𝐂𝐮𝐚𝐫𝐭𝐞𝐥 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥

- ¿Alguien sabe para que convocaron está reunión? - cuestionó Rangiku entre bostezos al llegar al cuartel en compañía de Hinamori.

- ¡Llegas tarde! - le recriminó su capitán un tanto enfadado.

- ¡Lo siento! - se disculpó Momo ante su reclamo - Llegamos tarde por mi culpa - añadió apenada mientras bajaba su mirada.

- No hace falta que intentes justificar la impuntualidad de Rangiku - expresó el peli~blanco al mostrarse ya un poco más sereno.

- ¡Cómo sea ya estamos todos reunidos! - señaló Shinji - ¿Ahora sí nos puedes decir para qué es que nos has mandado a llamar? - añadió tras haberse dirigido al Capitán Kyoraku quién portaba un semblante un poco intranquilo. Por su expresión Shinji supuso que el motivo era algo para preocuparse.

- Hace unas horas se reporto un gran disturbio en la puerta del infierno - respondió Kyoraku en total seriedad tras dirigirse a todos los presentes - al parecer hubo una fuga de prisioneros y eso ocasionó un desequilibrio entre los mundos y de no resolver ese problema - guardó silencio por escasos segundos - las consecuencias podrían resultar un tanto desagradable tanto para la Sociedad de Almas como para el mundo humano.

- Debemos de averiguar quienes y porque se fugaron del infierno - intervino Mayuri así sin más - es posible que la desaparición de tu pequeña hermana tenga que ver con este asunto - añadió poco después tras dirigirse a Byakuya.

- ¡Que Rukia desapareció! - gritaron en conjunto Rangiku y Momo al saber sobre la desaparición de su amiga.

- Es posible que su desaparición tenga que ver con lo ocurrido - expresó Kyoraku al tomar de nuevo la palabra - por lo que sabemos Rukia desapareció poco después de lo ocurrido en las puertas del infierno. No sabemos con certeza si ambos casos estén conectados pero debemos de tener en cuenta de que si el enemigo ya hizo contacto con ella, lo más probable es que este en peligro.

- ¡Que no se supone ella es tu esposa! - grito Rangiku un tanto preocupada al haberse dirigido a Renji - ¿Como es posible que ella esté desaparecida? - añadió pero esta vez al dirigirse a todos - ¡Ichigo! - añadió al acordarse de su amigo - ¿Ichigo ya está al tanto de lo ocurrido con Rukia? - ante preguntar eso último, el rostro de Byakuya reflejo una leve molestia.

- Ichigo ya está al tanto de lo ocurrido con la desaparición de Rukia - señaló Renji mientras notaba el semblante de su capitán.

Renji sabía que a pesar de que Ichigo era considerado como un héroe dentro de la sociedad de almas por la mayoría de los segadores y capitanes, para su capitán este hecho con el tiempo le dejo de parecer relevante.

Y no es que Byakuya no lo considerase un héroe, pues recordemos que en el pasado este se había despojado de su orgullo y arrogancia cuando le pidió a Ichigo que protegiera la Soul Society.

Más bien era que con él pasar de los años, Byakuya había empezado a sentir recelos del peli~naranja, pues el había notado que la cercanía que este mantenía con su querida hermana era cada vez mayor. Posiblemente fue justo por eso que no dudo en aceptar el compromiso de Rukia con Renji a sabiendas de que no pertenecía a una casa noble.

- Si ya no hay otro asunto que tratar - hablo Byakuya con toda la tranquilidad que alguien pudiese mostrar. - Me retiro - añadió mientras colocaba una mirada un tanto penetrante hacia su teniente. Este al saber el porqué de su mirada bajo la cabeza en señal de arrepentimiento. Sabía que la desaparición de Rukia era su culpa, pues el la había dejado deambular sola a sabiendas del peligro que esta podía correr.

