Disclaimer: Los personajes y situaciones le pertenecen a Rumiko Takahashi, yo solo los tomé prestados para mi historia.

.


En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.

Erich Fromm.

.


.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

.

Epílogo

.

Simplemente amor

.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

.

—Creo que te excediste esta vez —habló Akane con voz calmada pero feliz al haber escuchado hablar tanto tiempo a su esposo. Ambos se encontraban ya en casa y ella le había traído la cena, que Ranma había disfrutado bastante pensando en lo mucho que ella había mejorado en aquellas artes.

—Sí, pero no me digas que no te gustaron las historias.

—Aún faltan las de tus viajes.

—¿Quieres que siga hablando?

—En otra ocasión. No creo que sea la última vez que me hagas enojar —anunció con voz altiva mientras se levantaba y salía de la habitación para ir a sentarse en una silla en la duela frente al estanque. Él la siguió.

—O sea que piensas seguir peleando conmigo —bufó colérico evitando la mirada divertida de ella, mientras agarraba la taza que ella le alcanzaba. Dio un sorbo a su preciado té verde.

—Eso es normal… Todas las parejas lo hacen —intentó tranquilizarlo Akane—. Ya, no te enojes —se puso de pie y alargó su brazo para darle unos pequeños toques a su espalda con la mano que le quedaba libre.

Ranma dio un respingo de la sorpresa y le dedicó una fría mirada que rápidamente cambió cuando la vio sonreír. Era increíble que incluso el pasar de los años, no había modificado el hecho de que su sonrisa era hermosa. Porque ella seguía siéndolo. No importaba si después tenía el pelo blanco, tampoco lo hacía si se arrugaba más. Él seguiría amándola como el primer día en que se dio cuenta que lo hacía.

Levantó un poco su rostro y puso su extremidad sobre su mejilla acercándolo a él. Y la besó. Sus labios sabían como la primera vez. Podían oír a lo lejos el tintinar del fuurin, el cual, los hizo detenerse.

—En otro momento, habrían aparecido todos —dijo ella sobre su boca separándose un poco más para quedar de pie frente a él. Se fijó que ahora la casa Tendo estaba vacía y ahora solo la habitaban ellos dos. Y extrañamente anheló volver a ver a ese par de viejos allí mismo jugando al shogi, al padre de su esposo, Genma que ya no permanecía en este mundo. A Nabiki que se encontraba como presentadora de una gran cadena de televisión extranjera. O a Kasumi que se había ido a vivir con el doctor Tofú, a la ciudad donde él se había instalado mucho tiempo atrás, ella lo buscó y se llevó su padre Soun. Y a sus dos hijos, Shun que trabajaba para la pequeña familia que había formado; y Saori que estaba en la universidad. Aunque ambos habían practicado las artes marciales, y dedicaban un breve tiempo a entrenar, no lo habían hecho parte de sus vidas, como su padre. Aunque eso fue motivo de peleas, al final Ranma se resignó, tal vez lo harán sus nietos.

Un dejo de tristeza se notó en la expresión de Ranma —¿Qué deberíamos hacer con todo esto? —observó todo el lugar—. Cuando ya no estemos…

—No digas esas cosas tan tristes —lo interrumpió mientras acercaba su silla a la de él y se sentaba dejando en el piso de madera ambas tazas ya vacías.

—Sin embargo, es una posibilidad —mencionó él dejando que la brisa nocturna acariciara su rostro.

—Todavía nos quedan muchos años y… ahora es mejor pensar en nuestro presente —colocó su mano sobre la de su marido, él correspondió al gesto tomándola con más fuerza y hubo un breve silencio—. ¿Sabes? Tal vez deberíamos comprar un pequeño sofá para sentarnos juntos —replicó cambiando el tema. Sabía que Ranma sentía tristeza por sus hijos, por el dojo y por el arte que ninguno había seguido. Pero esa es la lección que le había dejado su padre. Porque se lo había llevado y por eso se había quedado sin madre durante toda su niñez. Y Ranma no le haría eso a ella. No, después de lo que había sufrido, además que aunque sus viajes por el trabajo eran cortos, sentía en el teléfono su voz llena de añoranza y desespero. Y ella lo extrañaba también, y le pedía que regresara junto a ella.

Y le costó muchos años poder entender a Shun y a Saori, y también a ordenar sus pensamientos contradictorios. Él que había dedicado su vida entera a esto y que era motivo de muchas alegrías, que le había dado dinero para vivir y sobre todo, que gracias al arte, él había podido conocerla. Todo esto contra los deseos de sus hijos.

