Disclaimers: Harry Potter, los personajes, los nombres y los signos relacionados son marcas comerciales de Warner Bros. Entertainment Inc., los derechos de autor de la historia "Harry Potter", pertenecen a J.K. Rowling; por lo tanto, son usados sin intención de lucro alguno, la historia paralela, al igual que los personajes originales, me pertenece en su totalidad, y no pueden usarse sin mi autorización, cualquier tipo de adaptación de esta historia está prohibida.


Las luces la cegaron un poco cuando entró al set, era eso o el pánico se estaba apoderando de ella otra vez, y notó que eso era, veía un poco borroso y los aplausos y los gritos de felicidad de verla una vez que fue anunciada, sonaban demasiado a lo lejos.

Todo está bien, estoy aquí para ti.

Tragó saliva una vez que la voz de Teddy sonó en su cabeza, se arregló el cabello que había resbalado y lo colocó detrás de su oreja, y puso la sonrisa más encantadora y brillante de la que era capaz de poner.

Estrechó la mano del hombre y besó su mejilla de la mejor manera posible, observó al público y saludó de manera dulce, tomando asiento en el sofá de color rojo, medio circular que había en el set, se sentó cerca de él, que al parecer era bastante encantador.

—Primero que nada, es un placer tenerte aquí –habló el hombre –tengo entendido que es tu primera vez en un set, ¿cierto? –Sonrió.

—No, he estado en el set del programa –contestó, el hombre y el público comenzó a reír.

—Sí, bueno, me refería a que no fuiste parte de la propaganda del show, que no has estado en otro set, para alguna entrevista.

—Ah –sonrió y sus mejillas se tiñeron de un intenso rojo, haciendo que se cubriera el rostro con ambas manos, sintiendo el frío de sus dedos –lo lamento, en ese caso, es el primer set que piso –se mordió el labio y sonrió ampliamente por la idiotez que había cometido.

La entrevista avanzó rápida, agradable y bastante fluida, más personas se fueron sumando conforme avanzaba el programa, para su sorpresa, la mayoría de los otros invitados habían visto su trabajo, la serie en la que Lily estaba participando, se había vuelto demasiado popular al parecer una vez que se comenzó a especular que sería la última de Polly, y, por lo tanto, que sería el fin de dicha producción, nadie esperaba que pudieran recuperar el rating fácilmente sin la maravillosa protagonista.

—Dinos algo –habló el presentador –dinos sobre esto.

Lily dirigió la mirada a la pantalla que indicó el hombre, en ella había una imagen de ella y Scorpius donde parecía que estaban teniendo un momento demasiado íntimo, pero que, en realidad, habían estado peleando, como siempre, ella negó.

—Soy una persona demasiado torpe –comentó –así que normalmente estoy teniendo accidentes en el set –se encogió de hombros –y aunque las personas pueden ser muy consideradas, llega el momento en que se hartan de que los esté golpeando o pisando a cada rato –sonrió.

—O sea que gran parte de esos tropiezos que vemos, en realidad no están planeados –cuestionó uno de los invitados, observando a Lily.

—Me apena decirlo, pero así es –se burló –la producción también llegó al límite, si tuviéramos que quitar cada tropiezo que comento, sin duda tardaríamos más de lo debido en regrabaciones –hizo un mohín de disculpas.

—Pues eso quiere decir que eres la villana más tierna, encantadora y torpe de la historia de la televisión –murmuró una chica, invitada también.

El público comenzó a reír junto con el resto de los presentes en el show, así que Lily se vio contagiada por eso y rió genuinamente ante aquello, para fortuna, en algún momento, el sudor de sus manos se quitó y la sensación de pesadez en el estómago también, pudo manejarse bastante bien, sumando que cada que le daba un paseo a la mente de Ted, éste estaba animándola y diciéndole que lo estaba haciendo de maravilla.

—X—

Ted abrazó encantado a la pelirroja una vez que la grabación terminó, seguía un poco incomoda, ya que no estaba acostumbrada a ese mundo, pero había logrado llevarlo bastante bien, sumando que era una persona encantadora, logró fascinar a los presentes, si había llegado a generar algún tipo de inquietud sobre cómo le había afectado la fama súbita de su primer papel, se había quedado en el pasado.

—Qué buena bajada de balón con esa imagen –informó Ted.

