No pasó mucho para que Mimi y Taichi se hicieran buenos amigos. Bueno, Mimi no conocía a nadie más así que le enviaba mensajes o llamaba a Taichi cuando estaba aburrida, y al mayor de verdad no parecía molestarle ya que reciprocaba sus avances.

En la segunda reunión del club decoraron pasteles usando diferentes tipos de cremas, grajeas, dulces, frutas y demás; y al final votarían por el mejor pastel para poder hacer que todos pusieran entusiasmo al decorar.

Mimi y Taichi habían tenido un inicio serio, pero luego todo lo que habían hecho fue comer los ingredientes del otro, lo cual terminó en alimentarse mutuamente; luego de alguna forma convirtieron todo en juego al ensuciar el rostro del otro con crema en los dedos. Aun cuando habían sido descalificados se habían divertido y eso era lo único que les importaba.

Ese día Taichi le ayudó a limpiar la crema de su rostro, y Mimi limpió la que Taichi tenía en la comisura de sus labios, inconscientemente lamiendo su dedo después; pero luego vio que Taichi estaba mirándola con los ojos bien abiertos y se dio cuenta que lo que había hecho quizá podría ser un acto inapropiado entre dos amigos. Retrocedió sintiéndose extraña, pero para su alivio Taichi lo dejó pasar e hizo otra broma para cambiar la tensa atmósfera.

La segunda vez que ocurrió estaban otra vez en el club de cocina, tratando de cortar vegetales en una forma artística para que sus platillos lucieran mejor.

Honestamente Mimi pensaba que la comida de Taichi era deliciosa pero cuando se refería a contenido visual…tenía un 3/10.

Después de su tercer fracaso, Mimi dio por perdido el intentar enseñarle cómo usar apropiadamente el cuchillo, y en lugar de ello tomó las manos de Taichi y le enseñó el ángulo adecuado para hacerlo suave pero rápido. Después de un momento de demostración, notó que él no estaba prestando atención a eso, sino que estaba mirándola con intensidad. Mimi no supo qué hacer y solo soltó sus manos; sabiendo que sus mejillas sonrojadas no pasarían inadvertidas.

Aparte de los extraños momentos de intimidad que evitaban discutir, los sucesos de su primer encuentro se volvieron más como una broma entre ellos. Cada vez que Mimi le invitaba a comer o tomar café, Taichi preguntaba si era una cita o cada vez que hablaban sobre el otro preguntaba si estaban coqueteando.

Mimi no creía que necesitaba preocuparse por Taichi diciendo o haciendo algo que insinuara algo más; así que no pensaba mucho en esos eventos. Ella solo quería que su amistad siguiera así.

"Comamos con Tomoya hoy. Les dije a los chicos sobre ti y de verdad quieren conocerte. Estaré feliz si te haces parte de nuestro pequeño grupo, ¡ah! pero no esperes que diga cosas cursis todo el tiempo porque se supone que odio su amistad." Taichi le dijo cuando Mimi lo llamó para saber si estaba libre para ir a almorzar. Mimi ya era familiar con los nombres de los otros amigos de Taichi, pero no había habido oportunidad de conocerlos.

Ya que eran amigos de Taichi, Mimi pensó que a ella también le agradarían y estaba emocionada.

"Te refieres a la cafetería donde trabaja Tomoya, ¿verdad? ¿Irán los tres?"

"Sí…se supone que nos reuniremos esta tarde. Les diré que irás."

"Claro…los conoceré a todos…supongo que será divertido-" pero Taichi de súbito interrumpió.

"Aah…acabo de recordar que Yamato me dijo que un profesor lo llamó a su oficina para hablar de algo a la hora de la comida…quizá no logre llegar, pero no importa…ya lo conocerás luego."

"Ya veo…" Mimi no sabía por qué se sentía algo decepcionada al saber que este tal Yamato no iría. Aun así, cambió de tema rápidamente sin pensarlo más.

"Entonces…¿almorzaremos con Tomoya y Ai? ¿Es como una cita doble?" preguntó riendo.

"Wow…bien podrías decirlo…a veces esos chicos hacen que sospeche."