- Deberías de volver al mundo humano - le señalo Shinji al notar que la culpa lo invadía - tal vez Ichigo ya sepa el paradero de Rukia - añadió mientras se encogía de hombros - no dejes que la actitud de tu capitán intervenga en tu matrimonio Renji - era evidente que todos los presentes se habían percatado de lo ocurrido entre Byakuya y el.

- No dejes que la actitud de Byakuya te haga sentir culpable - le expresó Kyoraku - es normal que el sienta que la culpa de lo sucedido es de otros menos de la misma Rukia

- Aun así yo no debí de haberla dejado deambular sola

- Conoces a la perfección lo terco y cabeza duras que pueden llegar hacer los del clan Kuchiki - añadió de nuevo Shinji

- Creo que debo de marcharme - señaló Renji ya un poco más tranquilo.

- ¡𝗬𝗼 𝘃𝗼𝘆 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗶𝗴𝗼! - 𝗅𝖾 𝗂𝗇𝖽𝗂𝖼ó 𝖱𝖺𝗇𝗀𝗂𝗄𝗎 𝖼𝗈𝗇 𝗍𝗈𝗍𝖺𝗅 𝗌𝖾𝗋𝗂𝖾𝖽𝖺𝖽.

𝖯𝗈𝖼𝗈 𝖽𝖾𝗌𝗉𝗎é𝗌 𝖽𝖾 𝗅𝗈 𝗈𝖼𝗎𝗋𝗋𝗂𝖽𝗈 𝖾𝗇 𝗅𝖺 𝗀𝗎𝖾𝗋𝗋𝖺 𝖽𝖾 𝗅𝗈𝗌 𝗆𝗂𝗅 𝖺ñ𝗈𝗌, 𝖱𝖺𝗇𝗀𝗂𝗄𝗎 𝗒 𝖱𝗎𝗄𝗂𝖺 𝗌𝖾 𝗁𝖺𝖻í𝖺𝗇 𝗏𝗎𝖾𝗅𝗍𝗈 𝗆𝖺𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼𝖺𝗇𝖺𝗌 𝖺𝗅 𝗀𝗋𝖺𝖽𝗈 𝖽𝖾 𝖿𝗈𝗋𝗆𝖺𝗋 𝗎𝗇𝖺 𝖻𝗈𝗇𝗂𝗍𝖺 𝖺𝗆𝗂𝗌𝗍𝖺𝖽.

𝖤𝗋𝖺 𝗃𝗎𝗌𝗍𝗈 𝗉𝗈𝗋 𝖾𝗌𝖾 𝗆𝗈𝗍𝗂𝗏𝗈 𝗊𝗎𝖾 𝗍𝗋𝖺𝗌 𝗌𝖺𝖻𝖾𝗋 𝖽𝖾 𝗌𝗎 𝖽𝖾𝗌𝖺𝗉𝖺𝗋𝗂𝖼𝗂ó𝗇 𝖾𝗅𝗅𝖺 𝗁𝖺𝖻𝗂𝖺 𝗋𝖾𝖺𝖼𝖼𝗂𝗈𝗇𝖺𝖽𝗈 𝖺𝗌𝗂.

- 𝗘𝘀𝘁é𝗻 𝗮𝗹𝗲𝗿𝘁𝗮𝘀 - 𝗅𝖾𝗌 𝗈𝗋𝖽𝖾𝗇𝗈 𝖪𝗒𝗈𝗋𝖺𝗄𝗎 - 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗳𝘂𝗴𝗶𝘁𝗶𝘃𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗴𝗮𝗻 𝘀𝘂 𝗮𝗽𝗮𝗿𝗶𝗰𝗶ó𝗻 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱 𝗞𝗮𝗿𝗮𝗸𝘂𝗿𝗮, 𝗿𝗲𝗰𝘂𝗲𝗿𝗱𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮𝘀 𝗮 𝗹𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗶ó𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗜𝗰𝗵𝗶𝗴𝗼 𝗽𝗼𝘀𝗲𝗲 𝘀𝘂 𝗰𝗶𝘂𝗱𝗮𝗱 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗲𝘀 𝗯𝗹𝗮𝗻𝗰𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗼𝘀 𝗲𝗻𝗲𝗺𝗶𝗴𝗼𝘀