—Bueno, que no nos llevemos, no significa que voy a hacerlo quedar mal en televisión ¿cierto? –Elevó una ceja.

—Adoro que seas así –la despeinó divertido.

—Oye, que ya no tenga que usar la peluca, no significa que puedes despeinarme –rió divertida ante el gesto de su amigo.

La plática entre ellos se vio interrumpida cuando se acercaron a pedir fotografías, así que Ted accedió a fotografiarla con otros artistas y el presentador, aprovechando la oportunidad para revivir las propias redes sociales de la pelirroja.

—Sin duda te vas a volver bastante popular –informó Ted –no siempre piden fotos con otros artistas, bueno, el show sí, pero normalmente es cuando están grabando y/o terminando de grabar.

—Realmente no sé cómo funciona todo esto, mentiría si dijera que no me da un poco de miedo arruinarlo, y no por mí, sino por las personas que me dieron la oportunidad de estar en esto –se encogió de hombros.

—Siempre puedes ocultarte en el mundo mágico si algo sale mal, ¿no?

—Ciertamente, sí –aceptó divertida.

—Realmente no creo que vaya a pasar, pero es un muy buen plan de respaldo –sonrió.

—Ya lo sé, se me ocurrió a mí.

Ted negó divertido y siguió a la chica hasta su camerino y entró, aguardó comiendo chocolates mientras ella se arreglaba, sin duda había sido un día productivo.

—M—

Scorpius observó de reojo a su novia, que se había quitado de su pecho, hecha una furia por la entrevista que estaba llevando a la perfección la pelirroja, incluso el poco boicot que le había hecho con el vestuario, le había salido mal, ya que, aunque no lo admitiera en voz alta, Lily se veía más que perfecta así vestida, y agregando que su cabello era realmente bonito, ya que no era obligada a llevar la peluca, sin duda había fastidiado por completo a Polly.

—¿Qué demonios? –Chilló Polly.

Scorpius observó a la pantalla una vez que el golpe de su novia lo trajo de nuevo a la realidad, la imagen de él bastante cerca de Lily no era lo que querían hacer parecer, habían estado discutiendo, por que como siempre, la sola presencia de la chica lo fastidiaba, y no entendía el por qué, así que, para desgracia de la pelirroja, siempre solía tener traspié tras traspié cuando estaba él cerca, así que le había dicho que pusiera más atención a lo que hacía.

Polly gruñó una vez que escuchó la respuesta de Lily, que por fortuna había manejado bien la situación, si se le hubiese ocurrido decir la verdad, sin duda su imagen tendría una mancha permanente, que la joven le cayera mal, no significaba que se comportara prepotente con el resto de las personas en el set, él no era como Polly, bueno, ella no era así al inicio, pero suponía que algunas personas no llevaban bien la fama, o sabían lidiar con ella.

—En serio –bufó enfadada –no comprendo que es lo que le ven a esa mugrosa, ni siquiera puede memorizar sus líneas bien, es más un peligro que otra cosa en el set, dime –se giró a Scorpius –en serio, dime ¿qué tiene de bueno?

El rubio dirigió la mirada a la pantalla de nuevo, se encogió de hombros, justo cuando la pelirroja soltó una risa divertida y su sonrisa iluminó por completo su rostro, Scorpius habría pensado que por su lenguaje corporal, no estaba del todo cómoda, pero, aquel pensamiento lo aturdió, no es como si la observara con atención como para notar algo así, más bien, era un buen observador en general, por eso podía leer el lenguaje corporal de las personas, no es que pasara más tiempo del normal observándola a ella, joder, no, era una chica menor de edad, no era un pervertido.

Sacudió la cabeza, alejando la idea de aquella chica en el bar, en Escocia, él desconocía que era una menor, de saberlo, jamás la hubiese tocado, era lo contrario con Lily, que le gustara, no era justificación suficiente como para tocarla o seducirla.

Que le gustara.

Esa afirmación le hizo ponerse de pie de inmediato, no, no, no, no podía, ella no podía gustarle, él estaba con Polly, y la chica y él no tenían nada en común, ¿Cómo podía gustarle? Además, a pesar de las apariencias, él no era superficial, que su novia tuviese un buen físico, no significaba que por esa razón habían comenzado a salir, al inicio, la joven era todo un encanto, samaritana, empática, divertida, aunque ya casi no quedara nada de eso en ella.

