CAPÍTULO 17: "Nuestra Elección"
Han pasado unos días desde que Dan, Mira, Baron y yo, Alice Gehabich, tuvimos que venir aquí a la Tierra para detener a los Vexos que invadieron nuestro mundo, pero al hacerlo dejamos Nueva Vestroia y abandonamos a nuestros amigos; Ace, Shun y Marucho, quienes siguen peleando para poder liberar a todos los Bakugan de los vestals quienes tomaron su planeta.
Aquellos quienes trataron de invadir la Tierra fueron; Spectra, Gus y Lync, y esa misma noche que ellos llegaron, mi abuelo Michael y yo nos encargamos de regresar tanto a Spectra como a Gus de vuelta a Nueva Vestroia mientras que Lync quedó atrapado aquí en la Tierra, y durante los últimos días, mi abuelo y yo hemos tenido que soportarlo. Al comienzo, él se mantuvo reacio a que lo ayudemos pero una vez tuvo el estómago vacío se volvió alguien un poco menos… problemático.
Claro, siempre encuentra la manera de fastidiar a mi abuelo o a mí, y tan solo espero que en este día él se comporte mejor.
Hace días que Dan y los otros fueron a Wardington, la ciudad en donde viven él y la mayoría de nuestros amigos, pero antes de irse, ese día le di a Dan un fuerte abrazo, me pareció muy adorable que él no quisiera que nos separemos y sentí que ese fue el mejor momento para hacer eso.
Aunque siendo sincera… a mí tampoco me gustó mucho que digamos… el hecho de que tuviéramos que distanciarnos por el momento, pero tengo trabajo que hacer con mi abuelo y los Bakugan nos necesitan.
Justo en estos momentos, mientras me tomaba un descanso con Hydranoid, decidí que era un buen momento para regar a las plantas que estaban en las macetas de la entrada trasera de la mansión de mi abuelo.
— Mmm… ~.
Empecé a cantar una suave melodía, teniendo una sonrisa bastante contenta. Lync no estaba causando problemas y mi abuelo se tomó un descanso en las reparaciones del transportador. Este día estaba resultando ser de lo más tranquilo… Mmm… cuanta paz hay aquí…
¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
— ¡¿Ah?!
— [¡…!]
¿Dan…?
Estoy segura de que creí haber escuchado su voz…
¿Acaso se metió en más problemas?, de solo pensar en lo que le pudo pasar… ciento como si se hubiera formado una punzada en mi corazón.
— [¿Tú también lo sentiste, Alice?]
¿Huh?, Hydranoid quien en estos momentos estaba apoyado sobre mi hombro izquierdo, me hizo esa pregunta. Su mirada se encontró con la mía y su pregunta me tomó por sorpresa.
Si él fue capaz de sentir lo mismo que yo… ¿Entonces algo malo le sucedió a Dan y a Drago?
— S-Sí… eso creo…
— [Sentí como si Drago me estuviera llamando…, presiento que algo terrible ha sucedido…]
Yo… por más que no quiera admitirlo, siento lo mismo.
Sin pensarlo dos veces, fui rápidamente junto a mi abuelo quien aún seguía tomándose un descanso.
— ¡Abuelo…! Hydranoid y yo saldremos por unas horas, puede que llegue tarde.
— ¿Oh?, entiendo, por favor cuídate Alice.
Mi abuelo respondió alegremente, una sonrisa de alivio se formó en mi rostro y como aún traía conmigo mi carta de Masquerade, rápidamente me teletransporte con Hydranoid para ir a Wardington.
En tan solo un instante pasé de estar dentro de la casa de mi abuelo a las calles de la ciudad natal de Dan y mis amigos. El cambio de clima rápidamente me golpeó en el rostro y viendo hacia el cielo, me di cuenta de que aquí al parecer estuvo lloviendo muy fuertemente, pero que ya había parado. Aún había nubes oscuras pero la mitad del cielo ya se estaba despejando con los hermosos rayos del sol.
Miré hacia mi izquierda y luego hacia mi derecha, y cuando miré hacia el frente jadeé con los ojos muy abiertos ante lo que estaba no muy lejos de mí.
Se trataba el estadio domo, en donde hace tres años sucedió la última batalla entre Dan y "Masquerade", y una gran parte de aquel estadio había sido fuertemente arrasado. Por un momento llegué a creer que eso posiblemente se debía al mal tiempo que aparentemente aquí hubo… pero entonces una persona que se veía muy cabizbaja salió de ese lugar y la persona en cuestión fue…
— Dan…
Su rostro era muy melancólico, sombrío y con toda evidencia, triste. Fue entonces, que sin pensarlo dos veces me acerqué a él.
Cuando Dan escuchó mi voz, levantó la vista para verme. Él estaba en muy mal estado, sus ropas estaban arrugadas y mojadas a causa de la lluvia, su cabello estaba desordenado, aunque eso solía ser muy común en él, pero lo que más me atrajo de su rostro fueron sus ojos; estaban hinchados y rojos, como si estuviera llorando durante todo este tiempo.
—… ¿Alice…?
Rápidamente él se limpió los ojos con una de las mangas de su chaqueta roja. No pude evitar sorprenderme por el tono de su voz, que sonaba tan abatido y roto, y su rostro, que aunque lo intentara ocultar se veía claramente llorando.
Pero lo que más me preocupo fue ver su estado general, su expresión decaída me confirmaba que algo terrible había sucedido.
— ¿Qué es lo que pasó, Dan…?
— Drago… ¡Spectra me derrotó y se lo llevó…!
Sentí un vuelco en mi corazón.
¿¡SPECTRA…!? ¿¡Pero cómo…!? Si mi abuelo y yo conseguimos regresarlo a Nueva Vestroia…
Dan ya no pudo aguantarlo más. Cuando él estalló en lágrimas solo me quedó abrazarlo y dejarle llorar sobre mi hombro, mis ojos se llenaron de lágrimas que apenas podía contener.
Apenas podía digerir que Spectra aún estuviera aquí en la Tierra… pero que también él lo hubiera vencido… y que se hubiera llevado a Drago, eso sin duda fue de los peor que jamás pude imaginar. Me dolía verlo llorar así, Dan se había vuelto tan fuerte con el tiempo, pero ahora él se sentía tan frágil y vulnerable, para mí fue de lo más triste… verlo en este estado tan lamentable.