𝖣𝗂𝖼𝗁𝗈 𝖾𝗌𝗈, 𝖱𝖾𝗇𝗃𝗂 𝗒 𝖱𝖺𝗇𝗀𝗂𝗄𝗎 𝗉𝖺𝗋𝗍𝗂𝖾𝗋𝗈𝗇 𝗁𝖺𝖼𝗂𝖺 𝖾𝗅 𝗆𝗎𝗇𝖽𝗈 𝗁𝗎𝗆𝖺𝗇𝗈 𝗆𝗂𝖾𝗇𝗍𝗋𝖺𝗌 𝗊𝗎𝖾 𝗅𝗈𝗌 𝖼𝖺𝗉𝗂𝗍𝖺𝗇𝖾𝗌 𝗋𝖾𝗌𝗍𝖺𝗇𝗍𝖾𝗌 𝗋𝖾𝗀𝗋𝖾𝗌𝖺𝗋𝗈𝗇 𝖺 𝗌𝗎𝗌 𝖾𝗌𝖼𝗎𝖺𝖽𝗋𝗈𝗇𝖾𝗌 𝗉𝗎𝖾𝗌 𝖽𝖾𝖻í𝖺𝗇 𝖽𝖾 𝗉𝗋𝖾𝗉𝖺𝗋𝖺𝗋𝗌𝖾 𝗒 𝖾𝗌𝗍𝖺𝗋 𝖺𝗅𝖾𝗋𝗍𝖺 𝖺𝗇𝗍𝖾 𝗅𝖺 𝗉𝗈𝗌𝗂𝖻𝗂𝗅𝗂𝖽𝖺𝖽 𝖽𝖾 𝗎𝗇 𝖺𝗍𝖺𝗊𝗎𝖾 𝗌𝗈𝗋𝗉𝗋𝖾𝗌𝖺.

Mientras tanto en Mundo Hollow.

¡¡Rukia-chan!! - grito Nell asustada tras ver cómo se cerraba la garganta donde su amiga segundos antes había entrado.

Desesperada y con el temor de perderla, la pequeña arrancar corrió hacia la dirección de donde está se encontraba pero sus esfuerzos le fueron en vano ya que para cuando logro alcanzarla aquella garganta se había cerrado.

-¡Rukia-chan! - añadió la pequeña en un leve susurro mientras sus ojos se le empañaban de lágrimas.

Por su parte Grimmjow ya se encontraba inconsciente sobre el suelo.

Este había tratado de mantenerse consciente pero tras haber agotado sus energías le fue en vano el poder lograrlo.

Mientras eso ocurría. Ichigo y los demás aparecieron en Mundo Hollow por medio de la garganta que Urahara les había abierto minutos antes desde las afueras de la Ciudad.

- ¡Llegamos tarde! - señaló Ichigo con furia al notar que el reiatsu de Rukia había desaparecido.

- ¡Eso no hubiera ocurrido si ustedes tres no se hubieran estado peleando durante todo el camino! - le recriminó Rangiku con total molestia.

- La culpa la tuvo el idiota de Ichigo! - expreso Uryu en su defensa.

- ¡Como sea!, ahora ya no tiene caso discutir por eso - señaló Renji quien al igual que la rubia se encontraba molesto.

La tensión se podía sentir a kilómetros. Era evidente que había una pequeña enemistad entre los tres hombres.

¿Cuál era la razón de esta?... Bueno, pues no era otra que ver quién encontraba primero a Rukia.