—No me has respondido –le llamó la atención –sé honesto, ¿qué tiene esa tipa que hace que todo el mundo la ame?

—No lo sé, a mí me fastidia –fingió poner una mala cara –su torpeza me fastidia, y más en el set, conmigo no es agradable, así que no sé qué quieres que te diga.

—Bueno, Scor –Polly avanzó hasta él, contoneando las caderas –eres un chico, obviamente, sabes cuándo una chica es bonita, llamativa, sensual, y lo sabes aceptar, aunque no sean de tu tipo –acarició su pecho –así que, dime, según tu vista de hombre, ¿Lily es atractiva?

—Me haces sentir repulsivo –la alejó de él –es una menor de edad.

—Ah, vamos –se alejó –la tipa no tarda en tener dieciocho, así que tendrá edad legal para consentir encuentros sexuales –se cruzó de brazos –además, te pregunté si es atractiva, no si te gusta de forma personal, o si te acostarías con ella.

—Nunca le he prestado suficiente atención –mintió.

—Oh, en ese caso, puedes mirar a la pantalla.

Scorpius desvió la vista otra vez, un poco incómodo, Polly había puesto pausa, justo cuando la pelirroja estaba siendo enfocada, tenía esa sonrisa de nuevo, suponía que estaba explicando algo, porque la imagen había sido congelada cuando ella estaba haciendo un ademán con las manos, sin duda era preciosa, o al menos para él, lo era.

—Es una chica del montón –mintió –no le encuentro nada espectacular.

Se alejó de nuevo, se prohibió a sí mismo, ver de manera furtiva a la chica, una vez que fuese mayor de edad, podría darse el lujo de verla de más, no es como si fuese a acosarla, o faltarle de otra forma, pero podría desviar su vista de vez en cuando por su cuerpo, no como ahora, que solo la veía al rostro, después de aquella vez en Escocia, donde sin duda había observado su cuerpo de forma lujuriosa, y sentirse sucio por esos pensamientos.

—Se honesto conmigo –lo detuvo de nuevo –dime, ¿crees que, si me sustituye, a la serie le vaya mejor o termine?

—Bueno, el público la ha aceptado bastante bien, pero una cosa que sea la primera villana en que el público se ha enfocado, antes que, en ti, no significa que la quieran como tu reemplazo –la tranquilizó.

—Pero todo el mundo ha empezado a hablar de tu química con ella –hizo puchero –y aunque has dejado claro que ella no provoca nada sexual en ti, ni nada de nada en otros aspectos, sé que puede que sean los productores los que estén moviendo las fichas, haciendo que todos vean química donde definitivamente no la hay –frunció el ceño –así harán que el público crea que la hay, y dejen a mi personaje más de lado.

—Eres la protagonista, no pueden dejarte de lado –acarició su mejilla.

La mirada intranquila de Polly lo hizo sentirse inquieto, sin duda aquello le estaba afectando de forma que nadie lo esperaba, al parecer al final de cuentas, sí quedaba un poco de la chica dulce y agradable que le gustó hacía unos años atrás.

—No sería la primera protagonista a la que sabotean solo por deshacerse de ella.

—Polly, tú decidiste que sería tu última temporada, tranquila, ellos no van a sabotearte, pero es lógico que quieran tener su barco a flote –besó su frente.

La joven frunció el ceño ante la actitud tan pasiva de su novio, como si no le importara el hecho de que dejaría la serie, él jamás había dicho que, si ella se iba, él también, como normalmente una pareja haría, no, Scorpius estaba bastante cómodo en ese sitio.

—Pero… ¿y si vienes conmigo? –Le sonrió encantadora.

—Seguirte, ¿A dónde exactamente? –Elevó una ceja, confundido.

—Ya sabes, ese barco no puede seguir flotando si sus dos protagonistas se salen –dio un par de brinquitos, emocionada ante la idea –vamos, que sea nuestra última temporada, cariño, no dudes que alguien más querrá tenernos juntos y…

—No puedo –se alejó de ella –firmé con ellos, y mi contrato no tiene una fecha de término como tal, sino hasta que ellos decidan terminar la serie.

