¡Hola! Casi me pasé de fecha nuevamente. Pero aquí estoy, contra todo pronostico y contra los intentos del Internet malardo que tengo -_-

Eso es todo lo que tenía para decir, sin nada más que agregar que espero lo disfruten... ¡COMENZAMOS!

Capítulo 27 - Secuelas.

LAW TRAFALGAR.

Las investigaciones con respecto al caso de los Tenryuubitos continúan, han venido unos cuantos agentes a ver el estado de Luffy, pero éste no despierta. Lo que parecía ser un simple golpe en la cabeza, terminó siendo un disparo, el cual tiene orificios de entrada y salida, no fue sólo un roce; Temo que no vuelva a despertar. No soy creyente, y de todas maneras, le rezaría cincuenta padres nuestros al Dios de los israelitas, si con eso me devuelven a mi pequeño.

Suelo hablar con él, bueno en realidad hago monólogos para intentar mantener su cerebro activo. Le hago masajes para que sus extremidades no se lleguen a entumecer o se formen moretones. Sus padres son mejores para las charlas qué yo, incluso algunos policías que lo visitan con frecuencia, tienen más temas de conversación.

-Te veo muy seguido para que sea coincidencia – Al voltear la cabeza, vi al amigo de Sengoku. Garp estaba vestido exactamente cómo un policía de alto rango estaría ¿O tal vez estoy demasiado acostumbrado a ellos que ya los reconozco con una sola mirada?

-Quiero estar a su lado cuando despierte – Le estaba haciendo uno de sus masajes regulares. Ahora le tocaba a su pierna – ¿Qué haces tu aquí? Pensé que sólo los familiares y amigos cercanos podían visitarlo.

-El estado de mi nieto es importante para mi – Me reí, no pude evitarlo. Aunque esa emoción no logró llegar a mis ojos. Fue una risa sin la más mínima pizca de gracia - ¿Qué? ¿No te sorprende?

-He conocido a más familiares perdidos de Luffy en un mes, que míos a lo largo de mi vida – Pasé a su brazo para continuar con mi tarea.

-Hubo algunos problemas un poco grandes en el pasado y lo mejor era alejarlo del conflicto – Asentí y miré su rostro. Él tenía algunos rasgos parecidos a los de Luffy, cómo su sonrisa. Aunque jamás lo hubiera imaginado si no me lo decía – Fueron unos años muy duros para todos.

-Espero que puedan recuperar el tiempo perdido. Él estará muy contento de tener alguien más con quien hablar – Si pudiera cambiar de lugar con él, lo haría gustoso. No quiero regresar al Law que era antes de Luffy...

Ya iban dieciocho días, cinco horas, treinta minutos y cuarenta segundos, desde la declaración oficial de que Luffy había entrado en coma. Había tantas personas que iban y venían, más ninguna podía permanecer mucho a su lado, pues no soportan verlo en ese estado. Sin risas contagiosa o caras graciosas, ni siquiera parece Luffy. Su madre, sus padres, sus hermanos y su abuelo vienen todos los días, pero no toleran más de dos horas en la habitación. Es cómo si el estar en silencio, en presencia de su normalmente alegre familiar, los pusiera sensibles.

Corazón me manda su apoyo siempre y Bepo trata de alegrarme un poco el día con chistes a través de mensajes, desde el teléfono de la doctora Kureha. Pero no es lo mismo sin Luffy – Sabes, a veces pensaba qué te aburrirías porque soy poco conversador y ahora que el único que habla soy yo, entiendo cómo te sentías. Creo que soy muy aburrido.

-¿Sirve de algo que le hablemos? – Sanji interrumpió mi discurso y disimule la sorpresa lo mejor que pude.

-Es un estímulo que le puede ayudar… - Acaricie su pequeña mano – Aunque no hay certeza de que nos escuche...

Él se colocó al otro lado de la cama y se sentó en la silla extra. Aún tenía la cara con moretones. Pero eran menos evidentes qué la última vez – Hola bonito. Este es el tiempo más largo desde que nos conocemos qué has estado en silencio – Había mucha tristeza en su sonrisa. No era bueno para identificar emociones, hasta que conocí y entable una relación cercana con Luffy – ¿Recuerdas que siempre te dije que mi padre era un imbécil? Pues resulta que es aun peor de lo que pensaba ¡Ese hijo de puta!