— Oh, Dan…
— Fallé… le he fallado a Drago… ¡Él confiaba en mí y yo le fallé!
— No es verdad, Dan.
Traté de tranquilizarlo, mientras lo abrazaba con fuerza, podía sentir mi cuerpo temblar. Su angustia estaba logrando hacerme sentir aún más mal.
— Eres un gran peleador, sé que lo eres. No te menosprecies así. Y Drago siempre ha confiado en ti, siempre lo ha hecho, ya que eres su mejor amigo y también su compañero.
A pesar de que trataba de animarlo, no me sentía nada bien a pesar de las palabras de consuelo que intentaba darle, porque en el fondo me sentía igual de impotente, ¿qué rayos estuve haciendo todo este tiempo…? ¿Por qué no me di cuenta de esto a tiempo…? ¡Quizá si no me hubiera confiado al creer que si conseguí enviar a Spectra de vuelta a Nueva Vestroia…! ¡Quizá si le acompañaba aquí a Dan…! Oh Dios… si tan solo hubiera estado aquí con él… quizá no habría perdido a Drago…
¡No Alice, este no es el momento para pensar en eso…!
Dan necesita…, él necesita a alguien que pueda escuchar todo lo que estuviera sintiendo, pero no sentí que yo fuera la persona indicada para hacerlo…
Negué con la cabeza, tratando de apartar todos esos pensamientos negativos. No era momento de pensar en eso, Dan necesita que esté aquí junto a él para poder superarlo.
— Ven… debemos ir… necesitamos llegar a tu casa…
Dan no me respondió de inmediato, pero casi pasado un poco de tiempo, el asintió moviendo su cabeza, que se encontraba hundida sobre mi hombro del lado derecho.
Me separé un poco de Dan, dejando de abrazarlo, y los dos nos pusimos en marcha hacia su casa. Caminamos juntos y en silencio, verlo caminar tan cabizbajo, me hacía sentir como si tuviera una gran piedra en el corazón. Ver a Dan tan deprimido me llenaba de mucha tristeza.
Cuando finalmente llegamos fuera de su casa, yo abrí la boca para hablarle, pero de repente Dan se dio la vuelta y me abrazó con fuerza, escondiendo su rostro en mi cuello.
— ¿Por qué viniste…? ¿Cómo fue que te diste cuenta…?
No me esperaba que esta vez fuera él quien me abrace, sentí una emoción bastante cálida dentro de mi corazón y sin que yo lo quisiera un nudo se me formó en la garganta, una pequeña sonrisa adornó mi rostro mientras lo envolvía con mis brazos, acurrucándolo contra mí.
— Te sentí…
Mi voz fue bastante baja, en un tono que era apenas audible.
— Estaba atendiendo y preparando algunas flores que estaban en el patio de mi abuelo cuando de repente… te sentí…
No era la primera vez que yo sentía a Dan. Ya había sucedido en otra ocasión, hace como tres años, cuando él estaba en problemas en la dimensión de Pyrus y Darkus. No sé cómo lo hago… simplemente es algo que sucede… ojalá hubiera lo hubiera sentido antes de que fuera tarde…
— Alice… gracias…
Solté un suspiro, mientras Dan aún seguía acurrucado contra mi cuello, escuchando sus palabras de agradecimiento, y sintiendo su respiración, que estaba agitada, pero poco a poco iba recuperando la normalidad.
— N-No es necesario… que me lo agradezcas…, Dan…
Le respondí en voz baja, acariciando su húmedo cabello con un toque suave. Él siguió abrazándome por unos minutos más antes de deshacer el contacto y los dos volvimos a mirarnos de cerca, sus ojos estaban más calmados, pero seguían agotados y tristes.
— Alice, ¿te quedarías conmigo durante… estos días…?
Mi corazón se contrajo al escuchar esa súplica tan suave. Dan necesitaba de mi compañía y no podía negárselo, jamás podría, y con todo lo que estaba pasando en estos momentos… a mí me serviría de mucho quedarme a su lado…
Me acerqué otra vez a él y envolví su rostro con mis manos, acunándolo, con una suave sonrisa en mis labios.
— Porque me pides tan amable, lo haré.
Sus ojos se iluminaron al escuchar mi respuesta, y casi parecían incluso como si fueran a lagrimearle nuevamente, pero Dan rápidamente agachó la mirada, un poco avergonzado. Su gesto casi me pareció adorable, y en ese momento no pude contener las ganas de acariciar un poco más su suave pero aún mojado cabello.
Sin decir nada, él me guió dentro de su casa, en donde nos esperaban; sus padres, Mira, Baron, y también… Runo, Julie y Joe.
— — — — — — — — — —
A la mañana del siguiente día.
Entrando la media mañana, un fuerte ruido en la habitación de Dan nos alarmó a todos, rápidamente nos apresuramos a ir a su habitación; su madre, Mira, Baron, Runo, Julie, Joe y yo. Cuando llegamos, lo encontramos aún dormido, estaba agitado y su frente estaba cubierta de sudor, se notaba que había estado teniendo alguna clase de pesadilla.
— ¿Eh…?
De repente, Dan despertó abriendo sus ojos, y cuando giró su mirada hacia su izquierda, se encontró con nuestros rostros preocupados. Baron y Mira estaban viéndolo desde la parte de atrás de la cabecera de su cama, su madre y yo estábamos hacia su izquierda, y detrás de nosotras se encontraban de pie; Runo, Julie y Joe.
Dan se incorporó aun estando en la cama, y con cierto cansancio nos dijo.
— Hola.
Él estaba bien, por ahora, después de haber despertado de aquella pesadilla.
Se escuchó un suspiro de alivio, proveniente de todos nosotros. Era un suspiro cargado de alivio luego de ver que él estaba bien, o al menos, mejor de lo que había estado antes.
Pero rápidamente pude darme cuenta de que Dan seguía teniendo una expresión de agotamiento y tristeza en su rostro, las circunstancias recientes lo había dejado física y mentalmente…
— Por suerte era solo una pesadilla…
Dije aliviada y seguidamente.
— Ay… ¿Te encuentras bien, hijo?
— Debió ser una gran pesadilla.
— Interrumpiste mi siesta de belleza.