El almuerzo fue divertido para Mimi. Aprendió mucho de Tomoya y Ai, además, ver las riñas entre Taichi y los otros fue algo gracioso. Aparentemente Tomoya era estudiante de odontología pero no tenía mucho dinero; es por eso que tenía un trabajo de medio tiempo en la cafetería. Por otro lado, Ai era estudiante de negocios como Mimi, y tenían varias clases en común. El padre de Ai tenía una pequeña compañía y ella estudiaba con el propósito de ayudarle; a diferencia de Tomoya, la pelinegra tenía colchón donde caer. Y quizá esa era la razón por la cual Tomoya vivía con ella sin necesidad de pagar, lo cual era un interesante topic para que Taichi se burlara, aun cuando la relación que Tomoya y Ai compartían venía desde sus días en el colegio.

"Para Taichi todo es acerca de la comida…lo conociste en ese club, ¿no? ¿ sabes dónde lo conocimos nosotros? Aquí~ solía venir mucho y convencí a mi jefe de hacerle descuentos diciéndole que era mi amigo. Taichi estaría en la quiebra si no fuera por mí." Tomoya dijo riendo.

"¡Claro que no!" Taichi le gruñó. "¡Haces sonar como si no tuviera nada! ¡además, no soy yo el que se queda con su amiga gratis!"

"¿Cuántas veces más traerás eso a colación? No vivo con Ai por eso. Si quisiera puedo pagarme un departamento."

"Entonces, ¿dices que vives con Ai porque tienen algo?"

"¡No!"

Mientras discutían, Ai le hizo una señal de que no les hiciera caso. Mimi rio sintiéndose feliz de haberlos conocido.

"Oh, vamos. Hablas de ella cuando ni siquiera está cerca. ¿Me has visto haciendo lo mismo con Yamato alguna vez?"

"Bueno, tal vez no con él…pero ¿qué hay de Mimi?" Tomoya preguntó con la ceja arqueada.

"Desde la primera vez que la viste no has dejado de hablar de ella. Incluso dijiste que era adorable." Giró hacia Mimi, "No necesitas preocuparte, no dijo nada malo; aunque creo que tiene razón sobre que eres adorable." Dijo guiñándole el ojo.

"¡Y-yo…yo no dije nada de eso!" Taichi gritó sonrojándose. "Mimi no lo escuches…está exagerando." Musitó.

Mimi rio ante su reacción y decidió bromear más.

"Aw Taichi, si piensas que soy adorable debiste decírmelo. Yo dije que eras adorable en nuestra primera cita, ¿no?"

Taichi se sonrojó con lo que dijo y los otros rieron.

"¡Mimi no puedo creer que estés aliándote con ellos! ¡Cállense!" gritó antes de seguir comiendo con el ceño fruncido.

Después de ese día, Mimi siguió reuniéndose más seguido con los chicos, y su vida universitaria empezó a hacerse más divertida. Mayormente lograba ver a Ai ya que tenían clases juntas, y tener una amiga en su curso era de mucha ayuda. Ya que era nueva, no sabía muy bien cómo eran los profesores y qué esperaban de sus estudiantes, así que tener a Ai a su lado le ayudaba a adaptarse con más rapidez. Después de todo lo que le había pasado, Mimi pensaba que su vida nunca se enderezaría, pero ahora veía que estaba errada. Esta vida sería aún mejor.

De alguna forma, no había podido ver al Yamato del que los chicos hablaban aun cuando ya había pasado algo de tiempo. Parecía que estaba ocupado ya que era su último año, pero más que eso, no podían lograr estar en el mismo lugar al mismo tiempo. Frecuentemente escuchaba que Yamato 'había estado ahí hace unos minutos'.

No había podido verlo. Así como no había podido ver al chico con el que chocó en su primer día. Ni siquiera sabía por qué le importaba tanto pero esto estaba empezando a resultar extraño. Se preguntaba qué pasaría si pudiera volver a verlo.

-.-

Ya que no habían cocinado algo apropiado en el club, Mimi invitó a Taichi a su departamento para cocinar con él.

Taichi ayudó y logró que hicieran un pequeño festín en corto tiempo. Después de comer vieron dos películas que él insistió; pero Mimi se divirtió con todo.

Para cuando el día terminó, ella y Taichi estuvieron hablando en la entrada antes de que el chico se fuera y algo inesperado sucediera.

"Me divertí mucho hoy…debemos hacer esto más seguido…" Mimi dijo sonriendo, pero Taichi pareció callado. Estaba mirándola con intensidad, tal como sucedía algunas veces.