-Espera – El rubio me miró confundido, hasta que vio cómo los dedos de Luffy apretaban mi mano – Hola – Con el pulgar acaricie el dorso de la mano que sujetaba y seguí hablando - ¿Me escuchas?

Sanji pulso el botón para llamar a Ivancov, yo no quería que haga eso. Pues con mi suerte es capaz de echarme de la habitación – ¡Está moviendo las pestañas! – Pude ver el momento exacto en el que abrió los ojos. No puedo describir la emoción que estoy sintiendo, estoy feliz y siento muchas ganas de llorar al mismo tiempo. Pero yo no estoy acostumbrado a lo segundo.

SANJI VINSMOKE

El dolor físico no era nada para mi, aunque las secuelas mentales si me estaban jugando una mala pasada. Comencé a tener ataques de pánico nuevamente. Los ruidos fuertes me aterran y no puedo ver a personas con bata… ¡Estamos en un jodido hospital! Zoro es muy paciente conmigo y tiene mucho cuidado a la hora de ayudar con mi movilidad. No me presiona para hablar y cuando tengo mis episodios, me conforta y se mantiene a mi lado. Tan firme y sereno que me sorprende.

Reiju me cuida cómo si fuera un bebé, siento que vuelvo a tener ocho años cuando ella está moviendo mis almohadas. Eso en circunstancias normales, sería algo lindo. Pero recordar mis ocho años, es lo que menos necesito en este momento. Niji e Ichiji, hicieron mi vida miserable. Me amarraban a la cama, y golpeaban mi estómago hasta hacerme vomitar. Yonji mataba a cada uno de los animales que ponía a mi cuidado. El día que se enteraron que era gay me…

-¿Te sientes bien? – Respiré una y otra vez tratando de calmarme. Mi hermana me miraba preocupada y mi novio ya estaba acortando la distancia hasta mi lado – Sanji – La mano de Zoro se movió en mi dirección, pero la imagen que mi cerebro registró, fue tergiversada a la de mi padre. Poniéndome el casco de hierro y colocando la llave en su cuello.

Retrocedí con un salto y gracias a eso, mis costillas me causaron tanto dolor que me retorcí bajo las sábanas. Podía sentir el sudor frío correr a lo largo de mi columna. Estaba comenzando un ataque de nuevo – ¡No por favor! – Traté de bajarme de la cama y en vez de intentar detenerme, él me ayudó a bajar.

-Calma, no hay peligro aquí – Sus brazos me rodearon a pesar de que lo intenté alejar. Su perfume me abrazó al mismo tiempo que su cuerpo e increíblemente, eso me trajo de nuevo al presente. Me escondí en su pecho y seguí sus instrucciones para respirar. Siempre comprobando qué el casco no estaba ahí…

Estuvimos así por mucho tiempo, él sólo acariciaba mi espalda y me repetía que estaba aquí, que yo no estaba con ellos – Lo siento.

Me había calmado y seguido a esa calma, llegó la vergüenza – No te preocupes. Luego de lo que te ocurrió es normal.

-Es cómo si el pasado volviera a morderme el trasero – No podía dejar de acariciar mi cabello, hace mucho tiempo esto había dejado de pasar.

-¿Del uno al diez?

-Un millón – Sus manos se hicieron puño en mi cintura – Creo que cuando todo acabe iré a terapia.

-Puedes empezar ahora – A pesar de la tensión, me dio una sonrisa sincera – Ambos deberíamos hacerla. El mundo sería un lugar mejor si todos lo hicieran la verdad.

-No puedo discutir eso – Besó la mano que aun se hallaba sobre mi cabello – Lo lamento – Escondí mi puño entre nosotros – Es una mala costumbre qué pensé había dejado.

-Sanji, no necesitas disculparte – Se separó un poco – Lo que te ocurrió fue horrible, esto no es algo que se olvida de la noche a la mañana. Lleva su tiempo y no tienes que preocuparte por mí. Yo estaré a tu lado.

-Gracias - ¿Será que algo hice bien en mi otra vida? ¿Por eso me mandaron a alguien como Zoro?

Me enteré por mi hermana que la persona encargada de dar mi ubicación y la posibilidad de secuestrarme a esa gente, fue Jude. Ella esperaba que me sorprenda o me molestara y la verdad, ni siquiera estaba enojado. Literalmente no espero nada de él, así que me es imposible decepcionarme por que me haya traicionado. Eso no disminuye mi desprecio por él, ni tampoco lo aumenta. Ya es cómo un cero a la izquierda en mi vida.