Rangiku quien ya estaba al tanto de los sentimientos de Ichigo por Rukia; sabía que la razón por la que se había iniciado aquella discusión era debido a que los 3 estaban totalmente preocupados por la desaparición de su amiga, pero al no ser un tanto discretos ninguno de estos, todos se percataron de sus sentimientos y comenzaron a discutir el por qué era que cada uno debía de ser el primero en encontrar el paradero de Rukia. Eso último le pareció algo tonto a la rubia. En todo caso el que más derecho tendría de encontrar a su amiga sería Renji. Pues es el quien está casado con la pelinegra y no los otros dos.

Aún así, Rangiku sabía que tanto Ichigo como Uryu; en el pasado habían mostrado cierto interés en su amiga pero por cosas del destino ninguno de los dos tuvo el valor de confesarle sus sentimientos a esta.

Tan vez de haberlo hecho las cosas serían totalmente diferentes en estos momentos...

Afligida por el conflicto que se había formado entre los 3, Rangiku pensó que lo mejor sería entablar una buena charla con los 3, pero por separado obviamente. De esa manera ella podría apaciguar un poco las cosas entre ellos.

De por sí el solo hecho de que estos estén disgustados entre si ya le parece algo estúpido.

Por lo lado, Orihime quien ya sabe del romance entre su amado y Rukia. Se mostró un tanto disgustada ante lo ocurrido con los 3 hombres.

Creía que era una estupidez el que dos hombres que no tienen relación sentimental alguna con la pelinegra se estuvieran peleando por ver quien tenía el mejor argumento para ser el primero en encontrarla.

El saber que su amado esta locamente enamorado de la que alguna vez considero su amiga, le llenaba de rabia el corazón. De igual forma el saber que Uryu se encontraba en la misma situación que su amado le molestaba.

¿Por qué siempre tiene que ser ella el centro de atención?

Se cuestionaba entre sus pensamientos mientras observaba a los presentes.

Rangiku quien la miraba de reojo noto casi enseguida su evidente molestia. Fue entonces que dedujo que tal vez ella ya estaba al tanto de los sentimientos de Ichigo hacia Rukia.

- Debemos de ir hacia esa dirección - indico Uryu mientras mostraba la dirección con una de sus manos.

Esto hizo que la rubia volviera en si, ya que al haber notado la evidente molestia que sentía Orihime se quedó hundida entre sus propios pensamientos.

- Fue ahí donde se dejó de sentir la presión espiritual de Rukia, ¿No es así? - le pregunto Ichigo sin ni siquiera mirarlo.

Ante ese acto Uryu solo reflejo una leve sonrisa. De inmediato supuso que su amigo tal vez aún permanecía molesto por lo sucedido entre el y Renji.

- Efectivamente - le respondió poco después mientras se acomodaba sus gafas.

- Si ese es el caso, debemos ir hacia esa dirección - habló de nuevo Renji con total seriedad.

Dicho eso, todos los demás acentaron con su cabeza para luego marcharse hacia la dirección donde Uryu les había indicado.

Durante el trayecto el silencio se hizo notar. Ninguno de los 5 hablaba o mostraba interes en querer hacerlo.

Después de haber corrido durante escasos 15 minutos, Ichigo y los demás llegaron hacia donde Nell y Grimmjow se hallaban.

- ¡Ichigo! - gritó Nell al percatarse de su presencia. La pobre arrancar tenía sus ojos hinchados debido al llanto.

- ¿Dime qué fue lo que sucedió aquí? - le ordenó Ichigo con total seriedad al notar que el reiatsu de Grimmjow estaba casi extinto.

- ¡Nell! - grito Orihime tras llegar corriendo detrás de Rangiku.

- ¡Ichigo! - añadió Nell al borde del llanto. - ¡Rukia-chan!...

Debido al mismo le era casi imposible hablar.

- ¿Que paso con Rukia? - expreso Uryu al dirigirse a la pequeña.

- ¡Rukia-chan fue... Fue secuestrada!

En el momento en el que todos escucharon aquellas palabras quedaron atónitos.

Poco después de haber abandonado Mundo Hollow; Rukia y sus captores aparecieron a las afueras de la ciudad de Karakura.