— Espero que estés mejor.
Dijeron su mamá, Runo, Julie y también Joe, cada uno estando muy aliviado.
— [Pensé que estábamos siendo atacados]
— [No nos asustes de esa manera nuevamente]
— [Descuida. Estás a salvo. Y estamos contigo]
Dijeron Wilda, Nemus y Hydranoid, cada uno estando sobre la cabecera de su cama.
— Maestro Dan, todos sabemos que no ha sido fácil para ti desde que perdiste a Drago…
Baron le habló melancólicamente.
Todos estábamos preocupados por su bienestar, ya que había estado demostrando señales de agotamiento y decaimiento desde nuestro reencuentro, pero al parecer por ahora los gritos que había lanzado no eran más que producto de una pesadilla, eso nos hizo sentir un poco más aliviados.
Dan mantuvo su mirada fija en la distancia, viendo hacia su ventana.
— Esperaba que solo haya sido un mal sueño… no puedo creer que Drago se haya ido…
Me mordí el labio, mientras sentía mi corazón oprimirse al escucharlo, él tenía esa expresión tan desdichada que me hacía sentir un hueco en el corazón, y me dolía incluso más verlo tratando de no mostrar lo mal que se sentía por dentro, él era un buen actor, pero incluso si fuera el peor, aun así me podría dar cuenta de que estaba destrozado por dentro.
— Dan…
Susurré, mientras sentía un nudo en la garganta.
Mira soltó un suspiro y rápidamente le dijo.
— Lo recuperarás Dan, por favor, no te rindas.
La mirada de Dan pareció volverse aún más triste al escuchar esas palabras de Mira. Yo podía ver como él estaba tratando de no hundirse aún más, y eso dolía, verlo tan solo aguantar todo lo que estaba sintiendo, sin dejar que nadie le ayude.
Sin pensar, tomé el impulso y me acerqué unos pasos hacia él, luego extendí mi mano y la posé en su hombro izquierdo, con un toque suave y calmante, esperando que eso hiciera algo por su estado de ánimo.
Él desvío su vista hacia mí, y me observó con ese abatido gesto en su rostro durante unos segundos, antes de volver su mirada al frente, soltando un pesado suspiro, y luego, él levantó una de sus manos para posarla sobre la mía y apretarla levemente, casi podría decir que se le oía decir un "gracias…" sin abrir la boca.
Una sonrisa leve se formó en mis labios, pero aún seguía sintiendo el nudo oprimiendo mi corazón y mi garganta.
De pronto, Dan negó con la cabeza y rápidamente se puso de pie sobre su cama, intentando cambiar rápidamente su actitud.
— No hay tiempo para sentir lastima por mí, tengo que comenzar a entrenar para estar muy preparado para la revancha.
A pesar de que no estaba mentalmente preparado, quería continuar con el entrenamiento.
La manera en que él estaba tratando de actuar como su viejo autosuficiente "yo", no pasó desapercibido para mí, y sentí como el nudo en mi garganta se intensificaba todavía más; estaba claro que él no desea mostrar frente a todos de manera obvia lo destrozado que estaba en verdad por dentro, quería mantenerse fuerte, pero aún podía notarse en su gesto y en la tensión de su voz que era una fachada para engañarse a sí mismo.
— ¡Cierto!
— Muy bien, sacúdetelo y regresa fuera.
Dijeron Runo y Julie, convencidas del cambio en Dan.
Parecían haberse tragado sin ningún problema esa actitud de autosuficiencia de él. Pero lo que más me confundía era por qué él estaba actuando de esa manera, yo quería mucho a Dan, y verlo en ese estado decaído y sin vida me destrozaba, quería que él me confiara sus penas, para ayudarle a sentirse mejor. Pero él actuaba de esa manera como si nada le afectara a él, como si no le doliera nada.
— Fufufu, bueno si tú te pondrás a entrenar, será mejor que yo me ponga a cocinar.
Asintió su madre. La madre de Dan era una de las pocas que compartían mi preocupación; ella se notaba un poco más seria y atenta al actuar de su hijo que los demás, aunque intentaba ser sutil y disimular. Sabía que le preocupaba él incluso más que a mí, y que quería ayudarle, pero con lo terco que está siendo en estos momentos… queriendo seguir con su entrenamiento como si nada…
Media hora después.
La mamá de Dan terminó de preparar un banquete para todos.
— Espero que te gusta.
Ella dijo muy alegre.
— Se ve delicioso.
Dan reaccionó con emoción y apenas se sentó en la mesa comenzó a llenar su boca de comida.
— ¡Vamos a comer!
Todos respondimos con emoción al ver a Dan y nos sentamos en la mesa.
Un breve sonrisa se formó en mis labios, al ver como él, aparentemente volvió a ser él mismo, aunque seguía notando que aún no mostraba lo que sentía en verdad. Pero de igual manera estaba alegre de verlo incluso más animado.
Una vez que todos nos sentamos a comer, le di un rápido vistazo a mi alrededor; Dan, Baron y Joe estaban en uno de los lados de la mesa, Mira a la derecha de Dan, Julie a izquierda de Baron, y completando la mesa estuvimos Runo, yo y la mamá de Dan. Después de comer, intentaría hablar un poco con Dan en privado.
— Si voy a entrenar tan duro como el maestro Dan entonces también comeré tanto como él.
Baron lo dijo de repente.
— Es bueno saber que Dan recuperó su apetito. Parece haber regresado a su viejo y alegre humor.
Mencionó la mamá de Dan.
— Sí.
Runo asintió, no muy convencida en un inicio pero con cada bocado que daba Dan, fue creyendo que sí, lo vi en su mirada.
Todos comentaban sobre el repentinamente mejorado humor en él, y en verdad parecía creerse la mejoría, pero, aun así, su mamá y Runo seguían manteniendo dudas, al igual que yo. Aunque intentaba no pensar en eso demasiado, estaba concentrada en una idea que tenía en mente; necesitaba hablar a solas con él, quisiera que él tuviera la oportunidad de abrirse conmigo y contarme lo que realmente está sintiendo.
— No está funcionando…
De repente Dan murmuró eso, ganándose la atención de todos mientras volvía a sentirse sombrío.