—Pero, Scor ¿cómo se te ocurrió semejante estupidez? –Soltó colérica –imagina que la serie dure 20 años –bufó –significa que vas a encasillarte en un papel tan mediocre como ese.

—Gracias por lo de mediocre –contestó enfadado –pero yo no entré a la actuación para hacerme famoso y vivir de esto –le recordó.

—Claro, te pasó lo mismo que a esa mugrosa, tu carita bonita hizo que te propusieran trabajo en el mundo del modelaje, y después en la actuación, aunque claramente, talento te falta.

Scorpius soltó una risa sarcástica al arrebato de su novia, nunca lo había llamado mediocre, y sin talento, siempre, para ella, había sido bastante talentoso, y no solo hablando en términos de actuación, pero comprendía que estaba enfadada, porque no estaba haciendo lo que ella quería, pero no iba a dejar la serie, solo porque Polly veía una rival potencial en Lily Potter, y él no tenía la culpa de ello, le había pedido repetidas veces que no se precipitara, que lo pensara bien, antes de decir que dejaría la serie.

—Iré a descansar, mañana tengo llamado temprano –se dio la media vuelta.

—¿Con quién es tu llamado? –Cuestionó.

—Audrey, y sí, Lily.

—Cada vez está teniendo más llamados, incluso más que yo.

—Basta ya, Polly, es obvio que tendrá más llamados que tú, están acostumbrando a la audiencia a su presencia, y no a la tuya, ¿feliz? –Soltó irritado y fue hasta su habitación.

Escuchó el largo berrinche de su novia, pero por fortuna, estaba acostumbrado a eso, así que pudo conciliar el sueño, lo que menos quería era llegar desvelado al set, y bajar su rendimiento, el hecho de ser llamado mediocre, había golpeado un poco su ego.

—M—

Lily sonrió al llegar al set, había bastantes flores, de felicitaciones por su entrevista en The Norton, tarjetas, peluches, de todo, le agradó aquellos detalles, pero ¿Dónde iba a meterlos? Observó a Ted un poco temerosa, él solo negó restándole importancia.

—Eres bruja, cariño, un hechizo de expansión indetectable en algún lugar solucionará esto.

—Cierto –aceptó, riendo divertida, porque no se le ocurriera algo tan lógico y básico.

—Me llevaré esto a casa –acarició su cabeza –dime ¿estarás bien?

—Descuida, está Audrey, todo estará bien.

—De acuerdo.

Teddy se llevó el par de arreglos más cercanos a él y salió del set, Lily se acercó a observar las tarjetas en algunos de los arreglos restantes, sin duda eran bonitos, pero las rosas no eran sus favoritas, aun así, no iba a ponerse de fastidiosa, cuando había sido un bonito detalle de los demás.

—Buena entrevista –la joven levantó la vista, para observar a través del espejo al rubio.

—No sabía que la verías –contestó brusca.

—Bueno, no es como que yo la estuviera viendo porque quisiera, mi novia –le recordó a Polly –quería ver si una provinciana como tú, hacia el ridículo en un gran show como lo es el Norton –se encogió de hombros.

—Tu novia –respondió.

—Ah, es que vivimos juntos, ¿no lo sabías? –Elevó una ceja.

—No –contestó con obviedad –por qué de saberlo, significaría que me interesa algo de ti, y la verdad es que no –sonrió –así que detalles así, personales e íntimos, no me interesan.

—Sí, a mí tampoco me interesas –se acercó a ella –sin embargo, admito que agradezco que salvaras mi reputación en ese show.

—Que no nos toleremos no significa que…

—Ah, es que ellos insinuaban que hay romance entre nosotros, o algo parecido, prefiero que la gente piense que soy un prepotente, que crean que tengo tan mal gusto, como para fijarme en alguien como… tú –sonrió.

Lily observó la espalda del rubio, no le molestaba que él no la viera de esa manera, por el contrario, lo agradecía, pero, que se portara así de grosero, era algo que le molestaba bastante, alguien tenía que bajarle esos humitos tontos.

—Sabes, estando ahí, fuera de cámaras, me preguntaron algo de ti –sonrió.

—¿Qué? ¿Qué si te gusto? –se burló.

—Que, si era cierto, que cuando fuiste a Escocia, te metiste a la cama con una menor de edad.

Scorpius Malfoy tropezó un momento y se tensó, antes de voltear a verla, aterrado.