También me llegó la noticia de que Luffy está inconsciente desde el día que me sacaron de ese lugar. Recibió un tiro en la cabeza y no ha despertado. Quise ir a verlo cientos de veces, pero no fue hasta que conseguí el alta médica que pude hacerlo. Se veía tan tranquilo, ni cuando duerme de verdad está así de quieto. Law le habla y lo cuida con diligencia, pero eso no logra que mejore.

Aunque por primera vez hizo algo además de respirar ¡Apretó su mano y abrió los ojos! - ¿Qué ocurre? – Un médico ingresó cómo loco y se apresuró hasta su lado para revisarlo. Luffy no hablaba, apenas podía seguir las ordenes del doctor. Seguía su linterna con la vista y parpadea cuando le dicen que lo haga. Por ahora le harán todos los controles pertinentes, pero ya es una buena señal que haya abierto los ojos.

ZORO RORONOA

Las secuelas que le ha dejado el secuestro son muchas y su mirada se vuelve temerosa tan frecuentemente, que me preocupa su salud mental. Sanji es fuerte, yo sé que podrá salir adelante y estaré a su lado para facilitar su proceso. Según lo que me contó Reiju, es mucho más resiliente de lo que aparenta. Pues antes de vivir con la familia de Luffy, tuvo una vida infernal. Que a cualquier otro, lo hubiera dejado al borde del suicidio...

Mihawk casi pegó el grito en el cielo cuando supo lo que hice. A pesar de ver que estaba bien, no logré calmar su mal humor. Pues por lo que veo, Shanks también se metió dentro de ese lugar y ambos dejamos de contestar nuestros teléfonos casi al mismo tiempo. El pelirrojo fue a ayudar a Dragón, y yo a rescatar a mi novio. Pero nada de eso parecía importar cuando ojo de halcón está molesto. Su amigo trataba de calmarlo con palabras reconfortantes, yo simplemente miraba todo desde lejos, tratando de evitar su rabia.

Sanji me llamó y estaba tan acelerado mientras hablaba, qué fue difícil entenderlo. Dijo algo de ojos y manos. Pero no comprendí a que se refería hasta que se tranquilizó - ¡Despertó! ¡Luffy despertó!

-Eso es muy bueno. Un momento… conseguiste el alta médica entonces – Se aclaró la garganta.

-… Si. Me la dieron hace dos horas – Miré el reloj en mi muñeca y suspire. El tiempo pasa volando cuando estás siendo espectador de la ira de Mihawk.

-¿Quieres que vaya a recogerte?

-Quiero quedarme más tiempo aquí. No pude verlo por muchos días y ahora que despertó, necesito estar aquí.

-Te entiendo, yo termino algo y voy a visitarlo también.

-De acuerdo. Nos vemos más tarde entonces.

-Nos vemos – Por lo menos una de sus preocupaciones ya ha desaparecido. O eso espero. Pues si Luffy queda con alguna secuela muy mala, estará aún más ansioso.

...

El señor Franky se comportó cómo un buen jefe en todo este tiempo. No ha amenazado con despedirnos por faltar tanto y se ha mostrado preocupado por el bienestar de su personal. Así que no puedo reprocharle nada. Es un buen hombre y creo que he tenido mucha suerte con respecto a eso. Gracias al cielo, esta compañía no fue sacudida con el escándalo que se armó a causa de la caída mediática de los Tenryuubitos. Pero eso no quita todo el drama que viene detrás.

Mihawk se vio involucrado y el negocio fue temporalmente cerrado. Aunque por lo que me dijo, de todas maneras planeaba cerrar el local y buscar otras actividades para él. Mientras estas estuvieran dentro de lo legal, no veo inconvenientes para que pueda reinventarse. Es la persona más inteligente que conozco y sé que hará algo que lo mantenga tranquilo.

Mientras tanto yo, me he dado cuenta que la vida es demasiado corta para seguir desperdiciándola por miedo a salir herido. No volvería a dudar con ninguna de mis decisiones. Pues en un abrir y cerrar de ojos, puedo perderlo todo. No volveré a dar por sentada la compañía de nadie y quiero ser claro con lo que espero del futuro. Ya no más ambigüedad, ahora iré de frente.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Nos vemos en el siguiente capítulo :3