— Todo esto es mi culpa… Drago se ha ido…
Maldición… ahí estaba de nuevo, esa expresión sombría en su rostro que tanto me destrozaba por verlo así. Todos se volvieron a preocupar al verlo de esa manera tan abatida y melancólica.
— Dan…
Runo murmuró con pesar.
— [No deberías echarte la culpa]
— [A Drago no le gustaría eso]
Dijeron Nemus y Wilda.
— [Para Drago tú eres la persona más importante en su vida]
Esta vez quien habló fue Hydranoid, a lo que Dan reaccionó a él.
— Por mi culpa Drago ya no está… no pensé que él y yo podríamos perder…
Mis emociones estallaron en mí mientras lo escuchaba hablar así, sentía como el corazón se me oprimía y un terrible nudo se formaba en mi garganta, y solo podía apretar mis puños con mucha fuerza por debajo de la mesa mientras intentaba que mis emociones no se desbordaran. Todo lo que él decía y como se culpaba por la situación, era algo que me destrozaba, deseaba ir y abrazarlo con mucha fuerza, y hacer que él dejara de pensar en todo eso.
— [Dan, la vida rara vez nos encamina hacia un mismo destino. Y aunque en momentos como este los dos estén por separado. Drago y tú volverán a estar reunidos]
Y sin embargo, pese a las sabias palabras de Hydranoid, Dan estaba muy ausente. Era de esperarse, se encontraba tan perdido en sus pensamientos. Tal vez este no era el mejor momento…
Más tarde, después de comer; Mira, Runo, Julie y yo nos encargamos de limpiar los platos mientras que Dan y Baron…
— Maestro Dan, ¿hola? Tierra a Dan…
Oí a Baron intentando llamar su atención, estando los dos junto con Joe en la sala de estar. Mira me ayudo a recoger la mesa, y de paso pude notar que Dan no dejaba de contemplar por la ventana, con la mirada sombría. No hacía falta decir que estaba muy preocupada por él.
— Sabes Julie, Dan ha estado separado de Drago anteriormente pero nunca le ha afectado tanto.
Oí a Runo murmurarle a Julie juntando los platos recién lavados.
— Drago es parte de él.
— Es como si hubiera perdido toda la esperanza, tenemos que encontrar la manera de ayudar a Dan de salir de ese estado…
Ellas estaban hablando sobre Dan y eso me hizo estremecerme un poco, ya que ellas tenían razón, y la verdad me dolía cada vez más verlo en ese estado. Él está tan sombrío y triste que hasta temía no poder reconocerlo. Y en mi mente y mi corazón solo había una idea, quería ayudarle, necesitaba encontrar la manera en la que lograra ayudarle.
— Vamos chicas, no pueden animarlo con esas caras.
Dijo de forma alegre la mamá de Dan, uniéndose a nosotras.
Eso hizo que toda la tensión que se había formado entre nosotras desapareciera, y cada una soltó alguna risita, ya que su madre tenía razón.
Pero esa breve risita duró muy poco, pues mi mente aún seguía enfocada en Dan, en esa mirada tan triste que se veía en él en estos momentos.
— — — — — — — — — —
La Tierra – Wardington
En un almacén.
Spectra había terminado las modificaciones a Drago con la ayuda de su guantelete. Desde que tomó el Dragonoid de Dan Kuso no dejó de manipularlo con su guantelete para asegurarse de poder "usarlo". Sabía que en situaciones normales Drago jamás respondería ante él, al menos no de buena gana.
— El Dragonoid es mío Gus y aun así me siento extrañamente insatisfecho.
— Pero maestro, ahora puedes completar tu plan para construir el más poderoso Bakugan híbrido jamás creado y reconstruiremos Nueva Vestroia a tu gusto, maestro.
— Hmmmm… ¡Mph! ¡Mph!
Lo que dijo Gus, dibujó una sonrisa en su rostro.
— — — — — — — — — —
Nueva Vestroia – Los Vexos
— Como puede ver, príncipe Hydron. Ahora que el Dragonoid se ha ido, el poder de los controladores dimensionales se incrementa una vez más. Inclusive ahora cubre el área que el controlador Alpha dejó desprotegida. Ahora… si pudiéramos cerrar ese portal antes de que el resto de la Resistencia de Peleadores Bakugan regrese de la Tierra, no habría nadie más que interfiera con sus planes.
"¿Acaso te has olvidado de Spectra y Gus?, ellos no han regresado, ¿o sí?".
— Esos dos encontraran la manera de regresar por sí mismos estoy dis-
"No. Esperaremos a que regrese. Si conozco a Spectra él regresara en cuando haya encontrado algo de "Valor". Esperemos a ver que encuentra".
— Bien.
El príncipe Hydron finalizó la transmisión con los Vexos y Mylene dejó de contener la exasperación que sentía hacia él.
— ¿Por qué no escucha ese mocoso? Si no fuera el príncipe ya lo habría destrozado.
— ¡HIHIHIHIHIHAHAHAHAHAHAHAHA!
Una risa histérica llegó hacia la derecha de Mylene, cuando ella volteó la mirada, vio a Shadow saltar de su escondite para mirarla con bastante diversión.
— Adoro esto, la gran y tenebrosa Mylene siguiendo órdenes de un niño.
— Excelente ya llegó el bufón.
— ¡HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA!
Shadow se rió tan fuerte que hasta le empezó a aplaudir con los pies, fastidiando bastante a Mylene.
— Ese malcriado real en verdad te hizo enojar. Deberías mostrarle quien manda.
— ¡Ocúpate de tus asuntos!
— Claaaaaaaaaaaaro~.
— — — — — — — — — —
Nueva Vestroia – Núcleo Perfecto
— La fortaleza el Núcleo Perfecto se agota, debemos regresar al joven Dragonoid y restablecerlo antes de que sea demasiado tarde para Nueva Vestroia.
— — — — — — — — — —
La Tierra – Wardington
Durante un par de horas yo, Alice Gehabich, me tuve que ir de vuelta a Moscú por medio de mi carta de teletransportación. Necesitaba ver a mi abuelo y saber cómo estaba, además me preocupaba la posibilidad de que Lync intentase causarle problemas a mi abuelo mientras estaba fuera.
Por suerte ese no fue el caso y cuando terminé todo lo que debía hacer, regresé de vuelta a la residencia Kuso usando mi carta de teletransportación.