Y finalmente llegó a entender que uno no tiene hijos para que lo acompañen ni para que sigan los deseos de los padres, sino que uno los tiene para regalárselos a la vida y para que ellos elijan su camino. No podía hacer nada contra ello.

—Sí, tal vez deberíamos —ahora él fue quien alargó su brazo hacia ella y la sostuvo mientras ella apoyaba su cabeza sobre el hombro ancho de su esposo. Y así se dedicaron a seguir observando el estanque en esa noche de otoño.

Y así seguirían con sus vidas, brindándose el apoyo ante el dolor y la felicidad. Tal como fue el juramento aquel día que decidieron permanecer juntos y darse el sí final. Y ahora que la vida les había dado tantas experiencias, que se había ensañado para juntarlos y separarlos, y que ellos también lo habían hecho por voluntad propia. Se preguntaron si es que el destino realmente existía, porque ambos, seres individuales, tenían que conocerse, él debía llegar aquel día como una jovencita empapada y conocerla. Admirar su sonrisa y después observar su cuerpo desnudo, para que después se convierta en su prometida. Todo ocurrió sin pensar que alguna vez llegarían a enamorarse. Eran las circunstancias que la vida había creado para ellos. Y así, muchas etapas habían pasado y otras llegarían. Y permanecerían siempre al lado del otro, hasta que la misma vida lo quisiera, hasta que uno de los dos sea alcanzado por el manto de la muerte y tuviera que dejar al otro, aunque aquello era también parte de la vida. Ranma sacudió su cabeza para no seguir pensando y solo se dedicó a seguir analizando su presente, y disfrutar al máximo su cercanía ante aquel leve contacto. Ella sonrió nuevamente y así, siguieron disfrutando simplemente de aquel puro Amor.

.

Fin

.


Notas: Hola, ¿aún me recuerdan? ¿Y este fic? Jeje.

Bueno, lamento haber tardado tanto tiempo en publicar esto. En realidad, yo quería que hubiera algún capítulo más acá, sin embargo, no pude culminarlo y me parecía injusto tenerlos tanto tiempo a la espera cuando ya la inspiración no me acompaña. Estuve pensando durante mucho tiempo si dejarla abierta o terminarla y al final decidí lo último. Eso de tener muchas historias abiertas es un poco estresante para mí, pues no me gusta dejar las cosas a medias, es una de las pocas cosas que estresan mi vida (que aunque es ocupada, me tiene feliz), así que esa es la razón por la que termino este fic.

Este final sí estaba planeado, yo quería terminarlo así con un pequeño epílogo, ellos de esa edad, tal como el fic empezó. Le tengo mucho cariño a esta historia, quería explorar muchas emociones en él y en diferentes etapas de su vida. Me gustó seguir aprendiendo con él como escritora novata que soy. Creo que este es mi estilo de escritura pues no se me da mucho eso de las tramas largas y telenovelescas, admiro a quien puede hacerlo y crear conmoción en cada capítulo que publican. Pero sinceramente no es lo mío. Y ahora me vengo a dar cuenta. Aunque no se preocupen, quienes siguen la otra historia, no la dejaré abandonada, y si mi tiempo lo permite estaré publicando pronto el siguiente capítulo.

Es una etapa más terminada, me causa melancolía, y justo ahora cuando voy a cumplir dos años publicando acá. Así que realmente espero que lo hayan disfrutado mucho, tanto como yo disfruté el escribirlo. Especialmente unas escenas más que otras.

Gracias a las personas que me acompañaron desde el inicio de la historia, confiando en ella y en mí y dejaron un comentario o varios. Y también a las personas que llegaron tarde pero que siempre me acompañan. Y gracias a las que, por una u otra manera ya no están acá:

eleniak

97pupi

rusa-ranmayakane-zk

KohanaSaotome

Massy13

Eiika Saotome

elena 79

Gabi

cjs

ElisaAckles

Tieve

linaakane o mechitas123

Naa-Nanase

Jane13-chan

JadeHaze

Allissha

sofii brindis

Jacke Saotome

Kikko

always mssb

akarly

Neko-ili

Rosejandra

Luna Paola Black

.

Y a mis cuatro reinas a las que quiero mucho:

Marisol

Romina

Jorgi

Ely

.

Gracias también a quienes marcaron el fic como follows y favoritos. Y gracias a los que me acompañaron con sus lecturas. Y por su paciencia infinita. (Y "gracias" fue la palabra más usada acá, XD).

En fin, espero no haberme olvidado de nadie y si lo hice discúlpenme, créanme que leo pausadamente cada review y aunque a veces no conteste, siempre tiene un significado importante para mí. Gracias por su apoyo.

Sophy.