"Esta podría ser una cita perfecta." Le dijo y Mimi rio.

"Estoy empezando a pensar que de verdad quieres salir conmigo…"

"Tal vez sí…"

"Sí, claro…" Mimi dijo tratando de reír; pero no estaba segura de si esto seguía siendo una broma.

"No, Mimi, de verdad…de verdad quiero salir contigo…para poder besarte al despedirnos…" Taichi dijo y Mimi estuvo desconcertada por un momento; sin saber cómo reaccionar. No estaba esperando esto para nada.

"Taichi…"

"No tienes que decir nada. Solo…solo piénsalo. No hay prisa." Dijo con una sonrisa. "Buenas noches, Mimi." Dijo y le dio un pequeño beso en la mejilla. Ella lo vio irse sin decir nada.

Mimi no llamó a Taichi en los siguientes días; quería evitar el tema tanto como pudiera. De cualquier forma, parecía que él no podía esperar más y le envió un mensaje donde decía que necesitaban hablar. Se encontraron en la cafetería cerca del departamento de Mimi y ahora ella estaba sentada nerviosa frente a Taichi, jugando con la taza en su mano.

"Mimi…sé que esto parece salido de la nada y tal vez no pienses de mí en esa forma…pero de verdad quiero que esto pase. Pero entiendo si no quieres…" dijo, luciendo tan nervioso como ella.

"No, me gustas Taichi." Mimi dijo y le sujetó la mano la cual descansaba en la mesa. Taichi era atractivo, divertido, carismático, y a Mimi le gustaba pasar tiempo con él.

"Es solo que…¿estás seguro que quieres algo así?"

"Salí con personas antes. ¿Qué tan diferente sería ahora? Sí, sé lo difícil que a veces son las relaciones cuando uno estudia, pero me gustar estar contigo y…recientemente me encuentro queriendo más…" dijo con tono suave, y Mimi sintió que su corazón se entibió. Puede que Taichi tuviera razón, y de verdad parecía sincero con esto.

"Taichi…quiero ser honesta contigo. Salí con alguien antes y me hice creer que estaría bien ceder a cosas que él quería, pero…al final terminé lastimada, y no solo eso…resulté humillada también. Ni siquiera podía mirar a los ojos a los demás y por eso me tuve que ir…" Mimi bajó la mirada y suspiró, tratando de alejar los recuerdos que estaban tratando de revivir en su cabeza.

Esta vez fue Taichi quien tomó su mano, y Mimi lo miró a los ojos y vio afecto en ellos.

"No puedo prometer que esto funcione entre nosotros, pero aún si no, no dejaré que arruine nuestra amistad…porque de verdad me interesas…"

Mimi lo miró un momento y parpadeó, pensando en qué decir. No amaba a Taichi de la forma en la que se daba el amor en los cuentos y películas, pero sí le gustaba. Podía ver que Taichi estaba siendo honesto y de verdad necesitaba estar con alguien así; alguien en quien confiar…

Además, habría sido mentira decir que no se sentía atraída por Taichi, el chico era atractivo y Mimi no podía creer cómo alguien así podría estar soltero.

"Supe que una película de ciencia ficción está en estreno…¿quieres que vayamos a verla juntos?" Mimi preguntó de súbito y Taichi lució sorprendido; pero sonrió.

"¿Es una cita?" preguntó.

Mimi asintió. "Sí…es una cita…"

-.-

[Días antes…]

Desde que Taichi estaba metido en ese club, salía frecuentemente y cada vez que hablaba, les decía lo que había hecho con Mimi.

Estaban cenando ahora mismo y parecía que todo el día de Taichi había estado lleno de Mimi.

"Creo que ves demasiado a Mimi. Ha sido solo unas semanas desde que entraste a ese club pero si alguien que no te conociera bien te escuchara, pensaría que Mimi ha sido tu única amiga durante años," Yamato interrumpió a Taichi con un tono irritado. Sabía que estaba exagerando, pero se sentía extraño hablar de alguien que no conocía.

"¿Y eso qué quiere decir?" Taichi preguntó y Yamato solo movió la cabeza.

"Es solo que…hablas mucho de ella…" Yamato trató de explicar pero Taichi lucía tanto confundido como enojado. "Es decir…tal vez, no hablas mucho de ella pero se siente extraño…raras veces te veo hablando así de alguien al que acabas de conocer…¡a menos que sea te guste!"