La carta me llevó al cuarto de Dan que estaba vacío, así que bajé las escaleras y me encontré con Mira quien seguía limpiando la mesa de forma distraída, aún me sentía algo distraída con mis pensamientos sobre Dan, hasta que escuché la conversación de Runo y Julie.
— Julie, voy a ver si Dan quiere ver una película.
— ¡Ay yay yay! No tenía ida de que ustedes habían vuelto.
— Eh… no exageres, solo quiero ver si eso logra-
— ¡Ay qué tal si van a ver una película romántica con besitos!
Runo ignoró a Julie y le dio un vistazo a la sala de estar y rápidamente se giró hacia donde estábamos Mira y yo.
— ¿Ah?, Alice, Mira, ¿dónde está Dan?
¿Mmm? La pregunta de Runo me tomó por sorpresa, y al entrar a la sala de estar me di cuenta, que efectivamente Dan ya no estaba aquí, tampoco Baron y Joe. No era normal el desaparecer así, sobre todo con el estado que había presentido en él desde esta mañana…
— No estoy segura, Baron y él estaban planeando correr otra vez, creo que Joe fue con ellos.
Mira respondió.
El simple hecho de saber que Dan se había ido a entrenar por su cuenta me hizo sentir muy incómoda.
— Dan está corriendo otra vez con Baron…
Repetí lo que Mira había dicho, en voz baja y casi susurro.
— A correr… Mmm… creo que está bien siempre y cuando él lo tome con calma.
Runo tenía razón, pero en mis pensamientos no podía evitar imaginarlo correr en su estado actual. ¿Y si Dan se está esforzando demasiado? ¿Y si no lo está tomando con calma?
— Runo… sabemos que Dan no se toma nada con calma.
Mira respondió. Runo soltó un suspiro, mientras asentía con pesar y resignación, las tres sabíamos que eso era más cercano a la realidad.
— Sí, es cierto.
Asentí, en una voz baja y con una expresión de pesar en mi rostro, sentía que necesitaba salir rápidamente y hablar con Dan, me estaba preocupando mucho al respecto de su estado y de cómo él podría estar esforzándose más de la cuenta.
Sin pensarlo dos veces, me di media vuelta, mientras dejaba de lado al resto de las chicas, y salí apresurada, dispuesta a ver si podía encontrar a Dan y hablar con él.
— [Alice, creo que necesitamos hablar]
De repente, Hydranoid saltó sobre mi hombro izquierdo. Al principio me asusté un poco al ver que él de repente apareció, pero luego asentí con la cabeza de manera afirmativa, mientras le acariciaba su cabeza con un suave toque de mis finos dedos, viéndolo con una sonrisa que expresaba mi cariño hacia él.
— Sí, me parece buena idea…
Mientras salía de la casa de la residencia Kuso, caminando ahora por las calles, Hydranoid quien se había acomodado en mi hombro, se tomó un tiempo antes de hablar, los dos quedamos sumidos en silencio por unos momentos, sin decir nada, tan solo escuchando la voz del silencio que reinaba en este momento en el barrio.
Luego por fin se rompió ese silencio, hablando con la voz un poco baja, pero aun así se notaba el cuidado en cada palabra que decía.
— [Si no hacemos algo, esto podría empeorar demasiado…]
Efectivamente, él tenía razón. Y no podía evitar preocuparme por el bienestar de Dan. Con una expresión cansada, asentí con la cabeza, mientras mi mirada se perdía hacia lo lejos, antes de responder.
— Lo sé… pero no sé qué es lo que podemos hacer…
— [No estoy hablando solo de Dan]
Sus palabras me tomaron por sorpresa, pero me quedé callada, escuchando atenta, volviendo la mirada a él sin saber exactamente a qué se refería con ello.
— [Drago es parte del Núcleo Perfecto que mantiene unido a Nueva Vestroia, mientras más tiempo él siga aquí en la Tierra, el destino de todos los Bakugan estará en peligro…]
Mis ojos se agrandaron un poco al escuchar el origen de su preocupación, ahora todo tenía más sentido. A pesar de que sabía que él tenía razón, no podía evitar sentir un gran pesar en mi corazón al saber lo que eso podría suponerles a todos los demás Bakugan…y a Dan…
— Pero, ¿qué…? ¿Qué podemos hacer nosotros, Hydranoid…?
— [Lo mejor que tú y yo podemos hacer es pelear. Debemos encontrar a Spectra. Y recuperar a Drago]
Sentí como un escalofrío me recorría todo el cuerpo, ante la simple mención de ese nombre. Aunque eso fue hace no mucho, el recuerdo de él y los Vexos, aún me causaba escalofrío.
— ¿Estás diciendo que tú y yo deberíamos… enfrentarnos a Spectra…?
— [Por Dan. Por Drago. Y por el futuro de Nueva Vestroia]
Hydranoid tiene razón, los Bakugan y su futuro estaban en juego. Sentí como la determinación crecía dentro de mí, y al darme cuenta de ello, un leve sentimiento de inseguridad me invadió.
— ¿Crees… en verdad que podríamos con ello…?
— [Alice, yo creo en ti. Con mi vida. Si no lo hacemos nosotros, nadie más lo hará]
Sus palabras fueron como un golpe directo a mi corazón, logrando estremecerlo y llenarlo con mayor determinación. Él me tiene una Fe ciega, siempre lo hace, recordar eso me chocó, pero a pesar de ello logré asentir con la cabeza, y darle un gesto con mi mano sobre él.
— De acuerdo. Lo haremos.
[[Siempre supe que había algo especial en ustedes dos, Alice Gehabich y Alpha Hydranoid]]
Habló una voz misteriosa.
Ambos nos pusimos en alerta, sorprendidos por aquellas palabras inesperadas, que parecían venir del vacío. Me sentí algo confusa, al escucharlo; esa voz me era familiar… pero, ¿de quién era…?
En ese momento, algo extraño sucedió en el cielo, el atardecer cayó en picada, y una extraña y gigantesca masa de fuego oscuro empezó a tomar una forma gigante en frente de mí. Al principio ver eso me asustó y por la sorpresa, mis ojos se agrandaron, mientras los giraba sorprendida por todo lo que estaba pasando. Me sentía tan confundida, y la figura, Hydranoid…
Un segundo… ¡¿Hydranoid estaba en su forma verdadera detrás de mí?! Pero… qué es lo que está pasando…
[[Me alegro de poder vernos en persona esta vez, Alice]]
La figura estaba envuelta en una túnica oscura, pero lo que más me llamó la atención era el símbolo que había en su pecho, el símbolo del atributo Darkus.
