Nami estaba mirando el barranco pensando si hacerlo o no.
Estaba cansada de seguir luchando, no soportaba más, su cuerpo ya no le pertenecía, su vida ya no le pertenecía, estaba condenada a vivir en la oscuridad. Miraba las olas chocar contra las rocas, el mar azotaba la orilla del barranco, furioso, y el clima estaba a punto de estallar en una tormenta, no había nadie cerca.
Era el momento y lugar perfecto, solo debía hacerlo.
Levantó la vista y vio al final del mar, un hueco diminuto a lo lejos se veía los rayos del sol, unas nubes preciosas que mezclaban el blanco con el rojo y naranja.
Recordó las tardes de risas con su mamá, recogiendo mandarinas, paseando por la ciudad y comprando verduras.
Odiaba el alcohol, y lo que podía hacerle a una familia.
Odiaba la justicia, que dejo a una niña junto al asesino de su madre.
Odiaba su cuerpo, que ya no le pertenecía nunca más.
Acerco su cuerpo lentamente a la orilla, estaba decidida, esta era la única decisión que podría tomar por ella misma
De repente su cuerpo fue azotado por una fuerza superior, su cuerpo se vio en el piso, lejos del precipicio, lo único que podía ver era un sombrero de paja.
-uf eso estuvo cerca..
-¿Qué crees que haces?!
¿La cara de Luffy era de sorpresa total-Perdón?
Nami empezó a empujarlo – esta no es tu decisión, lo que yo haya no es incumbencia tuya!
Ni creas que yo te dejare hacer esto
Pues deberías, ¡déjame en paz!
Nami corrió hacia el precipicio, siendo agarrada por Luffy que corrió en dirección contraria, hacia el bosque, con ella encima de su hombro, mientras nami le gritaba y golpeaba su espalda le gritaba
-No tienes idea, tu no sabes nada ¡!
-tampoco quiero saber!
Ella después de tantos golpes y llantos simplemente se rindió al cansancio y se quedo dormida.
Luffy simplemente estaba corriendo en círculos, sabia todo lo que cargaba y solo quería que se detuviera y descansara, al final la tomo como un bebe y reposo su espalda en un árbol, mientras le limpiaba las lágrimas a nami, no podía dejar de pensar lo hermosa que era.
Y lo cobarde que era el.
Sabia que era estúpido al enamorarse de alguien suicida y con tantos problemas, la había intentado ayudar un par de veces pero no esta lo suficientemente fuerte, siempre perdió contra arlrong.
La ultima vez fue cuando se enteró por primera vez, a los 7, pero un niño como el no pudo hacer nada, nami no quería que supiera nadie, ya que era algo que la avergonzaba muchísimo, y han pasado muchos años de eso.
Su primera cita fue a los 8, pero nami se volvió tan perdida y oscura, que pareciera que realmente ese momento nunca hubiera existido, estaba tan perdida en su oscuridad que no veía a nadie, ni a el ni a nada.
Estaba destruida y el sin poder hacer nada.
Todos sabían cómo era Arlong en su pueblo, pero nadie podía hacer nada.
Luffy no podía permitirse ni llorar de la frustración, ya que sabía que no era nada en comparación a lo que vive ella.
-debiste dejarme hacerlo, no aguanto mas luffy, se que es de alguien débil..
-Nami, si estas viva, no debes permitirte hablar de morir, debes luchar, yo estare contigo siempre
- no deberías! No quiero ser tu carga, no soy alguien que debes salvar, nadie me puede salvar de el
-una carga? Para mi no eres una carga, eres mi nakama, eres la mujer con la que quiero tener hijos y envejecer, porfavor no me dejes
-hijos? Quieres tener hijos conmigo? Acaso no me ves? Soy un desastre, no puedo ni pensar en mañana, no tengo motivos para vivir ¡!
Luffy la miro directo a los ojos, tomo su barbilla y le susurro- déjame ser un motivo..
La besó, nami se sorprendio, ya se había olvidado de Luffy, de su amor de infancia, que siempre la defendió y curo sus heridas, se había olvidado de el, de su primera cita, su hermoso primer beso, después de esa cita, las cosas empeoraron en su casa, no se le permitia salir, ni tener amigos, era básicamente la dueña de casa, que le servia tragos a los amigos de su padre y se encargaba de limpiar, cocinar, todo, no tenia tiempo para nada.
-Luffy..
