo, y sé muy bien lo lengua larga que es mi cuñada. Apuesto a que Rin también te contó.

—Dímelo tú, Inuyasha, dime que es verdad y hazme la mujer más feliz del mundo.

Me quedé sorprendido por su confesión. ¿De verdad Sango le contó sobre Kagome y yo? ¿Y ella lo aprobaba?

—Mamá, ¿tú estás de acuerdo?

—Quiero que tú me lo digas, Inuyasha.

—Estoy enamorado de Kagome -dije sin más-. Ella y yo ya somos novios.

—¡Siii!

Mi madre estaba emocionada, moviendo las manos tal cual lo hace una niña cuando le dan un regalo. Sonreí con ternura.

—¿Lo apruebas? —pregunté aún dudoso.

—¿Que si lo apruebo? Cariño, soy la mujer más feliz del mundo. Adoro a esa muchachita, y nada me hace más feliz que el que ustedes sean novios. Tu padre igual está contento.

—¿De verdad nos apoyan?

—¡Claro, cariño! Siempre contarán con nosotros. Tenemos que hacer una fiesta para presentarla a la sociedad como tu novia.

—Madre, aún no -exclamé con cansancio.

—¿Eh? ¿Por qué no, cariño? Kagome ya es mayor de edad.

—Lo sé, pero...

—Es Miroku, ¿verdad?

—Sí. Él no va a aprobar que alguien que le lleva diez años más esté con ella.

—Tú no eres cualquier persona; eres su hermano.

—Ese no es el tema. Miroku se convirtió en algo más que un hermano mayor para Kagome; es como un padre, sumamente protector, y no me siento con el derecho de quitarle eso. Todos saben la vida de Miroku; él creció con ese vacío.

—Sí, hijo, pero como hermano mayor, él tiene que dejar que su hermana menor tome sus propias decisiones. ¿Y quién mejor que tú para estar a su lado, Inuyasha?

—Dame un poco de tiempo. Si por mí fuera, hoy mismo se lo diría, pero fue Kagome quien me lo pidió, y le prometí que esperaríamos para contarle.

—Está bien, hijo. Si esa es su decisión, la respetaré. Pero no me parece lo correcto. Sin embargo, está bien; haremos lo que Kagome pide. Solo que no sea mucho tiempo. No me gusta que esto esté en secreto, como si estuvieran haciendo algo malo.

—Así será, descuida, será cuestión de pocos días.

—De acuerdo, hijo.

Se levantó de su silla y me abrazó con efusividad.

—Soy tan feliz porque mis hijos están con mujeres increíbles a su lado.

—Gracias, mamá —le correspondí el abrazo.

Después, nos separamos y ambos sonreímos.

—Ahora llévame con mi hija, ¿sí?

—De acuerdo —le dije. Pagué la cuenta, y nos fuimos a mi casa.

DOS SEMANAS DESPUÉS

*Perspectiva de Sango*

—Sango, mira, ¿qué te parece?

—¿Eh? ¿De verdad las compraste, amor?

—Claro, Sanguito. Es verano, y no hay mejor ejercicio para el cuerpo que andar en bicicleta —dijo sosteniendo su bicicleta color azul

—¿Pero no para ir al trabajo, verdad?

—Claro que no, amor. Es solo para los fines de semana.

—Ah, en ese caso, vamos a estrenarlas ahora, bebé.

—Claro, mi Sanguito. ¿A dónde podemos ir? Mmm... ¡Ya sé! Ven, toma tu bicicleta y sígueme. Vamos a ir a un lugar.

—¿A dónde? —pregunté, subiéndome a mi bicicleta color rosa.

—En el camino te digo. ¡Vamos!

—Ok —le dije para seguirlo y disfrutar del paisaje y el rico clima.

*Perspectiva de Kagome*

Estaba en el jardín, sentada en el césped disfrutando del cálido viento acariciando mi rostro. Hacía algo de calor, por eso decidí usar un short de mezclilla y un top rosa. Acaricié a mi pony que estaba a mi lado comiendo un poco de pasto, y luego tomé mi diario para escribir:

Querido diario:

Ya han pasado dos semanas desde que Inuyasha y yo somos novios, y también desde que mamá Izayoi me dio su bendición para ser la novia de su hijo. Estoy tan feliz de que los padres de Inu me acepten como su pareja.