— ¿Quién… quién eres…?
— [Yo te recuerdo. Eres uno de los seis soldados Legendarios de Vestroia. Exedra Darkus]
Hydranoid parecía saberlo, pero yo no podía reconocerlo, aunque… de pronto sentía como si de verdad pudiera recordar algo sobre él, como una especie de memoria difusa de tiempos lejanos. Sentí un poco de esperanza al oír que él ya me conocía, pero tenía la impresión de… ¿Nos hemos visto antes?
[[Ha pasado un tiempo desde la última vez, Alice. Puede que no lo recuerdes, ya que en aquel entonces, estabas siendo poseída por tu otra personalidad]]
Al oír eso, sentí una especie de escalofrío recorrerme todo el cuerpo. ¿Esta él hablando sobre… Masquerade? Me quedé con esas palabras dando vueltas en mi mente, como un disco rayado, y en medio de esa confusión, asentí con la cabeza levemente, como si algo estuviera despertando dentro de mí.
[[En aquel entonces, tu otro yo vino a mí en busca del poder necesario para cumplir sus ambiciones]]
Sentía como poco a poco, los recuerdos de Masquerade se iban abriendo paso dentro de mi mente, como una niebla que lentamente se disipaba hacia un costado. Ahora todo empezaba a tomar mayor sentido y a aclarar algunas cosas que aún me quedaban confusas en la mente…
— Entiendo, entonces, ¿puedes decirnos qué es lo que quieres?
Dije, recuperando un poco mi temple, y tratando de que el nerviosismo no se notara demasiado en mi voz. Hydranoid seguía cerca, observando la conversación, aunque no se involucraba en ella.
[[He venido por vuestra ayuda, Alice Gehabich y Alpha Hydranoid… porque es vital recuperar a Drago]]
Mis ojos se abrieron aún más por la sorpresa de escuchar sus palabras, y mis pensamientos se dispararon en innumerables direcciones.
— Entonces… ¿También tú quieres salvar a Drago…?
[[Así es…, no podemos permitir que él siga en manos de los vexos, con cada segundo que pasa, los controladores dimensionales en Nueva Vestroia se vuelven más poderosos en la ausencia de Drago y la fortaleza del Núcleo Perfecto se desvanece. Pero dime, ¿crees tener el coraje necesario para combatir y salvar a Drago?]]
Los pensamientos seguían corriendo con desenfreno por mi mente, pero mis ojos y mi mirada se mantuvieron fijos en Exedra mientras asentía firmemente con la cabeza, al responder a su pregunta con un tono serio y determinado.
— Estoy lista para hacerlo.
De pronto, mi carta de teletransportación comenzó a liberar una luz muy potente.
[[Muy bien, Alice. Acabo de enviarte las coordenadas del Núcleo Perfecto ligado a Drago en esa carta. Cuando estés lista para la batalla, ya sabes qué hacer]]
Asentí con la cabeza ante sus instrucciones, mientras seguía con los ojos fijos en mí carta de teletransportación, que seguía emitiendo esa intensa luz, lo que me hacía estar aún más decidida a lo que venía.
Mientras lo hacía, asentí nuevamente, y desvíe la vista unos momentos hacia Hydranoid.
— ¿Estamos preparados?
— [Por supuesto que sí, Alice. Si tú estás lista, yo también lo estoy. Podemos hacer esto, juntos]
Una pequeña sonrisa surcó mis labios al oír las palabras de Hydranoid. Me sentía lista y con un poco más de confianza, aunque un pequeño nudo de nervios aún seguía en mi interior. Hydranoid y yo podemos hacerlo, estoy segura de ello, lo cual llena mi corazón de orgullo y determinación.
Al responder, mi voz sonó clara y segura.
— Vamos a hacerlo.
— — — — — — — — — —
La Tierra – Wardington
Una hora antes.
Dan, Baron y Joe habían salido a correr, aunque este último al ya no ser un peleador Bakugan y no tener que entrenar como ellos, los acompañó usando su bicicleta, lo cual era bastante práctico para el tipo de situación en la que fue metido por sus amigos.
— ¡Después de correr… podríamos nadar unas cuantas vueltas y después podríamos hacer levantamiento de pesas! ¡Vamos Baron! ¡Vamos Joe! ¡Aprieten el paso! ¡Eso es!
Dan no se estaba tomando el entrenamiento con calma, mientras que Baron apenas y era capaz de seguirle el ritmo, y por otro lado, Joe simplemente se rió con algo de nervios por lo motivado que estaba Dan con esas cosas.
"¿Qué hice para terminar arrastrado a esto?"
Fue lo que Joe se estaba preguntando en su mente con una sonrisa amarga, mientras dejaba de pedalear en su bicicleta, dejando que esta lo lleve a cierta distancia estando detrás de Baron, el vestal por otra parte, se veía al borde del colapso y parecía que en cualquier momento iba a terminar vomitando todo lo que comió en la casa de su maestro.
Dan también estaba cansado, pero no era consciente de sus límites ya que en lo único en que podía pensar era en entrenar para salvar a Drago, haciendo a un lado su propia salud mental y física.
"¡Debo seguir esforzándome o nunca seré lo bastante fuerte para derrotar a Spectra y recuperar a Drago!".
Dan se seguía diciendo a sí mismo, motivándose de ese modo a seguir esforzándose.
— ¡M-MAESTRO DAN…! ¡Por favor espere…! ¡N-NO podríamos…! ¡¿Tomar un descanso…?! S-siento que me voy… a desmayar…
Ante tantas suplicas de Baron, y el hecho de que este último parecía a punto de morirse de tanto entrenamiento, Dan se dio la vuelta dejando de correr, pero sin dejar de moverse, manteniendo aún su trote constante.
— ¿Qué sucede Baron, estás fuera de forma?
Baron jadeaba con fuerza, deteniendo su paso delante de Dan, volviendo a apoyarse las manos sobre sus rodillas, haciendo todo lo posible para poder recuperar el aliento, mientras que Joe frenó su bicicleta cerca de ellos, viendo al pobre de Baron con una sonrisa divertida.