Taichi lució nervioso por un momento y aclaró su garganta antes de hablar.

"¿Tienes algún problema con mi conversación o con Mimi? Cielos, si no quieres que hable entonces no me preguntes sobre cómo estuvo mi día…" gruñó virando los ojos.

Yamato suspiró. Ni siquiera estaba seguro por qué estaban discutiendo sobre esto, o por qué Taichi parecía tan sensible con el tema.

"No necesitas enojarte…no quería decir nada malo…es solo que se siente extraño, eso es todo…quizá es porque yo aún no la conozco. No la he visto ni una vez aun cuando pasas todo tu tiempo con ella. ¿Cómo es eso siquiera posible? Además, ¿ella no tiene otros amigos?"

"No…es nueva aquí. Parece que quiere empezar de cero…y yo quiero ayudarle…" Taichi musitó suavemente.

"Oh, no lo sabía…" Yamato se sorprendió un poco. Nunca antes había visto a Taichi preocupado por alguien que era casi una extraña…ahora él se sentía como un amigo celoso que no podía tolerar que alguien nuevo tratara de entrar a su grupo. Estiró la mano hacia el hombro de Taichi y lo apretó un poco. "Aww, ¡nuestro Taichi ha crecido! Miren lo grande que está…" dijo con tono meloso haciendo que Taichi resoplara y se quitara de encima la mano antes de reír.

"No te emociones…no es eso. Aún soy una mala persona que apoya el lado oscuro…es solo que…Mimi…es una persona agradable y de verdad me gusta…"

Yamato no pudo evitar sonreír.

"Entonces deberías presentárnosla. Así ya no tendremos más de estas conversaciones raras…además, algo me dice que también va a gustarme Mimi."

-.-

[Tiempo actual…]

Taichi sí había presentado a Mimi con los otros, pero Yamato no podía lograr conocerla. No sabía lo que había pasado, pero las cosas eran como frustrantes para él. Ahora tenía a tres amigos hablando de Mimi – bueno, ya que era nueva, era un tema interesante – y Yamato se sentía como exiliado a veces.

"Estoy planeando una reunión en nuestro departamento este fin de semana. Así que vacíen sus itinerarios este sábado, ¿de acuerdo?" Taichi le dijo a Yamato y a Tomoya mientras estaban en el break. Ai y Mimi no habían podido ir; a veces era difícil estar la mayoría por sus diferentes horarios.

"¡Pero tengo un ensayo para el lunes!" Yamato trató de objetar pero Taichi lo miró seriamente.

"Vas a despertar temprano ese día, irás a la biblioteca o algo, estudiarás hasta la hora del almuerzo, luego nos darás el resto de tu día. Y ya haz lo que quieras el domingo. ¡Ni siquiera sé por qué demonios necesitas dos días para preparar un ensayo! ¡Con que lo hagas en una noche es suficiente!" Taichi gritó y Yamato se quedó callado.

No le quedó de otra más que aceptar.

"Mimi y yo prepararemos el almuerzo, pero ustedes pueden traer cosas para picar o bebidas que crean que sea bueno consumir durante el día." Taichi agregó antes de suspirar. "Y ese día es MUY importante para mí…así que asegúrense de estar aquí o los mataré…eso es todo, supongo…" asintió después de pensarlo un momento.

"De acuerdo…" Tomoya dijo mirando interrogantemente a Yamato, quizá preguntándose lo que estaba pasando con Taichi. No había nada raro en su actitud mandona; pero la cosa era que él no era el tipo de chico que hacía cosas tan cursis.

Yamato se inclinó hacia Tomoya y susurró.

"¿Qué le pasa?"

"Creo que es Mimi." Tomoya respondió en un susurro. "Me refiero a que quizá ella sea la que planeó todo esto." Agregó cuando Yamato obviamente no entendió. No podía creer el efecto que Mimi tenía en Taichi…esta cosa estaba haciéndose rara cada día.

"Pero y ¿qué hay del 'día importante para mí'? ¿olvidamos su cumpleaños o algo?" Yamato volvió a preguntar y Tomoya movió la cabeza.

"Tampoco tengo idea…"

"¡Sé que están susurrando sobre mí, así que cállense y coman!" Taichi gritó desde el otro lado de la mesa.