Flash Back

Kagome, hija, estoy tan feliz de que seas novia de mi Inuyasha. Así como protejo a mis hijos, a Sango y a Rin, también te protegeremos a ti, cariño. De ahora en adelante, eres mi hija para siempre, Kagome. Jamás me atrevería a ocupar el lugar de tu madre, pero si tú quieres llamarme "madre", me harías infinitamente más feliz de lo que ya soy. Solo si tú quieres.

Claro que sí, mamá —le respondí mientras la abrazaba con lágrimas en los ojos—. Gracias por dejarme pertenecer a esta familia.

Oh, cariño, gracias a ti por aceptarnos a nosotros. Te quiero, hija.

Y yo a ustedes, madre.

Fin Flash Back

¿Sabes, diario? Soy tan feliz con la familia Taisho que no podría vivir sin ellos. Los amo a todos, sobre todo a Inuyasha —susurré con una sonrisa en mis labios y me sonrojé antes de seguir escribiendo. Te cuento algo más, amigo diario: estas dos semanas Inuyasha y yo nos hemos besado todos los días, en las mañanas, en las tardes y en las noches. Nos besamos tanto que ya sé hacerlo muy bien, y creo que a Inu le gusta porque siempre está besándome. Bueno, no es que me queje de eso, al contrario, me encanta. Pero en las noches, cuando estamos besándonos en el living, me abraza con fuerza, y aunque a veces quisiera quedarme entre sus brazos, Inuyasha sale corriendo a su cuarto, sobre todo cuando nuestras respiraciones se vuelven muy agitadas

Un día lo seguí y vi cómo se encerró en el baño para darse una ducha. Ya era muy tarde, así que me fui a mi cuarto a dormir. Aun así, me gustaría que se quedara más tiempo conmigo en las noches, pero siempre termina yéndose casi corriendo a su cuarto y no logro entender por qué.

Terminé de escribir soltando un suspiro. Cerré mi diario y lo dejé junto con los demás libros, mientras guardaba el lápiz en mi mochila amarilla. Justo en ese momento vi llegar el auto de Inu. Sonreí, feliz de que ya estuviera en casa.

—Hola, pequeña.

—Hola, Inu.

Me levanté para correr hacia él y abrazarlo, y besar sus labios. ¡Cómo me encantaba besarlo!

*Perspectiva de Inuyasha*

Kagome corrió hacia mi y la recibí con un abrazo. En seguida me besó con ansias, y sonreí porque yo también extrañaba sus besos.

-¡Vaya! Aprendiste muy rápido, pequeña -dije en medio del beso-. Ya eres una experta.

-Fue gracias a ti -susurró cerca de mis labios. Levantó la mirada y me sonrió. Amaba verla tan feliz.

-Me encanta tus besos, Kag.

-Y a mí me encanta los tuyos

Nos volvimos a besar con más pasión que antes, perdiendome otra vez en mi amada tortura.

El amor que sentía por ella iba en aumento, al igual que mi deseo, pero sabía que debía ser fuerte para no caer en tentación. Quería ir despacio, que viviera un amor lindo, romántico, inocente, pero, por Dios, con esos besos, era demasiado imposible. La abracé, pegándola más a mi cuerpo mientras devorábamos nuestras bocas en este apasionado beso, lo estaba disfrutando como nunca.

-¡Qué mierda le estás haciendo a mi hermana, Inuyasha!

Nos separamos abruptamente al escuchar aquel grito. Kagome estaba asustada, y yo no sabía ni cómo reaccionar al ver a Miroku a los ojos.

-Miroku -susurré.

Si sus ojos hubieran sido una pistola, me había matado en ese instante. Aventó la bicicleta lejos de él y caminó hacia mi con furia.

Continuará...


Si llegaron hasta aquí, gracias

Crédito de la ortografía a la bella autora Kayla Lynnet, ¡Gracias, linda!