— ¿Necesitas que llame a una ambulancia?
— AAH… UFF… UGH… NHM… EH… OH…
Baron levantó una de sus manos hacia Joe y con ella negó su sugerencia, luego levantó la mirada hacia su maestro y le dijo con una respiración más estable.
— Realmente quiero ser tan fuerte como tú… maestro Dan… pero no estoy seguro de querer hacer este trabajo para conseguirlo…
— ¡Muévete!
— ¡E-Enserio…! ¡Voy a vomitar si no paramos!
— Vamos Dan, ¿qué tal si Baron y yo nos tomamos aunque sean unos cinco minutos y descansamos? Podrías aprovechar parar darle un par de vueltas al lago.
— Qué gran idea Joe, es más, tómense diez minutos.
Dan rápidamente bajó hacia el lago que estaba a la derecha y siguió corriendo a pesar de las protestas de Baron, y ante eso Joe no hizo más que reírse de su amigo.
Los minutos fueron pasando uno tras otro, Baron y Joe se sentaron en el césped colina arriba y vieron a Dan dar una vuelta tras otra, luego lo vieron atarse dos cuerdas en la cintura sujetadas a dos neumáticos gigantes y comenzó a correr otra vez, de un lado al otro pero con más esfuerzo que antes. Se le notaba ya muy cansado, pero él simplemente no quería parar con eso.
— Ugh… me canso con tan solo mirarlo…
Baron comentó estando mejor descansado.
— Y que lo digas… pero ya vez a quien elegiste como tu maestro.
— Pero si sigue así no tendrá ningún problema para vencer a Spectra.
Baron lo dijo confiando bastante en la capacidad de su maestro.
— [Yo no estaría tan seguro de eso, Baron]
— ¿Eh?
— ¿Mhm?
Ambos giraron la mirada hacia Nemus antes de que volvieran a ver a Dan, quien se oía cada vez más desesperado por continuar.
— ¡UNA VEZ MÁS…! ¡ASÍ! ¡ASÍ! ¡ASÍ…! Ugh…
Fue en ese momento que Dan colapsó asustando bastante a sus amigos.
— ¡Maestro Dan!
— ¡Dan!
Baron y Joe corrieron rápidamente junto a Dan, yendo a auxiliarlo.
— ¿Te encuentras bien?
— Médico, que alguien traiga a un médico.
Baron tomó a Dan en sus brazos, y vio que los ojos de su maestro no veían a ningún lado y su rostro estaba bastante rojo, mientras respiraba muy agitado.
— ¿Qué…?
— Has entrenado muy duro…
Baron tomó la temperatura de Dan al tocar su frente y al sentir su temperatura, se dio cuenta de que tan mal estaba su situación.
— ¡Joe, su frente está muy caliente! Necesitamos ir a su casa de inmediato.
— Por supuesto, deja yo de…
— ¡No…!
Dan intentó apartarse de Baron, tratando de ponerse otra vez de pie, pero ya no era capaz ni de levantarse.
— B-Baron… Joe… N-No… necesito… entrenar… por Drago… tengo que…
Fue justo en ese momento en que Dan se desmayó.
— ¡Maestro Dan!
— ¡Dan!
— — — — — — — — — —
Baron y Joe llegaron a la residencia Kuso trayendo a un Dan inconsciente, siendo recibidos por Mira, Runo y Julie.
Juntos llevaron a Dan de vuelta a su cama y prepararon una toalla fría para colocarla sobre su frente.
Julie apoyó sus manos contra la cabecera de la cama de Dan, viéndolo con mucha preocupación, al igual que Runo, quien estaba apoyada contra el lado izquierdo de su cama, y Mira… quien estaba de pie con una expresión muy sombría.
Baron y Joe estaban un poco más alejados, estando Baron sentado en la silla del escritorio de Dan y Joe parado a su lado.
— Ay se ve tan tranquilo ahí acostado inconsciente…
Julie comentó intentando animar a sus amigos.
— Debí darme cuenta de que estaba enfermo…
Mira se lamentó culpándose a sí misma.
— ¿Qué caso tiene? Dan debió haber escuchado…
Runo le dijo a Mira sin apartar la mirada de Dan.
Baron y Joe se miraron y luego Baron dijo por los dos.
— Debimos haberlo detenido… pero hace su propia voluntad, el maestro Dan… creo que hasta él tiene sus propios límites…
Runo lentamente dejó de mirar a Dan para ver a Baron y estando de acuerdo con él.
— Si pelea demasiado pronto contra Spectra y pierde… no creo que lo logre…
— Hmmm…
Baron y Joe asintieron, aunque este último empezó a mirar a toda la habitación, como si algo no cuadrase del todo bien.
— Todos estamos de acuerdo. No podemos dejarlo combatir en estas condiciones…
Mira declaró y Baron se pudo de pie con motivación.
— Entonces yo pelearé contra Spectra por el maestro Dan.
— Lo siento Baron, pero no estás listo para ello. Spectra es aún más peligroso ahora que tiene en sus manos a Drago…
— Hmmm… entonces tú tendrás que hacerlo Mira, no tenemos otra opción.
Mira jadeó con lo que Baron le dijo y casi como un susurro culposo dijo…
—… No podría…
"¿Podré pelear contra mi hermano aunque sea por Dan…?".
Mira se dijo a sí misma en su mente, volviendo a mirar a Dan quien con la fiebre parecía estar teniendo una pesadilla.
— Drago…
— Un segundo… ¿alguno de ustedes ha visto a Alice?
Joe les preguntó a sus amigos y todos voltearon para verlo, todo el mundo se sorprendió al darse cuenta que efectivamente, no estaban Alice y Hydranoid.
— No… desde que ella salió a…
Mira empezó a susurrar y entonces dejó escapar un fuerte jadeo, al pensar en una terrible posibilidad.
— Ay no… ella no sería tan tonta como para ir a buscar a Spectra ella sola, ¿cierto Runo?
Julie negó con la cabeza y Runo quedó pensativa viendo a su amiga.
Fue entonces, cuando una potente luz roja apareció en la habitación.
— — — — — — — — — —
Mente de Dan
— ¡Ya voy DRAGO!