Estos últimos tras llegar le ordenaron a la pelinegra entregar su Zanpaku-tō; o de lo contrario iniciarían una masacre por toda la ciudad.

Rukia al no tener otra elección, hizo lo que le ordenaron y les entrego su Zanpaku-tō.

- ¿Que es lo que planean hacer? - les cuestionó está poco después de habérselas entregado.

- Que, ¿Que es lo que planeamos? - le respondió el sujeto de voz varonil. - En serio crees que estás en condiciones de preguntar tal cosa - añadió.

- Creo que no tiene caso que trates de ocultarle nuestros planes - le señaló su compañera mientras se despojaba de su tunica.

Aquella mujer mostraba una apariencia un tanto desalineada.

Su cabello largo de color negro se miraba a simple vista un tanto despeinado; mientras que en su rostro se reflejaba un poco de cansancio. En su mirada se podía ver un evidente vacío, y su personalidad fría y cortante le hacía lucir imponente.

- Después de todo no vivirá lo suficiente como para que no lo sepa - añadió mientras le mostraba una pequeña sonrisa a la Shinigami.

Rukia al percatarse de la situación en la que está; decide seguir con su interrogatorio.

Sabe que debe de tratar de averiguar lo más que pueda sobre estos nuevos enemigos.

Decidida a no retroceder continua con sus preguntas.

- ¿Que y quiénes son? - les cuestionó de nuevo con toda la determinación que alguien pudiese mostrar.

Ante eso el sujeto de la voz varonil decidió responderle.

- ¿Que y quiénes somos? - mencionó este al despojarse de su tunica.

Su apariencia era muy similar a la de su compañera. Ambos mostraban una cabellera larga de color negro; una mirada vacía, y la personalidad fría. Eso además de compartir el mismo color rojo en sus pupilas.

-¡Somos almas que por desgracia caímos en el infierno! - explico.

Rukia tras ver su rostro quedó perpleja. Era como si su rostro le fuera conocido.

¿Pero de adónde?, se cuestiono.

- Se nos conoce como los Death Dealers - intervino la mujer al tomar la palabra de nuevo.

Esto hizo que la pelinegra volviera en si. Pues después de haberle visto el rostro de aquel sujeto, ella simplemente se dejó hundir entré sus pensamientos.

- ¿Eh? ¿Que has dicho? - pronunció de nuevo Rukia pero está vez confundida. Y es que como no estarlo; si ella nunca antes había oído o escuchado sobre ellos.

- Nosotros al igual que ustedes - prosiguió la mujer - pertenecimos en el pasado a la Sociedad de Almas.

- En el pasado éramos considerados los mejores asesinos que podían estar dentro de un cuartel - declaró el hombre al participar de nuevo en la conversación - No había Hollow o Quincy que nos dieran la talla a la hora de pelear - añadió un tanto exitado. Era como si recordar el pasado le llenaste de satisfacción.

- Nuestros capitanes no solo eran considerados los mejores - hablo de nuevo la mujer - si no que también eran fríos sanguinarios que no les importaba nada ni nadie a la hora de ganar una batalla.

La manera en la que la mujer expresaba aquellas palabras era igual a la de su compañero. Ambos mostraban un aire de superioridad a la hora de relatar su acontecimientos del pasado.

- Es una lastima que después de haber vencido al Rey Quincy las cosas hayan cambiado en su totalidad - añadió con decepción.

Tras haber escuchado parte de su historia, Rukia quedó todavía aún más confundida.

¿Eran entonces segadores los nuevos presuntos enemigos?... ¿Por qué ahora eran se hacían llamar los Death Dealers?... ¿Que y por qué es que estaban interesados en su historia con el clan Kuchichi?... ¿Que es lo que realmente buscan?... Esas entre otras eran las preguntas que se hacía para si misma la pelinegra.

𝗖𝗼𝗻𝘁𝗶𝗻𝘂𝗮𝗿𝗮́