Simplemente de dejo llevar, su corazón volvió a latir, y sentir sus labios se sentía como el cielo, no quería hacer que luffy cargara con su dolor, pero era la segunda persona después de su tia que la había apoyado y demostrado que la quería.
-porfavor, haremos algo, detendremos a ese mounstro, pero nunca mas pienses en morir, dime que quieres vivir..
-quiero vivir…
Quizá, quizá para ella si exista ese lugar como en el final del mar, donde los rayos del sol iluminan hasta el lugar mas lejano ..
Permanecieron abrazados un tiempo mas.. hasta que se levantaron
-ven.. hay unos amigos que quiero mostrarte.
Luffy la llevo de espaldas hasta el pueblo, cuando llegaron a las calles bajo a nami y se adentraron por la avenida hacia una escuela donde estudiaban los dos, ya tenían 15 años luffy y 16 nami, los cuales cursaban distintos cursos y no se veian muy seguido. Siguieron caminando hasta llegar a una plaza muy linda con muchos arboles grandes. Que se veian de muchos años, un rio pasaba por atrás de ese parque donde en la orilla se encontraban 6 personas, dos de pelo verde y amarillo que al parecer se estaban peliando pero no al punto agresivo de golpes, unos jugando y una mujer de mas o menos unos 17 que jugaba con un adolecense que se veía super tierno, y no aparentaba su edad en absoluto.
-estos son mis amigos, los conocí a todos por separado, es una larga historia, pero de alguna manera terminamos todos en una clase y nos hicimos amigos, hace mucho quise presentartelos, porque pensé que te agradarían, pero tu sabes, ni te he visto en años..
-he estado ocupada..
En verdad luffy si la había visto, siempre intentaba saber de ella o la iba a ver a la casa, para asegurarse que aun estaba viva.
Fue presentárselos uno por uno, nami con la desconfianza bien camuflada, ya sabia actuar super bien, sobre todo para robar o obtener cosas a cambio, pudo disimular muy bien el break down que tuvo hace tiempo.
Pero por alguna razón, era ella misma con ellos, no necesitaba fingir, al momento de hablar se dio cuenta que eran muy amigables y la recibieron como una mas.
-ella es Robin- le señalo luffy-
-hola mucho gusto, mi nombre es Nami.
-Nami como las olas en español, el gusto es mio.
-eh asi es Robin, lee mucho y esas cosas..
.ehh luffy! Pasala!, le llego una pelota de voilebol que al instante respondio,- toma chopper! Hagamos equipo!
-yoshhh! Aquí voy aquí voy!
Y asi empezó un partido de voilebol sin malla, eran muy divertidos verlos
-derishishsi – se rio Robin
-Que curiosa manera de reírte..Nami sabia que era grosero, mientras se sentaba junto a ella, no pudo evitar decirlo- lo siento-
-derishishi, no te preocupes, yo lo mismo pienso. De echo ni es mi risa. Es de un viejo amigo—
-y porque le copias?
-bueno esto es algo personal.
-no debes contarme si no quieres
-fufufu, no te preocupes, es un viejo amigo que perdi hace mucho tiempo junto a mi familia, lo ultimo que me dijo es que viviera, que algún dia encontraría, nakama, en este basto mundo habría gente que fuera mi amigo y de fiar-lo decía mientras veía a sus amigos jugar- muchas veces, dude de si realmente existiera, y me quise rendir, pero también me dijo que cuando me sintiera que iba a perder, recordara y me riera asi. Derishishi..
Nami siguió su mirada y vio a luffy, el narigon y el chiquitin jugando y persiguiéndose, el de verde y el rubio riéndose muy fuerte y un fuerte con brazos haciendo poses absurdas, no pudo evitar reir, y ver que nunca había estado con este sentimiento de diversión y de paz.
-derishishsi, se rio nami
-si asi esta bien, pero debe ser mas fuerte , derishishi—
-Derishishi!
-asi fufufu
- eh nami! Únete a la fiesta! Grito luffy mientras tenia palitos en la nariz
-si nami únete! Le siguieorn chopper y ussop
Robin se levanto y le dio la mano para que se parara también, y caminaron juntas hacia sus amigos.
''quiza la vida no sea tan mala como parece''
….
Ufff como están! 2016 y esta historia aun no para! Lamento todo, sentí que les debía contexto de como se conoceiron todos, prometo terminar esta historia! Ya se viene lo interesante..
Nos vemos!