Era lo que yo, Dan Kuso, gritaba mientras trataba de alcanzar a mi compañero.
¡Puedo oírlo…! ¡Sé que voy a poder llegar a él! ¡No puedo rendirme!
Sentí que estuve corriendo sin rumbo durante horas… pero no pude encontrarlo por ningún lado y llegando a un parque en donde había una fuente de agua, tuve que detenerme tras sentir que no podía continuar.
— Si estás aquí por favor contéstame… ¡DRAGOOOO! ¡DRAAAAAGOOOOOOO!
De pronto caí sobre mis rodillas y los recuerdos de mi combate contra Spectra comenzaron a acribillar mis pensamientos.
La carta prohibida… la derrota ante Helios… y a Drago… cayendo en manos de Spectra…
— Lo siento… compañero… te decepcioné… ¡No fui lo bastante fuerte para detener a ¡Spectra…!
Me sentí tan frustrado conmigo mismo que empecé a desquitarme con puñetazos hacia el suelo.
— ¡DRAAAAAAAAAAGOOOOOOOOO!
Fue en ese momento, que de la luz del sol en el atardecer, una onda de energía emergió y de ella, una figura imponente vestida con armadura roja apareció ante mí.
[[Tu llamado ha sido respondido, Dan Kuso]]
— Y-Yo te conozco…
Esa armadura en forma de túnica… el símbolo Pyrus ubicado en el pecho… y esa máscara…
[[Sí, así es. Yo soy Apollonir, uno de los seis guerreros antiguos de Nueva Vestroia, ha pasado un tiempo]]
— Por supuesto… ¡hola Apollonir!, ¿Pero qué estás haciendo aquí?
Volví a ponerme de pie.
[[He venido para recuperar a Drago]]
… Oh… Drago…
— Lo lamento… yo tengo la culpa… de que Drago se haya ido… no fui lo bastante fuerte…
No fui lo bastante fuerte entonces… y no soy lo bastante fuerte ahora… ¡Todo esto hace que sienta tanta rabia! ¡Odio tanto a Spectra!
— ¡Ahora lo tiene Spectra y no hay nada que pueda hacer para detener a los Vexos…!
[[Escuché tu llamado de ayuda hasta el Núcleo Perfecto, todos lo hicimos, pero me decepcionas… Dan Kuso]]
—… ¿Eh…?
Sentí como si hubiera recibido una bofetada invisible con esas palabras que me dijo Apollonir y levanté la mirada para volverlo a ver.
[[¿Acaso te has dado por vencido tan fácil? ¿Tienes acaso el coraje… para poder combatir de nuevo y ganar de nuevo a Drago?]]
— ¡Claro! ¡Nunca dejaré de luchar para salvar a Drago y liberar a Nueva Vestroia, te doy mi palabra!
[[¡Ese es el Dan Kuso que recuerdo!]]
— Mhm… en mi sueño vi a Drago rugiendo pero se veía completamente diferente… era malvado y raro… igual que uno de esos Bakugan de los Vexos… realmente temo que sea demasiado tarde para salvarlo.
[[Tal vez también está perdiendo la esperanza y se está culpando]]
— ¿Ah?
[[Tal vez también está frustrado como tú…]]
— ¿Frustrado…?
[[Frustrado por su propia debilidad y culpándose por perder la batalla y decepcionarte]]
— ¿Oh…?
En mi mente se repitió una y otra vez el sueño que tuve luego de perder a Drago y lo que dijo Apollonir empezó a tener sentido para mí.
— Es cierto… Drago no gritaba por haberse vuelto malo… estaba… ¡estaba pidiendo ayuda! Me llamaba a mí… t-tratando de ayudarme a encontrarlo… aún somos compañeros…
Sin que yo pudiera controlarlo… las lágrimas empezaron a salirse de mis ojos… me estaba siendo muy difícil seguir manteniéndome imperturbable… incluso en este momento…
[[Claro que lo son, Drago y tú comparten un vínculo especial. Al igual que tu amiga Alice y su compañero Hydranoid. Es por eso que Exedra los guió para pudieran recuperar a Drago en batalla]]
— ¿Q-Qué…? ¿Qué estás…?
Sentí un fuerte vuelco en mi corazón cuando Apollonir los mencionó a ellos.
— ¿¡Por qué ella haría algo como eso!? ¿¡Acaso tiene pensado arriesgarse a perder a Hydranoid para ayudarme a recuperar a Drago…!? ¡¿Por qué?!
[[Esas preguntas deberías dárselas a ella, luego de la batalla]]
— ¡Sí, tienes razón! ¡PERO NO ME PUEDO QUEDAR AQUÍ SIN HACER NADA…! ¡Sin en estos momentos Alice está por pelear contra Spectra yo tengo que estar ahí para ella, tenemos que traer a Drago de regreso!
[[¡Esa es la actitud! ¡La batalla está por empezar, pero aún hay tiempo!]]
La luz roja que envolvía a Apollonir fue cada vez más brillante, hasta que de repente volví a abrir los ojos y me encontré acostado en mi cama.
— ¿Fue solo un sueño o qué…?
— Velo por ti mismo, Dan.
La voz de Runo llegó a mí y al mirar a mi izquierda, vi los rostros sonrientes de Runo, Julie, Mira, Baron y Joe, no vi a Alice por ninguna parte.
— [[Su fiebre ha cedido finalmente]]
¿La voz de Apollonir…? ¿Pero está vez de donde viene…? Me senté en la cama viendo de izquierda a derecha pero no lo encontré hasta que me di cuenta de que él estaba en la cabecera de mi cama.
— ¡Apollonir, Jajajaja, he vuelto al juego! Pero no hay tiempo que perder, ¿verdad?
— [[Me tranquiliza que vuelvas]]
— Dan… hay algo que tienes que saber…
Oí a Mira hablar con una voz bastante decaída. Creo que sé exactamente lo que quiere decirme.
— Fue a buscar a Spectra, lo sé.
[[[[[— ¡¿Uh?!]]]]]
Que yo lo dijera con tanta tranquilidad los tomó a todos por sorpresa.
— Debemos ir a apoyarla, Apollonir, por favor.
Tomé mi chaqueta y me puse de pie.
Alice, Drago, Hydranoid, ¡nosotros ya vamos en camino!