-.-

Tal como Taichi dijo, Yamato despertó temprano para estudiar ese sábado. Mimi y Taichi prepararían algunas cosas así que decidió irse para tener algo de paz. Pensó en por qué este día era tan importante para Taichi, pero no encontraba ninguna razón. Todo lo que él veía de diferente en este día, era Mimi. Si todo iba según el plan de su amigo, hoy conocería a Mimi. No podía creer todo el jaleo que se armaba solo por conocer a una chica. Quizá era una chica ordinaria, y quizá sus tres amigos estaban actuando así solo para molestarlo.

Yamato regresó alrededor de las 2 pm y vio a Taichi colocando algunos platos en la mesa.

"Pensé que habías olvidado lo que te dije sobre hoy. Estaba por llamarte." Taichi dijo cuando lo vio entrar.

"No podría olvidarlo aún si quisiera. Estás arriesgando nuestras vidas. Además, no soy tan nerd como insinúas." Refunfuñó.

"Bueno, cuando te concentras, lo haces en demasía. Pero me alegra ser más inteligente que tú. Ni siquiera tengo que estudiar mucho para aprobar." Taichi sonrió con sorna.

"Como sea, bastardo, ¿y los otros?" Yamato preguntó virando los ojos.

"Ya vienen. Tomoya envió un mensaje."

"¿Y Mimi?" Yamato no pudo evitar preguntar. Sentía curiosidad por ella desde hacía un tiempo.

"Está en la cocina, haciendo más postres. Estos los hicimos ambos." Taichi señaló con orgullo hacia la mesa.

"Luce genial, debo reconocer. Pero sé honesto, tú solo hiciste unos cuantos y el resto lo hizo Mimi, ¿no?" Yamato señaló.

"¡Bueno, entonces solo tienes permitido comer 'lo que hice'!" Taichi gruñó y Yamato rio.

"Wow, ¿así que de verdad hiciste todo esto tú solo? ¡Eres el mejor Taichi!" dijo con tono fingidamente emocionado mientras iba a la cocina y escuchaba a Taichi gritándole.

"¡De todos modos, comerás solo la ensalada!"

Tan pronto como entró a la cocina, Yamato se detuvo; incapaz de moverse. Definitivamente no había esperado esto. Aquella que pensaba era Mimi – ya que no había nadie más en casa, así que tenía que ser ella – no era otra más que aquella bonita chica con quien chocó el primer día de clases. Aún no veía a Yamato, ya que estaba enfocada en colocar el postre en los platos; Yamato solo miró con atención sus tentadores labios, brillantes ojos y piel pálida otra vez; lucía tal como la recordaba. El rostro de esta chica le causaba a Yamato extrañas emociones, cuestionándose cómo es que una chica lucía así naturalmente. Pero esas emociones también le causaban calidez; y sin notarlo, Yamato sonrió.

"Hey." Dijo con tono animado, sentía que estaba por reír. Mimi alzó la mirada y cuando eso pasó casi soltó la cuchara en su mano.

"¿Eres Yamato?" preguntó cuando entendió lo que estaba pasando.

Yamato asintió y sonrió más.

"¡Y eres tú!"

Mimi también sonrió, y Yamato no pudo evitar pensar que su sonrisa era bonita.

"Tú…"

"Y yo pensaba que nunca nos habíamos conocido…" Yamato habló en voz baja.

"Bueno…realmente no lo hicimos…" Mimi sonrió.

Se miraron unos minutos antes de que Mimi rompiera el contacto visual. "¿Quieres probar?" preguntó, enseñándole la cuchara en su mano.

"Taichi dice que eres buena cocinando, así que ¿por qué no?" respondió con una sonrisa – no podía evitarlo – y dejó que Mimi lo alimentara. Y sí, Taichi tenía razón. "Mmm…esto sabe delicioso. No me sorprende por qué te tiene cerca." Yamato dijo riendo y pudo jurar que Mimi estaba sonrojada.

"Oh, ¿así que ya se conocieron?" llegó la voz de Taichi desde la cocina. "Tomoya y Ai ya llegaron. Podemos empezar a comer cuando quieran; ¡aunque prefiero ahora mismo!" dijo, haciendo que tanto Mimi como Yamato rieran.


Adrit126: Grax por el review~ aquí entre nos...yo también quisiera que se quede con ambos xD y es que...¿cómo escoger entre lo bien hecho y lo perfecto? 🙈